La denominada Ciencia de la Información surge como resultado de las
crecientes necesidades de información que se originan tras el final de
la Segunda Guerra Mundial y el comienzo de la llamada Guerra Fría. Se
estudia su origen y evolución, así como la influencia de la llamada
vertiente soviética de esta disciplina, en su estado actual de desarrollo.
Clasificación: Artículo histórico
Descriptores (DeCS): CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN/historia.
Descriptores (DeCI): CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN/historia; CIENCIAS
DE LA INFORMACIÓN /desarrollo; NECESIDADES DE INFORMACION.
The so called Information Science was originated as a result of the growing
information needs after World War II and the beginning of the Cold War. The
origin and course is studied as well as the influence of the Soviet Union in
this discipline in the current state of development.
Classification: Historical article
Subject headings (DeCS): INFORMATION SCIENCE/history.
Subject headings (DeCI): INFORMATION SCIENCE/history; INFORMATION SCIENCE/development;
INFORMATION NEEDS.
La Ciencia de la Información se conoce con diversas denominaciones, según
su etapa de desarrollo. Términos como documentación, documentalística
e información científica, se han empleado para definir, en esencia,
a un mismo fenómeno que, como resultado del continuo desarrollo humano
y tecnológico, ha experimentado diferentes fases en su evolución.
Todas ellas se refieren a una ciencia que surgió como respuesta a la
necesidad social creciente de desarrollar métodos y medios eficaces para
recopilar, conservar, buscar y divulgar la información, debido a la diversificación
de las ramas científicas, así como la mezcla y surgimiento de
nuevas áreas de investigación, que hicieron más complejo
su proceso de organización y suministro.
El siglo XX vino acompañado de grandes descubrimientos científicos
y transformaciones tecnológicas, que ampliaron notablemente el conocimiento
del hombre acerca del mundo que le rodeaba y que, a su vez, condujeron a cambios
en la forma de interactuar con él.
El acceso a información científica y tecnológica relevante, actualizada, constituía una necesidad. Poco a poco, se ocurrieron cambios en los soportes de la información y se aplicaron las nuevas tecnologías para la organización, almacenamiento y recuperación de la información. Surgió, así, una nueva ciencia y un nuevo profesional, que aun cuando compartían algunas de las labores comunes a la actividad bibliotecaria, tenían ante sí exigencias más complejas que requerían de una especialización.
Cuando en 1934, el belga Paul Otlet, publicó su obra titulada
"Tratado de la Documentación", enunció las bases de
lo que posteriormente se constituiría en una ciencia integradora.
El término documentación designaba la actividad específica
de recolectar, conservar, buscar y diseminar documentos. La documentación
presentaba particularidades específicas que la diferenciaban de la bibliotecología
y la bibliografía. Entre sus rasgos más importantes, se hallaban
la capacidad de reflejar con rapidez las nuevas informaciones y agrupar las
que estaban dispersas, facilitar el acceso a ellas y posibilitar su uso eficaz
mediante el empleo de índices, la oferta de resúmenes con valor
agregado y el empleo de las nuevas tecnologías en la búsqueda
de nuevas bases del conocimiento, la organización y el almacenamiento
de la información.1
La mención de Paul Otlet, por tanto, es insoslayable al hacer
referencia a la historia de la Ciencia de la Información. Otlet fue la
figura central en el desarrollo de la Documentación. Durante años,
trabajó, desde el punto de vista técnico, teórico y organizacional,
en aquellos aspectos concernientes a uno de los problemas fundamentales de la
sociedad, tanto en aquella como en esta época: facilitar, a quienes lo
necesitan, el acceso al conocimiento registrado.
La década del treinta vino acompañada por la irrupción
de un nuevo soporte: el uso de las microcopias para almacenar información,
sería el primer gran salto cualitativo que se introdujo en el manejo
y uso de los documentos. La aplicación de esta tecnología al campo
de la información hizo más eficaz el proceso de almacenamiento
y recuperación de la información.
Nuevas teorías, conceptos y tecnologías vinculados al uso y recuperación
de la información surgirían: el empleo de los microfilms generó
una nueva dimensión para la recuperación de la información;
se crearon las máquinas selectoras que permitían el análisis
documental con tarjetas perforadas sobre equipos IBM;2
en 1935, el inglés Charles Babbage diseñó la primera
computadora digital, conocida como "máquina analítica"
y aunque preparó todos los planos para su fabricación, nunca la
pudo construir porque en esa época no existían las piezas que
él necesitaba; Claude E. Shannon publicó su tesis de maestría
"A Symbolic Analisys of Relay and Switching Circuits" donde apareció,
por vez primera, la definición de dígito binario y en Alemania,
Konrad Zuse desarrolló el modelo experimental de una computadora
binaria.
De gran trascendencia fueron también, los trabajos publicados por Vannevar
Bush en los que proponía la creación de sistemas de organización
y recuperación de la información con estructuras menos artificiales,
capaces de simular el carácter asociativo del pensamiento humano y que
pudiesen hacer frente a la enorme acumulación del saber científico.
Bush es considerado el precursor de las principales ideas que caracterizan
un sistema hipertexto y que aparecieron, por vez primera, reflejadas en su artículo
publicado en el año 1945 y titulado "As we may think".3
En el mismo, Bush plasmó su preocupación principal: la
necesidad de organizar la enorme masa de conocimiento que la humanidad había
acumulado a lo largo de años de desarrollo, de modo que éstos
pudiesen recuperarse eficientemente en el momento preciso y de la manera en
que el usuario la necesitase.
Vannevar Bush fue uno de los de los más importantes difusores
del enorme valor de la información en el desarrollo de las investigaciones
científicas y sus estrechas relaciones con el aparato gubernamental norteamericano
4 le permitieron influir en su reconocimiento
de la importancia de la actividad informativa.
Cuando en 1948, Claude Shannon y Weaver enunciaron la "Teoría
matemática de la comunicación",5
tal vez no imaginaban la amplia utilidad que su teoría representaría
para otras áreas del conocimiento humano. Concebida con la finalidad
de mejorar el sistema ingenieril de las comunicaciones, al conceptualizar los
elementos que integraban un sistema de comunicación, posibilitó
precisar un esquema de la comunicación humana y, con ello, determinar
algo que sólo se conocía intuitivamente: qué es la información.
Esta teoría, se utilizaría más tarde para definir el objeto
de estudio de una ciencia en gestación.
Claude Shannon fue un visionario y su teoría sirve de guía,
aún hoy, a científicos e ingenieros de la comunicación
en su empeño de hacer más rápidos, eficientes y seguros
los sistemas de comunicación.6
Durante los años cuarenta, las literaturas inglesa y norteamericana,
especializadas, comenzaron a emplear, paralelamente con el de documentación,
un término que designaba el mismo tipo de actividad y disciplina científica:
el de información científica. El uso de ambos términos
ocasionó muchas controversias debido a que algunos sostenían el
criterio de que la documentación integraba en una de sus partes a la
información científica y alegaban que el nuevo término
restringía desde el punto de vista de contenido el campo del que trataba
la ciencia.
La mayoría de los estudiosos del tema enmarcan el surgimiento de esta
ciencia en la década de los años 50, cuando tras el fin de la
guerra se produjo una explosión de información muy difícil
de controlar y organizar con las herramientas que hasta el momento se utilizaban.
Otros, al tratar de ser más precisos, ubican su origen en las Conferencias
celebradas en el Georgia Institute of Technology, de Estados Unidos, entre los
años 1961 y 1962.7
Lo que sí es innegable, es el definitorio papel que jugó la situación
política internacional en el surgimiento y desarrollo de esta ciencia.
Al respecto, José A. Moreiro González escribió:
... El desarrollo masivo que conoció la información al servicio
de la industria y la investigación bélica y militar es, sin duda,
el punto de partida de su reivindicación como campo de investigación
autónomo en los años de la postguerra mundial.8
Concluida la guerra, el mundo se había dividido en dos sistemas basados
en concepciones diametralmente opuestas: capitalismo y socialismo. Como sistemas
sociales antagónicos, iniciaron una batalla muy sutil que tenía
como objetivo alcanzar la hegemonía militar, económica y política
sobre la parte opositora. Esta batalla encubierta se conoce como "Guerra
Fría".
La organización y manejo de la información adquirió un
interés primordial para los gobiernos, principalmente de las dos potencias
que simbolizaban la esencia de las ideas de cada bloque: la Unión Soviética
y Estados Unidos. La información científica y tecnológica
se tornó extremadamente importante a causa de valor para el desarrollo
económico y militar y por ende, no se escatimaron recursos que garantizasen
su mejor aprovechamiento.
El lanzamiento del Sputnik (1957) y el éxito que acompañó
a este acontecimiento demostró al mundo el progreso científico
que la Unión Soviética había alcanzado debido, en gran
medida, a la importancia que el estado le otorgaba a la adquisición y
consulta de la literatura científica y tecnológica publicada a
nivel mundial. El hecho hizo temer al gobierno norteamericano una pérdida
de su supremacía. El presidente de la nación designó un
comité especial (Science Advisory Comittee) que resolviera el problema
de lograr un acceso satisfactorio a la literatura científica.
Como resultado de los análisis realizados por este comité, se diseñó un plan que ayudase a identificar las necesidades críticas de los científicos e ingenieros norteamericanos para un mejor acceso al constante y creciente volumen de información científica.
Es en esta etapa, donde se producirían los aportes definitivos que propiciarían
la conformación del nuevo campo científico.
El uso de las computadoras en el análisis de los documentos y la recuperación
rápida y precisa de la información fue uno de los cambios que
produjeron un notable viraje en el desarrollo de la actividad informativa. José
A. Moreiro plantea:
La situación cambió cuando los ordenadores empezaron a intervenir
en los procedimientos de transmisión y recepción de mensajes en
los años 60. El progreso que esto supuso situó al mundo de las
comunicaciones entre la cibernética y los modelos derivados del sistema
nervioso humano. De la mano de ingenieros de telecomunicaciones, se impuso entonces
el sistema de comunicación de datos basados en teorías matemáticas
(...) Desde sus primeras aplicaciones, los ordenadores atendieron a experimentos
lingüísticos (...) La progresión habida en sus productos
ha originado elementos de gran provecho para la gestión del contenido
documental.8
En los primeros años de la década de los años 60, Ted
Nelson creó uno de los términos más extendidos y
útiles hoy: el hipertexto. A partir de las ideas de Vannevar Bush,
en las que abogaba por una concepción más natural para estructurar
y organizar la recuperación de la información, apareció
esta terminología para referirse a una escritura no lineal, es decir,
a un texto capaz de ramificarse en la medida en que el lector interactuase con
él.
Todo lo anteriormente expresado, de algún modo, confirma que la Ciencia
de la Información surgió ante la avalancha de un gran volumen
de información y la necesidad de utilizar métodos y herramientas
nuevos, que permitieran la consulta de aquélla información que
tuviera un carácter verdaderamente relevante.
El cúmulo, tan aplastante de esta, hacía que mucha pasase inadvertida
e, incluso, en muchos casos, fuese "redescubierta" cierto tiempo después
de haberse publicado. Esta necesidad no surgió sólo en Estados
Unidos, sino que se convirtió en un problema de carácter mundial.
A ello, se debe que, además de la vertiente norteamericana conocida como
Ciencia de la Información, aparecieran otras escuelas que aportarían
su visión particular de la ciencia.
Como característica principal de esta ciencia, y común a todas
las escuelas o vertientes, siempre sobresale su carácter multidisciplinario,
hecho que le sirvió para erigirse como ciencia capaz de interrelacionarse
y emplear conocimientos provenientes de otras áreas del saber humano
como la lingüística, la lógica, la gestión, la economía,
la computación, el diseño, la psicología y la bibliotecología.
Para Saracevic, existen también otros dos elementos inseparables de
ella, y que la distinguen como ciencia, constituyen su eje de su evolución
y razón de ser, estos son: su dependencia de las tecnologías de
información y su carácter social y humano, que prevalece ante
el tecnológico y está determinado por la importancia clave que
la ciencia le otorga al destinatario de la información.9
Este autor, la define como:
[...] un campo de práctica profesional e investigación científica
que enfoca los problemas de la comunicación efectiva de los registros
del conocimiento entre los humanos en el contexto de las organizaciones sociales,
las necesidades y usos de la información por los individuos. [...] el
foco específico de la ciencia de la información es sobre los registros
del conocimiento humano, como objetos portadores de información en todas
sus formas, tamaños y medios. El énfasis primario es sobre el
contenido de estos objetos, en términos de su potencial para transmitir
información.9
Existen diversos enfoques a la hora de definir la Ciencia de la Información.
Algunos teóricos, como Cronin, son partidarios del criterio que
esta ciencia representa la intersección de un cierto número de
disciplinas y que, en sí misma, no existe como una entidad separada.10
Otro grupo de teóricos comparten el criterio que cada área
en la que se divide la ciencia tiene su base teórica particular que depende
de la actividad que le atañe. Este enfoque, según plantea Meadows,
predomina cuando se intenta definir esta ciencia a partir de sus posibles aplicaciones.
La Ciencia de la Información aún carece de una teoría
generalizada y es evidente el desacuerdo a la hora de definir qué es
lo más importante para ella: la teoría o la práctica.
La trayectoria histórica de las labores informativo-documentales, por
su tradicional y necesario carácter operativo o instrumental, ha estado
por una u otra razón durante buen tiempo relativamente distante de reflexiones
teóricas y conceptuales sobre su propia práctica, facilitando
la mayor o menor preeminencia de tendencias "practicistas y/o empiristas",
que han dificultado el desarrollo del aparato teórico conceptual propio
de nuestras disciplinas, imprescindible en todos los sentidos, ya que no siempre
será "posible" explicar los hechos a través de los hechos
mismos (empirismo).11
Sin embargo, a lo largo de su evolución, se produjeron intentos por
otorgarle a esta ciencia, una visión más equilibrada entre estas
dos aristas.11 Según Taylor,
se entiende por Ciencia de la Información:12
... una ciencia especial sobre la información y la documentación.
Como rama de la ciencia investiga la estructura, propiedades y procesos de la
transmisión de la información utilizando métodos de otras
ciencias como sicología, lógica, neurofisiología y matemática.
Como rama de la técnica: se relaciona con los medios de procesamiento
de la información que aseguran su acceso y uso. Emplea métodos
de la técnica de la computación, la bibliotecología, sistemas
de investigación y la ciencia administrativa.
Borko, en su artículo "Ciencia de la Información:
¿qué es?", publicado en la revista American Documentation
en febrero de 1968, reunió las ideas de Taylor y las reelaboró
en una amplia visión acerca de la naturaleza de esta ciencia y su actividad
práctica. Para él,
Ciencia de la Información es la disciplina que investiga las propiedades
y el comportamiento de la información, las fuerzas que rigen su flujo
y los métodos para procesarla, a fin de obtener accesibilidad y utilización
óptimas. Está interesada en un conjunto de conocimientos relacionados
con el origen, colección, organización, almacenamiento, recuperación,
interpretación, transmisión, transformación y utilización
de la información. Incluye la investigación de las representaciones
de información en los sistemas naturales y artificiales, la utilización
de códigos para la transmisión eficiente del mensaje el estudio
de instrumentos y técnicas de procesamiento de la información,
tales como computadoras y sistemas de programación. Es una ciencia interdisciplinaria
[...] relacionada con la matemática, la lógica, la lingüística,
la psicología, la biblioteconomía, la administración...
Tiene componentes de una ciencia pura, que investiga el asunto y su relación
con sus aplicaciones, y componentes de una ciencia aplicada, que crea servicios
y productos.13
Para Barreto, la Ciencia de la Información redefine continuamente
el contenido y prioridad de sus objetivos. Para él, esta ciencia constituye
un campo de estudios especial, operacional y especialmente dependiente de una
tecnología intensiva que define los próximos caminos de la ciencia,
con alto ritmo de innovación y en continua mutación.14
Barreto señala que los objetivos de la ciencia se generan a partir
de la interacción de tres mundos que el define como: el mundo subjetivo
de los sistemas cerebrales, el mundo objetivo de los sistemas materiales y el
mundo cibernético. Para él, dentro de estos tres mundos y en sus
prioridades se ubican la investigación, la enseñanza y la actuación
profesional de la ciencia de la información.
La Ciencia de la Información está sujeta a una constante evolución, y su campo de acción se amplía cada vez más, a partir del hecho de que su objeto de estudio se halla presente en cada elemento de la vida. Por lo pronto, las líneas futuras de su desarrollo se dirigen hacia la búsqueda de nuevos modelos de acceso, transferencia y asimilación de información, en el entorno de la realidad virtual, los sistemas expertos y la inteligencia artificial.15
Informática fue el término que se utilizó en la antigua
URSS para nombrar esta ciencia. Desecharon el término documentación
para denominarla, debido al expreso deseo de resaltar que los problemas de la
actividad científico-informativa abarcaban más allá de
los límites del documento.
Esta vertiente de la Ciencia de la Información comenzó su desarrollo
a partir de la década de los años 60, como resultado de los estudios
e investigaciones realizadas por un grupo de prestigiosos especialistas, entre
ellos, es oportuno destacar la labor trascendente de Mijailov, Chernii
y Guiliarevskii. Sus trabajos se basaron en las leyes internas del desarrollo
de la propia ciencia y en las necesidades de la actividad social, siempre desde
el punto de vista científico-informacional.16
En el año 1969, Mijailov, director del VINITI, publicó
un documento titulado FID 435, sobre los aspectos teóricos de la informática.
Su origen fue un conjunto de trabajos elaborados entre los años 1961
y 1962 por el Comité de Estudios sobre Búsqueda de la Base Teórica
de la Información (FID/RI), presidido por el propio autor.
El término informática o información científica
y técnica (por el cual también se conoce) resultó controvertido
en el mundo occidental, porque para muchos, a diferencia de la Ciencia de la
Información, circunscribía el campo de acción de la corriente
soviética al mundo de las ciencias naturales y exactas. Para Mijailov,
el término anglosajón resultaba ambiguo, al dar margen a su entendimiento
como "una ciencia que trata todos los tipos de información cuando
en realidad se refería sólo a la información científica".17
Los teóricos soviéticos definían como "información
científica" aquella información lógica obtenida en
cualquier campo de la actividad humana (no sólo por medio de la investigación,
sino también en la actividad práctica y productiva) si ella reflejaba
adecuadamente las leyes del mundo objetivo y se empleaba en la práctica
histórico-social. A la actividad encargada de recolectar, procesar mediante
el análisis y la síntesis, de conservar, buscar y difundir la
información científica la nombraron actividad "científico
informativa".18
La Informática se definió como una disciplina científica
que se ocupaba de investigar los métodos y medios de recolección,
elaboración, conservación, búsqueda y difusión de
la información científica. Esta disciplina tenía como objeto
de estudio: la estructura y la propiedades de la información científica.
La característica principal que diferenciaba a la Informática
de la vertiente norteamericana era que la concepción de su cuerpo teórico
se hacía sobre la base de un análisis materialista dialéctico
e histórico.
Un ejemplo de ello es la explicación científica y objetiva acerca
del surgimiento de esta ciencia ofrecida mediante los enunciados de las "Leyes
de la ciencia y la información científica".19
En estas leyes, se sintetizaron los factores que, a lo largo de la historia
del desarrollo humano, facilitaron la acumulación, transmisión,
conservación y constante desarrollo del pensamiento científico.
Estos factores hicieron inevitable el surgimiento de una nueva ciencia integradora,
capaz de procesar y sistematizar todo el volumen de información científica
que por los métodos tradicionales era imposible manipular y organizar.
Con el objetivo de consolidar la posición de la Informática como
rama científica independiente, planteaban que su surgimiento era el resultado
de la división de funciones que se experimentaba dentro de cada ciencia,
que originaba un nuevo proceso científico independiente que, a su vez,
complementaría las dos tendencias conocidas: la teórica y la experimental.
El desarrollo científico siempre se consideró como un elemento
de excepcional importancia en la conformación de la sociedad socialista
soviética. Por tanto, era interés del gobierno favorecer las investigaciones
que abrieran nuevas posibilidades para el desarrollo de las fuerzas productivas
y la productividad del trabajo, así como la aceleración de la
actividad económica. De igual modo, era imprescindible concebir y organizar
un sistema de información científica eficaz.
La importancia de la difusión de la información científica
fue tema de preocupación desde los primeros momentos de la formación
de la naciente URSS. Los trabajos de traducción de documentos científicos
provenientes de Europa y Estados Unidos eran priorizados en aras de su estudio
y posterior aplicación al desarrollo económico de una sociedad
que, por sí misma, constituía un nuevo paradigma.
Durante los años de posguerra, la actividad científico informativa
de la URSS se intensificó, como ocurrió también en otras
regiones del mundo. Hasta ese momento, el servicio de información a científicos
y especialistas se efectuaba principalmente mediante una red de bibliotecas.
Sin embargo, el incremento del ritmo de progreso científico que se experimentó
en ese momento a nivel mundial provocó que estas dejaran de ser efectivas
a la hora de satisfacer las necesidades crecientes de información, ello
obligó a la búsqueda de nuevas formas de organización para
esta actividad.
Con el propósito de crear una estructura de información verdaderamente
eficaz, se creó una red de organismos de información que comprendía
algunas ramas de las industria, instituciones científicas y empresas
industriales. Como centro rector de estas actividades, surgió en el año
1952 el Instituto de la Información Científica y Tecnológica
(VINITI), adjunto a la Academia de Ciencias de la URSS.
Durante los años 60, la URSS se vio inmersa en un intento de reestructuración
económica que, inevitablemente, produjo una reformulación de la
dirección estatal de la actividad científico - informativa.
Por disposición de su consejo de ministros, se le asignó al Comité
Estatal para la Ciencia y la Técnica del Consejo de Ministros de la URSS,
la dirección del sistema de información científico-técnica
del país. Entre sus funciones se hallaba la dirección metodológica
del trabajo de la red de información, la coordinación de las líneas
de investigación a desarrollar, la delimitación de funciones entre
los diferentes organismos que conformaban el sistema y el diseño de las
tendencias de desarrollo que seguiría la actividad científico
- informativa en la URSS.
El Sistema de Información Científico-Técnica de la URSS
se basó en las ideas establecidas por Vladimir Ilich Lenin en
el Programa del Partido Comunista, con relación a la información
científica y tecnológica como punto de apoyo al desarrollo económico
y social. Según Ruggero Guiliarevskii,20 los principios sobre
los que se consolidó este sistema fueron los siguientes:
El asesoramiento en temas vinculados con la actividad científico - informativa
fue también un modo de difundir los preceptos de la visión de
la URSS hacia otras regiones del mundo menos desarrolladas y de hecho, se constituyó
en un arma de defensa ideológica. Incluso, dentro de la propia URSS,
esta actividad siempre se utilizó como un medio más para favorecer
el acercamiento del pueblo soviético a la doctrina marxista-leninista.21
La experiencia soviética resultó muy atractiva para la gran mayoría
de países subdesarrollados, porque hacía realidad la posibilidad
de que un país atrasado económica y educacionalmente, pudiese
transformarse en un país con un elevado desarrollo industrial y cultural.
Sin embargo, la desintegración de la URSS y la transición hacia
el capitalismo significó un vuelco total en el desarrollo de esta actividad.
Los cambios estructurales y organizacionales provocaron el colapso de su sistema
de información científico- técnica. Se agotó el
financiamiento destinado al desarrollo y apoyo del trabajo de los centros informativos
integrantes del sistema.22
El número de publicaciones científicas editadas en la URSS decreció
notablemente, así como la posibilidad de adquirir importantes publicaciones
extranjeras, se tornó difícil la consulta de información
actualizada que abordase la temática científica y tecnológica.
El mercado, en cambio, se sobresaturó de publicaciones seudocientíficas
que respondían a los patrones de la "cultura masificada".23
Las instituciones integrantes de una sólida estructura de información
se hallaron de repente aisladas y enfrentadas al hecho de comenzar a trabajar
de modo independiente, algo a lo que no estaban habituadas.
La práctica informacional en la URSS de estos años, debido a su estrecha relación con el aparato estatal e ideológico, sufrió todas las conmociones resultantes de una sociedad afectada por cambios tan radicales que dieron al traste con su modelo ideológico, político y económico. La Informática, como vertiente, dejó de existir en tanto su sustrato material e ideológico desapareció.
Es importante mencionar que, a pesar de la diferencia de términos utilizados
para identificarlas, ambas vertientes se refieren, en esencia, a un mismo campo
disciplinario con diferencias de mayor o menor grado, causadas por condiciones
geográficas, culturales, tecnológicas, ideológicas, políticas,
económicas y filosóficas específicas, en los orígenes
y desarrollo de cada una de ellas.
Los inicios de estas corrientes también coinciden en el tiempo. Ambas
comienzan a gestarse en el período de posguerra, finalizada la Segunda
Guerra Mundial y en el seno de una de las potencias vencedoras en el conflicto
aunque los países de origen, Estados Unidos y la Unión Soviética,
se hallaban en polos políticos antagónicos.
A pesar de esto, en las dos vertientes se manifestaron las mismas preocupaciones
e intereses por la información, evidenciado en el valor estratégico
y prioritario que le otorgaron, a partir de considerar a la información
científica y técnica como imprescindible para el desarrollo científico
y tecnológico.
Entonces, ¿qué factores son necesarios considerar a la hora de
identificar diferencias entre ambas?
Para aclarar este punto, es necesario remitirse a un grupo de peculiaridades
resultantes no de la acción de los factores políticos, económicos,
informacionales y tecnológicos referidos; sino de la adhesión
a determinadas concepciones teóricas y filosóficas de relevante
influencia en la producción intelectual de esos tiempos.24
En el caso de los Estados Unidos, prevalecía un modelo de racionalidad
proveniente del positivismo, el empirismo y el cientificismo. Corrientes filosóficas,
unas y posturas intelectuales otras; se hallaban muy entrelazadas y, muchas
veces, se complementaban, eran concepciones paradigmáticas de la época.
La Ciencia de la Información se nutrió de estos supuestos teóricos.
Ella tiene como antecedentes históricos al movimiento documentalista,
impulsado por Paul Otlet y, a partir de los años 50, la "recuperación
de la información", ambos con un marcado carácter positivista.
Por estas razones, las nociones de "información" que se incorporaron
a esta ciencia, buscaron ajustarse a una perspectiva objetivista y cientificista.
De este modo, la información se concibió como algo cuantificable
y el usuario fue visto a partir de variables neutrales y estables como sexo,
edad, raza, etcétera.
Por su parte, la Informática rusa o soviética, creada formalmente
en 1967, presentó en sus orígenes los rasgos propios de circunstancias
políticas, ideológicas, teóricas y profesionales muy distintas:
(Conferencia dictada en el Seminario Internacional 30 años de la carrera
de Ciencia de la Información en la Universidad Javeriana de Bogotá,
Colombia el 30 de abril del 2003).
A partir de los años ochenta, se introdujeron transformaciones en la
base conceptual de la Ciencia de la Información motivadas, en gran medida,
por la influencia de determinados cambios que se produjeron a nivel mundial.
Estos cambios globales pueden resumirse en:
En la Ciencia de la información, se introdujo una especie de nueva arquitectura
conceptual, influenciada mayormente por los diversos enfoques teóricos,
provenientes de las ciencias sociales, que asumían posiciones distanciadas
del cientificismo positivista.
Una de las ideas que se revela en la Ciencia de la información, a partir
de estos años con indiscutible énfasis, es la percepción
inequívoca de que esta disciplina pertenece al campo de las ciencias
sociales. Los nuevos conceptos de información introducen y enfatizan
la necesidad de incorporar la noción de conocimiento, y colocan en este
escenario al sujeto que recibe, consume y necesita información.
La Informática soviética, por su parte, no sufrió grandes alteraciones en el terreno conceptual. Se amplió la visión de la propuesta que sostenía, pero siempre a partir de las mismas bases filosóficas e ideológicas. Las alteraciones, cambios y ulterior desaparición de esta variante, no fueron el resultado de confrontaciones académicas y conceptuales sino de los cambios que desde los años 80 experimentó la sociedad soviética.
Recibido: 24 de febrero del 2004. Aprobado: 12 de marzo del 2004.
Lic. Evelyn Pedroso Izquierdo.
Centro de Estudios Europeos. Ave. 3ra No. 1805 entre 18 y 20. Miramar. Playa.
Correo electrónico: evelyn@cee.co.cu
1 Licenciada
en Información Científico-Técnica y Bibliotecología.
Centro de Estudios Europeos.