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Sobre la necesidad de la enseñanza de elementos de información en las carreras biomédicas

Durante las dos últimas décadas, las ciencias de la información y la comunicación, entre otros factores, debido al desarrollo espectacular de las tecnologías asociadas con ellas, han experimentado una verdadera revolución, que ha estremecido los cimientos teóricos y prácticos de estas actividades con una historia milenaria. Con el florecimiento del WWW, a inicios de la década de los años 90, arrancó la revolución de los productos y servicios de información en Internet.

Hoy, es inconcebible un ciudadano, y menos un profesional, sin un grupo de conocimientos, habilidades y actitudes mínimas para buscar, recuperar, seleccionar, evaluar y utilizar la información disponible en la red, y por ello puede decirse de alguien que no domine las herramientas existentes en la red para estos propósitos, que es un analfabeto en información. Ellas permiten desarrollar un aprendizaje para toda la vida, soportar la educación en problemas reales y practicar una medicina basada en la evidencia, tal y como exigen los tiempos modernos y los nuevos cánones.

En este sentido, puede apuntarse el rápido deterioro que experimenta el conocimiento médico actual como consecuencia de la acción de dos factores esenciales:

El sector de la salud es un punto de convergencia crucial de los productos y aplicaciones generadas por diferentes grupos de ciencias.

El panorama actual de las necesidades de salud se caracteriza por la coexistencia de problemas y enfermedades propias de distintos estadios epidemiológicos, un complejo entramado de enfermedades emergentes -VIH -SIDA, Síndrome Respiratorio Agudo Severo-, reemergentes- tuberculosis, cólera-, crónicas, como el cáncer, agudas, donde crecen los accidentes cardio y cerebrovasculares, a las que unen los trastornos asociados con los cambios en el estilo de vida de la sociedad moderna, los suicidios, los accidentes, la violencia doméstica, drogadicción y otros flagelos relacionados con los desequilibrios sociales. (Hernández Haddad M. Consideraciones acerca de la formación del médico general básico. Observaciones no publicadas).

Y como consecuencia lógica del crecimiento acelerado del conocimiento y de la búsqueda constante de mayores niveles de calidad en la atención médica, se ha producido un cambio en los modelos y paradigmas de la asistencia médica, que exigen un consumo de información cada vez mayor.

Un enfoque clínico, epidemiológico y social de la atención médica, en particular de la medicina general integral, se ha impuesto.

La epidemiología, por ejemplo, es uno de los tres pilares de la medicina clínica moderna. Surgió como ciencia a mediados del siglo XIX, aunque sus antecedentes se remontan al mundo antiguo. Presentó un enfoque reduccionista, funcionalista y positivista, sustentado en un modelo etiológico multicausal de explicación del proceso de la enfermedad, hasta la década de los años 60, cuando surgieron modelos ecológicos multicausales que incorporaron la dimensión social al análisis del proceso salud enfermedad, con categorías sociales como modo, condiciones y estilos de vida. (Hernández Haddad M. Consideraciones acerca de la formación del médico general básico. Observaciones no publicadas).

El desarrollo científico actual, como puede inferirse entonces, aconseja una formación general e integral de los estudiantes, que permita su rápida adaptación a las cambiantes necesidades de la sociedad. En este propósito, las nuevas tecnologías de la información y la comunicación ocupan un lugar prominente. Sin embargo, muchos de los enfoques pedagógicos modernos centran más su atención en la novedad tecnológica que en el propio proceso cognitivo, en los medios informáticos más que en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Y en este punto es muy necesario una concepción clara: la computadora no es el objeto de estudio, salvo para algunas ciencias y procesos educativos muy particulares; para los demás, es sólo un medio, una herramienta para lograr otros fines bien diferentes al hecho de conocer las interioridades arquitectónicas o ingenieriles de un artificio, por demás, símbolo del desarrollo moderno.

Pero este no es el único punto que, a veces, no queda claro. En ocasiones, se confunde la electrónica, la computación y la cibernética con la informática y esta última con la informática médica. Así, algunos piensan que si alguien conoce algo sobre las primeras, entonces conocerá sobre las últimas.

La informática, como ciencia, estudia la estructura, propiedades y leyes que regulan el comportamiento de la información científica y se ocupa de desarrollar formas y medios para una mejor identificación, evaluación, selección, organización (procesamiento), almacenamiento, búsqueda, presentación y diseminación de la información.

La informática estudia, los procesos de comunicación, tanto de transmisión como de transformación de la información; su obtención, organización y diseminación.

La informática médica, por su parte, es un campo de las ciencias de la información relacionado con la obtención, análisis y diseminación de datos médicos, a partir del uso de diferentes sistemas automatizados que se emplean en el cuidado de los pacientes, en el diagnóstico y el tratamiento de sus patologías.

Y esta distinción es importante para determinar los contenidos que se impartirán a los alumnos de especialidades médicas o afines, bien alejados académicamente de aquellos que se ocupan del desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

En estas circunstancias, muchas universidades médicas carecen, de los currículos, el personal docente y, más aún, de la integración idónea entre los profesionales de la información y la salud para introducir en la enseñanza de la medicina o en sus disciplinas afines, el conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes hacia la información, tan necesario para la vida y el desempeño de todos los alumnos.

Y es que en algunos sectores profesionales, aún se carece de una conciencia plena sobre la importancia del uso de la información para alcanzar un alto nivel profesional. Al momento de emprender las acciones para consultar la información necesaria, muchas veces faltan las fuerzas y la voluntad que se requiere, aunque es oportuno señalar y justo reconocer que, también la insuficiencia de medios tecnológicos y publicaciones, así como la distancia y la falta de tiempo, en ocasiones, se convierten en formidables barreras para la utilización de los diferentes productos y servicios de información existentes.

La información es un recurso esencial no sólo para realizar una investigación de avanzada, donde suele ubicársele, sino para prestar una asistencia médica de calidad, para impartir una docencia actualizada, para dirigir, porque ninguna actividad de la sociedad moderna puede realizarse sin información.

Lograr la integración de la consulta sistemática de información con la práctica médica requiere necesariamente de un esfuerzo, pero sobre todo de una concientización de la importancia de la información para una vida profesional saludable, así también como de una participación de los especialistas en información, en el proceso docente.

La base tecnológica necesaria para la enseñanza de la informática es prácticamente la misma que la empleada para soportar la enseñanza de los elementos de informática médica que reciben regularmente los alumnos de las carreras médicas.

Este esfuerzo no sólo es necesario en la educación de pregrado sino también en la de posgrado. Sólo así un programa de desarrollo tecnológico y de informatización de una sociedad o de un sector como la salud, producirá todos los beneficios esperados.

Acimed, por su parte, como revista esencialmente dirigida a la educación y la actualización de los profesionales de la información y la comunicación en el sector de la salud, privilegia la publicación de contribuciones que capaciten a nuestros especialistas: bibliotecarios, traductores, periodistas, médicos, entre otros, para utilizar adecuadamente los recursos disponibles en Internet.

La Revista Cubana de los Profesionales de la Información y la Comunicación en Salud es, por tanto, un instrumento para la educación médica posgraduada en temas relacionados con el uso de los recursos de la información.

Lic. Rubén Cañedo Andalia
Licenciado en Información Científico-Técnica y Bibliotecología.
Red Telemática de Salud en Cuba (Infomed). Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas. Calle 27 No. 110 e/ N y M, El Vedado. Plaza de la Revolución.
Ciudad de La Habana. Cuba.
Correo electrónico: ruben@infomed.sld.cu

Ficha de procesamiento

¿Cómo citar esta contribución según el estilo Vancouver?

Cañedo Andalia R. Sobre la necesidad de la enseñanza de elementos de información en las carreras biomédicas. Acimed 2004; 12(3). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol12_3_04/aci01304.htm Consultado: día/mes/año.

Términos sugeridos para la indización

Según DeCs1 EDUCACION MEDICA/métodos; INFORMATICA MEDICA
                      EDUCATION MEDICAL/methods, MEDICAL INFORMATICS

Según DeCI2 EDUCACION MEDICA/desarrollo; REFORMAS DE LA EDUCACION; INFORMATICA MEDICA
                     EDUCATION MEDICAL/development; EDUCATIONAL REFORMS; MEDICAL INFORMATICS

1 BIREME. Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS). Sao Paulo: BIREME, 2004.
Disponible en: http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm
2 Díaz del Campo S. Propuesta de términos para la indización en Ciencias de la Información. Descriptores en Ciencias de la Información (DeCI). Disponible en: http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf

 

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