MsC. Ana Margarita Cabrera Facundo1, MsC. Adrián Coutín Domínguez2
Se suministra un marco teórico para el análisis de las bibliotecas digitales. Se exponen, a partir de los planteamientos teóricos de la actividad científico-informativa, los componentes fundamentales que posibilitan el funcionamiento de dichas bibliotecas en la red, sus características básicas, así como las generalidades de su arquitectura de información y usabilidad.
Palabras clave: Bibliotecas digitales, actividad científico-informativa, bibliotecas de arte, arquitectura de información, usabilidad.
A theoretical framework for the analysis of the digital libraries is provided.
Starting from the theoretical statements of the scientific-informative activity,
the main components making possible the functioning of these libraries in the
network, their basic characteristics, as well as the generalities of their information
architecture and usability are exposed.
Key words: Digital libraries, scientific-informative activity, art libraries, info architecture, usability.
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Cita (Vancouver): Cabrera Facundo AM, Coutín Domínguez A. Las bibliotecas digitales. Parte II. Componentes. Acimed 2005;13(3). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol13_3_05/aci05305.htm Consultado: día/mes/año.
En relación con las bibliotecas digitales, especialistas e investigadores del tema coinciden en afirmar que:
... "Actualmente, se reinventa, cada día, la rueda con la supercarretera de la información..., millones de dólares se destinan a redescubrir aspectos que la Ciencia de la Información conocía desde la década de los años 60's..."."Existe todo un cuerpo teórico y metodológico que no debe ignorarse..." 1
... "Las bibliotecas digitales se relacionan con las bibliotecas físicas y pueden realizar similares funciones, en el caso de las colecciones digitales distribuidas, los modelos de evaluación, al menos inicialmente, pueden tener paralelos con las bibliotecas físicas..." 2
..."Vino nuevo en odres viejos"... 3
Ellos, todos, establecen paralelos entre las funciones de las bibliotecas digitales
y las bibliotecas tradicionales.
Según estas tendencias -las cuales suscribimos-, que destacan los puntos
de contacto y la existencia de similitudes entre las bibliotecas digitales y
las tradicionales para abordar las investigaciones, se propone el estudio de
las funciones y procesos de estas bibliotecas, a partir de los postulados que,
en la década de los años 70's, formularon los bibliotecarios soviéticos
A. I. Mijailov y R.S. Guiliarevskii. 4
Dichos estudios, realizados con niveles de abstracción suficientes y
basados en la esencia de la actividad de información, trascienden el
tiempo y la tecnología.
Para analizar el funcionamiento de una biblioteca es necesario volver a las
etapas de la Actividad Científico Informativa (ACI). Sus bases esenciales
se encuentran en ese ciclo, con independencia de la poderosa acción que
ejercen actualmente los factores tecnológicos. Puede variar la forma
en que se realizan las tareas, los medios que se emplean; pero esencialmente
explican, como ningún otro conjunto de argumentos, los componentes y
funciones básicas de las bibliotecas digitales, en las que puede afirmarse
se cumplen -de manera novedosa y con nuevos medios- las etapas de la ACI.
Es necesario recolectar, con la mayor exhaustividad posible, la información necesaria. Debe seleccionarse y actualizarse regularmente la información útil, sólida y significativa para el trabajo científico o práctico de una o varias disciplinas, en una tendencia de investigación o rama del conocimiento, entre la colosal cantidad de información existente.
Con el advenimiento de Internet y el gran volumen de materiales accesibles por medio de la red, la función de selección adquiere especial importancia. Compartimos el punto de vista de Bermello, (Bermello Crespo L. Selección de recursos de información para el desarrollo de bibliotecas virtuales, 2003. Observaciones no publicadas) quien describe muy acertadamente el valor que incorpora la selección de los recursos electrónicos comprendidos en las colecciones de las bibliotecas digitales. Según dicho autor, el enfoque para realizar la selección en ambientes ricos en información electrónica, debe contemplar cuatro líneas de acción:
Es esencial que las bibliotecas digitales identifiquen los recursos de información existentes en línea, localmente en sus organizaciones o en organizaciones homólogas, y que los incorporen a sus colecciones. Para esto, se deben realizarse esfuerzos sistemáticos y acciones de coordinación entre las organizaciones y los especialistas.
En este paso, debe buscarse la implementación de una política coherente de desarrollo de las colecciones, que persiga el mayor nivel de accesibilidad posible. Es el caso concreto del arte, las redes de galerías y museos, las universidades de arte, etc., porque, aun cuando existen muchas editoriales relevantes internacionalmente que colocan en la red sus producciones con acceso a los textos completos -Cambridge University Press, Elsevier Science, entre otras-, ellas generalmente no incluyen las artes y humanidades.
La digitalización representa el medio ideal, que por décadas, se necesitó para la preservación y el conocimiento del arte universal. Miles de obras de arte, registros sonoros y otros objetos de arte, a partir de políticas acertadas de selección, se privilegian al pasar de su original condición impresa y a la digitalizada, con todos los beneficios que esto representa (Bermello Crespo L., Selección de recursos de información para el desarrollo de bibliotecas virtuales, 2003. Observaciones no publicadas).
En el caso de las bibliotecas digitales de arte, no debe perderse de vista
que muchos materiales relevantes, por ejemplo las esculturas y otros objetos,
sobre todo tridimensionales, no se han digitalizado. En ocasiones, es importante
referenciar estos materiales y considerarlos en las políticas de desarrollo
de las colecciones digitales.
Para las bibliotecas digitales de arte, estos argumentos son de imprescindible
consideración y atención. Al igual que el resto de las humanidades,
toda la historia del arte está mayormente recogida en materiales impresos
sean libros, registros sonoros, partituras musicales, obras de arte u otros
objetos; y toda esa información debe seleccionarse junto a los recursos
disponibles en la red en el momento de realizar un proyecto de biblioteca digital.
Uno de los primeros intentos a gran escala en la recolección -digitalización-
de información sobre arte y humanidades, se realizó en el año
1987, cuando un equipo de IBM en Madrid, ayudó al gobierno español
a digitalizar los frágiles documentos que narraban las travesías
de Colón por el Nuevo Mundo.
Significa que cada grupo de datos registrados en un documento, se analiza desde
el punto de vista de su contenido. Los resultados de dichos análisis
se anotan o sintetizan brevemente con ayuda de una notación especial,
desarrollada a los efectos, y basada en palabras del lenguaje natural, letras,
cifras, fórmulas, tablas, diagramas. La información así
procesada, se torna adecuada para los subsiguientes pasos: almacenamiento, recuperación
y uso.
Un aspecto clave en este proceso, particularmente en las bibliotecas digitales,
es el incremento de los volúmenes y temas de información, así
como la escalabilidad de los vocabularios utilizados para su representación.
Bates,5 apunta, sobre este tema, que
los diferentes métodos empleados para el procesamiento de la información
se desarrollaron según las necesidades que exigió el incremento
de los volúmenes de información que debían procesar los
sistemas; así en el siglo XIX, se desarrollaron los índices alfabéticos
de materias, y cuando estos no respondieron al crecimiento del número
de documentos a procesar y recuperar, -década de los años 50-,
progresaron entonces las técnicas de búsqueda booleana en las
bases de datos. Ahora, son necesarias nuevas respuestas para representar los
diversos contenidos en múltiples formatos que se encuentran en las bibliotecas
digitales.
Cada aplicación de las bibliotecas digitales depende fundamentalmente
de la combinación de las tecnologías que las componen. Por ejemplo,
el objetivo de los motores de búsqueda de la próxima generación
es ofrecer a los usuarios un conjunto de herramientas que posibiliten hallar
la información necesaria en una colección sin necesidad de recibir
previamente un entrenamiento especializado para su uso.
En el caso del arte, los motores de búsqueda no se limitan a los textos.
En el terreno de las artes visuales y cinematográficas en Estados Unidos,
se ha desarrollado un proyecto piloto de biblioteca digital que une un motor
de búsqueda de texto con QBIC (Query by Image Content), creado
en Almaden -el Centro de Investigaciones y Laboratorio de Visualización
de IBM- para buscar imágenes en bases de datos. Asimismo, la División
de Investigaciones de IBM trabaja conjuntamente con DreamWorks SKG -una
compañía cinematográfica formada en 1994 por Steven
Spielberg-, Viacom y otras empresas de medios de comunicación para
desarrollar la capacidad de búsqueda en archivos de video. Están
surgiendo así, desarrollos para nuevos motores de búsqueda interpretativa.
Por otro lado, el personal del artista plástico Andrew Wyeth ha
preguntado a IBM si sus investigadores podrían diseñar un sistema
para digitalizar y almacenar imágenes de las pinturas del artista. Entonces,
un equipo ha desarrollado una cámara digital y un software de procesamiento
de imágenes. Luego, a partir de transparencias de color, crearon una
biblioteca digital privada de aproximadamente 10.000 obras de Wyeth,
que se conoce ahora como el proyecto Brandywine.
Esa misma tecnología de cámaras desempeñó una función
esencial en un proyecto más ambicioso, a cargo de la Biblioteca del Vaticano,
que se inició en 1993. Como parte de la etapa inicial, los investigadores
digitalizaron más de 20.000 páginas manuscritas inéditas
y de incalculable valor y las introdujeron en el archivo digital del Vaticano.
Actualmente, 10 académicos seleccionados,
distribuidos en varios puntos del mundo pueden examinar los manuscritos desde
sus computadoras y existe una muestra de imágenes, disponibles en la
página Web de IBM. El objetivo más amplio, dice los especialistas
es colocar estos materiales a disposición de la comunidad académica
mundial.
Internet es el medio natural de acceso a semejante colección. Todos los
museos del mundo y colecciones de arte deberían estar, deberían
ser parte de la Internet.
Su objetivo es garantizar que la información seleccionada ocupe el menor
espacio posible, que los medios de registro ofrezcan un largo período
de almacenamiento y que puedan disponerse en un sistema ordenado que permita
la rápida y fácil recuperación de los datos relevantes.
Las tendencias generales de todos los dispositivos de almacenamiento masivo
de información son: el incremento continuo de su capacidad, una mayor
velocidad, más economía, menor tamaño y mayor fiabilidad.
De hecho, todo dispositivo que pretenda convertirse en un estándar, deberá
tener un precio razonable, rapidez, versatilidad y una gran capacidad de almacenamiento.
El tipo de formato y el dispositivo de almacenamiento son elementos de fundamental
consideración en toda biblioteca digital, más aún en las
de artes, en que se manipulan grandes cantidades de imágenes, registros
sonoros, videos y otros tipos de objetos que, por lo general, ocupan gran espacio
de almacenamiento digital. Los medios de almacenamiento son cada vez más
poderosos y es posible conservar más información a un costo menor,
pero, al mismo tiempo, cada vez existe más información por almacenar.
En el caso de las bibliotecas digitales, debe considerarse el volumen de información
inicial y sus proyecciones de crecimiento a corto, mediano y largo plazo. También,
el número de accesos que se realizarán a los documentos y la rapidez
con que éstos deben recuperarse.
Es un aspecto muy importante del trabajo de información, que consiste
en una serie de operaciones lógicas que garantizan la localización
de la información que se necesita. Cualquier procedimiento empleado para
desarrollar esta tarea debe permitir, en cualquier momento, recuperar de una
colección, aquella información que proporcione una respuesta directa
a la pregunta formulada por el usuario.
Es en este punto de la búsqueda y recuperación de la información,
donde existe una gran experiencia acumulada por los bibliotecarios, que por
años han estudiado los hábitos y formas diversas de expresión
de las necesidades de información de los usuarios, que los planteamientos
de Mijailov y Guiliariekskii, adquieren una gran relevancia: "recuperar
la información en cualquier momento"... Esto es posible, porque
las bibliotecas digitales permiten al acceso a la información en cualquier
momento y desde cualquier sitio; pero es el aspecto de la recuperación
y la respuesta al usuario el que ocupa el centro de la atención de los
especialistas de la información y los bibliotecarios. Las necesidades
de los usuarios y sus expectativas varían ampliamente; las bibliotecas
digitales deben reconocer, diferenciar y satisfacer sus requerimientos. Idealmente,
para el desarrollo de sistemas de búsqueda, debe existir un conocimiento
previo de los tipos de necesidades más comunes que se presentarán,
según el tipo de usuarios de la biblioteca, así como una seguridad
sobre la satisfacción de sus necesidades. Y es aquí, donde se
dirige el objetivo final de toda evaluación.
A pesar de la gran experiencia acumulada y de la actualidad de los planteamientos
de los clásicos de la información, la nueva realidad impone nuevas
formas de abordarla, nuevos desarrollos. Los especialistas buscan caminos nuevos
y se investiga en el campo de la búsqueda y recuperación de la
información.
Marcia J. Bates,6 ha propuesto un modelo
denominado "berrypicking", por analogía con el término
usado en inglés para cosechar, en el bosque, bayas que no se encuentran
en racimos, sino dispersas en los arbustos. Dicho modelo contempla un tipo de
exploración que denomina "búsqueda de desarrollo", donde
el usuario -tal y como sucede en la vida real- comienza con apenas una referencia
relevante y cada nuevo "pedazo de información" que encuentra
le sugiere nuevas ideas y direcciones a seguir, que produce un continuo redireccionamiento
y replanteo de la búsqueda. Al final, la pregunta de investigación
del usuario es satisfecha no por un sistema único, sino por "una
serie de referencias y de pedacitos individuales de información",
recopilados en cada etapa de la búsqueda, que se modifica continuamente.
Otro aspecto relevante y actual en relación a la búsqueda y recuperación
de información en el contexto de las bibliotecas digitales, y que constituye
un amplísimo campo de investigación, son los metadatos. Por su
importancia abordaremos brevemente el caso específico de la Iniciativa
de Metadatos Dublin Core (DCMI por sus siglas en inglés).
La Iniciativa de Metadatos Dublín Core (DCMI), (http://dublincore.org),
es una organización cuyos fines son la promoción y difusión
de normas interoperables sobre metadatos, así como el desarrollo de vocabularios
especializados controlados para representar recursos que permitan el desarrollo
de sistemas de recuperación más inteligentes. Nació en
Chicago durante la 2da Conferencia Internacional World Wide Web, en octubre
de 1994. Yuri Rubinsky de SoftQuad junto a Stuart Weibel y Eric Miller de
OCLC, tuvieron una conversación con Joe Hardin, director del Centro Nacional
para Aplicaciones de Supercomputación (National Center for Supercomputing
Applications: NCSA) que les llevó a una discusión sobre semántica
y la web.
La confrontación inicial de ideas llevó al NCSA y OCLC a formar
un taller para discutir la semántica de los metadatos en Dublín,
Ohio, en marzo de 1995. En este evento, llamado simplemente "Taller de
Metadatos OCLC/NCSA", más de 50 personas discutieron cómo
un conjunto de recursos semánticos serían muy útiles para
facilitar la búsqueda y la recuperación en la web. Al resultado
le denominaron "Metadatos Dublín Core", por el lugar donde
se realizó el taller. Desde entonces, se han realizado un total de ocho
talleres en Inglaterra, Australia, Finlandia, Alemania, Canadá y los
Estados Unidos.
La DCMI es la iniciativa internacional de metadatos más sólida
e importante para la organización y recuperación de información
en Internet en forma normalizada, eficaz y con un propósito general;
además, el conjunto de elementos Dublín Core es un estándar
internacional ISO 15836-2003, con independencia de que, en cada ámbito
de información, se desarrollen esquemas propios de metainformación
para mejorar la recuperación en la red.
La asignación de metadatos a los objetos de información que conforman
las colecciones de las bibliotecas digitales es uno de los aspectos clave para
la gestión y recuperación de información en los nuevos
servicios y sistemas de información digital.
Estos esquemas de metadatos, junto a la codificación sintáctica
XML/RDF, normas de descripción de contenido -ontologías, topic
maps, tesauros, etc.- y toda una serie de protocolos para el intercambio de
información, protagonizarán la segunda generación de la
web, donde las bibliotecas digitales ganarán mayor terreno al brindar
la información sistematizada y estructurada dentro del entramado complejísimo
en que se nos presenta Internet.
Nació como consecuencia de que los resultados de los procesos anteriores
y la recuperación de la información, pueden presentar simultáneamente
interés capital para un elevado número de usuarios. Los documentos
(o sus partes) con información relevante deben reproducirse de modo que
se obtenga un número suficiente de copias idénticas, con vistas
a su rápida diseminación entre los interesados.
Los sistemas de diseminación selectiva de información, desarrollados
en la década de los años 60, buscaban divulgar rápidamente
la información de interés para un segmento específico de
una comunidad de usuarios. Hoy, el medio electrónico y la facilidad que
brinda Internet para llegar a los usuarios, han incrementado su utilización,
sólo que, en ocasiones, con nuevos nombres, servicios PUSH, que brindan
muchos sitios para informar, por ejemplo, las actualizaciones realizadas, nuevas
publicaciones, etcétera.
Las bibliotecas digitales aportan nuevas características a este servicio
de diseminación, con gran valor para las bibliotecas de arte particularmente:
La diseminación selectiva de la información en las bibliotecas digitales de arte potencia además, los siguientes aspectos:
De señalarse en este punto, que un nuevo término se encuentra
en desarrollo y que se encuentra estrechamente ligado al progreso de las bibliotecas
digitales, se trata de la interoperatividad.7
Dicho concepto aborda de una manera novedosa aspectos que de alguna manera,
en décadas anteriores, se tomaban en consideración en el contexto
de la diseminación de la información: la coordinación y
el control del acceso a los documentos diseminados entre un grupo seleccionado
de usuarios, la integridad de la información, la transparencia -para
los usuarios- del acceso a la información distribuida, los mecanismos
de implementación adecuados en términos de referencias y demandas
de información particularizadas, entre otros.
La interoperatividad se entiende también como la capacidad de las bibliotecas
digitales de generar y compartir información con otras muchas bibliotecas
sin sacrificar su autonomía, aspecto que garantiza la calidad de la información
y los servicios.
Este aspecto es sumamente valorado en las bibliotecas de los museos, las academias
y escuelas de arte y las redes de galerías de arte.
Las actividades científico-informativas están en función
del uso que se haga de los resultados. Por esta razón, entre los objetivos
de estas actividades se incluyen: la popularización, tanto de los logros
de la ciencia y la tecnología como de las técnicas más
eficientes para el manejo de los documentos, así como el estudio de los
resultados que genera el uso de dichos documentos y el impacto causado por el
trabajo de información en la ciencia, la técnica, la economía,
la educación, la cultura, etcétera.
En el ámbito de Internet, la principal dificultad está relacionada
con la calidad de la información. Existen muchos documentos disponibles
en el WWW que no contienen datos sobre su autoría, fecha o comentarios.
La vinculación con otros recursos se realiza de manera "promiscua",
sin consideración de su relevancia o calidad, además de existir
una circularidad en los vínculos. Estos hechos llevan a una paradoja:
por un lado, los servicios web ofrecen la posibilidad de funcionar como un medio
democrático, rápido, universalmente accesible, interactivo y de
bajo costo de acceso y publicación; por otro, los mismos procesos creativos
que Internet y los servicios web producen parecen amenazarlas con la repetición
masiva de información trivial. 8
Por todo ello, las bibliotecas digitales de arte y todo su potencial debe concebirse
y medirse, más que en términos de su capacidad para acumular y
organizar materiales físicos en un contexto digital, por la capacidad
humana y tecnológica para facilitar el acceso a información que
apoye proyectos culturales nacionales e internacionales, programas de estudio,
proyectos artísticos, etcétera.
La arquitectura de información (AI) es... "una herramienta imprescindible
para construir un sitio web como expresión de un sistema de información,
que busque una organización para facilitar el acceso a los contenidos
y servicios disponibles en dicho sitio. En este sentido, establece la interoperatividad
de los software, interfases y otros elementos que intervienen en dicho proceso
y su relación indispensable con los contenidos." 9
El término "arquitectura de información" se empleó,
por primera vez, por Richard Saul Wurman en 1975, quien la definió como:
"El estudio de la organización de la información con el objetivo
de permitir al usuario encontrar una vía de navegación hacia el
conocimiento y comprender la información".10
Mucho se ha hablado sobre este término, que devino, entre otras cosas,
en una herramienta útil para la evaluación de los sitios web.
También y de manera específica, los aspectos que se enuncian en
materia de arquitectura de información son aplicables a la ciencia de
la información y la bibliotecología. De hecho, clásicos
del tema como Louis Rosenfeld y Peter Morville,11
provienen de este campo disciplinar. Esto no quiere decir que la AI únicamente
tome fundamentos teóricos, metodologías y técnicas de las
ciencias de información y la bibliotecología sino que esta relación
no puede obviarse al abordar el estudio de las bibliotecas digitales.
Si se consideran las bibliotecas digitales como sitios web con alto valor agregado,
deben tenerse en cuenta para entender su funcionamiento y acercarse a cualquier
modelo de evaluación, los aspectos de la arquitectura de información
que se citan en sentido general para evaluar un sitio web. Estos son:
Elementos del sistema de navegación global (SNG).
En el SNG se consideran aspectos como:
Esquema de organización de la información.
E Estructura de organización de la información (ESOI).
Nivel de servicios:
Nivel de manejo de datos:
Nivel físico:
Z39.50
"Information Retrival (Z39.50), Application Service Definition and Protocol
Specification for Open Systems Interconnection"
Creado en 1988 y ampliado hasta su versión 3 en 1995. Desde su surgimiento
revolucionó el acceso electrónico a las bibliotecas e impulsó
de manera definitiva el desarrollo de las bibliotecas digitales. Por ello, su
conocimiento, divulgación y comprensión es de vital importancia
para entender y evaluar estas bibliotecas en la red.
El protocolo Z39.50 adquiere parte del nombre de su creador, el comité
número 39 de la American National Standards Institute (ANSI) y
el .50, por ser el estándar número 50 por la National Information
Standars Organization (NISO). Su nombre oficial es "Information Retrieval
(Z39.50); Application Service Definition and Protocol Epecification for Open
Systems Interconection", por simplicidad, se referirá sólo
como Z39.50.
Diseñado como una norma general de consulta a bases de datos se ha utilizado
especialmente en el campo bibliotecario.
Con esta norma, que es una capa superior de TCP/IP, se puede emplear cualquier
programa cliente para consultar un catálogo que cumpla con esta norma
de una forma totalmente transparente. Es más, pueden realizarse consultas
simultáneas a varios catálogos totalmente dispersos Internet.
Para Z39.50, la información posee dos componentes principales: la selección
de la información basada en algunos criterios y la recuperación
de la información. Su función es proporcionar un lenguaje común
para ambas actividades. Más formalmente, facilita la interconexión
entre los usuarios y las bases de datos donde se encuentra la información
que necesitan, a partir de una interfaz común y de fácil manejo,
con independencia del lugar en que las bases de datos se encuentren, de su estructura
y la forma de acceso.
Para la recuperación del documento digital completo, y no sólo
su ficha bibliográfica, debe realizarse la digitalización previa
del documento y almacenarlo en algún dispositivo en los formatos normalizados
que maneje cada biblioteca, como los mencionados anteriormente. En esta fase,
a los registros del catálogo bibliográfico deberá agregársele
un campo con metadatos sobre la localización de la copia o el ejemplar
digital del documento (por ejemplo un URL), el tipo de documento (texto, imagen,
sonido, video, etc.), calidad de la digitalización, etcétera.
La inclusión del documento digital involucra un incremento en la demanda
de los recursos de red, tanto local como propio del usuario.
El protocolo Z39.50 especifica el formato y los procedimientos que gobiernan
el intercambio de mensajes entre un cliente y un servidor. El cliente puede
enviar una búsqueda, indicar una o más bases de datos e incluir
una consulta y también parámetros, los que determinan si los registros
identificados por la búsqueda podrían devolverse como parte de
la respuesta. El servidor responde con el número de registros identificados.
El cliente puede, entonces, recuperar los registros seleccionados. El cliente
asume que los registros seleccionados forman un conjunto de resultados y los
registros pueden referirse por su posición dentro del conjunto.
El cliente puede iniciar la solicitud por parte del usuario -en este caso, por
medio del web), el protocolo dirige la comunicación entre las aplicaciones
para la recuperación de la información correspondiente, el cliente
y el servidor, que pueden ser computadoras diferentes, pero no dirige la acción
entre el cliente y el usuario final.
Existen tres puntos importantes de las aplicaciones con este protocolo que han
cambiado la actividad bibliotecaria:
Z39.50 es una norma internacional, amplia, potente y muy difundida en el mundo
bibliotecario, es un protocolo que cumple con las características necesarias
para ser la plataforma de desarrollo de la red de bibliotecas digitales. Por
lo tanto, para la implementación de una biblioteca digital, debe considerarse
que Z39.50 puede ser la plataforma para la intercomunicación con otras
bibliotecas. Y de hecho, se ha convertido en una norma mundial.
No obstante, existen diferencias de desarrollo que generan ciertos problemas.
Para paliarlos, al menos en un entorno de interés común, se están
definiendo perfiles (profiles) Z39.50: conjunto de acuerdos entre creadores
que especifican el empleo de Z39.50 -en los puntos donde se ofrecen diversas
opciones- para soportar una aplicación, función, comunidad o entorno
particulares. Los primeros en desarrollarse fueron: GILS -para identificar y
localizar fuentes de información federales en Estados Unidos de disponibilidad
pública-, ATS -para facilitar un acceso básico a bases de datos
bibliográficas-, WAIS -para acceder a servidores WAIS-, Collections
Profile -para acceder a bibliotecas digitales-, CIMI -para acceder a la
información de los museos.
Desde el punto de vista del usuario "profesional", que desea aprovechar
la potencia de la norma para otras funciones bibliotecarias, también
presenta deficiencias, no tanto en el estándar propiamente dicho, sino
en el desarrollo de sus aplicaciones. Por ejemplo, cuando se trabaja en una
red de bibliotecas y se desea gestionar el préstamo interbibliotecario,
normalmente deben consultarse numerosos servidores gestionados por distintos
sistemas. El personal que se encarga de estas tareas está formado y familiarizado
con las distintos interfaces, por lo que la ventaja de uno común no le
resulta tan apasionante. Sin embargo, su empleo conlleva un considerable ahorro
de tiempo que sí se valora.
A los efectos de la construcción de un modelo evaluativo integral para
las bibliotecas digitales, han comenzado a detectarse inconvenientes. En este
entorno, la información relativa a fondos, localizaciones y circulación
es vital y no existe ningún método acordado para facilitarla por
medio de Z39.50; el empleo que se hace en cada aplicación de los atributos
de búsqueda y las combinaciones de atributos es diferente, por lo que
los resultados de las búsquedas son muchas veces poco fiables e inconsistentes;
no es fácil fusionar los distintos resultados; es necesario unificar
los hábitos de catalogación de las distintas bibliotecas para
mejorar las búsquedas e incluir datos que faciliten esta mejora como
ISSN, ISBN, etc., que no todas las bibliotecas utilizan o lo hacen correctamente
-aunque éste no es un problema específico de Z39.50; etcétera.
Algunas de estas cuestiones requieren simples acuerdos entre bibliotecas o entre
bibliotecas y creadores, fácilmente alcanzables, pero otras son técnicamente
más complejas como la información detallada de localizaciones,
fondos y circulación.
Al tratar este tema, el primer problema surge de la diferencia que presentan
las propias bibliotecas en el momento de gestionar este tipo de información,
tanto para monografías como para publicaciones periódicas. Es
necesario definir un esquema y perfil Z39.50 a seguir, al menos en el ámbito
de uniones de catálogos con fines de préstamo inter-bibliotecario.
Además, debido a que el desarrollo puede llevar algún tiempo,
es necesario llegar a algunos acuerdos provisionales que faciliten soluciones
intermedias.
Finalmente, debe mencionarse que si bien es posible desarrollar aplicaciones
que cumplan dicha norma en el campo de la programación, no menos cierto
es que se necesita de personal calificado, con experiencia en el desarrollo
de aplicaciones en el campo de la recuperación de información
para lograr una correcta implementación de Z.39.50.
El XML (Extensive Markup Language) o Lenguaje Extendido de Marcado es un metalenguaje
que se utiliza para realizar el intercambio electrónico de documentos
vía Internet. Su aparición y consolidación crea las bases
para nuevas aproximaciones técnicas a la implementación de las
bibliotecas digitales.
XML, versión abreviada de SGML, Standard Generalized Markup Language,
fue desarrollado por un grupo de trabajo de XML -conocido originalmente como
SGML Editorial Review Board- formado bajo el auspicio del World Wide Web Consortium
(W3C) en 1996 y presidido por Jon Bosak de Sun Microsystems. XML es un formato
público, no es un producto propietario de ninguna compañía
por lo que la generalización del lenguaje, desde este punto de vista,
se facilita, y de hecho muchos sitios se encuentran utilizándolo, sobre
todo aquellos sitios que son proveedores de contenidos y servicios.
El XML facilita la definición de tipos de documentos y la escritura de
programas que los manipulen. Omite las partes más complejas y menos usadas
de SGML a cambio de los beneficios que representan la mayor facilidad de escribir
aplicaciones, menor complejidad y mejor distribución y manejo en el web.
XML está diseñado para la producción de documentos -incluidos
los gráficos de vectores, bases de datos a texto completo, libros, folletos,
transacciones de comercio electrónico, ecuaciones matemáticas,
objetos, metadatos y cientos de otros tipos con información estructurada,
es decir, imágenes, palabras, etc. y las instrucciones para determinar
la ubicación de cada uno de sus componentes en la conformación
de cada documento. Esto es posible porque XML es un metalenguaje para la descripción
de lenguajes de marcación, que permite la definición de los tags
y las relaciones estructurales entre estos.
Al no existir elementos preconcebidos se requieren formas que establezcan el
conjunto de tags (marcas) y la semántica de los documentos representados.
XSLT, eXtensible Stylessheet Language Transformation y XPath garantizan dicha
función. De esta forma, es posible independizar las formas de los contenidos,
visualizar los contenidos con independencia de las formas prestablecidas, como
tradicionalmente lo hace el HTML. XSLT fortalece las características
de interoperatividad de los sitios web y crea las bases para novedosos servicios.
Por ejemplo, el comercio electrónico encontrará una gran ventaja
en las aplicaciones basadas en XML, porque será posible realizar compras
inteligentes sobre un conjunto de proveedores de contenidos, léase productos,
por parte de los clientes, así será posible encontrar el mejor
precio según la zona geográfica, mejores transportistas, etcétera.
Otro ejemplo, ubicado en el tema de las bibliotecas digitales, es el acceso
a las publicaciones electrónicas las que proveen sus contenidos a una
biblioteca digital, que establecería la salida de estos contenidos de
acuerdo a su interfaz, esquemas de organización, etcétera.
Para las bibliotecas digitales de arte, XML proporciona mayor versatilidad
para el tratamiento de los diversos documentos que se digitalicen y es mucho
más flexible para el trabajo, por ejemplo con los museos virtuales, y
se podrán conformar colecciones digitalizadas de diversas bibliotecas
digitales a lo largo y ancho de todo el mundo. De esta forma, las bibliotecas
digitales de arte serán las proveedoras de contenidos para dichos museos,
los que organizarán las muestras de acuerdo al interés del momento
o de una muestra específica que se quiera realizar en el mundo virtual.
A continuación, se presenta un esquema que muestra en forma resumida
los componentes básicos de una biblioteca digital y ofrece una visión
de conjunto de ellos (figura ). Cada aspecto que se presenta constituye un amplísimo
y novedoso tema de investigación. Algunos de estos aspectos se abordan
en este trabajo que no tiene dentro de sus objetivos ahondar en ellos; sólo
exponerlos y trasmitir la idea de la interacción que existe entre cada
uno de ellos para el funcionamiento de una biblioteca digital.
Fig. Componentes básicos de una biblioteca digital.
Existen múltiples conceptos de usabilidad. Es un término que
se encuentra de moda, aunque para los bibliotecarios la esencia de este concepto
es algo tradicional: la consideración de los aspectos de contenido y
forma en la presentación de la información para la satisfacción
de las necesidades de información. Muchísimas y consistentes son
las investigaciones y los proyectos desarrollados para el estudio de las necesidades
de información de los usuarios en las bibliotecas tradicionales, ahora
situadas en nuevo contexto.
La Organización Internacional de Normalización en su norma ISO
9241 define la usabilidad como "la medida en la que un producto puede utilizarse
por sus usuarios específicos para conseguir ciertos objetivos particulares
con efectividad, eficiencia y satisfacción en un contexto de uso concreto".12
Por efectividad, se entiende la precisión y la plenitud con las que los
usuarios alcanzan los objetivos especificados. A esta idea, se asocian facilidad
de aprendizaje -en la medida en que este sea lo más amplia y profunda
posible-, la tasa de errores del sistema y la facilidad para que sus usuarios
recuerden sus funcionalidades y procedimientos.
La eficiencia se relaciona con los recursos empleados para que los usuarios
obtengan determinados niveles de precisión y plenitud en el cumplimiento
de sus objetivos específicos. A esta idea, asocian la facilidad de aprendizaje
-en tanto que supone un costo en tiempo; si se requiere un acceso continuo a
los mecanismos de ayuda del sistema, etc.-, la tasa de errores y la facilidad
del sistema para recordarse por sus usuarios -una comprensión incorrecta
puede traducirse en errores del usuario.
Esta definición permite operacionalizar el concepto de usabilidad en
el contexto de las bibliotecas digitales, que tienen precisamente por objetivo
específico satisfacer las necesidades de información de los usuarios
con efectividad y eficiencia.
La usabilidad se refiere a la rapidez y facilidad con que las personas realizan
sus tareas propias por medio del uso del producto objeto de interés,
idea que descansa en cuatro puntos:
Usabilidad significa centrarse en los usuarios. Para desarrollar un producto usable, deben conocerse, entenderse y trabajar con las personas que representan a los usuarios actuales o potenciales del producto.
Las personas utilizan los productos para incrementar su productividad. Un producto se considera fácil de aprender y usar en términos del tiempo que toma el usuario para cumplir su objetivo, el número de pasos que tiene que realizar para ello, y el éxito que tiene cuando predice la acción apropiada para logarlo. Para desarrollar productos usables es necesario entender los objetivos del usuario, conocer los trabajos y tareas del usuario que el producto automatiza, modifica o embellece.
Los usuarios son individuos ocupados que intentan ejecutar una tarea. Se va a relacionar usabilidad con productividad y calidad. El hardware y el software son las herramientas que ayudan a la gente ocupada a realizar su trabajo y a disfrutar de su ocio.
Jacob Nielsen12, ha tratado con profundidad
este tema desde la perspectiva de la arquitectura de información de los
sitios web y ha fundamentado el concepto de la simplicidad para presentar los
contenidos, avalado por la des-construcción de más de 50 sitios
y el estudio en detalle de su diseño y correspondencia con sus objetivos
y metas.
Pero es desde el punto de vista bibliotecológico que se abordará
la usabilidad.
Durante los últimos años, Ann Blandford y George Buchanan13,
por medio del "Taller sobre usabilidad en bibliotecas digitales",
como parte de la Conferencia Anual de Bibliotecas Digitales, específicamente
la celebrada entre el 27 y el 31 de mayo del año 2003 en Houston, Texas,
abordaron los aspectos de usabilidad desde la perspectiva específica
de las bibliotecas digitales. Ellos definieron los grandes desafíos de
la integración del desarrollo tecnológico con las perspectivas
de los usuarios y argumentaron que las bibliotecas digitales son herramientas
poderosas, pero que ese potencial sólo es realizable, si los usuarios
son capaces de tomar las riendas de ese poder y llevarlo en la dirección
fructífera. Asimismo, plantearon que millones de dólares se invierten
en el suministro de recursos de información que pueden clasificarse como
bibliotecas digitales. Esta inversión se realiza en varias direcciones:
proyectos de digitalización, desarrollos técnicos y formulación
de estándares necesarios para la implementación. Sin embargo,
para los bibliotecarios el centro del análisis y la investigación
se ubica en cómo satisfacer las necesidades de los usuarios y cómo
hacer para que el acceso a ellas sea una experiencia productiva.
Se afirma que las bibliotecas digitales deben ser útiles y usables. En
el caso de la utilidad es obvio que esta determinada por la disponibilidad de
los documentos digitales para un grupo apropiado de usuarios, en el momento
en que estos los necesitan y con el formato apropiado. En la práctica,
las bibliotecas digitales no están destinadas sólo a los usuarios
finales, sino también a otros bibliotecarios y especialistas responsables
del desarrollo y mantenimiento de las colecciones digitales. Luego entonces,
se establece una relación directa entre lo útil y lo usable. "Si
una biblioteca digital no es usable no será verdaderamente útil".13
Ser usable puede definirse en diversas direcciones, que incluyen:
Estos criterios de usabilidad, aplicados específicamente al diseño y desarrollo de las bibliotecas digitales deben observarse siempre que se considere un modelo para su evaluación.
Los intentos por evaluar los contenidos y servicios que se brindan por medio
de los sitios web -y las bibliotecas digitales- han generado espacio a las investigaciones
de medición electrónica, conocidos por su acepción en inglés:
E-métrica.
Estas buscan crear modelos para evaluar cuantitativamente el uso de los contenidos
y servicios que se brindan, a partir de la declaración y operacionalización
de un conjunto de parámetros previamente establecidos, con el objetivo
de conocer el impacto que tienen, tanto para la audiencia como para las organizaciones
que mantienen dichos sitios y bibliotecas.
Los estudios de E-métrica se realizan actualmente en dos vertientes:
En una reciente investigación, conducida por la Association of Research
Libraries sobre el tema de E-métrica y publicada bajo el titulo "Measures
for Electronic Resources", 14 se plantea
la necesidad de desarrollar nuevos parámetros estadísticos para
las bibliotecas, que permitan conocer y evaluar los servicios y recursos disponibles
en las redes electrónicas, según la función que cumplen
estos recursos en la actividad de las bibliotecas y la necesidad de contar con
herramientas eficientes para su evaluación.
A continuación, se mencionarán las estadísticas y medidas
recomendadas por esta investigación, aunque es oportuno señalar
que hasta el momento, no existen validaciones prácticas realizadas integralmente
en bibliotecas digitales.
Los parámetros son los siguientes:
R1: Número de revistas electrónicas a texto completo.
R2: Número de fuentes electrónicas de referencia.
R3: Número de libros electrónicos.
Uso de recursos y servicios en red:
U1: Número de transacciones de referencias electrónicas.
U2: Número de sesiones en bases de datos electrónicas.
U3: Número de búsquedas realizadas en bases de datos.
U4: Número de registros consultados en bases de datos.
U5: Visitas virtuales al sitio web de la biblioteca y catálogo.
± Gastos relacionados con los recursos disponibles en red y en infraestructura
relacionada:
C1: Costo de revistas electrónicas a texto completo.
C2: Costo de fuentes electrónicas de referencia.
C3: Costo de libros electrónicos.
C4: Gastos de la biblioteca para utilitarios bibliográficos, redes
y consorcios.
C5: Gastos externos de para utilitarios bibliográficos, redes y consorcios.
Algunos autores, como Saracevic y Bates, no se suscriben del todo a
la E-métrica para evaluar las bibliotecas digitales, aunque tampoco la
desestiman.
En opinión de los autores del presente artículo estos aspectos,
considerados de manera aislada constituyen sólo cifras, gráficos
y estadísticas frías y las bibliotecas digitales son una realidad
mucho más diversa, más cualificable. Por ello, constituyen, a
nuestro modo de ver, sólo un acercamiento parcial, una arista de la solución
al problema para la evaluación de las bibliotecas digitales y más
aún, en el caso de las bibliotecas digitales de arte. Aunque en nuestra
investigación, se considera la E-métrica como "uno de los
elementos a considerar" para la evaluación de las bibliotecas digitales
de arte y pensamos que se debe seguir el trabajo con los elementos cuantitativos,
el mayor peso siempre estará en el terreno cualitativo.
Por la diversidad y complejidad de las bibliotecas digitales en Internet, deben
considerarse, de forma particular en cada caso, los elementos de E-métrica,
en tanto existen diferentes tipos de bibliotecas digitales, cada una con sus
características propias que deben estudiarse singularmente.
A continuación, se relacionan algunas bibliotecas digitales disponibles
en Internet:
The Library of Congress. American Memory.
http://memory.loc.gov/http://memory.loc.gov/
Esta biblioteca digital forma parte de la Biblioteca del Congreso de los Estados
Unidos, pero por sus características particulares, maneja una amplísima
colección histórica dirigida a todo tipo de público, incluidos
los niños y los jóvenes.
International Children's Digital Library (ICDL)
http://www.icdlbooks.org/
La Universidad de Maryland e Internet Archive han puesto en marcha la
International Children's Digital Library (ICDL), una biblioteca digital
que aspira a ofrecer gratuitamente unos 10 000 títulos de obras de la
literatura infantil, publicadas en todo el mundo, en un plazo de cinco años.
Durante la fase piloto, la ICDL comprende alrededor de 200 libros en 15 idiomas.
La interfaz de consulta, diseñada por Human-Computer Interaction Lab
de la Universidad de Maryland, se construyó con la colaboración
de grupos de niños de 7 a 11 años que evaluaron sus aspectos visuales
y funcionales.
La versión actual del software requiere una conexión a Internet
de alta velocidad y una computadora de cierta potencia.
En unos meses, se ha anunciado la edición de otra versión más
"ligera". No obstante, en estos momentos, ofrece libros, que pueden
leer en línea con una interfase muy adecuada para niños y jóvenes.
The WWW Virtual Library
http://vlib.org/Overview.html
Es una biblioteca digital elaborada en forma voluntaria por varias universidades
de todo el mundo, constituye el más amplio índice de recursos
académicos y bibliotecas digitales de Internet, fundado por el propio
Tim Berners Lee.
EBSCO. Information Services.
http://www.ebsco.com/home/
EBSCO, al igual que SilverPlatter, es un tipo muy particular de sitio web que
por el volumen de información que maneja y los servicios de información
que ofrece, se considera un tipo de biblioteca digital en Internet. Su alcance
es muy amplio, está dirigida a usuarios particulares, bibliotecas y centros
de información en todo el mundo, empresas de servicios de información
y profesionales. Su acceso es mediante suscripción. Ofrece servicios
de acceso a sus enormes bases de datos a texto completo.
Biblioteca Digital. Tecnológico de Monterrey.
http://biblioteca.itesm.mx/
Es una biblioteca digital universitaria con acceso a más 31 bases de
datos y más de un millón de libros y revistas y otros muchos recursos,
al alcance de estudiantes y profesores en la red del Sistema ITESM, México,
sin restricciones de tiempo.
Incluye información completa de artículos sobre diversas áreas
del conocimiento: negocios, ingeniería, ciencia y tecnología,
computación, economía, ciencias sociales, telecomunicaciones,
educación, salud y ciencias médicas, entre otras.
Cuenta con materiales generados por alumnos, profesores e investigadores del
instituto. Entre estos materiales, se encuentran disponibles tesis, cursos y
proyectos, en imagen, audio, video o multimedia. Esta biblioteca digital esta
considerada como una de las más importantes en Latinoamérica dentro
de las Bibliotecas Digitales Universitarias.
BioMed Central
http://www.biomedcentral.com/
Es una biblioteca digital que publica trabajos de investigación originales
en todos los campos de las biociencias. Todos los artículos de investigación
publicados se evalúan por un comité académico de excelencia
y están disponibles gratuitamente, previa suscripción gratuita.
Al obtener un login y password gratuito se puede acceder y bajar la información.
Biblioteca Digital de la Universidad de Colima
http://bdigital.ucol.mx/
Es una biblioteca líder que ha marcado pautas para el desarrollo de las
bibliotecas digitales en los países latinoamericanos y el mundo, cuyo
trabajo se ha sustentado en sólidas bases teóricas y el respeto
a la esencia básica de los servicios bibliotecarios. No sólo ofrece
la información solicitada a texto completo en diversos formatos, dependiendo
del caso:rft, pdf, html, sino también enlaces relacionados igualmente,
listos para acceder con un solo clic a la información. Es una biblioteca
de excelencia y un hito ya dentro de la Bibliotecología latinoamericana
y mundial por su alto nivel profesional, su apego a las mas depuradas y novedosas
técnicas de búsqueda y recuperación de información,
su alcance y sus sólidas bases bibliotecológicas
Los ejemplos referidos muestran la complejidad y diversidad que existe dentro
del amplio universo de bibliotecas digitales tal y como ocurre con las bibliotecas
tradicionales.
Al constatar la diversidad que se presenta entre las bibliotecas digitales no
es posible hablar de evaluación como algo general a la hora de analizar
modelos. Es necesario considerar siempre en primera instancia:
Recibido: 28 de abril del 2005.
Aprobado: 14 de mayo del 2005.
MSc. Ana Margarita Cabrera Facundo.
Biblioteca de las Artes. Instituto Superior de Arte.
Calle 120 No. 1110 entre 9 y 13, Reparto Cubanacán, Municipio Playa.
La Habana, Cuba.
Correo electrónico: anamargaritacf@infomed.sld.cu
1
Licenciada en Información Científico-Técnica y Bibliotecología.
Máster en Ciencias de la Información. Profesora Auxiliar de Informática
y Gráfica por Computadora. Directora de la Biblioteca de las Artes. Instituto
Superior de Arte. La Habana. Cuba.
2 Licenciado en Información Científico-Técnica
y Bibliotecología. Máster en Ciencias. Profesor Auxiliar de la
Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.
Ficha de procesamiento
Clasificación: Artículo original.
Términos sugeridos para la indización
Según DeCS 1
DESARROLLO DE LA COLECCIÓN DE BIBLIOTECAS; CIENCIAS DE LA INFORMACION
LIBRARY COLLECTION DEVELOPMENT; INFORMATION SCIENCES.
Según DeCI 2
BIBLIOTECA DIGITAL/desarrollo; BIBLIOTECAS ESPECIALIZADAS/tecnologías;
ALMACENAMIENTO DE LA INFORMACION; PROCESAMIENTO DE LA INFORMACION; RECUPERACION
DE LA INFORMACION; RECURSOS DIGITALES.
DIGITAL LIBRARY/development; SPECIAL LIBRARIES/ technologies; INFORMATION STORAGE;
INFORMATION PROCESSING; INFORMATION RETRIEVAL; DIGITAL RESOURCES.
1 BIREME. Descriptores en Ciencias de la Salud
(DeCS). Sao Paulo: BIREME, 2004.
Disponible en: http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm
2 Díaz del Campo S. Propuesta de términos
para la indización en Ciencias de la Información. Descriptores
en Ciencias de la Información (DeCI). Disponible en: http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf