Lic. Rubén Cañedo Andalia,1 Dr. Mario Nodarse Rodríguez,2 Dr. Julio C. Guerrero Pupo3 y Dr. Raúl E. Ramos Ochoa4
Con el objetivo de realizar un grupo de precisiones entorno al uso del factor de impacto como herramienta de evaluación académica, tanto de la literatura como de los especialistas, se estudió la importancia de las referencias bibliográficas en el trabajo científico, algunos factores que influyen en los índices de citación de los artículos, así como el factor de impacto: sus principales limitaciones y su empleo en la evaluación del quehacer académico. Finalmente, se ofrecen algunos consejos para obtener una publicación visible.
Palabras clave: Citas bibliográficas, índice de citación, factor de impacto, evaluación académica.
In order to determine the use of the impact factor as a tool of academic evaluation,
both of literature and specialists, the importance of the bibliographical references
in the scientific work, some factors that influence in the citation indices
of articles, as well as the factor of impact, its main limitations and its use
in the evaluation of the academic work are studied. Finally, some advices are
given to obtain a visible publication.
Key words: Bibliographic citations, citation index, impact factor, academic evaluation.
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Cita (Vancouver): Cañedo Andalia R, Nodarse Rodríguez M, Ramos Ochoa RE, Guerrero Pupo JC. Algunas precisiones necesarias en torno al uso del factor de impacto como herramienta de evaluación científica. Acimed 2005;13(5). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol13_5_05/aci01505.htm Consultado: día/mes/año.
Desde hace algún tiempo y, cada vez, con mayor frecuencia, se escucha
hablar genéricamente y, muchas veces, sin el conocimiento adecuado sobre
términos propios de las disciplinas métricas de la información
y que manejados popularmente, han adquirido significaciones indistintas e imprecisas;
así, por ejemplo, se oye sobre autores que publican o que no tienen publicaciones
en revistas con un alto factor de impacto, lectores que desean saber cuáles
son las revistas núcleos en un tema, entre otras cuestiones similares.
Derivado del interés de los autores y de las propias autoridades académicas,
estimulado por la necesidad de mejorar los mecanismos de evaluación del
quehacer científico y catalizado por un movimiento de recalificación
constante de los recursos humanos, derivado del nacimiento de una sociedad del
aprendizaje, el tema de la cantidad y la calidad científica de las publicaciones
ha cobrado renovado interés.
Así, son muchos los autores novatos que incursionan en el mundo de la
publicación, junto a otros, experimentados, todos en busca de una mayor
visibilidad para los resultados de sus respectivos trabajos y experiencias.
Y ciertamente, si "publicar o perecer" es una máxima que describe
la importancia de este proceso como etapa de cierre del ciclo de la investigación
científica, es aún más importante para un buen cierre,
publicar en aquellas fuentes donde los resultados sean, en toda la extensión
posible, visibles y accesibles. Si una publicación se realiza en una
revista con una visibilidad y accesibilidad escasa es muy probable que todo
el esfuerzo anterior se pierda.
Es precisamente en esta búsqueda donde, entre varios tópicos,
ha nacido un interés especial por el factor de impacto y otros conceptos
propios de las disciplinas métricas de la información, en particular
de la informetría, como herramienta para seleccionar las publicaciones
más apropiadas para difundir con el mayor éxito posible los resultados
de la actividad científica de los individuos, las organizaciones y los
países en general.
Antes de comenzar, hagamos una aclaración sobre una diferencia sutil
pero importante: una referencia bibliográfica es el reconocimiento que
realiza el autor de un trabajo al autor de otro útil en alguna forma
al desarrollo del suyo; una cita bibliográfica es el reconocimiento que
recibe el autor de un trabajo por parte de otro autor.
Pero bien, ¿cuál es la importancia y las funciones de las referencias bibliográficas empleadas en la realización de un trabajo científico?
El entorno informacional influye significativamente en el proceso de investigación
y condiciona sus principales etapas. Dicho entorno comprende al conjunto de
fuentes de información con los que se relaciona el autor de un trabajo
a la luz de sus objetivos, fines y metas. La consulta de la literatura posibilita
a los investigadores determinar nuevos problemas o problemas sin resolver, relaciones
de interés entre distintas variables -hipótesis-, métodos
más frecuentes empleados para realizar estudios similares, así
como comparar los resultados hallados en trabajos similares.1
Una revisión bibliográfica exhaustiva, imparcial, representativa
y actualizada, realizada, a partir de estrategias de búsqueda bien conformadas,
en las bases de datos apropiadas y con criterios objetivos para la valoración
y selección de los trabajos que se emplearán en la elaboración
de uno nuevo es una condición esencial y garantía previa de la
calidad de sus resultados.
Ahora bien, la intensidad del empleo de una publicación -su citación-
proporciona una medida razonable de su utilidad. Puede considerarse el uso de
un trabajo a partir de las citas que de éste hacen otros.2
Si se reconoce que los autores se refieren a materiales previos para soportar
o elaborar sobre un punto en particular, el acto de citar se considera teóricamente
una expresión de la importancia que se atribuye al material indicado.
En general, cuando un investigador cita una publicación, reconoce que
ella influyó de alguna manera sobre su trabajo. Cuanto más frecuente
se cita un documento, más a menudo la comunidad científica reconoce
su influencia o impacto.3
Sin embargo, el acto de citar propiamente dicho es una función de muchas
variables y las citas, en general, pueden estar motivadas por razones diversas.
Entre las variables que influyen en el índice de citación de
un trabajo se encuentran su visibilidad, accesibilidad, circulación,
reputación o prestigio científico, etcétera. Dichas variables,
a su vez, son el resultado de la acción de otras, por ejemplo, la visibilidad
es el producto del cubrimiento por grandes bases de datos generales o especializadas,
la presencia en grandes repositorios de información y en bibliotecas
tradicionales o virtuales con un alto número de visitas, el tamaño
de la tirada de la versión impresa, entre otras no menos importantes.
Aunque existen evidencias concretas de que la mayor cantidad de citas a los trabajos son motivadas profesionalmente y no por razones alejadas de la práctica científica honesta, a menudo, una cita o una "no cita" es el resultado de la acción de múltiples factores cuya influencia es prácticamente imposible de determinar.
Entre los factores que influyen en el índice de citación de una
revista, se encuentran:1,4,5
Es un factor decisivo. La visibilidad de un trabajo es un factor determinante
en el proceso de citación. Un trabajo que no se encuentra visible, accesible
y disponible no puede considerarse, evaluarse o utilizarse en la realización
de otro. Una variable importante en este sentido es la posibilidad de acceder
libremente al texto completo de la contribución.
En este sentido, el movimiento actual pro acceso abierto en el campo de las publicaciones científicas ha colisionado poderosamente el modelo tradicional de edición en la esfera de la ciencia. La fuerza de la colisión está produciendo un cambio dramático en el terreno de las publicaciones que comprende el incremento del apoyo de las agencias de financiamiento al modelo de publicación de acceso libre a las contribuciones y los archivos institucionales, la disponibilidad mayor de artículos con acceso libre y alternativas a los modelos de suscripción establecidos y la creación de nuevas revistas de acceso abierto.
- Distinto número de artículos que presentan descubrimientos científicos
originales.
Los artículos originales y de revisión son las clases de trabajos
más citados.
La aplicabilidad de las investigaciones básicas no está limitada
como la de las investigaciones clínicas. Las políticas económica
y de salud, así como los factores geográficos, entre otros, condicionan
en cierta medida la variedad de problemas de salud que se presentan en determinados
países y regiones; estas son algunas de las razones por las cuales las
investigaciones clínicas poseen un contexto estrecho de aplicación.
Se relaciona con la segunda condición. Está determinada por el
carácter de sus artículos, así como por sus posibilidades
de aplicación en distintos puntos geográficos.
Los artículos más extensos atraen mayor cantidad de citas porque
ofrecen más material citable, metodologías más detalladas,
conclusiones más abarcadoras, etc. A su vez, las cartas que presentan
descubrimientos originales se citan con gran frecuencia y sistematicidad.
La extensión y los objetivos (críticas, estudios de casos, iniciativas
y otros) influyen en la mayor o menor citación de la carta, que por otra
parte, pueden generar también citas negativas, muchas veces, por el carácter
incipiente de su tema.
Los factores referidos son sólo algunos de los que influyen en el índice
de citación o el impacto que alcanza una entidad científica en
su actividad.
Antes de abordar las cuestiones propiamente relacionadas con el factor de impacto es necesario conocer primero qué es el Sciente Citation Index (SCI) y el Journal Citation Reports (JCR)
Producida por el Instituto para la Información Científica (ISI, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, es una base de datos multidisciplinaria en el campo de la ciencia y la tecnología. Cubre unas 3 700 publicaciones seriadas líderes en más de 100 disciplinas. Su versión en línea, denominada SciSearch, procesa unas 5 900 revistas. La particularidad más importante de esta base de datos es que registra, además de los datos propios del trabajo y de su autor, las referencias bibliográficas empleadas para su realización.
Es un informe estadístico anual que sintetiza el comportamiento métrico -productividad, citación y obsolescencia- de las publicaciones procesadas por el SCI- SciSearch. Proporciona indicadores como el número contribuciones aportadas, las citas que han recibido, el factor de impacto, el índice de inmediatez y la vida media -tiempo en que una revista, por ejemplo, realiza o recibe la mitad del total de citas que recibirán sus contribuciones durante toda la vida- de las revistas cubiertas por la referida base de datos.
El factor de impacto de una revista puede considerarse el indicador más
conocido entre los utilizados en los llamados análisis de citas. El factor
de impacto se calcula a partir del recuento de las referencias/citas realizadas
entre las fuentes citantes y citadas, cubiertas por el SCI-SciSearch.
El factor de impacto de una revista para un año específico se halla dividiendo el número total de citas recibidas durante el año, por los artículos publicados en los dos años precedentes, entre el total de artículos publicados en dichos años. Por ejemplo, para determinar el factor de impacto de una revista durante el año 2004, se debe dividir el total de citas recibidas durante el año (2004) por los artículos publicados en los años 2002 y 2003, entre el total de artículos publicados en estos mismos años.
El resultado representa el promedio de citas recibidas por los artículos
publicados por una revista en un periodo determinado.
Una de sus variantes, el llamado índice de inmediatez, una medida de la rapidez con que se citan las contribuciones publicadas en una revista, se calcula en la misma forma que el factor de impacto pero la relación citas/artículos publicados se realiza sobre la base del año para el que se determina. Por ejemplo, el índice de inmediatez de una revista para el año 2004, relaciona las citas recibidas durante el año 2004 con los artículos publicados durante ese mismo año.
Entre las principales limitaciones del factor de impacto como instrumento de
evaluación de los autores y las publicaciones científicas se encuentran:1,6,7
El factor de impacto de una revista depende del campo de investigación
al que pertenezca; es probable que revistas que cubren amplias áreas
de las investigaciones básicas, con un crecimiento y, por tanto, con
un envejecimiento también rápido de la literatura, presenten un
alto factor de impacto.
Se asume en general, que una publicación con un alto factor de impacto
realzará el impacto del artículo. Esto no es cierto. En una comparación
realizada con dos grupos de científicos con preferencias de publicación
similares por cierto grupo de revistas pero que diferían en el doble
según sus índices personales de citación, se obtuvo que
la diferencia relativa entre ellos fue la misma, es decir, el doble, aun cuando
publicaron sus trabajos en revistas cuyo factor de impacto variaba en el amplio
rango de 0.5 a 8. Si una revista con un alto factor de impacto concediera una
serie de citas a un artículo, con independencia de su contenido, la diferencia
relativa disminuiría como una función del incremento del impacto
de la revista. Por tanto, el alto impacto de una revista no concede un alto
impacto a sus artículos.
El factor de impacto de una revista se correlaciona pobremente con el índice
de citación de sus artículos.
El Science Citation Index comprende sólo artículos normales,
notas y revisiones como registros citables en el denominador (de la fórmula
utilizada para el cálculo del factor de impacto), sin embargo, las citas
(cuyo número se coloca en el numerador), abarcan toda clase de documentos
(editoriales, cartas, resúmenes de conferencias, etc.). Las citas a revistas
publicadas en su idioma original y con una versión traducida, por ejemplo,
dos idiomas por ejemplo, se consideran doblemente.
Por ello, una revista que incluya resúmenes de conferencias, editoriales
interesantes y una sección activa de correspondencia puede tener un factor
de impacto "inflado" con respecto a las que carecen de esta clase
de materiales.
Los editores que desean incrementar el factor de impacto de sus revistas con
referencia se refieren a editoriales previos, porque no existen mecanismos de
corrección para el cálculo del factor de impacto que considere
las autocitas.
Las autocitas no se tratan correctamente al momento de calcular el factor de
impacto.
Debido a que los artículos de una revista tienden a citar otros artículos
en la misma revista, una frecuencia alta de publicación, contribuye positivamente
al impacto de la revista y se correlaciona significativamente con ella.
El Science Citation Index - que más adelante se tratará - procesa
unas 3 700 revistas de un estimado total de unas 126 000. Su cubrimiento de
cada campo varía notablemente de uno a otro, desde el 90 % de las revistas
autorizadas en química hasta el 30 % de ellas en biología. Como
el factor de impacto de una revista es proporcional a la cobertura del campo
en la base de datos, estas discrepancias o variaciones generan que los campos
con una baja representación reciban bajos factores de impacto. En matemática,
por ejemplo, las publicaciones líderes no incluidas en el SCI se citan
con más frecuencia que las procesadas por dicha base de datos. Estas
omisiones generan sesgos serios en las evoluciones basadas en el factor de impacto.
En muchos campos de investigación una parte sustancial de los resultados
científicos se publican en forma de libros, que no son procesados por
esta base de datos.
La preferencia del SCI por las publicaciones en idioma inglés contribuye
al bajo factor de impacto de las pocas revistas en otros idiomas procesadas
por dicha base de datos, porque la mayor parte de las citas a artículos
en idiomas distintos al inglés se realizan a otros trabajos en el mismo
idioma.
Específicamente, los científicos estadounidenses, quienes presentan
una inclinación a citarse entre ellos, dominan estas bases de datos (más
de la mitad de las citas) hasta incrementar el índice de citas y el impacto
medio de la ciencia norteamericana un 30 % por encima del promedio mundial.
Por ejemplo, en el Journal Citation Reports del 2003, se incluyeron 2 267 revistas
de los Estados Unidos y 1 219 de Gran Bretaña, mientras que las correspondientes
a algunos países no anglófonos de incuestionable peso científico
como Francia e Italia fueron 147 y 65, respectivamente, y de las 29 revistas
españolas incluidas
Este sesgo se agrava por el uso de un periodo corto de tiempo para el cálculo
del indicador, por ejemplo, en las publicaciones norteamericanas en medicina
clínica, el 83% de las referencias en el mismo año se realizaron
a otros trabajos publicados por norteamericanos (muchos de ellos probablemente
autocitas), un valor 25 % superior al nivel estable alcanzado después
de tres años.
Entonces, tanto la aparente calidad de líder de los norteamericanos
como los factores de impacto de varias de sus revistas están, en gran
parte, determinados por el gran volumen de autocitas y los sesgos de citación
nacional que caracteriza a la ciencia norteamericana.
El impacto de citación de un campo de investigación es directamente
proporcional al promedio de referencias por artículo, que varía
considerablemente de un campo a otro (es el doble más alto en bioquímica
que en matemática, por ejemplo)
Los campos de investigación cuya dinámica genera que la literatura
envejezca rápidamente presentan factores de impacto promedio altos.
Los campos de investigación dinámicos y con cortos periodos de
publicación como la bioquímica y la biología molecular
presentan altas proporciones de citas a las publicaciones recientes -y por tanto
altos factores de impacto-, mucho mayores que ecología y matemática,
por ejemplo.
Los hábitos y la dinámica de citación pueden ser muy diferentes
de un campo de investigación a otro. Es imposible hacer comparaciones
sobre el factor de impacto de revistas entre un campo y otro. Por ejemplo, los
artículos sobre bioquímica y biología molecular se citan
unas cinco veces más que los que tratan sobre farmacia.
En disciplinas jóvenes y de rápida expansión, el número
de publicaciones que se citan es relativamente grande con respecto al total
de material citable, ello produce índices de citación altos y
por tanto, revistas con un alto factor de impacto.
En un campo de investigación extenso y autocontenido, el índice
promedio de citas de la revista o de sus artículos es independiente del
tamaño del campo, pero el rango absoluto será más amplio
en un gran campo, y ello significa mayor factor de impacto para las revistas
punteras. Estas diferencias se vuelven obvias cuando se comparan revistas de
revisión, que tienden a ubicarse en la cima del campo. Los científicos
líderes en campos pequeños se encuentran en desventaja en comparación
con sus colegas en los grandes campos, porque ellos carecen de acceso a revistas
con un alto factor de impacto.
Sin embargo, la mayoría de los campos de investigación no son
auto-contenidos, el factor con relación al campo de investigación
más importante probablemente sea la habilidad de un campo de investigación
para hacerse citar por campos vecinos. La relación entre medicina clínica
y básica es un ejemplo: la medicina clínica descansa pesadamente
en las ciencias básicas, esto no sucede a la inversa. El resultado es
que la medicina básica se cita entre 3 y 5 veces más que la medicina
clínica. El resultado de una evaluación basada en el factor de
impacto en medicina depende entonces de la posición de los grupos de
investigación o las instituciones en el eje básico-clínico.
Las relaciones entre los campos (por ejemplo, investigación básica
y clínica) determinan con fuerza el factor de impacto de la revista.
Las revistas con una alta frecuencia de publicación presentarán
citas relativamente más actualizadas y ello contribuirá poderosamente
a su factor de impacto.
Campos con una literatura más duradera, como la matemática, reciben
un número menor de citas en los dos primeros años utilizados para
calcular el factor de impacto que otros campos con una gran dinámica.
El factor de impacto, como mecanismo de evaluación no sólo de
la calidad, sino también de la utilidad, presenta una falta de universalidad
para su aplicación y por ello, su uso debe restringirse a los campos
donde su aplicación demuestre un claro valor, como sucede con los campos
ricos en investigaciones, amplios, con una expansión geométrica,
por ejemplo, las ciencias biológicas y preclínicas.
Muchas revistas y periódicos no se dirigen a un público con ánimo
de que se citen, sino con el simple propósito de informar, existen comunidades
de lectores que son sólo esencialmente consumidoras de información,
por ejemplo, los médicos del sector asistencial de primera línea,
las enfermeras, los técnicos de laboratorio, de radiología, etcétera.
Aplicar el factor de impacto, como herramienta para medir el valor de estas
publicaciones, puede conducir a juicios erróneos y decisiones injustas.
Por otra parte, existen pocas propuestas, y menos consenso, sobre como establecer
el límite para diferenciar un factor de impacto alto de uno moderado
o de otro bajo. Por demás, este análisis debe realizarse en cada
área temática por separado, porque cada campo o disciplina tiene
un comportamiento particular en cuanto al impacto. Hallar el factor de impacto
promedio de las revistas del área es una posibilidad; entonces, determinar
cuáles se encuentran por encima de ese promedio, sin dudas, permitiría
determinar las que tienen un comportamiento por encima de la media en el grupo;
pero esto, cuando existen revistas con factores de impacto muy altos, determina
un corrimiento del promedio hacia arriba y entonces muchas revistas quedan fuera.
Una posibilidad para superar esta deficiencia sería utilizar en lugar
de la media, la mediana, que no es influida por los valores extremos en una
distribución o realizar un acumulado de los promedios y dividir la columna
en tres zonas: alto, moderado y bajo. Hasta el momento ninguna de estas alternativas
tiene un fundamento estadístico que las sostenga; la mayor parte de las
estimaciones realizadas son apreciaciones mucho más subjetivas que estas
y carecen de valor como medio de cálculo.
Algo sí es importante: es muy difícil que una revista sea procesada por el SCI; el simple hecho de superar las barreras que impone, sobre todo a una revista que no proceda de los Estados Unidos o el Reino Unido, el sistema de evaluación desarrollado por el ISI, constituye un mérito editorial indiscutible.
El análisis de citas es uno de los criterios que se emplea con mayor
frecuencia para la evaluación de la literatura, los autores y las organizaciones
científicas.1
Sin embargo, el uso que se hace del factor de impacto en algunos círculos
académicos y científicos desde hace algunos años ha producido
malestar entre amplios sectores de investigadores, debido a sus limitaciones
y sesgos y a las injusticias que se cometen cuando se aplica en la evaluación
de sus actividades científicas y profesionales.6
El uso del factor de impacto como índice para medir la calidad de las
publicaciones se fundamenta en la idea de que la frecuencia con que se cita
una revista mide exactamente su importancia para la comunidad de especialistas,
el área o la disciplina a la que pertenece. Existe una tendencia a hacer
equivalentes los conceptos de visibilidad, alto impacto y prestigio y esto no
es totalmente cierto.
Aunque el factor de impacto se utiliza con menos frecuencia explícitamente
para la evaluación académica, su contraparte implícita,
el prestigio de la revista, se encuentra ampliamente extendido como criterio
de evaluación y es probablemente el indicador más utilizado junto
al conteo crudo de publicaciones.7
El "prestigio" es una combinación indeterminada de productos
de los procesos cognitivos (percepción, pensamiento), afectivos (emociones,
sentimientos) y pulsacionales (necesidades, motivos) o de la actividad que surgen
cuando los individuos emiten juicios de valor.1
El juicio humano como resultado intrínseco de la actividad espiritual
del individuo, constituye un producto indescifrable de la acción de distintos
procesos psicológicos, propios del ser humano en la mayoría de
las ocasiones y, por lo tanto, de escaso valor para su empleo como mecanismo
de evaluación científica.10
Existe una propensión de las publicaciones a obtener un prestigio ante
los expertos, que persevera en detrimento de su mérito científico.
Las revistas reconocidas tradicionalmente pueden desplazar, según la
evaluación de los expertos, a las revistas nuevas en términos
de prestigio, aunque en términos profesionales estas publiquen artículos
más importantes.8
Asimismo, el hecho simple de que un informe se publique en una revista prestigiosa,
no es garantía de su calidad.
Si bien, una alta visibilidad es una condición indispensable para las
demás propiedades hay revistas con muy buena visibilidad que no presentan
un alto factor de impacto o prestigio; un alto prestigio tampoco es garantía
de un buen factor de impacto: la madeja de factores que inducen altos valores
de impacto y prestigio y su influencia específica es aún un tema
que requiere más estudios
Uno de los criterios que utilizan los expertos del SCI para la selección
de las revistas candidatas a ingresar a su base de datos es que éstas
hayan recibido un número suficiente de citas, de manera que las revistas
no citadas se excluyen de su posible cobertura. Sin embargo, estas revistas
poco citadas no necesariamente poseen una baja calidad, sino que simplemente
pueden presentar algunas características como idiomas, temáticas,
tipo de contenido o distribución que hacen que sean poco citadas por
otras revistas.7 También las revistas
procedentes de campos poco desarrollados o incipientes, con escaso número
de investigadores, reciben menos citas, simplemente por el hecho de que existen
menos revistas y menos artículos publicados para citar.
La verdadera evaluación del trabajo de un científico debe realizarse
por su contenido y no por el factor de impacto de las revistas donde se publique.
Como se ha observado, el impacto de una revista no puede considerarse, en forma
alguna, como representativo de sus artículos. Y si así fuera,
el factor de impacto de una revista estaría aún lejos de ser un
indicador de calidad: el impacto de citación es esencialmente una medida
de utilidad más que de calidad científica y la selección
de las referencias por parte de los autores, está sujeta a fuertes sesgos
sin relación alguna con la calidad.7
Otro tanto, sucede con el término "revistas núcleo",
también ampliamente popularizado y que se asocia frecuentemente con alto
factor de impacto y prestigio. Nada más lejano de la realidad, la noción
de revistas núcleo se vincula con la esfera de la productividad y no
del consumo como sucede con el factor de impacto y el prestigio.
El concepto de núcleo se relaciona con la llamada Ley de Bradford, que
plantea: Si un número determinado de publicaciones periódicas
se ordenan de forma descendente, según su productividad de artículos
y se dividen en tres zonas de análisis, cada una con igual cantidad de
contribuciones, entonces existirá una zona núcleo con un reducido
número de fuentes donde se encontrará la mayor cantidad de artículos
y dos zonas restantes con una mayor dispersión. La relación matemática
del número de publicaciones periódicas entre la zona 1, 2 y 3
es 1:n:n2 .
Por lo tanto, si no se ha realizado un estudio de productividad en un área
determinada del conocimiento no es posible establecer cuáles son las
revistas núcleos de dicha área. Por demás, la productividad
de una revista y su índice de citación no se correlacionan significativamente.
Es decir, publicar más no significa ser más citado.
Tampoco, una revista extranjera es más visible, accesible, prestigiosa
o importante que una nacional, como piensan muchos científicos de los
países subdesarrollados, que buscan a toda costa publicar fuera de sus
fronteras nacionales, en detrimento de la ciencia de su país.
Gran parte de estas desviaciones son el producto de un desconocimiento por
parte de autores y autoridades, así como de un deficiente trabajo profesional
y educativo de las casas editoras en el tercer mundo.
Elaborar un trabajo científico con rigor es una tarea ardua, pero ello
lamentablemente no asegura su visibilidad y el reconocimiento de su autor.
Si usted ha realizado una investigación en el campo de las ciencias
preclínicas o clínicas y desea publicar un informe sobre sus resultados,
porque cree firmemente que ellos son valiosos para la comunidad científica
regional o internacional, el primer paso es asegurarse que su contribución
-artículo original o de revisión, editorial, carta, informe breve,
etc.- alcance una visibilidad adecuada.
Para ello, usted debe proponerse como condición mínima que la
revista seleccionada se encuentre entre las que procesa PubMed y alternativamente
en alguna de las dos grandes bases de datos siguientes: Embase y SCI.
Ahora bien, ¿por qué en PubMed?
PubMed (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/entrez/query.fcgi?linkbar=jsmenu2),
accesible por medio de Entrez -el sistema integrado de recuperación y
búsqueda basada en texto, desarrollado por el Centro Nacional para la
Información Biotecnológica (NCBI por sus siglas en inglés)-
en la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, una entidad con
rango de instituto nacional de salud, es el resultado de un proyecto conjunto
desarrollado por estas instituciones en colaboración con los editores
de la literatura biomédica como una herramienta de búsqueda para
acceder a las referencias bibliográficas y enlazar las revistas a texto
completo en los webs de las editoriales participantes. El anuncio oficial de
la apertura de PubMed se realizó el 26 de junio de 1997.9
PubMed es el recurso bibliográfico más utilizado en el área
de la salud en Internet. Su acceso es gratuito. Medline, su base de datos principal,
es una base de datos insigne y la más popular en el campo de la salud
desde hace varias décadas.
Producido por la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, PubMed
cubre los campos de la medicina, la enfermería, la estomatología,
la veterinaria, la gestión de salud, las ciencias preclínicas
y algunas áreas de las ciencias de la vida. Sus archivos contienen unos
15 millones de referencias desde mediados desde el año 1950 hasta la
fecha. Medline, por su parte, procesa unas 4 800 revistas de unos 70 países.9
PubMed recibe decenas de millones de visitas anuales de usuarios de todo el
mundo debido a que su acceso es gratuito, a diferencia por ejemplo del SCI.
Contiene, a su vez, muchos más registros que los procesados para versiones
como las distribuidas en discos compactos.
Junto a PubMed, es posible acceder a múltiples bases de datos en el
área de las ciencias de la vida, a partir de las facilidades que ofrece
la plataforma del NCBI.
Como se refería, alternativamente podíamos trazarnos como meta que la revista fuera procesada por SCI o Embase. El SCI, a pesar de ser una base de datos multidisciplinaria, cubre con fuerza del sector de las ciencias clínicas, preclínicas y de la vida.
Su carácter extremadamente selectivo, como decíamos, hace un
mérito para una revista no anglosajona, la entrada a dicho repertorio.
El ISI también ofrece uno de los mejores servicios de tablas de contenido
(que incluye resumen) en ciencias de la vida y medicina clínica, nos
referimos a los conocidos Current Contents. Ni SCI ni estos servicios son gratuitos.
Y ¿Embase?
Producida por Elsevier, es la gran contraparte europea del Medline estadounidense.
Embase cubre el mundo de la biomedicina con especial énfasis en la información
farmacológica. Procesa más de 6 500 revistas de unos 70 países.
Actualmente, facilita acceso a Embase y Medline en forma conjunta. Como ocurre
con el SCI, su gran limitación para los países subdesarrollados
es que su distribución y acceso se realiza bajo régimen de suscripción.
Ahora que conocemos a tres de los grandes colosos de la información
biomédica mundial, el próximo paso es cómo saber si una
revista preseleccionada por un autor es procesada por ellos. PubMed dispone
de un servicio dirigido a sus usuarios que informa sobre las revistas cubiertas:
Journal Database (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/entrez/query.fcgi?db=journals)
en el que es posible buscar por el título de la publicación o
alguna de sus palabras. Requiere que se especifique en "Limits", "Only
PubMed journals". También desde http://www.ncbi.nlm.nih.gov/entrez/citmatch_help.html#JournalLists
es posible descargar todos los títulos que se procesan en PubMed.
SCI ofrece también gratuitamente una relación de las más
de 3 700 publicaciones seriadas que procesa, que es posible consultar en: http://www.isinet.com/cgi-bin/jrnlst/jlresults.cgi?PC=K,
no así Embase que exige de una clave de acceso, sólo disponible
para sus suscriptores. Si usted desea saber si una publicación aparece
en alguna de las bases de datos del ISI o en sus servicios de Current Contents,
puede verificarlo en: http://www.isinet.com/journals/
Si usted además desea conocer el factor de impacto de una revista procesada
en SCI, según los datos disponibles para la edición del Journal
Citation Report - 2003 Science Edition, usted puede hacerlo en: http://www.starrepublic.org/encyclopedia/wikipedia/i/impact/2003a.html
Usted también puede acceder al factor de impacto de las revistas
española en forma independiente en http://147.156.181.37/imecitas/impacto_ime.asp
Es decir, que, al menos, podemos acceder gratuitamente a dos de las listas
de fuentes procesadas por los colosos analizados y al factor de impacto de las
seriadas del SCI. Cada una de estas bases de datos distribuye previo pago, repertorios
con información sobre todas las fuentes que procesan y, en el caso del
ISI, sucede igual con el JCR, que puede adquirirse incluso en disco compacto
y que ofrece múltiples facilidades, entre ellas, la organización
de las revistas por temas según su factor de impacto u otros indicadores.
Y es precisamente la adquisición de estos repertorios la respuesta a una pregunta más común todavía que las anteriores: ¿cuáles revistas procesa una base de datos X en el tema Y? y que es imposible de responder con los repertorios disponibles gratuitamente hasta el momento. Incluso algunos de los repertorios disponibles por suscripción no disponen de una organización por temáticas o por países y por ello, es necesario verificar esta facilidad con sus editores antes de adquirirlos.
Una organización por países permite identificar a un autor las
revistas de su país o región, por ejemplo, América Latina,
que procesa cada base de datos. Generalmente es más fácil publicar
en una revista de la región a la que pertenece el autor que en otra ajena.
Apartándonos del tema de la cobertura de las revistas en las grandes
bases de datos biomédicas, un factor muy importante en la visibilidad
de las publicaciones, debemos abordar, aunque, con brevedad, otro factor: la
forma de distribución de la revista ¿Es la revista una publicación
de acceso abierto? Y aunque el tema es muy novedoso, la tendencia parece ser
que muchas revistas de acceso abierto y de excelente calidad alcanzarán
con prontitud un alto prestigio y factor de impacto porque su accesibilidad
está garantizada, al menos, para quienes tienen acceso a Internet. Usted
puede acceder al Directory of Open Access Journals en http://www.doaj.org/
que es posible explorar por grandes áreas temáticas.
Una vez que usted ha seleccionado una revista para publicar su trabajo, preferiblemente
varias, porque el índice de rechazo entre las revistas renombradas es
generalmente muy alto, debe mediante la búsqueda del título completo
en un buscador como Google por ejemplo, hallar la ubicación de la revista,
con vistas a determinar su alcance temático, tipos de trabajos que publica,
entre otros aspectos de interés, como las instrucciones a los autores
de cuyo cumplimiento depende, en gran medida, la aceptación inicial de
su trabajo.
Si la revista escogida se rige por lo requisitos de Vancouver, usted puede
consultar una edición actualizada de ellos en: http://www.icmje.org/.
Antes de concluir esta exposición, es oportuno destacar la conveniencia del empleo de los servicios de un bibliotecario o un editor, especializado e instruido en estas labores, con el objetivo de obtener la mayor cantidad posible de información de referencia útil a la tarea de publicación.
Para la evaluación de la calidad científica, parece no existir
otra alternativa que no sea la lectura de las publicaciones por expertos calificados.
Mucho puede hacerse para perfeccionar y normalizar los principios, los procedimientos
y los criterios empleados en la evaluación del trabajo científico
y la comunidad científica debe concentrarse en eso más que en
el desarrollo de versiones más sofisticadas de indicadores inútiles.
En palabras de Sidney Brenner "Lo que importa en absoluto es el contenido
científico del trabajo y nada sustituirá su conocimiento o lectura"7
El factor de impacto no debe utilizarse como una medida única en la evaluación de la actividad científica sino que debe complementarse con otros indicadores para medir correctamente la actividad científica, sobre todo, en zonas como América Latina.10
Recibido: 25 de septiembre del 2005.
Aprobado: 5 de octubre del 2005.
Lic. Rubén Cañedo Andalia Licenciado en Información Científico-Técnica y Bibliotecología. Red Telemática de Salud en Cuba (Infomed). Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas-Infomed. Calle 27 No. 110 e/ N y M, El Vedado. Plaza de la Revolución. Ciudad de La Habana. Cuba. Correo electrónico: ruben@infomed.sld.cu
1Licenciado
en Información Científico-Técnica y Bibliotecología.
Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas-Infomed.
2Doctor en Estomatología. Centro Nacional
de Información de Ciencias Médicas-Infomed.
3Doctor en Medicina. Especialista de Segundo
Grado en Higiene y Epidemiología. Profesor Asistente. Facultad de Ciencias
Médicas "Mariana Grajales Coello", Holguín. Cuba.
4Doctor en Medicina. Especialista de Primer
Grado en Medicina General Integral. Profesor Asistente. Facultad de Ciencias
Médicas "Mariana Grajales Coello", Holguín. Cuba.
Ficha de procesamiento
Términos sugeridos para la indización
Según DeCS1
BIBLIOMETRÍA.
BIBLIOMETRICS.
Según DeCI 2
CIENCIOMETRÍA; CIENTIFICOS; FACTOR DE IMPACTO; PRODUCCIÓN CIENTÍFICA;
EVALUACIÓN.
SCIENTOMETRICS; SCIENTISTS; IMPACT FACTOR; SCIENTIFIC PRODUCTION; EVLUATION.
1BIREME. Descriptores en Ciencias de la Salud
(DeCS). Sao Paulo: BIREME, 2004.
Disponible en: http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm
2Díaz del Campo S. Propuesta de términos
para la indización en Ciencias de la Información. Descriptores
en Ciencias de la Información (DeCI). Disponible en: http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf