Índice Anterior Siguiente

El doctor Lázaro de Flores Navarro y el primer libro científico que se redactó en Cuba

José Antonio López Espinosa1

Resumen

Se brindan algunos datos biográficos del médico de origen sevillano Lázaro de Flores Navarro (162?-1673), el autor del primer libro de carácter científico redactado en Cuba y el más notable de los galenos procedentes de España que ejercieron su profesión en la isla durante el llamado período hispánico. Se describen las características formales y se hace un breve análisis del contenido de esta obra primada que, con el título de Arte de Navegar, fue escrita en La Habana entre 1663 y 1772 y publicada en un año después en la ciudad de Madrid. Se destaca la condición de documento raro y valioso de este libro, en virtud de su significación para la historia de la náutica universal y de la ciencia y la cultura cubana en particular.

Palabras clave: Personalidades, bibliografía retrospectiva, documentos raros y valiosos, Cuba.

Abstract

Some biographic data are offered about the Sevillan Physician Lázaro de Flores Navarro (162?-1673), author of the first scientific book written in Cuba, and the most eminent of the Spanish doctors who worked in the island during the so-called Hispanic period. The formal characteristics are described and a brief analysis of the content of this work entitled The Art of Sailing, which was written in Havana between 1663 and 1772, and published in Madrid one year later, is made. It is considered a very rare and valuable document, due to its significance for the history of universal nautics, as well as for the Cuban science and culture.

Key words: Famous persons, retrospective bibliography, rare and valuable documents, Cuba.

Copyright: © ECIMED. Contribución de acceso abierto, distribuida bajo los términos de la Licencia Creative Commons Reconocimiento-No Comercial-Compartir Igual 2.0, que permite consultar, reproducir, distribuir, comunicar públicamente y utilizar los resultados del trabajo en la práctica, así como todos sus derivados, sin propósitos comerciales y con licencia idéntica, siempre que se cite adecuadamente el autor o los autores y su fuente original.

Cita (Vancouver): López Espinosa JA. El doctor Lázaro de Flores Navarro y el primer libro científico que se redactó en Cuba. Acimed 2005;13(5). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol13_5_05/aci11505.htm Consultado: día/mes/año.

Sevilla, una de las ocho provincias de la región española de Andalucía, situada en la parte suroeste de la península ibérica, cuenta entre sus más de 100 municipios con una pequeña villa llamada Dos Hermanas. Esa localidad, fundada en noviembre de 1248 en tiempos de la conquista de Sevilla por Fernando III el Santo y de la que se dice debe su nombre a la intervención divina de las hermanas Elvira y Estefanía, hijas de Gómez Nazareno,1,2,3,4 estuvo muy poco poblada durante seis siglos e incluso se consideraba un pueblo feo. Sin embargo, hoy día goza de gran popularidad y es el lugar donde se encuentra la primera industria productora de aceitunas aderezadas de todo el mundo.5 Allí nació por la década de 1620 Lázaro de Flores Navarro, quien fuera tiempo después nada menos que el autor del primer libro científico escrito en Cuba y el más notable de los médicos que ejercieron en la Mayor de las Antillas durante todo el siglo XVII.6

Aunque no se ha podido precisar la fecha exacta de su nacimiento por no encontrarse los documentos que la acrediten, se ha calculado que éste se puede haber producido alrededor de 1625, si se tiene en cuenta que, por regla general, los estudiantes de su época se graduaban de bachilleres entre los 19 y los 21 años de edad. Él se graduó en la Universidad Hispalense de Sevilla de Bachiller en Medicina el 27 de abril de 1647.7

Tras cumplir los dos años de práctica reglamentarios, recibió los grados mayores de Licenciado en Medicina el 17 de noviembre de 1650 y el de Doctor el 8 de diciembre del mismo año. Todo parece indicar que se trasladó a Cuba al poco tiempo de obtener su doctorado, pues el 7 de septiembre de 1651 presentó sus títulos al Cabildo habanero, el que de inmediato le otorgó autorización para ejercer su profesión.8,9

Durante el decenio 1664-1773 fue Lázaro de Flores el único médico con que contaba la ciudad de La Habana para la labor asistencial, a la que añadía otras funciones como las de examinador e inspector de botica. Además de atender a los vecinos y las tropas, era médico del Hospital San Juan de Dios. Fue justamente en ese período en el que escribió su libro titulado Arte de Navegar, la segunda obra de esta naturaleza que vio la luz en América (luego de Institución náutica para navegar, de Diego García Palacios) y el primer libro científico que se redactó en Cuba.10

Casado en La Habana el 1ro. de agosto de 1652 con Juana Esquivel,11 de cuya unión nacieron tres hijos, el doctor Lázaro de Flores falleció en la misma ciudad entre los 45 y los 50 años de edad el 11 de febrero de 1673,12 sin poder ver publicada la obra a la cual había dedicado muchos años. Al día siguiente de su deceso fue enterrado en el Convento de San Agustín,12 el mismo lugar que casi dos siglos después fuera la sede de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana y donde cerca de otra centuria posterior se radicara el actual Museo Nacional de Historia de la Ciencia "Carlos J. Finlay". No se ha podido precisar si su muerte le impidió comenzar el Tratado de Trigonometría Práctica y Reglas de medir y arquear Bajeles, que había prometido en la dedicatoria de su primer libro.13

Características formales de Arte de Navegar

El largo título completo de esta obra, con la ortografía de la época que se escribió es Arte de Navegar. Navegación Astronómica, Theórica y Práctica. En la cual se contienen Tablas nuevas de las declinaciones de el Sol, computadas al Meridiano de la Havana. Traense nuevas declinaciones de Estrellas, y instrumentos nuevos. En los datos de la fuente se lee a continuación: Compuesta por el Doct. D. Lázaro de Flores, vezino de la Ciudad de la Havana en la Isla de Cuba. Y lo consagra al Excmo. Señor Conde de Medellin, Presidente del Consejo Supremo de Indias, &c. Año 1673. Con privilegio. En Madrid: Por Julian de Paredes, imprecilor de Libros, en la Placuela de Angel.10

La primera referencia conocida hasta ahora de este libro la dio el eminente bibliógrafo cubano Carlos Manuel Trelles Govín (1866-1951) en su Ensayo de bibliografía cubana de los siglos XVII y XVIII, publicado en 1907,14 y la volvió a mencionar 11 años después en su Biblioteca Científica Cubana.15 En ambas obras de referencia Trelles dio cuenta de la dedicatoria hecha por el doctor Lázaro de Flores al Excelentícimo. Sr. Don Pedro Portocarrero Folch de Aragón con fecha 12 de junio de 1672, lo que hace presumir que fue ese el día en que dio por terminado su libro de 394 páginas. En el prólogo el autor, considerado una autoridad en la materia en siglo XVII,16 explicó que su contenido fundamental versaba acerca de las reglas y preceptos de la navegación especulativa y teórica, para lo cual se debía dominar la matemática. Según indicó en la página 2, "la Náutica es una de las Artes Matemáticas, y necesita para su conocimiento de la Astronomía, Geometría, Perspectiva y Aritmética".10

Breve análisis del contenido de la obra

La primera parte de Arte de Navegar se concentra en las declinaciones del sol y las estrellas y en el modo de observarlas y calcularlas, que sirvieron incluso para deducir la declinación solar cuando el astro rey estuviere en el meridiano de La Habana el 30 de mayo de 1663. Esta fecha ha quedado registrada como la primera en que tuvo lugar un acontecimiento científico en Cuba, en tanto señaló el inicio de las observaciones que constituyeron la base de una publicación de igual carácter.13 En tal sentido se ha dicho que el doctor Flores proporcionó un nuevo procedimiento para sacar la ecuación de las declinaciones del sol sobre la base de los principios matemáticos, lo cual constituyó una contribución de gran valor para su época.17

En otros capítulos del libro, donde abordó las declinaciones de las estrellas, Flores defendió el criterio del movimiento propio de las mismas y de la distancia que todas mantienen entre sí mientras se trasladan. En esos capítulos, donde se hizo por primera vez en Cuba referencia a Copérnico (1473-1543), el autor demostró también que sobre la base del conocimiento y de la numeración previa de las estrellas se puede descubrir cuándo aparecen nuevas estrellas, pues todas se pueden ubicar en su latitud y longitud.

Asimismo hay varios capítulos en los cuales se estudian los problemas prácticos de la navegación. En algunos de ellos Flores se refirió a la utilidad de la brújula, a la que él llamaba aguja de marear. Presentó un nuevo instrumento con el cual se podía conocer la variación de la brújula por el sol cuando estaba fuera del horizonte.

En las páginas de Arte de Navegar quedaron además bien registrados dos eclipses de luna observados por su autor, ocurridos el 21 de febrero de 1663 y el 6 de agosto de 1664, los cuales le posibilitaron fijar la situación geográfica de La Habana y la diferencia de tiempo existente entre esta y la ciudad española de Sevilla. Otras cuestiones que trató el doctor Lázaro de Flores en esta obra fueron el mar, el origen de los ríos y las fuentes de agua dulce, basado en el dogma religioso de que su existencia se debe a la creación de Dios. En los últimos capítulos del libro se abordan problemas prácticos de la navegación y luego aparece un cuestionario con preguntas y respuestas sobre todas las materias en él tratadas.

Consideraciones generales

La circunstancia de que en 1672, año en que el se terminó de escribir el libro Arte de Navegar, no había llegado aún la imprenta a Cuba, es posiblemente la causa por la cual esta obra no se convirtió en el primer impreso cubano, condición que recayó 50 años después en la Tarifa General de Precios de Medicinas, que se preparó bajo la dirección del protomédico andaluz Francisco Teneza y Rubira (¿-1742).18-21 No obstante, fue este el primer libro científico redactado en la isla, si bien se imprimió y publicó en Madrid un año después de su terminación en La Habana.

En el análisis de su contenido se observa la originalidad de los valiosos datos, desde el punto de vista geográfico y astronómico, ofrecidos sobre Cuba por el autor, los cuales se pueden considerar un preludio de las observaciones y estudios científicos que dieron lugar a la historia física y natural de la isla.13

Según la atinada caracterización hecha por el historiador López Sánchez acerca del desarrollo de la ciencia en Cuba por etapas bien delimitadas, la primera de ellas, a la que llamó período hispánico, abarca de 1650 a 1790.22 En este lapso, los rudimentarios conocimientos científicos que llegaban al país desde España servían a los intereses de dominación de la metrópoli.

La revisión del contenido del libro deja ver también que, con independencia de haber representado este la primera tentativa de dar una explicación científica a los fenómenos naturales que ocurrían en la isla y de determinar con exactitud su posición geográfica con respecto a la de España,13 no es menos cierto que su propósito fundamental era garantizar la navegación entre los dos países, lo cual demuestra de modo palpable lo afirmado en el párrafo anterior en cuanto que fue escrito para servir a España y no a Cuba.

Aunque el autor de Arte de Navegar procedía de otro país y lo escribió en función de sus intereses, hay que considerar esta obra como perteneciente a la ciencia y la cultura cubana, por una parte porque el doctor Lázaro de Flores fue residente permanente en La Habana desde la terminación de sus estudios hasta su muerte y, por otra parte, en atención al conocimiento de la isla que permitió en su tiempo la lectura de su contenido.

Por lo narrado hasta aquí, se puede deducir que el doctor Lázaro de Flores Navarro dejó en su paso por la vida una valiosa huella para la historia de la Medicina Cubana en general y de la bibliografía nacional en particular, en virtud de su contribución en ambos sentidos. De ahí que, en apretada síntesis, se ha tratado con este trabajo de ofrecer un modesto tributo a su memoria y de hacer que se conozca un importante componente de esa historia.

Referencias bibliográficas

  1. Sánchez Núñez P. Los primeros habitantes de Dos Hermanas. Rev Feria de Dos Hermanas 1993;(may):197-201.
  2. ----. La historia de Dos Hermanas. Rev Feria Dos Hermanas 1995;(may):177-181.
  3. González Jiménez M. En torno a los orígenes de Dos Hermanas. Rev Feria Dos Hermanas 1999;(may):66-68.
  4. Sánchez Gutiérrez J. En torno a las hermanas Elvira y Estefanía Nazareno. Rev Feria Dos Hermanas 2003;(may):192-193.
  5. Lobo Manzano L. Dos Hermanas. Siglo XVIII: economía y sociedad. Dos Hermanas: Excmo. Ayuntamiento de Dos Hermanas; 1998. p. 9-13.
  6. López Sánchez J. Biografías de médicos y cirujanos. En: Cuba. Medicina y civilización. Siglos XVII y XVIII. La Habana: Editorial Científico-Técnica; 1997. p. 252-255.
  7. López Gutiérrez AJ, Sánchez Núñez P. La villa de Dos Hermanas en el siglo XVII. Dos Hermanas: Excmo. Ayuntamiento de Dos Hermanas; 1991. p. 235-238.
  8. Actas Capitulares del Ayuntamiento de La Habana. Libro 11 de actas trasuntadas. Habana: Ayuntamiento; 1651. p. 691.
  9. Martínez-Fortún Foyo JA. Historia de la Medicina en Cuba. Siglo XVI a primera mitad del siglo XVIII. Cuad Hist Salud Pub 2004;(96) [consultado 13 de junio de 2005]. Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/his/his/_96/hist0196.htm
  10. Flores L de. Arte de Navegar. Madrid: Julian de Paredes; 1673.
  11. Archivo de la Catedral de La Habana. Libro 2 de matrimonios, folio 85.
  12. ----. Libro 2 de defunciones, folio 241.
  13. López Sánchez J. El primer libro científico escrito en Cuba. 300º. aniversario. Rev Bib Nac José Martí 1973;64(3):61-83.
  14. Trelles CM. Ensayo de bibliografía cubana de los siglos XVII y XVIII. Matanzas: Imprenta El Escritorio; 1907. p. 144.
  15. ----. Biblioteca Científica Cubana. T1. Matanzas: Imprenta de Juan F. Oliver; 1918. p. 118.
  16. Cotarelo Valledor A. El padre Zaragoza y la Astronomía de su tiempo. En: Asociación Nacional de Historiadores de la Ciencia Española. Estudio sobre la ciencia española del siglo XVII. Madrid: Gráfica Universal; 1935. p. 82.
  17. Fernández Navarrete M. Disertación sobre la historia de la Náutica. Madrid: Imp. de la viuda de Calero; 1846. p. 308.
  18. Delgado García G. El primer documento impreso de la salud pública en Cuba. RESUMED 1988;1(1):151-153.
  19. Pérez Beato M. Una joya bibliográfica. El primer impreso cubano. El Curioso Americano 1910;4(5-6):136-140.
  20. ----. La primera obra impresa en Cuba. Año 1723. La Habana: F. Verdugo; 1936. p. I-VII, 5-30.
  21. Roig de Leuchsenring E. El primer impreso, la primera imprenta y el primer impresor de Cuba. Cuad Hist Hab 1941;(20):7-11.
  22. López Sánchez J. Breve historia de la ciencia en Cuba. Rev Bib Nac José Martí 1980; 7(1):21-49.

Recibido: 25 de septiembre del 2005.
Aprobado: 13 de octubre del 2005.

Lic. José Antonio López Espinosa. Universidad Virtual de Salud de Cuba. Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas-Infomed. Calle 27 No. 110 e/ N y M, El Vedado. Plaza de la Revolución. Ciudad de La Habana. Cuba.
Correo electrónico: jale@infomed.sld.cu

1Licenciado en Información Científico-Técnica y Bibliotecología. Investigador Agregado. Universidad Virtual de Salud de Cuba. Red Telemática de Salud en Cuba (Infomed).

Ficha de procesamiento

Términos sugeridos para la indización

Según DeCS1
PERSONAJES; BIBLIOGRAFÍA DE MEDICINA; LIBROS RAROS, CUBA.
FAMOUS PERSONS; BIBLIOGRAHY OF MEDICINE; RARE BOOKS; CUBA..

Según DeCI2
PERSONAJES; BIBLIOGRAFÍA DE MEDICINA; BIBLIOGRAFÍA RETROSPECTIVA; LIBROS RAROS; CUBA
FAMOUS PERSONS; BIBLIOGRAPHY OF MEDICINE; RETROSPECTIVE BIBLIOGRAPHY; RARE BOOKS; CUBA

1BIREME. Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS). Sao Paulo: BIREME, 2004.
Disponible en: http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm
2Díaz del Campo S. Propuesta de términos para la indización en Ciencias de la Información. Descriptores en Ciencias de la Información (DeCI). Disponible en: http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf

Índice Anterior Siguiente