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Reciben dos especialistas de Infomed el Sello Antonio Bachiller y Morales

Por Jorge Noel Marqués

No albergo la menor duda de que el pasado 8 de junio se convirtió en una fecha imborrable para dos compañeros de nuestra organización. Ese día se estaba celebrando el aniversario 40 del Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas y se entregaba igualmente el sello conmemorativo Antonio Bachiller y Morales a Ileana Regla Alfonso Sánchez y a José Antonio López Espinosa.

Vale decir que el significativo estímulo se confiere desde 1995 a personas e instituciones con una meritoria trayectoria en el área de la información científico-técnica. El pasado año fue otorgado a la Biblioteca Médica Nacional y ahora a los dos colegas de referencia.

Las instituciones encargadas de efectuar tal procedimiento son la Sociedad Cubana de Información Científico-Técnica, SOCICT, y la Asociación Cubana de Bibliotecarios, ASCUBI.

Antonio Bachiller y Morales fue una de las figuras insignes de las letras cubanas en el siglo XIX. Se le considera el Padre de la Bibliografía Cubana y a lo largo de su fructífera vida protagonizó no pocos empeños en favor de la creación y conservación de recintos bibliotecarios y de la actividad magisterial.

Desde hace 55 años, cada 7 de junio, fecha en que nació este ilustre cubano, se celebra el Día del Bibliotecario como justo tributo de permanente recuerdo.

Decía en el párrafo inicial que es una fecha imborrable para Ileana y para Tony, por lo que significa este estímulo y por el cúmulo de emociones vividas durante el acto realizado en el hospital universitario General Calixto García.

De esto y de otros detalles expresan sus criterios nuestros compañeros de trabajo, nuestros amigos, en la presente edición de Acimed. Observemos sus consideraciones.

MsC. Ileana Regla Alfonso Sánchez

1. En el acto por el aniversario 40 del Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas te entregaron el sello conmemorativo Antonio Bachiller y Morales. Un prolongado y conmovedor aplauso se produjo en ese escenario. ¿Qué sentiste en ese momento?

En una palabra: Emoción!. Algunas lágrimas! Un momento tan especial que no será fácil de olvidar, pudiera decir que en breves instantes memoricé a personas que en el salón no se encontraban y que hubiera deseado tenerlas junto a mí; por mencionar algunos nombres: Isis Guzmán y Haydeé Santaya, personas excelentes que marcaron profundamente en mí ,su labor como bibliotecarias.

2. El hecho de que dos compañeros de nuestro centro posean tan significativo estímulo prestigia indudablemente a nuestra institución. ¿Cómo valoras esa circunstancia?

Especial. Nuestro centro en estos momentos tiene un prestigio ganado a nivel nacional e internacional. Es un centro donde trabajan compañeros valiosos y muy profesionales que aportan día a día su granito de arena para diseminar con calidad la información que necesitan nuestros profesionales de la salud. Por lo que esta distinción otorgada la sumo a todo el colectivo que juntamente con nosotros hacen de nuestra institución un Centro de Vanguardias.

3. A la figura de Antonio Bachiller y Morales se le distingue como el Padre de la Bibliografía Cubana y se conoce también de su destacada actividad como profesor. ¿Cuánto ha influido un ejemplo de esta naturaleza en tu proyección como docente?

Quisiera responder esta pregunta señalando figuras que me deleitan su lectura: Félix Valera, José de la Luz y Caballero, Antonio Bachiller y Morales, Carlos M. Trelles, entre otros; nosotros tenemos el privilegio de tener una patria de bibliófilos.

De la figura que me señalas pudiera decirte que es uno de los patriarcas de las letras cubanas en el siglo XIX que exaltó los más elevados valores de las ciencias y el arte en Cuba, y se pronunció por una educación popular y libertad absoluta de comercio.

De él, afirmó José Martí que las letras cubanas le estarán siempre agradecidas por habernos legado estudios, relatos y biografías que reflejan nuestro acontecer histórico en la primera mitad del siglo XIX. Por lo tanto, de un trabajador incansable, periodista, bibliógrafo, filósofo, docente; cómo no sentirme atraída.

4. ¿Qué propósitos de tipo docente piensas encarar en el futuro?

Continuar haciendo lo que me agrada: docencia. Disfrutando lo que realizo y perfeccionándome cada día para dar lo mejor de mí. En una entrevista anterior expresé: valoro lo importante que es dejar huellas y considero que al paso de los años las mías estarán en los muchos técnicos y profesionales que he ayudado a formar en la especialidad.


Lic. José Antonio López Espinosa

1. En el acto por el aniversario 40 de la creación del Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas te entregaron el Sello Conmemorativo "Antonio Bachiller y Morales". Un prolongado y conmovedor aplauso se produjo en ese escenario.

¿Qué sentiste en ese momento?

Es muy difícil expresar la magnitud de la mezcla de sentimientos experimentados en esa ocasión: sorpresa, alegría, gratitud... y otros que ni siquiera puedo describir. En verdad para mí resultó imposible evitar que salieran lágrimas de mis ojos y temblara toda mi masa muscular.

Quizás ello te dé la medida del alcance de esa efusión pues fue un momento de tal carga emotiva que, en mi caso, no encuentro las palabras o frases adecuadas para poderla significar.

Sí puedo decir que en aquel instante vino a mi mente el obligado recuerdo de muchos compañeros, algunos de los cuales ya no están en el mundo de los vivos, sin cuyo apoyo durante más de cinco lustros yo no hubiera podido alcanzar los resultados profesionales que, según se ha considerado, me han hecho merecedor de tan preciado galardón.

Por eso, tras la entrega del Sello de manos de la Vicepresidenta de la Sociedad Cubana de Ciencias de la Información, me volví al público (mis propios compañeros de trabajo), se lo mostré y le expresé a él mi agradecimiento, por cuanto junto a mi nombre estaban también los de muchas de las personas que estaban en aquel acto como simples espectadores.

2. El hecho de que dos compañeros de nuestro centro posean tan significativo estímulo prestigia, indudablemente, a la institución. ¿Cómo valoras esa circunstancia?

En realidad ha sido algo sui generis el hecho de que dos compañeros que laboran en la misma organización y, más que eso, en el mismo departamento hayan obtenido una condecoración de tamaña envergadura. La colega Ileana Regla Alfonso Sánchez, quien fue la otra persona agraciada, es digna de toda mi consideración y respeto pues la valoro una ejemplar profesional, sobre todo por su condición de precursora y forjadora de la labor docente.

Más de una generación de técnicos de nivel medio y superior en el mundo de las Ciencias de la Información dentro del sector salud se ha formado bajo su tutela, sin contar los diplomados presenciales y virtuales en Gestión de Información que desde hace cuatro años coordina e imparte. De ahí mi seguridad de que en algún momento iba a obtener el estímulo.

Lo que sí fue para mí una gran sorpresa es el haberlo recibido con ella, teniendo en cuenta justamente su impresionante hoja de servicios. Por ello creo que esa circunstancia, más que prestigiar a la institución es una muestra del crédito que representa, tanto para Ileana como para mí. Gracias a que trabajamos en una organización como la nuestra se puede aspirar a lograr un reconocimiento de este tipo, ya que el prestigio del Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas rebasa las fronteras nacionales.

3. A la figura de Antonio Bachiller y Morales se le distingue como "el Padre de la Bibliografía Cubana" y se conoce también tu perseverante y profunda proyección de trabajo en la bibliografía médica cubana. ¿Cuánto ha influido en tu actividad un ejemplo de esta naturaleza?

Cuando se pronuncia el nombre de Antonio Bachiller y Morales, se hace automática referencia al primer intento de sistematizar la bibliografía cubana.

Es indudable que su ejemplo y los de otros grandes en estos menesteres como fueron Carlos Manuel Trelles y Govín, pionero en la sistematización de la bibliografía científica nacional y quien dio ese calificativo de "padre" a Bachiller y el doctor Eusebio Valdés Domínguez, quien dio el primer paso en la labor de compilación sistemática de la bibliografía producida en el archipiélago, específicamente sobre las ciencias de la salud.

Ello me ha servido de motivación y estímulo para llevar a cabo mi modesto trabajo, encaminado a que no se olviden o en algún momento se lleguen a ignorar los aportes de los médicos criollos de épocas anteriores, relacionado con el restablecimiento y preservación de la salud y a la conservación y prolongación de la vida humana.

De su ejemplo emana el antecedente más preciado y la enseñanza más preclara de todo cuanto signifique organización de la bibliografía médica, que luego asumieron otras connotadas personalidades que sentaron cátedra en esta actividad.
Fueron los casos de los doctores Manuel Pérez Beato, Juan Santos Fernández y Hernández, Jorge Le Roy y Cassá, Mario Sánchez Roig, José López Sánchez y Elena López Serrano y los especialistas en información Humberto Hedmann Marrero, Lidia Martín Pérez y Reinaldo Rodríguez Camiño. He dado estos nombres porque el ejemplo de todos ellos ha ejercido una influencia positiva en mi quehacer como bibliógrafo.

Sería injusto también si dejara de mencionar el nombre del doctor Gregorio Delgado García, historiador médico del Ministerio de Salud Pública, quien en todo momento me ha estimulado a continuar esta labor.

4. ¿Qué propósitos, como bibliógrafo, piensas encarar en el futuro?

Actualmente estoy al frente de un proyecto de investigación que tiene como objetivo fundamental registrar la información contenida en las fuentes de información médica producidas en Cuba durante el período colonial, a fin de divulgarla en el ámbito nacional e internacional con el apoyo de las modernas tecnologías de la información y la comunicación.

Los resultados que se esperan de este estudio apuntan a que se sepa con mayor exactitud el nivel de desarrollo de la Medicina en Cuba desde principios del siglo XVIII y se conozcan los problemas de salud más abundantes en aquella época y su solución.

Además que se entienda con mayor claridad el significado de la vida y obra de los precursores y forjadores de la Medicina cubana y se distingan las tendencias de la investigación nacional durante ese período por temas específicos.

También que se puedan establecer análisis comparativos sobre la producción científica publicada por los médicos cubanos en diferentes épocas y se comprenda con exactitud la importancia del estudio de la historia de la Medicina y se promueva el estudio de la historiografía médica, tanto para los profesionales de la salud como para los que se consagran a las ciencias de la información dentro de este sector.

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