Índice Anterior Siguiente
Formato PDF

El primer libro de texto cubano sobre cirugía

José Antonio López Espinosa1

Resumen

Se brindan algunos datos en relación con los aportes del doctor Nicolás José Gutiérrez Hernández al progreso de las ciencias médicas en Cuba en general y de la Cirugía en particular durante el siglo XIX, con especial interés en su contribución a la bibliografía médica nacional. Se hace un análisis crítico del contenido del libro Breve manual de Medicina operatoria dispuesto en lecciones para el curso del año 1839, preparado por el doctor Gutiérrez para su utilización como texto básico del primer curso de Medicina operatoria impartido por él en La Habana. Se pone de relieve la importancia de la obra, como recurso que posibilitó sacar a la Cirugía del atraso en que se encontraba en la isla, y como reliquia bibliográfica por ser el primer libro cubano destinado a la docencia en esta disciplina.

Palabras clave: Personajes, bibliografía de medicina, historia de la medicina, cirugía, Cuba.

Abstract

Information related to the contribution of Dr. Nicolas José Gutiérrez Hernández to the progress of medical sciences in Cuba , in general, and of surgery, in particular, during the 19th century is offered, giving a special emphasis to his contribution to the national medical bibliography. A critical analysis of the content of the book Breve manual de Medicina operatoria dispuesto en lecciones para el curso del año 1839 (Brief manual of operative medicine arranged in lessons for the course of 1839) prepared by doctor Gutiérrez for its utilization as a basic text for the first course of operative medicine taught by him in Havana, is made. It is stressed the importance of the work as a resource that allowed to free surgery from the backwardness in which it was in the island, and as a bibliographical relic for being the first Cuban book devoted to the teaching of this discipline

Key words: Famous persons, medical bibliography, history of medicine, surgery, Cuba.

Copyright: © ECIMED. Contribución de acceso abierto, distribuida bajo los términos de la Licencia Creative Commons Reconocimiento-No Comercial-Compartir Igual 2.0, que permite consultar, reproducir, distribuir, comunicar públicamente y utilizar los resultados del trabajo en la práctica, así como todos sus derivados, sin propósitos comerciales y con licencia idéntica, siempre que se cite adecuadamente el autor o los autores y su fuente original.

Cita (Vancouver): López Espinosa JA. El primer libro de texto cubano sobre cirugía. Acimed 2006;14(2). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol14_2_06/aci10206.htm Consultado: día/mes/año.

Durante cerca de 400 años de dominación española, que marcaron lo que se dio en llamar período colonial en la isla de Cuba, caracterizado en su último siglo por el predominio de una vida política agitada y repleta de conspiraciones y guerras sangrientas, la enseñanza de la Medicina era en general deficiente. Por ello, resulta sorprendente el hecho de que, en un medio tan refractario a la ciencia, surgieran en el territorio nacional profesionales de la salud capaces de brillar por su talento y por sus aportes científicos que, en muchos casos, fueron de una trascendencia tal que llegaron a tener alcance universal, como fue, por citar un ejemplo, la aplicación práctica de la doctrina finlaísta, que posibilitó la eliminación en la faz de la tierra del terrible flagelo de la fiebre amarilla.1

En este grupo de valiosos galenos cubanos, hubo uno que se distinguió por haber protagonizado numerosos acontecimientos, a saber, el doctor Nicolás J. Gutiérrez Hernández (1800-1890).2,3 Este ilustre habanero sobresalió de modo considerable en la práctica medicoquirúrgica, pues fue el primer criollo en hacer la litotricia; extirpar los pólipos uterinos; aplicar inyecciones con tintura de yodo en hidroceles de la túnica vaginal; emplear el método de Ricord para curar la sífilis; efectuar la tenotomía del pie equino; realizar la ligadura de las arterias radial, femoral, la ilíaca externa e interna en los casos de aneurisma; aplicar la percusión y la auscultación para diagnosticar las enfermedades de los órganos respiratorios y circulatorios; embalsamar por el método de Gannal ; operar los abscesos del hígado; administrar cloroformo para anestesia quirúrgica; aplicar fórceps en los partos; realizar la rinoplastia y la curación radical de la hernia inguinal y en emplear el vendaje inamovible de las fracturas.4,5 Su mayor aporte científico fue la fundación en 1861 de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, que presidió hasta su muerte, y su contribución más importante a la bibliografía médica nacional se produjo en 1840, cuando fundó el Repertorio Médico Habanero, título de la primera revista cubana dedicada a la Medicina.6 Un año antes de la salida del número inaugural de esa revista, vio la luz un libro, también de su autoría, que es otra reliquia de la literatura médica producida en la Mayor de las Antillas. Se trata del primer libro de Cirugía que se editó en la isla, destinado a la docencia, cuyo contenido es la motivación de este trabajo.

Breve manual de medicina operatoria dispuesto en lecciones para el curso del año 1839

Este libro de 270 páginas estructurado en 34 lecciones, surgió a partir de las anotaciones hechas por su autor, cuando en el bienio 1836-1837 asistió a los cursos de medicina operatoria impartidos en los hospitales de Dios, la Caridad y de la Piedad de París. En esas anotaciones no sólo contempló el orden con que se explicaban y hacían las operaciones, sino también los procedimientos de más aplicación. Para conservar mejor en su memoria todo lo que aprendía a diario, se propuso redactar unas lecciones con el fin de metodizar su estudio y de tener un documento que con posterioridad le sirviera como manual breve y sencillo para el ejercicio de su profesión. Cuando en su condición de Cirujano Mayor del Hospital Militar se le encomendó tras su regreso la tarea de impartir un curso de esa rama en el corto período de seis meses, reflexionó acerca de la utilidad que le podían reportar sus trabajos anteriores, si lograba adaptar a ese efecto los numerosos hechos y observaciones que había compilado para su uso particular. Provisto de datos tan precisos, consultó además las obras de varios autores, si bien dio preferencia a Malgaigne, del cual siguió paso a paso los detalles quirúrgicos y sus descripciones. El orden seguido en las lecciones fue el mismo que el autor observó en los cursos particulares a los cuales asistió en Francia. La esencia del manual consiste en manifestar, cuando se aborda cada operación en particular, el procedimiento más usado y/o el merecedor de la preferencia sobre otros métodos. Al estudio de cada operación precede una breve descripción desde el punto de vista anatómico y quirúrgico de la región afectada, comenzando siempre por las operaciones generales. (Figura)

Fig. Portada del Breve manual de medicina operatoria

En el texto se abordan de modo particular y con lujo de detalles las ligaduras de las arterias, sin omitir ninguna. Las amputaciones van precedidas también por un capítulo de generalidades acerca de la técnica y las reglas aplicables en cada caso. Se describen todas las amputaciones y desarticulaciones, desde las digitales hasta la coxofemoral. Asimismo se detallan las resecciones óseas y articulares. Se dedica un espacio a la trepanación, acerca de la cual se hacen oportunas advertencias para su realización. Se tratan además las operaciones de los ojos, los oídos, las fosas nasales, el labio leporino, el cáncer de labios y lengua, las fístulas salivares, la extirpación de la parótida, punción abdominal, amigdalectomía, traqueotomía, esofagotomía y suturas intestinales.

En el capítulo de las hernias se tratan de manera particular la hernia inguinal y la crural estrangulada, por considerar el autor que, dada la frecuencia de su aparición y el peligro que implicaban, merecían que se le diera especial atención al aprendizaje y al conocimiento de la solución para cada situación.

Igualmente se describen el tratamiento de las fístulas del ano y del cáncer del recto; la punción del hidrocele con la inyección posterior de tintura de yodo; así como la castración en casos de tumores de testículos; la amputación del pene; la talla perineal y la litotomía; la talla hipogástrica y, por último, la litotricia.

Cada operación descrita en la obra va acompañada de un detallado estudio de la anatomía regional, disciplina que el doctor Gutiérrez dominó con especial competencia y por la que demostró tener gran inclinación desde que comenzó el ejercicio de su profesión. Este dominio excepcional de la Anatomía, a cuyo estudio dedicó, según él mismo 17 años, 7 lo capacitó para realizar con éxito las mayores intervenciones quirúrgicas de su tiempo. Vale recordar que en aquella época era desconocida la anestesia, por lo que había que operar con rapidez a fin de mitigar el sufrimiento de los pacientes. Esto sólo se podía lograr sobre la base de conocimientos profundos de la anatomía humana, gracias a los cuales es posible esquivar durante la operación los delicados órganos, vasos y nervios ubicados en la región perioperatoria. La preocupación por reducir al mínimo el sufrimiento de los enfermos impedía también al cirujano el uso indiscriminado de la disección con los dedos y la sonda, una técnica segura pero que se veía limitada por los dolores intolerables provocados por el desgarramiento y por la tracción. De ahí el empleo más liberal del bisturí y de las tijeras, una técnica más peligrosa pero más tolerable.

Consideraciones generales

Por los anteriores argumentos se pueden deducir los peligros que conllevaba hacer un trabajo quirúrgico rápido y cortante a través de elementos anatómicos que había que respetar; como también se infiere que sólo con un conocimiento preciso de la anatomía podía el cirujano adoptar la vía correcta. En ese sentido estaba especialmente calificado el doctor Gutiérrez, quien en su Breve manual de medicina operatoria dispuesto en lecciones para el curso del año 1839 no se limitó a presentar una técnica para cada intervención, pues consideró también las situaciones con más de un proceder operatorio, que describió con atinados comentarios en cada caso.

La impresión que deja la lectura de este manual es que su autor conocía por experiencia personal la mayoría de las intervenciones descritas, pues no eran ajenas para él, al parecer, las dificultades y complicaciones inherentes a cada procedimiento.

Aún en la época actual en la que la tecnología moderna ha puesto en manos de los cirujanos numerosos medios auxiliares para el mejor desempeño de sus funciones como tales, se ve brillar la erudición del doctor Gutiérrez al leer esta obra suya publicada hace 167 años, sobre todo cuando se compara con otras contemporáneas del mismo género.

Además de lo sustancioso de su contenido y de lo útil que fue en su época para la enseñanza de la Cirugía y para sacar a esta disciplina del atraso en que se encontraba en Cuba, el libro objeto de este análisis tiene el doble valor para la historia de la bibliografía médica cubana de estar entre las más importantes contribuciones de su autor a este campo y de ocupar el privilegiado lugar de ser el primer libro producido en la isla sobre Cirugía destinado a la docencia.

Referencias bibliográficas

  1. López Sánchez J. Overall view. En: Finlay. His life and his work. La Habana : Editorial José Martí, 1999. p.21-33.
  2. Ferrer Gutiérrez V. Nicolás Gutiérrez, ciudadano y hombre de ciencia. Cuad Hist Hab 1941;(21):21-61.
  3. Delgado García G. Nicolás José Gutiérrez. Precursor y fundador científico en Cuba. La Habana : Academia de Ciencias de Cuba, 1978.
  4. Trelles CM. Biblioteca científica cubana. T2. Matanzas: Imprenta de Juan F. Oliver; 1919. p. 267.
  5. Contribución de los médicos cubanos a los progresos de la Medicina. Ojeada a la literatura médica cubana. Habana: A. Dorrecker; 1926. p. 42, 77, 145, 153, 159, 162, 166, 172, 179, 225.
  6. López Espinosa JA, Díaz del Campo S. La primera revista médica cubana por dentro. Acimed 2005;13(1) Disponible en:
  7. http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol13_1_05/aci02105.htm [Consultado: 15 de enero del 2005].
  8. Zulueta Blanco ME, ed. Nicolás José Gutiérrez. Apuntes autobiográficos. La Habana: Editorial Academia; 1991. p. 7.

Recibido: 21 de marzo del 2006. Aprobado: 27 de marzo del 2006.
Lic. José Antonio López Espinosa. Universidad Virtual de Salud de Cuba. Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas-Infomed. Calle 27 No. 110 e/ N y M, El Vedado. Plaza de la Revolución. Ciuda d de La Habana. Cuba. Correo electrónico: jale@infomed.sld.cu

1Licenciado en Información Científico-Técnica y Bibliotecología. Investigador Agregado. Universidad Virtual de Salud de Cuba. Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas-Infomed.

Ficha de procesamiento

Términos sugeridos para la indización

Según DeCS1

BIBLIOGRAFIA DE MEDICINA; CUBA.

BIBLIOGRAPHY OF MEDICINE; CUBA.

Según DeCI2

PERSONAJES; BIBLIOGRAFIA RETROSPECTIVA/análisis; BIBLIOGRAFIA DE MEDICINA; CUBA.

FAMOUS PERSONS; BIBLIOGRAPHY, RETROSPECTIVE/analysis; BIBLIOGRAPHY OF MEDICINE; CUBA .

1BIREME. Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS). Sao Paulo: BIREME, 2004.

Disponible en: http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm

2Díaz del Campo S. Propuesta de términos para la indización en Ciencias de la Información. Descriptores en Ciencias de la Información (DeCI). Disponible en: http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf

Índice Anterior Siguiente