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Acimed 2007; 16(2)

Contribuciones cortas

Los desastres, la información y el Centro Latinoamericano de Medicina de Desastres 

Lic. Vivian María Céspedes Mora1

 

Resumen

Se realiza una panorámica de los desastres y la experiencia de Cuba en este sector desde la perspectiva de la salud. Se reseñan brevemente las instituciones, las redes y las fuentes de información para los desastres. Se analizan la misión y la visión del Centro Latinoamericano de Medicina de Desastres; así como los principales servicios y productos de información de su Centro de Información y Documentación.

Palabras clave: Salud, desastres, información.

Abstract

A panorama is made of the disasters and the experiences acquired by Cuba in this area, from the perspective of the health care system. The institutions, networks and information sources of the disasters are briefly mentioned. An analysis is made of the mission and the vision of the Latin American Disaster Medicine Center, as well as the main information services and products of the Information and Documentation Center.

Key words: Health, disasters, information.

Copyright: © ECIMED. Contribución de acceso abierto, distribuida bajo los términos de la Licencia Creative Commons Reconocimiento-No Comercial-Compartir Igual 2.0, que permite consultar, reproducir, distribuir, comunicar públicamente y utilizar los resultados del trabajo en la práctica, así como todos sus derivados, sin propósitos comerciales y con licencia idéntica, siempre que se cite adecuadamente el autor o los autores y su fuente original.

Cita (Vancouver): Céspedes Mora VM. Los desastres, la información y el Centro Latinoamericano de Medicina de Desastres. Acimed 2007;16(2). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol16_2_07/aci06807.htm [Consultado: día/mes/año].

Desde tiempos remotos, el planeta ha estado sometido a los embates de desastres naturales de gran magnitud, que han superado la capacidad de respuesta de la población afectada y de las instituciones destinadas a su enfrentamiento.

La región de las Américas es altamente vulnerable a desastres recurrentes. En esta área existe una notable actividad sísmica y volcánica, particularmente a lo largo de la costa del Pacífico. Por otro lado, América Central y el Caribe forman parte de las zonas del Atlántico y el Pacífico, propensas a huracanes, tormentas tropicales y sequías, que se cuentan entre las más intensas y peligrosas del mundo. Vastas zonas montañosas y complejos sistemas de cuencas hidrográficas resultan en aludes de lodo e inundaciones todos los años. La amplia variabilidad climática con frecuencia se ve acentuada por el fenómeno denominado El Niño. Los expertos aseguran que su intensidad y frecuencia crecerán.

La larga lista de fenómenos meteorológicos que han azotado a Cuba y las epidemias ocurridas en la masa ganadera, los cultivos, e incluso la población, han propiciado el desarrollo de instituciones de investigación del más alto nivel científico.  Existe, a su vez, una sólida base para la organización y movilización, que se desarrolla en torno a la prevención y mitigación de desastres en las comunidades.

El sistema nacional de salud, por su parte, desarrolla y cohesiona sus potencialidades, aprovecha sus fortalezas y utiliza toda su inteligencia con un enfoque integrador de sus instituciones para desarrollar la gestión de la información científica y el conocimiento, la preparación y capacitación de los recursos humanos, la investigación y el alerta temprana por medio del Centro Latinoamericano de Medicina de Desastre (CLAMED), el que ―desde su función de coordinador― fomenta en un solo conjunto de conocimientos los elementos de diversos aspectos de la medicina de desastres, con el fin de preservar la salud ante estas situaciones y la realización de una labor preventiva dirigida a la atención integral de la población cubana y de otros pueblos del mundo.

Existen condiciones objetivas en nuestro país que propician el acceso a la información sobre desastres naturales y la gestión del conocimiento, como son: el alto nivel de escolaridad alcanzado por la población cubana, la universalización de la enseñanza superior, la incorporación de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TICs) a gran parte del quehacer científico y académico en la isla, el empleo de medios de comunicación masiva, así como el desarrollo de diversas redes de bibliotecas y otras instituciones similares, entre otros.

Se diseminan diversos productos de información, materiales científicos, estadísticas y noticias sobre distintos temas de interés; se celebran eventos científicos virtuales o presenciales; se construyen sitios y otros espacios virtuales para facilitar la comunicación y el intercambio de información (a cada institución de la atención primaria, la red nacional de centros de información y el Centro de Información y Documentación Científica del CLAMED hacen llegar la información necesaria).

La reciente introducción de elementos sobre medicina de desastres en los estudios de las carreras médicas, así como la creación de una institución líder en Cuba que organiza la colaboración aplicada a las diferentes disciplinas de la salud con enfoque multisectorial y multidisciplinario, y que permite prevenir, mitigar, rehabilitar y responder a los problemas de salud, constituyen un logro indiscutible de la formación médica en nuestro país.
 
Es, a su vez, un objetivo de la Revolución Cubana ofrecer ayuda solidaria a pueblos que se encuentran en situaciones de catástrofe y brindarles los recursos materiales y el personal de salud disponible.

El mundo y el aseguramiento informativo en salud y desastre

Desastre, un evento súbito que rebasa la capacidad de respuesta del sistema. De esta forma define la Organización Mundial de la Salud (OMS) este término.

Los desastres se han clasificado tradicionalmente en naturales y provocados por el hombre. Sin embargo, antropólogos y sociólogos cuestionan dicha clasificación porque opinan que un huracán o un sismo sólo son considerados desastres si afectan al sistema. El concepto sobre lo que entendemos como desastre presenta muchos análisis y diversos puntos de vista. Analicemos algunos de ellos:

Raquel Cohen y Federick Ahearn (1989) definen los desastres como "eventos extraordinarios que originan destrucción considerable de bienes materiales y pueden dar por resultado muertes, lesiones físicas y sufrimiento humano".1

Joseph Prewitt Diaz, de la Cruz Roja Americana para Centroamérica (2002), define los desastres como "eventos que originan la destrucción considerable de bienes materiales y generan muertes, lesiones físicas y sufrimiento humano; los desastres son hechos inesperados e inevitables y además poseen diversas características".2

El Instituto Nacional de Defensa Civil del Perú, en su Glosario de terminología básica de la administración para desastres, aprobado mediante Resolución Jefatural N° 111-99-INDECI del 10 de mayo de 1999, conceptúa a los desastres como "una interrupción grave en el funcionamiento de una sociedad, causado por un peligro de origen natural o tecnológico, que ocasiona pérdidas humanas, considerables daños materiales o ambientales y sobrepasa la capacidad de respuesta local al no poder superarla por sus propios medios".3

La Oficina de Asistencia para Desastres de los Estados Unidos (USAID/OFDA), desde 1994, define los desastres como "alteraciones intensas en las personas, los bienes, los servicios y el medio ambiente, causadas por un suceso natural o generado por la acción del hombre, que excede la capacidad de respuesta de la comunidad afectada".4

Según su origen, los desastres pueden clasificarse en:  

De acuerdo con las definiciones presentadas, se puede plantear que los desastres son eventos adversos que se presentan de manera inesperada, aunque algunos pueden tener un inicio lento, que sobrepasan la capacidad de respuesta de la comunidad afectada y, por consiguiente, se requiere de la ayuda externa.

Existen a nivel internacional programas y organizaciones que estudian los temas de la salud y los desastres; no obstante, para muchos países esta actividad no es una prioridad y esto incrementa considerablemente los daños que generan los desastres y, sobre todo, la pérdida de vidas humanas. En estos casos, las más perjudicadas son las poblaciones pobres, que están desprovistas de recursos materiales y de información para enfrentar el antes, el durante y el después.

La importancia del recurso información se evidencia en todas las fases que componen el ciclo de los desastres. En la fase preventiva y de mitigación esta se enfoca hacia la identificación y el manejo de los riesgos. Ante la inminencia de un desastre, la información de alerta temprana es muy valiosa, y posterior a eso, los informes de daños y necesidades de suministros para responder, recuperar y rehabilitar. Cuando se desconocen estos elementos, el ciclo de desarrollo de la sociedad se interrumpe.

Cuba y la protección contra desastres

Cuba ha alcanzado un desarrollo vertiginoso en el sistema nacional de salud. Se han elevado cada uno de los indicadores sanitarios, existe una cobertura médica completa y un nivel científico notorio que genera las condiciones necesarias para ofrecer ayuda a los países que la requieran, en respuesta a diversas situaciones de desastre.

El sistema cubano figura entre los mejores del mundo como resultado de la protección que brinda a su población y su capacitación en la reducción de impactos. Cuba no es un país rico, pero entre sus prioridades económicas se encuentran las inversiones dirigidas a la reducción de riesgos, lo que posibilita alcanzar grandes logros con pocos recursos. Sin embargo, esto no quiere decir que la economía, o más bien los factores político-económicos sean irrelevantes. Las prioridades económicas, no importa cuál sea la cantidad de las inversiones, son muy importantes para conseguir la reducción del riesgo.

Cualesquiera que sean las razones para el éxito obtenido por Cuba en la gestión del riesgo frente a huracanes, este país isleño de 11 millones de habitantes tiene lecciones que dar al resto del Caribe y del hemisferio. Cuba podría también obtener amplios beneficios en el tema de la reducción del riesgo de desastres, del intercambio de experiencias con otros países del hemisferio y, sin duda, del mundo.

Es también una realidad que Cuba cuenta con un Sistema de Medidas de Defensa Civil que ha puesto a prueba la capacidad y disciplina de nuestro pueblo y que nos distingue hoy en la región por los bajos índices de pérdidas en vidas humanas ocurridas como consecuencia de esta clase de desastres.

En el año 1996, el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil de Cuba sugirió la creación, al más alto nivel, del Centro Latinoamericano de Medicina de Desastres (CLAMED). Este mismo año fue aprobado e inaugurado su Centro de Documentación e Información. Posteriormente, se desarrollaron otras áreas de desempeño como son la docencia y la investigación

Las instituciones, las redes y las fuentes de información 

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la OMS poseen programas de emergencia y desastres. Estas organizaciones cuentan con una colección de más de 400 documentos científico-técnicos de carácter global, que abordan la temática y donde participan todas las divisiones técnicas de la OMS, agencias de Naciones Unidas como ACNUR, UNICEF, la Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres (ISDR), el Comité Internacional de la Cruz Roja, el proyecto SPHERE y organizaciones no gubernamentales como OXFAM y organizaciones nacionales como la Comisión Nacional de Emergencia de Costa Rica. Estos disponen, además, de un sistema de búsqueda poderoso que permite localizar información por países, temas, descriptores específicos, títulos, etcétera.

En América Latina y el Caribe existen centros de información y bibliotecas, desarrollados por la Red Centroamericana de Información sobre Desastres y Salud (CANDHI), para difundir el acervo bibliográfico, investigaciones, productos y servicios  en el tema de salud y desastres, como son:

Existen otras entidades, instituciones y redes de información que brindan información actualizada en temas de salud y desastre  como son:

Ciertas revistas en línea son fundamentales para el manejo de información en este tema:

 El CLAMED

Misión y visión:

El CLAMED es la institución del Ministerio de Salud Pública (MINSAP) que se ocupa de coordinar, en un solo conjunto de conocimientos y acciones los diversos elementos de la Medicina de Desastres y su estrategia presenta los puntos siguientes:

El CLAMED se subordina directamente al Ministerio de Salud Pública (MINSAP), se relaciona en el aspecto  metodológico con todas las áreas y direcciones de este organismo y en él participan unidades e instituciones de alto nivel científico-técnico del Sistema Nacional de Salud.

Como institución que atiende los desastres, se fundamenta en el más estricto cumplimiento de lo que establecen las leyes, decretos leyes y resoluciones del estado cubano para la defensa del país y la protección de la población.

Misión: Fomentar la prevención y la disminución de los efectos de los desastres causados por fenómenos naturales y antropológicos sobre la salud y calidad de vida de la población cubana y sobre la economía nacional, a partir del desarrollo de intervenciones preventivas integrales, eficientes y oportunas, desde el sector de la salud, con un carácter multidisciplinario, intersectorial, y un componente de participación social en cada una de las etapas del ciclo de los desastres, así como extender su accionar de cooperación técnica a otros pueblos de la región del Caribe y América Latina mediante la estructura del sistema de salud.

El  centro cuenta con dos tipos de estructuras:

Estructura formal: dispone de una plantilla de 37 trabajadores. 
Estructura virtual: involucra a múltiples instituciones del MINSAP, a especialistas y expertos nacionales de las instituciones del consejo consultivo del centro y de otras instituciones extrasectoriales.

Visión: El CLAMED es la institución de medicina de desastres en Cuba y para la región de América Latina y el Caribe que integra la experiencia adquirida y su cuerpo de conocimientos. Tiene como visión la mejora permanente de la cobertura y calidad de sus productos y servicios en función de la salud de las poblaciones y busca, tanto la excelencia institucional, como la satisfacción de sus usuarios. Es, además, Centro Colaborador del Programa Regional de Desastres de la OPS/OMS, Centro Colaborador del Programa Cubano de Cooperación Médica, miembro de la Asociación Panamericana de Medicina de Desastres y miembro de la Asociación Mundial de Medicina de Desastres (WADEM).

El CLAMED posee un Centro de Información y Documentación, creado en 1999, líder en la gestión de información sobre el tema de salud y desastres en la red de centros de información de ciencias médicas, que ha desarrollado productos y brinda servicios de valor agregado a directivos, profesionales y técnicos del sector, dentro y fuera del país, y dispone de mecanismos permanentes de coordinación con los principales centros de América Latina y El Caribe mediante el empleo de medios tecnológicos avanzados de comunicación e información.


Servicios y productos de información del Centro de Información y Documentación del CLAMED


La gestión en desastres se sustenta en la gestión de información y, cada vez más, los gobiernos, instituciones y organizaciones a diferentes escalas toman una mayor conciencia de la necesidad de desarrollar sistemas de información y redes de conocimientos en esta actividad. De igual forma, se desarrollan bibliotecas virtuales, productos y servicios destinados a estos fines y espacios de discusión cada vez más serios que involucran a múltiples sectores y disciplinas, entre las cuales se destaca el sector de la salud por las consecuencias que los desastres ocasionan en este aspecto.  

El Centro de Información y Documentación del CLAMED dispone, tanto de servicios tradicionales de bibliotecas, como de servicios especializados propios de centros de información, como son:

Productos y servicios de información:

Dispone, además, de obras de referencia como son:


Los usuarios del Centro de Información y Documentación del CLAMED

Actualmente, los usuarios de los centros de información tienen una participación muy activa en los procesos de gestión de Información, porque son ellos quienes determinan los productos. El enfoque actual orientado hacia la realización de procesos sistematizados y hacia la elaboración de productos que permitan proveer al usuario de mejores herramientas que respondan a sus necesidades, deviene un beneficio para el usuario.

Para el personal de salud de la región latinoamericana y del Caribe es muy importante la gestión de información, porque esta es vital para la gestión de riesgos y, por la alta vulnerabilidad del continente, esta debe estar en función de la prevención y mitigación, como vía para fomentar una cultura de prevención y para fortalecer las capacidades institucionales. La gestión de información pone a disposición de los usuarios información útil en correspondencia con su universo, funciones y sus características; asimismo, garantiza los procesos de desarrollo sostenible en la región y la toma de decisiones. 
 
Los usuarios del centro de información centran su interés en la información que corresponde a la fase preventiva, que sustenta la atención primaria de salud. Ella es decisiva para reducir los daños que los desastres pueden ocasionar, pero la entidad promueve el conocimiento para las tres fases de los desastres: antes, durante y después.

 

Referencias bibliográficas

  1. Cohen R, Ahearn F. Manual de la atención de la salud mental para víctimas de desastres. México DF: Harla. 1980.
  2. Prewitt P, Saballos M. Salud psicosocial en un desastre complejo: El efecto del huracán Mitch en Nicaragua. 2000. Disponible en: http://www.crid.or.cr/crid/CD_Huracanes/pdf/spa/doc12705/doc12705.htm [Consultado: 7 de marzo de 2007].
  3. Valero Álamo S. Psicología en emergencias y desastres. Lima: San Marcos. 2002.
  4. Guerra vs. desastres: ¿dos caras de una misma moneda? Disponible en: http://www.monografias.com/trabajos13/guerravs/guerravs.shtml [Consultado: 12 de marzo de 2007].

Recibido: 18 de junio de 2007. Aprobado: 24 de junio de 2007.
Lic. Vivian María Céspedes Mora. Centro de Información y Documentación. Centro Latinoamericano de Medicina de Desastres. Calle 18 No. 710 entre 7ma. y 29, Playa, Ciudad de La Habana, Cuba. Correo electrónico: vivian@clamed.sld.cu  

1Licenciada en Información Científico Técnica y Bibliotecología. Centro de Información y Documentación. Centro Latinoamericano de Medicina de Desastres. Cuba. 

Ficha de procesamiento

Términos sugeridos para la indización
           
Según DeCS1
DESASTRES; MEDICINA DE DESASTRES; CENTROS DE INFORMACIÓN; SERVICIOS DE INFORMACIÓN; CUBA.
DISASTERS; DISASTER MEDICINE; INFORMATION CENTERS; INFORMATION SERVICES; CUBA.

Según DeCI2
CENTROS DE INFORMACIÓN; SERVICIOS DE INFORMACIÓN; CUBA.
INFORMATION CENTERS; INFORMATION SERVICES; CUBA.

1BIREME. Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS). Sao Paulo: BIREME, 2004.
Disponible en: http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm
2Díaz del Campo S. Propuesta de términos para la indización en Ciencias de la Información. Descriptores en Ciencias de la Información (DeCI). Disponible en: http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf

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