ARTÍCULOS

Bibliotecología y Ciencia de la Información: enfoque interdisciplinario

 

Library Science and Information Science. An interdisciplinary approach

 

 

Nuria Esther Pérez MatosI; Emilio Setién QuesadaII

IMáster en Bibliotecología y Ciencias de la Información. Investigadora Auxiliar. Profesora Auxiliar Adjunta de la Universidad de La Habana. Departamento de Investigaciones Histórico-Culturales, Bibliográficas y Bibliotecológicas. Biblioteca Nacional "José Martí". La Habana. Cuba.
IIDoctor en Ciencias de la Información. Investigador Titular. Profesor Titular. La Habana. Cuba.

 

 


RESUMEN

Se estudia la esencia interdisciplinaria de la Bibliotecología y la Ciencia de la Información. Se analiza el período comprendido entre la aparición de sus primeras actividades empíricas hasta la formación de las disciplinas que la definen y su concepción actual como ciencias. Se presenta además, una propuesta sobre las formas en que se manifiesta la interdisciplinariedad y se proveen ejemplos en correspondencia con las concepciones teóricas definidas a lo largo de su evolución histórica.

Palabras clave: Bibliotecología, ciencia de la Información, interdisciplinariedad.


ABSTRACT

The interdisciplinary essence of Library Science and Information Sciences was studied. The period from the appearance of their first empirical activities to the formation of the disciplines that defined them and their present conception as sciences was analyzed. A proposal on the forms in which interdisciplinarity manifest was presented, and examples were given in correspondance with the theorical conceptions defined along its historical evolution.

Key words: Library Science, Information Science, interdisciplinarity.


 

 

Resulta verdaderamente un problema sin resolver la denominación de la ciencia que agrupa las disciplinas que se dedican al tratamiento de la información. Lo que no parece una contradicción es que la bibliotecología y la archivística, como disciplinas, existen y son reconocidas por muchos a pesar de ciertas posiciones que mantienen su imbricación en el nuevo mundo de la ciencia de la información. Este último término se mantiene en el universo profesional con un tratamiento polisémico, hasta ahora sin consenso.

La teoría bibliológico-informativa, que tiene como precursores a teóricos cubanos, a pesar de ser una propuesta bastante acertada que pretende combatir los problemas terminológicos, aún no cuenta con un apoyo amplio. Algunos consideran que la teoría utiliza términos en total desuso, como es el caso de bibliología, además de reconocer el sistema como ciencias bibliológico-informativas y adjudicar este plural a la idea de que son varias las ciencias que se ocupan del tratamiento informativo en lugar de una sola, como es consenso de una mayoría, aún sin ponerse de acuerdo sobre el nombre.1 Morales López, además, estima inadecuado el vínculo entre la archivística y las demás disciplinas y argumenta que existen países que la incluyen entre las disciplinas encargadas de la transmisión de la información como son los casos de Cuba y España, en tanto ese enfoque en México es diferente, por lo que el caso de la archivística merece una reflexión aparte. El mismo autor agrupa sólo la Bibliotecología, la Bibliografía y la Ciencia de la Información y las reconoce como disciplinas independientes de una sola ciencia que trata los fenómenos relacionados con la información registrada, la cual propone llamar Bibliotecología y estudio de la información.

Ahora bien, lo que es una realidad es que el consenso teórico y científico para establecer el surgimiento de una disciplina u otra, su interacción o imbricación con otras, o su desaparición, es un proceso social, condicionado por el propio desarrollo histórico (político, económico, cultural) de la sociedad y el hombre, como sujeto principal. El presente artículo realiza un esbozo histórico sobre la aparición de ambas disciplinas y a partir de las definiciones obtenidas de los teóricos en la materia, analiza su interdisciplinaridad para evidenciar lo que despunta como fenómeno transdisciplinario sobre la base del elemento "información".

 

EL FENÓMENO BIBLIOTECOLÓGICO

La palabra Bibliotecología tiene su origen en el griego: biblion-libro, theke-caja, y logos-discursos; es decir, la bibliotecología estudia el libro y la institución que a lo largo de los siglos ha actuado como la depositaria y difusora de los libros: la biblioteca.2

A pesar de que las bibliotecas son instituciones milenarias, existe una opinión generalizada sobre el hecho de que sólo se puede hablar de ciencia bibliotecaria a partir del siglo XIX. En 1808, Martin Scherettinger publicó la obra titulada Ciencia de la biblioteca, que marcó el inicio de las preocupaciones sobre esta como disciplina independiente.

En la Edad Media no se produjo un gran auge del libro y la biblioteca, sino que hubo épocas de mayor o menor interés de acuerdo con los momentos de guerra y paz. El libro se encontraba fundamentalmente en los conventos donde los monjes se dedicaron a copiarlos e ilustrarlos con miniaturas, dibujos y letras artísticas.

El factor que posibilitó un mayor desarrollo del libro y las bibliotecas es el descubrimiento de la imprenta por Johann Gutenberg, en el siglo xv. Pero no es hasta el siglo xix que se comenzó a pensar en la organización de la biblioteca como una necesidad.

El siglo xx está cargado de hechos que impulsaron el desarrollo de esta rama del conocimiento. Aparecieron las bibliotecas especializadas, surgieron nuevas asociaciones de bibliotecarios y organizaciones que estimularon la lectura, se promovió la enseñanza de esta especialidad y la formación de profesionales. A medida que el conocimiento humano se desarrolla, nacen y se perfeccionan los métodos y conceptos aplicados a la bibliotecología hasta sumarse la revolución tecnológica que adquirió auge en las últimas décadas.3

Si bien la modernidad influye en el desarrollo del fenómeno bibliotecario y en la autenticidad de la disciplina, la bibliotecología se considera aún, una disciplina joven e inmadura, con poco desarrollo científico y débil base teórica, que viene muy ligado a la formación profesional de las escuelas y las academias responsables.4

Castillo Guevara y Leal Labrada realizaron un análisis de los diversos enfoques de la bibliotecología. En este sentido, mencionaron los relacionados a considerarla como una práctica sin generalizaciones ni leyes universales, sin carácter científico en su esencia; en tanto otros la estiman como disciplina científica.5 Entre disciplina o práctica se establece cierto debate pero hay quienes llegan a considerarla disciplina incluso, sin ser una ciencia, y establecen, en lugar de una "epistemología de la bibliotecología fundamentada en la lógica científica, [hablar] de un discurso bibliotecológico que racionaliza la experiencia de las prácticas bibliotecaria".6

En su discurso terminológico, se emplean indistintamente bibliotecología o biblioteconomía, un tanto así sucedió con la archivología y la archivística. Sander en el Foro Social de Información, Documentación y Bibliotecas, realizó un grupo de reflexiones sobre los términos bibliotecología, biblioteconomía, documentología, documentación y las ciencias de la información. Sin tener entre nuestros propósitos adelantarnos a la reflexión del fenómeno que le continúa a este, se hace prácticamente imposible que en la deliberación del fenómeno bibliotecario no se considere lo acontecido con el surgimiento de la documentación y la ciencia de la información. El trabajo de Sander propone, a partir de lo que se considera ciencia, investigación científica, técnica, tecnología, disciplina, profesión y oficio, cierta estructura epistemológica para todos los términos. Define a la bibliotecología como disciplina científica con dos aristas fundamentales sobre la base de un objeto común: la de ser disciplina teórica y la de ser una ciencia explicativa. En el primer caso, tiene como objeto de estudio el contenido y las formas de los impresos; en el segundo, se estudia la respuesta del por qué hay que organizar ese conocimiento impreso. Indiscutiblemente, el objeto común son los documentos impresos. La biblioteconomía, por su parte, es la disciplina técnica y práctica de la bibliotecología, un poco la homóloga para algunos autores que identifican la archivística con la archivología. A diferencia de la bibliotecología, la documentación para la autora, se concentra en el documento, y posee una acepción mucho más amplia que lo "impreso", incluye además de su organización, cierto procesamiento racional que encierra una estructura cognoscitiva más allá del trabajo tradicional de la bibliotecología. La documentación es para la documentología lo que la biblioteconomía para la bibliotecología. Por último, Sander reflexiona en el término en plural ciencias de la información, cuyo objeto es la información. Si nos atenemos al término en su acepción pura, el plural indica varias ciencias que estudian la información, cada una con su propio campo fenoménico. La pregunta estaría en cuál de ellas se ubica la de nuestra profesión, además de que no se conciben varias ciencias con el mismo objeto de estudio. Si desde los planteamientos otletianos, la información se trata no muy distante de cómo se piensa en la realidad entonces, ¿ciencia de la información es documentación? Si la biblioteca desde su tradicional catálogo brinda información sobre el documento, que en definitiva es conocimiento buscado, entonces, ¿la ciencia de la información es la bibliotecología? En este sentido, Sander no cree que exista tal ciencia o ciencias de la información, en cambio, le concede una importancia trascendental a la tecnología de la información.7

Varios son los hechos que contribuyen a la aparición de la disciplina bibliotecológica mucho después del surgimiento, desarrollo y consolidación de las instituciones bibliotecarias. Por una parte, hechos que describen procesos sociales como la revolución industrial, el desarrollo científico-técnico, la aparición de las ciencias sociales y con ellas, las innovaciones y nuevas necesidades en la educación, todas ellas como motor impulsor para un nuevo rol social de la biblioteca. Por otra parte, desde el punto de vista de la propia disciplina, la complejidad de sus prácticas posibilitó la aparición de los sistemas de clasificación como el de Ranganathan y sus 5 leyes, el sistema de clasificación de Melvyn Dewey, el usuario se convierte en el centro de atención, se dan los primeros pasos hacia la formación de la profesión de forma continua y finalmente, la aparición de la documentación como disciplina, propició una crisis en su cuestionamiento teórico.

La bibliotecología puede considerarse como:

• "El conjunto sistemático de conocimientos relativos al libro y a la biblioteca. En la terminología de la materia, constituye el vocablo de significación más amplia pues la bibliotecología abarca todo el campo de estudio de la especialidad. Comprende dos órdenes de disciplinas: las que se refieren al libro, individualmente considerado como unidad ideológica y material, y las relativas a la biblioteca, este es al libro considerado como elemento integrante de una pluralidad o universalidad de hecho".8

• "La rama del saber que le concierne la colección, almacenamiento y distribución de registros escritos o impresos por medio de las bibliotecas y la administración de las bibliotecas".9

• "Rama del saber que estudia objetivos, principios, contenido, sistema y formas de uso social de los libros. La principal tarea teórica de la bibliotecología es la investigación de las leyes del desarrollo del proceso relacionado con las bibliotecas como fenómeno social vinculado a la utilización de riquezas literarias en interés de la sociedad".10

• Según la teoría, es una "disciplina específica del sistema de conocimientos bibliológico - informativos, correspondiente al campo de las ciencias sociales, que presenta dos niveles: el teórico - metodológico y el aplicado. Su objeto de estudio está determinado por el fenómeno bibliotecario en su interacción con la sociedad, entendiéndose como tal al conjunto de elementos que permiten conformar, facilitar y promover el uso de colecciones de bibliotecas reales o virtuales, integradas por documentos de cualquier índole que registren los conocimientos y la actividad creadora de la humanidad, y que por su carácter e intención sean susceptibles de difusión o se hayan difundido para trasmitir sus contenidos. Se ocupa de los espacios donde se realizan esos procesos y de sus recursos, pero abarca también el estudio de su legislación, de la investigación y la literatura bibliotecológica, de la formación profesional de los bibliotecarios, de sus asociaciones, de la tecnología, especifica o aplicable a los procesos que estudia, de la preservación de colecciones y de su propia estructura y desarrollo teórico y metodológico. Estudia asimismo, las propiedades y regularidades específicas del fenómeno bibliotecario, como se manifiestan en el marco de las regularidades más generales de la información y de la sociedad en su conjunto.11

Los teóricos de la bibliotecología, consideran como parte de ella, los libros o colección de documentos y las bibliotecas; sin embargo, la relación que se establece entre ellos y la sociedad es el elemento que la delimita disciplinariamente. La Norma cubana 39-03-87 la reconoce como ciencia social que estudia los problemas bibliotecarios y las leyes principales del desarrollo y funcionamiento de las bibliotecas, pero conciben su interdisciplinariedad a partir de las disciplinas bibliotecológicas que se conforman a partir de ella (figura 1).12

Guevara la relaciona con:

• La bibliología: que se ocupa del estudio general del libro en sus aspectos histórico y técnico.

• La bibliografía: considerada como una disciplina autónoma, con fines bien delimitados, presenta sus productos generalmente en forma de listas de asientos bibliográficos que pueden ser de uno o varios autores; se basa fundamentalmente en la investigación, identificación, descripción y clasificación de los recursos recopilados para lograr una mejor orientación, tanto de los bibliotecarios como de los usuarios en general.

• La bibliotecnia: que estudia la industria del libro; así como los procesos relacionados con la confección y restauración del libro (figura 2).5

En su desarrollo, a partir de las bibliotecas, y con el empleo de sus prácticas, la bibliotecología se ha dedicado al estudio de esta institución, sus colecciones y usuarios, pero el desarrollo social vinculado estrechamente con esta disciplina, ha influido en diversas etapas históricas de desenvolvimiento científico bajo los paradigmas del momento.

Los niveles, fases y etapas del fenómeno, identificados por la teoría bibliológico-informativa, son los que se expresan en la tabla.

Tabla. Niveles fases y etapas del fenómeno bibliotecario

 

Niveles

Fases
Etapas
Período de inicio

Genética y de expansión

Acumulación y registros
-

Civilizaciones fluviales

Erudición y sistematización
-
Siglos I-III

Acceso al público lector

-
Siglos XVIII

Predominio de Servicios

-
Siglos XIX

Cooperación

-
Siglos XX

Libre acceso

 
Siglos XX

Tecnológica

 

-

Mecánica
Principios del siglo XX
-

Reprográfica y audiovisual

Años 1940 al 1950
-

Automatizada y electrónica

Años 1950 al 1960
-

En línea (Redes) Telemática

Décadas de los ochenta
Institucionalización

Legislación depositaria

-

Siglo II ane

Expansión a otras bibliotecas

-
Siglo XIX
Diversificación

-

Siglo XX

Profesionalización

Investigación y literatura

Descriptiva I

Siglos I ane-VI
   

Normalizada

Siglo XVIII
 

Sistemática
Siglo XIX
 

Científica
Siglo XX
 
Formación

En ejercicio de funciones

Inicios del siglo XX
   

Escolarizada

Siglo XX
 
Asociativa

Fundación de asociaciones

Siglo XIX
   

Generalización

Siglo XX

De igual forma pero diferenciado en el tiempo, existe un período de actividad bibliotecaria empírica desde la antigüedad hasta finales del siglo XVIII en que aparece el período de la bibliotecología como disciplina y en el XX como ciencia (figura 3).

A pesar de que son similares los niveles y periodizaciones históricas para los 3 fenómenos, existen rasgos característicos para cada uno. El fenómeno archivístico y el bibliotecario mantienen los 3 niveles -de genética y expansión, institucionalización y profesionalización- conjuntamente con los 3 períodos históricos de actividad empírica, formación de la disciplina y reconocimiento de la ciencia; sin embargo, el fenómeno bibliográfico queda fuera de todo proceso institucional, y se reconoce dentro del período de actividad empírica, y alcanza organización autónoma en el período de formación científica. Por otra parte, a pesar de ser el fenómeno archivístico el más antiguo, la formación de la disciplina surge a mediados y fines del siglo XIX, mantiene conjuntamente con el bibliográfico, períodos extensos de actividad empírica; en tanto la bibliotecología se considera disciplina desde la primera década del siglo XIX sin mucha contradicción.

 

EL FENÓMENO DOCUMENTAL O DE LA CIENCIA DE LA INFORMACIÓN

Si bien desde la formación de las diferentes disciplinas, el problema epistemológico a pesar de su juventud, quedaba bien explícito en el marco de cada fenómeno que la describe, todo parece indicar que las fricciones están determinadas por el surgimiento de la documentación y de la ciencia de la información, al cual nos referiremos de forma cronológica.

El surgimiento de una nueva disciplina no responde sólo a los cambios políticos y sociales, sino que, enmarcados en un período histórico, intervienen una serie de fenómenos culturales, éticos, y epistemológicos sin los cuales no puede explicarse fehaciente el fenómeno.

Con respecto a la aparición de la ciencia de la información, es claramente identificable la existencia de dos escuelas: la anglosajona y la europea. La primera reconoce su nacimiento a partir de la biblioteconomía especializada y la aplicación de las tecnologías de la información,13 en tanto la europea nombra la documentación como la semilla de su formación.14 A pesar de la divergencia de criterios, en cualquiera de los casos, la aparición de la documentación con Otlet y la ciencia de la información después de la Segunda Guerra Mundial, representaron una fricción en el universo informativo.

Las contradicciones pueden sintetizarse de forma siguiente:

• Primeramente, con la aparición de la documentación y el primer tratado de Paul Otley y Henry La Fontaine, en 1934, donde se evidencia la diferencia entre libro y documento, se inicia paulatinamente una crisis teórica y epistemológica de las restantes disciplinas. Los cambios tecnológicos y los nuevos procesos que exigían el tratamiento informativo hicieron que se cuestionara la vieja bibliotecología y surgieran nuevas soluciones al "boom" informativo.

• En orden cronológico, y en el mundo anglosajón, la Ciencia de la Información tiene su "acta de nacimiento" en 1962, en Estados Unidos, aunque el vocablo se utilizó por vez primera en 1958 y sus antecedentes se remontan a principios de siglo (Linares Columbié R. La Ciencia de la Información y sus matrices teóricas: Contribución a su historia. [Tesis para optar por el título de Doctor en Ciencias de la Información]. La Habana: Universidad de La Habana. Facultad de Comunicación; 2003). La introducción de esta disciplina agudizó las divergencias existentes entre documentación, bibliotecología y bibliografía, y reinició un enfrentamiento entre los defensores de unos y otros términos. El término Ciencia de la Información es propio de los Estados Unidos, el área donde surge y se desarrolla históricamente la disciplina. Acoplado con otra disciplina en los propios Estados Unidos, se utiliza biblioteca y Ciencia de la Información (LIS), porque para la biblioteconomía o bibliotecología se emplea Librariaship.

• Desde el punto de vista de la difusión de la información, el documentalista debe adelantarse a las necesidades informativas, el archivero dedicarse a la conservación registrada que emanaban los organismos y las personas, el bibliotecario en la difusión bibliográfica de sus fondos pero tiene los haberes anteriores. Hoy día, este punto de divergencia no es permisible en tanto todas conciben la difusión de la información como objetivo principal. Pero, en el momento de aparición de la documentación, estos eran los preceptos establecidos en las instituciones. En este sentido, la aparición de la disciplina ocasionó una "divergencia entorno a la diseminación de la información".15

• Los archivos administrativos y personales, están ligados inevitablemente a una institución o persona, las bibliotecas por el contrario no presentan esa dependencia.
Con la aparición de las bibliotecas especializadas y los centros documentales, surgió una "dicotomía", pues que dependan o no de una institución será por determinados factores, por lo que estas instituciones pueden existir de forma independiente. Esto produce una "diferencia institucional" que también agudizó las contradicciones y concentró la crisis.15

Linares realizó un estudio que comprende el entorno político, económico, social, académico y científico de la época que explica el surgimiento de la ciencia de la información en Estados Unidos. Comienza con los inicios del siglo XX donde predomina la ciencia moderna, de corte naturalista y, bajo las exigencias de las revoluciones científico - técnicas que ocurrieron desde siglos anteriores, surge la necesidad de una nueva comunicación científica, según este autor. Durante y después de la segunda guerra mundial, los avances científicos técnicos son parte y reciben financiamiento del ámbito militar; con ello se produce un aumento considerable en información y documentación que propició lo que se considera uno de los primeros textos de la ciencia de la información, el artículo titulado As we my think de Vannevar Bush. A continuación define los elementos fundamentales que contribuyeron a su origen entre los que se encuentran: el crecimiento científico tecnológico, el carácter estratégico que adquiere la información, la confrontación política entre el este y el oeste y la supremacía económica norteamericana (Linares Columbié R. La Ciencia de la Información y sus matrices teóricas: Contribución a su historia. [Tesis para optar por el título de Doctor en Ciencias de la Información]. La Habana: Universidad de La Habana. Facultad de Comunicación; 2003).

En la literatura puede sentirse a veces, que la ciencia de la información es una prolongación de la documentación, a partir de los dos elementos claves que estructuran a ambas: la organización de la información y su recuperación.16 Linares reconoce a la documentación y la recuperación de la información como dos antecedentes disciplinarios en su surgimiento (Linares Columbié R. La Ciencia de la Información y sus matrices teóricas: Contribución a su historia. [Tesis para optar por el título de Doctor en Ciencias de la Información]. La Habana: Universidad de La Habana. Facultad de Comunicación; 2003). Por otra parte, junto con su nacimiento, emerge en la antigua Unión Soviética, la informática, que con iguales intenciones y bajo la misma coyuntura, se establece con la distinción de perfeccionar los procesos de la información científica en exclusivo. Desde los primeros años de fundada, los teóricos soviéticos encontraron espacio para definir su objeto de estudio, métodos y principios, todos alrededor del procesamiento analítico sintético de la información científica y tecnológica, que incluía como aporte su mecanización y automatización en la búsqueda y recuperación.17

Históricamente, la documentación encontró escenarios, espacios, agrupaciones, instituciones que respaldaron su existencia y que agruparon a un conjunto de profesionales en foros de discusiones, eventos, en aras de consolidar las ideas y lograr una estructura concreta en la formación de la disciplina. Todos giraban alrededor del procesamiento automatizado de los datos y la información, que mantenía un crecimiento sin control. Es un hecho que la documentación influyó considerablemente en la aparición de la ciencia de la información. Un gran número de profesionales se preocuparon por estos cuestionamientos, ellos tuvieron una intensa actividad antes de la segunda guerra mundial. Una vez finalizada la contienda, la cobertura político social existente, conjuntamente con el universo creado por la documentación, propiciaron la aparición de la nueva disciplina.

En este punto, nos encontramos frente a 3 disciplinas, que germinaron bajo determinadas condiciones históricas-concretas: la documentación en un primer momento, le continúa la ciencia de la información y simultáneamente a esta última, la informática en la antigua Unión Soviética, todas con principios similares y con la información como objeto de estudio. Es una realidad que la documentación como disciplina se ha solapado con la ciencia de la información, en tanto la informática desapareció con la caída del campo socialista y las nuevas transformaciones sociales que se iniciaron en este sentido, por lo que se puede hablar desde el punto de vista histórico del nuevo status bibliográfico del cual surge la documentación (finales del siglo XIX hasta 1944), y de un segundo momento de solapamiento de la documentación con la recién nacida ciencia de la información (1945 en adelante). En esta última, Linares menciona dos etapas: la etapa fundacional enmarcada entre los años 1945 y la década de los años 70 y la etapa crítica, que se ubica entre los año 1980 y los 1990 (Linares Columbié R. La Ciencia de la Información y sus matrices teóricas: Contribución a su historia. [Tesis para optar por el título de Doctor en Ciencias de la Información]. La Habana: Universidad de La Habana. Facultad de Comunicación; 2003).17

Las investigaciones sobre este tema han llevado a una serie de designaciones para esta ciencia. Almeida menciona una parte de ellas. Y reconocen a la ciencia de la información como: metaciencia, ciencia social, ciencia teórica, ciencia aplicada, campo, disciplina, interdisciplina, ciencia con énfasis social, ciencia interdisciplinar, ciencia posmoderna, ciencia emergente, área del conocimiento, campo del saber (De Almeida CC. O campo da ciencia da informaçao: sua representaçoes no discorso coletivo dos pesquisadores do campo no Brasil. 2005. Observaciones no publicadas). Indiscutiblemente, este es un campo de estudios especial, operacional y conceptualmente dependiente de una tecnología intensiva, con alto ritmo de innovación y en continua mutación. Sus objetivos son, también, tecnológicamente dependientes: se modifican y se redefinen, envejecen y se sustituyen. La ciencia de la información es una rama con grandes posibilidades de ampliación, consolidación y fortalecimiento; esto se debe a que tiene la actividad científico investigativa como base y esta se desarrolla con gran rapidez en la época actual en todos los campos del saber.

La ciencia de la información se define de la siguiente forma:

• "La primera definición de la ciencia de la información apareció en el congreso de 1961-1962, celebrado en el Georgia Institute of Technology donde el campo fue definido por Taylor como: "la ciencia que investiga las propiedades y el comportamiento de la información, las fuerzas que gobiernan su flujo y los medios para procesarlas para su acceso y uso óptimo. El proceso incluye la generación, diseminación, recolección, organización, almacenamiento, recuperación, interpretación y uso de la información. El campo se deriva o se relaciona con la matemática, la lingüística, la psicología, la tecnología de la computación, la investigación de operaciones, las artes gráficas, la comunicación, la bibliotecología, la administración y algunos otros campos".18

"Estudia las funciones, estructura y la transmisión de la información; así como la gestión de los sistemas de información".19

• "Según el Institute of Information Scientists de Londres, Inglaterra, es "la ciencia de la información se interesa por los principios y prácticas de producción, organización y distribución de información; así como por el estudio de la información desde su generación hasta su utilización y transmisión en una variedad de formas a través de una variedad de canales".20

• "Disciplina que trata de la teoría y práctica de la recolección, tratamiento y transmisión de la información; así como de la gestión de los sistemas de información. Comprende la archivística y la biblioteconomía".21

La ciencia de la información es una disciplina que se encuentra aún en desarrollo y constituye, además de la más controvertida de las disciplinas informativas, la de mayor fundamentación interdisciplinaria. Cobra un mayor auge a partir de todos los cambios que se producen en esta época relacionada con el conocimiento y los estudios de comportamiento.

La relación interdisciplinar que se establece con la bibliotecología se manifiesta desde el momento en que se utilizan ambos términos, lo mismo en español que en inglés (Bibliotecología y Ciencia de la Información; library and information science); sea para hablar de cada una de las disciplinas en específico o para mencionarlas como disciplina integradora. Heilprin afirma: "si bien el nacimiento de la documentación provocó serios roces disciplinarios con la bibliotecología, la más joven de las disciplinas, la ciencia de la información, ha logrado un consenso de status simultáneo. Para el primer caso, la tipología documentaria marcaba nuevas formas de trabajo. Para el segundo, la información funciona como el elemento interdisciplinar no sólo entre ambas, sino entre diferentes campos del saber".22 Sin embargo, las características de la lengua hispana ofrecen un tratamiento más preciso, y dejan claro que se tratan de dos disciplinas independientes, en tanto el singular del inglés -science- identifica una sola ciencia.

Uno de los primeros acercamientos hacia la condición interdisciplinar de la ciencia de la información lo constituye el artículo de Taylor el cual fue el primero en reconocer diferentes disciplinas que interactuaban con ella. Más adelante, Borko retoma esta propuesta. El autor, a pesar de la época en que desarrolla su discurso, donde la ciencia de la información se encontraba en su fase más joven de estudio y formación, logra vincularla con disciplinas que fueron determinantes en su formación (figura 4).18

En igual etapa, reconocida como fundacional, Mijailov, uno de los principales teóricos de la Informática soviética, la reconoce directamente relacionada con la semiótica, la psicología y la biblioteconomía.23

Foskett, por su parte, la relaciona con la bibliotecología, la computación y la comunicación por un lado y la psicología y la lingüística por el otro; y menciona su relación como "fertilización cruzada" entre el arte de las 3 primeras con la interacción de las restantes (figura 5).24

Wersig y Newlling reconocen campos interdisciplinares específicos, la conexión con otras disciplinas y llega a crear áreas "tradicionales" de conocimiento relacionado. Estos autores emplean el plural de ciencias de la información y consideran entre ellas, la propia ciencia de la información, la bibliotecología, la archivística, la museología, la comunicación y la educación, todas ellas vinculadas con la teoría de la información (figura 6).25

Sracevic es uno de los autores más prolíferos en los estudios interdisciplinarios de la Ciencia de la Información. En este sentido uno de sus postulados plantea la existencia de campos disciplinarios múltiples, sin embargo, reconoce algunas con mayor importancia en su desarrollo (figura 7).26

Emilio Setién y Salvador Gorbea definen que "la ciencia de la información es una ciencia interdisciplinaria porque se forma en la zona de interpretación de varias ciencias, entre las que ocupan un lugar importante la Metodología de la investigación científica y las disciplinas bibliológico_informativas clásicas (archivología, bibliografía y bibliotecología)." Forma parte, unida a la archivología, bibliografía y bibliotecología, del conjunto de las disciplinas del sistema de conocimientos científico - bibliológico - informativos (figura 8).27

Entre los trabajos más profundos en este tema, se destaca Pinheiro, que después de realizar un recorrido por toda la literatura clásica enmarcada en el momento histórico de su definición, llega a definir 5 categorías de disciplinas integrantes y que conforman su estructura: disciplinas estructurales -fundamentos de la ciencia de la información-, disciplinas de representación o instrumentales -organización y representación de la información-, disciplinas gerenciales -gestión de información-, disciplinas tecnológicas -tecnologías de la información- y disciplinas socioculturales -transferencia de la información. Sobre la base de investigaciones de diversos teóricos, tanto de Brasil como de otros países sobre la interdisciplinariedad de la ciencia de la información, enuncia diferentes subáreas donde las ciencias de la información interactúan con determinadas disciplinas (figura 9) (Pinheiro L, Ribero V. Ciencia da informaçao: desdobrametos disciplinares, interdisciplinaridade, transdisciplinaridade. 2005. Observaciones no publicadas).

Mencionar una periodización es imprescindible. Las diversas etapas examinadas no difieren mucho de lo acordado por sus estudiosos. Pinheiro se basa en su relación interdisciplinar y menciona 3 etapas de su desarrollo. Reconoce su génesis como la primera etapa conceptual de reconocimiento interdisciplinar, comprendida entre los años 1961 y 1962 hasta 1969. Y menciona en esta etapa a Borko, Taylor, Mijailov, Chiornii y Guiliarevsky. Una segunda etapa desde el año 1970 hasta el 1989 de búsqueda de principios, metodologías y teorías propias, en la que se delimita un terreno epistemológico y una última etapa, a partir de 1990 de consolidación de su denominación, principios, teorías y relaciones interdisciplinares con otras áreas (Pinheiro L, Ribero V. Ciencia da informaçao: desdobrametos disciplinares, interdisciplinaridade, transdisciplinaridade. 2005. Observaciones no publicadas). En cambio, la periodización de Radamés basada en su devenir histórico define el "lapso de su gestación" desde la Segunda Guerra Mundial y el conjunto de acontecimientos que devinieron en una nueva situación informacional y la denomina etapa fundacional. La etapa posterior a los años 1980, la trata como etapa crítica, a partir de una situación tecnológica, científica y filosófica que permite aludir a una nueva parte de su historia (Linares Columbié R. La Ciencia de la información y sus matrices teóricas: Contribución a su historia. [Tesis para optar por el título de Doctor en Ciencias de la Información]. La Habana: Universidad de La Habana. Facultad de Comunicación; 2003).

 

CONCLUSIONES

La complejidad de la realidad actual obliga a estudiar científicamente la sociedad como un todo y al hombre individual en sus valores y normas. Esto conduce a una nueva postura en el tratamiento de las ciencias sociales que, a partir de enfoques inter y transdisciplinario, permite crear estructuras epistemológicas diferentes en las ciencias que son inherentes al estudio de las sociedades. La bibliotecología, la archivística, la bibliografía y la ciencia de la información, pertenecen a este mundo científico y se encuentran en pleno proceso de reconstrucción epistémica. Su estudio desde la formación disciplinaria ha mantenido, en una más que en otras, enfoques interdisciplinarios. Actualmente, las condiciones socioeconómicas que influyen en su devenir científico no son el único elemento a considerar en sus fundamentos ontológicos, es necesario incorporar la cultura y la política en la realidad histórico-concreta de cada nación, para llegar a conclusiones que contribuyan a la elaboración de leyes científicas universales que describan su comportamiento.

Los fenómenos informativos mantienen diferentes niveles de complejidad que transitan desde el nivel de genética y expansión hasta la profesionalización, y es el más antiguo, el fenómeno archivístico; con preferente dependencia disciplinar, el fenómeno bibliotecario; con fuerte desarrollo transdisciplinar, el fenómeno bibliográfico y con mayor influencia interdisciplinar, el fenómeno de la ciencia de la información.

La fuerte condición transdisciplinar de la información ubica al fenómeno informativo como un todo entre los objetos de nuevos estudios, esta vez, realizados desde el paradigma de las ciencias sociales actuales. A la archivística y la bibliografía se les suman la bibliotecología y la ciencia de la información; todas requieren de nuevos enfoques científicos que enmarquen su status interdisciplinar en contextos históricos concretos en aras de encontrar basamentos teóricos que las consoliden en el marco actual de las ciencias sociales.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Morales López V. ¿Una o varias ciencias encargadas del estudio de la información registrada y organizada? Documentación de las Ciencias de la Información 2005;28:197-210.

2. Mesa Castillo BM, Vega García O. Bibliotecología: Selección de lecturas. La Habana: Ministerio de Educación Superior; 1988.

3. Currás E. La información en sus nuevos aspectos. Madrid: Parainfo; 1988.

4. Glazier JD. Propuesta de un modelo de las relaciones de los paradigmas de una disciplina emergente. Anales de Documentación 2002;2. Disponible en: http://eprints.rclis.org/archive/00014178/ [Consultado: 12 de septiembre de 2007].

5. del Castillo Guevara Jorge, Leal Labrada Osvaldo. Bibliotecología: ¿ciencia o técnica? hacia un nuevo debate. ACIMED [periódico en la Internet]. 2006 Abr [citado 2007 Sep 12] ; 14(2): . Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1024-94352006000200007&lng=es&nrm=iso.

6. Lopera H. Tematizar la investigación bibliotecológica (I. La cientificidad de la Bibliotecología). 2005. Disponible en: http://otrabibliotecologiaesposible.blogspot.com/2005/09/tematizar-la-investigacin_13.html [Consultado: 3 de octubre de 2007].

7. Sander S. Reflexiones epistemológicas sobre la especificidad de la Bibliotecología, la Biblioteconomía, la Documentología, la Documentación y las Ciencias de la Información. Una propuesta para su discusión. 2006. Disponible en: http://www.inforosocial.net/fsidyb2006/article.php3?id_article=49 [Consultado: 9 de septiembre de 2007].

8. Buonocore D. Diccionario de Bibliotecología. Términos relativos a la bibliología, bibliografía, bibliofilia, bibliotecología, archivología, documentología, tipografía y materias afines. Buenos Aires: Ediciones Marymar; 1976.

9. UNESCO. Terminology of Documentation: A selection of 1200 basic terms published in English, French, German, Russian and Spanish. París: Unesco Press; 1976.

10. Instituto de Documentación e Información Científico-Técnica. Diccionario de términos de informática: español, ruso, inglés. Vol. t. 1. La Habana: Academia de Ciencias de Cuba; 1977.

11. Setién Quesada E. Teoría Bibliológico Informativa. La Habana: Félix Varela; 2003.

12. Instituto de Investigaciones en Normalización. NC 39-03-87. Sistema Nacional de Información Científico-técnica. Actividad científico informativa: términos y definiciones. Sust. NC39-03:82. La Habana. Instituto de Investigaciones en Normalización. 1987.

13. Saracevic T. Information science: origin, evolution and relations. En: Conceptions of library and information science: historical, empirical and theoretical perspectives. En: Vakkari P, Cronin B. (eds.). Conceptions of Library and Information Science: historical, empirical and theoretical perspectives. London: Taylor Graham; 1992. p.5-27.

14. López Yepes J, Ros García J. ¿Qué es documentación?: teoría e historia del concepto en España. Madrid: Síntesis; 1993.

15. Santaella Ruiz RD. La Documentación como ciencia integradora. Acercamiento sistémico a las unidades documentales. Anales de la Documentación.2006;9:165-85. Disponible en: http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=63500911&iCveNum=4292 [Consultado: 3 de septiembre de 2007].

16. Chávez Guimaraes JA, Robello R. Documentación y ciencia de la información: en busca de un horizonte epistemológico a partir de sus objetos de estudio. En: Ibersid 2007; octubre 1-3; Zaragoza, España. Zaragoza: Facultad de Filosofía y Letras; 2007.

17. Linares Columbié R, Cabrales Hernández G. Origen y formación de la ciencia de la información (1895-1962). Biblios. Revista electrónica de Bibliotecología, Archivología y Museología 2005;6(21):84-98. Disponible en: http://eprints.rclis.org/archive/00004713/ [Consultado: 5 de septiembre de 2007].

18. Taylor RS. Professional aspects of Information Science and techonology. ARIST 1966;(1):15-28.

19. Norma Española UNE 50-113: Parte 1-92. . Documentación e Información. Vocabulario: Parte 1: Conceptos fundamentales. Madrid: AENOR; 1992.

20. De Albuquerque Barreto A. Los tres mundos de la Ciencia de la información. Ciencias de la Información 1998;(3):3-9.

21. Vieties Alonso B. Definiciones del concepto de documentación en España, 1980-1955:Proyecto de investigación del curso de especialista universitario en documentación pedagógica 1994 -95. Madrid: Universidad Complutense de Madrid; 1995.

22. Heilprin LB. Foundation of information science reexamineed. ARIST 1989;24:344-5.

23. Mijailov AI. Preface. FID/RI. International Federation for Documentation. Study Committee Research on Theoretical Basis of Information. On Theoretical Problems of Informatics. Moscow: All Union of Scientific and Technical Information; 1969.

24. Foskett DJ. Ciencia de Informaçao ou Informática? Rio de Janeiro: Calunga; 1980.

25. Wersing G, Nevelling U. The phenomena of interest to information Science. The Information Scientist 1975;9(4)127-40.

26. Saracevic T. Interdisciplinary nature of information science. Ciencia da Informaçao 1995;24(1):36-41. Disponible en: http://dici.ibict.br/archive/00000598/01/natureza_interdisciplinar.pdf [Consultado: 5 de septiembre de 2007].

27. Setién Quesada E, Gorbea Portal S. De la bibliotecología al sistema de conocimientos científicos bibliológico-informativo." Investigación Bibliotecológica 1994;16:21-5.

 

 

Recibido: 13 de octubre de 2008.
Aprobado: 18 de octubre de 2008.

 

 

MsC. Nuria Esther Pérez Matos. Departamento de Investigaciones Histórico- Culturales, Bibliográficas y Bibliotecológicas. Biblioteca Nacional "José Martí". Ave. Rancho Boyeros y 20 de Mayo, Plaza de la Revolución Correo electrónico: cesar.matos@infomed.sld.cu

 

 

Ficha de procesamiento

Términos sugeridos para la indización

Clasificación: Artículo teórico.

Según DeCS1
BIBLIOTECOLOGÍA; CIENCIA DE LA INFORMACIÓN; TEORÍA DE LA INFORMACIÓN.

LIBRARY SCIENCE; INFORMATION SCIENCE; INFORMATION THEORY.

Según DeCI2
BIBLIOTECOLOGÍA; CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN; TEORÍA DE LA INFORMACIÓN.

LIBRARY SCIENCE; INFORMATION SCIENCE; INFORMATION THEORY.

1BIREME. Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS). Sao Paulo: BIREME, 2004.
Disponible en: http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm
2Díaz del Campo S. Propuesta de términos para la indización en Ciencias de la Información. Descriptores en Ciencias de la Información (DeCI). Disponible en: http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf

Copyright: © ECIMED. Contribución de acceso abierto, distribuida bajo los términos de la Licencia Creative Commons Reconocimiento-No Comercial-Compartir Igual 2.0, que permite consultar, reproducir, distribuir, comunicar públicamente y utilizar los resultados del trabajo en la práctica, así como todos sus derivados, sin propósitos comerciales y con licencia idéntica, siempre que se cite adecuadamente el autor o los autores y su fuente original.

 

Cita (Vancouver): Pérez Matos NE, JA, Setién Quesada E. Bibliotecología y Ciencia de la Información: enfoque interdisciplinario. Acimed 2008;18(5). Disponible en: [Consultado: día/mes/año].