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ACIMED 2000;8(1):60-3
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 CONFERENCIAS

En el 90 aniversario de la fundación en Cuba del Primer Ministeriode Salud del mundo1

Gregorio Delgado García2

No es posible imaginar momento más oportuno, como esta Reuniónde Ministros de Salud de Iberoamérica que se celebra en La Habana,para conmemorar el 90 aniversario de la fundación en Cuba del primerMinisterio de Salud del mundo.

Para comprender todo el alcance que tiene esta conmemoraciónen la historia de la organización de la salud pública ensu rama que estudia los sistemas nacionales de salud, es preciso exponeren breves palabras el origen de su concepción teórica y sudesarrollo histórico, principalmente en Cuba.

Como consecuencia del advenimiento del régimen capitalista enEuropa y como una necesidad económica y social, surge en el sigloxviii un nuevo objeto de estudio para las ciencias médicas: la policíamédica, lo que conlleva por primera vez un enfoque social de lamedicina.

Fue el médico alemán Wolfgang Thomas Rau quien concibeeste término y lo desarrolla en su libro "Consideraciones acercade la utilidad y necesidad de un reglamento para la policía médicade un Estado", publicado en 1764 e inicia un movimiento en su paísque tendrá su culminación en la monumental obra de JohanPeter Frank "Un sistema completo de policía médica",en ocho tomos, aparecidos entre 1779 y 1821.

En este libro su autor propone al Estado una serie de medidas encaminadasa la protección de la salud pública que, a partir del análisisdemográfico, comprende medidas legislativas de beneficio a la mujerembarazada, los problemas de salud del niño, la protecciónde los accidentados, el control de las enfermedades trasmisibles, la organizaciónde hospitales y otras.

En Inglaterra e Italia surgen también movimientos encaminadosa fines muy semejantes, que tienen sus más remotas raícesen los trabajos de William Petty y Bernardino Ramazzini a principios delpropio siglo xviii. En Francia, la revolución burguesa de 1789 daun fuerte impulso a estas realizaciones, al implantar un sistema nacionalde asistencia social que incluía la atención médica.

En Cuba, colonia de la monarquía española, se van a sentirtambién estos aires de renovación. El sistema de organizacióncolonial estaba dado por la organización del Real Tribunal del Protomedicato,que orientaba las medidas de salud desde lo nacional a lo municipal y compartíacon la Iglesia Católica la responsabilidad de la atenciónhospitalaria y el resto de la beneficencia pública, aunque todoello con muy poca voluntad política del gobierno colonial.

La clase de hacendados cubanos representantes en la isla del desarrolloen extensión de la naciente burguesía española, perodonde va a llevarse a cabo el surgimiento de la nacionalidad cubana, tomasobre sus hombros la responsabilidad del estudio higiénico socialde los dos grandes factores epidemiológicos negativos al desarrolloeconómico y social del país, la viruela y la fiebre amarilla,al solicitar su institución representativa, la Real Sociedad Económicade Amigos del País de La Habana, a uno de sus miembros másdestacados, el eminente médico habanero doctor Tomás RomayChacón, que buscara en la producción científica desu época y en su propia experiencia solución a esos dos grandesproblemas epidemiológicos.

Del empeño puesto por el doctor Romay en su tarea, surgirála primera monografía cubana, "Disertación sobre la fiebremaligna llamada vulgarmente vómito negro" (1797), documentode extraordinario valor médico social, y se producirá elinicio de la medicina preventiva con la primera vacunación antivariólicaen febrero de 1804, tres meses antes de la llegada de la expedicióndel Médico de Cámara Real doctor Francisco Xavier de Balmis,quien trajo oficialmente la vacuna a las colonias españolas de América.

La penetración del cólera en 1833, como tercer gran problemadel cuadro epidemiológico del país, conllevará grandescambios en la organización de la salud pública colonial:cierre del ya obsoleto Real Tribunal del Protomedicato; fortalecimientoen la organización y mayor autoridad de las Juntas de Sanidad creadasen 1807; y cese de la responsabilidad absoluta de la Iglesia Católicasobre la atención hospitalaria, al crearse las Juntas de Beneficenciay Caridad.

Todos estos cambios darán inicio a un proceso de centralizaciónde la totalidad de las instituciones estatales de salud en las Juntas deSanidad y Beneficencia como las dos grandes ramas de la organizaciónde la salud pública. A la muerte del doctor Romay en 1819, las Juntasde Vacunación pasan a formar parte de las Juntas de Sanidad. En1842 la Real y Pontificia Universidad del Máximo Doctor San Jerónimode La Habana se seculariza y, con ella, su Facultad Mayor de Medicina paradar inicio a un plan de estudios que la incorpora a las corrientes científicaseuropeas en el campo de la medicina social del siglo xix, al fundar cátedrasde Medicina Legal, Jurisprudencia Médica, Historia de la Medicinapero, sobre todo, de Higiene Privada, Higiene Pública y PolicíaMédica, esta última impartida por el sabio médicoy humanista cubano Ramón Zambrana Valdés.

El primer modelo de atención médica primaria o del Facultativode la Semana puesto en vigor en 1825 se restructura, y los hospitales pasana ser, de establecimientos fundamentalmente de caridad, instituciones médicas,a lo que se unirá la creación de la sanidad militar comoun verdadero subsistema colonial de salud, con hospitales de primera acuarta clase a lo largo de toda la isla.

Con esta organización de salud pública se enfrenta lacolonia a su etapa más difícil, que comienza con las dosprimeras guerras por la independencia de 1868 a 1880, en que se elevanconsiderablemente todas las tasas de morbi-mortalidad por enfermedadesinfecciosas, aún las de viruela, bastante controlada con la vacunación.

En la etapa entre guerras de 1881 a 1884 hay un resurgir de las llamadasciencias de la salud. Se reorganizan las Juntas de Sanidad y Beneficencia;se fundan las primeras sociedades científicas, entre ellas la dehigiene; se crea el Laboratorio Histo-químico-bacteriológicoy de Vacunación Antirrábica de La Habana, de gran valor enel estudio de las enfermedades infecciosas que nos azotaban; aumenta laimportancia de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicasy Naturales como organismo consultor del sistema de salud colonial; desaparecede Cuba el cólera y el doctor Carlos J. Finlay Barrés informaal mundo en 1881 el descubrimiento de la teoría metaxénicao del vector biológico en la trasmisión de enfermedades infecciosas,con la que se da explicación a la historia natural de la fiebreamarilla, nuestro principal azote epidemiológico y con la que sesientan las bases para la investigación de la malaria, el dengue,las filariasis, las leishmaniasis, las tripanosomiasis y otras.

En la última de nuestras guerras por la independencia en el sigloxix (1895-1898), verdadera catástrofe epidemiológica paranuestro pueblo, pero en la que éste demostró al mundo suinclaudicable voluntad de independencia o muerte, toda la organizaciónde la salud pública colonial en la isla se subordinará ala sanidad militar y se registrarán las tasas de morbimortalidadpor enfermedades infeccionas más altas de toda la historia de Cubay con nuestro pueblo también las sufrirán las masas de jóvenesespañoles, enviados como soldados a la isla.

Al final de la guerra terminará el gobierno colonial españolen Cuba y comenzará la etapa de primera ocupación militarde los Estados Unidos (1899-1902). En ella, con mayor voluntad política,se tratará en un principio de organizar la salud públicadel país de acuerdo con leyes sanitarias federales norteamericanas,pero se terminará por poner en vigor la vieja organizaciónespañola, más propia de nuestro devenir histórico;se organizarán las Juntas de Sanidad y Beneficencia como las dosgrandes bases de la salud pública estatal y se logrará erradicardel país la fiebre amarilla, al ponerse en práctica las medidasprofilácticas recomendadas por el doctor Finlay como conclusionesde su descubrimiento.

Al acceder Cuba a su independencia formal el 20 de mayo de 1902, seles presentaba la oportunidad a los salubristas cubanos de poner en prácticamuchas de sus avanzadas ideas en el campo de la higiene social, productode la experiencia ganada en nuestro devenir histórico, entre lasque se hallaba la de reunir en una sola organización todas las institucionesde la sanidad terrestre y marítima y de la beneficencia públicay elevarla a categoría ministerial.

Como primer paso para alcanzar tan importante objetivo, se logróque tanto la organización sanitaria como la de beneficencia quedarandentro de la Secretaría (Ministerio) de Gobernación, y senombraran en sus direcciones a tres glorias de la medicina cubana: losdoctores Diego Tamayo Figueredo como Secretario de Gobernación;Carlos J. Finlay como Jefe Nacional de Sanidad y Manuel Delfín Zamoracomo Jefe del Departamento Nacional de Beneficencia.

El propio año 1902, dos médicos legisladores presentanen la Cámara de Representantes un proyecto de ley para la creaciónde una Secretaría de Sanidad y Beneficencia o de Higiene Pública.El proyecto, aprobado en dicho cuerpo legislativo, pasó al Senadodonde fue rechazado. Lo mismo ocurrió en una Comisión Mixtacreada para su discusión, donde se alegó entre otras razonespara el rechazo que no existía tal Secretaría en el Ejecutivode ningún país del mundo.

La Escuela Cubana de Higienistas de principios de siglo no cejaráen este empeño y, además, producto de su destacada laboren el primer decenio de la organización de la salud públicaen el país, dará como expresión teórica desu labor el "Manual de Práctica Sanitaria" (1905), volumende 1 114 páginas, de extraordinario valor desde todo punto de vistay "Ordenanzas Sanitarias" (1906), primer código sanitariocubano, de un rigor técnico a la altura de los mejores de su épocay que tuvo como expresión práctica la erradicaciónde la fiebre amarilla; el descenso considerable del tétanos neonatorum;el control de la epidemia de peste bubónica que nos llegóde Veracruz; la aplicación obligatoria de la vacuna contra la viruela;la organización de la lucha antituberculosa y la toma de medidasque impidieron la penetración del cólera en el paísen su sexta pandemia.

En agosto de 1906 se produce una guerra civil en el país, laque lleva a la caída de la primera república burguesa y ala segunda ocupación militar de los Estados Unidos a Cuba durantedos años y medio.

En esta triste etapa de nuestra historia, se sustituyó el PoderLegislativo por una Comisión Consultiva integrada por 12 miembros,nueve de ellos cubanos, que realizaron una notable labor legislativa, enla cual se destaca la aprobación de la Ley Orgánica del PoderEjecutivo.

Los sanitaristas cubanos, con el doctor Finlay a su frente, lograronque en dicha Ley, redactada por el eminente municipalista cubano, doctorFrancisco Carrera Jústiz, se in-cluyera entre las Secretaríasde Despacho o Ministerios, la Sanidad y Beneficencia, lo que fue aprobadoal retirarse los norteamericanos de Cuba y ponerse en vigor la Ley Orgánicadel Poder Ejecutivo el 28 de enero de 1909, día en que quedaráinaugurada la Secretaría de Sanidad y Beneficencia como primer Ministeriode Salud del Mundo.

De esta manera, llegaban los sanitaristas cubanos a la culminaciónpráctica de su pensamiento médico social de aquel momentoy Cuba se situaba junto a los países de Europa de ideas másavanzadas en el campo de la higiene social, al lograr un sistema nacionalde salud con categoría ministerial.

Todos estos hechos constituyen el antecedente histórico másbrillante de nuestro actual Sistema Nacional de Salud único y estatal,artífice, como parte de nuestra Revolución socialista, delos logros con los que Cuba demuestra al mundo lo que un país endesarrollo puede alcanzar en este importante campo de la salud pública,cuando es dirigido con verdadera voluntad política y explica tambiéncomo una manifestación sanitarista, que hoy sea Cuba bandera invenciblede la nacionalización de los servicios de salud.

Recibido: 26 de octubre de 1999.

Aprobado: 29 de octubre de 1999.

Dr. Gregorio Delgado García. Escuela Nacional de Salud Pública.Calle 146 entre 25 y 31. Cubanacán, Playa, Ciudad de La Habana,Cuba.
 
 
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