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Acimed 2001;9(2):229-33

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Sección histórica

Primeras publicaciones cubanas sobre psiquiatría

José Antonio López Espinosa1

Resumen

Se hace una breve exposición de la situación de los enfermos psiquiátricos en Cuba durante la etapa colonial hasta comienzos de la segunda mitad del siglo XIX en que se realizaron las primeras acciones orientadas a su atención de forma más o menos sistemática. Se mencionan el primer trabajo publicado en la isla sobre la disciplina, el estudio original cubano más antiguo en la materia y otras publicaciones al respecto que vieron la luz entre finales del siglo XVIII y la primera mitad del XIX. Por último se hace un sucinto análisis del contenido del libro titulado Tratado de alienación mental, obra publicada en La Habana en 1863 y que ostenta la primicia entre las más completas de las producidas sobre el tema en la época del dominio español.

DeCS: bibliografia de medicina/historia; psiquiatria; publicaciones periodicas; libros; cuba.

Desde el siglo XI los enfermos mentales recibían en España atención hospitalaria, además de que para su tratamiento se aplicaban métodos racionales. Fue justamente en esa nación donde Fray Juan Gilabert Jofré fundó en 1409 el primer manicomio del mundo, a saber, el Hospital de Tontos, Locos y Dementes, radicado en la ciudad de Valencia. A pesar de que España precedió en más de un siglo a Inglaterra y en muchos más años a otros países del mundo en cuanto a la preocupación por asistir a estos pacientes; y de que antes del descubrimiento de América tenía varios manicomios perfectamente organizados, sus colonias alcanzaron esos beneficios muy tardíamente, como sucedió en Cuba, donde aún en 1804 los locos deambulaban por las calles y eran objeto de burla y de crueles maltratos. Lo más que se hacía era recluir a los varones en las cárceles públicas donde convivían con los delincuentes y donde los actos propios de su enfermedad eran reprimidos y castigados con maltratos corporales y encierros en inmundos y oscuros calabozos; mientras las hembras más agresivas eran llevadas a la Casa de Recogidas de San Juan Nepomuceno. No fue hasta el 18 de septiembre de 1828 que se inauguró el primer hospital cubano para enfermos mentales, enclavado junto al cementerio y al Hospital de San Lázaro para leprosos. En ese manicomio sólo se atendían a los hombres, pues para las mujeres se construyó un pabellón especial que compartían con otras personas que nada tenían que ver ni con su sexo ni con su enfermedad (esclavos, incapacitados para el trabajo y ancianos emancipados).1

Tal era la situación de los dementes en Cuba hasta la segunda mitad del siglo XIX, cuando la práctica de la medicina recibió gran influencia de Francia. Específicamente entre 1861 y 1864 se realizaron las primeras acciones orientadas a la atención del enfermo psiquiátrico con un carácter más o menos sistemático pues, si bien es cierto que con anterioridad se habían tomado las decisiones antes apuntadas, no fue hasta octubre de 1861 que este propósito se basó en un plan estructurado, cuando se compró por la suma de 17,000.00 pesos el potrero del Ferro, propiedad de José Mazorra, con vistas a edificar en el lugar un hospital, concebido para prestar asistencia a los pacientes con trastornos mentales.

Esta decisión y los aportes de los doctores Gustavo López, quien prestó gran atención a la especialidad desde la Secretaría de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana y José Joaquín Muñoz, designado director del Hospital de Mazorra a raíz de su inauguración y gestor del primer libro que se publicó en Cuba sobre la disciplina, son las referencias más antiguas que se conocen acerca de su evolución en la isla.2

El libro citado en el párrafo anterior, impreso en La Habana en 1863 bajo el título de Tratado de alienación mental,3 recoge la traducción al español por parte del doctor Muñoz de 14 lecciones relacionadas con el estudio de las enfermedades de la psiquis, además de algunas notas que publicó con el interés de propender al adelanto de la ciencia en el país y de contribuir al bien de la humanidad.

Pero mucho antes de que se diera a conocer esta obra hubo algunos trabajos aislados, que desde finales del sigloXVIII se dedicaron de alguna manera a tratar cuestiones referentes a la psiquiatría, las cuales merecen al menos ser mencionadas.

Antecedentes de la bibliografía cubana sobre psiquiatría

En virtud de los estudios realizados al respecto, se puede afirmar que el primer trabajo publicado en Cuba sobre psiquiatría apareció el domingo 2 de octubre de 1791 en el Papel Periódico de La Havana con el título de Idea curiosa. Se trata de la traducción de un artículo, que en principio había visto la luz el viernes 29 de julio del mismo año en la Gazeta de Jamaica, y en el cual se sugería la inmersión bajo el agua como recurso terapéutico contra la locura.4

Treinta y seis años después, en 1827, se dio a la publicidad el estudio más antiguo realizado en la isla relativo a esta ciencia. El autor de este histórico documento, el doctor Tomás Pintado, plasmó en él sus consideraciones sobre la esencia de los trastornos mentales y de la conducta de los individuos que la padecen.5

El doctor Manuel Valdés Miranda tradujo de la Gazzette Medicale de París un pequeño artículo noticioso, el cual se divulgó en español en el Diario de la Habana del 17 de mayo de 1836 con el título de Frecuencia de los suicidios.6 La misma publicación atesora un breve escrito sobre las características de la demencia, salido de la pluma de un autor con el seudónimo de P.A.A. y dado a conocer el 8 de diciembre de 1841.7

En 1843, el Repertorio Médico Habanero, título de la precursora de las revistas cubanas dedicadas a las ciencias de la salud, registró en sus páginas un artículo, en el cual se pusieron en tela de juicio las controvertidas observaciones emitidas en diferentes épocas en relación con la proporción de individuos dementes dentro de la población inglesa;8 y cinco años más tarde el doctor Julio Jacinto Le Riverend publicó en su revista médica, que circuló con el título de El Observador Habanero, un trabajo referente al caso de una mujer histérica con anestesis incompleta y persistente.9

En otras revistas médicas, surgidas posteriormente, aparecen más artículos dispersos que tratan diversos asuntos relacionados de alguna manera con las enfermedades mentales, aunque la obra que ostenta la primicia entre las más completas de las publicadas en Cuba sobre el tema durante el período colonial español fue el antes citado Tratado de alienación mental,3 motivo por el cual se le dedicarán a continuación algunas líneas.

Acerca del contenido del libro

Antes de entrar en el análisis de la obra, vale advertir que P. Falret, uno de los pioneros de la clínica psiquiátrica, fue quien individualizó algunos cuadros clínicos como la “locura circular”, más tarde conocida como psicosis maníaco depresiva, además de haber sido el creador del término alienación mental.10

El doctor José Joaquín Muñoz, el primer director del Asilo General de Enajenados de la Isla de Cuba –nombre con el que se bautizó al hospital de Mazorra en sus inicios; socio de número de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana; miembro corresponsal de la Sociedad Médico Psicológica de París y de la Academia de Medicina de Génova; e introductor en Cuba del tratamiento de la locura con un fundamento científico, realizó una paciente y cuidadosa labor de traducción al español de las 14 lecciones con las que el doctor E. Baillarger, médico del Hospicio de la Salpetriere de París confeccionó su Tratado de alienación mental.

En la primera lección “Consideraciones generales y clasificación” (pág. 13-42), se precisa y explica el significado de las expresiones locura, delirio y alienación mental, y se fijan los términos de cómo deben clasificarse las enfermedades mentales en general.

La segunda lección “De las alucinaciones” (pág. 43-86) se dedica a estudiar el fenómeno de la alucinación con gran nivel de profundidad, principalmente en lo relativo a su naturaleza y al modo en que se desencadena.

De la tercera lección a la sexta “Patología especial, primera parte” (pág. 87-196) se detallan las formas de manifestación de la locura propiamente dicha. En tal sentido se describen los síntomas y la evolución, así como el pronóstico y tratamiento de las formas de monomanía suicida y homicida, melancolía y locura de doble forma.

“La Patología especial, segunda parte” abarca de la séptima a la decimoprimera lección (pág. 197-291), en cada una de las cuales se brinda una pormenorizada explicación acerca de los síntomas, el diagnóstico, pronóstico y tratamiento de la demencia paralítica y de manía congestiva.

La duodécima lección “Idiocia e imbecilidad” (pág. 295-318) plantea los rasgos que caracterizan a ambas afecciones y las distinciones necesarias para establecer sus causas.

Bajo el título de “Cretinismo y astenogenia” se aborda en la decimotercera lección (pág. 319-344) la por mucho tiempo abandonada cuestión patológica del trastorno y se exponen además ciertos juicios relativos a su etiología, cuyo estudio se considera de mucha importancia y utilidad.

En la lección final “Algunas consideraciones acerca de la medicina legal de los alienados” (pág. 345-66), el autor concentra su atención en precisar los hechos que tienen que ver con la medicina legal en el contexto de las enfermedades mentales, así como su ubicación dentro del derecho civil o criminal.

Consideraciones generales

Con el presente trabajo se ha tratado de dar a conocer los primeros documentos que se publicaron en Cuba sobre las enfermedades mentales. La paciente labor que hubo que llevar a cabo para primero identificar y luego ubicar y consultar la literatura de la referencia, bien merece que se traduzca en conocimientos al respecto para los estudiosos amantes de los aspectos relativos a la historia de la bibliografía nacional, en particular de la consagrada a las ciencias de la salud. Los estudios realizados en este sentido, no han develado más rastros que guíen a inquirir la existencia de otros documentos con mayor antigüedad que los antes mencionados, de tal suerte que pueden considerarse fuentes fidedignas del nivel de conocimiento que sobre estas afecciones se tenía en la isla en el siglo XIX.

Si alguna importancia se le pudiera pues conceder a este artículo es el hecho de haber lanzado en él una rápida ojeada al pasado más remoto de la práctica de la psiquiatría en Cuba, así como de las publicaciones que dieron inicio a la bibliografía de la especialidad, precursoras de los numerosos materiales que hoy día ven la luz para beneficio de quienes la profesan y asumen la gran responsabilidad de brindar una atención adecuada a los enfermos mentales. Con la puesta al descubierto de estos documentos, se trata por otra parte de estimular el interés de los profesionales de la información por conocer y poner a la disposición de sus usuarios la documentación médica de carácter histórico, tan importante aún en estos tiempos de la tecnología electrónica puesta en función de la información actualizada.

Abstract

First Cuban publications on psychiatry

A brief exposition is made on the situation of psychiatrist patients in Cuba from the colonial times up to the beginning of the second half of the 19th century when the first actions towards a more or less systematic care of these persons were taken. The paper mentions the first paper published about this discipline in the island, the most ancient Cuban original study on this subject and other related publications that came out between the end of the 18th century and the first half of the 19th century. Finally, there is a brief analysis of the contents of the book entitled “TRATADO DE ALINEACION MENTAL”(Mental alienation treatise), published in 1863 in Havana, which is the first among the most complete works written about this subject at the time of Spanish domination.

Subject headings: BIBLIOGRAPHY OF MEDICINE/history; PERIODICALS; BOOKS; CUBA.

Referencias bibliográficas

  1. Valdés-Castillo Moreira E. Historia del Hospital de Dementes de Cuba. Rev Soc Cub Hist Med 1958;1(1):66-76.
  2. Bustamante JA. La Psiquiatría en Cuba en los últimos cincuenta años. La Habana: Im-presora Modelo, 1958:53-64.
  3. Muñoz JJ. Tratado de alienación mental. Habana: Imprenta y Librería Militar, 1863.
  4. Idea curiosa. Papel Periódico de la Havana 1791;2(79):314-6.
  5. Pintado T. Breve exposición sobre la locura o trastornos mentales. Habana, 1827.
  6. Valdés Miranda M. Frecuencia de los suicidios. Diario de la Habana 1836;(138):2.
  7. PAA. Demencia. Diario de la Habana 1841;(342):1.
  8. Estadísticas de los locos en Inglaterra. Rep Med Hab 1843;3(12):303-4.
  9. Anestesis incompleta y persistente en una muger histérica. Obs Hab 1848;7(35):72-4.
  10. Cid F. Breve historia de las ciencias médicas. 3 ed. Barcelona: Expaxs, 1990:304-5.

Recibido: 18 de agosto del 2001. Aprobado: 5 de septiembre del 2001.
Lic. José Antonio López Espinosa. Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas. Calle E. No. 454 entre 19 y 21. El Vedado. Ciudad de La Habana, Cuba. CP 10400.

1 Licenciado en Información Científico-Técnica y Bibliotecología. Departamento Procesamiento de la Documentación.

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