Indice Anterior Siguiente
Revista Cubana Aliment Nutr 1996;10(1)

RESPUESTA A NUESTROS LECTORES

La dietoterapia en el síndrome de malabsorción

¿A QUE SE LLAMA SINDROME DE MALABSORCION?

El síndrome de malabsorción (SMA) se presenta como resultado de un déficit en la absorción intestinal de diferentes nutrientes, o sea, que se produce por la transferencia anormal de las sustancias absorbidas desde la luz intestinal al medio interno, lo cual puede deberse a diferentes mecanismos fisiopatológicos y obedecer a diversas causas.1

La absorción es la función principal del intestino. El intestino delgado de un individuo adulto supuestamente sano tiene una superficie total de aproximadamente 2 millones cm2. Esto se logra mediante 3 tipos de diferenciación morfológica: las válvulas conniventes, las vellosidades intestinales y las microvellosidades del enterocito.2 A nivel de la membrana del polo luminal del enterocito (membrana microvellositaria) existen proteínas con una doble función, estructural-enzimática, que intervienen en el completamiento de la digestión de carbohidratos y proteínas de la dieta.3

En el intestino delgado hay 2 tipos de digestión: luminal y de membrana. La primera tiene lugar esencialmente en la luz del órgano y afecta con preferencia a las grasas de la alimentación. La digestión de superficie o de membrana interesa a los carbohidratos y proteínas de la dieta y se realiza al ser absorbidos éstos a las fibras glicoproteicas del glicocálix, donde se localizan las enzimas que hidrolizan a los alimentos parcialmente digeridos, para el completamiento de la digestión.3, 4

Las enfermedades responsables de producir un SMA pueden agruparse en 3 tipos atendiendo a las causas que las producen:

¿COMO SE IDENTIFICA EL SMA?

En dependencia de la enfermedad que cause la malabsorción, el comienzo puede ser insidioso, a veces dura años, y se caracteriza por pequeños trastornos como debilidad, laxitud, apatía, lo cual hace que los pacientes sean considerados como portadores de estrés psicofísico. Las diarreas pueden ser no frecuentes, una al día o cada dos días, aunque siempre voluminosas, lo que hace que no sean tomadas muy en cuenta. La pérdida de peso corporal puede ser lenta o estar contrarrestada por la hiperfagia de algunos enfermos. Todo esto hace que el diagnóstico demore meses o años en realizarse.1

Una vez instalado el cuadro clínico se identifican con claridad síntomas y signos producidos por deficiencia de diferentes nutrimentos (tabla), además de los síntomas y signos característicos de la enfermedad que produjo el SMA.

TABLA. Síntomas y signos de malnutrición en el SMA
 
Nutrimento deficitario  Síntomas y signos
Grasas Esteatorrea, anorexia, pérdida de peso
Proteínas y aminoácidos Hipoalbuminemia, edema, osteoporosis, desnutrición
Carbohidratos Curva plana de glicemia
Agua Deshidratación
Hierro Anemia hipocrómica
Vitaminas del complejo B Glositis, queilosis, neuritis periférica
Acido fólico Anemia megaloblástica, disminución per se de la absorción intestinal
Vitamina B12 Anemia megaloblástica
Vitamina A Hiperqueratosis
Vitamina D Pérdida de calcio, hipocalcemia, osteomalacia, tetania, dolor, fracturas óseas
Vitamina E Trastornos debido a cambios estructurales por peroxidación lipídica de la membrana citoplasmática celular
Vitamina K Hipoprotrombinemia, hemorragias, equimosis, hematuria
Minerales Alcalosis con diarreas
Fuente: Referencia 5, modificada por nosotros.

¿CUAL ES EL TRATAMIENTO COMUN A TODO SMA?

Muchas de las enfermedades que causan SMA tienen un tratamiento específico, por ejemplo, la supresión de alimentos que contienen lactosa y gluten en la intolerancia a la lactosa y la enfermedad celiaca respectivamente, la dieta baja en residuos en la colitis ulcerativa idiopática y en la enfermedad de Crohn.

Las orientaciones dietoterapéuticas comunes a todas las enfermedades que cursan con un SMA tienen como objetivos: Incrementar la digestión y absorción, moderar el tránsito intestinal y mejorar el estado de nutrición.5

La dieta debe ser estrictamente balanceada, o sea, satisfacer las necesidades de energía y de todos los nutrimentos, garantizar que las proporciones entre estos últimos sean adecuadas y que esto se logre en cada ingesta alimentaria. La ingestión de una cantidad reducida de alimentos cada vez, unido al incremento de la frecuencia alimentaria, permite cumplir simultáneamente estos requisitos.

La ingestión de fibra dietética, sobre todo la de tipo fibrilar se debe eliminar prácticamente, pues daña la mucosa del intestino delgado, ya lesionada. Por tanto se recomienda no ingerir las "viandas" (plátano, tubérculos y raíces feculentas) enteras sino en puré, los frijoles deben ser pasados por una homogeneizadora y colados, las frutas deben consumirse en jugos, los vegetales hervidos, el arroz bien blando y que no sea precocido. Las pastas alimenticias y el pan integral están contraindicados.

La dieta debe suministrar proteínas de alta digestibilidad aportadas por carnes rojas o blancas bien picadas.6 El picadillo de carne extendido con soya no es aconsejable porque la soya proporciona mayor cantidad de fibra dietética.

Se prohiben los dulces en almíbar y alimentos azucarados porque aumentan la osmolalidad y pueden producir diarreas por un efecto osmótico.7

La dieta debe tener un bajo contenido de grasa para evitar la esteatorrea. La administración de ácidos grasos de cadena media, si fuera posible, es útil.6 Se aconseja no ingerir alimentos fritos, mayonesa, mantequilla ni grasa de origen animal. El turrón de maní se prohibe por su contenido de grasa y azúcar.

Se recomienda eliminar la leche y derivados lácteos por la eventualidad de una deficiencia relativa de lactasa; estos alimentos pueden ser sustituidos por yogur de soya. También se ha utilizado con buenos resultados la leche deslactosada, como la fabricada por el Instituto de Investigaciones para la Industria Alimentaria de Cuba.

Dra. Adelaida Rodríguez Miranda
Investigadora Agregada
Instituto de Gastroenterología

Dr. Troadio González Pérez
Investigador Titular. Profesor Titular
Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

  1. Llanio R, Sotto A, Jiménez G, Haedo W, Nodarse O, Behar R, et al. Gastroenterología. Manual de procedimientos de diagnóstico y tratamiento. La Habana: Editorial Pueblo y Educación, 1989:88.
  2. Lebenthal E. Scanning electron microscopy and small bowel pathology in children with chronic diarrhea and malabsorption. En: Gastroenterology and nutrition in infancy. 2 ed. New York: Raven, 1989:1208-10.
  3. Rodríguez A, González T. Fundamentos fisiopatológicos de la dietoterapia del síndrome de malabsorción. La Habana: Instituto de Gastroenterología, 1994.
  4. Feldman EB. Principios de nutrición clínica. México DC: El Manual Moderno, 1990:540-9.
  5. Greenberger NJ, Isselbacher KJ. Disorders of absorption En: Wilson JD ed. Harrison's Principles of internal medicine 12 ed. New York: McGraw-Hill, 1991:1252-68.
  6. Espejo J. Manual de dietoterapia de las enfermedades del adulto. 6 ed. Buenos Aires: El Ateneo, 1984:212-33.
  7. Ramírez A. Alimentos en gastroenterología. Perú: Fuerza Aérea, 1985:203-6.
Indice Anterior Siguiente