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Rev Cubana Aliment Nutr 1997;11(1):35-39

Evaluación nutricional de escolares de primaria y su posible relación con el desarrollo intelectual

Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos

Moisés Hernández Fernández,1 Dinorah Novelo Aguiar,2 Armando Rodríguez Suárez,3 Raúl Fuillerat Alfonso4 y Emilia Toledo Borrero5

  1. Especialista de II Grado en Nutrición e Higiene de los Alimentos. Investigador Auxiliar.
  2. Especialista en Medicina General Integral.
  3. Licenciado en Bioquímica. Investigador Auxiliar.
  4. Licenciado en Psicología. Investigador Auxiliar.
  5. Licenciada en Biología. Investigadora Agregada.

RESUMEN

Se estudiaron 293 niños del Seminternado de Primaria "José M. Torres Canals", municipio Centro Habana, con edades entre 5 y 14 años. Se realizó evaluación antropométrica, encuesta dietética combinada y evaluación psicométrica. Más de la mitad de los niños tenían estado nutricional adecuado según peso para talla, el 16,7 % se clasificaron como delgados o desnutridos y el 4,4 % como obesos. La ingestión de energía y nutrientes fue deficiente en general; el grupo de 5 a 6 años resultó ser el más afectado. El 41 % de una submuestra de niños mostró un coeficiente intelectual deficiente, sobre todo en los niños de 5 a 6 años.

Descriptores DeCS: EVALUACION NUTRICIONAL; ESTADO NUTRICIONAL; ESTUDIANTES; INTELIGENCIA; DESARROLLO INFANTIL; PESO POR ESTATURA; INDICE DE MASA CORPORAL; PESO POR EDAD; DIETA.

INTRODUCCIÓN

Desde el comienzo de la década de los 90 se ha producido en Cuba una disminución sensible en la satisfacción de los requerimientos nutricionales como consecuencia de las difíciles condiciones económicas por las que atraviesa el país. No obstante, el Estado ha priorizado el acceso a ciertos alimentos básicos con cuotas adicionales para los grupos vulnerables1; además, la alimentación social (institucional) desempeña una función importante, un ejemplo de lo cual es la alimentación escolar.

Una adecuada nutrición es primordial para el crecimiento y desarrollo del niño, pues las afectaciones nutricionales que se producen durante la infancia tienen repercusiones duraderas para el resto de la vida.

El conocimiento de la situación nutricional de los escolares de primaria posibilita realizar intervenciones oportunas que eviten secuelas ulteriores. La existencia del médico en la escuela facilita la evaluación y la toma de medidas para enmendar una deficiencia.2

Existen investigaciones que señalan la relación entre el estado de nutrición del niño y su desarrollo intelectual.3-5

El presente estudio tuvo como objetivo determinar la posible relación entre el estado nutricional y el desarrollo intelectual de un grupo de escolares de primaria.

MÉTODOS

El estudio comprendió una muestra de 293 escolares del Seminternado de Primaria "José M. Torres Canals" del municipio Centro Habana, Ciudad de La Habana, con edades entre 5 y 14 años del curso 1994-1995. Las variables estudiadas fueron: edad, sexo, peso, talla, ingestión dietética y coeficiente intelectual.

Se realizó encuesta dietética por registro personal de 24 h en el hogar, y por pesos y medidas en el almuerzo de la escuela. Se calculó el porcentaje de adecuación de la ingesta de energía y nutrientes, según las recomendaciones nutricionales para la población cubana.6 Se consideró una ingesta "deficiente" de energía o nutrientes si el porcentaje de adecuación era inferior al 70 % de las recomendaciones.

A todos los niños de la muestra se les tomaron el peso y la talla por personal estandarizado siguiendo las indicaciones del Programa Biológico Internacional.7 Se utilizaron como referencia los valores cubanos de peso, talla8 e índice de masa corporal.9

A una submuestra de 68 alumnos, con representación de cada grupo de edad, se le aplicó la prueba de Raven Infantil para medir coeficiente intelectual.10 Se utilizó el Programa VAD para los cálculos de adecuación dietética.11

RESULTADOS

En la muestra estuvieron representados los niños de uno y otro sexos y de los intervalos de 5 a 6, 7 a 9, 10 a 11 y 12 a 14 años de edad.

El estado nutricional de los niños según peso para talla (tabla 1) mostró que el 16,7 % tenía peso deficiente (< percentil 10 ), mientras con exceso de peso hubo un 14,7 % (> percentil 90). Con respecto a la frecuencia de niños con peso deficiente no hubo diferencia significativa entre los intervalos de edades fijados.

Sólo el 2 % de la muestra mostró talla baja (< percentil 3 de talla para edad).

Según el peso para edad, solamente el 1 % de los niños presentó afectación nutricional (tabla 1).

TABLA 1. Valoración nutricional de los niños según peso para talla, talla para edad y peso para edad
 
P/T
T/E
P/E
Percentiles 
No.
%
No.
%
No.
%
<3  
7
2,4
6
2,0
0
3<10
42
14,3
102
34,8
3
1,0
10<90
201
68,6
146
49,4
262
89,4
90<97
30
10,3
10
3,9
28
9,6
³ 97
13
4,4
29
9,9
0
-
Total
293
100,0
293
100,0
293
100,0
Fuente: Escuela "José M. Torres Canals", municipio Centro Habana, curso 1994-95.

La mayor parte de los niños tenían valores aceptables de índice de masa corporal (tabla 2).

TABLA 2. Distribución de los niños según el índice de masa corporal
   
Valoración nutricional
 
Percentiles
No.
%
Deficitario
<3
3
1,0
Riesgo bajo
3<10
9
3,1
Aceptable
10<90
246
84,0
Sobrepeso
90<97
28
9,6
Obeso
³ 97
7
2,4
Total  
293
100,0
Fuente: Escuela "José M. Torres Canals", municipio Centro Habana, curso 1994-95.

La evaluación de la dieta (tabla 3) arrojó que sólo una quinta parte de los niños cubría aceptablemente las recomendaciones de energía; algo similar ocurrió con la ingestión de proteína. El grupo de 5 a 6 años resultó el más afectado (p < 0,05). Los escolares en su conjunto tuvieron una ingestión deficiente de vitamina A, con un mayor predominio en los niños menores de 6 años.

TABLA 3. Distribución de los niños según la adecuación de la ingesta de energía y nutrientes, n=280
Energía 
<70
70<90
90<100
110<130
³ 130
 
nutrientes 
%
%
%
%
%
Total
Energía
29,6
33,2
21,8
10,4
5,0
100
Proteína
34,6
28,9
21,1
8,6
6,8
100
Vitamina A
89,6
4,3
3,6
1,4
1,1
100
Vitamina E
38,6
13,9
10,7
12,9
23,9
100
Tiamina
40,0
23,6
14,6
11,8
10,0
100
Riboflavina
62,1
21,8
7,9
6,1
2,1
100
Piridoxina
80,7
13,2
3,9
1,8
4,0
100
Folato
36,1
30,0
18,9
8,9
6,1
100
Vitamina C
70,7
10,7
5,0
2,9
10,7
100
Calcio
80,0
10,7
5,0
3,2
1,1
100
Fósforo
34,6
28,9
18,2
9,6
8,6
100
Hierro
57,5
22,9
15,0
2,1
2,5
100
Cinc
76,8
15,7
5,4
1,1
1,1
100
Fuente: Escuela "José M. Torres Canals", municipio Centro Habana, curso 1994-95.

Más de la mitad de los niños ingerían cantidades de vitaminas del complejo B inferiores a las recomendadas, entre las que se destaca como más afectada la piridoxina. Hubo carencia en la ingestión de vitamina C, sobre todo en los niños de 5 a 6 años ( p < 0,05).

La ingesta de hierro fue deficiente en más de la mitad de los escolares; los niños de 5 a 6 años fueron los más afectados ( p < 0,05).

El calcio ingerido cubrió las recomendaciones en pocos escolares.

El cinc resultó deficiente en la ingesta de más de las 3/4 partes de los niños.

Según la valoración psicométrica, el 59 % de los niños tenía un coeficiente intelectual favorable; el 41 % restante resultó entre fronterizo y retrasado mental.

No se encontró relación entre la afectación del coeficiente intelectual y la valoración nutricional según el indicador talla para la edad, pues ninguno de los fronterizos y retrasados mentales tuvieron afectación de la talla.

DISCUSIÓN

La valoración nutricional de los niños según peso para talla presenta una distribución similar a la de algunos países latinoamericanos12 y a la de algunos estudios en Cuba.13

Al considerar el porcentaje de niños con peso deficiente para su edad, la afectación resulta mínima. Resultados similares obtuvo Rodríguez en una zona rural del país (Rodríguez A. Evaluación nutricional de escolares en una zona rural montañosa del municipio Bartolomé Masó. Trabajo para optar por el título de Especialista en Medicina General Integral. Bayamo, 1994). Otros países de América Latina tienen una prevalencia mucho mayor.12,13

Los valores del índice de masa corporal evidencian que la afectación del estado nutricional de los escolares estudiados es de poca magnitud.

En la dieta se destaca la carencia de alimentos fuentes de vitamina A.

Los resultados de otros estudios que sirvieron de fundamentación al Plan Nacional de Acción para la Nutrición destacan el alto porcentaje de escolares con "alto riesgo" de deficiencia de vitamina A.1

La vitamina A interviene en diferentes procesos fisiológicos y en el desarrollo de funciones como el gusto, la audición y en general el crecimiento, e influye en el desarrollo del coeficiente intelectual; su carencia afecta el funcionamiento de los órganos y sistemas durante el aprendizaje.14,15

La deficiente ingestión de alimentos fuentes de hierro hemínico resulta de particular importancia, ya que la deficiencia de este nutriente interfiere varios procesos fisiológicos y en el mantenimiento de estructuras,16-18 así como en el desarrollo intelectual.

La menor afectación en la ingestión de calcio por los niños de 5 a 6 años (p < 0,05) se puede explicar porque a esas edades se garantiza la adquisición de l L de leche diario a precio subsidiado; a pesar de ello la dieta del 87,7 % de los niños de 5 a 6 años tenía una adecuación inferior al 90 %, en lo que tal vez influyen los hábitos alimentarios.

La alta proporción de niños cuyas ingestas no cubren las recomendaciones nutricionales y también el número elevado de niños con afectación intelectual, habla a favor de que la nutrición deficiente puede estar participando en la ocurrencia del daño intelectual, máxime cuando se conoce la importancia de algunas vitaminas y otros micronutrientes en los procesos psíquicos fundamentales (memoria, atención y pensamiento abstracto y concreto).18

El hecho de coincidir en las edades de 5 y 6 años el déficit dietético mayor con la más alta proporción de afectaciones del coeficiente intelectual apoya el razonamiento anterior, ya que en los últimos 5 años se han producido en Cuba grandes restricciones alimentarias.

SUMMARY

A group of 293 children aged 5-14 years from "José M. Torres Canals" primary semiboarding school in Centro Habana municipality, was studied. An anthropometric evaluation, as well as a combined dietary survey and a psychometric assessment were performed. More than half of the children presented with an adequate status according to weight for height, 16.7 % was classified as thin or undernourished, and 4.4 % as obese children. The intake of energy, and nutrients was deficient in general; the 5-6 year-old group was found to be the most affected. Forty-one per cent of a subsample of children showed a deficient intellectual coeficient, mostly in the group of 5-6 year-old children.

Subject headings: NUTRITION ASSESSMENT; NUTRITIONAL STATUS; STUDENTS; INTELLIGENCE; CHILD DEVELOPMENT; WEIGHT FOR HEIGHT; BODY MASS INDEX; WEIGHT FOR AGE; DIET.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Cuba. Plan Nacional de Acción para la Nutrición. La Habana, 1994:1-3.
  2. Fuillerat R. Psicodietética: una experiencia, una opción. Temas de Psicología. La Habana: Editorial Ciencia y Técnica, 1992:33-47.
  3. . El psicólogo de la salud en el tratamiento de la obesidad infantil. Bol Psicol 1994;1:13-5.
  4. Cravioto J. Malnutrición, desarrollo mental, conducta y aprendizaje. Washington: OPS, 1983:28-54. (Publicación Científica, núm 450).
  5. Martorell R. Normas antropométricas de crecimiento físico para países en desarrollo: nacionales e internacionales. Bol Of Sanit Panam 1975;79(6):61-3.
  6. Porrata C, Hernández M. Recomendaciones nutricionales para la población cubana. Rev Cubana Aliment Nutr 1992;2:132-41.
  7. Weiner JS, Lourie JA. Human biology-a guide to field method. (International Biological Programme Handbook, núm 9). Oxford: Blackwell Scientific, 1969:3-16.
  8. Jordán J. Desarrollo humano en Cuba. La Habana: Editorial Científico-Técnica, 1979;35-212.
  9. Esquivel M. Valores cubanos del índice de masa corporal en niños y adolescentes de 0 a 19 años. Rev Cubana Pediatr 1991; 68:181-90.
  10. Raven JC. Coloured progressive matrices sets A, Ab, B. La Habana: Editorial Ciencia y Técnica, 1971.
  11. Rodríguez A, Gay J, Prieto Y. Sistemas de programas por computación para el cálculo dietético y de recomendaciones nutricionales. Rev Cubana Aliment Nutr 1987;1:55-60.
  12. OPS/OMS. Las condiciones de Salud en Las Américas. Washington, 1990;1:199. (Publicación Científica, núm 524).
  13. OMS/FAO. Conferencia Internacional sobre Nutrición. Situación alimentaria y nutricional de América Latina. Santiago de Chile, 1992;1:29.
  14. OPS/OMS. Conocimientos actuales sobre nutrición. Washington, Editorial OPS-ILSI, 1991;277:88(Publicación Científica, núm 532).
  15. Fuillerat R. Deficiencias de hierro y su influencia en los procesos psíquicos fundamentales. Bol Psicol 1995 (en prensa).
  16. Sadowitz PD, Oski FA. Iron status and infant feeding practices. Pediatrics 1983;1:33-6.
  17. Casal A. Estudio del desarrollo psicomotor en quince niños desnutridos. Bol Psicol 1986;1:33-7.
  18. Fuillerat R. Desarrollo psicomotor y desnutrición proteico-energética. Bol Psicol 1994;2:86-9.
Recibido: 24 de septiembre de 1996. Aprobado: 17 de diciembre de 1996.

Dr. Moisés Hernández Fernández. Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos. Infanta No. 1158, municipio Centro Habana, Ciudad de La Habana 10300, Cuba.

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