Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos
Moisés Hernández Fernández,1 Dinorah Novelo Aguiar,2 Armando Rodríguez Suárez,3 Raúl Fuillerat Alfonso4 y Emilia Toledo Borrero5
Descriptores DeCS: EVALUACION NUTRICIONAL; ESTADO NUTRICIONAL; ESTUDIANTES; INTELIGENCIA; DESARROLLO INFANTIL; PESO POR ESTATURA; INDICE DE MASA CORPORAL; PESO POR EDAD; DIETA.
Una adecuada nutrición es primordial para el crecimiento y desarrollo del niño, pues las afectaciones nutricionales que se producen durante la infancia tienen repercusiones duraderas para el resto de la vida.
El conocimiento de la situación nutricional de los escolares de primaria posibilita realizar intervenciones oportunas que eviten secuelas ulteriores. La existencia del médico en la escuela facilita la evaluación y la toma de medidas para enmendar una deficiencia.2
Existen investigaciones que señalan la relación entre el estado de nutrición del niño y su desarrollo intelectual.3-5
El presente estudio tuvo como objetivo determinar la posible relación entre el estado nutricional y el desarrollo intelectual de un grupo de escolares de primaria.
Se realizó encuesta dietética por registro personal de 24 h en el hogar, y por pesos y medidas en el almuerzo de la escuela. Se calculó el porcentaje de adecuación de la ingesta de energía y nutrientes, según las recomendaciones nutricionales para la población cubana.6 Se consideró una ingesta "deficiente" de energía o nutrientes si el porcentaje de adecuación era inferior al 70 % de las recomendaciones.
A todos los niños de la muestra se les tomaron el peso y la talla por personal estandarizado siguiendo las indicaciones del Programa Biológico Internacional.7 Se utilizaron como referencia los valores cubanos de peso, talla8 e índice de masa corporal.9
A una submuestra de 68 alumnos, con representación de cada grupo de edad, se le aplicó la prueba de Raven Infantil para medir coeficiente intelectual.10 Se utilizó el Programa VAD para los cálculos de adecuación dietética.11
El estado nutricional de los niños según peso para talla (tabla 1) mostró que el 16,7 % tenía peso deficiente (< percentil 10 ), mientras con exceso de peso hubo un 14,7 % (> percentil 90). Con respecto a la frecuencia de niños con peso deficiente no hubo diferencia significativa entre los intervalos de edades fijados.
Sólo el 2 % de la muestra mostró talla baja (< percentil 3 de talla para edad).
Según el peso para edad, solamente el 1 % de los niños presentó afectación nutricional (tabla 1).
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| Percentiles |
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| <3 |
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| 3<10 |
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| 10<90 |
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| 90<97 |
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| ³ 97 |
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| Total |
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La mayor parte de los niños tenían valores aceptables de índice de masa corporal (tabla 2).
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| Deficitario |
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| Riesgo bajo |
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| Aceptable |
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| Sobrepeso |
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| Obeso |
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| Total |
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La evaluación de la dieta (tabla 3) arrojó que sólo una quinta parte de los niños cubría aceptablemente las recomendaciones de energía; algo similar ocurrió con la ingestión de proteína. El grupo de 5 a 6 años resultó el más afectado (p < 0,05). Los escolares en su conjunto tuvieron una ingestión deficiente de vitamina A, con un mayor predominio en los niños menores de 6 años.
| Energía |
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| nutrientes |
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| Energía |
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| Proteína |
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| Vitamina A |
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| Vitamina E |
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| Tiamina |
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| Riboflavina |
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| Piridoxina |
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| Folato |
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| Vitamina C |
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| Calcio |
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| Fósforo |
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| Hierro |
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| Cinc |
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Más de la mitad de los niños ingerían cantidades de vitaminas del complejo B inferiores a las recomendadas, entre las que se destaca como más afectada la piridoxina. Hubo carencia en la ingestión de vitamina C, sobre todo en los niños de 5 a 6 años ( p < 0,05).
La ingesta de hierro fue deficiente en más de la mitad de los escolares; los niños de 5 a 6 años fueron los más afectados ( p < 0,05).
El calcio ingerido cubrió las recomendaciones en pocos escolares.
El cinc resultó deficiente en la ingesta de más de las 3/4 partes de los niños.
Según la valoración psicométrica, el 59 % de los niños tenía un coeficiente intelectual favorable; el 41 % restante resultó entre fronterizo y retrasado mental.
No se encontró relación entre la afectación del coeficiente intelectual y la valoración nutricional según el indicador talla para la edad, pues ninguno de los fronterizos y retrasados mentales tuvieron afectación de la talla.
Al considerar el porcentaje de niños con peso deficiente para su edad, la afectación resulta mínima. Resultados similares obtuvo Rodríguez en una zona rural del país (Rodríguez A. Evaluación nutricional de escolares en una zona rural montañosa del municipio Bartolomé Masó. Trabajo para optar por el título de Especialista en Medicina General Integral. Bayamo, 1994). Otros países de América Latina tienen una prevalencia mucho mayor.12,13
Los valores del índice de masa corporal evidencian que la afectación del estado nutricional de los escolares estudiados es de poca magnitud.
En la dieta se destaca la carencia de alimentos fuentes de vitamina A.
Los resultados de otros estudios que sirvieron de fundamentación al Plan Nacional de Acción para la Nutrición destacan el alto porcentaje de escolares con "alto riesgo" de deficiencia de vitamina A.1
La vitamina A interviene en diferentes procesos fisiológicos y en el desarrollo de funciones como el gusto, la audición y en general el crecimiento, e influye en el desarrollo del coeficiente intelectual; su carencia afecta el funcionamiento de los órganos y sistemas durante el aprendizaje.14,15
La deficiente ingestión de alimentos fuentes de hierro hemínico resulta de particular importancia, ya que la deficiencia de este nutriente interfiere varios procesos fisiológicos y en el mantenimiento de estructuras,16-18 así como en el desarrollo intelectual.
La menor afectación en la ingestión de calcio por los niños de 5 a 6 años (p < 0,05) se puede explicar porque a esas edades se garantiza la adquisición de l L de leche diario a precio subsidiado; a pesar de ello la dieta del 87,7 % de los niños de 5 a 6 años tenía una adecuación inferior al 90 %, en lo que tal vez influyen los hábitos alimentarios.
La alta proporción de niños cuyas ingestas no cubren las recomendaciones nutricionales y también el número elevado de niños con afectación intelectual, habla a favor de que la nutrición deficiente puede estar participando en la ocurrencia del daño intelectual, máxime cuando se conoce la importancia de algunas vitaminas y otros micronutrientes en los procesos psíquicos fundamentales (memoria, atención y pensamiento abstracto y concreto).18
El hecho de coincidir en las edades de 5 y 6 años el déficit dietético mayor con la más alta proporción de afectaciones del coeficiente intelectual apoya el razonamiento anterior, ya que en los últimos 5 años se han producido en Cuba grandes restricciones alimentarias.
Subject headings: NUTRITION ASSESSMENT; NUTRITIONAL STATUS; STUDENTS; INTELLIGENCE; CHILD DEVELOPMENT; WEIGHT FOR HEIGHT; BODY MASS INDEX; WEIGHT FOR AGE; DIET.
Dr. Moisés Hernández Fernández. Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos. Infanta No. 1158, municipio Centro Habana, Ciudad de La Habana 10300, Cuba.