Guía para la práctica
Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos
Reflexiones sobre la educación sanitaria en higiene de los alimentos
María E. Lengomín Fernández,1 Ángel
Caballero Torres,2 Manuel Grillo Rodríguez3
y José Arcia Torres4
-
Especialista de I Grado en Higiene.
-
Doctor en Ciencias Médicas. Investigador Auxiliar.
-
Especialista de II Grado en Nutrición e Higiene de los Alimentos.
Investigador Auxiliar.
-
Técnico en Higiene.
RESUMEN
La educación sanitaria de manipuladores de alimentos es aceptada
como la actividad más eficiente y económica para garantizar
la calidad de los productos alimenticios; pero ésta requiere una
correcta preparación y su ejecución demanda la participación
de un personal debidamente adiestrado. En la planificación y ejecución
se debe tener presente el análisis de los problemas existentes,
definir los objetivos, confección de los mensajes y determinar los
medios de comunicación para los mismos, y realizar la intervención
educativa. Consecuentemente con estos señalamientos proponemos una
guía para impartir educación sanitaria a manipuladores, que
contempla un examen inicial de motivación y técnicas participativas
para el desarrollo de 3 encuentros con los manipuladores, en los que se
analizan los principales aspectos a considerar en los procesamientos de
alimentos inocuos.
Descriptores DeCS: MANIPULACION DE ALIMENTOS/recursos humanos;
CALIDAD DE LOS ALIMENTOS; HIGIENE ALIMENTARIA; EDUCACION EN SALUD/recursos
humanos.
INTRODUCCIÓN
La educación sanitaria ha estado siempre entre las principales actividades
a realizar para garantizar la calidad sanitaria de los alimentos, aunque
en la actualidad se reconoce la necesidad de
perfeccionarla porque con elevada frecuencia se limita a charlas impartidas
a manipuladores con una participación pasiva, sin objetivos claramente
definidos y carentes de un análisis de los problemas que se pretenden
modificar. Este tipo de actividad educativa se considera inefectivo.1
Sobre la base de estos señalamientos, podemos plantear que para
lograr una buena educación sanitaria es necesario
preparar correctamente al personal que debe impartirla; la actividad
educativa debe responder a los objetivos de modificar determinadas conductas
incorrectas, las cuales deben ser detectadas en los análisis de
los problemas a superar y ampliar estas acciones a los consumidores.
CAPACITACIÓN DEL PERSONAL QUE IMPARTIRÁ LA EDUCACIÓN
SANITARIA
El personal responsabilizado con impartir la educación sanitaria
requiere un actualizado nivel técnico en relación con la
higiene de los alimentos, así como en técnicas de comunicación
social. Esta preparación le permitirá decidir los objetivos
de la actividad educativa, y en correspondencia el contenido y la forma
de los mensajes que debe comunicar, con la finalidad de modificar determinadas
conductas. Es necesario, por tanto, realizar un diagnóstico previo
para definir los problemas existentes y cuales de ellos pueden ser superados
mediante la educación sanitaria.2
La diversidad de condiciones sanitarias que pueden presentarse en los
establecimientos de alimentos indican la necesidad de identificar correctamente
el problema que debemos y podemos enfrentar:
En la elaboración de alimentos, donde se utilizan alimentos crudos
de origen animal, los conocimientos sobre la presencia de enteropatógenos
constituyen requerimientos importantes para que, de forma consciente, los
manipuladores puedan prevenir contaminaciones cruzadas provenientes de
estos productos o la supervivencia de microorganismos como Salmonellas
o Campylobacter a los tratamientos que son aplicados en esos procesos.
En este caso la educación sanitaria debe contener la comunicación
de estas informaciones mediante expresiones de fácil comprensión
y en estrecha relación con las actividades de los manipuladores.
En otro caso, es posible que un grupo de manipuladores puedan explicar
las causas de las contaminaciones de unos alimentos, pero que no sean capaces
de evitarlas en su actividad, de forma sistemática. Para enfrentar
estas dificultades no es necesario explicar cómo se presentan las
contaminaciones; las ideas a transmitir para cambiar los malos hábitos
deben estar en relación con la toma de conciencia de este problema,
o de la habilidad para cumplir con su tarea observando el cumplimiento
de las regulaciones sanitarias, o de la confianza en sí mismo para
enfrentar esta situación, o de la decisión para modificar
su conducta. Sobre la base de estos análisis es que se debe planificar
y realizar la acción educativa.
EDUCACIÓN SANITARIA PARA MANIPULADORES DE ALIMENTOS
En estas actividades se deben alcanzar, por los manipuladores, los conocimientos
básicos de la higiene de los alimentos y prestar especial atención
a los que tienen relación directa con su trabajo.3 Para
lograr estos propósitos es necesario realizar las acciones siguientes:
-
Análisis de los problemas existentes, que permita conocer las causas
de éstos, distinguiendo los susceptibles de ser abordados en la
actividad educativa.
-
Definir los objetivos, los cuales deben corresponder con la solución
de los problemas a superar.
-
Confección de los mensajes y determinar los medios de comunicación
para éstos.
-
Realizar la intervención educativa.
-
Evaluar de forma sistemática el logro de los objetivos propuestos.
En estas acciones debemos recordar que solo un individuo motivado es capaz
de cambiar una conducta habitual, para lo cual es imprescindible que esté
consciente de la importancia del problema y de sus consecuencias.2,4
Las malas conductas en la elaboración de alimentos son susceptibles
de cambios en relación con daños a la salud de los consumidores,
a elementos de aceptación de sus productos, y al cumplimiento de
las regulaciones legales, por lo cual constituyen las fuentes de los principales
argumentos a emplear en la modificación de los malos hábitos.5,6
La mayoría de los manipuladores tienen determinados hábitos
que son difíciles de modificar,7 pues los han desarrollado
en la preparación de alimentos en muchas ocasiones, sin que hayan
conocido la afectación de la salud de sus consumidores y, por tanto,
consideran injustificado un cambio, de ahí la importancia de crear
buenos hábitos desde el inicio de la vida laboral en esta actividad.
Después de la motivación para modificar una conducta,
es necesario que los manipuladores tengan el conocimiento para hacer los
cambios pertinentes con la seguridad requerida, de forma conveniente y
hábil. Los hábitos que deseamos crear estarán por
tanto dependientes de la preparación del manipulador para elaborar
sus productos de una forma diferente, y ésta solo será sistemática
cuando su realización sea aceptada, por éste, como su mejor
opción en la cual refleja que conoce el cambio a ejecutar, está
convencido de ser capaz de hacerlo, le conviene, y tiene la destreza necesaria
para ello.1,8
Además de estos factores relacionados con los manipuladores,
se deben considerar los dependientes de otros, y tan importantes que sea
un fracaso todo intento de modificar una conducta sin tenerlos presentes.9,10
Uno de estos casos puede ser el lavado correcto y frecuente de las manos,
que es orientado y exigido en un lugar donde los manipuladores no tienen
las condiciones para realizarlo. Sobre la base de estos señalamientos
fue confeccionada una guía para impartir educación sanitaria
a manipuladores de alimentos.
GUÍA DE EDUCACIÓN SANITARIA A MANIPULADORES DE ALIMENTOS
La primera de las actividades a realizar es la de identificar los problemas
sanitarios que debemos enfrentar, los cuales pueden ser confirmados mediante
una encuesta que nos permita además, la motivación directa
de la educación sanitaria. En el cuestionario de ésta se
deben contemplar algunos aspectos (anexo).
Sobre la base de las respuestas a estas preguntas, dirigidas a motivar
reflexiones, es factible planificar el desarrollo de las actividades educativas
mediante técnicas participativas y con el principio de acercar los
elementos teóricos a las condiciones prácticas donde se elaboran
y ofertan los alimentos.
El programa de las actividades educativas se puede realizar en 3 contactos
de 60 min como máximo y observando la planificación siguiente:
PRIMER CONTACTO
Objetivos
Identificar las posibles relaciones entre los alimentos y las enfermedades
de transmisión digestivas, así como las regulaciones sanitarias
vigentes para prevenir éstas.
Contenido
-
Propiedades de los alimentos que pueden favorecer la transmisión
de enfermedades.
-
La importancia sanitaria del manipulador de alimentos.
-
Principales enfermedades que se pueden transmitir por los alimentos.
-
Regulaciones sanitarias para garantizar la salud de los consumidores.
Desarrollo
Debe comenzar con la encuesta a los manipuladores y plantearle que los
resultados de ésta se entregarán en el segundo contacto.
Se puede continuar provocando la discusión, sobre las características
de los alimentos que facilitan la transmisión de enfermedades, entre
los participantes. A continuación, se puede solicitar a 2 ó
3 manipuladores que expongan las actividades que realizan y los posibles
consumidores de sus alimentos, y sobre la base de estas respuestas demostrar
la repercusión del manipulador en éstos. Para señalar
las enfermedades transmisibles por los alimentos, es posible auxiliarse
de las propias experiencias de los participantes en relación con
éstas y destacar las más frecuentes en nuestro medio. Después
se debe mencionar, de una forma breve, las regulaciones sanitarias vigentes
para garantizar la calidad de los alimentos. En todo momento se debe propiciar
que el encuentro sea ameno e incluso provocar situaciones humorísticas
en relación con estos temas.
SEGUNDO CONTACTO
Objetivos
Analizar los riesgos químicos y biológicos más
frecuentes en relación con los alimentos que se elaboran u ofertan
en las áreas donde trabajan los manipuladores.
Contenido
-
Riesgos biológicos en la manipulación-venta de alimentos
por cuenta propia.
-
Problemas químicos más frecuentes en los alimentos.
-
Problemas sanitarios que existen en las áreas donde trabajan los
manipuladores que reciben la educación sanitaria.
Desarrollo
Sobre la base de las respuestas a las encuestas del encuentro anterior
se debe planificar el análisis del contenido indicado para este
contacto, buscando la mayor
participación de los manipuladores de forma agradable y positiva,
además de enfatizar algunos aspectos con discusiones sobre frases
similares a las siguientes: la candela lo mata todo; limpio, no es que
limpia, es quien no ensucia; las manos pueden ser criminales o nobles;
etcétera. También se pueden pedir demostraciones de lavado
de manos o de la limpieza de un área de trabajo, que permitan valorar
las actuales dificultades en los procesamientos que realizan los manipuladores.
TERCER CONTACTO
Objetivos
Valorar las medidas sanitarias que son necesarias para evitar que los
alimentos transmitan enfermedades.
Contenido
-
Condiciones sanitarias correctas de las áreas de elaboración
y oferta de alimentos.
-
Protección sanitaria de los alimentos.
-
Buena presencia y hábitos higiénicos de los manipuladores.
Desarrollo
En este encuentro debemos destacar los aspectos positivos en los procesamientos
de alimentos, por lo que es conveniente la exposición de los cono-cimientos
adquiridos por los manipuladores y las posibles aplicaciones prácticas
a las actividades que ellos realizan. Se deben exponer experiencias positivas
en el control sanitario de los alimentos.
ANEXO. Encuesta a manipuladores
Nombre
1. ¿Las buenas condiciones de higiene evitan enfermedades que
se transmiten por los alimentos? Sí No
2. ¿Los alimentos listos para el consumo pueden permanecer a
temperatura ambiente varias horas? Sí No
3. ¿Los alimentos listos para ser consumidos pueden ser colocados
debajo de alimentos crudos? Sí No
4. ¿Los alimentos en salsas, los pasteles de crema, y las ensaladas
frías son causas frecuentes de enfermedades que se transmiten por
los alimentos? Sí No
5. ¿Los manipuladores pueden contaminar los alimentos? Sí
No
6. ¿Los alimentos crudos como las carnes y los huevos pueden
contaminar a otros alimentos? Sí No
7. ¿Cuando los alimentos son cocinados bien, se destruyen todas
las contaminaciones que pueden presentarse en ellos?
Sí No
8. ¿Los equipos y utensilios pueden contaminar a los alimentos?
Sí No
9. ¿Un manipulador con buena experiencia necesita lavarse las
manos con menos frecuencia en su jornada de trabajo?
Sí No
10. ¿En su área de trabajo se evita totalmente la transmisión
de enfermedades? ¿Por qué?
SUMMARY
Health education for food handlers is accepted as the most efficient and
economic activity to insure food quality, but this kind of education requires
a proper training and its performance demands the participation of a properly
trained personnel. In its planning and performance the analysis of the
existing problems should be taken into account, as well as the definition
of the objectives, the designing of the messages and the determination
of the means of communication in order to perform the intervention. In
accordance with above mentioned statements, here we propose a guide to
teach health education to food handlers which includes an initial examination
of motivation and participatory techniques for the development of 3 meetings
with food handlers in which the main aspects to be considered in the processing
of harmless food are analyzed.
Subject headings: FOOD HANDLING/manpower; FOOD QUALITY; FOOD
HYGIENE; HEALTH EDUCATION/manpower.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
-
OPS/OMS. Manual de Comunicación social para programas
de salud. Programa Promoción de la Salud (HPA). Washington, 1992:94.
-
FAO. Guía metodológica de comunicación
social en nutrición. Roma, 1996:25.
-
Tebbutt GM. TI:development of standardized inspections in
restaurants using visual assessments and microbiological sampling to quantify
the risks. Epidemiol Infect 1991;107(2):393-404.
-
Mathias RG, Sizto R, Hazlewood A, Cocksedge W. The effects
of inspection frequency and food handler education on restaurant inspection
violations. Can J Public Health 1995;86(1):46-50.
-
Powell SC, Attwell RW. A comparative study of food retail
premises by means of visual inspection and microbiological quality of food.
Epidemiol Infect 1995;114(1):143-51.
-
Galal-Gorchev H. Key elements of food contamination monitoring
programmes. Food Addit Contam 1993;10(1):1-4.
-
Johnston AM. Meat inspection and education for the 1990s
and beyond. J R Soc Health 1995;115(1):40-3.
-
Crawford LM. The optimum microbiological food safety program.
Infect Agents Dis 1994,3(6):324-7.
-
Cunningham CJ. A survey of the attitudes and perceptions
of food service operators in the Hamilton-Wentworth Region. Can J Public
Health 1993;84(2):107-11.
-
Honning L. Inspection and re-inspection. Tijdschr Diergeneeskd
1992;117(17):499-500.
Recibido: 8 de octubre de 1996. Aprobado: 9 de diciembre de 1996.
Dra. María E. Lengomín Fernández. Instituto
de Nutrición e Higiene de los Alimentos. Infanta No. 1158, municipio
Centro Habana, Ciudad de La Habana 10300, Cuba.