Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos
José G. Reboso Pérez 1
El proceso de deficiencia de hierro consta de 3 estadios: prelatente, latente y anemia microcítica hipocrómica.2
El primer estadio consiste en una reserva deficiente de hierro causada por factores, tales como: la disminución de la ingesta, la disminución de la absorción intestinal, el incremento de las pérdidas o el aumento de los requerimientos, aunque hay suficiente cantidad de hierro en el cuerpo para cubrir las necesidades de la médula eritroide.2-4
En esta etapa de deficiencia de hierro de depósito en el organismo, según hallazgos de laboratorio obtenidos en estudios de población, los indicadores hierro sérico (HS), capacidad total de fijación de hierro (CTFH), hematócrito (Htto) y protoporfirina libre eritrocitaria (PLE), se mantienen en intervalos normales, no así la ferritina sérica (FS) donde ya se observan valores inferiores a 12 m g/dL en alrededor del 40 % de los individuos.5
De continuar el balance negativo se pasa al segundo estadio, denominado también "eritropoyesis deficiente en hierro", el cual se caracteriza por cambios bioquímicos que reflejan la falta de hierro suficiente para la formación normal de los hematíes.2-4 Ya en esta etapa encontramos concentraciones de HS, saturación de transferrina (ST) y FS inferiores, así como CTFH y PLE superiores a lo que se considera normal; no obstante, para la FS se observa que aproximadamente el 5 % de la población con deficiencia de hierro de transporte suele mantener valores dentro del intervalo de normalidad.5 La Hb y el Htto continúan sin sufrir afectaciones.
Si el déficit persiste se llega al tercer estadio, que se caracteriza por una disminución de la concentración de Hb circulante, que llega a ser inferior al valor crítico de referencia para las personas de la misma edad y sexo. Los demás indicadores se mantienen igual que en la deficiencia de transporte.2-5
Para la evaluación del estado nutricional del hierro se dispone de varios exámenes de laboratorio, los cuales de acuerdo con sus características y complejidad se pueden usar como pruebas de tamizaje o pruebas confirmativas.5
Entre las pruebas de tamizaje se incluyen la concentración de Hb, Htto, volumen corpuscular medio (VCM) y las pruebas terapéuticas. Entre las pruebas confirmatorias se encuentran la ST, PLE, FS y receptor de transferrina sérica.
Como técnica de laboratorio para la caracterización del primer estadio se utiliza la determinación de FS, ya que su concentración es directamente proporcional al contenido de hierro en los depósitos.5,6 Su concentración suele aumentar en las formas transfuncionales y genéticas de una sobrecarga de hierro, en enfermedades hepáticas, neoplasias e infecciones; en esas condiciones no refleja el nivel de hierro de reserva.7 Esta determinación es particularmente valiosa en encuestas nutricionales, porque es la única medición de hierro que proporciona un índice del estado de nutrición de éste en estratos de población que tienen una reserva residual de dicho elemento.
En el segundo estadio, la determinación de HS y, hasta cierto punto, la CTFH indican la adecuación del suministro de hierro a la médula.2
Para interpretar los resultados de la determinación de HS, cabe tener en cuenta que el nivel de éste obedece a un ritmo circadiano que varía de un individuo a otro. El descenso o aumento de la concentración de HS puede diferir hasta del 30 % en 2 muestras de sangre si se toman a intervalos de 8 h. 5,8 También puede alterarse por otras causas, como son: la hepatitis, cirrosis hepática, nefrosis y abuso del alcohol. En la actualidad hay cierta resistencia al empleo de la determinación de la CTFH; se argumenta que en el desarrollo de la técnica, el hierro añadido en exceso se fija, no solamente a la transferrina, sino también a la prealbúmina, albúmina y gammaglobulinas del suero del paciente. Así pueden obtenerse valores de CTFH que sobrepasen del 15 al 20 % la verdadera CTFH de la transferrina.2,5
La ST se ha usado extensamente en las encuestas de prevalencia a pesar de ser relativamente lábil, pues desciende poco después de una inflamación aun ligera.
La otra medición correspondiente al segundo estadio es la protoporfirina eritrocitaria. Esta se acumula en los hematíes cuando el hierro disponible en la médula es insuficiente para combinarse con la protoporfirina y formar hemo. Sin embargo, en contraste con la ST, la PLE es un índice más estable, pues su elevación ocurre solamente varias semanas después de la falta de hierro, y el regreso al nivel normal es también lento después de comenzado el tratamiento con hierro.8 Para su determinación se requiere de una muestra sanguínea pequeña. La técnica analítica clásica es engorrosa; sin embargo, en la actualidad existen fluorímetros portátiles que permiten su cuantificación directa a partir de una gota de sangre, de modo que si se dispone de este aparato se le puede considerar como una técnica de tamizaje.
Para la definición del tercer estadio, la medición de la concentración de Hb es el examen de laboratorio más utilizado. El Htto, si bien tiene un menor error técnico, es menos sensible que la Hb.
Si se usan los valores de referencia de la hemoglobina para diferenciar normalidad de deficiencia de hierro, puede caerse en el error de considerar como anémicos a sujetos que no poseen una deficiencia de hierro y viceversa, debido al hecho de que hay una marcada yuxtaposición en los niveles de Hb entre individuos normales y anémicos.9,10
Por tanto, la determinación de Hb debe ser considerada como una medición de pesquisaje. Su uso principal es para evaluar la respuesta a un programa de intervención con hierro en una población que tiene una prevalencia relativamente alta de anemia. La medición de la Hb se usa extensamente para este propósito, porque el objetivo primordial de la mayor parte de los programas de intervención es reducir la prevalencia de la anemia más que la deficiencia de hierro.
| Hemoglobina (g/L) | |
| 0,5 - 5 años |
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| 6 - 14 años (masculino) |
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| (femenino) |
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| > 15 años (masculino) |
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| (femenino) |
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| (gestantes) |
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| Hematócrito (v/v) | |
| 0,5 - 4 años |
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| 5 - 10 años |
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| 11 - 15 años (masculino) |
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| (femenino) |
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| > 15 años (masculino) |
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| (femenino) |
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| Hierro sérico (µmol/L) | |
| > 15 años |
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| Capacidad total de fijación de hierro (µmol/L) | |
| > 15 años |
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| Saturación de la transferrina (%) | |
| 0,5 - 4 años |
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| 5 - 10 años |
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| > 10 años |
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| Protoporfirina libre eritrocitaria (µg/dL) | |
| 0,5 - 4 años |
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| > 4 años |
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| Ferritina sérica (µg/L) | |
| 0,5 - 15 años |
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| > 15 años |
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Lic. José G. Reboso Pérez. Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos. Infanta No. 1158, municipio Centro Habana, Ciudad de La Habana 10300, Cuba.