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Rev Cubana Aliment Nutr 1997;11(1):68

Informaciones

Primer congreso mundial sobre calcio y vitamina D en la vida humana

El 1st World Congress on Calcium and Vitamin D in Human Life se celebró en Roma entre el 8 y el 12 de octubre de 1996, auspiciado por el Instituto Danone e Italaquae SpA, la International Dairy Federation, la International Union of Nutritional Sciences (IUNS), la International Federation of Societies of Skeletal Diseases, la Cruz Roja Italiana y la Asociación Médica de Roma. La organización del Congreso fue llevada a cabo conjuntamente por la FAO, la OMS, la Federación Nacional Italiana de Centros de Osteoporosis, el Consejo Nacional de Investigaciones de Italia y el Instituto Nacional de Nutrición (INN) de Italia.

El Congreso reunió por vez primera a investigadores del mundo con el objetivo de discutir las vías para lograr una mayor ingestión de calcio en grupos de población, promover un adecuado crecimiento durante la infancia y adolescencia, y reducir el riesgo de enfermedades tales como osteoporosis, cáncer intestinal e hipertensión.

Se dio énfasis a la promoción de mejores fuentes de calcio y vitamina D en la dieta y a la función de los medios de difusión y educación pública para elevar la ingestión de estos nutrientes, particularmente en los grupos de alto riesgo.

El Congreso contó con la participación de personalidades como SA Miller del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas, David McCarron de la Universidad de Ciencias de Salud de Oregón, BE Christopher Nordin de la Universidad de Adelaida, T Fujita del Calcium Research Institute de Osaka, Ann Prentice de la Dunn Nutrition Unit de Cambridge UK, AY Romanenko del Research Center for Radiation Medicine de Kiev, PJ Meunier del Hospital Herriot de Lyon, Anna Ferro-Luzzi del INN de Roma, Chan Chu Min Presidenta de la Academia de Medicina Preventiva de China y P Berger Vicepresidente de la IUNS.

A pesar de centrarse la atención en el Congreso sobre las principales relaciones del metabolismo del calcio en el organismo y sus interferencias con otros nutrientes y sustancias químicas, se debatió la deficiencia de calcio dietario como única causa de osteoporosis, hipertensión arterial y cáncer de colon. Aunque fueron presentadas evidencias del efecto protector de la elevada ingestión de calcio sobre el desarrollo de la hipertensión arterial, no pudo concretarse si debía resultar más lógica la reducción del consumo de sodio a causa del conocido efecto de éste sobre la excreción renal de calcio. En este sentido una recomendación más amplia sobre la reducción del consumo de sal, proteínas y alcohol, paralelamente a la elevación del ejercicio físico, parecería más sensata que la recomendación unidireccional de elevar el consumo de calcio para prevenir las consecuencias de una transgresión múltiple del modo de vida sano.

Acerca del efecto protector del calcio sobre la génesis del cáncer de colon se presentaron evidencias concluyentes por HS Cross del Departamento de Patología Experimental de la Universidad de Viena, Martin Lipkin del Cornell Medical Center y J Faivre de la European Cancer Prevention Organization de Dijon, France. Se adicionaron evidencias a las ya existentes acerca del efecto negativo del alcohol y la cafeína sobre la densidad de la masa ósea, que van más allá del reconocido efecto directo sobre las porciones apicales de las células gastrointestinales.

Novedosas técnicas de tomografía cuantitativa computadorizada para el diagnóstico de la densidad ósea cortical y trabecular fueron presentadas por D Felsenberg del Universitätsklinikum, Freie Universität de Berlín.

De relevante y novedoso interés resultaron las investigaciones de EM Brown del Brigham Women's Hospital de Boston, sobre los sensoreceptores ligados a una proteína G para el calcio extracelular (CaR) encontrados inicialmente en paratiroides, riñones y otros tejidos, los cuales demuestran que las células son capaces de reaccionar rápidamente ante variaciones del calcio extracelular por medio de mecanismos mediados por estos receptores, los cuales son similares a los que se producen en la respuesta de las células a otros mensajeros celulares hormonales como calcitonina o PTH. Estos receptores han sido localizados en células renales de los túbulos proximal, distal y colectores, lo cual sugiere que muchos de los efectos directos de la concentración de calcio sobre la función renal pudiesen estar mediados por dichos receptores. Éstos incluirían, por ejemplo, a la elevada excreción de calcio y magnesio que se produce por la hipercalcemia y que no se acompaña de modificaciones en los niveles de PTH circulante. Este hallazgo pudiera explicar la disminución de la concentración urinaria que genera la hipercalcemia, por un posible efecto de estos receptores sobre la homeostasis del agua corporal, mecanismo que reduciría el riesgo de litiasis renal secundaria a hipercalcemia. Aspectos aun por aclarar son los referentes a la presencia de CaR en cerebro, tracto gastrointestinal y médula ósea.

Resultaron alarmantes las evidencias presentadas por MF Holick sobre la posibilidad de la existencia de deficiencia de vitamina D no diagnosticada, tanto en individuos residentes en zonas templadas como tropicales, y su determinante influencia potenciadora en la génesis de la deficiencia de calcio. Estudios experimentales en humanos realizados en la Sección de Endocrinología del Centro Médico de la Universidad de Boston evidenciaron que en la tercera edad se encuentra potenciada la deficiencia de vitamina D a causa del envejecimiento de la piel; los adultos mayores sintetizan, a una velocidad mucho menor, sólo la tercera parte de la cantidad de vitamina D que sintetizan jóvenes expuestos a la misma cantidad de luz solar directa, lo cual hace obligatorio el enriquecimiento de alimentos o la suplementación directa por vía farmacológica. En la población joven el uso de cremas solares reduce la capacidad de la piel para la síntesis de vitamina D en el 95 %. Según los resultados experimentales realizados con voluntarios en cámaras solares para alcanzar los requerimientos diarios de vitamina D mediante la exposición a los rayos ultravioleta de la luz solar, el ser humano debe exponerse de cuerpo entero 2 ó 3 veces a la semana durante 15 min a la luz solar directa, sin que medie cristal o plástico. La leche y los productos lácteos no son una fuente excelente de vitamina D. La reducción de su contenido de grasa compromete la absorción de la vitamina y las campañas desarrolladas contra la ingestión de colesterol afectan secundariamente la ingestión de esta vitamina. Su ingestión a partir de excelentes fuentes como los pescados grasos se afecta después de la freidura, la cual es capaz de reducir su contenido en el producto final al 80 % del valor inicial.

La carencia de informaciones sobre la función de la vitamina D en la potenciación o la determinación de los efectos de la deficiencia de calcio en la génesis de osteoporosis y otras manifestaciones, se debe fundamentalmente al elevado costo de su determinación bioquímica, el cual alcanza más de 120 USD por muestra. El Congreso ha hecho un llamado a la comunidad científica internacional para el desarrollo de técnicas más accesibles a la investigación científica. El grupo de la Universidad de Boston ya trabaja en esta dirección.

En el Congreso existió consenso en el sentido de que aproximadamente el 24 % de la densidad ósea puede ser modificada por la realización de ejercicio físico, independiente de los factores genéticos en la elevación de las probabilidades para sufrir de afectaciones de la densidad de la masa ósea, como pudiesen ser la edad de la menarquía o el número de receptores intestinales para la vitamina D. Además de la influencia de los cambios del climaterio, las mujeres sedentarias sólo alcanzan a tener el 90 % de la densidad de la masa ósea de las que se someten a ejercicio físico regular. La indiscutible interrelación de los cambios hormonales del climaterio y la mayor predisposición a la aparición de las manifestaciones que afectan el metabolismo óseo, ha suscitado en ciertos grupos de trabajo la búsqueda de sustitutos de la función estrogénica que manifiesten los efectos positivos de éstos sobre el tejido óseo y cardiovascular, y que paralelamente no produzcan los conocidos efectos secundarios sobre útero y mama (Draper MW et al. J Bone Miner Res 1996; 11:835-42). El raloxifene está en vías de ser propuesto por el grupo de RP Heaney et al. de la Universidad de Creigton en Omaha, como un compuesto químico mimetizante de la función de los estrógenos sobre el remodelado óseo.

Después de amplias discusiones sobre la función definitiva del calcio en el metabolismo, se llegó al acuerdo de que la afectación de la ingestión de este mineral es sólo una parte causal de los problemas que genera en el organismo humano, y se concluyó que no resultaba procedente el establecimiento de la sola recomendación de la elevación de su ingestión, si paralelamente no se establecían lineamientos para una adecuada ingestión o utilización de vitamina D, proteínas, alcohol, café, sodio, fosfato, magnesio, cinc, cobre, flúor, manganeso, fibra dietética, fitatos, exposición a la luz solar y la realización de ejercicios físicos.

Manuel Hernández Triana, DCM
Especialista de II Grado en Bioquímica Clínica .
Investigador Titular.
Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos.

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