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Rev Cubana Aliment Nutr 1997;11(2):123-125
Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos

Usos y abusos de las dietas de adelgazamiento

Isabel Cristina Martín González1
  1. Licenciada en Alimentos. Investigadora Agregada.

Resumen

Se comentan brevemente varias dietas de moda utilizadas a veces por la población en un intento de disminuir el peso corporal en corto tiempo. Se dan algunas orientaciones para lograr a largo plazo una disminución paulatina del peso corporal a la par de cambios en los hábitos alimentarios.
Descriptores DeCS: OBESIDAD/dietoterapia; HABITOS ALIMENTICIOS; DIETA REDUCTORA.

En los últimos tiempos la disminución en el acceso a alimentos variados conjuntamente con la reaparición de la venta callejera de alimentos en Cuba, despierta la preocupación de un número mayor de personas por el problema del sobrepeso o la obesidad, no tanto desde el punto de vista de salud, como estético, lo que da lugar a la utilización infundada de cualquier esquema dietético que esté de moda, muchos de los cuales carecen de una base racional y constituyen, de hecho, un peligro para la salud. Entre otros los más disfundidos se refieren a:

Ayuno

Este puede ser sólo de algunas horas, un día o varios; se prohibe la ingesta de todo alimento o líquido que aporte energía. Este ayuno puede ser peligroso aun bajo vigilancia médica y poco efectivo a mediano plazo, pues alrededor del 70 % de las personas vuelve a engordar.1

Dietas desbalanceadas

Son las que restringen o eliminan ciertos alimentos de alguno de los grupos básicos. Tienen los inconvenientes de que gran parte del peso corporal que se pierde es agua y no ayudan a enmendar los hábitos alimentarios incorrectos.

La dieta baja en carbohidratos: Limita su consumo para reducir el aporte de energía.

La dieta rica en proteínas: Se permite comer toda la cantidad que se quiera de alimentos proteicos, sólo que se indica tomar al menos 8 vasos de agua al día.

La dieta rica en grasas: Se recomienda aumentar el consumo de grasas para retardar la sensación de hambre.

En estas dietas la falta de carbohidratos obliga al organismo a obtener energía de los tejidos. Esto produce pérdida de nitrógeno y acidosis. El hígado y los riñones trabajan en exceso. Pueden provocar náuseas y falta de concentración mental, estreñimiento, mal aliento y mareos. El exceso de grasas puede provocar un aumento del nivel de colesterol en sangre.

Dietas repetitivas

Sólo permiten comer algunos alimentos y se anuncian como dietas milagrosas. Las virtudes adelgazantes atribuidas a determinados alimentos, tales como el té o la toronja, no existen en realidad.2

Dieta rica en fibras

Se recomienda comer abundantes frutas y vegetales, además de salvado. El exceso de fibras produce gases, heces abundantes y mala absorción de algunos nutrientes.

Dieta vegetariana/ovoláctica

Se permite comer productos lácteos y huevos, pero ningún tipo de carnes. Hay que estar concientes de la dieta para combinar los alimentos por la posible desnutrición que puede provocar sobre todo la vegetariana estricta.

En las dietas examinadas anteriormente son más los inconvenientes que los beneficios que aportan a quienes en búsqueda de una solución mágica, aspiran a deshacerse de un exceso de peso corporal adquirido en un tiempo relativamente prolongado. Por cuanto, el exceso de peso o la obesidad se debe fundamentalmente a un desequilibrio del balance de energía, para favorecer la pérdida de peso corporal es necesario modificar este desbalance, ya sea que la ingestión de energía sea menor que el requerimiento o que el gasto sea mayor que aquélla. Esto último se logra con un aumento de la actividad física.

Las dietas balanceadas además de adecuarse a las condiciones particulares de cada persona, procuran un consumo equilibrado entre los macronutrientes (proteínas, grasas y carbohidratos), teniendo en cuenta también a los alimentos aportadores de vitaminas y minerales, así como la cantidad de agua, que no debe ser menor de 2 litros por día.

Para perder 0,5 kg de grasa corporal se necesita "quemar" alrededor de 3 500 kcal,3 lo que se puede conseguir en una semana o en un mes. Una pérdida de peso en forma lenta es preferible por 2 razones principales; primero, porque es más difícil que el peso perdido se recupere en breve tiempo y, por otra parte, permite cambios en los hábitos alimentarios que a largo plazo son los que determinan el consumo de alimentos.

Orientaciones para reducir la ingesta de energía4

La combinación de una dieta ligeramente hipoenergética (adecuada para la constitución y la forma de vida de cada sujeto) acompañada de ejercicio moderado permanente es una buena opción en la prevención y el tratamiento de la obesidad.2 El adoptar medidas preventivas o terapéuticas, así como la prescripción y supervisión por un grupo profesional donde intervengan médicos, sicólogos, nutriólogos, dietistas, fisioterapeutas o especialistas en cultura física, constituye una condición indispensable para el éxito en el tratamiento de la obesidad.

SUMMARY

Some of the diets on fashion used sometimes by the population in an attempt to reduce weight quickly are briefly commented. Some instructions are given to attain on a long term a gradual reduction of body weight together with changes of food habits.

Subject headings: OBESITY/diet therapy; FOOD HABITS; DIET REDUCING.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Dieta sana, cuerpo sano. México: Reader's Digest México, S.A. de C.V., 1985:245.
  2. Grande F. Nutrición y salud. 6 ed. Madrid: Ediciones Temas de Hoy, S.A. (T.H.), 1988:48.
  3. Kaufer M. Ejercicio y obesidad. Cuadernos de Nutrición (Mex) 1990;4:8,12.
  4. Porrata C, Hernández M, Argüelles JM. Recomendaciones nutricionales y guías de alimentación para la población cubana. La Habana: Pueblo y Educación, 1996:32.
Recibido: 20 de enero de 1997. Aprobado: 18 de febrero de 1997.

Lic. Isabel Cristina Martín González. Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos. Infanta No. 1158, municipio Centro Habana, Ciudad de La Habana 10300, Cuba.

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