En los últimos tiempos la disminución en el acceso a alimentos variados conjuntamente con la reaparición de la venta callejera de alimentos en Cuba, despierta la preocupación de un número mayor de personas por el problema del sobrepeso o la obesidad, no tanto desde el punto de vista de salud, como estético, lo que da lugar a la utilización infundada de cualquier esquema dietético que esté de moda, muchos de los cuales carecen de una base racional y constituyen, de hecho, un peligro para la salud. Entre otros los más disfundidos se refieren a:
Ayuno
Este puede ser sólo de algunas horas, un día o varios; se prohibe la ingesta de todo alimento o líquido que aporte energía. Este ayuno puede ser peligroso aun bajo vigilancia médica y poco efectivo a mediano plazo, pues alrededor del 70 % de las personas vuelve a engordar.1
Dietas desbalanceadas
Son las que restringen o eliminan ciertos alimentos de alguno de los grupos básicos. Tienen los inconvenientes de que gran parte del peso corporal que se pierde es agua y no ayudan a enmendar los hábitos alimentarios incorrectos.
La dieta baja en carbohidratos: Limita su consumo para reducir el aporte de energía.
La dieta rica en proteínas: Se permite comer toda la cantidad que se quiera de alimentos proteicos, sólo que se indica tomar al menos 8 vasos de agua al día.
La dieta rica en grasas: Se recomienda aumentar el consumo de grasas para retardar la sensación de hambre.
En estas dietas la falta de carbohidratos obliga al organismo a obtener energía de los tejidos. Esto produce pérdida de nitrógeno y acidosis. El hígado y los riñones trabajan en exceso. Pueden provocar náuseas y falta de concentración mental, estreñimiento, mal aliento y mareos. El exceso de grasas puede provocar un aumento del nivel de colesterol en sangre.
Dietas repetitivas
Sólo permiten comer algunos alimentos y se anuncian como dietas milagrosas. Las virtudes adelgazantes atribuidas a determinados alimentos, tales como el té o la toronja, no existen en realidad.2
Dieta rica en fibras
Se recomienda comer abundantes frutas y vegetales, además de salvado. El exceso de fibras produce gases, heces abundantes y mala absorción de algunos nutrientes.
Dieta vegetariana/ovoláctica
Se permite comer productos lácteos y huevos, pero ningún tipo de carnes. Hay que estar concientes de la dieta para combinar los alimentos por la posible desnutrición que puede provocar sobre todo la vegetariana estricta.
En las dietas examinadas anteriormente son más los inconvenientes que los beneficios que aportan a quienes en búsqueda de una solución mágica, aspiran a deshacerse de un exceso de peso corporal adquirido en un tiempo relativamente prolongado. Por cuanto, el exceso de peso o la obesidad se debe fundamentalmente a un desequilibrio del balance de energía, para favorecer la pérdida de peso corporal es necesario modificar este desbalance, ya sea que la ingestión de energía sea menor que el requerimiento o que el gasto sea mayor que aquélla. Esto último se logra con un aumento de la actividad física.
Las dietas balanceadas además de adecuarse a las condiciones particulares de cada persona, procuran un consumo equilibrado entre los macronutrientes (proteínas, grasas y carbohidratos), teniendo en cuenta también a los alimentos aportadores de vitaminas y minerales, así como la cantidad de agua, que no debe ser menor de 2 litros por día.
Para perder 0,5 kg de grasa corporal se necesita "quemar" alrededor de 3 500 kcal,3 lo que se puede conseguir en una semana o en un mes. Una pérdida de peso en forma lenta es preferible por 2 razones principales; primero, porque es más difícil que el peso perdido se recupere en breve tiempo y, por otra parte, permite cambios en los hábitos alimentarios que a largo plazo son los que determinan el consumo de alimentos.
Orientaciones para reducir la ingesta de energía4
Subject headings: OBESITY/diet therapy; FOOD HABITS; DIET REDUCING.
Lic. Isabel Cristina Martín González. Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos. Infanta No. 1158, municipio Centro Habana, Ciudad de La Habana 10300, Cuba.