Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos
Descriptores DeCS: RECIEN NACIDO DE BAJO PESO; ENFERMEDADES TRANSMISIBLES/ epidemiología; INMUNIDAD CELULAR; FORMACION DE ANTICUERPOS; COMPLEMENTO; IGM; IGG; IGA; LINFOCITOS T.
El bajo peso al nacer, definido como un recién nacido cuyo peso es inferior a 2 500 g independientemente de su edad gestacional, es el índice predictivo más importante de mortalidad infantil, pues se ha comprobado que por lo menos la mitad del total de las muertes perinatales ocurren en niños con esa condición.1-3
La malnutrición es la causa más común de inmunodeficiencia ya que el sistema inmune no funciona correctamente si la nutrición no es adecuada. Las disfunciones del sistema inmune secundarias a la malnutrición se conocen como síndrome de inmunodeficiencia adquirida nutricionalmente (SIDAN) y afecta a millones de personas del Tercer Mundo.
Cuarenta mil muertes ocurren cada día en todo el mundo por debajo de los 5 años y la malnutrición es el denominador común en la mayoría de éstas. Las distintas formas clínicas de malnutrición energético-proteica alteran la respuesta inmunológica, de forma tal que ocurre una reducción frecuente de las respuestas de hipersensibilidad retardada cutánea, dismi-nución de las subpoblaciones de linfocitos T, particularmente CD4 (cooperadoras- inductoras) y en menor proporción de CD8 (supresores), se produce una alteración en la relación CD4/CD8, disminución de la actividad de las células asesinas naturales (NK), disminución de la actividad del complemento total y las fracciones C3 y factor B, la fagocitosis está intacta pero se reduce la destrucción de las bacterias, los niveles de inmunoglobulinas séricas están normales o elevados particularmente en presencia de infecciones. Gran parte de la morbilidad y mortalidad en individuos malnutridos se debe a las infecciones y es razonable pensar que los trastornos metabólicos globales causados por una ingesta inadecuada de energía, proteína, vitaminas y minerales afectarán de forma adversa el desarrollo y funcionamiento del sistema inmune.4-20
El objetivo del presente estudio fue explorar la posible
relación del bajo peso al nacer con enfermedades infecciosas ocurridas
durante los 2 primeros años de la vida, determinar si existe relación
entre el bajo peso al nacer y algunos parámetros de la inmunidad
celular y humoral y describir el complemento como indicador de la respuesta
inmune de los niños en estudio.
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| CD2 |
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| <56 |
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| 56-83 |
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| >83 |
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| Total |
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| p:0,11 | ||||
| CD3 |
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| <63 |
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| 63-76 |
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| >76 |
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| Total |
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| p:0,35 | ||||
| CD4 |
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| <30 |
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| 30-51 |
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| >51 |
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| Total |
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| p:0,35 | ||||
| CD8 |
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| <19 |
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| 19-33 |
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| >33 |
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|
| Total |
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| p:0,48 | ||||
Las inmunoglobulinas IgG e IgM presentaron valores similares,
no hallándose diferencias significativas entre ambos grupos, ya
que generalmente en la desnutrición los valores de las inmunoglobulinas
séricas son normales (tabla 2).
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| IgM |
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| <0,8 |
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| 0,8-1 |
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| >1 |
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| Total |
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| p:0,34 | ||||
| IgG |
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| <6,2 |
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| 6,2-10,8 |
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| >10,8 |
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| Total |
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| p:0,48 | ||||
| IgA |
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| 0,25-1,04 |
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| >1,04 |
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| Total |
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| p: 0,014 | ||||
El complemento hemolítico dio valores similares
en ambos grupos. Este es un método fácil y útil, y
su resultado depende de la capacidad de los demás componentes del
mismo (tabla 3).
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| CH50 |
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| <19 |
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| 19-30 |
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| >30 |
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| Total |
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Al analizar la frecuencia de los procesos infecciosos,
el 80,9 % de los niños que habían tenido un bajo peso al
nacer y el 64,3 % de los que no lo habían tenido padecieron infecciones
respiratorias y gastroentéricas repetidamente (más de 15
veces por año), aunque ninguno presentó complicaciones.
Sirisinga16 demostró la afectación de todos los componentes del complemento excepto C4 en los pacientes con desnutrición proteico-energética, lo que en principio sugería una estimulación de la vía alternativa siendo un predictor de riesgo de infecciones diarreicas y respiratorias, ya que estas proteínas disminuyen sustancialmente antes de que aumente el riesgo a la infección.
El hecho de no encontrar diferencias significativas en la frecuencia de los procesos infecciosos entre ambos grupos, es atribuible a que los niños habían tenido un bajo peso al nacer, en el se encontraban dentro del intervalo considerado como aceptable, ya que habían ganado al menos 8 kg durante los 2 primeros años de vida, y como se sabe la nutrición adecuada es un factor imprescindible para el desarrollo y funcionamiento del sistema inmune.6
La morbilidad y mortalidad asociadas con la malnutrición proteico-energética se debe a menudo a los efectos adversos de ésta sobre la respuesta inmune y el tipo de efecto depende de la gravedad y duración de la malnutrición. En un estudio realizado en Cochabamba, Bolivia, en niños con inmunodeficiencia secundaria a la malnutrición se observó que luego del tratamiento dietético hubo una mejoría del estado nutricional y con ello un aumento de las subpoblaciones de linfocitos y del área tímica, lo que demuestra que la nutrición es un determinante crítico de la inmunocompetencia.6
En conclusión, no se encontraron diferencias significativas
en las variables relacionadas con la inmunidad celular, humoral y el complemento
total al comparar los niños que tuvieron o no bajo peso al nacer.
La frecuencia de las infecciones fue mayor en los niños que tuvieron
un bajo peso al nacer, siendo las infecciones respiratorias y gastroentéricas
las más comunes.
Subject headings: INFANT, LOWBIRTH WEIGHT; COMMUNICABLE
DISEASES/epidemiology; IMMUNITY, CELLULAR; ANTIBODY FORMATION; COMPLEMENT;
IGM; IGG; IGA; T-LYMPHOCYTES.
Recibido: 5 de octubre de 1998. Aprobado: 24 de noviembre
de 1998.
Dra. Georgina M. Zayas Torriente. Instituto de
Nutrición e Higiene de los Alimentos. Infanta No. 1158, municipio
Centro Habana, Ciudad de La Habana 10300, Cuba.
1 Master en Nutrición.
Especialista de I Grado en Pediatría.
2 Licenciada en Bioquímica. Investigadora
Agregada.
3 Doctor en Ciencias Físico-Matemática.
Investigador Auxiliar.
4 Master en Nutrición. Especialista
de I Grado en Medicina General Integral. Policlínico Manduley, La
Habana.
5 Técnica en Laboratorio Sanitario.