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Rev Cubana Aliment Nutr 1999;13(2):85-90
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Artículos originales
Consultorio 12, Policlínico "Marcio Manduley", Centro Habana
Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos
Evaluación nutricional de niños de 1 a 5 años de edad
en un consultorio médico de familia
Consuelo Macias Matos,1 Gisela Pita Rodríguez,2
Annia Pérez,3 José Reboso Pérez4 y
Graciela Serrano Sintes5
Resumen
Se evaluó el estado nutricional de niños de 1 a 5 años
de edad que se clasificaron como grupo de riesgo en la comunidad. Se realizó
el estudio en un consultorio médico de familia perteneciente a un
área de salud del municipio Centro Habana. Se evaluó un grupo
de 41 niños mediante indicadores antropométricos (peso para
talla), bioquímicos (hemoglobina, hierro sérico y vitamina
A sérica) y dietéticos (encuesta de frecuencia semicuantitativa
de consumo). Los porcentajes de adecuación de la ingesta dietética
de energía, proteínas y la mayoría de las vitaminas
fueron altos; por el contrario, el hierro y la vitamina A presentaron una
situación desfavorable, pues el 44 y 22 % de los niños no
alcanzaron el 70 % de la ingesta diaria recomendada, respectivamente. Se
encontró el 14,7 % de anémicos y el 55,2 % de los niños
tenía valores de hierro sérico inferiores a 13 µmol/L.
Todos los niños mostraron valores de vitamina A sérica en
el intervalo normal, a pesar de la deficiente ingestión, lo cual
puede deberse al consumo de leche fortificada y a que el 67 % de ellos
eran suplementados con preparados multivitamínicos que contenían
vitamina A. El 10,2 % de los niños fueron clasificados como bajo
peso y el 18 % como sobrepeso. Se recomienda al médico de familia
desarrollar actividades de educación nutricional, especialmente
sobre patrones alimentarios ricos en hierro y vitamina A.
Descriptores DeCS: EVALUACION NUTRICIONAL; MEDICOS DE FAMILIA; ESTADO
NUTRICIONAL.
El médico de familia constituye el eslabón primario del
Sistema de Salud en Cuba y tiene como función fundamental la atención
médica integral a la familia, con el objetivo de mejorar el estado
de salud de la población y alcanzar cambios positivos en los hábitos
de vida y costumbres higiénico-sanitarias de la población
por medio de una adecuada educación y promoción de salud.
En este contexto una de las actividades primordiales debe ser la vigilancia
nutricional de su población.1
Un buen estado nutricional en edades tempranas repercute en el crecimiento
y desarrollo de los niños y contribuye a asegurarles una vida larga
y saludable.2 La deficiencia de micronutrientes puede manifestarse
en esta etapa de la vida, particularmente las deficiencias de vitamina
A y hierro.
Más de 100 millones de niños de edad preescolar padecen
de carencia de vitamina A, la cual es la causa principal de ceguera infantil
en países en desarrollo, y que incluso a niveles subclínicos
hace que los niños sean más vulnerables a las infecciones
y agrava el proceso de muchas de ellas. Entre el 40 y 50 % de los niños
menores de 5 años del mundo en desarrollo padecen de carencia de
hierro. La anemia por carencia de hierro debilita el sistema inmunológico
y disminuye la capacidad física y mental. En los niños de
corta edad incluso la anemia ligera puede dañar el desarrollo intelectual.2
En Cuba, los datos de vigilancia en poblaciones centinelas permiten
hacer un estimado de que entre el 20 y 25 % de los niños de 1 a
5 años de edad presentan anemia,3 que constituye la carencia nutricional
más extendida en el país. En estudios realizados en grupos
de preescolares entre el 5 y 10 % presentan deficiencia de vitamina A,4,5
sin que hayan sido informados casos de xeroftalmía.
El objetivo de este trabajo fue evaluar el estado nutricional de niños
de 1 a 5 años, que clasifica como grupo de riesgo en la comunidad.
Métodos
Se evaluaron 41 niños (20 varones y 21 hembras), de 13 a 62 meses.
La muestra constituye el universo de este grupo de edad en un consultorio
médico de familia del municipio Centro Habana, Ciudad de La Habana.
El estudio se realizó en febrero de 1997. Se solicitó el
consentimiento por escrito de los padres para la participación de
los niños.
Los datos de la dieta se tomaron de las madres por encuesta de frecuencia
semicuantitativa de consumo, que estimaba la ingestión de alimentos
en los 30 d anteriores del interrogatorio. La ingesta de alimentos se evaluó
en términos de energía y nutrientes mediante el sistema automatizado
VAD6 que permite obtener el porcentaje de adecuación,
el cual se consideró crítico cuando era inferior al 70 %
de las ingestas recomendadas para la población cubana.7
Se tomaron muestras de sangre por punción venosa en ayunas con
material especialmente preparado para ser utilizado en la determinación
de hierro. Una alícuota de la muestra se recogió en un tubo
con anticoagulante para la determinación de hemoglobina. El resto
de la sangre se dejó coagular para separar el suero y realizar en
éste las determinaciones de hierro y vitamina A.
La determinación de vitamina A se realizó por HPLC.8
La hemoglobina se cuantificó por el método de la cianome-tahemoglobina9
y el hierro sérico por el método de la batofenantrolina.10
El punto crítico por debajo del cual se considera deficiencia de
vitamina A es 20 µg/dL, y para hierro sérico 13 µmol/L.
Se considera anemia si los valores de hemoglobina son inferiores a 110
g/L.
Se midió el peso y la talla para evaluar la distribución
percentilar de peso para la talla y se usaron las tablas de Esquivel y
Rubí11 para la clasificación en grupos.
El análisis estadístico se realizó según
el programa EPI-INFO 6.
Resultados
En la tabla 1 se presentan los porcentajes de adecuación de la dieta.
Con respecto a la energía y las proteínas, más del
90 % de la población estudiada estaba por encima del 90 % de adecuación.
Entre los micro-nutrientes el hierro y la vitamina A mostraron los porcentajes
más desfavorables, el 44 y 22 % de los niños estaban por
debajo del 70 % de adecuación respectivamente. Otro nutriente con
ingestión baja fue el calcio.
Tabla 1. Distribución de frecuencias de los porcentajes de adecuación
de la ingesta en niños de 1 a 5 años de edad de un consultorio
médico de familia
|
Porcentajes de adecuación
|
| Nutrientes |
< 70 (%)
|
70-89 (%)
|
90-110 (%)
|
> 110 (%)
|
| Energía |
0
|
3 (8,3)
|
8 (22,2)
|
25 (69,4)
|
| Proteínas |
0
|
2 (5,5)
|
2 (5,5)
|
32 (88,8)
|
| Vitamina A |
8 (22,2)
|
8 (22,2)
|
7 (19,4)
|
13 (36,1)
|
| Vitamina E |
2 (5,5)
|
5 (13,8)
|
4 (11,1)
|
25 (69,4)
|
| Vitamina B1 |
0
|
1 (2,7)
|
4 (11,1)
|
31 (86,1)
|
| Vitamina B2 |
1 (2,7)
|
1 (2,7)
|
1 (2,7)
|
33 (91,6)
|
| Vitamina B6 |
0
|
4 (11,1)
|
5 (13,8)
|
27 (75)
|
| Niacina |
6 (16,7)
|
12 (33,3)
|
5 (13,8)
|
13 (36,1)
|
| Acido fólico |
0
|
0
|
3 (8,3)
|
33 (91,6)
|
| Vitamina C |
2 (5,5)
|
1 (2,7)
|
0
|
33 (91,6)
|
| Calcio |
5 (13,9)
|
0
|
2 (5,5)
|
29 (80,5)
|
| Hierro |
16 (44,4)
|
8 (22,2)
|
6 (16,6)
|
6 (16,6)
|
n=36
En la tabla 2 se observan los resultados bioquímicos. Ningún
niño presentó valores séricos de retinol inferiores
a 20 µg/dL. Con respecto a la hemoglobina, el 14,7 % del grupo presentó
valores por debajo de 110 g/L, mientras que los resultados de hierro sérico
mostraron que el 55,2 % estaba por debajo de 13 µmol/L, lo que sugiere
una alta prevalencia de anemia latente.
Tabla 2. Niveles de vitamina A sérica, hemoglobina y hierro sérico
en niños de 1 a 5 años de edad de un consultorio médico
de familia
| Variables |
n
|
X ± DE
|
P25
|
P50
|
P75
|
| Vitamina A (µg/dL) |
34
|
32,3 ± 7,4
|
26,0
|
32,5
|
36,6
|
| Hemoglobina (g/L) |
34
|
119,5 ± 9,6
|
112
|
118
|
127
|
| Hierro (µmol/L) |
29
|
12,6 ± 4,3
|
9,2
|
12,3
|
16,4
|
En la distribución percentilar peso para talla (tabla 3), el
10,2 % de los niños eran malnutridos por defecto y el 18 % malnutridos
por exceso.
Tabla 3. Distribución según percentiles peso para talla
en niños de 1 a 5 años de edad
de un consultorio médico de familia
| Percentil |
n
|
Porcentaje
|
| Desnutridos (< 3) |
2
|
5,1
|
| Bajo peso (3-10) |
2
|
5,1
|
| Normopeso (10-90) |
28
|
71,8
|
| Sobrepeso (90-97) |
3
|
7,7
|
| Obeso (> 97) |
4
|
10,3
|
n = 39
Discusión
Del análisis de la dieta se puede inferir cómo, ya en etapas
tempranas de la vida, se manifiestan hábitos alimentarios erróneos.
De una parte, una sobrealimentación con alimentos energéticos
y proteicos que aunque aún no tiene una repercusión marcada
en el peso corporal (18 % de sobrepesos y obesos), sí se aprecia
en los porcentajes de adecuación de la dieta exageradamente altos.
Esto puede ser el reflejo de la ingestión preferencial y en cantidades
elevadas de este tipo de alimentos, la adición de azúcar
a leche, jugos, refrescos y la confección de dulces caseros con
elevado contenido de azúcar. Por otra parte, aunque la ingestión
de la mayoría de las vitaminas resultó adecuada o incluso
alta, al hacer un análisis cualitativo de la dieta llama la atención
la poca importancia que se le da al consumo de frutas y vegetales y la
falta de diversidad de éstos en la dieta. Alimentos como el berro,
la acelga, la habichuela, la zanahoria, el pimiento, la calabaza y la frutabomba
no aparecían o aparecían escasamente incluidos en el menú,
a pesar de haber disponibilidad de ellos en el mercado en el período
de la encuesta. La ingestión de frutas y vegetales y de alimentos
en general la determina, según refieren las madres, el gusto del
niño, pero por supuesto está influida por los patrones alimentarios
cubanos.
El porcentaje de anemia encontrada y sobre todo, la alta frecuencia
de deficiencia de hierro sérico parecen deberse a la deficiente
ingesta de hierro detectada en la dieta; se le suma la gran demanda de
dicho nutriente en esta etapa de la vida. Estos resultados concuerdan con
los de otros autores cubanos4,5 y con lo que ocurre en países
subdesarrollados e incluso en ciertos grupos de población de países
industrializados.2,12
Los niños pequeños constituyen el grupo más vulnerable
a la deficiencia de vitamina A. Los requerimientos para el crecimiento
a esta edad son mayores mientras que las reservas son menores; por otra
parte, la dieta de los niños pequeños a partir del destete
tiende a ser más restrictiva y limitada y la posibilidad de adquirir
enfermedades infecciosas es mayor. Las deficiencias de vitamina A y hierro
tienden a coexistir porque las deficiencias dietéticas involucran
más de un nutriente. El mecanismo que explica la relación
vitamina A-anemia no está claro, parece ser que la deficiencia de
vitamina A restringe la salida del hierro de los depósitos, y da
como resultado una sobrecarga de hierro y disminución de la absorción.13,14
El control de la deficiencia de hierro es una situación compleja.
En el mundo se están realizando esfuerzos en los últimos
años dirigidos a desarrollar programas de fortificación de
alimentos con hierro, suplementación en grupos vulnerables y a largo
plazo cambios de los hábitos alimentarios.15 En Cuba,
se realizan todas estas acciones, en este momento se trabaja en la fortificación
de la harina de trigo, lo cual beneficiará a todos los grupos de
edades.
Los valores séricos de vitamina A encontrados, a pesar de que
un cierto porcentaje de ellos tienen adecuaciones dietarias bajas, se puede
deber a 2 causas: los niños de esta edad reciben diariamente 1 L
de leche fortificada con vitamina A y el 67 % de ellos se suplementan con
tabletas de multivitamínicas que contienen vitamina A.
La baja adecuación de la ingesta de calcio está delimitada
a 5 niños que no ingieren leche ni otros productos lácteos.
En general, el grupo de niños estudiados tiene un estado nutricional
aceptable pero susceptible de ser mejorado especialmente con respecto al
hierro. De inmediato el médico de familia impuso el tratamiento
correspondiente para esta deficiencia y posteriormente, en las actividades
de educación nutricional se impartieron consejos y recomendaciones
a las madres sobre la alimentación de sus hijos haciendo énfasis
en los malnutridos por defecto y por exceso, así como mejorar los
patrones de ingestión de alimentos ricos en hierro y vitamina A
y disminuir el consumo de azúcar.
Agradecimientos
Agradecemos la colaboración de los técnicos Elsa Alonso,
Ma. A Ramos, María A. Sánchez y Fidel Peraza en la realización
de las determinaciones bioquímicas, la asesoría de las licenciadas
Isabel Martín y Ma. Asunción Hernández para las encuestas
dietéticas, así como a las técnicas Denia Reyes, Dania
Herrera y Cristina Ferrán en su realización y procesamiento;
y a la técnica Raisa Moreno por las mediciones antropométricas.
Summary
The nutritional status of 1-5 years old children classified as a risk group
in the community was evaluated. A study was conduct ed in a family physician
office of Centro Habana municipality in which 41 children were assessed
using anthropometric (weight and height), biochemical (hemoglobine, serum
iron, serum vitamin A) and dietetic indicators (semi-quentitative comsuption
frequency). The percentages of adequate dietetic consumption of energy,
proteins and most of vitamines were high but the condition of vitamin A
and iron was poor since 44 and 22 % of children did not reach the 70 %
of daily recommended ingestion respectively. It was dound that 14.7 % was
anemic and 55.2 % had serum iron values under 13 µmol/L. All the
children showed serum vitamin A values within the normal range in spite
of poor ingestion, which might be the result of both the consumption of
fortified milk and of the vitamin A-containing multivitamins preparation
given to 67 % of children. 10.2 % of children were found to be underweighted
and 18 % overweighted. The family physician is advised to develop nutrition
education activities particulary on iron and vitamin A-rich feeding patterns.
Subject headings: NUTRITION ASSESSMENT; PHYSICIANS, FAMILY; NUTRITIONAL
STATUS.
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Recibido: 15 de marzo de 1999. Aprobado: 28 de abril de 1999.
Dr. Consuelo Macias Matos. Instituto de Nutrición e Higiene
de los Alimentos. Infanta No. 1158, municipio Centro Habana, Ciudad de
La Habana 10300, Cuba.
1 Doctora en Ciencias Químicas.
Investigadora Auxiliar.
2 Especialista de II Grado en Bioquímica. Investigadora
Auxiliar.
3 Especialista de I Grado en Medicina General Integral.
4 Licenciado en Alimentos. Investigador Agregado.
5 Licenciada en Alimentos. Especialista A en Laboratorio
Sanitario.