Descriptores DeCS: EVALUACION NUTRICIONAL; ESTADO NUTRICIONAL; COMPLEJO VITAMINICO B/análisis.
Las vitaminas del complejo B participan en el metabolismo de las grasas, carbohidratos y proteínas y garantizan la integridad de múltiples funciones biológicas.
Estados subclínicos de deficiencia (niveles deficientes y marginales)
no son compatibles con un óptimo estado de salud y generan afectaciones
en el sistema inmune, en el estado de gestación, anemia, deterioro
de la capacidad de trabajo física y alteraciones psíquicas
como hipocondría, depresión e histeria.1,2
Las manifestaciones carenciales de una sola vitamina son poco comunes en humanos, y pueden sólo ocurrir por deficiencias congénitas en el metabolismo o como resultado de una restricción inusual en la ingestión dietética; lo más frecuente es encontrar deficiencias de múltiples vitaminas por su gran interrelación metabólica.3
En Cuba durante la epidemia de neuropatía (1992-1993) se encontraron deficiencias de la mayoría de las vitaminas del complejo B en la población adulta.4-6 Para continuar la vigilancia nutricional de los adultos como grupo de riesgo se evaluó el estado nutricional de vitaminas del complejo B en 2 grupos de trabajadores de Ciudad de La Habana.
La evaluación bioquímica del estado nutricional de estas vitaminas se realizó mediante técnicas de estimulación de la actividad enzimática eritrocitaria, cuyos resultados informan no sobre la situación instantánea, sino la correspondiente a un período de 3-4 meses anterior.
Las muestras de sangre de los sujetos en ayunas fueron obtenidas por venopunción, colocadas en tubos que contenían EDTA como anticoagulante y centrifugadas por 20 min a 3 000 r.p.m. para separar plasma de eritrocitos. Estos últimos fueron lavados 3 veces con solución salina (NaCl 0,9 %) y congelados a -20 °C para su uso posterior en los análisis de las vitaminas B1, B2 y B6.
La determinación de los niveles de vitaminas B1, B2 y B6 se realizó mediante las pruebas de estimulación de las enzimas eritrocitarias tanscetolasa (ETK), glutatión reductasa (EGR) y aspartato transaminasa (EASAT) respectivamente, para lo cual se utilizó el autoanalizador BIOCOBAS,7 que confiere gran automatización y alta precisión. Esas enzimas son dependientes para su actividad de las formas coenzimáticas de las vitaminas B1, B2 y B6 respectivamente. El principio de estos métodos se basa en el cálculo del grado de estimulación de la enzima con su coenzima (forma activa de la vitamina), mediante la medición de la actividad enzimática con la adición de la coenzima in vitro (actividad estimulada de la enzima) y sin la coenzima (actividad enzimática basal). El grado de estimulación dependerá del grado de saturación de la enzima con su coenzima y esto, a su vez, de la disponibilidad de la vitamina en el organismo. Por tanto, en un individuo con buenas reservas de estas vitaminas, al adicionar una cantidad de vitamina in vitro resultará en un incremento pequeño de la actividad enzimática, mientras que en otro, con una reserva pobre de vitaminas causará un gran incremento de la actividad de la enzima estimulada.8,9
Los resultados se expresan normalmente como coeficiente de activación:
Actividad enzimática
estimulada
a= ------------------------------------------
Actividad enzimática basal
Los puntos de corte para la clasificación de los resultados en las categorías de riesgo de las vitaminas son los siguientes: Se clasifica como normal si el coeficiente de activación es menor o igual a 1,15 para la ETK, a 1,30 para la EGR y a 1,50 para la EASAT. De igual forma, se clasifica como marginal si el coeficiente de activación está entre 1,15-1,20; 1,30-1,80 y 1,50-2,00 para cada una de ellas respectivamente y como deficiente si son superiores a 1,20; 1,80 y 2,00.
Se realizaron encuestas dietéticas en las que se registró la frecuencia de consumo de alimentos por 1 mes y se estimó el promedio de ingestión diaria de cada una de las vitaminas con el empleo del programa automatizado de evaluación de dietas Nutrisis.10
Se midió el peso y la talla y se calculó el índice de masa corporal (IMC)=peso en kg/talla en m2.
Los resultados fueron expresados en términos de medias y desviaciones estándar de cada grupo; las diferencias entre las medias fueron analizadas por la prueba de Kruskal-Wallis mediante el programa Epi Info 6. Se seleccionó un nivel de significación del 5 %.
Tabla 1. Valores medios de las pruebas de estimulación de enzimas eritrocitarias dependientes de vitaminas del complejo B en adultos supuestamente sanos en el grupo 1
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| Total n=93 |
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| Sexo | |||
| Hombres (n=84) |
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| Mujeres (n=9) |
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| Edad (años) | |||
| 16-30 (n=14) |
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| 31-59 (n=77) |
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| > 60 (n=2) |
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| Hábito de fumar | |||
| Sí (n=51) |
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| No (n=42) |
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| IMC (kg/m2) | |||
| £ 19,99 (n=24) |
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| 20-24,99 (n=55) |
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| ³ 25 (n=14) |
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| Total n= 87 |
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| Sexo | |||
| Hombres (n=20) |
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| Mujeres (n=67) |
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| Edad (años) | |||
| 16-30 (n=33) |
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| 31-59 (n=49) |
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| > 60 (n=5) |
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| Hábito de fumar | |||
| Sí (n=37) |
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| No (n=34) |
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| IMC (kg/m2) | |||
| £ 19,99 (n=15) |
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| 20-24,99 (n=37) |
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| ³ 25 (n=20) |
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Los resultados indican un déficit de estas vitaminas pues se encontraron en el intervalo de valores marginales y deficientes en ambos grupos, excepto para la vitamina B6 en el grupo 1.
No se hallaron diferencias significativas entre las medias de los niveles de vitaminas pertenecientes a los diferentes subgrupos de cada variable, incluyendo a las medias de los niveles de vitaminas del grupo de fumadores y no fumadores.
Con respecto a la ingestión dietética de las vitaminas estudiadas, más del 20 % de la población en ambos grupos mostraron una ingestión menor del 70 % de la recomendación diaria, 24,7 y 23,6 % para B1, 57,7 y 60,5 % para B2 y 58,8 y 58,9 % para B6 respectivamente.
Más del 50 % de la población presentó niveles deficientes y subóptimos de las vitaminas B1 y B2, mientras más del 80 % de la población del primer grupo mostró niveles normales de vitamina B6, y sólo el 50 % de la población del segundo grupo permaneció en esa categoría (tablas 3 y 4).
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| Vitamina B1 | ||||||
| (a ETK) |
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| Vitamina B2 | ||||||
| (a EGR) |
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| Vitamina B6 | ||||||
| (a EASAT) |
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| Vitamina B1 | |||||||
| (a ( ETK) |
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| Vitamina B2 | |||||||
| (a EGR) |
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| Vitamina B6 | |||||||
| (a EASAT) |
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Una comparación de los indicadores nutricionales entre los 2 grupos se presenta en la tabla 5. Las medias de los niveles de vitaminas B1 y B6 y de la ingestión dietética diaria de B1 y de B2 fueron significativamente diferentes. Para las medias de los niveles de vitamina B2, IMC y la ingestión dietética diaria de B6 no se observaron diferencias significativas entre grupos.
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| Vitamina B1 (a ETK) |
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| Vitamina B2 (a EGR) |
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| Vitamina B6 (a EASAT) |
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| Ing. B1 (mg/d) |
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| Ing. B2 (mg/d) |
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| Ing. B6 (mg/d) |
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| IMC (kg/m2) |
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En la tabla 6 se muestran los porcentajes de individuos deficientes para cada una de las vitaminas clasificados en suplementados y no suplementados. Se observa que para las vitaminas B1 y B2 el porcentaje de individuos deficientes en el grupo no suplementado es superior con respecto al suplementado en ambos grupos.
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| Población |
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| Grupo 1 n= 81 | |||
| Suplementado |
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| (n=3) |
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| No suplementado |
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| (n=21) |
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| Grupo 2 n=70 | |||
| Suplementado |
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| (n=3) |
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| No suplementado |
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| (n=23) |
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Con respecto al IMC no se encontraron diferencias entre ambos grupos.
Las vitaminas del complejo B desempeñan una función importante como coenzimas del metabolismo de destoxificación, por lo que sus requerimientos están incrementados en fumadores.12,13 En un estudio realizado por Chi y otros14 en ancianos institucionalizados supuestamente sanos se encontró que los no fumadores tenían una concentración media de vitamina B1 en orina superior a los fumadores (p < 0,01), tanto en los hombres como en las mujeres. Similar resultado se ha obtenido en otros estudios con respecto a la vitamina B2, donde el hábito de fumar incrementa significativamente el riesgo de presentar bajos niveles de ésta.15,16 Sin embargo, en un estudio similar al anterior realizado en ancianos residentes en sus casas, no se encontraron diferencias entre los fumadores y no fumadores en relación con la vitamina B1.14 En un estudio realizado en Francia2 no se encontró un efecto negativo entre el hábito de fumar y los niveles de las vitaminas B1, B2 y B6.
El alto porcentaje de individuos con una ingestión menor del 70 % de la recomendación diaria para cada vitamina evaluada en ambos grupos demuestra que una baja ingestión de alimentos ricos en vitamina B1 (cereales no refinados, vísceras, carne de cerdo, levaduras) y en vitamina B2 (leche y sus derivados, hígado, huevos, carnes) constituye una de las principales causas de los altos porcentajes de deficiencias de estas vitaminas encontradas en ambos grupos de población adulta. Esto pudo deberse a la baja disponibilidad y difícil acceso de la población a dichos productos en el año del estudio. Por otra parte, métodos inadecuados de preparación, cocción y almacenamiento de los alimentos pueden reducir su contenido nutricional considerablemente; además, es preciso tener en cuenta que estas vitaminas, al ser hidrosolubles, no son almacenadas en el cuerpo en una extensión apreciable, por lo que deben ingerirse con frecuencia, y que sus requerimientos se incrementan con el ejercicio físico y con una alta ingestión de carbohidratos, esto último es característico en la dieta cubana.
La vitamina B6 está ampliamente distribuida en los alimentos y puede ser sintetizada por la flora intestinal,15 por lo que es difícil encontrar deficiencias subclínicas y clínicas. Los resultados obtenidos en el grupo 1 apoyan lo anterior; pero en el grupo 2 fue mayor el porcentaje de individuos con niveles subóptimos.
La posible influencia de la estación del año se ve reflejada al encontrarse diferencias significativas entre la media de ingestión diaria de vitaminas B1 y B2 de los grupos 1 y 2, y para la B6 aunque no fue significativamente diferente, el promedio de ingestión diaria del grupo 2 fue inferior al grupo 1. Los porcentajes de adecuación de las vitaminas B1, B2 y B6 en el grupo 2 fueron 70, 58 y 73 % respectivamente y en el grupo 1 fueron 93, 72 y 77 % respectivamente. El grupo 2 fue evaluado en noviembre, época en la que escasean los vegetales verdes. Esto puede explicar la mayor frecuencia de individuos con niveles de vitaminas marginales y deficientes.
La menor frecuencia de individuos deficientes en vitaminas B1 y B2 que recibieron suplementos confirma que si la dieta es escasa en fuentes de vitaminas, la suplementación puede ser eficaz para el mantenimiento, así como para la prevención de carencias de estas vitaminas.
El alto porcentaje de individuos aparentemente sanos con niveles subóptimos de vitaminas, fundamenta la importancia de la realización de ensayos bioquímicos en grupos de población para la detección temprana del agotamiento de las reservas hísticas de estas vitaminas, dirigida a la prevención de deficiencias subclínicas que puedan afectar de forma silente el estado de salud de la población.
Subject headings: NUTRITION ASSESSMENT; NUTRITIONAL STATUS; VITAMIN B COMPLEX/ analysis.
Recibido: 20 de julio de 1999. Aprobado : 24 de septiembre de 1999.
Lic: Yeneisy Lanyau Domínguez. Instituto de Nutrición
e Higiene de los Alimentos. Infanta No.1158, municipio Centro Habana, Ciudad
de La Habana 10300, Cuba.