Formato PDF
Áreas musculares del muslo y la pierna estimadas por antropometría
y tomografía axial computadorizada en varones adultos
Centro Provincial de Medicina del Deporte Holguín
Jorge Alberto Fernández Vieitez,1 José
Alberto Álvarez Cuesta2 y Luis Williams Wilson3
RESUMEN
En una muestra de 17 varones adultos (edad: 26 ± 5 a; peso: 76,3
± 7,1 kg y talla 177,2 ± 3,9 cm) se determinaron las diferencias,
relaciones e intercambiabilidad entre las áreas musculares (cm2)
de los miembros inferiores (muslo medial y pierna máxima) estimadas
por antropometría (área muscular = [circunferencia del miembro
(cm) - 0,31416 pliegue cutáneo (mm)]2/12,5664) y tomografía
axial computadorizada (TAC). El método antropométrico sobrestimó
las áreas musculares en ambas regiones (muslo: + 9,0 ± 12,8;
p = 0,01 y pierna: + 8,5 ± 11,2; p = 0,006). La relación
entre los 2 procedimientos fue estadísticamente significativa (muslo:
r = 0,9; p = 8,8.10-7 y pierna: r = 0,52; p = 0,03). Ambos métodos
resultaron intercambiables, pues ni el coeficiente de correlación
(muslo: r = 0,42; pierna: r = 0,38) ni la pendiente de regresión
(muslo: b = 0,21 ± 0,12; pierna: b = -0,44 ± 0,28) entre
las diferencias (antropometría-TAC) y los promedios (antropometría
+ TAC/2) entre ambos procedimientos resultaron estadísticamente
significativos (p>0,05). Se concluye que el método antropométrico
requiere de ciertas correcciones para estimar con mayor exactitud las áreas
musculares de los miembros inferiores.
Descriptores DeCS: PIERNA/anatomía e histología;
MUSLO/anatomía e histología; GROSOR DE PLIEGUES CUTANEOS;
MUSCULOS/anatomía e histología; TOMOGRAFIA COMPUTARIZADA
POR RAYOS X
El creciente interés en la cuantificación del grado de
muscularidad, instado por su relación con aspectos de la salud humana
como: el estado nutricional,1,2 la independencia funcional,3
la inmunocompetencia4 y el desarrollo biológico5
entre
otros, ha propiciado la aplicación de diferentes métodos
para estimar la masa muscular esquelética.6-9
Entre las aproximaciones antro-pométricas empleadas como indicadores
de muscularidad se cuentan las circunferencias y áreas musculares
de miembros, las cuales a partir de ciertas asunciones de dudosa certeza,10,11
se basan esencialmente en restar a la circunferencia neta del miembro p
veces el grosor del correspondiente pliegue cutáneo.
El uso de valores antropométricos del brazo ha dominado históricamente
la literatura como índice funcional de malnutrición energético-proteica.12,13
Sin embargo, aproximadamente el 55 % de la masa muscular se encuentra en
los miembros inferiores, con sólo el 18-20 % en los superiores.14
A pesar de ello escasean los estudios destinados a valorar la exactitud
de las predicciones antropométricas de áreas musculares en
esta región del cuerpo.
El presente trabajo tiene como objetivo determinar las diferencias,
relaciones e intercambiabilidad entre los valores de área muscular
de las extremidades inferiores (muslo medial y pierna máxima) estimados
por antropometría y por tomografía axial computadorizada
(TAC) como criterio de referencia, en una muestra de adultos varones.
MÉTODOS
Se tomó una muestra de 17 varones adultos (edad: 26 ± 5 a;
peso: 76,3 ± 7,1 kg y talla: 177,2 ± 3,9 cm) que accedieron
voluntariamente y con consentimiento informado a participar en el estudio.
A todos los sujetos se les realizaron mediciones antropométricas,
para lo cual se siguieron las recomendaciones técnicas establecidas,15
previo marcaje con lápiz dermográfico del sitio exacto. Las
dimensiones en cuestión fueron:
-
Circunferencias (cm): con ayuda de una cinta métrica tipo
SPS de fabricación alemana y precisión de 0,1 cm. Se tomaron
en las regiones del muslo medial (CM) y de la pierna máxima (PM).
-
Pliegues cutáneos: se empleó un calibrador de pliegues
cutáneos Holtain Ltd. (Crymych, U.K) con precisión de 0,2
mm y presión constante de 10 g/mm2. Se tomaron los pliegues
del muslo frontal (PM) y de la pierna medial (PP), justamente en el mismo
sitio donde se registraron las circunferencias.
Con estas dimensiones se calcularon las áreas musculares (cm2)
del muslo medial (AMM) y la pierna máxima (AMP) según las
ecuaciones:
AMM = [(CM-0,31416.PM)2]/12,5664
AMP= [(CP-0,31416.PP)2]/12,5664
A continuación se realizó un corte tomográfico
transversal justo en los sitios en que se efectuaron las mediciones antropométricas
(muslo medial y pierna máxima). Para ello se empleó un equipo
de TAC del tipo helicoidal de la firma Siemens. A las imágenes obtenidas
se les hizo una reconstrucción volumétrica irregular, determinándose
el área muscular de cada región por TAC.
Los datos descriptivos se ofrecen en media ± desviación
estándar.
Los valores de AM obtenidos por uno y otro método en cada región
se compararon mediante la prueba t de Student para datos pareados, mientras
que su relación se determinó por medio del coeficiente de
correlación (r) de Pearson. La intercambiabilidad entre los métodos
se obtuvo mediante la prueba de Bland y Altman.16
RESULTADOS
La AMM (211,1 ± 28,9 cm2) y la AMP (96,0 ± 9,1
cm2) estimadas antropométricamente fueron 4,2 y 9,0 %,
respectivamente, superiores a las determinadas por TAC (tabla 1). Tales
diferencias resultaron de interés estadístico (muslo: + 9,0
± 12,8 cm2; p = 0,01; pierna: + 8,5 ± 11,8 cm2;
p = 0,006).
TABLA 1. Valores (media ± desviación estándar)
de las áreas musculares del muslo y la pierna obtenidas por antropometría
y TAC
| Región |
Antropometría
|
TAC
|
Diferencia
|
Prob.
|
| Muslo medial |
211,1 ± 28,9
|
202,2 ± 23,6
|
+9,0 ± 12,8
|
0,01
|
| Pierna máxima |
96,0 ± 9,1
|
87,4 ± 12,9
|
+8,5 ± 11,2
|
0,006
|
Diferencia = valor obtenido por antropometría - valor obtenido
por TAC. Prob. = probabilidad estadística
Los coeficientes de correlación (r) entre los valores de AM obtenidos
por cada uno de los métodos fueron estadísticamente significativos
en ambas regiones (tabla 2). En el muslo el r fue mayor que en la pierna,
región ésta en la que el método antropométrico
explicó sólo el 27 % de la varianza de las magnitudes determinadas
por TAC.
TABLA 2. Análisis de correlación entre los valores
de áreas musculares obtenidos por antropometría y TAC
|
Error
|
| Región |
r
|
r2
|
típico
|
Probabilidad
|
| Muslo medial |
0,90
|
0,81
|
10,6
|
8,8.10-7
|
| Pierna máxima |
0,52
|
0,27
|
11,3
|
0,03
|
r=coeficiente de correlación lineal de Pearson; r2=
coeficiente de determinación
En la prueba de intercambiabilidad de Bland y Altman16 (tabla
3), el r (muslo: 0,42; pierna: 0,38) y la pendiente de regresión
(muslo: b = 0,21 ± 0,12; pierna: b = -0,44 ± 0,28) entre
las diferencias (antropometría-TAC) y los promedio (antropometría
+ TAC/2) no resultaron estadísticamente significativos (p > 0,05).
TABLA 3. Análisis de regresión entre las diferencias
y los promedio de los valores de área muscular obtenidos por ambos
métodos (prueba de intercambiabilidad de Bland y Altman)
| Región |
r
|
ß
|
Probabilidad
|
| Muslo medial |
0,42
|
0,21 ± 0,12
|
0,09
|
| _Pierna máxima |
0,38
|
-0,44 ± 0,28
|
0,13
|
r = coeficiente de correlación lineal de Pearson; b = pendiente
de regresión.
DISCUSIÓN
Los mayores valores de AM estimados antropométricamente (tabla 1)
indican una tendencia a la sobreestimación por parte de este método
al compararlo con la TAC como criterio de referencia.
Otros autores,10,11,13,14 han informado hallazgos similares
en la región mesobraquial, con magnitudes de sobrestimación
que oscilan desde el 20 al 25 % hasta el 35 % y que se incrementan en las
mujeres ancianas y obesas.10,11 Las diferencias relativamente
menores en nuestro trabajo podrían deberse, al menos en parte, a
que los individuos estudiados eran jóvenes varones sin un franco
incremento de tejido adiposo.
La ventaja de los métodos indirectos radica en su bajo costo
y en que no requieren de equipos complejos. Sin embargo, ellos se basan
en suposiciones referentes a la geometría de los tejidos que conducen
a una pobre exactitud de las determinaciones.17 Entre estas
asunciones se cuentan: que tanto el perímetro del miembro como el
compartimento muscular son circulares, y que el grosor del anillo de tejido
adiposo que rodea al músculo es homogéneo.
La significación estadística de los rs entre
los valores de AM obtenidos por los 2 métodos (tabla 2) indica que
existe una estrecha relación entre ellos, la cual es más
marcada a nivel del muslo. Ello coincide con la diferencia relativamente
mayor entre los promedio en la pierna (tabla 1). Coeficientes de correlación
similares han sido informados por otros autores10,11 en el sitio
mesobraquial. Martin y otros18 encontraron correlaciones
aun mayores entre las circunferencias corregidas del muslo y la pierna
y la masa muscular total disecada de cadáveres humanos.
Sin embargo, es inapropiado emplear el r para examinar la comparabilidad,
pues éste es una medida de asociación y no de concordancia.
Luego, mediciones altamente correlacionadas no son necesariamente intercambiables.19
Por
tal razón se utilizó la prueba de Bland y Altman,16
la cual se basa en un análisis de regresión entre las diferencias
(antropometría-TAC) y los promedio (antropometría + TAC/2)
entre ambos métodos. La nula significación estadística
del r y de la pendiente de regresión (tabla 3), indica que la discrepancia
entre ellos se mantiene constante en todo el intervalo de la distribución
y no se incre-menta con el aumento de los valores de AM. Por tanto los
métodos resultaron intercambiables, incluso en la pierna donde la
diferencia fue relativamente mayor y el r menor. En la literatura revisada
sólo se encuentran estudios de intercam-biabilidad entre métodos
de estimación de la composición corporal para el porcentaje
de grasa y la masa libre de grasa.19,20
En conclusión, nuestros hallazgos sugieren que el método
antropométrico requiere de ciertas correcciones que permitan estimar
con mayor exactitud las AMs de los miembros inferiores.
AGRADECIMIENTOS
Expresamos nuestra más sincera gratitud a los doctores Eduardo
de Valle Morejón y Magalys Moreno por la revisión
crítica del manuscrito.
SUMMARY
In a sample of 17 males (age 26 ± 5 years; weight 76.3 ±
7.1 kg and height 177.2 ± 3.9cm) the differences, ratios and interchangeability
among muscle areas (cm2) of lower limbs (medial thigh and maximum
leg) were determined by anthropometry (muscle area= [limb circumference
(cm)- 0.31416 skinfold (mm)]2 /12.5664 and computed tomography.
The anthropometric method overestimated muscle areas in both regions (thigh
+ 9.0 ± 12.8; p= 0.01 and leg: +8.5 ± 11.2; p=0.006). Relation
between the two procedures was statistically significant (thigh r=0.9;
p= 8.8 .10-7 and leg r=0.52; p=0.03). Both methods were interchangeable
since neither the correlation coefficient (thigh r=0.42; leg r=0.38) nor
the regression gradient (thigh b __0.21 ± 0.12; leg b = -0.44±
0.28) between the differences (anthropometry ? TAC) and the averages (anthropometry
+ TAC/ 2) in both methods were statistically significant (p>0.05). It was
concluded that the anthropometric method requires certain adjustments to
be able to estimate more accurately the muscle areas of lower limbs.
Subject headings: LEG/anatomy and histology; THIGH/anatomy and
histology; SKINFOLD THICKNESS;.
MUSCLE/anatomy and histology; TOMOGRAPHY; X-RAY COMPUTED
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
-
Koch J. The role of body composition measurements in wasting syndromes.
Semin Oncol 1998;25(Suppl 6):12-9.
-
Nair KS. Muscle protein turnover: methodological issues and the effect
of aging. J Gerontol 1995;50(Spec):107-12.
-
Izquierdo M, Aguado X. Efectos del envejecimiento sobre el sistema neuromuscular.
Arch Med Dep 1998;25:299-306.
-
Mariani E, Ravaglia G, Forti P, Meneghetti A, Tarozzi A, Maioli F, et al.
Vitamin D, thyroid hormones and muscle mass influence natural killer (NK)
innate immunity in healthy nonagenarians and centenarians. Clin Exp Immunol
1999;116:19-27.
-
Roche AF, Wellens R, Guo SS. Relationship of skeletal age to limb composition
during prepubescence. Am J Hum Biol 1996;6:673-9.
-
Wang ZM, Gallagher D, Nelson ME, Matthews DE, Heymsfield SB. Total-body
skeletal muscle mass: evaluation of 24 h urinary excretion by computerized
axial tomography. Am J Clin Nutr 1996;63:863-9.
-
Roche AF, Wellens R, Guo SS, Siervogel RM, Boska MD, Northeved A, et al.
High frecuency energy absorption and the measurement of limb muscle. Asia
Pac J Clin Nutr 1995;4:199-201.
-
Ross R. Magnetic resonance imaging provides new insights into the characterization
of adipose and lean tissue distribution. Can J Physiol Pharmacol 1996;74:778-85.
-
Fernández Vieitez JA, García Suárez RM. Índices
de relación peso-talla como indicadores de masa muscular en el adulto
del sexo masculino. Rev Cubana Aliment Nutr 1998;12:35-9.
-
Roche AF. Anthropometry. En: Wahlqvist ML, Davis L, Hus-Hage BHH, Kouris-Blazos
A, Scrimshaw HS, Steen B, et al. Eds. Food habits in later life. A cross
cultural study. Washington DC:United Nations University; 1996:1-53.
-
Lukaski HC. Estimation of muscle mass. En: Roche AF, Heymsfield SB, Lohman
TG, eds. Human body composition. Champaign: Human Kinetics; 1996:109-28.
-
Berdasco Gómez A, Romero del Sol JM. Circunferencia del brazo como
evaluadora del estado nutricional del adulto. Rev Cubana Aliment Nutr 1998;12:86-90.
-
Brodie D, Moscrip V, Hutcheon R. Body composition measurement: a review
of hydrodensitometry, anthropometry, and impedance methods. Nutrition 1998;14:296-310.
-
Malina RM. Regional body composition: age, sex and ethnic variation. En:
Roche AF, Heymsfield SB, Lohman TG, eds. Human body composition. Champaign:
Human Kinetics; 1996:205-16.
-
Lohman TG, Roche AF, Martorell R. Anthropometric standardization reference
manual. Champaign: Human Kinetics; 1988.
-
Bland JM, Altman DG. Statistical method for assessing agreement between
two methods of clinical measurement, Lancet 1986;1:307-10.
-
Conley KE, Cress ME, Jubrias SA, Esselman PC, Odderson IR. From muscle
properties to human performance, using magnetic resonance. J Gerontol 1995;50(Spec):35-40.
-
Martin AD, Spenst LF, Drinwater DT, Clarys JP. Anthropometric estimation
of muscle mass in men. Med Sci Sports Exerc 1990;22:729-33.
-
Risser JMH, Rabeneck L, Foote LW, Klish WJ. A comparison of fat-free mass
estimates in men infected with the human immunodeficiency virus. JPEN 1995;19:28-32.
-
Ellis KJ, Wong WW. Human hydrometry: comparison of multifrecuency bioelectrical
impedance with 2H2O and bromine dilution. J Appl
Physiol 1998;85:1056-62.
Recibido: 14 de febrero del 2000. Aprobado: 22 de marzo del 2000.
Jorge Alberto Fernández Vieitez. Centro Provincial de
Medicina del Deporte, Frexe 244 entre Máximo Gómez y Pepe
Torres, Holguín, CP 80100, Cuba.
.
1Investigador.
2Especialista de I Grado en Radiología. Hospital
Docente General "Lucia Íñiguez Landín".
3Especialista de I Grado en Medicina del Deporte.