Centro Provincial de Medicina del Deporte. Holguín
Jorge Alberto Fernández Vieitez,1 José Alberto Álvarez Cuesta2 y Luis Williams Wilson3
Se evaluaron 3 métodos antropométricos para estimar el área muscular del muslo (AMM, cm2). Se tomó una muestra de 17 varones jóvenes en los que se estimó el AMM por las fórmulas de Gurney-Jellife, Jones-Pearson y Housh y otros. En el mismo sitio donde se realizaron las mediciones de circunferencias y pliegues cutáneos se determinó el AMM por tomografía axial computadorizada (TAC), empleada como criterio de referencia con el cual se compararon los valores antropométricos. Los métodos de Gurney-Jelliffe y Jones-Pearson sobrestimaron significativamente el AMM obtenida por TAC (9,0 ± ±12,8 cm2 [4,4 %]; p = 0,01 y 22,0 ± 14,9 cm2 [10,9 %]; p = 1,6 . 10-5, respectivamente), mientras que el de Housh y otros subestimó los valores de la TAC (-48,8 ± ±11,7 cm2 [24,1 %]; p = 9,4 . 10-12). La ecuación de Gurney-Jelliffe fue la única que resultó intercambiable con la TAC, al obtener un coeficiente de correlación (r) y una pendiente de regresión (b) para la diferencia y el promedio entre ambos métodos no significativos estadísticamente (r = 0,421; b= 0,21 ± 0,12, p = 0,09). Se concluye que de los 3 métodos antropométricos estudiados, el de Gurney-Jelliffe ofrece los valores más exactos de AMM.
DeCS: MUSLO; TOMOGRAFIA COMPUTADORIZADA POR RAYOS X; INDICE DE MASA CORPORAL; ANTROPOMETRIA/métodos.
Existen hoy suficientes evidencias científicas que sustentan la importancia de la masa muscular esquelética (MM) como indicador de las reservas proteicas del organismo1 y la densidasd ósea.2 La pérdida de tejido muscular (sarcopenia) asociada con el envejecimiento3 y el desuso4 implica un deterioro del estado de salud y la independencia funcional, mediados por un aumento del riesgo de caídas, trastornos en el equilibrio,5 así como un decremento de la inmunocompetencia,6 entre otros aspectos.
Aunque se han desarrollado diferentes métodos7 para cuantificar la MM, el enfoque antropométrico continúa siendo la alternativa de elección en grandes estudios poblacionales por su bajo costo, inocuidad y relativa confiabilidad.8 Entre las múltiples aproximaciones antropométricas para cuantificar el grado de muscularidad se encuentran las circunferencias y áreas musculares de los miembros. Históricamente el sitio mesobraquial ha sido el más utilizado. Sin embargo, la MM de los miembros inferiores, especialmente en los muslos, ha cobrado un creciente interés, por que la mayor parte del tejido muscular se acumula en las extremidades inferiores.9
En un reciente estudio10 se informó que el método propuesto por Gurney-Jelliffe11 estima con relativamente buena exactitud las áreas musculares del muslo (AMM, cm2) y la pierna obtenidas por tomografía axial computadorizada (TAC). No obstante, existen otras fórmulas para calcular el AMM, a pesar de lo cual escasean las investigaciones destinadas a comparar la validez entre diferentes procedimientos. Luego, se desconoce cuál de ellos es el más adecuado para grupos poblacionales específicos.
El presente trabajo tuvo como objetivo comparar la exactitud de 3 métodos antropométricos diferentes para calcular el AMM. Para ello se utilizó como criterio de referencia los valores de AMM obtenidos por TAC.
La muestra de estudio estuvo constituida por 17 varones adultos cuyas características generales se ofrecen detalladamente en un anterior trabajo.10
A todos los sujetos se les midió la circunferencia y el pliegue cutáneo del muslo derecho en el punto medio entre el trocanterio y el tibiale. El instrumental antropométrico estuvo constituido por una cinta métrica de fibra de vidrio (Alemania) y un calibrador de pliegues cutáneos tipo Holtain (U.K.), con precisión de 0,1 cm y 0,2 mm, respectivamente.
Con la circunferencia y el pliegue cutáneo del muslo se calculó el AMM a través de 3 ecuaciones diferentes propuestas por: Gurney-Jellife11, Jones-Pearson12 y Housh y otros.13
Justo en el mismo sitio donde se tomaron las dimensiones antropométricas se obtuvo el AMM mediante un corte tomográfico en una unidad de TAC del tipo helicoidal marca Somaton (Alemania). Dicha AMM se consideró el criterio de referencia contra el cual se contrastaron los valores obtenidos por las fórmulas antropométricas.
Tanto para las mediciones corporales como para las determinaciones tomográ-ficas, se siguieron las recomendaciones técnicas descritas en otras fuentes.7,9,10
Los datos descriptivos se ofrecen en media ± desviación estándar, mínimo y máximo. Los valores promedio de AMM estimada por cada uno de los métodos antropométricos se compararon con los obtenidos por TAC mediante la prueba t de Student para datos pareados. La relación entre las determinaciones antropométricas y tomográficas se evaluó por un análisis de correlación simple. La intercambiabilidad entre las ecuaciones y la TAC se valoró por medio de la prueba de Bland y Altman.14 Se tomó un nivel de significación estadística del 95 % ( p £ 0,05).
El AMM promedio estimada por los 3 métodos antropométricos se diferenció significativamente del valor obtenido por TAC (tabla 1). Las ecuaciones de Gurney- -Jelliffe y Jones-Pearson sobrestimaron el AMM (9,0 ± 12,8 cm2 [4,4 %]; p=0,01 y 22,0 ±14,9 m2 [10,9 %], p=1,6.10-5, respectivamente), mientras que la de Housh y otros la subestimó (-48,8±11,7 cm2 [24,1 %]; p=9,4.10-12).
El método de Gurney-Jelliffe ofreció los valores de AMM más próximos a los determinados por TAC (tabla 1).
Tabla 1. AMM (cm2 ) estimada por los 3 métodos antropométricos estudiados y por TAC
| Método | Media ± desviación estándar | Mínimo | Máximo | Diferencia con respecto a la TAC | Probabilidad |
| TACa |
202,2 ± 23,6
|
152,2
|
241,8
|
-
|
-
|
| Gurney- Jelliffea |
211,1 ± 29,9
|
158,4
|
270,4
|
9,0 ± 12,8
|
0,01
|
| Jones-Pearson |
224,1 ± 30,1
|
168,8
|
290,3
|
22,0 ± 14,9
|
1,6·10_5
|
| Housh y otros |
153,4 ± 16,4
|
122,1
|
183,5
|
-48,8 ± 11,7
|
9,4·10_12
|
a= datos tomados de la referencia 10. Fernández Vieitez JA, Álvarez Cuesta JA, Williams Wilson L. Áreas musculares del muslo y la pierna por antropometría y tomografía axial computadorizada en adultos del sexo masculino. Rev Cubana Aliment Nutr (en prensa).
Los 3 métodos estudiados se correlacionaron significativamente con la TAC, con coeficientes de correlación (r) muy similares (tabla 2).
Tabla 2. Análisis de correlación entre los valores de AMM obtenidos por TAC y estimados por los 3 métodos antropométricos estudiados
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Método
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Coeficiente de correlación
|
Coeficiente de determinación
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Probabilidad
|
| Gurney-Jelliffea |
0,90
|
0,81
|
8,8·10_7
|
| Jones-Pearson |
0,88
|
0,78
|
2,6·10_6
|
| Housh y otros |
0,89
|
0,79
|
1,5·10_6
|
a= datos tomados de la referencia 10. Fernández Vieitez JA, Álvarez Cuesta JA, Williams Wilson L. Áreas musculares del muslo y la pierna estimadas por antropometría y tomografía axial computadorizada en adultos del sexo masculino. Rev Cubana Aliment Nutr (en prensa).
En la prueba de intercambiabilidad de Bland y Altman14 (tabla 3) sólo la fórmula de Gurney-Jelliffe alcanzó un r y una pendiente de regresión (b) entre las diferencias (antropometría - TAC) y los promedio (antropometría + TAC/2), no significativos estadísticamente (p=0,09). En las ecuaciones restantes tanto el r como la b resultaron de interés estadístico (p<0,05).
Tabla 3. Análisis de regresión entre las diferencias (AMM por antropometría-AMM por TAC) y los promedio (AMM por antropometría + AMM por TAC/2). Prueba de Bland y Altman
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Método
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Coeficiente de correlación
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Pendiente de regresión
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Probabilidad
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| Gurney-Jelliffea |
0,421
|
0,21 ± 0,12
|
0,09
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| Jones-Pearson |
0,499
|
0,28 ± 0,13
|
0,04
|
| Housh y otros |
0,637
|
-0,38 + 0,12
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0,006
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a= datos tomados de la referencia 10. Fernández Vieitez JA, Álvarez Cuesta JA, Williams Wilson L. Áreas musculares del muslo y la pierna estimadas por antropometría y tomografía axial computadorizada en adultos del sexo masculino. Rev Cubana Aliment Nutr (en prensa).
El sitio mesobraquial ha sido el más utilizado para la determinación del área muscular.15 Por esta razón la mayoría de los estudios encaminados a evaluar la exactitud de las predicciones antropométricas se han centrado en dicha región.
Un hallazgo habitual es la sobresti-mación del área muscular obtenida antropométricamente al compararla con criterios de referencia como la TAC, la RMN o la disección de cadáveres8,9,15 (Esquivel Lauzurique M. Evaluación antropométrica de la composición corporal en niños y adolescentes. La Habana: Departamento de Crecimiento y Desarrollo. Facultad de Ciencias Médicas "Julio Trigo". 1995.) Tales resultados coinciden con los aquí encontrados en las ecuaciones de Gurney-Jelliffe y Jones-Pearson (tabla 1). Contrariamente, la fórmula propuesta por Housh y otros13 subestimó apreciablemente los valores determinados por TAC. Una probable explicación a este hecho podría estar dada en que Housh y otros13 hayan excluido el área ósea en las determinaciones tomográficas del AMM, mientras que en nuestro trabajo se incluyó el hueso en las mediciones tomográficas.
Overend y otros16 y Knapik y otros17 realizaron sendos trabajos análogos al nuestro al centrarse en el AMM. Los criterios de referencia empleados fueron la TAC y la RMN, respectivamente. Los resultados de ambos grupos coinciden de forma general con los informados en este estudio. Sin embargo, estos autores solo analizaron un modelo antropométrico de redicción.
La más pequeña, aunque significativa, diferencia mostrada por la ecuación de Gurney-Jelliffe (9,0±12,8 cm2 [4,4 %]; p=0,01) al compararla con la TAC, indica que este método es el que ofrece valores más próximos a los obtenidos por TAC.
Recientemente Weiss y otros18 compararon la efectividad de varios métodos (incluido el de Jones-Pearson) para valorar la hipertrofia muscular inducida por el ejercicio de fuerza. Estos investigadores encontraron que no todos los procedimientos son igualmente sensibles para identificar los cambios provocados por el entrenamiento, lo que sugiere la necesidad de detectar los que resulten más confiables.
Los significativos r encontrados al correlacionar cada método antropométrico con la TAC (tabla 2) no parecen indicar que exista necesariamente una buena correspondencia entre ellos, pues en la prueba de intercambiabilidad de Bland y Altman14 (tabla 3) sólo la ecuación de Gurney-Jelliffe mostró resultados satisfactorios (r y b no significativos estadísticamente), indicativos de que las diferencias encontradas a nivel central (tabla 1) se mantienen constantes hacia los extremos de la distribución. Por el contrario, en las 2 fórmulas restantes las discrepancias con respecto al criterio de referencia aumentan a medida que se incrementan los valores de AMM. Tales hallazgos corroboran lo planteado por otros autores10,19 referente a que el análisis de correlación no es el procedimiento más adecuado para determinar la comparabilidad o correspondencia entre dos métodos predictivos.
En conclusión, aunque los 3 métodos antropométricos estudiados ofrecen valores promedio significativamente diferentes de los obtenidos por TAC, el propuesto por Gurney-Jelliffe fue el que brindó las mejores predicciones de AMM.
Three anthropometric methods to estimate the thigh muscle area (TMA, cm2) were evaluated. Seventeen young males were taken as a sample. The TMA was estimated by using the formulas of Gurney-Jellife, Jones-Pearson, Housh, and others. In the same place where the measurements of circumferences and skinfolds were made, the TAM was determined by computerized axial tomography. It was used as a reference criterion with which the anthopometric values were compared. The methods of Gurney-Jellife and Jones-Pearson significantly overestimated the TAM obtained by CAT (9.0 ± 12.8 cm2 [4.4 %]; p = 0.01 and 22.0 ± 14.9 cm2 [10.9 %]; p = 1.6 . 10-5, respectively), whereas that of Housh and others underestimated the values of CAT (-48.8 ± 11.7 cm2 [24.1 %]; p = 9.4 . 10-12). The Gurney-Jellife equation was the only one that proved to be interchangeable with CAT, on obtaining a coefficient of correlation (r) and a slope of regression (b) for the difference and the average between both methods that were not statistically significant (r = 0,421; b = 0,21 ± 0.12, p = 0.09). It was concluded that of the 3 studied anthropometric methods, the Gurney-Jellife method offers the most accurate TAM values.
Subject headings: THIGH; TOMOGRAPHY, X-RAY COMPUTED; BODY MASS INDEX;
Recibido: 2 de octubre del 2000. Aprobado: 2 de noviembre del
2000.
Jorge Alberto Fernández Vieitez. Centro Provincial de Medicina
del Deporte. Frexes 244 entre Máximo Gómez y Pepe Torres, Holguín,
CP 80100, Cuba.
1 Investigador.
2 Especialista de I grado en Radiología. Hospital Docente General "Lucìa
Iñiguez Landíni". Holguín.
3 Especialista de I Grado en Medicina del Deporte.