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Revista Cubana Aliment Nutr 1995;9(1)

Actualización

Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos

Posibles efectos de una ingestión deficiente de grasa

Alejandrina Cabrera Hernández,1

RESUMEN

Se señalan los posibles efectos de una dieta deficiente en grasa sobre la salud. Una dieta con poca cantidad de grasa hace difícil cubrir las necesidades de energía del cuerpo humano y ocasiona una disminución de la actividad física espontánea, pérdida progresiva de peso, cambios metabólicos adaptativos adicionales y alteraciones en la función reproductiva de la mujer y el crecimiento de los niños. El ácido linoleico y el ácido a-linolénico, que deben ser suministrados imprescindiblemente por la dieta, tienen funciones energéticas y estructurales, y a partir de ellos se producen derivados que tienen sus mismas funciones; además, ellos son precursores de eicosanoides. La grasa de la dieta puede modificar la composición de lípidos de las membranas celulares y esto, a su vez, alterar su fluidez y afectar sus funciones. La absorción y utilización de antioxidantes liposolubles disminuyen con una ingestión baja de grasa. Por tanto, una cantidad insuficiente o una calidad inapropiada de grasa en la dieta puede afectar diversos procesos vitales y ser perjudicial para la salud.

Palabras clave: ACIDO LINOLEICO/deficiencia; ACIDO LINOLENICO/deficiencia; LIPIDOS EN LA DIETA.

INTRODUCCION

El problema de las grasas en la alimentación humana es complejo, controversial e importante. La comunidad científica internacional presta mucha atención a las repercusiones de la deficiencia y el exceso de grasa en la dieta sobre el bienestar de la población de las regiones en desarrollo y las desarrolladas del mundo.

El objetivo de este artículo es señalar los posibles efectos que una dieta deficiente en grasas puede tener sobre la salud.

GENERALIDADES

Las principales fracciones de lípidos son los triglicéridos, los fosfolípidos y el colesterol; también se consideran como lípidos las vitaminas liposolubles, las hormonas esteroides y las prostaglandinas.

Las mantecas y los aceites contienen, sobre todo, triglicéridos, es decir, ésteres de glicerina con ácidos grasos; en las mantecas predominan los ácidos saturados mientras en los aceites, los insaturados.

Los animales, incluso el hombre, no son capaces de sintetizar ácido linoleico (18:2n-6) y ácido a-linolénico (18:3n-3), por lo que éstos deben estar presentes en la dieta, por tanto, son los ácidos grasos esenciales; tienen funciones energéticas y estructurales, a partir de ellos se producen por elongación y desaturación, derivados de cadena larga de 20 ó 22C con 3, 4, 5 ó 6 dobles enlaces, que tienen funciones similares a ellos; además, se presentan como precursores de eicosanoides.

Se denominan grasas visibles a aquéllas que se han separado de los tejidos animales, de la leche, de semillas oleaginosas, de nueces o de otras fuentes vegetales, y grasas invisibles a las que se consumen como parte de las carnes, pescados, productos lácteos, cereales, legumbres, nueces y verduras.

Las grasas de la dieta desempeñan funciones importantes:1

Además, las grasas contribuyen al buen sabor de los alimentos y son importantes en su preparación.

LAS GRASAS COMO FUENTE DE ENERGIA

Las grasas tienen mayor valor energético (aproximadamente 9 kcal/g) que las proteínas y los carbohidratos (alrededor de 4 kcal/g). Por tanto, es difícil cubrir las necesidades de energía del organismo humano por medio de una dieta que contiene poca cantidad de grasa, pues su densidad energética es reducida. En los niños pequeños esto adquiere mayor significado debido a las grandes cantidades de alimentos que precisarían para satisfacer sus altas necesidades, y lo limitado de su capacidad digestiva para asimilarlas, de ahí que la leche materna con su alto contenido de grasa y su composición de ácidos grasos, sea la idónea para los primeros meses de vida.1-3

La ingestión de energía debe ser suficiente para mantener el peso corporal deseable, soportar la gestación normal, la lactancia y velocidades de crecimiento normal en los niños, y permitir las actividades del trabajo y el tiempo libre.

Una baja ingestión de energía provoca una pérdida progresiva de peso corporal, cambios metabólicos adaptativos adicionales que son de alrededor del 10 % del gasto energético, y alteraciones en la función reproductiva de la mujer, el crecimiento de los niños y la actividad física espontánea.2

La desnutrición crónica en niños produce cambios morfológicos y funcionales irreversibles según la edad a que se inicien y su duración.2

LAS GRASAS EN LAS ESTRUCTURAS CELULARES Y LAS FUNCIONES DE LAS MEMBRANAS

Las membranas celulares de los mamíferos consisten de una doble capa lipídica compuesta principalmente por fosfolípidos y colesterol; las proteínas, con funciones muy importantes, están embebidas en esa bicapa.4,5

La composición de ácidos grasos, la de fosfolípidos y el contenido de colesterol de las membranas pueden modificarse por la grasa de la dieta, entre otros factores, y esas modificaciones pueden alterar la fluidez de las membranas y afectar sus funciones, incluyendo el transporte a través de ellas, las propiedades de ciertas enzimas y de receptores unidos a membranas, la citotoxicidad inmunológica y quimioterapéutica, el crecimiento celular y la producción de prostaglandinas.4,5

La grasa de la dieta es muy importante durante el estado fetal, especialmente en los primeros tiempos del crecimiento intrauterino porque éste es el período de organogénesis, en el que hay una alta demanda de ácidos grasos esenciales para la síntesis de lípidos estructurales. La asimilación de cantidades apropiadas de éstos por los tejidos depende del suministro de ácidos grasos por la dieta y de la ingestión de energía, entre otros factores.1,3

Como componentes estructurales del cerebro y la retina, los ácidos grasos poliinsaturados están localizados principalmente en los fosfolípidos de las membranas celulares donde parecen tener funciones importantes.6

La deficiencia dietética de ácidos grasos esenciales durante el desarrollo del cerebro produce afectación cognoscitiva, visual y motora.7-9

OTRAS FUNCIONES IMPORTANTES DE LAS GRASAS

Ciertas reacciones fisiológicas y fisiopatológicas, tales como, la resistencia vascular, la trombosis, la inflamación y la alergia son moduladas por los eicosanoides, que son metabolitos oxigenados del ácido araquidónico y de otros ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga. Estos se derivan de los ácidos grasos esenciales, que deben suministrarse por la dieta, y su producción está controlada por mecanismos celulares de captación, liberación y oxigenación de sus precursores.5

Por otra parte, un atributo del metabolismo aerobio es la generación de especies de oxígeno reactivo capaces de dañar el DNA, las proteínas, los lípidos y los carbohidratos. El estrés oxidativo refleja la dirección hacia los prooxidantes en el balance prooxidante-antioxidante que caracteriza el equilibrio aerobio normal, y ocasiona la formación de productos dañinos.10

Los procesos de defensa antimicrobiana, inflamación, carcinogénesis, daño por radiación, autoinmunes, isquemia, sepsis, otros procesos infecciosos, así como el envejecimiento, entre otros, involucran especies de oxígeno reactivo.10,11-13

Los antioxidantes no enzimáticos solubles en las grasas protegen del estrés oxidativo.10 Un ejemplo de ellos son los carotenoides, componentes indispensables de las células humanas y son potentes antioxidantes liposolubles con capacidad de atrapar especies tóxicas de oxígeno.10 La ingestión de grasa mejora la absorción y utilización de los carotenoides en el ser humano.14,15

Las lipoproteínas de baja densidad (LDL) constituyen el principal vehículo para el transporte de los antioxidantes liposolubles en la circulación sanguínea; el daño oxidativo a los lípidos y proteínas de las LDL ha sido implicado como un temprano e importante proceso en la aterosclerosis.16

NIVELES DE INGESTA DE GRASA

En términos de grupos de población se recomienda que la ingesta de grasa esté dentro de los límites2 que se presentan en la tabla.

La disponibilidad de alimentos en Cuba ha disminuido después del año 1990. El aceite, los productos lácteos y los cárnicos han tenido una gran afectación entre los alimentos básicos de la dieta en Cuba.17

La distribución de grasa (aceite o manteca) por el comercio minorista, expresada en gramos per cápita por mes, descendió de su valor tradicional de 690 a 215 en el año 1993, y la de cárnicos, de 714 a 313.

El consumo aparente de grasa total en 1993 fue de 26 g per cápita por día.17

La distribución de productos lácteos por el sistema de racionamiento se ha limitado a niños de 0 a 6 años, mujeres embarazadas y personas aquejadas de determinadas enfermedades.17

Esta crítica situación en los niveles de consumo de grasa puede afectar diversos procesos vitales y ser perjudicial para la salud de la población.

SUMMARY

Possible effects of a fat deficient diet on human health are pointed out. A diet containing little amounts of fat makes it difficult to meet energy needs of the human body and results in a decrease of the spontaneous physical activity, a progressive body weight loss, additional adaptive metabolic changes, and alterations of the reproductive functions of women and children's growth. Linoleic acid and a-linoleic acid which must be provided by diet, have energetic and structural functions, and some derivatives having the same functions are produced from them; besides they are eicosanoid precursors. Dietary fat may modify membrane lipid composition and this in turn may alter its fluidity and affect cellular functions. The absorption and utilization of lipid-soluble antioxidants are reduced with a low fat intake. Therefore, it is concluded that an inadequate intake of fat or the intake of poor quality dietary fat may affect different vital processes and be harmful for health.

Key words: LINOLEIC ACID/deficiency; LINOLENIC ACID/deficiency; DIETARY FATS.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

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  4. Berdanier CD. Role of membrane lipids in metabolic regulation. Nutr Rev 1988;46:145-9.
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  12. Carughi A, Hooper FG. Plasma carotenoid concentrations before and after supplementation with a carotenoid mixture. Am J Clin Nutr 1994;59:896-9.
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  14. Kinsky NT, Russett MD, Handelman GJ, Snodderly DM. Structural and geometrical isomers of carotenoids in human plasma. J Nutr 1990;120:1654-62.
  15. Stahl W, Helmut S. Uptake of lycopen and geometrical isomers is greater from heat-processed than unprocessed tomato juice in humans. J Nutr 1992;122:2161-6.
  16. Suama C, Dean RT, Stocker R. The reactivity of tocotrienols and other lipid-soluble antioxidants towards peroxyl radical. En: Ong ASA, Parker L, eds. Lipid soluble antioxidant: biochemical and clinical applications. Basel: Birkhäuser 1992:17-26.
  17. Plan Nacional de Acción para la Nutrición. La Habana, 1994.

<1 Doctora en Ciencias Médicas. Investigadora Titular.

Recibido: 24 de febrero de 1995. Aprobado: 28 de abril de 1995.

Dra. Alejandrina Cabrera Hernández. Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos. Infanta No. 1158, municipio Centro Habana, Ciudad de La Habana 10300, Cuba.

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