EDITORIAL

 

Garantizando el futuro de la especialidad de Angiología y Cirugía Vascular

 

Guaranteeing the future of the specialty Angiology and Vascular Surgery

 

 

 


 

 


En los años iníciales de nuestra Historia Revolucionaria, solo llegamos a contar con ocho angiólogos en todo el país, la mayoría concentrados en la capital. La consolidación de un Sistema Único de Salud, implementado por las medidas tomadas por el Gobierno Revolucionario, permitió que el número de angiólogos y cirujanos vasculares llegaran paulatinamente a una cifra muy superior a la que en cualquier momento de la vida republicana pudiéramos considerar. Aun recuerdo con orgullo, cuando, en forma personal, el Profesor
Jorge Mc. Cook, nuestro inolvidable profesor, Titular y Fundador de la Especialidad, nos asignara el número 26, como especialista graduado.

 Las luchas, el tiempo, los enfrentamientos con los que no desean el progreso revolucionario, las visiones de los nuevos tiempos, no nos permitieron desarrollar en su totalidad, el proyecto trazado por nuestros precursores para las nuevas épocas. No obstante, ya hoy en día, en este prometedor 2013, que tantos cambios anuncia, los hospitales docentes cubanos, y por supuesto, el Instituto Nacional, sede por excelencia de la docencia, asistencia e investigación de la especialidad, acogen a un alto número de nuevos médicos residentes que en periodos a corto y mediano plazo, significarán el advenimiento de los nuevos relevos.  

Es por ello, que nuestra Revista Cubana de Angiología y Cirugía Vascular, no puede alejarse de las tareas primordiales trazadas para el desarrollo y estabilidad de la Salud Pública Cubana. Para todo ello, la organización y la disciplina es lo fundamental.

En la masa de médicos en formación, es necesario el aprendizaje y acercamiento a los Manuales de Procedimientos que deben ponerse en sus manos para guiarlos consecuentemente en el diagnóstico precoz y el tratamiento adecuado de las enfermedades vasculares periféricas, pero para ello, no debemos dejar atrás ni pasar como un olvido, que tal como decían nuestros primeros angiólogos, y como todavía decimos muchos de nosotros, solo el Método clínico y Epidemiológico, deben constituir la base fundamental del aprendizaje y formación de nuestros educandos.

No debemos dejar que la tecnología nos invada, sin ser capaz de desarrollar en nuestros seguidores la perspicacia que se crea, y el orgullo que se siente, en el interior del médico o investigador, cuando con las manos, estetoscopio y pensamiento médico lógico, somos capaces de discernir y llegar a la verdad ante el enfermo, ante el alumno, ante el colega con el cual discutimos. Y por supuesto, todo ello acompañado de la reconquista en el campo de la Medicina Familiar, que si bien ha sufrido alguna "zancadilla" pasajera, debe ser la base estructural de toda la organización en el Sistema  Nacional de Salud.

 Los angiólogos-cirujanos vasculares, diremos presente en todas estas tareas trazadas. Sirva por ello nuestra Revista Cubana de Angiología y Cirugía Vascular como terreno fértil de lo que será en el futuro inmediato la reconquista de nuestros logros reconocidos en la arena nacional e Internacional.

 

Dr. JOSÉ IGNACIO FERNÁNDEZ MONTEQUÍN

Director de la Revista Cubana de Angiología y Cirugía Vascular