Revista Cubana de Angiología y Cirugía Vascular. 2013; 14(sup)
EDITORIAL

 

La enfermedad tromboembólica venosa no ha dejado de ser un azote

 

Venous thromboembolic disease has not ceased to being a scourge

 

 


 


Ciertamente el pasado siglo XX fue esencial en el avance del conocimiento en todas las esferas de las ciencias y en particular de la medicina; en este ámbito el descubrimiento de la heparina a principios de dicha centuria, marcó un en partantes y un después en el tratamiento de la enfermedad tromboembólica venosa, para lo que hasta entonces solo se disponía de la contención elástica, el reposo en cama y un poco de suerte.

Todo comenzó a cambiar cuando fueron completamente aceptados los fármacos anticoagulantes hacia los años 60; una década después aparecen las Heparinas de Bajo Peso Molecular, que inician una revolución dentro de la terapéutica antitrombótica, en especial en cuanto al tratamiento profiláctico se refiere, las que ya para mediados de los 80 se convierten en las protagonistas del tratamiento de la fase aguda en la enfermedad tromboembólica venosa, consolidan su presencia y sobre todo, cambian diametralmente conceptos terapéuticos al permitir el tratamiento ambulatorio de esta enfermedad; pareciera que es el clímax, sin embargo, el fin de este grupo de medicamentos ya está pronosticado con el desarrollo de nuevos fármacos con increíbles propiedades y prestaciones.

Ciertamente no todo está dicho, aparecen nuevos conceptos; por ejemplo: hoy se está reconsiderando la división entre trombosis venosa (TV) y enfermedad coronaria (aterotrombosis), en cuanto a factores de riesgo y fisiopatología se refiere y se plantea de modo muy racional, a la TV como contribuyente al síndrome panvascular que incluye además de este fenómeno, a la enfermedad arterial coronaria, la arteriopatía periférica y la enfermedad cerebrovascular.1

En este contexto, se convoca atinadamente a este Simposio, a través de los grupos nacionales de las especialidades, pues esta temática continúa en el centro de atención por su reconocida alta morbilidad y mortalidad, unido a desactualizaciones y rezagos que no permiten apreciar en toda su magnitud el problema, pasando por especiales condiciones político económicas, en los momentos de mayor esplendor en los avances científicos al respecto.

De modo que se produce un encuentro de especialistas en la temática, con profesionales representantes de diversas especialidades médicas y directivos de áreas afines, en el que se establece un rico y fructífero intercambio a partir de la presentación de un grupo de ponencias que analizan y actualizan diferentes aspectos del asunto en cuestión y que por su vigencia e importancia hemos querido compartir a través de estas páginas con cuantos lectores puedan sentirse necesitados de ellas y en favor de para quienes, la enfermedad tromboembólica venosa no ha dejado de ser un azote.

Dr. Luis E. Rodríguez Villalonga
Jefe del grupo de trabajo investigativo en Flebolinfología

 

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA

1. Goldhaber S Z, Bounameaux H. Embolismo pulmonar y trombosis venosa profunda. Lancet. 2012 [citado 11 Oct 2012];379:1835-46. Disponible en: http://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140 -6736%2811%2961904-1/fulltext