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Rev Cubana Angiol y Cir Vasc 2000;1(1):68-73
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La diabetes mellitus y sus complicaciones vasculares: un problema social de salud

Lic. Miriam Mahía Vilas1 y Luisa Pérez Pérez1

RESUMEN

Se plantea que la investigación científica sobre diferentes enfermedades en particular sobre la prevención diagnóstico y tratamiento de la diabetes mellitus y sus complicaciones vasculares, tienen consecuencias importantes para la vida de todos, tanto para el paciente, médico y familiares, como para la sociedad en general. Estas consecuencias han obligado a la sociedad a pronunciarse lo cual ha suscitado inquietudes que han dado lugar a la reflexión ética que se lleva a cabo hoy día en numerosos países y entre ellos, especialmente, en Cuba, haciendo un análisis de nuestras estadísticas después del triunfo de la Revolución y los esfuerzos realizados encaminados a salvar las más importantes conquistas de unánime reconocimiento mundial.

Descriptores DeCS: DIABETES MELLITUS/ diagnóstico; DIABTES MELLITUS/ prevención control; DIABETES MELLITUS/ terapia; DIABETES MELLITUS/ complicaciones.
 

Debido al desarrollo alcanzado en la esfera de la salud en nuestro país, las enfermedades crónicas transmisibles han pasado a un segundo plano como problema de salud, por tanto, son las enfermedades crónicas no transmisibles el principal problema que afecta a la población con elevadas tasas de morbilidad, mortalidad e invalidez. Dentro de este grupo de enfermedades la diabetes mellitus adquiere una extraordinaria importancia médico-social, debido a que constituye la 7ma. causa de muerte en nuestro país, a su elevada prevalencia y a que puede provocar complicaciones graves de invalidez, con su consiguiente repercusión sobre los aspectos físicos, psíquicos y sociales del individuo y en un marco más amplio sobre los aspectos económicos y labores.

La diabetes mellitus se ha convertido en un problema suficientemente importante que justifica la puesta en marcha de un Programa Nacional de Atención Integral al diabético dentro de nuestro Sistema Nacional de Salud, donde el médico y la enfermera han pasado a ocupar un lugar de vanguardia.

Con este trabajo pretendemos hacer una reflexión sobre la diabetes mellitus y sus complicaciones vasculares como fenómeno social que afecta de forma creciente a la población, a causa de la repercusión sobre la calidad de vida de las personas afectadas y sus familiares, así como al sistema de asistencia sanitaria que debe sufragar los costos de las complicaciones y la discapacidad.

Antecedentes

La gigantesca obra desplegada por la Revolución en el campo de salud aparece justamente entre sus primeras conquistas de unánime reconocimiento mundial.

El conocimiento de la prevención y tratamiento de diversas enfermedades y sus complicaciones en Cuba es fruto de la transformación socioeconómica y política que sufrió nuestro país después de 1959, con el triunfo de la Revolución. No era posible que antes de esa fecha, las enfermedades crónicas como la diabetes mellitus, la aterosclerosis, pudieran desempeñar una importante función dentro de nuestro cuadro de salud, donde las patologías infectocontagiosas ocupaban los primeros lugares como causas de mor-bimortalidad en todos los grupos de edades.

Es a partir de 1960, después de creado el Ministerio de Salud Pública, que se ponen en marcha programas de control y/o erradicación de enfermedades, con lo cual, gracias a los relevantes resultados obtenidos se han producido cambios ostensibles.

La diabetes mellitus

La diabetes mellitus (DM) afecta de manera creciente a diversos sectores de la población y es causa de aparición de complicaciones cardiovasculares.1,2

Una condición primordial involucrada en la génesis de la enfermedad vascular del paciente diabético es la inestabilidad de los niveles de glucosa sanguínea. Los pacientes con un mal control glicémico tienen mayor riesgo y una elevada incidencia no solamente de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares, sino que padecen con mayor frecuencia de ceguera, insuficiencia renal, amputaciones de los miembros inferiores y muerte prematura.3,4 De tal manera, que la diabetes no solo acorta la vida reproductiva, sino que tiene serias repercusiones sobre la calidad de vida del enfermo y la de su familia. Una diabetes mal controlada puede representar una pesada carga económica para el individuo y la sociedad.5,6

Por todo lo expuesto la diabetes se ha convertido en un problema de salud importante que ha puesto en marcha un Programa Nacional de Atención Integral al diabético, apoyado en su base por los médicos y las enfermeras.

Incidencia y prevalencia

Al triunfo de la Revolución poco más del 50 % de la población vivía en áreas urbanas, pero en los últimos 20 años este fenómeno de urbanización ha ido en aumento, el cual es consecuencia de la transformación en el nivel económico, social y cultural de la población, llevando implícito cambios en el estilo de vida (hábitos alimentarios, costumbres, actividades sociales), además de la aparición en estas zonas de gran número de industrias, centros de trabajos, que no son más que una expresión del desarrollo del país. Todo esto juntamente con la elevación de la prevalencia de la diabetes mellitus en el país, está en concordancia con lo planteado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) con relación a las cifras cada vez mayores de diabéticos en las zonas urbanas de Asia, África y América Latina.7,8

Las tasas de prevalencia obtenidas para la DM muestran que en las provincias occidentales son más altas que en el resto de las provincias. Esto puede deberse al diferente desarrollo socioeconómico de las mismas y el predominio de la población urbana en las provincias occidentales.9

La DM repercute sobre el ser humano, la familia, la economía de la nación, ocasionando gastos de millones de pesos en forma directa o indirecta por pérdida de días/hombres debido a las incapacidades temporales, definitivas y muerte.10

Sería posible calcular el peso económico que la DM ocasiona al estado cubano, pero sin embargo, es imposible estimar el costo del impacto emocional de las personas que la padecen y el que ocasiona sobre las familias.

Mortalidad

El comportamiento de la tasa de mortalidad por DM en los últimos años ha ido alcanzando valores mayores según las modificaciones de nuestro cuadro de salud con la disminución de la tasa de mortalidad por enfermedades infectocontagiosas, el descenso de la mortalidad infantil, así como el mejoramiento del nivel de vida, lo que hace que la población mayor de 65 años sea más numerosa. Se ha podido constatar que los factores de riesgo más frecuentes fueron: hipertensión arterial, proteinuria, hábito de fumar y presencia de micro y macroangiopatía e hipercolesterolemia.11

En Cuba en el año 1996 según datos extraídos del anuario estadístico del MINSAP, la DM se encontraba entre las 7 primeras causas de muerte de todas las edades.

La DM incrementa su mortalidad por la aparición de complicaciones vasculares que acortan la esperanza de vida de quienes la padecen, aumenta el riesgo de las enfermedades cardio y cerebrovasculares 2 ó 3 veces.12,14

Resultados de un censo de amputados realizado en el INACV en 1988 en el municipio Cerro, mostraron que la causa del 52 % de las amputaciones fue por DM. En este municipio el 1,6 % de los diabéticos dispensarizados había sufrido una amputación y el 76 % era portador de un pie diabético. Es el pie diabético la consecuencia más temida de las angiopatías periféricas y responsable de que entre el 40 y 50 % de las amputaciones se realicen a pacientes diabéticos.

En el año 1997 se atendieron en el servicio de Angiopatía Diabética del INACV más de 500 pacientes, de los cuales 292 requirieron una amputación de miembros inferiores; de ellas 116 fueron supracondilea, 57 infracondilea, 10 reamputaciones y 109 de otro tipo.

COMPLICACIONES

En la actualidad la DM es una de las principales causas de morbimortalidad en muchos países de las Américas.15

Ha sido probado que los diabéticos sufren cardiopatías y otras complicaciones si se comparan con la población no diabética.

Las lesiones de los pies en el diabético o como también se le conoce pie diabético constituyen un problema no solo médico sino también social y económico. Por lo general, aparecen en edades avanzadas y sus secuelas más graves son las amputaciones.

La experiencia ha enseñado que gran parte de las amputaciones realizadas en los diabéticos podrían evitarse con una buena atención diabetológica que incluye consejos elementales en relación con el cuidado de los pies.

Las complicaciones vasculares pueden ser de dos tipos:

Prevención

La prevención, pronóstico y tratamiento se deben adaptar a la fisiopatología de la enfermedad, al esforzarse por mantener al enfermo en buen estado general, al prevenir las complicaciones, y donde el tratamiento médico se convierte en un complemento indispensable.

Es importante lograr una reducción en la cantidad de amputaciones y para aquellos casos en que irremediablemente hay que acudir a la amputación, es necesario un programa de rehabilitación integral para lograr su incorporación social, ya que la mayor parte de los amputados, sufren depresión como una negación por la parte del cuerpo perdida y utilizan esto como un mecanismo de defensa frente a la nueva situación.20,22

La integridad de una persona se expresa en relación equilibrada entre los elementos corporales, sicosociales e intelectuales de su vida. Con la enfermedad física se rompe la unidad corporal y por tanto, las ansiedades, obsesiones y trastornos sicopatológicos pasan a controlar la existencia.23

La base de la prevención está dada por el diagnóstico precoz de la enfermedad y su adecuado tratamiento al identificar los factores ambientales y sociales. Gracias a la tecnología actual cada día se incrementan las posibilidades de prevenir las complicaciones mediante un buen control de la glicemia y modificando los factores de riesgo cardiovascular.

La diabetes en la América Latina

La participación del estado como suministrador de la atención de salud adquiere magnitudes diversas de un país a otro, tanto en su estructura orgánica, como en los beneficios y el grado de control de los servicios de salud.

En las Américas, la diabetes es un grave problema de salud pública y de alto costo que aqueja a todos sin distinguir edades o niveles socioeconómicos.

La realidad en los países del tercer. mundo es que aún sin padecer ninguna enfermedad, millones de personas tienen que vivir en sociedades cada vez más desiguales, sometidas a críticas situaciones económicas, sin trabajo, justicia, ni seguridad social.

La pobreza perjudica al enfermo sobre todo en estos países, porque disminuyen las probabilidades de obtener un diagnóstico acertado e influye en la aplicación del tratamiento apropiado, así como en el riesgo de que surjan complicaciones más graves.

Frente a estas inquietudes es necesario crear programas de prevención y control de la diabetes en todos los países y principalmente en los países de la América Latina, debido a las condiciones tan deplorables que viven las personas de los países subdesarrollados.

En Cuba hemos obtenido resultados que son expresión de una voluntad política, que a pesar de las dificultades actuales, nuestro estado no ha renunciado a mantener las conquistas alcanzadas en el plano social y sobre todo en cuanto al campo de la salud pública se refiere, donde no se escatiman esfuerzos y se continúa con una atención prioritaria a estos sectores de la medicina para continuar siendo merecedores del respeto y la consideración alcanzado por nuestro país.

CONCLUSIONES

La atención de la diabetes debe formar parte de los programas de atención primaria de salud. La atención básica de la diabetes debe incluir el diagnóstico y tratamiento, la atención de salud, la rehabilitación social y profesional y la educación sobre la enfermedad, la cual se destinará no solo al paciente sino también a su familia.

SUMMARY

It is stated that scientific research into different diseases; particularly the prevention, diagnosis and treatment of diabetes mellitus and its vascular complications, has important consequences for everybody´ s life, including patient, physician, family and the society in general. These consequences have forced the society to take position, whcih has raised some concerns leading to ethical reflections in a number of countries, among them Cuba,making an analysis of our statistics after the triumph of the Revolution and the efforts made to save the most important accomplishments unanimously recognized worldwide.

Subject headings: DIABETES MELLITUS/diagnosis; DIABETES MELLITUS/prevention and cosdntrol; DIABETES MELLITUS/therapy, DIABETES MELLITUS/complications.

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Recibido: 27 de diciembre de 1999. Aprobado: 8 de enero de 2000.
Lic. Míriam Mahía Vilas. Instituto Nacional de Angiología y Cirugía Vascular (INACV), MINSAP. Calzada del Cerro, No. 1551, esq. Domínguez, Cerro, Ciudad de La Habana, Cuba. CP 12000.
Teléf. 57 6493.e-mail: experim@infomed.sld.cu

1 Licenciada en Bioquímica. Investigador Auxiliar. INACV.
 
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