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Rev Cubana Angiol y Cir Vasc 2003;4

Instituto Nacional de Angiología y Cirugía Vascular

Bioética y Microbiología

Dra. Ana Lilia García Pérez1

Resumen

La ética es el conjunto de principios, normas y cualidades morales que guían y regulan la conducta del individuo o grupo profesional ante la sociedad. Por ser la microbiología una ciencia aplicada a la medicina debe tener principios éticos. En este trabajo se identifican algunos aspectos bioéticos relacionados con la aplicación de la Microbiología clínica con respecto al acceso a la tecnología y los avances tecnológicos, la coordinación entre los servicios, los valores humanos, el microbiólogo como investigador, el científico de estos tiempos y la relación entre la ética y la ciencia.

DeCS: ETICA MEDICA; BIOETICA; MICROBIOLOGIA/tendencias; CIENCIA; TECNOLOGÍA MEDICA/tendencias.

La esencia y la novedad del término "bioética", consisten en la idea de situar al hombre como centro o como objetivo de desarrollo social.1

La necesidad de armonizar las formas de la conciencia social en función de la protección del hombre y su hábitat natural, ha reaparecido como objetivo de estudio de la "bioética" mediante la expresión "acercamiento entre las ciencias y las humanidades".1

En la medida en que se incrementa el conocimiento científico, aumenta la necesidad de que este se impregne de contenido ético y humanista, por lo que el científico tiene que implicarse en juicios morales que van desde la selección del sujeto de investigación y el tratamiento o ambos, hasta la ejecución y generalización de los resultados que emanan de su trabajo1,2 por lo que es necesario hacer uso de la ética, y mejor aún de la bioética.

La bioética es por definición un conjunto de conceptos, normas y argumentos que valoran y legitiman éticamente los actos humanos que eventualmente podrían tener efectos negativos irreversibles sobre fenómenos vitales. Es más vasta que la ética médica porque incluye situaciones, actos y consecuencias que ocurren fueran del quehacer médico; aborda además, cuestiones sociales relativas a la salud pública y amplía su marco hasta la experimentación animal y los problemas del medio ambiente incluyendo materias como la ética ecológica, la ética de las futuras generaciones, la ética del conocimiento biológico, la ética bioindustrial, la ética de la naturaleza, entre otras.2-4

La microbiología médica es la ciencia que estudia el diagnóstico etiológico de las enfermedades infecciosas por medio del aislamiento e identificación de los agentes infecciosos, así como la demostración de la respuesta inmunológica (anticuerpos, reacción cutánea) en el paciente; además favorece la selección racional del tratamiento antimicrobiano sobre la base de las pruebas de laboratorio.

En el campo de las enfermedades infecciosas, los resultados de las pruebas de laboratorio dependen principalmente de la calidad de la muestra, el tiempo en que se colecta y el cuidado que ello se pone, además de la eficacia técnica y la experiencia del personal de laboratorio.5

La microbiología juega un papel cada vez más importante en el campo del diagnóstico clínico. Nuevos microorganismos reconocidos como patógenos requieren cada vez mejores posibilidades diagnósticas del investigador. Los métodos clásicos de la microbiología serán complementados o sustituidos en el futuro por ensayos inmunológicos y de análisis genético altamente específicos.6

Los recientes avances experimentados por las ciencias naturales y su aplicación a la medicina abren posibilidades insólitas para la lucha contra las enfermedades humanas e incluso para el futuro biológico del hombre; pero cada avance nos pone a su vez ante alternativas difíciles.

Aspectos bioéticos en la microbiología

La bioética tiene que ver con nuestro futuro. ¿Seremos capaces efectivamente de controlar las tecnologías disponibles hoy en nuestras manos, para evitar desastres?¿Las usaremos con el criterio y la prudencia suficientes como para efectivamente mejorar la condición humana?7

No cabe duda de que la bioética ocupa hoy la atención de los diferentes medios de comunicación, por la espectacularidad de sus casos y la relevancia pública de sus consecuencias. La ciencia y la tecnología médica nos pone frente a nuevos hechos para los cuales no se tienen respuestas o cuyas consecuencias cuestionan nuestras más caras convicciones morales y espirituales; otras veces el conflicto se plantea porque quienes manejan nuevas técnicas disponen de un poder que se hace cada vez mayor, y se requiere que de alguna manera se adopten regulaciones para limitar este poder en defensa de los derechos de los afectados.8

En algunos países en desarrollo, la organización de los servicios de laboratorio de salud deja mucho que desear. La escasa coordinación y la ausencia de una política clara a menudo limitan la eficiencia y la eficacia y en consecuencia se desperdician recursos. Debe existir una clara necesidad de cooperación y la colaboración estrecha entre los laboratorios y los programas de salud.9

Hay múltiples situaciones clínicas en las que el laboratorio de microbiología puede proporcionar información útil para establecer un diagnóstico y determinar el tratamiento. La mayor parte de estas situaciones comprenden las enfermedades infecciosas. Este laboratorio puede dar valiosos datos para la vigilancia e investigación epidemiológicas.

En lo que respecta al diagnóstico microbiológico y vigilancia de enfermedades infecciosas es necesario, para la detección temprana de enfermedades transmisibles, tener laboratorios bien equipados con buenas instalaciones, que resultan costosos, además de contar con programas de lucha contra las enfermedades transmisibles. Los servicios de laboratorio deben considerarse como parte de un sistema que incluye todos los componentes e infraestructuras mutuamente compatibles y participar en las políticas sanitarias del país.9

Los problemas éticos de carácter científico se presentan continuamente en la práctica médica y especialmente los relacionados con los adelantos científicos de la microbiología de carácter diagnóstico, pues el alto costo de estos recursos obliga a utilizarlos de manera selectiva, y es entonces cuando surge el conflicto ético, de quiénes deben beneficiarse de ellos y quiénes no.

Los avances tecnológicos y el acceso a ellos

El hecho de que una técnica esté disponible no indica necesariamente que deba ser utilizada por todos, especialmente, si los recursos son escasos y obligan a su utilización restringida o racionalizada.

La asignación de prioridades a las necesidades urgentes de cada paciente, por encima de las consideraciones generales de justicia para todos o de la estructura del sistema general de atención de salud, permite que el médico pueda distinguir sus obligaciones médicas como profesional de sus deberes cívicos como ciudadano.

Por otra parte, las aspiraciones del paciente, que desea ser examinado con la tecnología más avanzada, no siempre coinciden con las del médico, lo cual es también fuente potencial de conflictos éticos. En la mayoría de los países pobres los sistemas de salud privados se enfrentan frecuentemente a conflictos bioéticos, pues estas instituciones, en su afán de ganancias, propician soluciones a conflictos sobre a quién atender y con qué tratamiento, que no son bioéticamente válidas, pues no ponen al paciente en el centro del problema.10

En las circunstancias actuales que vive el mundo, los países subdesarrollados siguen siendo las principales víctimas de los cambios que ocurren en la economía internacional, y el sector de la salud se halla entre aquellas áreas que han quedado relegadas. Por otra parte, las injustas políticas de ajuste económico repercuten fundamentalmente en el desarrollo social, con un sostenido déficit de recursos que se refleja en las reducciones de los presupuestos destinados a la salud, a lo que se le adiciona la persistencia de una desigual distribución del ingreso nacional, de forma tal, que amplios sectores de la población quedan marginados al acceso no ya a la tecnología de punta, sino incluso a los más elementales servicios de salud.11

Los avances tecnológicos médicos se han clasificado en 3 categorías: los que permiten la curación de enfermedades a un costo moderado, los que facilitan la prevención de enfermedades y los que permiten mantener la vida de manera exitosa utilizando considerables recursos. La atención primaria de salud es una estrategia para conservar y mejorar la salud de la población, con la participación de las ciencias y el esfuerzo de la comunidad, por esta razón una de las estrategias en política de salud en Cuba es establecer una interrelación entre los microbiólogos y el médico de familia.12

Coordinación entre los servicios

La coordinación entre laboratorios conduce a una mayor economía en el uso del personal y de equipos costosos, contribuye al acceso más amplio posible a los conocimientos especializados, ayuda a mejorar la calidad y mantener la credibilidad y propicia integración, cooperación y entendimiento, a la vez que estimula el esfuerzo creativo.

En lo que respecta a la vigilancia de las enfermedades es necesaria la coordinación entre los servicios de laboratorio de salud y los programas de lucha contra las enfermedades transmisibles.

Para un médico microbiólogo es imprescindible conocer los tipos de microorganismos más corrientes en las infecciones, el ejemplo de esto es la identificación y el aislamiento en el laboratorio del meningococo B, microorganismo responsable de la meningoencefalitis en niños cubanos en la década del 80. Gracias al esfuerzo de los científicos cubanos nuevas vacunas se han incorporado al arsenal del sistema de salud. Esto demuestra que el propio conocimiento no solo añade valor al producto en que se integra, sino que él mismo va adquiriendo valor añadido a medida que evoluciona el hallazgo primario.13

Los valores humanos constituyen las pautas y justificaciones utilizadas por las personas para elegir las metas, las prioridades y los medios que integran esa estrategia. La ética sirve de puente entre la política y los valores, y a su luz se examina la validez moral de las alternativas posibles y se buscan soluciones a la incompatibilidad entre los valores que inevitablemente se producen en el proceso. En consecuencia, la ética permite ajustar las decisiones humanas y los principios normativos.14

Este principio enmarca la conducta diaria del cumplimiento de las reglas de convivencia social en las que se expresan el respeto a la profesión, a los pacientes, al resto de los profesionales de la salud, a sí mismo como persona. Conlleva un espíritu de sacrificio y relaciones interpersonales con gran profesionalidad y honestidad. La dedicación al paciente tiene que ser ilimitada, con la profundidad necesaria en cada caso, exenta de todo interés mezquino o mercantilista. El médico debe ser ejemplo de una constante atención a su capacitación y superación profesional, y al mismo tiempo, prestar ayuda a la capacitación y superación de sus colegas y de otros miembros del equipo de salud donde trabaja.11

Es justamente por esto que la sociedad le otorga una condición preferencial en su estima. De ahí que también sea mucho más exigente en su conducta, especialmente en el plano moral.

De esta forma, los profesionales de mayor connotación social realizan adecuaciones de los principios de la ética general, es decir, de la ética social cubana y la vinculan a las características particulares de cada una de ellas. Así, la ética médica es una manifestación de los patrones morales de la sociedad aplicados, con las adecuaciones pertinentes, al ejercicio de la medicina. En la actualidad se hace extensiva a todos los profesionales de la salud.13

El microbiólogo como investigador

Entre otras tareas del microbiólogo está el interés de investigar, porque el sistema científico actual se caracteriza por la complejidad de su dinámica derivada de los cambios profundos ocurridos durante los últimos 20 años dentro del propio campo de la ciencia y del medio socioeconómico circundante.

Debe participar en la investigación de accidentes y posibles enfermedades profesionales causadas por posibles fugas de material parcialmente infeccioso o tóxico de origen biológico, participar en la confección de proyectos, protocolos y temas relacionados con el diagnóstico y desarrollo de productos que involucren agentes biológicos y organismos modificados genéticamente, así como de nuevas instalaciones, recomendaciones o ampliaciones, desde el punto de vista de la seguridad biológica; velar por la descontaminación del material usado y tratamiento en condiciones de seguridad, de los desechos infecciosos, así como establecer un registro para la recepción, desplazamiento y eliminación del material de carácter infeccioso reconocido o sospechoso, para la desinfección de los equipos. Debe participar en la elaboración de la documentación relacionada con la seguridad biológica.

Atrás ha quedado la imagen del científico aislado, que actuaba por sus propios medios en su laboratorio, han aparecido entonces como parte del desarrollo científico-técnico otros modelos de investigación con un fundamento claramente establecido de la metodología del conocimiento científico donde la ciencia supone la búsqueda de la verdad, y antepone producción, difusión y aplicación del conocimiento y esto lo distingue y lo califica en el sistema de la calidad humana y lo vincula tanto a la relación sujeto-objeto como sujeto-sujeto. Toda actividad humana supone el establecimiento de un sistema de relaciones que hace posible el trabajo científico, cuya esencia es la producción científica que a su vez está integrada por diferentes colectivos de personas -relacionadas para desempeñar tareas específicas- que han seguido un proceso de perfeccionamiento y especialización que las distingue de otros procesos sociales.

El científico de estos tiempos

El científico de estos tiempos está encargado de la ética en cada una de las formas: individual y en cada centro de investigación donde labora.14

La recompensa de un microbiólogo no es centrarse en la publicación de sus resultados en una buena revista. Sería útil en oportunidades considerar desde el comienzo las posibilidades del rápido acceso al uso del conocimiento obtenido, o de la transferencia de tecnología a otros investigadores o a los potenciales usuarios, sin olvidar consideraciones sobre la eficacia frente al costo. Las ciencias biomédicas básicas se desarrollan de manera significativa, pero los mecanismos para transformar el conocimiento en tecnología o servicios para la población, no alcanzan aún su máximo potencial.

Los altos costos de las investigaciones en microbiología obligan también a modificar la postura de los que consideran que estar en la investigación científica significa infalibilidad y que cualquier estudio resulta válido simplemente por tratarse de una investigación. Sobre todo, esta situación cobra mayor relevancia cuando la financiación proviene de instituciones públicas. Cuando por el contrario los fondos provienen de empresas, las situaciones críticas se plantean a veces relacionadas con la independencia del investigador y los criterios de objetividad.15

Debido a la creciente complejidad y sofisticación de los métodos modernos de investigación, es cada vez más frecuente que para la resolución de un problema se asocien grupos de investigadores pertenecientes a disciplinas diferentes, más aún, a veces se trata de colaboraciones entre grupos de científicos que viven en países distintos. Estas asociaciones pueden producir resultados sumamente importantes para el avance del conocimiento, pero plantean una serie de situaciones que caen dentro del campo de la ética y que deben ser consideradas antes de emprender una empresa conjunta. Con el propósito de encontrar respuestas adecuadas a dichas situaciones en diciembre de 1994 se realizó en San Francisco, EE.UU., bajo el auspicio de la Academia Americana de Microbiología un coloquio cuyo tema central fue "Integridad científica de la investigación en colaboración".16

Por otra parte, hace algunos años la mayoría de las investigaciones biomédicas se realizaban en los países desarrollados, por ser éstos los que cuentan con los medios económicos y tecnológicos necesarios. Esta situación ha ido cambiando y actualmente varios de estos países acuden a los países en vías de desarrollo para llevar a cabo este tipo de estudio, por las siguientes razones:

  1. La realización de estos ensayos clínicos en países en vías de desarrollo se hace mucho menos costosa.
  2. Existen mayores facilidades para eludir las regulaciones éticas de los países desarrollados, pues en muchas naciones del tercer mundo todavía no se han expedido las formas jurídicas que establecen la vigilancia ética de los ensayos clínicos. En algunos lugares sí existen tales normas, pero las personas responsables de asumir la labor de vigilancia no son debidamente identificadas o no tienen la preparación adecuada.
  3. Algunos problemas de salud son propios de ciertas regiones del mundo y para estudiarlos, a veces es necesario acudir al medio característico de los países en vías de desarrollo, porque algunas enfermedades solo aparecen en el clima de estos países y existen menos hábitos higiénicos, entre otras cosas.17

Relación entre ética y ciencia

La relación entre ética y ciencia es uno de los principales problemas que enfrenta hoy la ética aplicada; aquí la ciencia aparece, podría decirse, por lo menos en 3 roles diversos:

  1. Como proporcionadora de información para la reflexión moral.
  2. Como campo en el que hay que tomar decisiones de significación moral.
  3. Como objeto de enjuiciamiento moral, en el caso de conductas científicas morales "aprobadas o impugnables".16

La ciencia, dotada de una racionalidad operativa, depende más que nunca de la tecnología que hace posible los avances. Pero el fundamento que pretende liberar a la tecnociencia de todo control ético no debe hacernos olvidar el otro fundamentalismo, la pretensión de poner límites al progreso tecnológico desde una visión intangible de lo humano y de la naturaleza, ya que no podemos saber de antemano los resultados positivos o negativos de procesos que en su gran medida son impredecibles. No hay conocimiento profético de la historia humana y toda pretensión de predecir el futuro está saturada de nuestros intereses y temores presentes.16

Cuando la microbiología y la bioética no establecen una relación armoniosa y sí de conflicto, pueden ocasionar la manipulación del científico y convertir un adelanto científico en un desastre para la humanidad.18

Como ejemplo de esto tenemos distintas etapas de conflictos bélicos en la humanidad que han puesto en peligro la existencia de comunidades humanas, estos procedimientos se conocen actualmente como guerras biológicas y tienen como objetivo utilizar las potencialidades que tienen los microorganismos para afectar al ser humano.

Cuba ha sido escenario de esas contiendas y enfermedades como el dengue y la fiebre porcina han sido agentes biológicos procedentes de campañas de EE.UU. contra nuestro país.

Con motivo de los sucesos ocurridos en EE.UU. se habla de la reaparición del ántrax o carbunco, enfermedad provocada por el Bacillus anthracis, que cumple con los requisitos indispensables para que los agentes biológicos sean eficaces como arma biológica: alta capacidad infecciosa, facilidad de reproducción, suficiente viabilidad y estabilidad para las necesidades militares, lo que hace pensar en su manipulación en el laboratorio. Este agente patógeno ha sido amplia y cuidadosamente estudiado por los ejércitos imperialistas desde la Segunda Guerra Mundial y sigue representando un importante objeto de producción y almacenamiento.19

Lo que el imperialismo olvidó es que los microorganismos viajan sin pasaporte y no piden visa para entrar en un país o en un cuerpo y que los fenómenos de "patología social", por ejemplo, la violencia, son contagiosos a través de fronteras como las infecciones; con el agravante de que para ellos no se han creado vacunas.

Summary

Ethics is the set of principles, norms and moral qualities that guides and regulates the behavior of an individual or a professional group within the society. Being the microbiology an applied science to medicine, it should have its own ethical principles. This paper identifies some bioethical aspects related to the application of Clinical Microbiology with respect to access to technology and technical advancements, coordination of services, human values, the microbiologist as a researcher, the scientist of our times and the relationship of ethics and science.

Subject headings: ETHICS, MEDICAL; BIOETHICS; MICROBIOLOGY/trends; SCIENCE; TECHNOLOGY, MEDICAL/trends.

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Recibido: 24 de mayo de 2002. Aprobado: 10 de junio de 2002.
Dra. Ana Lilia García Pérez. Instituto Nacional de Angiología y Cirugía Vascular. Calzada del Cerro # 1551, esq. Domínguez, municipio Cerro, Ciudad de La Habana, Cuba. CP 12000.

1 Especialista de I Grado en Microbiología. Aspirante a Investigadora.

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