ARTÍCULO ORIGINAL

 

Valores de referencia del grosor íntima-media carotídeo en sujetos sin enfermedad arterial periférica

 

Reference values of the carotid intima-media thickness in individuals without peripheral arterial diseases

 

 

Dr.Cs. Santiago Ameneiro Pérez, Dr.Cs. Arquímedes Lázaro Díaz Batista, Lic. José Gabriel Hernández Carretero, Dr. Andrés Fleitas Estévez, Dr. Luis Rodríguez Villalonga, Téc. Amada Fernández Boloña

Instituto Nacional de Angiología y Cirugía Vascular. La Habana, Cuba.

 

 


RESUMEN

Objetivo: determinar los valores de referencia normales del grosor íntima-media carotídeo en individuos sin enfermedad arterial periférica.
Métodos: se estudiaron 242 individuos sin enfermedad arterial periférica, 120 varones y 122 mujeres, dentro de un rango de edades de 40 a 80 años. A estos individuos se les midió el grosor íntima-media carotídeo en la pared más lejana de la carótida común por medio de la ultrasonografía en modo B.
Resultados: los individuos fueron agrupados según el sexo y grupos de edades. Se determinaron los valores medios de grosor íntima-media carotídeo, sus valores máximos, mínimos, así como los correspondientes a los percentiles 25, 50 y 75. Se comprobó un aumento de los valores del grosor íntima-media carotídeo de los hombres con respecto a las mujeres dentro de igual grupo de edad y un aumento del grosor íntima-media carotídeo con la edad para cada sexo (p< 0,01). Los valores medidos del grosor íntima-media carotídeo se correlacionan positivamente con la edad tanto en los hombres (r= 0,86; p< 0,001) como en las mujeres (r= 0,88; p< 0,001). Se observó un mayor incremento del grosor íntima-media carotídeo con la edad en las mujeres (0,0066 mm/año) que en los hombres (0,0059 mm/año).
Conclusiones: se establecieron los valores de referencias normales de la distribución del grosor íntima-media carotídeo en sujetos sin enfermedad arterial periférica. Se recomienda su comparación en una población de individuos con enfermedad arterial periférica.

Palabras clave: Grosor íntima-media carotídeo, enfermedad arterial periférica, valores de referencias.


ABSTRACT

Objective: to determine the normal reference values of the carotid intima-media thickness in individuals without peripheral arterial diseases.
Methods: two hundred forty two subjects without peripheral arterial disease divided into 120 males and 120 females whose age ranged 40 to 80 years were studied. Their carotid intima-media thickness was measured in the farthest wall from the common carotid by means of mode B ultrasonography.
Results: the individuals were grouped by sex and age groups. The mean, maximum and minimal values of the carotid intima-media thickness were estimated as well as those of 25th, 50th and 75th percentiles. An increase of the carotid intima-media thickness values was observed in males in relation to women in the same age group, and also increased carotid intima-media thickness with the age for both sexes (p<0.01). A positive correlation was found between the measured values and the age both in men (r=0.86; p<0.001) and women (r=0.88; p<0.001). The increase of the carotid intima-media thickness with the age was higher in women (0.0066 mm/year) than in men (0.0059 mm/year).
Conclusions: the normal reference values of the carotid intima-media thickness distribution in subjects without peripheral arterial diseases were set. It is recommended to compare these values in a population suffering peripheral arterial disease.

Key words: Carotid intima-media thickness, peripheral arterial diseases, reference values.


 

 

INTRODUCCIÓN

La aterosclerosis es una patología difusa crónica que se desarrolla a lo largo de toda la vida y afecta a las paredes arteriales, tanto del sistema circulatorio central como del periférico, y que se inicia por lesiones en el endotelio vascular que progresan hasta la formación de placas de ateroma, que en sus estadios avanzados son las responsables de las manifestaciones clínicas de las enfermedades cardiovasculares (coronarias, cerebrovasculares y periféricas). Sin embargo, el desarrollo de la aterosclerosis suele permanecer silente clínicamente por muchos años.1-3

Los factores de riesgo cardiovascular que influyen en el desarrollo de la aterosclerosis son múltiples e incluyen: la edad, el hábito de fumar, la diabetes mellitus, la dislipidemia, el sobrepeso y la hipertensión arterial. Algunos de estos factores de riesgo pueden ser controlados mediante cambios en el estilo de vida y terapia farmacológica, y la respuesta del tratamiento sobre estos ser monitoreada fácilmente en el paciente. No obstante, debido a la compleja interacción que existe entre dichos factores, resulta importante al evaluar cualquier acción terapéutica, medir su influencia sobre el desarrollo de la enfermedad y no solo sobre sus factores de riesgo cardiovascular. El monitoreo de la progresión aterosclerótica resulta atractiva debido a que la aterosclerosis es un proceso continuo que permite la evaluación del efecto de cualquier intervención con anterioridad a la aparición de cualquiera de sus manifestaciones clínicas.4,5

El ultrasonido en modo B es una técnica no invasiva que permite la visualización de las paredes de las arterias superficiales como las ramas de la carótida. El grosor íntima-media carotídeo (GIM) es ampliamente utilizado en la evaluación de la progresión aterosclerótica y ha sido demostrado que el incremento del GIM está asociado con una mayor prevalencia y severidad de enfermedades coronarias y cerebrovasculares. Por su carácter reproducible, no invasivo, y el relativamente bajo costo de su medición, el GIM ha sido utilizado ampliamente en estudios epidemiológicos y en ensayos clínicos terapéuticos de estas enfermedades.6-11

Se han realizado pocos estudios para determinar si el GIM es un marcador de igual eficacia en otra manifestación clínica de la aterosclerosis: la enfermedad arterial periférica de las extremidades inferiores.12

Para tomar cualquier decisión clínica basada en las mediciones del GIM y su posible correlación con la incidencia y severidad de la enfermedad arterial periférica de las extremidades inferiores, es necesario disponer de unos valores de referencia del GIM en sujetos sanos. Debido a que estos valores solo se conocen en individuos libres de aterosclerosis coronaria o cerebrovascular,13 fue objetivo de este estudio definir los valores normales del GIM en dependencia de la edad y el sexo en sujetos sin enfermedad arterial periférica de las extremidades inferiores.

 

MÉTODOS

Sujetos de estudio

Entre julio de 2007 y abril de 2011 se estudiaron 242 individuos voluntarios (120 varones y 122 mujeres), dentro de un rango de edades de 40 a 80 años (edad promedio= 61 años, desviación estándar= 12 años), seleccionados de entre los que asistieron en ese período a las consultas externas del Instituto Nacional de Angiología y Cirugía Vascular y a los que no se les encontraron signos clínicos de padecimiento de enfermedad arterial periférica de las extremidades inferiores sintomática o asintomática, lo cual fue confirmado por medición del índice de presiones tobillo-brazo.

Criterios de inclusión: individuos voluntarios, sin historia anterior de enfermedad cardiovascular o cerebrovascular y sin signos clínicos ni hemodinámicos de enfermedad arterial periférica de las extremidades inferiores.

Criterio de exclusión: individuos que no cumplían con los criterios de inclusión.


Mediciones

Índice de presiones tobillo/brazo: se tomó el menor valor de la relación de las presiones sistólicas de las arterias pedias y tibial posterior entre la presión sistólica en el brazo, medidas todas por medio de ultrasonido Doppler continuo. Se consideraron individuos sin enfermedad arterial periférica de las extremidades inferiores, a aquellos cuyos índice de presiones tobillo-brazo fueran mayor o igual que 0,9 para los no diabéticos, o mayor o igual que 1,1 para los diabéticos.

Medición del grosor íntima-media carotídeo (GIM): la medición del grosor íntima-media carotídeo se llevó a cabo utilizando el equipo de ultrasonografía (Aloka Ultrasound Diagnostic Equipment SSD-a5) con un transductor lineal de 7,5 Mhz. Los pacientes estaban acostados en posición decúbito supino con el observador colocado por detrás de sus cabezas. Se obtuvieron las imágenes en modo B de ambos ejes carotídeos. En estas fue posible observar en la pared arterial 2 líneas ecogénicas paralelas separadas por un espacio no ecogénico. Estas líneas son las generadas por las interfases sangre-intima y media-adventicia, y la distancia entre estas 2 líneas es el GIM. Los valores del GIM computados fueron el valor máximo de los promedios de 3 mediciones realizadas en la pared distal de la carótida común derecha e izquierda dentro de los 10 mm anteriores a la bifurcación. Fue posible obtener una precisión de las mediciones de ± 0,01 mm con el software de medición incorporado al equipo.14

Los participantes fueron distribuidos en los siguientes grupos de edades con similar distribución por grupo y sexo: 40-49 años, 50-59, 60-69, y 70-80 años.


Tratamiento estadístico

Para comparar el GIM entre sexos para igual grupo de edad se utilizó la prueba T para muestras independientes, y para la comparación del GIM entre grupos de edades para igual sexo se empleó el análisis de varianza de una vía (ANOVA), específicamente el post hoc de Games-Howell. El procesamiento estadístico de los resultados se llevó a cabo utilizando los programas de computación Statistical Package for the Social Sciences (SPSS)15 y el STATISTICA.16

 

RESULTADOS

De los 254 participantes que inicialmente fueron incluidos en el estudio, se excluyeron 12 al confirmarse por la medición del índice de presiones tobillo-brazo que padecían de enfermedad arterial periférica de las extremidades inferiores, por lo que la muestra quedó conformada por 242 individuos.

En la tabla se exponen los resultados obtenidos de los valores medios, mínimos, máximos y los cuartiles de la distribución del GIM para cada grupo de edades y sexo. A priori se pudo observar que para cada grupo de edades hay un incremento del valor medio del GIM en los hombres con respecto al de las mujeres, e igual resultado pudo apreciarse con respecto al análisis de la edad para el mismo sexo. Se observaron diferencias significativas (p< 0,01) al comparar los valores medios del GIM entre sexos, dentro de cada grupo de edad. Al comparar los valores medios entre cada grupo de edad e igual sexo se halló también que todas las diferencias fueron significativas (p< 0,01).

Se encontró una correlación lineal directa, al asociar los valores medidos del GIM con la edad, tanto en los hombres (r= 0,86; p< 0,001) como en las mujeres (r= 0,88; p< 0,001). Las ecuaciones de las rectas de regresión correspondientes a cada sexo indicaron un mayor incremento del GIM con la edad en las mujeres (0,0066 mm/año) que en los hombres (0,0059 mm/año) (Fig.).

 

 

DISCUSIÓN

En este estudio con individuos sin enfermedad arterial periférica de las extremidades inferiores de ambos sexos, con un intervalo de edades de 40 a 80 años, se han establecido los valores de referencia del GIM: GIM medio, mínimo, máximo, así como sus valores correspondientes a cada cuartil en la pared posterior de la carótida común. En el caso de pacientes sin enfermedad aterosclerótica coronaria o cerebrovascular, se ha concluido que la mayoría de los valores patológicos del GIM están por encima del tercer cuartel.17

No existen referencias de otros estudios en que se hayan evaluado los valores normales del GIM en individuos sin enfermedad arterial periférica de las extremidades inferiores que permitan hacer alguna otra comparación.

Al establecer el mismo criterio de escoger el tercer cuartil, como valores de referencia normales para el GIM en lo que respecta a la enfermedad arterial periférica de las extremidades inferiores, se impone realizar otros estudios que permitan comparar los valores normales encontrados con los valores del GIM correspondientes a una población de individuos con padecimiento y con distintos grados de severidad de enfermedad arterial periférica de las extremidades inferiores.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Tegos TJ, Kalodiki E, Sabetai MM, Nicolaides AN. The genesis of atherosclerosis and risk factors: a review. Angiology. 2000;52(2):89-98.

2. Ghazalpour A, Doss S, Yang X, Aten J, Toomey EM, Van Nas A, et al. Thematic review series: The pathogenesis of atherosclerosis. Toward a biological network for atherosclerosis. J Lipid Res. 2004;45(10):1793-1805.

3. Kher N, Marsh JD. Pathobiology of atherosclerosis: a brief review. Semin Thromb Hemost. 2004;30(6):665-72.

4. Bots ML. Carotid intima-media thickness as a surrogate marker for cardiovascular disease in intervention studies. Curr Med Res Opin. 2006;22(11):2181-90.

5. Devine PJ, Carlson DW, Taylor AJ. Clinical value of carotid intima-media thickness testing. J Nucl Cardiol. 2006;13(5):710-18.

6. Nambi V, Chambless L, Folsom AR, He M, Hu Y, Mosley T, et al. Carotid intima-media thickness and presence or absence of plaque improves prediction of coronary heart disease risk: the ARIC (Atherosclerosis Risk In Communities) study. J Am Coll Cardiol. 2010;55:160007.

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8. Stein JH, Johnson HM. Carotid intima-media thickness, plaques, and cardiovascular disease risk. Implications for preventive cardiology guidelines. J Am Coll Cardiol. 2010;55:160810.

9. Simon A, Megnien JL, Chironi G. The value of carotid intima-media thickness for predicting cardiovascular risk. Arterioscler Thromb Vasc Biol. 2010;30(2):182-5.

10. Johnsen SH, Mathiesen EB. Carotid plaque compared with intima-media thickness as a predictor of coronary and cerebrovascular disease. Curr Cardiol Rep. 2009;11(1):21-7.

11. Coll B, Feinstein SB. Carotid intima-media thickness measurements: techniques and clinical relevance. Curr Atheroscler Rep. 2008 Oct;10(5):444-50.

12. Simons PCG, Algra A, Bots ML, Banga JD, Grobbee DE, van der Graaf Y. Common carotid intima-media thickness in patients with peripheral arterial disease or abdominal aortic aneurysm: the SMART study. Atherosclerosis. 1999;146:2438.

13. Lim TK, Lim E, Dwivedi G, Kooner J, Senior R. Normal value of carotid intima-media thickness-a surrogate marker of atherosclerosis: quantitative assessment by B-mode carotid ultrasound. J Am Soc Echocardiogr. 2008;21(2):112-16.

14. Ameneiro Pérez S, Fernández Boloña A. Comparación de la medición bilateral del grosor íntima-media carotídeo. Rev Cubana Angiol Cir Vasc. 2008;9(1). [serie en Internet] [citado 29 de agosto del 2011]. Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/ang/vol9_1_08/ang0208.htm

15. SPSS Inc. (2002). SPSS for Windows Release 11.5.0. Disponible en: http://www.spss.com

16. StatSoft, Inc. (2003). STATISTICA (data analysis software system), version 6. Disponible en: http://www.statsoft.com/

17. Aminbakhsh A, Mancini GB. Carotid intima-media thickness measurements: what defines an abnormality? A systematic review. Clin Invest Med. 1999;22:149-57.

 

Recibido: 30 de agosto de 2011.
Aprobado: 30 de septiembre de 2011.

 

 

DSc. Santiago Ameneiro Pérez. Instituto Nacional de Angiología y Cirugía Vascular. Calzada del Cerro 1551 esquina a Domínguez, Cerro. La Habana, Cuba. Teléfono: 877 6493. Correo electrónico: ameneiro@infomed.sld.cu