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Rev Cubana Cardiol Cir Cardiovasc 1998;12(1):5-12
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.PDF
Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular
Prolapso de la válvula mitral. Complicaciones y conducta a seguir
Hussein Kassem Saleh,1 Fidel Manuel Cáceres Lóriga,1
Luis Roberto LLerena Rojas2 y Horacio Pérez López3
-
Especialista de I Grado en Cardiología.
-
Doctor en Ciencias Médicas. Profesor Consultante. Jefe de Servicio
de Radiología y Hemodinámica.
-
Especialista de II Grado en Cirugía Cardiovascular. Vicedirector
Docente.
Resumen
El prolapso de la válvula mitral constituye una de las afecciones
valvulares que con mayor frecuencia diagnosticamos en la práctica
cardiológica y es considerado, generalmente, como un proceso benigno;
sin embargo, puede conducir a graves complicaciones y es la causa más
frecuente de insuficiencia mitral pura, endocarditis infecciosa y arritmias
cardiacas, muerte súbita, fenómenos tromboembólicos
y ruptura de las cuerdas tendinosas. En esta revisión presentamos
una estratificación de los pacientes de acuerdo con su grado de
riesgo que los agrupa en: bajo, intermedio y alto riesgo, lo cual nos facilitó
elegir la conducta terapéutica de ellos. Se recomendó el
seguimiento clínico periódico en los de bajo riesgo, el uso
de betabloqueadores si son muy sintomáticos y la profilaxis de la
endocarditis infecciosa (cuando se realicen procederes invasivos) en los
de riesgo intermedio, y en los de alto riesgo se recomendó la profilaxis
de la endocarditis siempre, tratamiento específico según
la complicación y el tratamiento quirúrgico cuando la función
del ventrículo izquierdo esté deteriorada.
Descriptores DeCS: PROLAPSO DE LA VALVULA MITRAL/complicaciones;
PROLAPSO DE LA VALVULA MITRAL/terapia.
El prolapso de la válvula mitral (PVM) se ha convertido en una
entidad clínica bien establecida y constituye uno de los temas de
mayor interés investigativo del sistema cardiovascular en los últimos
tiempos, pero todavía existe una gran controversia en cuanto a su
significado clínico y el pronóstico, entre otros aspectos.
Su historia natural no está bien establecida, aunque se conoce como
un proceso generalmente benigno de evolución lenta en edades tempranas
y de mayor rapidez en las más avanzadas.1,2
El PVM se ha relacionado con graves complicaciones; su causa más
frecuente en los países industrializados es la insuficiencia mitral
pura y puede llegar a necesitar intervención quirúrgica así
como la lesión precursora con mayor frecuencia de endocarditis bacteriana.3,4
Otras complicaciones de semejante importancia son las arritmias cardíacas,
muerte súbita e isquemia cerebral, entre otras causas.
La identificación de los subgrupos de riesgo del PVM adquiere
gran importancia para decidir la conducta terapéutica y profiláctica
adecuada en cada caso en particular y valorar su pronóstico.
El propósito de este trabajo es hacer una revisión de
las complicaciones, sus factores predisponentes, así como de la
conducta terapéutica a seguir en los pacientes con PVM.
Complicaciones del prolapso de la válvula mitral
El PVM es un proceso, generalmente benigno, pero puede producir graves
complicaciones tales como: regurgitación mitral progresiva que requiere
intervención quirúrgica,5 ruptura de cuerdas tendinosas,6
endocarditis infecciosa,7 complicaciones tromboembólicas,8 muerte
súbita,9 e importantes arritmias cardíacas.10 Las complicaciones
del PVM son de 2 a 3 veces más frecuentes en hombres que en mujeres
y se relacionan con la edad, eventualmente después de los 50 años.11
Regurgitación mitral
El PVM es la entidad más frecuentemente conductora a la regurgitación
mitral pura.3,5,11 Su estado podría variar desde el más ligero
hasta el más severo que requiere intervención quirúrgica
incluso de emergencia.3,11 Está causada por degeneración
mixomatosa progresiva que deja deformidad de la válvula mitral,
elongación de las cuerdas tendinosas y dilatación del anillo
mitral.3,12 En los pacientes con chasquido y soplo telesistólico,
generalmente con prolapso de la valva anterior, el grado de regurgitación
mitral no se empeora, o sea, no es progresivo, lo cual es predominante
en las mujeres; por el contrario, en los pacientes con soplo holosistólico,
frecuentemente con prolapso de la valva posterior, el grado de regurgitación
mitral se empeora en la mayoría de los casos, lo que es predominante
en los hombres y se acompaña con alta frecuencia de ruptura de las
cuerdas tendinosas.13
Así pues, la regurgitación mitral severa se relaciona
con el sexo masculino y con el PVM anatómico (progresivo) frecuentemente
con valva posterior elongada, mientras que el PVM funcional (no progresivo)
se relaciona más con el sexo femenino y con valva anterior prolapsada.13,14
La valva posterior es probablemente menos duradera que la valva anterior,
tiene cuerdas tendinosas cortas y delgadas, por lo que una vez que ocurre
la regurgitación mitral en pacientes con PVM, es fácilmente
seguida por regurgitación holosistólica que aún en
pacientes asintomáticos o ligeramente sintomáticos terminan
por desarrollar síntomas que finalizan con el tratamiento quirúrgico.2
En resumen, la edad, el sexo masculino, el prolapso de la valva posterior,
el engrosamiento de la válvula mitral y el soplo holosistólico
son factores importantes de la regurgitación mitral en el PVM.1,13
Endocarditis infecciosa
La endocarditis infecciosa en pacientes con PVM ha sido ampliamente estudiada.
Se estima que es de 3 a 8 veces más frecuente en pacientes con PVM
que en la población general y que del 11 al 29 % de los afectados
por endocarditis infecciosa tienen PVM.15,16 Su incidencia es de aproximadamente
un caso por cada 1 920 enfermos de PVM con soplo tele u holosistólico.
Se encuentra en 1 por cada 3 640 de los hombres y en 1 por cada 2 930 personas
mayores de 45 años con PVM.17 Se ha establecido que el PVM se ha
convertido en la lesión precursora más importante de endocarditis
infecciosa. Es más frecuente en los pacientes con soplo holosistólico;
ocurre ruptura de cuerda tendinosa en el 38 % de los infectados y empeoramiento
de su estado en el 76 %.18
Complicaciones neurológicas
Se ha comprobado una interrelación causal entre el PVM y las complicaciones
embólicas sistémicas que causan episodios isquémicos
neurológicos, ya que según resultados ecocardiográficos,
el PVM se encontró del 2 al 25 % de estos.19 La mayoría de
los pacientes con PVM e infarto cerebral tiene otros factores de riesgo
y mecanismos para el infarto cerebral que no es el embolismo por el prolapso.20
El PVM tiene una relación significativa con los trastornos de ansiedad
(panic attacks).21 El PVM sin complicaciones no tiene un riesgo
elevado para desarrollar trastorno cerebral obstructivo.22
El mecanismo más aceptado por el cual ocurren trastornos neurológicos
es la embolización por trombos depositados en la válvula
anormal, debido a la formación de trombos por pérdida de
la continuidad del endotelio y el desgarro del endocardio que cubre la
válvula mixomatosa con el subsecuente depósito de agregantes
trombóticos y fibrina.23
Arritmias cardíacas
Las contracciones ventriculares prematuras y la taquicardia ventricular
son más frecuentes en pacientes con PVM que en personas normales,
a la vez, la incidencia del PVM (aún ligero) es más frecuente
en pacientes con taquicardia ventricular idiopática, en particular
las sostenidas y las que tienen patrón de bloqueo de rama derecha.24
La presencia y el grado de insuficiencia mitral es un alto riesgo para
arritmias ventriculares peligrosas que incluso no se resuelven con la cirugía.25
El prolapso de ambas valvas mitrales tiene mayor incidencia de arritmias
durante el esfuerzo.26
La prolongación del intervalo QT es mayor en pacientes con PVM
con arritmias ventriculares, pero el QT máximo no está aumentado.27
La relación entre el PVM y la taquicardia supraventricular está
en controversia, pero parece que es la más común de las taquicardias
sostenidas. Se ha sugerido un mecanismo de circuito de reentrada por vía
accesoria, pero datos recientes demostraron que la prevalencia del PVM
y la taquicardia nodal por reentrada son similares a la de la población
general y que la localización de la vía accesoria no está
relacionada con la presencia de PVM. De esta forma, el PVM puede tener
asociación independiente con la taquicardia supraventricular paroxística.28
Muerte súbita
Se ha reportado muerte súbita en pacientes con PVM, pero su relación
real se ha puesto en duda, ya que ocurre en menos del 1 % de estos pacientes.29
De todas maneras se sugiere que los indicadores de alto riesgo para la
muerte súbita son aquellos que presentan PVM con regurgitación
mitral, aún ligera y arritmias ventriculares malignas, así
como los que presentan síncope, cambios de repolarización
inferior y lateral, complejos ventriculares ectópicos y valvas marcadamente
mixomatosas.25
Factores predisponentes para las complicaciones
Se han identificado factores predisponentes relacionados con las complicaciones
en los pacientes con PVM; por ejemplo hay mayor riesgo en pacientes del
sexo masculino y mayores de 45 años de edad y en aquellos que presentan
regurgitación mitral, particularmente con soplo holosistólico.30
Otros estudios relacionan los factores de riesgo con las características
ecocardiográficas del PVM. Por ejemplo, se usó el engrosamiento
de la válvula por el modo M para predecir la ocurrencia de endocarditis
infecciosa y muerte súbita.31 El anillo mitral dilatado y valva
larga se ha relacionado con pacientes complicados con regurgitación
mitral severa.32 Son indicadores de regurgitación mitral y arritmias
ventriculares, el engrosamiento, el grado de desplazamiento y la redundancia
valvular,33 aunque estos hallazgos no son buenos indicadores de PVM severo
ya que pueden encontrase en pacientes con PVM ligero clínicamente
y regurgitación mitral.34
Se debe aclarar que no todos los pacientes que tienen estos factores
predisponentes tienen mal pronóstico, ya que el alto riesgo se identifica
al tener regurgitación mitral severa con dilatación de la
aurícula izquierda,17,31 o por la ocurrencia de arritmias ventriculares
complejas en este estadio de progresión,35 y las complicaciones
no son prevenibles; sin embargo, se puede asegurar que los que no tienen
todos los factores predisponentes mencionados tienen muy poco riesgo para
las complicaciones.13
Conducta a seguir en pacientes con prolapso de válvula mitral
El PVM es una afección común aunque de baja mortalidad; sin
embargo, los pacientes necesitan una vigilancia estrecha continua para
prevenir complicaciones peligrosas.
El tratamiento se ajusta de acuerdo con el grado de riesgo de sufrir
complicaciones fatales o no, por eso hemos clasificado los pacientes en
3 grupos: bajo, intermedio y alto riesgo.
Bajo riesgo
-
Asintomático o sólo con ansiedad.
-
Con clic sistólico o sin él.
-
Sin arritmias documentadas.
Riesgo intermedio
-
Sintomático moderado.
-
Arritmias cardíacas documentadas.
-
Soplo meso-telesistólico o intermitente con clic sistólico
o sin él.
-
Insuficiencia mitral ligera o moderada.
Riesgo alto
-
Francamente sintomático.
-
Soplo holosistólico.
-
Antecedentes de complicaciones.
-
Insuficiencia mitral severa.
-
Aurícula izquierda dilatada.
-
Engrosamiento de la válvula mitral.
-
Anillo mitral dilatado y valva redundante con desplazamiento marcado.
-
Arritmias ventriculares complejas.
-
Prolongación del QT corregido.
A los pacientes de bajo riesgo se les puede asegurar que su pronóstico
es favorable y pueden llevar una vida normal, aunque se les indica una
consulta cada 2 ó 4 años en la cual se reevalúan clínicamente
(auscultación) y por ecocardiografía, así se determina
su grado de riesgo. Estos pacientes no necesitan un tratamiento específico
y los antibióticos profilácticos no están recomendados
rutinariamente.
En los pacientes de riesgo intermedio se realiza un electrocardiograma
ambulatorio (24 h) o prueba de esfuerzo. Un bloqueador de los receptores
beta-adrenérgicos, está indicado por muchas arritmias o dolor
precordial debido al PVM o la asociación con coronariopatía.
Antes de procedimientos invasivos como los gastroenterológicos,
extracciones dentales, etc, se recomienda la penicilina o la eritromicina
en caso de contraindicación de la penicilina; así mismo,
se utiliza la amoxacillina como tratamiento profiláctico eficaz
de la endocarditis infecciosa.36-38
Los pacientes de alto riesgo siempre requieren tratamiento profiláctico
para la endocarditis infecciosa.39 Se le hace seguimiento anual por consulta
con chequeos clinicoecocardiográficos y prueba de esfuerzo, entre
otras. Para el tratamiento de la insuficiencia mitral aguda o crónica,
se incluyen las medidas empleadas para el tratamiento de la insuficiencia
cardíaca. Las drogas anti-hipertensivas son útiles aún
en pacientes con hipertensión limítrofe ya que al reducir
la poscarga, aumenta el volumen de sangre hacia la aorta y se reduce el
volumen de sangre que refluye a la aurícula izquierda, y por tanto,
disminuye la presión de ésta; también disminuye el
volumen del ventrículo izquierdo, el tamaño del anillo mitral
y por tanto el orificio insuficiente.40-42 Se emplean los inhibidores de
la enzima conversora de angiotensina o la hidralazina por vía oral.
En la insuficiencia mitral aguda se administra por vía endovenosa
nitro-prusiato de sodio para salvar la vida del paciente y prepararlo para
la intervención quirúrgica; los diuréticos y glucósidos
están indicados en la regurgitación mitral, cardiomegalia
y ritmo sinusal, pero los digitálicos son muy útiles en caso
de fibrilación auricular crónica.
La intervención quirúrgica está indicada cuando
el paciente presenta una capacidad funcional grado II o mayor, según
la New York Heart Association (NYHA) o cuando la función sistólica
del ventrículo izquierdo cae por debajo del límite normal
en ausencia de síntomas. La operación en pacientes sintomáticos
con función ventricular normal se asocia relativamente, a bajo riesgo
preoperatorio y buenos resultados a largo plazo.43 mientras que la disfunción
ventricular antes de la operación pronostica una supervivencia posoperatoria
corta.44 Se ha visto que la función del ventrículo izquierdo
y la fuerza de contracción del miocardio tienden a disminuir después
de la sustitución valvular y que no cambian cuando se realiza anuloplastia
mitral,45,46 la cual pude mejorar la supervivencia y disminuye las secuelas
posoperatorias en comparación con la sustitución valvular,
hechos que pueden justitificar la intervención temprana.47,48
Conducta a seguir en pacientes con arritmias
Se debe evitar crear neurosis cardíaca incapacitante por el hecho
de la muerte súbita relacionada con arritmias en pacientes con PVM,
ya que esto es muy raro.
-
Conocer los pacientes de alto riesgo de presentar arritmias, mediante la
prueba de esfuerzo, monitoreo ambulatorio electrocardiográfico de
24 horas y estudio electrofisiológico.
-
Tratar los pacientes de alto riesgo con arritmias potencialmente malignas
(complejos ventriculares malignos o taquicardia ventricular), o arritmias
supraventriculares o ventriculares sintomáticas.
-
Comenzar el tratamiento con betablo-queadores si no hay contraindicaciones
y evaluar la efectividad de éste por la prueba de esfuerzo, electrocardiograma
ambulatorio o estudio electrofisiológico.
En caso de no alcanzarse un buen control con los betabloqueadores, o de
que existan contraindicaciones o intolerancia a ellos, se recomienda usar
los antiarrítmicos clase I como alternativa.49
Summary
The mitral valve prolapse is one of the most diagnosed valvular affections
in cardiology, and it is generally considered as a beningn process. Howewer,
it may lead to severe complications and it is the commonest cause of pure
mitral insufficiency, infectious endocarditis, cardiac arrhytmias, sudden
death, thromeboembolic disorders, and rupture of the tendinous cords. We
divide the patients according to their risk degree into different groups:
low, intermediate and high risk. This classification allowed us to choose
the therapeutical conduct to be followed. The periodical clinical follow-up
was recommended for those at low risk, the use of betablockers if patient
are very symptomatic as well as the prophylaxis of infectious endocarditis
(when invasive procedures are performed) for subjects at intermediate risk,
and the prophylaxis of endocarditis, the specific treatment according to
the complication, and the surgical procedure when the function of the left
ventricle is deteriorated for patients at high risk.
Subject headings: MITRAL VALVE PROLAPSE/complications; MITRAL
VALVE PROLAPSE/therapy.
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