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Rev Cubana Educ Med Sup 1998;12(1):26-34

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Facultad de Ciencias Médicas "Comandante Manuel Fajardo"

La comunicación en el proceso pedagógico: algunas reflexiones valorativas

Lic. Lourdes Sainz Leyva1
  1. Profesora asistente de psicología y pedagogía. Metodóloga de la Facultad de Ciencias Médicas "Cdte. Manuel Fajardo".

Resumen

Se exponen las reflexiones teóricas sobre la importancia de la comunicación para explicar la formación de la subjetividad humana filosóficamente argumentado. Se exponen elementos teóricos respecto a la Comunicación pedagógica y en correspondencia algunas reflexiones valorativas sobre las características comunicativas que se evidencian con frecuencia en el proceso docente y que influyen negativamente en el mismo, consecuencias y sugerencias generales para el mejoramiento de las mismas. Se señalan tres dificultades en la comunicación pedagógica que son el estilo de dirección autoritario, verticalizado que prevalece en la institución educativa, en correspondencia con ello el estilo de comunicación Autoritario que prevalece en la relación profesor alumno-grupo y la no facilitación de la interacción comunicativa grupal en el proceso docente. Se destaca la necesidad del conocimiento pedagógico teórico y práctico por parte de los profesores para propiciar un tipo de comunicación que favorezca la educación.

Descriptores DeCs: COMUNICACION; RELACIONES INTERPERSONALES; ENSEÑANZA; PSICOLOGIA EDUCACIONAL

El estudio de la Filosofía Materialista Dialéctica no constituye un simple requisito de superación profesional, es sin dudas un importante instrumento de pensamiento que dota al sujeto de una concepción científica del mundo. El dominio de sus principios generales que se convierten en principios metodológicos, permite al profesional la interpretación adecuada de los hechos y fenómenos que le rodean en su campo laboral.

En el caso que nos ocupa, la esfera educativa, la filosofía de partida determina, por un lado, la concepción pedagógica que asume el docente y, por otro lado, la práctica real de su ejercicio. Debe aclararse que no siempre coinciden ambos aspectos, es frecuente que el profesor "declare" una concepción filosófica y pedagógica, y en su práctica observemos otra bien distinta, incluso contradictoria con su declaración.

Por ello es imprescindible apropiarse de un marco filosófico referencial, que permita explicar el ámbito concreto de la realidad con el cual trabajamos, lo cual facilita al profesor asumir una conducta pedagógica consecuente con esta concepción filosófica de partida.

Nuestro objetivo es refleccionar acerca de la interaccción comunicativa en el proceso pedagógico, teniendo en cuenta el principio del determinismo materialista dialéctico que explica la formación de la subjetividad humana.

Como objetivos específicos, interesa en primer lugar analizar la importancia de la comunicación en el desarrollo de la subjetividad, desde el punto de vista filosófico, y valorar los postulados generales en este sentido.

En segundo lugar, valorar la interacción comunicativa en el proceso pedagógico para ofrecer algunas sugerencias concretas que contribuyan al mejoramiento de este proceso.

Influencia de la actividad y la comunicación en el desarrollo de la personalidad

La Filosofía Marxista, que tan acertadamente definió la determinación materialista dialéctica del desarrollo del sujeto, distinguió 2 procesos básicos que influyen de manera significativa en el desarrollo del hombre: la actividad y la comunicación. Ambos son procesos determinantes en la formación de la sujetividad humana. En la actividad, como el proceso general de interacción del sujeto con el objeto, es posible distinguir 3 elementos fundamentales: La función de sujeto de la actividad puede desempeñarla un individuo concreto, uno u otro grupo social y la sociedad en general, pues no cabe dudas de que la actividad del individuo aislado constituye sólo una abstracción, ya que en la realidad, el individuo está inmerso en el activismo de distintos grupos sociales.

Para reconocer la esencia del activismo humano es necesario reconocer el hecho de que los sujetos actúan conjuntamente, unos con otros. En el ámbito de estas relaciones es que las personas influyen unas sobre otras. Estas relaciones no sólo constituyen premisas de la actividad, sino que conforman un peculiar producto no objetal.

La propiedad fundamental de la actividad humana es el hecho de que su sujeto siempre resulta un determinado conjunto de relaciones sociales entre individuos, directamente relacionados o de manera mediata.

Por ello las premisas necesarias para la formación del sujeto de la actividad son las propias personas y el sistema de organización que las une (principio dialéctico materialista de la correlación entre lo individual y lo social).

Sin dudas, las relaciones sociales imponen un tipo de personalidad característico de una época histórica determinada, moldean el carácter de su activismo social y se "refractan" a través de la especificidad del lugar del individuo en esas relaciones y de su subjetividad.

Siguiendo el principio de la correlación entre lo individual y lo social mencionado anteriormente, el nivel individual del ser social sirve como forma particular de manifestación de las regularidades sociales de nivel superior. A través de la dialéctica de lo individual y lo social se expresa la forma en que el nivel individual y social interactúan recíprocamente. Por ejemplo, a tipos concretos de relaciones sociales les corresponden, al nivel individual, formas especiales de comunicación y capacidades comunicativas.

Por ello, la investigación psicológica debe orientarse no sólo a la comprobación de las condiciones sociales en general, sino a revelar la naturaleza de los mecanismos sociales que actúan a nivel individual.

El análisis de la comunicación y su influencia en el desarrollo de la personalidad representa, por tanto, un principio metodológico de las ciencias humanistas y sociales como la psicología o la propia pedagogía.

Lo esencial en la relación hombre medio no es la conformación de una imagen intelectual y sensorial fría de todo cuanto rodea al hombre, sino la formación de una compleja ideología, así como de resortes psicológicos muy específicos (ideales, convicciones, etcétera) los cuales se forman por el sentido psicológico que cobra la realidad para el hombre a través de sus relaciones con los demás.

El determinismo sociohistórico en cada personalidad concreta toma su sentido psicológico a través de las relaciones entre los hombres, mediante las cuales cobra un sentido toda la realidad que rodea a ésta.

En los sistemas de actividad y comunicación en que se desarrolla el sujeto se crean las necesidades para estimular o no las particularidades subjetivas de la personalidad. El sujeto va configurando su subjetividad sobre la base de aquello que necesita para individualizar su expresión y alcanzar sus objetivos.

Por ejemplo, el adulto, en los marcos sujeto-sujeto, es portador de una experiencia social, históricamente adquirida, por lo cual su incidencia sobre el niño sintetiza el aspecto esencial del determinismo socio-histórico sobre su individualidad en desarrollo.

El medio no participativo, sustitutivo de la responsabilidad individual, no estimula el desarrollo de la personalidad, sino que lo bloquea e induce pasividad, conformismo, reproducción e inseguridad.

La creación de una atmósfera social participativa pasa por la formación de ambientes institucionales también participativos (escuelas, centro laboral, etcétera). La creación de una cultura participativa donde se respete y estimule la comunicación, es la antítesis de la cultura de la conducta que durante tanto tiempo ha prevalecido en la sociedad humana.2

Valoración de la interacción comunicativa en el proceso pedagógico

Al tener que reflexionar sobre estas cuestiones en torno al proceso pedagógico, se hace necesario que definamos ante todo la comunicación pedagógica, también denominada comunicación educativa.

Kan Kalix, autor que corresponde con la pedagogía marxista, define a la comunicación pedagógica como un tipo especial de comunicación profesional -la del profesor con sus alumnos, tanto en el aula como fuera de ella- que tiene lugar en el proceso de enseñanza y educación y posee determinadas funciones pedagógicas.3

Otro autor importante, Leontiev, la define como la comunicación del maestro con los escolares en el proceso de enseñanza, que crea las mejores condiciones para desarrollar la motivación del alumno y el carácter creador de la actividad docente, para formar correctamente la personalidad del alumno.

Como se evidencia en las propias definiciones, la comunicación en el sentido pedagógico no puede reducirse a un proceso de mera transmisión de información, las definiciones más recientes destacan el papel de la interacción, de la elaboración conjunta de significados entre los participantes como característica esencial del proceso docente.

Landivar define la comunicación educativa como el área donde ocurren precisamente los procesos de interacción propios de toda la relación humana, en donde se trasmiten y recrean todos los significados.

La comprensión por el docente de la educación como un proceso de interacción y diálogo tiene importantes repercusiones en la concepción del proceso docente real.

Un proceso realmente educativo y no meramente instructivo sólo tiene lugar cuando las relaciones entre profesor y alumnos no son únicamente de transmisión de información, sino de intercambio, de interacción e influencia mutua, cuando se establece una adecuada percepción y comprensión entre los protagonistas del hecho educativo.

A diferencia de la escuela antigua que «obligaba a la gente a asimilar una masa de conocimientos inútiles, superfluos y sin vida que atiborraban la cabeza y convertían a la joven generación en burócratas fundidos en el mismo molde», la escuela nueva tiene que intentar la formación activa de la personalidad de los educandos mediante un rico proceso de comunicación participativa.

Es valioso en este sentido el principio del centralismo democrático definido por Lenin y, que planteara, que el centralismo democrático significa la combinación de la administración centralizada con la extensa participación de los trabajadores, el estímulo y la utilización de su iniciativa creadora. La democracia es el aspecto decisivo... es imposible un socialismo triunfante que no implante la democracia completa. El propio Lenin criticó fuertemente el sistema burocrático de la organización de la instrucción pública en Rusia. Las escuelas suponían la omnipotencia de los distritos de instrucción y de sus funcionarios.

Por tanto, debe lograrse que la comunicación cumpla adecuadamente sus 3 funciones fundamentales: informativa, afectiva y reguladora. En este sentido Leontiec apunta 3 importantes consecuencias de la comunicación pedagógica: la creación de un clima psicológico que favorece el aprendizaje, la optimización de la actividad de estudio y el desarrollo de las relaciones entre profesor y alumnos y en el colectivo de estudiantes (grupo).

Para la comunicación con sus alumnos y grupos escolares, el profesor debe tener en cuenta diferentes aspectos como la tarea pedagógica que se propone, el nivel de comunicación con el grupo y los principios de la dirección de la comunicación, particularidades individuales de los alumnos, particularidades individuales propias y métodos de influencia. A partir de estos elementos el profesor podrá lograr una mejor instrumentación de la comunicación educativa en su entorno real.

Sin embargo en el proceso pedagógico se distinguen variados estilos de comunicación educativa que no siempre se corresponden con la educación de concepción participativa y democrática. Entre estos estilos, los fundamentales pueden resumirse como los estilos democrático, permisivo y autoritario, cuyas esencias están determinadas en sus propias denominaciones. Pero también se mencionan estilos como los llamados consultivo, participativo, benevolente, explotador, directivo, colegiado, pasivo colegiado, liberal, etcétera, que constituyen variantes y matices de los 3 fundamentales mencionados.

V. Ojalvo y O. Kraftchaenko, investigadoras cubanas pertenecientes al CPES, plantean clasificación de estos estilos en la que se distinguen el estilo comunicativo, el estilo funcional, el estilo formal y el estilo no comunicativo o negativo.4

Debe destacarse también la idea de que la comunicación es un contenido de enseñanza en sí misma. En la actualidad se reconoce la capacidad de comunicarse como uno de los códigos de la modernidad, a la cual deben tener acceso todos los ciudadanos del mundo. En el último informe de la UNESCO, en actual elaboración de su versión final, se reconoce cómo la educación tiene a su cargo la responsabilidad de desarrollar esta capacidad en los individuos.

Para la elaboración de las reflexiones que siguen, la autora toma como base en primer lugar la experiencia propia en el trabajo como docente y asesora pedagógica; en segundo lugar la experiencia obtenida a partir del trabajo en la docencia de posgrado con profesores de la Facultad de Medicina "Cdte. Manuel Fajardo".

Ambas fuentes de experiencia han permitido la reflexión sistemática sobre los fenómenos pedagógicos, en especial de aquellos que resultan negativos para el desarrollo de la personalidad de los estudiantes y grupos en general en la esfera docente educativa y que se relacionan con la propia estructuración de la comunicación educativa.

Para la valoración de los hechos pedagógicos que interesan en el trabajo, se tomaron como punto de partida los postulados generales aquí expuestos sobre la determinación materialista dialéctica del desarrollo del sujeto a través de la actividad y la comunicación.

Principales características del proceso pedagógico que afectan la interacción comunicativa

Estilos de dirección autoritario y verticalizado

La comunicación educativa es expresión del estilo de dirección en el cual está insertada. Cuando analizamos la organización institucional docente se puede constatar que se trata de una organización verticalizada, en la cual la toma de decisiones ocurre fundamentalmente de nivel superior al inferior, lo cual se cumple para todas las relaciones insertadas en esta organización (por ejemplo, del instituto a la facultad, del consejo de dirección de la facultad al jefe de departamento, del jefe de departamento al profesor principal de asignatura, del profesor principal al profesor y del profesor al alumno).

Otro análisis al nivel social más general, también permite constatar características que apuntan a un estilo de dirección verticalizado y autoritario. Por ejemplo, cuando se valora cómo se enseña según el modelo educativo que corresponde al proyecto social en nuestro país, nos percatamos de que este proceso resulta aún unilateral, conductista, donde en ocasiones prima la imitación por encima de la reflexión, por parte de los educandos y en el cual, además, todavía coexisten los llamados dobles mensajes por parte del educador, lo que en resumen responde con una pedagogía tradicional.

Este fenómeno se relaciona con el proceso de Centralización de la dirección que tan necesariamente se estructuró en nuestro país. Sin embargo se hace útil la revisión crítica de este principio que permita una mayor democratización de la dirección, como planteara el propio Lenin. Ello a su vez facilitaría mayor autonomía y responsabilidad de los participantes en el proceso. La centralización sin dudas, debe acompañarse de una justa descentralización que garantice la intervención activa de cada miembro de la sociedad en cualquiera de sus procesos.

Estilo de comunicación pedagógica autoritaria, centrada en la información

Investigaciones realizadas en nuestro país demuestran que el estilo de comunicación que predomina en el proceso docente-educativo es el estilo denominado autoritario con diferentes matices: funcional, centrado en la información congnitiva que se desea brindar al estudiante, o como también se plantea, "centrado en la tarea docente". En algunos otros casos se manifesta un estilo de comunicación permisivo que no garantiza el cumplimiento exitoso de la tarea educativa.

Es frecuente que en la actividad docente se dedique mayor atención a los temas puramente instructivos, informativos por parte del profesor. En correspondencia con ello se anulan los temas de emergencia grupal, afectivos, relacionados con la dinámica entre sus miembros. El profesor está más interesado en el cumplimiento de la tarea docente programada al margen de otras necesidades también presentes de los individuos que participan en el proceso de aprendizaje.

Casi todas las decisiones son determinadas por el docente o representadas por su figura (desde el programa y actividades específicas que le dan cumplimiento hasta sus propias tareas). El profesor no decide conjuntamente con el alumno la actividad de enseñanza, sino que la "dirige" en toda su extensión, de modo autoritario esencialmente.

Este estilo por supuesto se relaciona con la característica expuesta en el estilo de dirección autoritario, pues aquí el estilo autoritario es una evidencia de la toma de decisiones verticalizada, que predomina en la organización institucional. El profesor es quien asume la toma de decisiones en el proceso, el cual a su vez es portador de otro conjunto de decisiones de la propia institución. Por último, el alumno es el sujeto que debe cumplir todas las decisiones tomadas anteriormente a él, sin que posea una posibilidad real de influir marcadamente en ellas.

En la experiencia con grupos de profesores de la carrera de Medicina durante los posgrados de formación pedagógica a ellos impartidos, los docentes reconocen que ejercen el estilo autoritario o centrado en la tarea docente fundamentalmente.

No se facilita la interacción grupal y su comunicación

Cuando se analiza cómo ocurren las interrelaciones personales en el proceso docente directamente, se evidencia que el grupo no se concibe como un medio para el aprendizaje ni tampoco se facilita la educación del propio grupo como sujeto mismo de la actividad.

En este sentido los docentes reconocen que no dominan ni teórico ni prácticamente los fundamentos pedagógicos que facilitan el trabajo grupal. No existe un dominio de los fenómenos psicológicos grupales que permita la coordinación más efectiva de las interacciones grupales incluyendo la del profesor con el grupo lo cual afecta y empobrece las relaciones de comunicación entre sus miembros.

¿Por qué estos hechos?

Los 3 hechos expuestos tienen su origen en factores objetivos y subjetivos que determinan las relaciones sociales. Entre los fundamentales podemos mencionar, en primer lugar, la organización verticalizada de la sociedad que es reflejada por sus niveles particulares de organización y los individuos. Pero también influyen factores de índole subjetiva, como la insuficiente formación psicopedagógica de algunos docentes, así como características psicológicas personales que propician el establecimiento de un tipo de comunicación particular.

Otro aspecto de carácter subjetivo importante es el "nivel de preparación" del educando para establecer un tipo de comunicación democrática y flexible en el proceso de enseñanza. Este resulta hasta una justificación para los docentes que intentan explicar que no se comunican de forma democrática con los alumnos, pues ellos no están preparados para hacerlo.

A partir de los fundamentos generales expuestos en el trabajo sobre la influencia de la comunicación en el desarrollo de la personalidad del sujeto, pueden deducirse algunas consecuencias negativas que ocurren cuando las características del proceso pedagógico corresponden con las aquí analizadas. Estas consecuencias constatadas en la práctica docente y referidas por los profesores prueban la veracidad de dichos fundamentos y pueden mencionarse:

Como sugerencias generales para el mejoramiento de la comunicación pedagógica se deben plantear: Para el mejoramiento de la comunicación pedagógica sin dudas es imprescindible que el profesor posea claridad conceptual sobre este importante proceso humano, especialmente en lo que concierne a la esfera educativa. Pero no bastaría con el conocimiento profundo de estas cuestiones teóricamente, sino que se hace más importante aún el dominio práctico de vías de comunicación por parte del docente para comunicarse con sus alumnos de forma adecuada.

Además es imprescindible la constante reflexión autovalorativa acerca de cómo se establece la comunicación con el estudiante y grupo en general. El autoconocimiento de las propias cualidades personales que pueden favorecer u obstaculizar el proceso comunicativo en la educación, contribuiría a la erradicación de los principales errores que pueden cometerse y, asimismo, permitiría desarrollar las cualidades que lo favorecen.

El mejoramiento permanente de la comunicación pedagógica sin dudas redundará en la obtención de resultados educativos de más alta calidad, como exige la época actual.

Después de todo lo dicho debemos concluir de la forma siguiente:

  1. La comunicación constituye un proceso determinante para el desarrollo de la subjetividad humana, que expresa la interacción entre los sujetos de la actividad y permite la apropiación sociohistórica de todo el desarrollo de la humanidad por cada uno de los seres humanos.
  2. La comunicación pedagógica, como forma especial de comunicación que ocurre en el proceso docente entre el profesor y los alumnos, resulta vital para la educación de los sujetos en dicho proceso.
  3. El proceso de interacción comunicativa en el proceso pedagógica presenta una serie de características que afectan su influencia adecuada en la educación como: estilo de dirección autoritario y verticalizado, comunicación pedagógica autoritaria, centrada en la información y escasa facilitación de la interacción y comunicación grupal.
  4. Como sugerencia fundamental para el mejoramiento de la interacción comunicativa pedagógica, se hace necesario su democratización a través de estilos de dirección y comunicación más abiertos, flexibles y participativos, que permitan mayor autonomía y responsabilidad personal de los sujetos que intervienen.

Summary

Some theoretical reflexions on the importance of communication are made to explain the formation of human subjectivity from a philosophycal point of view. Theoretical elements connected with the pedagogical communication as well as some evaluative reflections on the communicative characteristics frequently observed in the teaching process and that may have a negative influence on it are dealt with. The consequences and general suggestions for their improvement are also analyzed. Three difficulties for pedagogical communication are stressed: the rigid and authoritative management tyle prevailing in the educational institution, the authoritative communication style existing in the professor-student-group relationship, and the lack of communicative group interaction in the teaching process. Professors should have the necessary theoretical and practical knowledge to propitiate a type of communication that favors education.

Subject headings: COMMUNICATION; INTERPERSONAL RELATIONS; TEACHING; EDUCATIONAL PSYCHOLOGY.

Referencias Bibliográficas

  1. Colectivo de autores. Temas sobre la actividad y la comunicación. La Habana: Editorial Ciencias Sociales, 1989:75.
  2. González Rey F, Mitjans Martínez A. La personalidad, su educación y desarrollo. La Habana: Editorial Pueblo y Educación, 1989:80.
  3. Ojalvo V. Comunicación educativa. CEPES 1994, Universidad de La Habana: CEPES, 1994:2,3-7.
Recibido: 7 de mayor de 1998. Aprobado: 21 de mayo de 1998.

Lic. Lourdes Sainz Leyva. Calle H No. 511, entre 21 y 23, municipio Plaza, Ciudad de La Habana, Cuba.

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