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Educ Med Sup 17(4)

Escuela Nacional de Salud Pública. Ciudad de La Habana

Tendencias actuales en las competencias específicas de Enfermería

Lic. Omayda Urbina Laza1 y Lic. Marta Otero Ceballos2

Resumen

Se revisaron los aspectos relacionados con los antecedentes y la situación actual de la evaluación de la competencia y el desempeño profesional en Salud, su surgimiento, la participación de la Organización Económica para el Desarrollo y de la Organización Internacional del Trabajo y su Centro Interamericano de Investigación y Documentación sobre la Formación Profesional. Se analizó la estrategia del Ministerio de Salud Pública de Cuba en esta esfera, que reconoce las competencias como uno de los lineamientos para garantizar la calidad en los servicios de salud, el perfeccionamiento y la capacitación de los recursos humanos. Se expone la labor del personal de Enfermería en la evaluación de las competencias, sus perspectivas y el trabajo realizado en esta línea.

DeCS: COMPETENCIA PROFESIONAL; APTITUD; EDUCACION CONTINUA EN ENFERMERIA; EVALUACION EDUCACIONAL; ANALISIS DEL DESEMPEÑO.

Antecedentes y situación actual

A mediados de la década de los 80, la Organización Panamericana de la Salud, comenzó a promover entre los países de la región de las Américas, la propuesta de reorientación de la educación permanente del personal de salud. La evaluación de la competencia y el desempeño se incluyó dentro de esta propuesta como una vía para obtener información acerca del comportamiento profesional del trabajador durante su actividad laboral cotidiana, con la finalidad de contribuir a la identificación de necesidades de aprendizaje, a la vez que comprobar la repercusión de los procesos educativos en la transformación de los servicios de salud.

Las competencias parecen constituir en la actualidad una conceptualización y un modo de operar en la gestión de los recursos humanos que permite una mejor articulación entre gestión, trabajo y educación. En una visión y organización sistemática, las competencias han sido incluso capaces de expresarse como un sistema de certificación legalmente establecido en varios países del mundo, incluida América Latina. Más que una moda se trata de un vínculo entre el trabajo, la educación y la capacitación. El enfoque de competencias puede ser considerado como una herramienta capaz de proveer un modo de hacer y un lenguaje común para el desarrollo de los recursos humanos.1

El tema de los recursos humanos y específicamente lo relativo a su gestión, ha estado hasta hace muy poco tiempo ausente de las agendas de las reformas del sector salud en la mayoría de los países de la región, aunque es usual encontrar expresiones acerca de que los recursos humanos son el elemento esencial de los sistemas de salud y un factor clave en las reformas del sector.

El trabajo con el factor de las competencias está siendo utilizado sobre todo en países de la Organización Económica de Cooperación para el Desarrollo (OECD) como el Reino Unido, Canadá, Australia, Francia y España, en los cuales se mantienen sistemas de certificación basados en competencias, con el fin de dar una mayor transparencia a las relaciones entre la oferta y la demanda laboral y permitir una mayor efectividad en los programas de capacitación laboral.

En América Latina, países como México, Brasil, Argentina, Costa Rica y Chile entre otros, están ejecutando o iniciando proyectos de certificación de competencias para el medio laboral y sistemas de formación basada en competencias, que apuntan a mejorar la certificación, así como a incorporar el enfoque de competencia laboral con fines de actualización de los programas de formación. Las reformas educacionales no son tampoco indiferentes a las competencias, como puede observarse en las reformas realizadas en el Reino Unido, España y México.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) y su Centro Interamericano de Investigación y Documentación sobre la Formación Profesional (CINTERFOR) están apoyando desde su ámbito iniciativas en la materia. En el sector salud un proyecto conjunto de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) y CINTERFOR/OIT trabaja con esta misma perspectiva.1

Los estudios sobre la evaluación de la competencia profesional vienen desarrollándose internacionalmente desde finales de la década del 70 y principios del 80, los países que marcaron los inicios en este campo fueron Alemania, Estados Unidos, Francia e Inglaterra.2

Desde México hasta Argentina y en muchos de los países del Caribe, se han llevado a cabo diversas actividades de capacitación de funcionarios y la posterior aplicación de experiencias de trabajo con dicho enfoque. Estas aplicaciones han abarcado un amplio espectro que incluye no solamente las instituciones de formación sino también aquellas relacionadas con el desarrollo y capacitación de los recursos humanos. Actualmente está creciendo una concepción de cobertura global orientada a la apertura de un solo camino educativo a lo largo de la vida para hacer realidad el concepto de "educación permanente", eliminar las interrupciones entre la educación y la formación profesional y entender la educación y la formación como un solo tronco generador de competencias de diferente índole, que no por educativas excluyan el trabajo, y no por formadoras, excluyan lo educativo.

La nueva perspectiva ha servido también para reeditar viejos anhelos como el de un mayor acercamiento entre la docencia y la asistencia o dicho de otro modo entre la educación y el trabajo; tender caminos que comuniquen la vía de la educación académica con la vía de la educación profesional y conduzcan a la configuración práctica del concepto de formación a lo largo de la vida.3

Se ha influido de manera decisiva en los procesos formadores y de prestación de servicios, permitiéndoles un incremento del pensamiento estratégico relacionado con la formación y el desarrollo de recursos humanos competentes, con habilidades para las relaciones interpersonales, la comunicación, capacidad para enfrentar los nuevos retos de la profesión, la innovación y las complejas tecnologías,lo que repercute en la calidad de los servicios que se le brindan a la población.

La evaluación de la competencia profesional en salud comprende la evaluación de los conocimientos, las habilidades y las actitudes de los profesionales, así como su nivel de organización, retención y empleo de la práctica académica y laboral; es lo que el individuo sabe, sabe hacer y hace.2

  1. Autores como Prado García3 señalan que la comprobación de la efectividad del Sistema de Educación debe incluir como uno de sus momentos fundamentales la evaluación de sus graduados ubicados en sus respectivos colectivos laborales. Otros especialistas del Ministerio de Educación Superior y del Instituto Pedagógico de Enseñanza Técnica y Profesional de Cuba han realizado estudios que centran su atención en la Competencia de egresados de diferentes Especialidades en la Enseñanza Superior y de la Técnica Profesional. (Triana T, Marín A, Ferrer A, Hatim A, Rey R, Salas Perea RS. Gestión de calidad en la Educación Médica en el proyecto "Salto Cualitativo" en Pinar del Río,Cuba. (Ponencia). Encuentro Continental de Educación Médica. Punta del Este; 1994).

La información que se obtenga por medio de la citada evaluación se utiliza con fines diagnósticos, con el fin de identificar y jerarquizar los problemas esenciales, establecer un orden de prioridades, así como planificar los diferentes tipos de intervenciones requeridas, para el incremento de la calidad de los recursos humanos en salud.

La preparación de profesionales de la salud para dar respuesta a las crecientes necesidades de salud de la población con la nueva concepción de su desarrollo y salud integral, implica la búsqueda de estrategias que aseguren la calidad en los servicios y la relevancia del impacto deseado.4

En Cuba, la estrategia del Ministerio de Salud Pública (MINSAP) expuesta en la Carpeta Metodológica reconoce al perfeccionamiento y la capacitación de los recursos humanos como uno de los lineamientos para solucionar los problemas relacionados con la calidad de los servicios de salud, y para lograr este objetivo en el año 1990 se constituyó la Comisión Nacional de Evaluación de la Competencia y el Desempeño Profesional en el Sistema Nacional de Salud, entre cuyas tareas fundamentales ha estado la evaluación de todos los profesionales en los diferentes puestos de trabajo así como impartir cursos y talleres en instituciones académicas y docente-asistenciales de los diferentes territorios del país, relacionados con el tema, dada su importancia para el incremento de la calidad de los servicios en salud.

En el año 1995 se crearon las comisiones provinciales de evaluación de la competencia en el país; a partir de ese momento se comenzó el diseño y aplicación de instrumentos evaluativos escritos a diferentes especialidades médicas, estomatológicas y de enfermería. La información que se obtiene por medio de este tipo de evaluación se utiliza con fines diagnósticos para identificar y jerarquizar los problemas esenciales, establecer un orden de prioridad y planificar los diferentes tipos de intervenciones.

En Enfermería se han llevado a cabo algunos trabajos de investigación, entre ellos uno de los más importantes y que aportó experiencia desde el punto de vista metodológico fue el de Calidad del egresado de Enfermería General (curso 1980-1981), que se realizó por la Dirección Nacional de Docencia Médica Media. Posteriormente, en el curso 1984-1985, el Centro Nacional de Perfeccionamiento Técnico Profesional comenzó a desarrollar el trabajo "Metodología para la Evaluación de la Competencia y el Desempeño Profesional en Enfermería", en el cual se recogía la estructuración de un marco conceptual que sustentaba cualquier estrategia de acción concebida para los fines de este tipo de evaluación.

En el año 1991 se publicó el estudio "Evaluación de la Competencia y el Desempeño: una experiencia en Enfermería" por las licenciadas Estrella Sierra Prohenza y Nilda Luna Marcel. Este trabajo se llevó a cabo en diferentes centros de salud del segundo nivel de atención y los resultados fueron: falta de motivación por la superación y carencia de hábitos, actitudes y habilidades adquiridas en la formación, entre otros. En el año 1992, metodólogos del Centro Nacional de Perfeccionamiento Técnico y Profesional abordaron de forma incipiente una parte del problema al trabajar en la evaluación del desempeño de grupos de enfermeros que laboraban en la atención secundaria, cuyo estudio reveló que las mayores dificultades estaban en el plano estratégico, era necesario crear un nuevo estilo de trabajo que promoviera la evaluación del desempeño en los profesionales de la salud.

En el curso 1996-1997 se realizó la investigación "Evaluación de la competencia en el personal de Enfermería en la Atención Primaria" por la licenciada Omayda Urbina Laza, como trabajo de terminación de Maestría en Atención Primaria en la Facultad de Salud Pública. Posteriormente, en el curso 1997-1998 se publicó la investigación sobre "Resultados de los exámenes aplicados para evaluar la competencia en Enfermería".

Perspectivas actuales

Con la evaluación de las competencias específicas, se pretende actualmente evaluar al trabajador en:

Con el enfoque señalado, la práctica de trabajo es ámbito de acción y reflexión, selección, cuestionamiento e indagación y punto de partida para la búsqueda de información y la aplicación de teorías. Junto a esta integración de teoría y práctica, la consideración del trabajo como eje del proceso educativo representa la valorización del conocimiento construido en la práctica del universo cultural del trabajador y del ámbito concreto de realización de la cultura del evaluado, y lo orienta hacia la transformación.

En la formación de los profesionales de la Salud, la interrogante subyacente a la cuestión curricular está siempre asociada al impacto del curriculum en la práctica profesional. El diseño curricular fundamentado en el marco de referencia de la realidad, apuntando hacia el futuro y que integra una base de conocimientos y habilidades asociadas a las experiencias de aprendizaje que promueven actitudes, sentimientos y disposiciones para pensar y actuar de forma integral desde el enfoque preventivo y de desarrollo, es una posible y necesaria respuesta para crear impacto.

La respuesta a la interrogante expresa toda la complejidad que encierran los procesos educativos para que los resultados sean relevantes en la práctica. La misión de los programas de preparación de profesionales de Enfermería es preparar a los graduados para actuar competentemente en el sistema de salud y en la vida en general. Ello implica asegurar mucho más que el simple dominio de conocimientos y habilidades específicas, se espera que los egresados sean también capaces de trabajar en equipos, interactuar con las personas, saber buscar información, ser capaces de comunicarse y expresar sus ideas, además de utilizar las habilidades específicas para desempeñar funciones y tareas propias de su trabajo como profesional.

La misión de los programas conlleva la incorporación de la idea de desarrollo del curriculum basado en competencias, se trata de aproximar las realidades entre la educación y el trabajo frente a las nociones de evaluación y competencias.

Desde el punto de vista del curriculum, la competencia no debe tomar el lugar del conocimiento dentro de las disciplinas, es más bien un instrumento para la aplicación del conocimiento. El concepto de competencias como base para orientar los procesos de cambio en organizaciones u orientar los programas de formación, se viene discutiendo desde hace más de 2 décadas y ha tenido diversas connotaciones en diferentes contextos y países. Las varias definiciones incluyen, con mayor o menor intensidad, conceptos relativos a:

La evaluación de las competencias específicas tiene como propósito, contribuir al desarrollo de los profesionales de la salud, prepararlos para lograr un "alto desempeño" en la realización de sus actividades y funciones, estar técnicamente calificados para la investigación y ser capaces de desarrollar habilidades en la respuesta a los problemas, con una consecuente y real sistematización de la experiencia científica. Este propósito requiere del trabajo conjunto de las instituciones formadoras y asistenciales de Salud en la sistematización de la evaluación, así como en la medición de su impacto en los servicios.

La evaluación de las competencias de los profesionales de Enfermería se inserta en el programa para el desarrollo de la Salud Pública cubana, como un componente del sistema de evaluación de sus recursos humanos. Su función es contribuir al perfeccionamiento de dichos recursos mediante la identificación de necesidades educativas y la retroalimentación de los procesos que se realizan para la formación profesional o técnica del personal.

Es conocido por todos, que de la competencia y el desempeño de los profesionales depende en gran medida la calidad de la atención que se brinda en los servicios de Salud. La concepción de la calidad del desempeño integrada a la calidad de los servicios, se convierte en un proceso continuo de evaluación de la calidad de la atención en salud. No cabe duda, que el hombre y su conducta profesional y humana es el elemento fundamental en esta organización para proveer servicios de salud con eficiencia, eficacia y efectividad.

La evaluación tiene la peculiaridad de que se lleva a cabo durante el proceso laboral y pone de manifiesto las insuficiencias de los trabajadores en su actividad profesional cotidiana. Asimismo, la evaluación del personal es un proceso que se desarrolla como respuesta a la necesidad de determinar el nivel de competencias de los profesionales de Enfermería en su actuación frente a grupos de mayor riesgo, dentro de un proceso de problematización constante realizado por todo el equipo de salud y orientado a la identificación cuidadosa de las áreas problema, a las cuales se dirigirán las acciones.

Para dar solución al problema se necesita además de la adición de nuevos conocimientos, un cambio de actitudes individuales y colectivas que favorezcan no sólo el aprendizaje sino la capacidad de identificar y hallar la solución en conjunto, y que permitan generar la evaluación permanente de los servicios de Salud, correlacionados con las necesidades de salud de la población a la cual se le está brindando esos servicios.

El desafío actual consiste en cómo evaluar las competencias específicas en los profesionales de Enfermería que laboran en los diferentes niveles de atención. Sobre ello se considera que lo primero es diseñar o desarrollar una estrategia, es decir, crear los medios y vías que permitan organizar, instrumentar, monitorear y establecer los estándares de las competencias, que suministren información válida y confiable en los aspectos cognoscitivos, psicomotores, volitivos y aptitudinales en la actuación laboral.

¿Qué se está haciendo?

En las inspecciones realizadas por el MINSAP en el año 2000 se detectó un incremento de la onfalitis en los servicios de Neonatología de algunas provincias del país, que fue más notable en Santiago de Cuba y Ciudad de La Habana, lo que incidió en las tasas de morbilidad y mortalidad natal. Ante situaciones como estas, el desafío fue ¿cómo evaluar las competencias específicas en el personal de Enfermería que labora en los servicios de Neonatología?

Como respuesta a la situación planteada se dio inicio a una investigación para proponer una metodología de evaluación. El objetivo principal del proyecto fue realizar la evaluación de competencias específicas en el personal de Enfermería que labora en los servicios de Neonatología y aprovechar las experiencias de países como Canadá, España, Inglaterra y Australia, que en la última década han realizado investigaciones y acumulado experiencia en la utilización de diferentes técnicas para la evaluación de este tipo de competencias.

El presente trabajo expresa el compromiso de la Institución y de todos los integrantes de la cátedra Gestión de Enfermería de transformar el desempeño de los profesionales y lograr el impacto deseado en la atención que se brinda a la población. La investigación se lleva a cabo como un proceso de reflexión y de reconstrucción del acto evaluativo por quienes tienen la responsabilidad de garantizar el más alto nivel de competencia y desempeño de los profesionales de la Salud en la atención a los pacientes con la calidad requerida.

La estrategia del proyecto se fundamenta en 4 momentos: un primer momento en el que se identifican las competencias específicas a desarrollar por los profesionales de Enfermería en el servicio; un segundo momento en el que se realiza la propuesta del diseño metodológico de diferentes instrumentos a utilizar para la evaluación de las competencias; un tercer momento que consiste en la determinación de la validez y la confiabilidad de los diferentes instrumentos y el cuarto momento, destinado a la evaluación de las competencias específicas para certificar su dominio.

Summary

Those aspects connected with the antecedents and the present situation of the evaluation of the professional competence and performance in the health sphere, its upsurge, and the participation of the Economic Organization for Development and of the Interantional Labor Organization and its Interamerican Center of Research and Documentation on Professional Training were reviewed. The strategy of the Ministry of Public Health of the Republic of Cuba in this field that recognizes the competences as one of the guidelines to guarantee the quality in the health services and the improvement and upgrading of human resources, was analized. The work done by the nursing staff in the evaluation of the competences, its prospects and what has been done up to now are dealt with in this paper.

Subject headings: PROFESSIONAL COMPETENCE; APTITUDE; EDUCATION, NURSING, CONTINUING; EDUCATIONAL MEASUREMENT; ANALYSIS OF JOB PERFORMANCE.

Referencias bibliográficas

  1. Irigoin M, Vargas F. Competencia laboral: manual de conceptos, métodos y aplicaciones en el sector salud. Montevideo: CINTERFOR; 2002.
  2. Salas Perea RS. Educación en Salud: competencia y desempeño profesionales. La Habana: Editorial Ciencias Médicas; 1999.
  3. Prado García L. La Educación Comunista de la Juventud Estudiantil en la Educación Superior. La Habana: Editorial Pueblo y Educación, 1982.
  4. Jardines JB, Oubiñas J, Aneiros-Riba R. La Educación en Ciencias de la Salud
    en Cuba. Educación Médica y Salud 1991;25(4):387.

Bibliografía consultada

Recibido: 21 de abril de 2003. Aprobado: 27 de septiembre de 2003.
Lic. Omayda Urbina Laza. Escuela Nacional de Salud Pública. Calle I esq. Línea. El Vedado, Plaza. Ciudad de La Habana, Cuba.

1 Máster en Atención Primaria de Salud. Metodologa. Profesora Auxiliar.
2 Máster en Psiquiatría Social. Instructora.

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