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Educ Med Super 2006;20(3)

Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana
Facultad de Ciencias Médicas “Julio Trigo López”

Constatación de las habilidades del pensamiento crítico en los estudiantes de Licenciatura en Enfermería

M.C. Yudith Aguilera Serrano,1 M.C. Magdalena Zubizarreta Estévez2 y M.C. Juan A. Castillo Mayedo3

Resumen

El pensamiento crítico en enfermería supone un pensamiento deliberado, dirigido a un objeto, persigue emitir juicios basados en evidencias (suposiciones), se basa en principios de la ciencia y métodos científicos. Por la importancia que tiene esta temática para el desarrollo de la profesión, se realizó una investigación cualitativa, con el objetivo de constatar las habilidades del pensamiento crítico según las descritas por Cesar Coll, que poseen los estudiantes de tercer año de Licenciatura en Enfermería del curso regular diurno de Ciudad de La Habana. El universo y la muestra coincidieron y estuvieron constituidos por 41 estudiantes, a los que se les aplicó un cuestionario validado por Erika Caballero en Chile. Los datos cualitativos fueron analizados a partir de procedimientos lógicos como la inducción, la deducción, la abstracción y la generalización. Se concluyó que se debe seguir trabajando sobre la base de desarrollar la habilidad de asimilación y retención de la información y hacer especial énfasis en la importancia de cómo estudiar, leer y escuchar para una mejor comprensión, enseñar a razonar, recordar y codificar lo aprendido para facilitar la solución de los problemas que se presentan en la práctica profesional.

Palabras clave: Pensamiento crítico, habilidades intelectuales, Licenciatura en Enfermería.

Introducción

Desde la más remota antigüedad (siglo VI a.n.e), en la Grecia antigua, Parménides (padre de la filosofía occidental) expresó: “Pensar es lo mismo que aquello que se encamina al pensamiento. Esto quiere decir que el pensamiento ni le quita ni le pone del exterior nada a las cosas; el pensamiento y su objeto son idénticos, por lo que el pensamiento no es ni siquiera una forma de ser, sino el ser mismo, es lo que hoy llamamos una identidad lógica; es un adelanto general de lo que sería la base de las ciencias de la lógica, la llave para comprender una clave importante del pensamiento...”.1

Más adelante, Aristóteles planteó la existencia de una estructura estable en el pensamiento humano, en el proceso de reflexión sobre la realidad. Él pudo determinar la existencia de dos aspectos de esa actividad: el pensamiento y la reflexión. Esta estructura es el objeto de la ciencia que él fundó: la lógica; que estudia las relaciones y operaciones que hace el pensamiento para lograr conocimientos verdaderos.2

La National League for Nursing (NLN) reconoce, en 1983, la inclusión del pensamiento crítico como criterio específico para la acreditación de los programas básicos. El criterio dice: “El currículo remarca el desarrollo del pensamiento crítico y la progresiva independencia de la toma de decisiones”.3,4

El pensamiento crítico es considerado, en la literatura cognitiva, con distintas acepciones, desde los que lo mencionan como mecanismo de “pensar mejor” (recolectar, interpretar, evaluar, seleccionar información con el propósito de tomar decisiones informadas, hasta los que proponen un tipo de pensamiento autodirigido que busca fundamentar el conocimiento, cuestionando la forma en que se asimila a la estructura cognitiva tomando como base las consideraciones de los puntos de vista de los demás para incorporarlas a nuestra forma de pensar.3,4

En las habilidades intelectuales del pensamiento crítico existen diversos criterios y estudios a nivel mundial, principalmente en la salud, donde cabe destacar que M. Gordon, enfermera norteamericana, en el 2000, planteó que las escuelas de enfermería, han desarrollado cursos de pensamiento crítico, lo que ha sido incorporado a los currículos para reforzar las habilidades de los estudiantes y conducirlos a pensar en forma crítica.5

En 1995 y 1998, se realizó un panel de enfermeras expertas con el propósito de definir el pensamiento crítico en enfermería, este panel contaba con la presencia de nueve países como Brasil, Canadá, Inglaterra, Japón y Tailandia, entre otros.6

Erika Caballero, de Chile, realizó este estudio en su país, en el año 2001, con estudiantes de primer año de Licenciatura en Enfermería, con el objetivo de identificar las habilidades intelectuales del pensamiento crítico, estudio que ha tenido mucha utilidad en Cuba, fundamentalmente en la realización de esta investigación.7

El inicio de un nuevo milenio desafía mirar el proceso de enfermería como sinónimo de un pensamiento crítico, esto sugiere que la profesión debe vincularse más con la investigación, toma de decisiones y planificación de actividades con un fuerte énfasis de pensamiento crítico. De esta forma, se espera que los procesos educativos impacten en el desarrollo de habilidades de este tipo de pensamiento. Así, los estudiantes pueden, automáticamente transferir conocimientos de la teoría a la práctica.8

En Cuba, desde finales de la década de los setenta, el Ministerio de Educación, ha dedicado su atención al tema de “la asimilación de conocimientos, hábitos, habilidades, resaltando la atención que maestros y profesores deben dedicarles al mismo”.9 Por tal motivo, se realiza esta investigación, con el objetivo de constatar las habilidades intelectuales del pensamiento crítico que poseen los estudiantes de tercer año de Licenciatura en Enfermería del curso regular diurno.

Método

Se realizó una investigación cualitativa para constatar las habilidades del pensamiento crítico según las descritas por Cesar Coll, citadas por Erika Caballero en 2001,7 que poseen los estudiantes de tercer año de Licenciatura en Enfermería del curso regular diurno. Se seleccionó un universo, que se correspondió con la muestra por ser un número reducido de 41 estudiantes de cuatro facultades del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana, debido a que es donde único existen estudiantes de este año académico; esta selección se realizó porque los estudiantes ya habían vencido los contenidos del ciclo básico y pasarían para el ciclo clínico donde estarán en contacto directo con el paciente para tomar las decisiones pertinentes en cada momento, son estudiantes que han aprendido la forma de aplicación del proceso de atención de enfermería, el método científico de la profesión, y es evidente que la utilización de la lógica del pensamiento enfermero esté más fortalecida.

El cuestionario aplicado (Anexo 1), se confeccionó en la Universidad Pontificia Católica de Chile por psicólogos y la investigadora, Erika Caballero,7 siendo validado por ella y bajo su conocimiento y aprobación fue aplicado en Cuba; el mismo constó con 18 preguntas abiertas que indagaron sobre la percepción de los estudiantes con respecto a las siguientes habilidades del pensamiento crítico:

El cuestionario se aplicó por la autora de la investigación en las facultades de Ciencias Médicas “Julio Trigo”, “Calixto García”, “Salvador Allende” y “Carlos J. Finlay”, que es donde están cursando estudios estos alumnos.

Los datos cualitativos se analizaron a partir de procedimientos lógicos como son la inducción, la deducción, la abstracción y la generalización, para la precisión y definición del objeto de estudio, por lo que el análisis de todos los resultados responden a una valoración propia. Además, se realizaron cálculos porcentuales, para una mejor comprensión y análisis de los datos.

Resultados

Después de aplicado el cuestionario a los 41 estudiantes de tercer año de Licenciatura en Enfermería, procesados los datos y desglosados por las diferentes habilidades, se arribó a los siguientes resultados:

Habilidad para la búsqueda de información

Con relación a los pasos que siguen los estudiantes para realizar la búsqueda de información, más del 50 % plantearon que deben realizar búsquedas bibliográficas en las bibliotecas y entrevistar a profesionales en el tema a investigar.

El 26 % planteó que deben buscar información en los periódicos, revistas, documentarse dónde pueden obtener la información, dirigirse a las notas de clases, tesis, conferencias y tener un guía o tutor que les oriente cómo deben hacer la búsqueda y el 20 % se refirieron a la búsqueda en Internet.

En cuanto a que si consideran que la búsqueda de información por las diferentes vías requiere una aplicación previa o planificar es un paso secundario, 58 % de los estudiantes plantearon que necesitan de una aplicación previa y 42 % que planificar es un paso secundario.

Con respecto a cuestionar la información, 54 % de los estudiantes plantearon que no cuestionan la información porque creen que no es necesario, 39 % de los estudiantes refirieron que sí la cuestionan y el 7 % explicó que a veces porque depende del tipo de información y de la persona que se las haga llegar.

Habilidad de asimilación y retención de la información

En cuanto a las actividades y/o conductas que utilizan para aprender algo nuevo, 43 % de los estudiantes, plantearon que necesitan leer, buscar lo más actualizado en las bibliografías y en Internet y el 39 %, explicaron que deben preguntar todo lo que no conozcan y confrontarlo con sus compañeros, además de estudiar diariamente.

Se observó con menos frecuencia, en 10 % de los estudiantes, la habilidad de escuchar lo que refieren otros profesionales para una mejor comprensión del tema, así como que 8 % refirieron que deben memorizar lo aprendido, por lo que existe dificultad en cómo recordar, codificar y formar representaciones y cómo registrar y controlar la comprensión.

En relación con la utilización de lo aprendido en los cursos anteriores en situaciones cotidianas, el 90 % de los estudiantes plantearon que sí las utilizan porque es más fácil en la solución de problemas, es muy útil y sirve como base, y el 10 % refirió que en algunos casos utilizan lo aprendido en cursos anteriores.

Habilidad de organización

Al preguntarles a los estudiantes cómo organizan su tiempo para cumplir sus obligaciones como estudiante y como parte de una familia, 73 % planteó que durante el día asisten a las clases y al área práctica y en la noche emplean su tiempo en estudiar, 17 % se refirió a que en el horario de la tarde se dedican a visitar la biblioteca para estudiar y realizar los quehaceres del hogar y el 10 % de los estudiantes explicaron que le dan prioridad a lo más importante en ese día, ya sea el estudio o el hogar.

Habilidades inventivas y creativas

En relación con las situaciones o aspectos que toman en cuenta para generar nuevas ideas y cómo la incorporan en el quehacer diario, 49 % de los estudiantes plantearon que mediante una situación desconocida o manteniendo la motivación por algo en específico, 39 % se refirió que leyendo algo nuevo, y el 12 % de los estudiantes no conocen cómo hacerlo.

En cuanto a si se consideran personas innovadoras y creativas, 80 % de los encuestados plantearon que sí, para mejorar su labor, para investigar y para mantener la motivación por la carrera y 20 % no tuvieron seguridad de clasificarse como personas innovadoras y creativas.

Habilidades analíticas y en la toma de decisiones

Con relación a enfrentar algún problema si buscan una solución inmediata o tardan un poco, 54 % refirió que la buscan inmediatamente, en dependencia del problema que se presente, y 46 % de los estudiantes plantearon que se dan tiempo para buscar alternativas de solución del problema.

Habilidades de comunicación y sociales

Al preguntarle cómo enfrentarían las críticas, 63 % aceptan las críticas porque contribuye al perfeccionamiento personal y 37 % planteó que está en dependencia con la intención con que se haga y en la forma en que se exprese.

Con relación a si comparten sus descubrimientos y/o conocimientos con otros, 85 % de los encuestados plantearon que comparte sus conocimientos con sus padres y amigos y 15 % refirió que todo no se puede compartir, solo algunas cosas.

Se constató que 54 % de los estudiantes prefieren estudiar individualmente porque se organiza mejor el estudio, aunque consideran importante la actividad colectiva, 37 % de encuestados refirieron que les gusta estudiar en grupo porque se hacen grandes aportes al estudio o a la investigación y el 9 % planteó que está en dependencia de lo que se vaya a estudiar y si tienen duda o no.

El 85 % de los encuestados plantearon que sí tienen buen sentido del humor, cuando comparten con sus familiares y amistades, también en malos ratos y en situaciones de stress y el 15 % de estudiantes refirieron que a veces en dependencia de la ocasión.

Habilidad de la metacognición

Relacionado con las estrategias que utilizan cuando se enfrentan a una situación nueva o problemática, 58 % de los estudiantes refirieron que deben mantener la calma y analizar las posibles soluciones, 29 % planteó buscar ayuda y el 13 % explicó que si no lo logran acudirían a sus padres para que los guíen.

El 56 % de los encuestados plantearon que evalúan cómo realizan las tareas porque se fijan más los contenidos, además de determinar si las notas son satisfactorias o no. Otro grupo, el 36 % planteó que no evalúan las tareas porque eso es trabajo del profesor y no de ellos como estudiantes y el 8 % refirieron que a veces por el tiempo.

Al preguntarles que si sabían determinar el límite de una situación difícil, 51 % de los estudiantes plantearon que analizan el problema y las soluciones que puedan tomar, 29 % refirió que buscan información acerca del problema y tratan de resolverlo y el 20 % explicó que no saben.

En cuanto a si la autoestima y el conocimiento de sí mismo influyen en el éxito de la resolución de problemas, 92 % de los estudiantes plantearon que sí influye la autoestima al solucionar un problema y el 8 % planteó que no.

Discusión

Según Rosalinda Alfaro describe, entre las habilidades del pensamiento crítico, que se debe realizar un enfoque organizado para llegar al descubrimiento, es decir ,organizar la investigación. También, se debe distinguir lo relevante de lo irrelevante, decidiendo qué información es pertinente en una situación concreta; se debe agrupar la información relacionada para que la búsqueda sea más fácil e identificar la información que falta para poder elegir las preguntas y la búsqueda hacia lo necesario.3

Con relación a los pasos lógicos de la búsqueda de información, los resultados obtenidos, se asemejan a la investigación de Erika Caballero en la Universidad de Chile, en la cual los alumnos conocen las fuentes de información a las que pueden recurrir (biblioteca, uso de Internet, material de referencia, etc.) y cómo utilizarlas, sin embargo, deben ser apoyados en cómo hacer preguntas con respecto a la búsqueda a realizar.7

Los estudiantes que se encuentran en tercer año de la carrera, todavía presentan dificultad en la utilización de las diversas vías de la búsqueda de información e identificación de un enfoque organizado para llegar al descubrimiento, donde utilizan las formas más tradicionales y más fáciles (en las bibliotecas), aunque no tienen conocimientos de cómo encontrar la información que les falta, por lo que solicitan ayuda a un profesional con experiencia en el tema.

Se debe trabajar con el estudiantado para que puedan desarrollar la habilidad de la búsqueda de información y que tengan mayor seguridad y confianza a la hora de dirigirse a las diferentes vías de su localización, y así puedan lograr obtener todos lo datos necesarios pudiendo aumentar sus conocimientos y estar mejor preparados para enfrentarse a situaciones determinadas de la vida, tanto laboral como personal.

La mayoría de los estudiantes no cuestionan la información que le brindan o que buscan, donde se debe trabajar intensamente en las habilidades para identificar las asunciones y comprobar la exactitud y fiabilidad de los datos. Siempre hay que verificar todos los datos que se reciben para poder tomar las medidas pertinentes y ofrecer cuidados de excelencias o para realizar una investigación que cumpla con las expectativas de un profesional capacitado.

Por tanto, la búsqueda de información es uno de los aspectos más importantes en la vida de los profesionales, en este caso de enfermería, y los profesores deben estimular los procesos de descubrimiento y actividad en el estudiantado y no la trasmisión del conocimiento; estar actualizados en diferentes temas de interés para brindarle una mejor atención al paciente, y que en los servicios, cada día, exista una mayor calidad y eficiencia, siendo los máximos responsables de esta tarea los profesores.

En cuanto a las actividades o conductas utilizadas para aprender algo nuevo se obtuvieron resultados semejantes a los de Erika Caballero en su investigación, donde los estudiantes plantean con poca frecuencia la habilidad de escuchar para la comprensión, y de cómo registrarla y controlarla.7

En cuanto a la utilización de lo aprendido en situaciones similares o cotidianas los resultados demuestran que sí lo utilizan, aunque la minoría de los estudiantes argumentan que se les olvidan algunos contenidos impartidos. Retomando la lógica de lo obtenido por Erika Caballero cuando plantea que debe fortalecerse los conocimientos de los estudiantes.7

Rosalinda Alfaro en 1998, planteó que el pensamiento crítico es “saber aprender, razonar, pensar de forma creativa, generar y evaluar ideas, ver las cosas con el ojo de la mente, tomar decisiones y resolver problemas”.10

Se debe aprender a escuchar, principalmente a las personas con más experiencias para poder ser cada día mejores en la atención que brindan a la población. Por todo esto compartimos la opinión de Henry Brooks Adams cuando expresó: “Saben lo suficiente aquellos que saben cómo aprender”.11

Para que el profesor pueda brindarle al estudiantado una educación de excelencia necesita tener una constante preocupación por su preparación, deben estar al día en los problemas teóricos de su ciencia, deben dominar las interrelaciones con otras ciencias, sus perspectivas, las corrientes hostiles a su ciencia, para ello requiere una constante autosuperación. El educador nunca debe sentirse satisfecho de sus conocimientos, debe ser autodidacta en lucha constante por su autosuperación, la inquietud intelectual de un profesor es una cualidad inherente de su profesión y cuando se tiene clara conciencia del papel que desempeña, el estudio es un placer además de una necesidad.

Se comparte la opinión de la Dra. en Ciencias Pedagógicas Natacha Rivera cuando describió que el profesor, en el proceso de instrucción, cumple con dos funciones fundamentales: servir de fuente de información y al propio tiempo organizar y dirigir el proceso de asimilación de los educandos. Este proceso no puede desarrollarse sobre una base memorística sino, por el contrario, el estudiante debe aprender trabajando.12

Es necesario que los profesores desde la actividad conjunta con sus estudiantes puedan enseñarlos a pensar, a resolver problemas, a interpretar los resultados, argumentar, diagnosticar, etc. Cuando esto se haga se estará apoyando a la formación de las habilidades intelectuales de los estudiantes, las que no sólo son necesarias para la vida profesional, sino para la vida integral del hombre, ya que ellas ayudan a la cimentación de la personalidad.13

¿Cuáles deben ser las cualidades que debe poseer el proceso docente-educativo para obtener ese nivel de calidad en el egresado? Debe ser motivado, problémico, productivo o creativo, científico-investigativo, sistémico, integrador, vinculado a la vida, a la comunidad y que le posibiliten, en consecuencia, la formación de valores, convicciones y sentimientos.14

En cuanto a la organización del tiempo, es muy importante conocer cómo establecer prioridades para así poder organizar el trabajo y aprovecharlo al máximo y con esto siempre se debe tener presente cómo conseguir que las cosas más importantes estén hechas en el momento preciso, todo esto permitirá tener el tiempo suficiente para realizar las actividades del hogar y cumplir con las tareas de la escuela o laborales, preparándose en la solución de los problemas y salir más capacitados intelectualmente para brindarle al paciente los cuidados que se merecen. Esto demuestra una vez más que se debe seguir trabajando en las habilidades organizativas.

El pensador crítico ideal es habitualmente inquisitivo, autoinformado, apoyado en la razón, de mente abierta, flexible, justo en la evaluación, honesto al afrontar los prejuicios personales, prudente en la toma de decisiones, dispuesto a reconsiderar, claro acerca de las cuestiones, persistente en la búsqueda de información y razonable en la selección de criterios.15

El claustro de profesores debe ayudar a desarrollar en el estudiantado una actitud inquisitiva, creativa, es decir, que sean curiosos e impacientes por adquirir conocimientos y aprender, incluso cuando la aplicación práctica del conocimiento no parezca ser inmediata; deben razonar deductivamente, generar nuevas ideas, predicciones, organizar nuevas perspectivas y cómo aprovechar sucesos interesantes y extraños; con todo esto lograremos egresar un profesional con capacidad de reconocer lo que debe mejorar y desarrollar y esto significaría que está pensando críticamente.

La responsabilidad del estudiante en la etapa actual no es sólo incorporar nuevos conocimientos, sino aprender a aprender, es decir, obtener conjuntamente con la información que le es imprescindible, un nivel de formación tal que lo capacite para enfrentarse al volumen de conocimientos y tecnologías nuevas que irrumpirán en su vida después de graduado.

Los métodos reproductivos no contribuyen a la activación del proceso cognoscitivo, la pedagogía contemporánea considera que la mejor forma de optimizar la enseñanza es mediante la activación del proceso cognoscitivo de los estudiantes y una de las formas actuales es la utilización de la enseñanza problémica que proporciona la oportunidad de la aplicación de esos conocimientos, mediante la solución de esos problemas, esas son las ventajas de estos métodos; los estudiantes se identifican con las leyes de la lógica y el desarrollo de las ciencias, logran mayor solidez de los conocimientos, hábitos, habilidades, su generalización, los conocimientos perdurarán más y su asimilación es creadora y se incorpora de manera sistemática a la vida de las personas.16,17

El profesor debe tener presente que los conocimientos perduren en la mente de los estudiantes, de ahí la importancia de todas las acciones que propician su consolidación y la creatividad juega un papel importante. Mientras más consciente y activa sea la participación de los estudiantes, más fijarán sus conocimientos.

En el desarrollo de la habilidad de la metacognición encontramos que existen dificultades en la realización de las estrategias que se utilizan ante situaciones nuevas o de la vida cotidiana por lo que debemos reforzar los conocimientos a través de situaciones problémicas. Por otro lado, los estudiantes conocen los medios para resolver problemas, pero confrontan dificultad para poner límites a situaciones difíciles, aunque creen que la autoestima y el conocimiento de sí mismo influye en la resolución de problemas; resultados que coinciden con los de la Universidad de Chile.7

El desarrollo de una tarea no garantiza el dominio por el estudiante de una nueva habilidad; el sistema de tareas sí. El objetivo se alcanza mediante el cumplimiento del sistema de tareas. Álvarez de Zayas plantea que mediante el cumplimiento de las tareas docentes el estudiante se instruye y se educa. La ejecución exitosa de la tarea contribuye tanto a la instrucción como a la educación.14

El estudiante aprende desarrollando tareas docentes, como actividad que realiza bajo determinadas condiciones pedagógicas, con el fin de alcanzar un objetivo de carácter elemental.18

Al indagar sobre las habilidades analíticas y en la toma de decisiones se detectó que son capaces de analizar las posibles soluciones y reconocer que los problemas tienen más de una solución, buscan ayuda, analizan la situación, pero tienen temor a fracasar por lo que no tienen desarrollada las habilidades analíticas ni tampoco las habilidades en la toma de decisiones.

Para muchos enfermeros y enfermeras, el pensamiento crítico significa simplemente buen juicio clínico o solución efectiva del problema; para tener éxito en el campo del cuidado de la salud se necesita de una visión más amplia: no se puede quedar satisfecho sólo con tener una mentalidad de solución de problemas, podrá demostrar buen juicio clínico y solución de problemas, pero si se tiene un deseo sincero de mejorar, de encontrar la forma de ampliar sus conocimientos y habilidades y de hacer la práctica eficiente y eficaz, se está pensando críticamente.

Para que el estudiante pueda alcanzar las habilidades propuestas en la profesión se hace necesario que éste se sienta motivado, que sienta la necesidad de resolver el problema. Que el problema que le formula el profesor sea su problema, y esto se logra mediante la comunicación alumno profesor. Cuando el estudiante está motivado, el problema social objeto de aprendizaje se convierte en su problema y se individualiza. De esta forma, el método de solución del problema se convierte en el método de aprendizaje del estudiante.19

El estudiante debe aprender a estudiar individualmente, ser capaz de resolver por sí solo los problemas nuevos que se encuentre en su camino, así como la habilidad de buscar la información permanente para resolver los problemas. Esta habilidad que se crea con el esfuerzo individual contribuye poderosamente a la formación de una persona creadora, preparada para cumplir con la máxima de que la medicina es un estudio para toda la vida.18

Conclusiones

Anexo 1. Cuestionario

El presente cuestionario tiene por objetivo identificar destrezas de pensamiento crítico en alumnos de tercer año de Licenciatura en Enfermería, de Ciudad de La Habana, con el fin de diseñar un programa de intervención para el desarrollo u optimización de este tipo de pensamiento.

Por esto solicitamos tu participación y consentimiento, los datos serán usados solo con fines de investigación y publicación sin tu nombre, y la información recogida no tiene relación (o no afectará) tu rendimiento académico.

Instrucciones

Conteste las siguientes preguntas lo más completamente posible.

  1. ¿ Qué pasos sigues para realizar una búsqueda de información?
  2. ¿Qué actividades y/o conductas utilizas para aprender algo nuevo?
  3. ¿Cómo organizas tu tiempo (en la universidad y en tu casa) para cumplir con tus obligaciones como estudiante? Descríbelo.
  4. ¿Qué situaciones o aspectos tomas en cuenta para generar nuevas ideas? ¿Cómo incorporas estas ideas en tu quehacer diario y/o de estudiante?
  5. ¿Qué estrategias utilizas cuando te ves enfrentado a resolver una situación nueva o problemática? Descríbelas.
  6. ¿Cómo enfrentas las críticas (compañeros, docentes, padres, amigos)? ¿Te incomodan, las toleras, te parecen necesarias? Fundamenta tu respuesta.
  7. Cuando enfrentas un problema ¿buscas inmediatamente una alternativa de solución, o te das tiempo para encontrar otras posibilidades que te ayuden a solucionarlo? Justifica tu respuesta.
  8. ¿Consideras que la búsqueda de información (en base de datos, Internet o biblioteca en general) requiere una aplicación previa o planificar es un paso secundario?
  9. ¿Compartes tus descubrimientos y/o conocimientos con otros en forma inmediata, lo haces solo después de un tiempo, o no los compartes? Si lo haces ¿con quién lo compartes habitualmente?
  10. ¿Prefieres estudiar o realizar trabajos individuales o en grupo? Justifica la opinión escogida.
  11. ¿Acostumbras a evaluar cómo realizas tus tareas? Fundamenta tu respuesta, sea afirmativa o negativa.
  12. ¿Habitualmente cuestionas la información que te entregan o que tú buscas? Fundamenta tu respuesta.
  13. ¿Cuando te enfrentas a una situación difícil qué haces para determinar su límite?
  14. ¿Qué haces cuando enfrentas un problema difícil de resolver?
  15. ¿Crees que la autoestima y el conocimiento de sí mismo influye en el éxito de la resolución de problemas? Fundamenta tu respuesta.
  16. ¿Utilizas lo aprendido en los cursos anteriores en situaciones similares o cotidianas? Fundamenta tu respuesta.
  17. ¿Crees tener buen sentido del humor? Si lo tienes ¿qué situaciones cotidianas de la vida te facilita?
  18. ¿Te consideras una persona innovadora y creativa? ¿Por qué?

Fuente: Erika Caballero. Universidad Católica de Chile.

Summary

Verification of critical thinking abilities in Nursing Baccalaureate students

Critical thinking in nursing supposes a deliberate thinking directed to an objective. It pursues to give criteria based on evidences (suppositions), principles of science, and scientific methods. Taking into account the importance of this topic for the development of the profession, a qualitative research was conducted to verify the critical thinking abilities, according to those described by Cesar Coll, of the 3 rd -year students of the day regular course of Nursing Baccalaureate, in Havana City. The universe and the sample coincided and it consisted of 41 students. They answered a questionnaire validated by Erika Caballero from Chile. The qualitative data were analyzed starting from logical procedures such as induction, deduction, abstraction, and their generalization. We conclude that it is necessary to keep on working on the development of the abilities related to information assimilation and retention, making special emphasis on the importance of how to study, read, and listen to attain a better understanding, to teach to reason, remember, and codify what has been learnt to facilitate the solution of the problems appearing in the daily practice.

Key words: Critical thinking, intellectual abilities, Nursing Baccalaureate.

Referencias bibliográficas

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Recibido: 20 de abril de 2005. Aprobado: 5 de mayo de 2005.
M.C. Yudith Aguilera Serrano. Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana. Facultad de Ciencias Médicas “Julio Trigo López”. E-mail: yudith.aguilera@infomed.sld.cu

1Licenciada en Enfermería. Máster en Enfermería. Miembro adjunto de la SOCUENF. Profesora Instructor.
2Licenciada en Enfermería. Máster en Educación Médica Superior. Miembro titular de la SOCUENF. Profesora Auxiliar.
3Licenciado en Enfermería. Máster en Enfermería. Miembro adjunto de la SOCUENF. Profesor Instructor.

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