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Educ Med Super 2006;20(2)

Facultad de Ciencias Médicas de La Habana “Enrique Cabrera”

Real Tribunal del Protomedicato de La Habana

Dr. Washington Rosell Puig,1 Lic. Marxlenin Gómez Martínez2 y Dra. Ena R. Paneque Ramos1

 Resumen

Se realizó una revisión bibliográfica acerca del Real Tribunal del Protomedicato de La Habana, organismo creado en la etapa colonial por la monarquía española, con la finalidad de controlar las actividades relacionadas con la salud pública en sus vastos dominios y que llegó a adquirir el carácter de Tribunal de Estado. Con la creación de esta institución en La Habana, en el siglo XVIII, se inició una etapa importante en el desarrollo de la medicina en Cuba, pues durante los dos siglos anteriores la situación de la asistencia médica en la isla era deplorable. El objetivo de este trabajo es explicar brevemente los aspectos fundamentales del Protomedicato, resaltando su origen y creación en La Habana, así como su jurisdicción, composición, funciones y miembros más destacados.

Palabras clave: Historia, docencia médica. 

Introducción

En la historiografía médica cubana existen numerosos temas que resultan de interés para cualquiera que desee profundizar acerca de la historia de Cuba en general o del desarrollo de la medicina cubana en particular.

Uno de estos temas es el que está relacionado con el Real Tribunal del Protomedicato de La Habana, institución creada en la etapa colonial por la monarquía española, con la intención de regular y controlar el ejercicio legal de la medicina y otros asuntos de la salud pública, en sus vastos dominios.1-6

El Protomedicato de La Habana surgió por imperativo social, en beneficio de la población y su creación marcó el inicio de una etapa importante del desarrollo de la salud pública en Cuba.2-4

En la bibliografía revisada se observó que la mayoría de los autores hacen referencia en sus obras sobre algún aspecto específico de esta institución y unos pocos se extienden en detalles. También se detectaron algunos datos contradictorios, principalmente de nombres propios y fechas, que dificultan su estudio.

El objetivo de este trabajo es explicar brevemente los aspectos fundamentales del Protomedicato, resaltando su origen y creación en La Habana, así como su jurisdicción, composición, funciones y miembros más destacados.

Sistema de control político administrativo en las colonias

Después del descubrimiento de las Indias Occidentales (América) en 1492, los españoles colonizaron gran parte de este territorio en busca de sus riquezas, principalmente de metales preciosos.

En los primeros años de la colonización, los monarcas españoles establecieron un sistema de gobierno complejo y crearon una serie de organismos para ejercer el control de todas las actividades que se desarrollaban en estos territorios y que estaban muy ligadas a la iglesia católica.6-8

La monarquía española organizó el gobierno en sus colonias a través de los virreinados en los territorios más amplios y ricos, como los de Nueva España o México (1534) y Perú (1543); las capitanías generales o gobernaciones en los territorios de menor extensión y los cabildos o consejos municipales en cada localidad.6-8

Entre los organismos que se crearon para atender los asuntos de las Indias Occidentales se destacaron las audiencias, encargadas de la administración de la justicia; la Real Casa de Contratación de Sevilla o de Indias (1503), que estableció el monopolio comercial y el control de la migración entre la metrópoli y sus colonias y el Real y Supremo Consejo de las Indias (1509-1834) que ejercía, bajo el control efectivo del rey, el gobierno político y administrativo de sus vastos territorios y que tenía sobre sus tareas fundamentales la emisión de leyes minuciosamente elaboradas, aunque no siempre eran cumplidas.6-9

Los reyes de España, a través del Consejo de Indias, dictaron numerosas leyes e instrucciones relacionadas con el ejercicio de la medicina y la responsabilidad para velar por su cumplimiento fue encomendada al Real Tribunal del Protomedicato, que se estableció en determinadas regiones y estaba constituido por protomédicos generales, también conocidos como jueces examinadores, visitadores o alcaldes mayores y otros profesionales afines.1-6,9,10

La medicina en Cuba durante los siglos XVI-XVIII

En Cuba, durante los siglos XVI y XVII la economía, el comercio, la educación y la cultura se desarrollaron lentamente.2,4, 6,7

La asistencia médica constituía un serio problema pues ante la escasez de médicos graduados, el ejercicio de la medicina estaba principalmente en manos de curanderos y barberos cirujanos, que en su mayoría tenían poca preparación. También se contaba con frailes que atendían a los enfermos en hospitales regidos por determinadas órdenes religiosas, como la de San Juan de Dios.3,11

En general, los hospitales que se fundaron en esa etapa colonial eran de caridad, es decir, para pobres, poseían escasos recursos y brindaban una atención precaria, aunque también existieron hospitales militares que tenían mejores condiciones. 3,11

Esta situación estaba enmarcada en un ambiente de ignorancia y empirismo, reflejo del estado de atraso de las ciencias, que bajo la influencia de la filosofía escolástica, imperaba en esa época y el abandono en que la metrópoli mantenía a la isla.3,11

En este tiempo, los aspirantes a ejercer la medicina en Cuba, debían por ley examinarse ante el Protomedicato de Nueva España (México) del cual dependía la isla, pero en la práctica esta regulación se incumplía con bastante frecuencia y la autorización era emitida por los cabildos o ayuntamientos.1,3,11

En la primera mitad del siglo XVIII se aprecia en Cuba un crecimiento de la población, la producción y el comercio, que obligaron a las autoridades españolas a implantar determinadas medidas de organización en las estructuras administrativas, judicial y social del estado colonial y se crearon nuevas instituciones especializadas, que surgen como una necesidad de la población y por intereses de la metrópoli.2,6,7

En el campo de la medicina se crearon dos instituciones importantes que contribuyeron, en algo, a mejorar la asistencia médica: 1) El establecimiento del Real Tribunal del Protomedicato de La Habana (1711), encargado de controlar el ejercicio legal de la medicina y las regulaciones sanitarias en general. 2) La Fundación de la Real y Pontificia Universidad de La Habana (1728) que permitió formar médicos en la isla, aunque el número de graduados era insuficiente y poseían un nivel científico muy bajo.2,4

Origen del Protomedicato y su creación en La Habana

La palabra protomedicato significa médico de primera categoría, superior, preeminente. Este término era utilizado en la Edad Media como título honorífico, para nombrar a los primeros médicos de los reyes, que por sus elevados conocimientos formaban parte de los cuerpos consultivos de las cortes reales.1,9,10

A veces, estos médicos sobresalientes o protomédicos asumían funciones de consejeros políticos de los jefes de las empresas navales importantes. Por lo general, en los galeones o barcos que navegaban entre la metrópoli y sus colonias se incluían a profesionales de la medicina de ínfima categoría (cirujanos romancistas o barberos cirujanos). Al instaurarse el sistema de flotas en la segunda mitad del siglo XVI, como una medida de protección de los barcos contra los ataques de corsarios y piratas, se incorporaron protomédicos en estas flotas para garantizar la atención médica, auxiliados por otros profesionales de menor categoría.

El cargo de Protomédico de Flota confería cierto privilegio y prerrogativas, pero las condiciones difíciles y riesgosas de este trabajo, eran un impedimento para encontrar facultativos capaces de ocuparlo.1

A finales del siglo XVI, los reyes católicos elevaron  la dignidad de los protomédicos y otros monarcas que los sucedieron dictaron leyes de Indias, que depararon vida y prestigio al Protomedicato.1,9

En la primera mitad del siglo XVI Carlos I de España, reorganizó el Consejo de Indias (1524) y mediante este organismo emitió pragmáticas relacionadas con el ejercicio legal de la medicina.1,9

En los tiempos del reinado de Felipe II, el Prudente (1558-1598), el Protomedicato adquirió fuerza jurídica mediante la promulgación de leyes e instrucciones redactadas con especial cuidado y se implantaron medidas serias para hacer del Protomedicato un instrumento de beneficio público. Preocupado por el estado de salud de sus vasallos y la calidad de la atención médica que recibían, promovió la fundación de cátedras de medicina en las universidades creadas en las Indias Occidentales y resolvió enviar protomédicos generales a estas regiones.1,9

Durante el reinado de Felipe IV (1621-1665), también se promulgaron leyes importantes relacionadas con el Protomedicato, que realzaron y ampliaron las funciones de los protomédicos, vinculados con la enseñanza universitaria, al disponer que los catedráticos de la asignatura de Prima de Medicina (Fisiología) en las Universidades de México y Perú, fuesen protomédicos.1,7 Este  rey estableció el Protomedicato en La Habana de efímera duración (1634 -1637). Posteriormente, el rey Felipe V lo reestableció en 1711 y se mantuvo en vigencia hasta su disolución en 1833.1,3

Jurisdicción del Protomedicato

El Real Tribunal del Protomedicato fue instalado en distintas regiones de los extensos dominios de la corona española, tanto en la península Ibérica como en ultramar. En las Indias Occidentales se instalaron inicialmente en las Virreinados de Nueva España y Perú, que abarcaban amplios territorios (1570). Luego, de acuerdo con el desarrollo poblacional en otros lugares, se fueron creando nuevos Protomedicatos.1,3

En Cuba no existió Protomedicato durante los dos primeros siglos coloniales, excepto un corto período en el siglo XVII, por lo que, ante la ausencia de protomédicos, la isla dependía del Protomedicato de Nueva España.1,3

El Real Protomedicato de La Habana se estableció definitivamente en 1711, el cual podía atender todo el territorio cubano, pero en la práctica esto no fue posible lograrlo completamente, pues por su denominación se podía interpretar que solo estaba limitado a La Habana y su jurisdicción. Además, esta plaza estaba muy distante de las poblaciones de la región oriental.1,3

En los territorios alejados de las sedes de los Protomedicatos, la autorización para ejercer la medicina era otorgada por los cabildos o ayuntamientos.

Composición del Protomedicato

En su etapa inicial el Protomedicato estaba compuesto por un protomédico general, pero en determinadas ocasiones, cuando su trabajo requería emitir un juicio colectivo, se hacía acompañar de oidores de la audiencia o solicitaba el asesoramiento de algún representante del gobierno en la localidad.1

Al incrementarse el trabajo del Protomedicato, por tener mayor cantidad de tareas, fue necesario aumentar el número de sus miembros. En su momento de mayor desarrollo llegó a estar constituido por tres protomédicos (primero, segundo y tercero) y dos fiscales (primero y segundo). Al protomédico primero, también se le llamaba Protomédico general o Presidente.1,5

Las vacantes eran ocupadas en orden progresivo, desde la plaza de fiscal hasta la de primer protomédico y los nuevos miembros eran nombrados interinamente por la máxima autoridad del gobierno de la colonia, que era confirmado por el rey y el título era expedido por el Consejo de Indias.1

Funciones del Protomedicato

El Real Tribunal del Protomedicato era una institución oficial de la administración colonial encargada del control de la salud pública en las regiones donde estaba instaurado y tenía entre sus funciones las siguientes:1,5

El Protomedicato adquirió el carácter de Tribunal de Estado1,4,5 al tener la facultad de autorizar el ejercicio de los profesionales de nivel universitario, graduados en las carreras de Medicina, Cirugía y Farmacia. Esta potestad estaba orientada al control científico y de otros aspectos como el moral y el religioso, pues los aspirantes debían mostrar sus títulos universitarios y realizar un examen teórico-práctico de la materia correspondiente, así como acreditar su conducta moral y su filiación católica, apostólica y romana.

A veces, el aspirante no poseía título universitario pero tenía experiencia práctica, por lo que el protomedicato, teniendo  en cuenta las necesidades de la población, le realizaba el examen y si lo aprobaba era autorizado a ejercer la profesión.

En otras ocasiones, el rey le otorgaba al aspirante la facultad de ejercer sin necesidad de realizar el examen ante el Protomedicato y solamente debía presentar su nombramiento para su incorporación.

El Protomedicato en el ejercicio legal de la medicina

El Protomedicato tenía la potestad de autorizar el ejercicio legal de los médicos, que en esa época se clasificaban en cuatro categorías, de acuerdo con el tipo de afección que debían atender. Estas categorías eran las siguientes:3,4

Los que poseían las tres primeras categorías habían realizado estudios universitarios, eran bachilleres en filosofía o artes y tenían conocimientos de latín.

Los médicos cirujanos y los médicos eran además bachilleres en medicina o podían tener otros títulos universitarios de mayor categoría, a sea de licenciado o doctor.

Los cirujanos latinos solo debían aprobar la mitad de los estudios de medicina en la universidad y ejercer como practicantes durante un tiempo con algún médico autorizado antes de someterse al examen del Protomedicato.

Los cirujanos romancistas recibían este nombre porque no conocían el latín y solo hablaban una lengua romance, el castellano. Muchos de ellos eran además barberos, por lo que también se les conocían como barberos cirujanos. De las cuatro categorías, estos fueron lo que más abundaron, pero tenían pocos conocimientos teóricos, pues se formaban como practicantes en cualquier hospital, junto a un médico, antes de ser examinados por el Protomedicato.

El Protomedicato también poseía la facultad de autorizar el ejercicio legal en otras ramas de la medicina que tenían funciones específicas. Entre estas ramas o formas de practicar la medicina se destacaban las siguientes: boticarios o farmacéuticos, comadronas o parteras, herbistas o herbolarios, barberos, dentistas, flebotomianos o sangradores, callistas o pedicuros, algebristas o reductores de fracturas óseas, también llamados fregadores o masajistas. Además existían los oculistas y destiladores.

Miembros del Protomedicato de La Habana

En 1514 se fundó la villa de La Habana y en 1634 se estableció por primera vez el Protomedicato en esta villa, al ser nombrado protomédico el Licenciado en Medicina Francisco Muñoz de Rojas, natural de España (título dado un año antes por el  rey Felipe IV) cargo que ocupó por muy poco tiempo, pues falleció en enero de 1637.1-5,12

En 1711 se reestableció el Protomedicato en La Habana, con la designación del Dr. Francisco de Teneza y García, como protomédico (título otorgado dos años antes por el Rey Felipe V). Teneza era Doctor en Derecho y había adquirido experiencia en el ejercicio de la medicina, en la que ganó crédito y reputación como facultativo. En 1695 llegó a La Habana procedente de España, como médico de una flota. Instalado en esta villa se le confirió el título de Familiar del Santo Oficio de la Inquisición (1699), que le concedía privilegios de toda índole. Falleció en 1742.1-5,12,13

En 1729 es nombrado segundo protomédico el Doctor en Medicina Luis Fontayne Culemburg, con el objetivo de ayudar al Dr. Teneza  en sus funciones del Protomedicato. El Dr. Fontayne era francés y residía en La Habana desde 1717. Fue el primer profesor de Anatomía y Decano de la Facultad de Medicina de la Real y Pontificia Universidad de La Habana, fundada en 1728 y falleció en 1736.1-5,12,13

Después de Fontaine, ocuparon cargos en el Protomedicato de La Habana numerosos médicos cubanos de gran prestigio, que fueron catedráticos de la Facultad de Medicina en la Real y Pontificia Universidad de La Habana y algunos de ellos llegaron a asumir las funciones de Decano de esta Facultad, como los doctores: Ambrosio Medrano y Herrera, José de Arango Barrios y Siscara, José Melquíades Aparicio y Cruz, Julián Recio de Oquendo, Matías Cantos y Medina, Nicolás del Valle y Lorenzo Hernández.3,5,13

El último Tribunal del Protomedicato de La Habana (1833) estuvo integrado por los doctores José A. Bernal, Simón V. Hevia y José A. Viera.

Después de la disolución del Protomedicato, los dos primeros miembros del extinto tribunal pasaron a formar parte de la Real Junta Superior Gobernativa de Medicina y Cirugía, presidida por el Dr. Tomás Romay y Chacón. Esta junta y su similar de Farmacia tuvieron la facultad de regir los servicios de salud de la colonia y de actuar como Tribunal de Estado, que autorizaba, previo examen, el ejercicio legal de la medicina, hasta que fueron suprimidos por la secularización de la universidad en 1842, la que asumió esta potestad.1,3,5,13

Con la disolución del Protomedicato se suprimió el título de cirujano romancista y al desaparecer las juntas gobernativas se suprimieron los títulos de las otras categorías de médicos, pues la universidad solo otorgaba los títulos de Bachiller, Licenciado y Doctor en Medicina.

Conclusiones

Summary

Royal Board of Protomedici of Havana

A bibliographical review of the Royal  Board of Protomedici of Havana, a body created in the colonial period by the Spanish monarchy aimed at controlling the activities related to the public health in its vast domains, is made. It reached the category of State Board. An important stage in the development of medicine in Cuba started with  the creation of this institution in Havana, in the XVIII century, since during the two previous centuries the situation of medical assistance in Havana was deplorable. The objective of this paper is to give a brief explanation of the fundamental aspects of the Royal Board of Protomedici. Its origin and creation, as well as its jurisdiction, composition, functions and its most outstanding members are stressed.

Key words: History, medical education.

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Recibido: 23 de marzo de 2006. Aprobado: 7 de abril de 2006.
Dr. Washington Rosell Puig. Facultad de Ciencias Médicas de La Habana. "Enrique Cabrera". Calzada de Aldabó y calle D. Boyeros, Ciudad de La Habana. Teléfono 57-8053.

1Profesor Auxiliar.
2Profesora Asistente.

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