ARTÍCULO ORIGINAL

 

La autovaloración y su papel en el desarrollo profesional. Una experiencia

Role the self-assessment related to professional development. An experience

 

 

Bernardo Núñez Pérez I; Hilda Peguero Morejón II

I Máster en Psicopedagogía. Asistente. Facultad de Estomatología "Raúl González Sánchez". La Habana, Cuba.
II Máster en Psicopedagogía. Asistente. Facultad de Estomatología "Raúl González Sánchez". La Habana, Cuba.

 



RESUMEN

En la Facultad de Estomatología de La Habana "Raúl González Sánchez" se realizó esta investigación en búsqueda de una aproximación a una problemática, la autovaloración, que con su dueto de funciones (valorativa y reguladora) participa en la regulación del comportamiento del estudiante universitario y constituye un elemento importante en la elaboración de su proyección futura, en cuanto a sus planes profesionales.
OBJETIVO: diagnosticar las características que presenta la autovaloración de los jóvenes analizados y su papel en el desarrollo profesional.
MÉTODOS: la investigación se define como descriptiva, exploratoria, con énfasis en el análisis cualitativo de la información y con el apoyo de aspectos cuantitativos.
RESULTADOS: acerca de la valoración que realizan los sujetos de la muestra general, relacionada con los contenidos autovalorativos de sus características personales relacionadas con su futuro desempeño en la profesión, el 90,0 % reconoce que ellas influyen, el 83,3 % plantea que todavía le quedan por desarrollar características personales necesarias para su desarrollo profesional. Al analizar si las características personales que poseen pueden influir en el desarrollo de su profesión una vez graduados consideraron en un 70,0 % que sí y que no en un 30,0 %. Acerca de si le quedan por desarrollar características de índole personal que le permitan desempeñar su profesión con éxito en el futuro, el 83,3 % de la muestra total consideró que sí, el 16,6 % no.
CONCLUSIONES: los estudiantes poseen una autovaloración parcial referida a la esfera de estudio y sus proyectos profesionales se encuentran poco desarrollados. Existe una determinada relación entre el nivel de desarrollo de las formaciones psicológicas estudiadas y los resultados académicos que obtienen los estudiantes objeto de esta investigación.

Palabras clave: Características personales, autovaloración, desarrollo profesional.


ABSTRACT

This research was made in "Raúl González Sánchez" Stomatology Faculty in search of a approaching to problem, the self-appraisal with its double function (evaluating and regulating) take part in regulation of university student behavior, and is a important element in design of its future relevance as regards its professional plans.
OBJECTIVE: to diagnose the features showing the self-appraisal of young men, and its role in professional development.
METHODS: research is defined as descriptive and exploratory, emphasizing the qualitative analysis of training process, and with the support of the quantitative features.
RESULTS: according to the assessment made by individual on general sample, related to self-appraisal contents of their personal features related to its future performance in profession, the 90, 0% recognizes that these features have influence, the 83,3% proposes that even they have to develop personal features needed to achieve the professional development. Analyzing if their personal features may influence on profession development once graduated, the 70, 0% considered that yes, but not the 30,0 %. About if there remain personal features to be developed allowing them a successful performance of their profession in the future, the 83,3 % said yes and the 16,6 % said no.
CONCLUSIONS: students have a self-appraisal concerning study sphere and their professional projects are not much developed. There is a determined relation between the development of study psychological trainings and the academic results by students which is the objective of this research.

Key words: Personal features, self-appraisal, professional development.


 

 

INTRODUCCIÓN

Desde el punto de vista psicológico en este estadio de la vida, que es la juventud, los componentes cognitivos, emocionales y conductuales se encuentran más integrados, por lo que son más estables y sirven de sostén a la elaboración de los proyectos futuros del joven, desarrollando su flexibilidad para vencer barreras, y alcanzar un estado de equilibrio entre sus elementos autovalorativos y su conducta hacia el exterior.

Estas formaciones se estudiaron a partir del análisis de los rasgos que tipifican los contenidos autovalorativos referidos fundamentalmente a la esfera del estudio, así como su proyección futura, es decir, su capacidad de proyección mediata en cuanto a metas en la esfera profesional, todo lo cual se conforma en un importante indicador del proceso de autodeterminación de la personalidad.

En el período o etapa juvenil se consolidan determinadas particularidades psicológicas, entre las que se encuentra la identidad personal o autovaloración, el ¿cómo soy?, aunque existen otros términos, apuntando todos ellos a aquella formación motivacional que permite al sujeto tener un concepto valorado sobre su persona.

En la autovaloración intervienen varios componentes que están interrelacionados entre sí, la variación de uno afecta a los otros. Uno de ellos es el cognitivo-intelectual, el cual constituye las ideas, opiniones, creencias, percepciones y el procesamiento de la información exterior. Se basa nuestra autovaloración en experiencias pasadas, creencias y conocimiento sobre nuestra persona. Otro componente es el emocional afectivo que está dado por el juicio de valor que tenemos sobre nuestras cualidades personales e implica la vivencia de lo agradable o desagradable que vemos en nosotros y por último, el componente conductual que nos posibilita llevar a la práctica un comportamiento consecuente con el concepto que tenemos de nuestra persona.

Podemos señalar dentro de los factores que determinan la autovaloración los siguientes:

- La actitud o motivación: es la tendencia a reaccionar frente a una situación, tras evaluarla como positiva o negativa. Es la causa que impulsa a actuar, por tanto, será importante plantearse los por qué de nuestras acciones para no dejarnos llevar simplemente por la inercia o la ansiedad.

- El esquema corporal: supone la idea que tenemos de nuestro cuerpo a partir de las sensaciones y estímulos. Esta imagen está muy relacionada e influida por las relaciones sociales, las modas, complejos o sentimientos hacia nosotros mismos.

- Las aptitudes: son las capacidades que posee una persona para realizar algo adecuadamente (inteligencia, razonamiento, habilidades, etcétera).

- La valoración externa: es la consideración o apreciación que hacen las demás personas sobre nosotros. Son los refuerzos sociales, halagos, contacto físico, expresiones gestuales, reconocimiento social, etcétera.

DESARROLLO

La autovaloración, como formación de la personalidad tiene significado capital en la regulación del comportamiento y en el desarrollo histórico de la Psicología. Diversas tendencias y teorías han abordado su estudio, sin duda alguna, tendiendo un puente que permite dar continuidad y carácter de sistema al conocimiento.

F. González (1983) define la autovaloración como "subsistema de la personalidad que incluye un conjunto de necesidades y motivos, junto con sus diversas formas de manifestación consciente. La forma esencial en que se expresan los elementos integrantes de la autovaloración, es un concepto preciso y generalizado del sujeto sobre sí mismo, que integran un conjunto de cualidades, capacidades, intereses, que participan activamente en la gratificación de los motivos integrantes de la tendencia orientadora de la personalidad, o sea, que están comprometidos en la realización de las aspiraciones más significativas de las personas. En este sentido el contenido de la autovaloración está emocionalmente comprometido con las principales necesidades y motivos de la personalidad y constituye una expresión de los mismos".1

Una de las funciones más importantes de la autovaloración es la de regular la conducta mediante un proceso de autoevaluación o autoconciencia, de modo que el comportamiento de un estudiante en un momento determinado está condicionado, en gran medida, por el autoconcepto que posea en ese momento. Albert Bandura (1977) señala que el sujeto anticipa el resultado de su conducta a partir de las creencias y valoraciones que hace de sus capacidades, es decir, genera expectativas, bien de éxito, bien de fracaso, que repercutirán sobre su motivación y rendimiento.

La autovaloración puede ser adecuada (reflejar fielmente las capacidades que se poseen) o inadecuada, en este último caso por sobrevaloración o subvaloración. Cuando existe una autovaloración inadecuada, la autorregulación de la conducta ante el estudio se ve seriamente afectada y con ella, el rendimiento docente.

En los trabajos de Fernández L 2 sobre la autovaloración como formación de la personalidad, la autora nos brinda elementos teóricos sobre su análisis, a partir de su desarrollo en función de las condiciones de vida y educación en las que se desenvuelve el joven estudiante universitario, siendo así que la reconoce como autovaloración adecuada y no adecuada. En primer término considera que "la autovaloración es estructurada, adecuada, efectiva cuando existe un conocimiento profundo de sí mismo expresado en reflexiones acerca de sí, ricas, variadas, profundas, coherentes y previsión adecuada de los niveles de realización que se pueden alcanzar. Los contenidos se expresan con vínculo afectivo, elaboración personal, flexibilidad o capacidad de asumir elementos disonantes con la propia identidad personal e integridad o capacidad de asimilar elementos contradictorios o resultados de la actividad no acordes al nivel de aspiración sin que se desarticule la autovaloración, conservándose la estabilidad." 2

En el segundo caso de autovaloración no adecuada o no estructurada "cuando existe pobreza en el autoconocimiento de manera que el sujeto se conoce insuficientemente o distorsionadamente. Existe una tendencia a describir comportamientos más que a reflexionar coherentemente acerca de sí mismo, de modo que, los elementos que integran la propia autovaloración no se encuentran elaborados reflexivamente. La flexibilidad en la expresión de la autovaloración tiende a estar ausente y más bien se encuentra una rigidez e intolerancia a entrar en contacto con elementos disonantes con la imagen que de sí mismo se tiene. Esto es muy típico de la inadecuación por sobrevaloración. Mientras que en la inadecuación por subvaloración es más frecuente la carencia de integridad, es decir, la pobreza autovalorativa, de tal forma que ante elementos disonantes con la autoimagen lo que aparece es la desarticulación de la propia personalidad, su desestabilización." 2

Es un hecho constatado que las interacciones sociales que el estudiante mantiene con los "otros" significativos (padres, profesores y compañeros) tienen importancia en el desarrollo de la autovaloración.

El papel del profesor es fundamental en la formación y cambio de la autovaloración del estudiante en la esfera de los estudios, el alumno valora mucho sus opiniones y el trato que recibe de él. Un joven que sea ridiculizado ante sus compañeros, que reciba continuas críticas del profesor por sus fracasos, cuya autonomía e iniciativa se anula sistemáticamente, está recibiendo mensajes negativos para su autoestima. En cambio, a quien se le escucha, se le respeta y se le anima ante el fracaso, está recibiendo mensajes positivos para su autovaloración.

El papel que juegan los iguales también es muy importante, no solo porque favorecen el aprendizaje de destrezas sociales o la autonomía e independencia respecto del adulto, sino porque ofrecen un contexto rico en interacciones, en donde el sujeto recibe gran cantidad de información procedente de sus compañeros que le servirá de referencia para desarrollar, mantener o modificar su autovaloración, tanto en su dimensión académica como social.

El dueto funcional de la autovaloración se integra por los siguientes elementos:

-La función valorativa: el sujeto evalúa las cualidades que cree poseer, tanto en lo relativo a su realización en la conducta, como con sus motivaciones presentes y aspiraciones futuras, efectúa una comparación entre las cualidades que cree poseer para el desempeño de su comportamiento, así como para satisfacer las exigencias de la vida y sus aspiraciones para el futuro. Se trata de la valoración de los conceptos que tiene de sí mismo a partir de sus principales exigencias, motivos y de las demandas sociales.

- La función reguladora: el sujeto tiende a dirigir su comportamiento en función de la valoración que realiza de su persona, regula las conductas en las cuales se siente comprometido de modo muy personal, a partir de su estrecha relación con el nivel de aspiración, el cual desempeña un papel muy significativo en la expresión y realización de las necesidades y motivos principales de la personalidad. Asimismo, a través de la autovaloración se regula la expresión de los diversos rasgos de la personalidad y sus tendencias motivacionales de modo más o menos exitoso. A través de esta función reguladora se expresa el grado de correspondencia entre el contenido y el comportamiento, así como entre el contenido, las exigencias del medio y las aspiraciones futuras.

-La función autoeducativa: constituye el nivel superior de la función reguladora que aparece como tendencia en la edad juvenil. Orienta la proyección del joven en el presente y en el futuro, pero no solo aquí radica su importancia, sino que en este nivel la autovaloración se convierte en un punto de partida para un proceso de autoperfeccionamiento, en el mantenimiento de un equilibrio coherente entre su contenido autovalorativo y la conducta exterior. Orientando el comportamiento, el joven puede proponerse tareas, acciones e ir a un perfeccionamiento y crecimiento personal.

La valoración de sí mismo es un resorte desde el punto de vista psicológico para asumir determinada posición frente a la realidad al expresar cuestiones claves en este aspecto, como es la capacidad de autoconocimiento y de autovaloración. Esto ocurre en la edad juvenil, ya que en este período la representación de sí mismo es más estructurada, más flexible y va obteniendo mayor estabilidad en tanto "sirve de apoyo a la elaboración del sentido de la vida o proyecto de vida".3

La elaboración personal es un indicador que expresa en qué medida los juicios valorativos de un sujeto son el resultado de un proceso reflexivo basado en sus propios criterios, puntos de vista y motivaciones, es un indicador de que los valores regulan efectivamente la actuación del sujeto a un nivel superior, cuando existe una autodeterminación.

Al decir de González F 1 "la autovaloración es un sistema regulador constante de la actividad del sujeto mediante el cual no se analiza solamente la correspondencia entre conducta expresada y las cualidades integrantes de la autovaloración, sino que se relacionan las cualidades y elementos que se integran tanto con la vida futura, como las distintas exigencias del medio hacia el sujeto".

Para nosotros la autovaloración es entendida como valoración cognitivo-afectiva que realiza el sujeto de sus cualidades personales, que se elaboran sobre la base de los principales motivos y necesidades de la personalidad, por ello podemos decir que ella se va elaborando en el transcurso de la vida, apoyándose en necesidades y motivos de la personalidad, además de poseer dentro de sus rasgos, el tener para el sujeto un importante sentido personal. La autovaloración no se puede ver como un producto terminado, se ha de ver como un proceso en marcha, en extensión, en preservación y renovación, en ella pueden incluirse también aspectos que el sujeto desea poseer.

Al analizar esta formación asumimos como definición que la autovaloración del joven referida a la esfera del estudio es la valoración cognitivo- afectiva que realiza, acerca de las influencias ejercidas por sus características personales, en los resultados que obtiene en sus estudios actuales. (Domínguez García Laura. Tesis presentada en opción al grado científico de candidato a Doctor en Ciencias Psicológicas. La Habana: Universidad de La Habana; 1992).

Un desarrollo de la motivación profesional influye favorablemente en el éxito docente, aunque no constituye el único factor que los favorece ya que pueden existir otros motivos, no directamente orientados hacia el contenido de la profesión, que regulan de forma efectiva el comportamiento del estudiante en su actividad docente.4

La autora citada nos ofrece consideraciones valiosas al analizar la interrelación entre el desarrollo de la motivación, la autovaloración y el ideal en la esfera profesional:

- El progreso de la motivación profesional contribuye al desarrollo de la autovaloración en esta esfera y a la elaboración de una proyección futura adecuadamente fundamentada.

- El desarrollo motivacional se ve favorecido por la capacidad del joven para valorar aquellos intereses y cualidades de su persona que lo hacen más apto para el desempeño de una determinada profesión.

- No puede lograrse una acertada selección o exitoso desempeño profesional sin una autovaloración en esta esfera que refleje objetivamente las potencialidades de su personalidad.

- El desarrollo de la motivación profesional logrará una mayor amplitud y solidez en la medida en que el joven elabore de forma consciente su proyección orientada al futuro como modelo a seguir que moviliza su comportamiento presente en función de sus fines más mediatos.

 

MÉTODOS

La investigación se define como descriptiva, exploratoria, con énfasis en el análisis cualitativo de la información y con el apoyo de aspectos cuantitativos. Se emplearon multiplicidad de técnicas de expresión abierta o semiabierta de los contenidos y funciones de la formación psicológica estudiada, para establecer determinadas generalizaciones, partiendo del principio de que lo general se expresa a través de lo particular. La muestra definida fue intencional, con una elección de 30 estudiantes. La selección se efectuó teniendo como base el criterio de profesores que imparten las asignaturas en primer año. Considerando los resultados docentes quedó conformada de la siguiente manera:

- Diez catalogados por encima del promedio: segmento A.

- Diez catalogados como promedio: segmento B.

- Diez catalogados por debajo del promedio: segmento C.


Composición: "Mis principales virtudes y defectos"

Técnica empleada en diversos estudios de la motivación y de la personalidad en nuestro país como González F (1983) y Domínguez L (1990).

Objetivo: Conocer la representación que tiene el sujeto de su propia persona en cuanto a las cualidades que considera como más significativas, así como sus principales intereses y su nivel de autocrítica, como expresión de los motivos esenciales de su personalidad.

Categorías para su análisis de contenido:

- Cualidades personales: expresiones del sujeto acerca de sus características tanto de carácter físico (peso, estatura, apariencia), como psicológicas (tímido, seguro, sociable) y morales (sencillo, honesto, autocrítico).

- Estudio: expresiones que manifiestan la valoración del sujeto acerca de sus cualidades, expectativas e intereses asociados a esta esfera.

- Profesión: Contenido referido a cualidades, expectativa o intereses vinculados al futuro desempeño de la profesión.

Categorías empleadas para el análisis de indicadores funcionales:

- Vínculo afectivo: expresa el compromiso emocional del sujeto con los contenidos de la autovaloración. Se manifiesta a través de las manifestaciones positivas, negativas o ambivalentes.

- Elaboración personal: se valora la elaboración personal como indicadores funcionales de juicio, reflexiones propias.

- Flexibilidad: expresiones que demuestran el desarrollo de la autocrítica en términos de características que el sujeto considera negativo en su persona, que desea transformar u otra por alcanzar.


Cuestionario acerca de los aspectos de la autovaloración vinculados al estudio y a la profesión

Utilizado por Domínguez L (1992) en su Tesis de Doctorado y que por su importancia en nuestra investigación hemos retomado, solo se le realizaron algunas distinciones en su formulación.

Objetivo: Obtener información relativa a la autovaloración en la esfera del estudio y la futura profesión, causa de posibles dificultades, características personales asociadas a sus resultados y expectativas en esta esfera.

Categorías para su análisis de contenido:

- Valoración que hace el sujeto de cómo ha sido visto por sus compañeros de estudio y familiares con relación a sus éxitos y fracasos ante la actividad de estudio, causas de sus resultados.

- Valoración de las características personales vinculadas al estudio tanto de aquellas cualidades que favorecen o no sus actividades docentes, como de las que se propone transformar o desarrollar sus resultados.

- Valoración de las características personales relacionadas con el futuro desempeño de la profesión.

Categorías empleadas para el análisis de indicadores funcionales:

- Vínculo afectivo: Expresa el compromiso emocional del sujeto con los contenidos de la autovaloración. Índice de esto son las manifestaciones positivas, negativas o ambivalentes.

- Elaboración personal: Se valora la elaboración personal como indicadores funcionales juicio, reflexiones propias.

- Flexibilidad: Expresiones que demuestran el desarrollo de la autocrítica en términos de características que el sujeto considera negativo en su persona, que desea transformar u otras por alcanzar. Estos parámetros pueden manifestarse en las diferentes respuestas.

 

RESULTADOS

Acerca de la valoración que realizan los sujetos de la muestra general, relacionadas con los contenidos autovalorativos de sus características personales referidas a su futuro desempeño en la profesión, el 90,0 % reconoce que ellas influyen porque les facilitaría su desarrollo como profesional. Además, el 83,3 % plantea que todavía le queda por desarrollar características personales necesarias para su desarrollo profesional, entre ellas, ganar en madurez, en preparación, en sensibilidad, en confianza y responsabilidad, entre otras.

En cuanto a la valoración que realizan de sus características personales relacionadas con el futuro desempeño de la profesión, los sujetos de la muestra general al analizar si las características personales que poseen pueden influir en el desarrollo de su profesión una vez graduados, consideraron en un 70,0 % que sí y que no en un 30,0 %. La muestra que compone el segmento A en un 100,0 % consideró que sí van a influir en el desarrollo de su futura profesión, el segmento B en un 90,0 % entendió que sí y un 10,0 % que no y por último en el segmento C un 80,0 % manifestó que sí y un 20,0 % que no. El 100 % de los sujetos de la muestra por segmentos no dan las razones por las que sus características personales pueden influir en el desarrollo de su futura profesión.

La información obtenida en cuanto a la evaluación que deben realizar los sujetos acerca de que si le quedan por desarrollar características de índole personal que le permitan desempeñar con éxito en el futuro su profesión, nos permite resumir que el 83,3 % de la muestra total consideró que sí, que todavía deben desarrollar características personales desde el punto de vista profesional que resultan necesarias como son la madurez, confianza, responsabilidad, paciencia, desarrollar la expresión oral entre otras y el 16,6 % considera que no. El análisis por segmentos nos manifiesta que en el segmento A el 100,0 %, el segmento B 60,0 % y el segmento C el 90,0 % consideran que sí. El 100,0 % de la muestra de los segmentos no planteó cómo piensan desarrollar las características de su persona que aún les quedan para desempeñar con éxito su futura profesión.

Al valorar las características personales que pueden influir en el desarrollo profesional el 83,3 % de los sujetos de la muestra general no reconoce poseer defectos o virtudes que se relacionen con esta categoría, solo el 16,6 % de ellos fue capaz de confesar que tienen defectos o virtudes que se pueden relacionar con ella, lo que nos resulta significativo por ser estudiantes de un primer año de carrera, donde los conocimientos acerca de la profesión se están formando y existen múltiples interrogantes por resolver profesionalmente.

 

DISCUSIÓN

La información obtenida nos llevó a concluir en cuanto al comportamiento de los sujetos de la muestra referente a la autovaloración, que se manifiesta con un Desarrollo Parcial, porque aunque existe una valoración de sus características personales en correspondencia con sus estudios actuales, en el sentido de la influencia que puedan tener en el desempeño de su futura profesión, no son capaces de explicitar las que les falta por desarrollar para su profesión, por lo que no se manifiestan de manera estructurada la necesidad de un autoperfeccionamiento, por lo tanto, los contenidos autovalorativos relacionados con la esfera de estudio quedan en un plano declarativo.

Haciendo un análisis al nivel de sujetos, del desarrollo e interacción entre las formaciones psicológicas que abordamos en la investigación, logramos clasificar a los mismos, en sentido general, en tres tendencias que describimos a continuación:

Tendencia 1

Estudiantes que poseen una motivación mixta hacia el estudio, su autovaloración en esta esfera es parcial y sus proyectos profesionales aún cuando no alcanzan el nivel adecuado de estructuración, en cuanto a fundamentación, describen las estrategias para alcanzar sus propósitos y son capaces de prever posibles obstáculos.

Tendencia 2

Estudiantes que al igual que los ubicados en la tendencia anterior poseen una motivación mixta hacia el estudio, una autovaloración parcial, pero sus proyectos profesionales se encuentran poco desarrollados, ya que no logran un nivel semejante al de los estudiantes incluidos en la tendencia anterior en lo que a estrategias y previsión de obstáculos se refiere.

Tendencia 3

Estudiantes que aunque expresan una orientación mixta en cuanto a su motivación hacia el estudio, en ella predominan los motivos extrínsecos. Al igual que lo explicado para el caso anterior, su autovaloración y proyectos profesionales se encuentran parcialmente desarrollados.

 

Conclusiones

En la muestra total predominó la tendencia 2: estudiantes que poseen una autovaloración parcial referida a la esfera de estudio y sus proyectos profesionales se encuentran poco desarrollados, ya que no logran un nivel semejante al de los estudiantes incluidos en la tendencia 1 en lo que a estrategias y previsión de obstáculos se refiere.

Haciendo un análisis por segmentos, en el A predominó la tendencia 1, en el B la tendencia 2 y en el C la tendencia 3, todo lo cual nos permite establecer la hipótesis de que existe una determinada relación entre el nivel de desarrollo de las formaciones psicológicas por nosotros estudiadas y los resultados académicos que obtienen los estudiantes objeto de nuestra investigación.

Se pudo constatar que la formación psicológica estudiada (autovaloración) cumple determinada funciones en la regulación del comportamiento, no de forma aislada sino como contenido de la personalidad, en estrecha vinculación, dado su carácter y configuración, concebida como un sistema que opera de manera individual e irrepetible para cada sujeto.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. González Rey L F. Motivación moral en adolescentes y jóvenes. La Habana: Editorial Científico Técnica; 1983.

2. Fernández Ruiz L. Psicología General. La personalidad. Algunas propuestas para su comprensión. La Habana: Editorial Félix Varela; 2002.

3. Domínguez García L. Psicología del desarrollo: adolescencia y juventud. Selección de lecturas. La Habana: Editorial Félix Varela; 2003.

4. ______. Cuestiones psicológicas del desarrollo de la personalidad. Universidad de La Habana: Editora Universitaria; 1990.

 

 

Recibido: 10 de febrero de 2009.
Aprobado: 17 de febrero de 2009.

 

 

Dr. Bernardo Núñez Pérez. Facultad de Estomatología "Raúl González Sánchez". Plaza de la Revolución. CP 10 600. Ciudad de La Habana, Cuba.
E-mail: bernardomanuel@infomed.sld.cu