Instituto Nacional de Endocrinología. Departamento de Salud Reproductiva
Descriptores DeCS: LACTANCIA MATERNA; AMENORREA; PUERPERIO; ANTICONCEPCION/métodos; CONOCIMIENTOS, ACTITUDES Y PRACTICA.
Durante siglos las mujeres han observado que por medio de la lactancia se obtiene una protección natural contra los embarazos; a este método se le ha dado en llamar "método de lactancia amenorrea (MELA)" y si se usa correctamente, tiene una eficacia del 98 %.1 Su uso correcto exige que la menstruación no se haya reanudado, que la mujer amamante completa o casi completamente, así como que el niño sea menor de 6 meses de edad.2
En los últimos 10 años, los servicios de salud y planificación familiar, tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo, han creado una campaña sobre el uso del MELA para mejorar la salud y las prácticas de la anticoncepción. Con el presente estudio nos propusimos determinar el nivel de conocimientos que sobre este método tienen las mujeres, el uso y la eficacia del MELA en un área urbana de Ciudad de La Habana.
Utilizamos la prueba t de Student para comparar las medias del tiempo entre tomas, en el grupo de mujeres que quedaron embarazadas cuando aún lactaban y las que no. Como técnica multivariada utilizamos la regresión logística para evaluar el riesgo de embarazo durante la lactancia, según las características del ciclo menstrual y el tipo de lactancia (mixta o natural). Consideramos siempre un nivel de significación de a = 0,05 y empleamos el paquete estadístico Stata para Windows'95.
El tiempo medio en que ocurrieron los embarazos fue de 4,7 meses (rango: 2 - 10 meses).
Al analizar el patrón de lactancia diurno de aquellas mujeres que quedaron embarazadas comparándolas con las que no concibieron; observamos que el tiempo medio entre tomas por el día mostró un incremento progresivo de 2,1 h en el primer trimestre a 7,8 h en el tercero, en el grupo de las que se embarazaron y de 2,1 h a 6,0 h en las que no se embarazaron; sin diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos (tabla 1). En el patrón nocturno tampoco hubo diferencias estadísticamente significativas entre los grupos en los 3 períodos antes señalados (tabla 2).
TABLA 1. Patrón de la lactancia materna diurna de las mujeres que quedaron embarazadas y en las que no hubo embarazo
|
|
|
|||||||
|
|
|
|||||||
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
La prueba t de Student en ninguno de los 3 períodos fue significativa (p > 0,05).
TABLA 2. Patrón de la lactancia materna nocturna de las mujeres que quedaron embarazadas y en las que no hubo embarazo
| Tiempo posparto (meses) |
|
|||||||
|
|
|
|||||||
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| 0 - 3 |
|
|
|
|
|
|
|
|
| 4 - 6 |
|
|
|
|
|
|
|
|
| > 6 |
|
|
|
|
|
|
|
|
La prueba t de Student en ninguno de los 3 períodos fue significativa (p > 0,05).
Otro de los aspectos que tuvimos en cuenta al analizar los factores que influyen sobre la lactancia materna como método anticonceptivo fue el reinicio de la menstruación y el aportar alimentos suplementarios al niño, además de la leche materna; en la tabla 3 se observan los resultados del modelo de regresión logística para el riesgo de embarazo durante la lactancia, se incluyeron las variables "tipo de lactancia" y la "presencia o no de menstruaciones". Los resultados muestran que el riesgo de embarazo, cuando se lleva más de 30 d de iniciada la lactancia mixta, es 2 veces mayor que cuando se alimenta al niño con lactancia materna exclusivamente. Otro factor asociado a los embarazos en las mujeres durante el período posparto es el reinicio de las menstruaciones que es más de 11 veces mayor el riesgo de que éste ocurra que cuando la mujer está aún en amenorrea.
TABLA 3. Efectos de las características de la lactancia y el ciclo menstrual sobre el riesgo de embarazo durante la lactancia
|
|
|
||||||
| Características |
|
|
|
|
|
|
|
| Lactancia | |||||||
| . Natural |
|
|
|
|
|
|
|
| . Mixta > 30 d |
|
|
|
|
|
|
|
| Ciclo menstrual | |||||||
| Amenorrea |
|
|
|
|
|
|
|
| Reiniciaron* |
|
|
|
|
|
|
|
Del total de la muestra, sólo 250 mujeres (28,5 %) dijeron haber recibido orientación, en algún momento, sobre los anticonceptivos a usar durante el período de lactancia y dentro de este grupo, el 83,6 % la recibió por parte de personal médico, el resto de los casos fue a través de un familiar, esposo o amistad.
Si analizamos las opiniones referidas en relación con la seguridad de la lactancia como método anticonceptivo, el 52,4 % de las madres encuestadas considera que éste es un método poco eficaz. El 25,2 % no lo considera un método de anticoncepción, el 20,3 % opina que es un método altamente eficaz, y por tanto no existe peligro de embarazo y el 2,1 % de los casos no dio ninguna opinión, alegando no tener conocimientos sobre el tema.
Pudiera pensarse que el hecho de tener un parto anterior determine un mayor conocimiento acerca de los beneficios de la lactancia materna como método anticonceptivo y, por tanto, un mayor uso. Sin embargo, el MELA se usa relativamente más en las primíparas, lo cual pudiera deberse a que las mujeres con más de un parto pueden haber completado su ideal reproductivo y opten por métodos más seguros, según su opinión, y de uso más prolongado.
Cuando analizamos el patrón de lactancia en aquellas mujeres que quedaron embarazadas durante este período, comparadas con las que no concibieron, contrariamente a lo esperado, no hubo diferencias significativas entre ambos grupos en ninguno de los 3 períodos analizados, tanto para el patrón diurno como para el nocturno, cuando la mayoría de los autores coinciden en plantear que la protección anticonceptiva de la lactancia se ve influida grandemente por la frecuencia de las tetadas.5-8 Estos resultados deben considerarse con cautela teniendo en cuenta que el número de embarazos en nuestra serie fue muy pequeño. Nuestros resultados sobre las probabilidades de embarazo, según la lactancia fuera exclusiva o mixta, y que la mujer se encontrara en amenorrea o ya hubiera reiniciado sus menstruaciones, coinciden con lo afirmado por diferentes autores;2,7-14 quienes plantean que la lactancia materna pierde eficacia como método anticonceptivo una vez que se ha reanudado la menstruación o cuando se comienza a dar alimentos suplementarios al niño. Kennedy7 informó que el riesgo de embarazo mientras la mujer está amenorreica es del 3-10 %; mientras que otros plantean un riesgo menor (1,8 %).8
Las pocas respuestas afirmativas a la interrogante de si habían recibido información sobre anticoncepción posparto pudiera ser reflejo de que aún no existe en nuestro país un programa bien establecido sobre la anticoncepción en este período tan importante para la mujer, donde es esencial que esté bien protegida para garantizar el espaciamiento de los embarazos y la salud de la madre y el hijo; a pesar de existir el plan del médico de la familia, que sería el personal idóneo para orientar en este sentido desde mucho antes de ocurrir el parto. Este grado de insuficiente orientación influye en el hecho de que sólo un pequeño porcentaje de las mujeres encuestadas consideran la lactancia como un método eficaz para espaciar los embarazos; problemas similares en cuanto a orientación y promoción de la lactancia como método de planificación familiar señalan otros autores,15,6 quienes han detectado que, en ocasiones, hasta los proveedores de los servicios de salud están mal informados acerca de estos aspectos. Se concluye que existe poco conocimiento acerca de los beneficios de la lactancia materna como método anticonceptivo y por esa razón su uso no tiene una alta incidencia; la eficacia del MELA es mayor cuando la lactancia es exclusiva y no se ha restablecido la menstruación.
Subject headings: BREAST FEEDING; AMENORRHEA; PUERPERIUM; CONTRACEPTION/methods; KNOWLEDGE, ATTITUDES, PRACTICE.
Dr. Felipe Santana Pérez. Instituto Nacional de Endocrinología, Departamento de Salud Reproductiva, Zapata y D, El Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba. CP 10400.
1Especialista de II Grado en Endocrinología.
Investigador Auxiliar. Maestro en Ciencias en Salud Reproductiva.
2 Especialista de I Grado en Endocrinología.
3 Doctor en Ciencias Médicas. Especialista de II
Grado en Endocrinología. Investigador y Profesor Titular.