Autor de varios libros de la especialidad, alcanzó más de 30 trabajos escritos en Revistas Internacionales y más de 80 en publicaciones nacionales, miembro del Comité Editor de las Revistas Científicas Cubanas e Internacionales; contribuyó con sus investigaciones al desarrollo de la Endocrinología Cubana y Latinoamericana a cuyos foros concurrió en innumerables ocasiones para exponer su producción científica.
Es triste despedir a quien mostraba un caudal de proyectos e ideas de desarrollo futuro de la especialidad hasta el último día, evidenciado en su reciente denominación como académico de la Academia de Ciencias de Cuba. Pero digamos como José Martí: "La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida" y su trabajo científico y los endocrinólogos formados por él, prolongarán indefinidamente su obra científica y humana.