Instituto Nacional de Endocrinología
Descriptores DeCS: EDUCACION DEL PACIENTE; DIABETES MELLITUS; CONOCIMIENTOS, ACTITUDES Y PRACTICA; PERSONAL DE SALUD; MEDICOS DE FAMILIA; ATENCION PRIMARIA DE SALUD.
Una acción efectiva ante el problema de salud "Diabetes" exige un enfoque integrador de los aspectos de prevención, cuidados clínicos y educación del paciente.1,2 Sin embargo, aún resulta difícil encontrar un servicio de salud que ponga igual énfasis en los aspectos educativos que en los cuidados, 3 a pesar de que los resultados de las investigaciones realizadas en el campo de la diabetes mellitus (DM) demuestran, de manera fehaciente, que por ignorancia de los grupos de riesgo aumentan la prevalencia y la incidencia de la DM, por desconocimiento, falta de destrezas y de motivaciones para afrontar las exigencias terapéuticas, el diabético se descontrola metabólicamente4 y por descontrol metabólico, se complica.5
Es por ello que, desde su creación, el Centro de Atención al Diabético (CAD) del INEN ha tenido la educación en diabetes -en sus 2 vertientes: capacitación del proveedor de salud y educación terapéutica del paciente y familiar allegado- entre sus principales funciones.1,6
Cuando en 1988, este centro como Unidad del Centro de Colaboración OMS/OPS para la Atención Integral y la integración de los servicios en diabetes se propuso realizar un programa de intervención en la comunidad (PI), consideró el aspecto educativo como elemento esencial que constituiría la base para obtener los diferentes resultados de la acción de intervención.
El presente informe es parte del conjunto de investigaciones enmarcadas
dentro del PI y muestra los resultados de la capacitación de los
proveedores de salud, así como su influencia en los conocimientos
de los pacientes y en su control metabólico.
MÉTODOS
Para este protocolo particular consideramos criterio de exclusión tener 80 o más años de edad y/o presentar algún grado de discapacidad física o mental que afectara su comprensión o comunicación (sordera, mudez, retraso mental, trastornos psíquicos, etc.).
El grado de conocimiento sobre DM que tenían los pacientes fue determinado en ambos momentos utilizando el cuestionario de conocimientos aplicado en el servicio del Centro Diurno del CAD del INEN cuyo grado de confiabilidad (r=0,89) y de validez quedaron demostrados en una investigación anterior.7 Este cuestionario abordaba aspectos de conocimientos generales sobre la enfermedad, control metabólico, tratamiento y dieta y también fue calificado sobre 100 puntos, consideramos como un grado de conocimiento no satisfactorio el inferior a 70 puntos.
Los datos del diagnóstico inicial fueron enriquecidos con la aplicación de un modelo interactivo de detección de necesidades, que a su vez constituía el inicio de la etapa de intervención. La metodología utilizada se inspiró en el Modelamiento Conceptual propuesto por Carlson y Rosenqvist8 de la Unidad de Entrenamiento en Educación en Diabetes, Estocolmo, Suecia y se desarrolló según el modelo de detección de necesidades educativas propuesto por Leyva.9
Las acciones de capacitación se basaron en el desarrollo de 3 módulos didácticos:
FIG. 1. Frecuencia de respuesta de los proveedores de salud a la prueba
de conocimientos.
Las calificaciones promedio obtenidas por el personal médico (tabla 1) muestran que, al inicio del estudio y en ambas áreas de salud, el nivel de conocimientos específico para la atención de la entidad era insuficiente, tanto en el análisis por área de contenido como en su puntuación total. El corte final muestra un aumento significativo (p < 0,000) de la puntuación en el AI, que alcanzó un promedio de calificaciones satisfactorio en todas las áreas de contenido. Sin embargo, en el AC no sólo no hay diferencia significativa, sino que los aspectos de dieta y práctica clínica presentaron una media aritmética ligeramente menor al final del estudio. En esta área todos los aspectos evaluados mantuvieron un promedio de calificación no satisfactorio en los 2 momentos de medición.
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| Concepto y clasificación |
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El análisis de los resultados en la prueba de conocimientos aplicada al personal de enfermería al inicio del estudio (tabla 2) alcanzó un promedio de calificación satisfactorio en los aspectos dietéticos y de pruebas de control en el AI. Pero, mientras en esta área hubo un aumento significativo (p < 0,000) de las calificaciones con una puntuación satisfactoria en todos los aspectos evaluados al final del estudio, el AC se mantuvo en un nivel no satisfactorio sin presentar diferencias de las medias en relación con el estudio basal.
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| Aspecto |
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| Generalidades |
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| Control metabólico |
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Con respecto a la población diabética, la distribución por sexo, edad y grado de escolaridad fue similar en ambas áreas de salud con un predominio del sexo femenino (> 50 %) una edad promedio de 65,6 ± 10,8 y una mayor frecuencia (> 50 %) del nivel de enseñanza primaria. Las variables clínicas tampoco presentaron diferencias entre las áreas y predominaron los pacientes tratados con compuestos orales hipoglucemiantes (> 50 %) y una duración de la DM > años.
En la figura 2 se puede observar la frecuencia de respuesta para cada área y cada momento medido, con un aumento significativo del nivel de respuesta en el momento final para ambas áreas de salud. Las causas de no respuesta estuvieron ocasionadas por traslado de domicilio -permanente o temporal- y viajes al extranjero. El porcentaje de negación fue menor al 2 % en ambos momentos de evaluación.
FIG. 2. Frecuencia de respuesta de la población diabética
a la prueba de conocimientos.
La media de las puntuaciones de los pacientes del AI (tabla 3) tuvo un incremento significativo en el momento final del estudio para todos los aspectos estudiados. En el AC, los promedios no presentaron cambios significativos entre ambos momentos.
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| Aspectos generales |
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Cuando se comparan las medias de las calificaciones de aquellos pacientes que respondieron al cuestionario en los 2 momentos del estudio (tabla 4) se observa un aumento significativo (p < 0,000) de los conocimientos en todas las áreas de contenido para el AI. En el AC no se encuentran diferencias entre los promedios iniciales y finales.
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| Aspecto |
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| Aspectos generales |
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| Pruebas de control |
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| Medicamentos |
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| Cuidados generales |
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| Total |
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El análisis cualitativo de las puntuaciones se muestra en la figura 3 donde se puede observar que mientras al inicio , el AI mostró el 12,4 % de pacientes que obtuvieron una calificación satisfactoria (_³ 70) al final del estudio este porcentaje aumentó a 24,7 % con diferencia estadística. El AC, por el contrario, disminuyó el porcentaje de calificación satisfactoria de 28,3 % al inicio a 16 % al final del estudio.

La comparación de las medias de las diferencias halladas entre ambas áreas de salud en el momento basal y el corte quinquenal muestra un incremento significativo de conocimiento en el AI para todos los aspectos, excepto en lo referente a la alimentación donde este incremento no alcanzó nivel de significación (figura 4).
FIG. 4. Comparación de las medias de las diferencias halladas
entre ambas áreas de salud al final del
estudio.
Las cifras de HbA1 tuvieron una tendencia general a disminuir en el AI y mientras al inicio sólo el 43,8 % de los pacientes presentaban cifras dentro de rangos normales, al final del estudio las cifras normales estuvieron presentes en el 80,1% de los casos.
Educar al paciente implica desarrollar en él los conocimientos, las destrezas, las motivaciones y los sentimientos que le permitan afrontar las exigencias terapéuticas de la diabetes con autonomía y responsabilidad, pero sin menoscabo del bienestar general18 y este trabajo recae en un alto grado en el proveedor de salud de la atención primaria, quien atiende directamente al 90 % de diabéticos no insulinodependientes que existen en nuestra población, y quien sin llegar a ser un diabetólogo, tiene que dominar un nivel de conocimiento que le permita realizar acertadamente el cuidado y la educación de esta parte de la población.19
En nuestro contexto particular, el Programa de Educación en Diabetes del Instituto Nacional de Endocrinología1,9,14 asumido como estrategia de acción, de la Comisión Nacional de Diabetes se plantea, como primera línea de acción, la capacitación de los proveedores de salud en el cuidado y educación del diabético. Por otra parte, el diagnóstico de la situación de educación en diabetes en la Atención Primaria de Salud* (García R, Suárez R. La educación al paciente diabético en la Atención Primaria de Salud. Diagnóstico de la Situación y Proyecto de Desarrollo. Trabajo premiado en el Concurso Anual de la Salud. Ministerio de Salud Pública de Cuba en el XII Forum Nacional de Ciencia y Técnica. 1998) mostró como necesidad prioritaria, la capacitación del proveedor de salud para desempeñar con eficacia el proceso educativo con el paciente diabético, hecho ya reportado por otros autores.8,17,20
Los resultados aquí expuestos denotan, al igual que en otros trabajos,20,21 que al inicio del estudio el proveedor de salud tenía conocimientos teóricos sobre la entidad, pero requería ampliar su información sobre los aspectos de la práctica clínica y terapéutica y consi-deraban que no estaban capacitados para afrontar con eficacia la labor de educación. Los pacientes diabéticos -en su mayoría de 60 años, con un nivel de escolaridad primario y con una diabetes tipo 2- carecían del conocimiento mínimo necesario sobre los aspectos generales de su enfermedad, así como de las habilidades mínimas imprescindibles para la atención de su tratamiento.
Establecer este diagnóstico inicial de la situación facilitó el diseño de la estrategia de acción educativa a seguir durante la etapa de intervención, centrada en la capacitación del médico y el enfermero de los consultorios, para el adecuado diagnóstico de la enfermedad, las decisiones terapéuticas y las actividades educativas a desarrollar con su población diabética. La educación terapéutica debía centrarse en los elementos educativos de las diabetes tipo 2, reforzar los aspectos alimentarios como vía para obtener un mejor control metabólico y disminuir las necesidades de compuestos orales hipoglucemiantes, así como desarrollar las técnicas psicopedagógicas recomendadas en los procesos educativos al adulto mayor: mensajes sencillos, prácticos y repetitivos; comunicación práctica mediante ensayo y error, para obtener las destrezas en el tratamiento con la información mínima.22-24
Si se tiene en cuenta que al final del estudio los proveedores de salud del AI habían mejorado notablemente sus conocimientos sobre los cuidados y educación del paciente, lo cual había también influido positivamente en el incremento de los conocimientos de la población diabética y que el AC mantuvo su situación inicial, sin que se observaran cambios significativos, podría asumirse que la intervención de capacitación a los proveedores de salud, tuvo un efecto positivo que influyó directamente en el grado de conocimientos que los pacientes tenían sobre la enfermedad y también en sus niveles de hemoglobina glucosilada.
En conclusión, para abordar el problema de salud en la diabetes, cuidados y educación deben integrarse en una sola acción, el proceso de educación en diabetes no puede quedar circunscrito a las actividades educativas dirigidas al paciente sino que, en primera instancia, debe abordar la capacitación del proveedor de salud para su eficaz desempeño en estas actividades.
La intervención educativa, por su parte, se enriquece cuando es precedida de un diagnóstico que le permita no sólo establecer el estudio comparativo sino que le dará los elementos que guíen la estrategia, métodos y acciones de la etapa de intervención.
Consideramos que se debe continuar las acciones de intervención, enfatizando ahora la acción directa con los pacientes en su etapa de educación continua, a fin de lograr los cambios en los estilos de vida y mejorar el control metabólico y los sentimientos de bienestar general de los pacientes, hecho que resulta totalmente factible mediante las acciones que realiza la Comisión Nacional de Diabetes para la educación dentro del Programa Nacional de Diabetes.
Subject headings: PATIENT EDUCATION; DIABETES MELLITUS; KNOWLEDGE, ATTITUDES, PRACTICE; HEALTH PERSONNEL; PHYSICIANS, FAMILY, PRIMARY HEALTH CARE.
1 Especialista de II Grado en Endocrinología.
Investigador Titular.
2 Doctora en Ciencias Sociales. Investigadora Titular.
3 Especialista de II Grado en Epidemiología. Investigadora
Agregada.
4 Especialista de II Grado en Endocrinología. Investigador
Titular.
5 Orestes Faget, Arturo Hernández Yero, Manuel E.
Licea, Pedro Perich, Caridad Rosales, Lilia Portilla, Irina Hernández,
Fernando Collado, Antonio Márquez, Jacinto Lang, Armando Seuc, Enma
Domínguez, Carmen Valenti, Giovanna Pereira, Arturo Reyes, Orlando
Morales y Carlos Ordóñez.