Otra situación compleja la constituye el embarazo, que va a requerir atención especializada en esta población, donde este hecho fisiológico va a constituir un grave riesgo para madre e hijo si no se cumplen las normas terapéuticas aconsejadas.
Otros aspectos a debatir en este milenio estarán relacionados con problemas éticos y sociales.2 ¿Seguiremos permitiendo que se amenace la vida de jóvenes condenadas a mutilaciones sexuales por costumbres establecidas, que no tienen en cuenta su condición diabética y el posible riesgo de sepsis grave? ¿Seguiremos impidiendo a mujeres con diabetes decidir sobre el futuro de su embarazo si conocemos que el producto será un ser malformado con imposibilidad cierta de llevar una vida útil, verdaderamente humana? ¿ Seguiremos desoyendo el aviso que nos da la diabetes gestacional para hacer prevención primaria de la diabetes mellitus y no propondremos políticas de salud científicas, realistas, en todo el mundo, encaminadas a detener esta epidemia del milenio? Si tenemos en cuenta que esta condición afecta en nuestro país entre 4 y 6 % de los partos,3 la presentarán anualmente alrededor de 9 000 gestantes a las cuales no diagnosticamos, por ende no tratamos y, lógicamente no les enseñamos tampoco, la conducta a seguir para evitar el deterioro permanente de su estado metabólico.
¿Seguiremos permitiendo que las mujeres con diabetes conocida, se embaracen por accidente y no acudan a las consultas de Control Preconcepcional,4 verdaderas consultas de Salud Reproductiva, cuyo enfoque integral en la planificación familiar y consecuente política anticonceptiva han sido cruciales para engranar la Salud Reproductiva en la diabetes mellitus?
¿Seguiremos temiendo utilizar la terapia de reemplazo hormonal estrogénica en la mujer diabética posmenopáusica, a pesar de que está demostrado que ayuda a mantener un mejor control metabólico y disminuye el riesgo de complicaciones cardiovasculares?5
Estas y otras cuestiones fueron debatidas en el reciente mes de marzo por más de 150 ex- pertos de 22 países de América y Europa que se reunieron en Varadero durante el Primer Congreso Internacional de Salud Reproductiva en Diabetes Mellitus (SAREDIA 2000). Concluimos allí, que enfrentar todos, con enfoque multidisciplinario, los desafíos en la consecución de una Salud Reproductiva plena en aquellos seres que padecen diabetes mellitus, es la única vía para afrontar este nuevo reto de la Medicina moderna.
Dr. Jacinto Lang Prieto
Especialista de II Grado en Endocrinología. Investigador Agregado
Secretario SAREDIA 2000.