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Revisión bibliográfica
Policlínico "Rampa"
Disfunción sexual eréctil en la diabetes mellitus
Dr. Juan Carlos Romero Mestre1 y Dr. Manuel
E. Licea Puig2
RESUMEN
El objetivo de esta revisión es actualizar diferentes aspectos de
la disfunción sexual eréctil (DSE) en el diabético:
epidemiología, patogénesis, clínica, diagnóstico
y tratamiento. Una de las principales causas de la DSE en todo el mundo
lo constituye la diabetes mellitus (DM). Se calcula una prevalencia de
DSE en la DM de hasta el 50 % (rango de 38 al 59 %). Se considera que la
causa puede deberse principalmente a neuropatía y/o vasculopatía.
La evaluación clínica inicial del diabético con DSE
abarca: historia clínica completa que debe incluir, historia psicosocial
y sexual. El diagnóstico se precisará con pruebas hemodinámicas
y electrodiagnósticas: plestimografía, flujometría,
drogas vasoactivas, biotensometría, reflejo bulbo cavernoso y potenciales
evocados somatosensoriales. El tratamiento de la DSE en la DMI está
dirigido a la obtención de un control metabólico optimizado
y a la erradicación de los factores de riesgo modificables. Como
tratamiento farmacológico se ha empleado la yohimbina (antagonista
alfa-2 adrenérgico), isoxuprina (agonista beta-adrenérgico),
trazadone (antidepresivo tricíclico con efectos colinérgicos
limitados), citrato de sildenafil (inhibidor selectivo de la fosfodiesterasa
del tipo 5). También se han utilizado diversos dispositivos que
permiten inducir la erección asistida (vacum) y la inyección
en los cuerpos cavernosos de sustancias vasoactivas (fentolamina, papaverina,
y prostaglandina El). Los procederes quirúrgicos dependen de la
causa e incluyen ligadura venosa y revacularización arterial. Cuando
los métodos antes señalados fallan, está indicada
la inserción de una prótesis peneana (inflables o no inflables).
En la actualidad, el fármaco de elección para el tratamiento
de la DSE es el citrato de sildenafil.
Descriptores DeCS: IMPOTENCIA/complicaciones; DIABETES MELLITUS/complicaciones;
NEUROPATIAS DIABETICAS/complicaciones.
Dentro de las afectaciones con mayor repercusión en la calidad
de vida del paciente diabético, por su impacto social, está
la disfunción sexual eréctil (DSE), la cual se presenta en
un elevado número de pacientes durante la evolución de la
diabetes mellitus (DM).1,2 La DSE se define como la incapacidad
para obtener y mantener una erección con la suficiente rigidez que
permita una penetración sexual satisfactoria hasta el orgasmo y
la eyaculación, como mínimo en el 50 % de las rela-ciones
sexuales durante un período de 3 meses.3
La DSE en los pacientes diabéticos puede ser consecuencia de
alteraciones vasculares y con mayor frecuencia de causa neuropática.
A su vez, de manera semejante al pie diabético, en la mayoría
de los casos coexisten ambos factores causales, si bien pueden presentarse
otras causas que expliquen la aparición de DSE, de manera similar
al paciente no diabético.4,5
Epidemiología
Se ha estimado que la DSE afecta a más de 100 000 000 de hombres
en todo el mundo, la diabetes mellitus es una de las principales causas.
Sin embargo, es útil recordar que la DSE se presenta aisladamente,
en afecciones que con frecuencia coexisten con la diabetes, como la hipertensión
arterial y la enfermedad cardiovascular6
Se ha estimado que las tasas de DSE en la población general,
en relación con la edad del sujeto, son del 39 % en los hombres
de 40 años, del 48 % en los hombres de 50 años, del 57 %
en los pacientes de 60 años, y del 67 % en los de 70 años
de edad. La prevalencía de DSE puede aproxi-marse al 75 %, en los
hombres de 80 años de edad.7
En estudios realizados en pacientes diabéticos no seleccionados,
se ha informado una prevalecia de hasta el 50 % (rango de 28 al 59 %) de
pacientes con DSE, su aparición se atribuye principalmente a la
neuropatía diabética8.
Patogénesis
La erección peneana normal es un proceso hemodinámico que
involucra tanto al sistema nervioso central, como a factores locales, es
regulada por la relajación de las arterias cavernosas y por el músculo
liso de los cuerpos cavernosos. El flujo sanguíneo adecuado hacia
el pene desempeña una función clave en este proceso. En el
estado de flaccidez, la inervación simpática produce la contracción
tónica del músculo liso cavernoso y arterial minimizando
el flujo sanguíneo a través de la arteria cavernosa dentro
de los espacios cavernosos. Un estímulo psicógeno central
y/o un estímulo sensorial desde el pene, incrementa la actividad
parasimpática y diminuye la actividad simpática, resultando
en una relajación del músculo liso del pene incrementando
el flujo sanguíneo a través de las arterias cavernosas y
helicinas. La relajación del músculo liso trabecular incrementa
el llenado de los espacios cavernosos, lo que conduce a un engrosamiento
peneano y a la erección. 9,10
El aumento del volumen sanguíneo y la compresión del músculo
trabecular liso relajado, contra la túnica albugínea relativamente
rígida, reduce el retorno venoso, este mecanismo se conoce como
veno-oclusivo. Se produce así una erección rígida
y cesa el flujo sanguíneo a través de las arterias cavernosas.
La destumescencia ocurre cuando el aumento en la actividad simpática
incrementa el tono de las arterias helicinas y la contracción del
músculo liso trabecular. El flujo sanguíneo a través
de las arterias y venas peneanas y la presión intracavernosa decrece
a los niveles previos a la estimulación, el pene retorna al estado
de flaccidez.11
La relajación del músculo liso de los cuerpos cavernosos
y la erección peneana dependen del delicado equilibrio entre los
efectos de los factores vasoconstrictores y vasodilatadores. Se requiere
un umbral básico de relajación muscular de los cuerpos cavernosos
para convertir la contracción tónica del pene fláccido
a un estado de erección.
Más allá de la etiología, se ha sugerido que la
alteración básica subyacente del paciente con DSE puede ser
el desequilibrio entre la "contracción" y la "relajación"
del músculo liso de los cuerpos cavernosos. Si el del músculo
liso es muy marcado, el nivel máximo de relajación en los
cuerpos cavernosos será insuficiente para permitir el incremento
del flujo sanguíneo para la erección normal. Si no se alcanza
o mantiene un umbral básico de relajación del músculo
liso, la resistencia al retorno venoso será incompleta, lo cual
dará como resultado diferentes grados de rigidez peneana.9,12
Los neurotrasmisores involucrados en el comienzo de la erección
no están completamente identificados. La erección puede ser
inducida a pesar del bloqueo de la transmisión adrenérgica
y colinérgica. Se ha demostrado que en la erección normal
intervienen neuropéptidos, como el polipéptido intestinal
vasoactivo, la sustancia P y las prostaglandinas.13,14
Las evidencias actuales indican que la relajación del músculo
liso en el nivel de los cuerpos cavernosos, necesaria para la erección,
incluye un mecanismo no adrenérgicono colinérgico mediado por
el óxido nítrico (ON). El ON originalmente conocido como factor
relajador derivado del endotelio es una molécula mensajera lábil,
sintetizado a partir de la L-arginina y es liberado por las neuronas, las células
endoteliales y por las células musculares lisas del pene, en respuesta
al estímulo sexual. Después de difundirse a las células
del músculo liso de los cuerpos cavernosos, el ON estimula a la enzima
citosólica guanilatociclasa para que produzca el segundo mensajero, monofosfato
de guanosina cíclico (GMPc). Los nucleótidos cíclicos,
como el GMPc, son hidrolizados por las fosfodiesterasas (FDE) específicas
de los nucleótidos cíclicos. La FDE tipo 5 (FDE 5), específica
para el GMPc, es la isoenzima predominante en los cuerpos cavernosos humanos.
El mecanismo exacto responsable de la relajación del músculo del
pene después de la formación de GMPc, inducida por el ON, debe
ser como la función que desempeñan otros neuropéptidos,
como el péptido intestinal vasoactivo. En la figura 1 se muestran los
mecanismos del óxido nítrico GMPc involucrados en la erección
normal.10,15
FIG. 1. Mecanismos del óxido nítrico/GMPc para
la relajación del músculo liso de los cuerpos cavernosos y la
erección.
Características clínicas de la disfunción sexual eréctil
La DSE en los pacientes diabéticos presenta las características
clínicas propias de las DSE de causa orgánica. Se ha demostrado
que la DSE se asocia comúnmente al uso de diversos medicamentos
y al abuso de algunas sustancias.6 Dado que hasta el 25% de
los casos de DSE pueden ser atribuidos a la administración de medicamentos
para tratar otras afecciones, la importancia de la DSE inducida por fármacos
no debe ser subestimada.
Enfermedades y condiciones que cursan con disfunción sexual eréctil
-
Enfermedades cardiovasculares.
-
Hipertensión arterial.
-
Diabetes mellitus.
-
Prostatectomía radical.
-
Resección transuretral de la próstata.
-
Lesiones de la médula espinal.
-
Insuficiencia renal crónica.
-
Insuficiencia hepática.
-
Esclerosis múltiple.
-
Enfermedad de Alzheimer.
-
Enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
-
Anomalías del pene: enfermedad de Peyronie.
-
Trastornos endocrinos: hipogonadismo, hiperprolactinemia, hipotiroidismo
e hipertiroidismo.
-
Trastornos psiquiátricos: 90 % de hombres con depresión severa.
Algunos fármacos o sustancias asociados con la disfunción
sexual eréctil
-
Abuso de alcohol.
-
Abuso de drogas (cocaína, heroína).
-
Otros fármacos.
Antihipertensivos.
Antidepresivos.
Antagonistas H2.
Hormonas.
Agentes antiinflamatorios no esteroideos.
Tranquilizantes.
Para simplificar conceptos, la DSE en la DM y en pacientes no diabéticos
puede ser clasificada como:
-
Orgánica: causada por anomalías, lesiones neurológicas,
vasculares, hormonales y cavernosas.
-
Psicógena por la inhibición central del mecanismo
eréctil, en ausencia de un daño físico.
-
Mixta (orgánica y psicógena): causada por una combinación
de los factores antes mencionados. En la mayoría de los pacientes
con DSE existe una combinación de factores orgánicos y psicogénicos.16
-
Orgánicas
Neuropáticas: la neuropatía periférica
contribuye a la disminución en la actividad de los reflejos, que
son necesarios en la erección normal. Esto pudiera reflejar una
pérdida de la información sensitiva aferente proveniente
de la estimulación de las terminales nerviosas del pene, por una
conducción defectuosa de sus nervios cutáneos. Por otra parte,
la neuropatía autonómica peneana, también afecta la
respuesta eréctil en el diabético.17-19
Vasculares: la arteriosclerosis de los grandes vasos puede determinar
una disminución del aporte sanguíneo en el diabético.
Diversos estudios han demostrado que la mitad de los hombres diabéticos
poseen una flujometría peneana anormal con empleo de ultrasonido
Doppler. Además, estos pacientes pueden tener una enfermedad de
pequeños vasos, no demostrable por flujometría Doppler.20,21
-
Miopatía peneana: los estudios fisiológicos han demostrado
anormalidad del tejido muscular liso peneano. Como resultado de estas investigaciones
se ha observado que la relajación muscular lisa está comprometida,
la cual está asociada a la fase inicial hemodinámica, que
requiere total tumefacción. Estas alteraciones han sido demostradas
in
vitro mediante la estimulación eléctrica y farmacológica
(colinérgica) del tejido muscular en hombres diabéticos.22
Otras alteraciones como los trastornos hormonales en el eje hipotálamo
hipófisis-gonadal, no parecen influir significativamente en la DSE
de los pacientes diabéticos.23 Sin embargo, los mecanismos
psicológicos, sí están implicados, y pueden anteceder
a la aparición de la DSE en el paciente diabético, fundamentalmente
la depresión con pérdida de la líbido.
Diagnóstico
Hasta hace algunos años, la DSE se consideraba en más del
80-90 % de causa psicógena. En la actualidad, por el desarrollo
de nuevas técnicas diagnósticas, este porcentaje se ha reducido
al 40-50, según la mayoría de los autores,24,25.
La evaluación clínica inicial del diabético con
DSE, sugiere una exhaustiva valoración diagnóstica. De acuerdo
con el Panel de Consenso del Instituto Nacional de Salud, de los Estados
Unidos, 26 la apropiada evaluación del hombre con DSE
debe incluir los componentes siguientes:
-
Historia clínica: para identificar los factores de riesgo
(DM, hipertensión, aterosclerosis, tabaquismo, factores endocrinos,
neurológicos, psicológicos, cirugía peneana o pélvica,
y abuso en la ingestión de alcohol o drogas psicoactivas.
-
Historia sexual: tanto del paciente como de su pareja. Un cuestionario
sexual por escrito puede ser útil, pero no debe reemplazar la entrevista
personal. Debe incluir, forma de comienzo de la DSE, magnitud del deterioro,
presencia de erecciones matinales o nocturnas, frecuencia y duración
de la erección y nivel de satisfacción sexual.
-
Examen físico: ayudará a descubrir factores causales
o coadyuvantes. Debe incluir evaluación general del estado de salud,
función neurológica (sensibilidad perineal, tono del esfínter
anal, reflejo bulbocavernoso), caracteres sexuales secundarios, pulso femoral
y de extremidades inferiores, y características de los genitales
(palpación del pene en busca de enfermedad de Peyronie, y evaluación
del tamaño y consistencia testicular para detectar hipogonadismo).
-
Historia psicosocial: identificar factores psicosociales que puedan
requerir consultas y/o tratamiento psicológico. Los tópicos
a indagar son, ansiedad de desempeño, naturaleza de la relación
paciente-pareja, técnicas sexuales utilizadas actualmente, motivaciones
y expectativas en relación con el tratamiento.
-
Exámenes de laboratorio: orina, química sanguínea
completa, perfil de lípidos, glucemia en ayunas, hemoglobina glucosilada
y testosterona sérica libre (si existen niveles de testosterona
bajos repetidamente, indicar prolactina y hormona luteinizante) (LH).
La conducta a seguir ante un diabético con DSE se muestra en la figura
2. Aún cuando los exámenes de laboratorio son herramientas de
gran valor, en la serie de pruebas diagnósticas que requieren los pacientes,
es posible valorar en forma más exacta la función sexual mediante
técnicas de reporte realizadas por el propio paciente.
FIG. 2. Diagnóstico de la disfunción sexual eréctil
en la diabetes mellitus.
Se ha comprobado que las escalas multidimensionales son en el orden
psicométrico, más válidas y sensibles que las escalas
unidimensionales, empleadas en la evaluación de los resultados del
tratamiento. En 1993, el Panel del Instituto Nacional de Salud de los Estados
Unidos recomendó el desarrollo de instrumentos adecuados, para cuantificar
de manera objetiva el grado de DSE, así como para evaluar los resultados
del tratamiento. Se desarrolló así el Índice Internacional
de la Función Eréctil (IIFE), un cuestionario validado desde
el punto de vista cultural, lingüístico y psicométrico,
en 31 idiomas y dialectos.27 El cuestionario consta de 15 preguntas
(anexo) y evalúa 5 aspectos de la función sexual masculina:
1. función eréctil (6 preguntas); 2. función orgánica
(2 preguntas); 3. deseo sexual (2 preguntas); 4. satisfacción con
el coito (3 preguntas) y 5. satisfacción en términos
generales (2 preguntas).
El IIFE resulta, por tanto, apropiado para su uso por médicos,
clínicos e investigadores como un valioso complemento, de la historia
sexual pormenorizada y otras pruebas diagnósticas utilizadas para
la evaluación de la DSE. Este cuestionario aborda, en forma adecuada,
la capacidad del paciente para lograr y mantener una erección suficiente
para el coito, al igual que su grado de satisfacción y de confianza,
con algún tratamiento en particular, así como permite la
clasificación de la DSE en: severa, moderada, leve y sin DSE. (tablas
1 y 2).
TABLA 1. Dominios de la función sexual masculina en la escala
IIFE*
| Item |
Preguntas
|
Puntuación final
|
| Función eréctil |
1-5,15
|
1-30
|
| Función orgásmica |
9,10
|
0-10
|
| Deseo sexual |
11,12
|
2-10
|
| Satisfacción con el |
|
|
| coito |
6,7,8
|
2-10
|
| Satisfacción general |
13,14
|
2-10
|
* IIFE= Índice Internacional de Función Eréctil.
TABLA 2. Clasificación de la disfunción sexual eréctil
(DSE) mediante el ITEM función eréctil del IIFE
|
Puntuación del ítem
|
|
|
Función eréctil
|
Clasificación de la DSE
|
| 6-10 |
Severa
|
| 11-16 |
Moderada
|
| 17-25 |
Leve
|
| 26-30 |
Sin DSE
|
Mediciones hemodinámicas y electrofisiológicas
-
Pletismografía peneana:para evaluar la función sexual existen
procedimientos diagnósticos objetivos, específicos y cuantitativos
como la pletismografía peneana (RigiScan, Dacomed Corp., USA) con
registro de la rigidez peneana (en la base y en la punta) durante los períodos
de tumescencia. Estos registros deben realizarse de manera continua, durante
un período de 2h. Se considera que la rigidez mayor o igual al 60
%, es suficiente para la penetración. La pletismografía peneana
puede ser utilizada para determinar la tumescencia espontánea nocturna
que ocurre en la mayoría de los sujetos, en la fase de movimiento
rápido de los ojos (REM), durante el sueño. Esta modalidad
requiere, por lo general, su realización en laboratorios de sueño
y es más costosa, menos costoso resulta el empleo de estimulación
sexual visual (ESV), con monitoreo, lo cual se ha utilizado en diferentes
ensayos clínicos con nuevos medicamentos28,29.
-
Flujometría peneana: se realiza el índice pene-brazo mediante
un dispositivo ultrasónico con efecto Doppler, se determina la presión
arterial en el miembro superior derecho con un esfigomanómetro convencional
y en el nivel del pene con un esfigmomanómetro específico
de menor tamaño se coloca el transductor de 8 Hz en el nivel de
la arteria dorsal del pene. Una vez insuflado el manguito se procede a
determinar la menor presión audible, a través del transductor,
el índice pene-brazo se expresa como la resultante de la división
entre la presión arterial sistólica del brazo y del pene30
Atendiendo a los resultados de los estudios, se considera que los pacientes
padecen de posible causa vascular, cuando presentan valores menores de
0,75, sin alteraciones hormonales o neuropáticas demostrables. Sin
embargo, este proceder posee como limitantes, que la determinación
es en el nivel de la arteria dorsal del pene, y en la mayoría de
los casos de DSE, existe compromiso vascular en otros niveles.31
-
Drogas vasoactivas: En 1985, Virag y otros32 demostraron
que la inyección de agentes vasodilatadores en la arteria hipogástrica,
peneana o directamente en los cuerpos cavernosos provocaba erección.
A partir de esta observación, se desarrollan diferentes técnicas
diagnósticas para el estudio de la DSE. Las drogas más utilizadas
son la papaverina con fentolamina y la prostaglandina E 1.33-35 Las
dosis estándares empleadas se muestran en la tabla 3.
Tabla 3. Drogas vasoactivas para inyección intracavernosa
| Drogas |
Dosis usual
|
| Papaverina |
30 mg en 1 mL
|
| Fentolamina |
0,2-1 mg en 1 mL
|
| |
(combinación con papaverina)
|
| Prostaglandina El |
20 m g en 0,5 mL
|
Para su inyección, se utiliza una jeringuilla de insulina con
agujas finas (calibre 28-30), y se administra la sustancia vasoactiva directamente
en los cuerpos cavernosos, es suficiente su introducción en uno
de los 2 cuerpos cavernosos. El sitio de la inyección se comprime
manualmente por 2 min. Durante ese tiempo, y en los 10 s siguientes, el
paciente comienza a presentar erección. El grado de erección
se estudia durante los 10 a 20 min posteriores. Se puede emplear ESV o
estimulación manual por el propio paciente. Este proceder se puede
utilizar en combinación con la flujometría peneana para el
estudio vascular de la DSE.36
-
Proceder neurológico: El de mayor utilidad se basa en la exploración
de la vía aferente desde el pene hasta la médula espinal
sacra.
-
Biotensiometría peneana: El nivel de sensación táctil
puede ser explorado usando un biotensiómetro. Cuando se obtiene
un elevado umbral sensitivo, sugiere la presencia de neuropatía.
-
Reflejo bulbocavernoso: La latencia del reflejo bulbocavernoso depende
de la conducción, vía aferente, del nervio dorsal del pene.
Para medir esta latencia, se debe aplicar estimulación eléctrica
en el pene, activando el nervio dorsal que conduce el impulso a través
del centro sacro de la erección y nervios pudendos a los músculos
bulbocavernosos. El electrodo colocado en el nivel de estos músculos
registra los impulsos, lo cual permite la determinación del tiempo
de latencia. La lantencia normal es de 35 veces o menos. Las alteraciones
en la latencia pueden presentarse hasta en el 60 % de los diabéticos
con DSE.37,38
-
Potenciales evocados somatosensoriales: Este proceder se ha utilizado con
diferentes grados de aceptación, para el diagnóstico neurológico
de la DSE. En nuestra experiencia no resulta superior a la determinación
del reflejo bulbo-cavernoso.1,38
Tratamiento
El manejo correcto del paciente con DSE descansa en primer lugar en la
obtención de un control metabólico adecuado. El empleo de
tratamientos intensivos con insulina para lograr el estricto control glucémico,
puede revertir en muchos pacientes la DSE incipiente. El abandono del hábito
de fumar constituye otra de las metas a obtener, por que es conocido que
la nicotina posee efectos de vasospasmo sobre el árbol vascular
peneano, incluso, a pesar de la inyección de agentes vasodilatadores
intracavernosos. El reemplazo hormonal con testosterona de depósito
(400 mg/mes) estaría indicado en aquellos pacientes en los que se
demuestre repetidamente niveles de testosterona sérica bajos, con
niveles elevados de LH.39,40
Medidas farmacológicas
Entre las medidas terapéuticas empleadas en la DSE, con resultados
variables, se señala la administración de yohimbina, un antagonista
alfa-2-adrenérgico. Este fármaco posee efectos en el nivel
central y potencia la excitación sexual. Ha sido empleado en aquellos
pacientes con DSE leve o moderada de causa vascular o neurogénica,
así como en aquellos con un com-ponente psicológico importante.41
Otros fármacos utilizados con resultados parciales han sido la
isoxupnina (agonista, beta adrenérgico) y el trazadona (antidepresivo
tricíclico con efectos colinérgicos limitados).42
Como tratamiento tópico se ha empleado pasta o parches de nitroglicérina
con resultados dudosos. Está en investigación la aplicación
tópica de prostaglandina E1.11
En la década de los 90, un hecho fortuito en la investigación
médica ha revolucionado el tratamiento conservador de los pacientes
con DSE. El descubrimiento de que el citrato de sildenafil, un poderoso
agente inhibidor selectivo de la fosfodiesterasa del tipo 5 la cual está
presente en concentraciones relativamente elevadas en los cuerpos cavernosos
humanos, es capaz de mejorar la función eréctil en el 57
% de los pacientes diabéticos con DSE. Este medicamento ha sido
evaluado en más de 3 000 pacientes con DSE de diversas causas y
ha demostra-do una elevada eficacia clínica, con mínimos
efectos adversos.
En presencia de un estímulo sexual, los nervios del pene liberan
ON, el cual provoca un aumento en los niveles de monofosfato de guanosina
cíclico (GMPc) en los cuerpos cavernosos. Los altos niveles de GMPc
son responsables, en gran medida, de la relajación del músculo
liso cavernoso necesaria para que se produzca la erección. El citrato
de sildenafil actúa inhibiendo, específicamente, la enzima
responsable de la degradación del GMPc (fosfodiesterasa tipo 5).
Por lo tanto, el citrato de sildenafil restaura la respuesta natural del
organismo al estímulo sexual, mediante la inducción de la
relajación del músculo liso, en el nivel de los cuerpos cavernosos,
lo cual facilita que se logre y mantenga la erección.43,44
El citrato de sildenafil se presenta en comprimidos de 25, 50 y 100
mg. La dosis inicial recomendada es de 50 mg, administrado aproximadamente
60 min antes de dar inicio a la actividad sexual. El inicio de su acción
es rápido (25 min) y usualmente, dentro de los 60 min posteriores
a la administración permanece activo, para ayudar a producir erecciones
hasta 4 ó 6 h posdosis. No se requiere más de una toma diaria.
Sobre la base de su perfil de eficacia y tolerancia la dosis puede aumentarse
hasta 100 mg o reducirse a 25 mg. La dosis máxima recomendada es
de 100 mg. No se observan efectos terapéuticos superiores con dosis
mayores a 100 mg y puede incrementarse la aparición de efectos secundarios,
dosis-dependiente.
Factores que afectan la farmacocinética del sildenafil
Factores
Efectos
Inhibidores de la citocromooxidasa
Reducción del aclaramiento
CYP3A4 (cimetidina)
Dosis de sildenafil superiores a 100 mg Aumento
de la biodisponibilidad
Comidas ricas en grasa
Reducción de la tasa de absorción
Función hepática reducida
Reducción del aclaramiento
Mayor edad
Reducción del aclaramiento
Peso corporal
Aumento en el volumen de distribución.
En la tabla 4 aparecen los principales efectos adversos comunicados
en estudios con dosis flexibles y controladas. La aparición de alteraciones
en la visión, expresadas por un cambio leve y transitorio en la
discriminación de los colores (para la gama de los azules y verdes),
se explica por la inhibición parcial (10 veces menor que sobre la
FDE tipo 5), del citrato de sildenafil sobre la enzima fosfodiesterasa
tipo 6, presente en la retina, que desempeña una función
fundamental en la vía de transducción visual. Los estudios
clínicos a doble ciegas no han evidenciado alteraciones sobre la
agudeza visual, sensibilidad al contraste, presión intraocular y
la recuperación después de una prueba de fotoestimulación.
Sin embargo, este medicamento no debe ser administrado a pacientes con
retinosis pigmentaria.45
TABLA 4. Efectos adversos reportados por más del 2 % de los
pacientes tratados con citrato de sildenafil
| Efectos adversos |
(%)
|
| Cefalea |
(15,8)
|
| Enrojecimiento |
(10,5)
|
| Dispepsia |
(6,5)
|
| Congestión nasal |
(4,2)
|
| Infecciones respiratorias |
(4,2)
|
| Sepsis urinaria |
(3,1)
|
| Alteraciones de la visión |
(2,7)
|
| Diarrea |
(2,6)
|
| Mareo |
(2,2)
|
| Erupciones cutáneas |
(2,2)
|
| Artralgia |
(2,0)
|
Por su efecto conocido sobre la vía del ON/GMPc, el citrato de
sildenafil está "formalmente contraindicado en aquellos pacientes
que toman fármacos que aportan ON o cualquier forma de nitratos",
ya que potencian peligrosamente los efectos vasodilatadores de los nitratos.46,47
Asistencia externa
Durante las últimas décadas se han desarrollado diversos
dispositivos que permiten inducir una erección asistida. Estos dispositivos
poseen un cilindro con una bomba manual dentro de la cual se inserta el
pene flácido. El vacuum actúa incrementando el flujo
peneano y, una vez lograda la erección, se coloca un anillo constrictor
en la base del pene que impide el regreso de la sangre de los cuerpos cavernosos.
Con este proceder se logra una erección suficiente para la penetración
y con posterioridad, el anillo constrictor se retira y comienza entonces
la destumecencia. Algunos de estos dispositivos han tenido cierto éxito
como: Erec Aid (Osbon Medical System), Response (Smith-Collins Pharmaceutical,
Inc.) y Correctaid (Synergist, Ltd.) entre otros. Al parecer, son mínimas
las sequelas que provoca la constricción peneana. Estos dispositivos
permiten al paciente continuar su vida sexual hasta que se adopten soluciones
definitivas, más invasivas. 48,49
Inyección peneana
Los pacientes con DSE que posean una respuesta satisfactoria durante la
administración de agentes vasoactivos pueden utilizar los mismos
con fines terapéuticos, en forma autoadministrada. Los pacientes
que responden mejor a este proceder son aquéllos con un componente
neuropático importante y factores psicológicos asociados.
Dentro de los agentes vasoactivos de más amplio uso se encuentra
la prostaglandina El, aunque la autoadministración requiere ajustes
en la dosis empleada con fines de diagnóstico y en dependencia con
la respuesta eréctil de cada paciente en cuestión. 50,51
Los pacientes que van a ser tratados con autoinyección deben
ser cuidadosamente entrenados por su médico, antes de su empleo
ambulatorio. Es imprescindible un seguimiento periódico para evitar
el desarrollo de fibrosis, priapismo y nódulos en el sitio de la
inyección (ej.: con empleo de fentolamina-papaverina). Estos inconvenientes,
sumados al carácter invasivo del método han limitado su empleo.52,53
Cirugía vascular
Diversos procederes quirúrgicos se han utilizado en el tratamiento
de la DSE de causa vascular. Estos abarcan desde la ligadura venosa, hasta
la revascularización arterial (usualmente anastomosis de la arteria
epigástrica inferior al pene). Sin embargo, la reconstrucción
vascular ha sido asociada a pobres resultados clínicos.
Por la etiología multifactorial de la DSE en el diabético,
estos pacientes son los peores candidatos para la cirugía vascular.54
Prótesis peneana
Cuando han fallado todas las medidas anteriores, la solución definitiva
requiere la inserción de una prótesis peneana. Todas las
prótesis utilizadas poseen 2 cilindros que se insertan en los cuerpos
cavernosos, los cuales actúan simulando la erección y producen
suficiente
rigidez para lograr una penetración satisfactoria. Las prótesis
peneanas son generalmente de 2 tipos: inflables y no inflables. Las primeras
están compuestas por 2 cilindros (silicona) con un núcleo
central y cubiertas por acero inoxidable o plata (rígidas). Otras
poseen mayor flexibilidad sobre la base de sus componentes (semirrígidas)
y pueden ser mejor manejadas por el paciente.55,56
En las prótesis inflables, los cilindros corporales son tubos
sellados (o reforzados con silicona, poliuretano, o polímeros similares),
los cuales permanecen fláccidos en estado de inactividad sexual.
Estos cilindros están conectados a un reservorio de líquido,
colocado en la pared abdominal anterior o dentro del escroto, conectados
a su vez a la bomba intraescrotal. La bomba se activa manualmente, para
inflar los cilindros con el líquido, por un mecanismo de válvula,
lo cual provoca erección y, con posterioridad, retorna al reservorio,
para producir la destumecencia peneana. Las ventajas obvias de estas prótesis
es que simulan mejor la erección normal, son simples y poseen una
durabilidad aceptable. Sin embargo, son más costosas que las prótesis
no inflables y pueden producirse fallos hidráulicos durante su utilización
prolongada.57,58
El procedimiento de inserción de la prótesis es fácil
y similar para ambas modalidades. La mayoría de los cirujanos practican
una incisión suprapúbica o a nivel de la línea media
escrotal, previa a la inserción. El índice de satisfacción
de los pacientes es muy elevado para cualquier tipo de prótesis
(80-90 %) y los fallos mecánicos durante su utilización,
aunque posibles, son poco frecuentes.59,60
Por lo tanto, el clínico posee un variado arsenal terapéutico,
para el tratamiento del paciente diabético con DSE. En la actualidad,
el fármaco de elección es el citrato de sidenafil. El desarrollo
de nuevos y poderosos medicamentos basados en la patogénesis multifactorial
de la DSE en el diabético, ayudará en un futuro inmediato
a evitar las terapéuticas invasivas en estos pacientes.
SUMMARY
This review is aimed at bringing up-to-date different aspects of sexual
erectile dysfunction (SED) in the diabetic patient: epidemiology, pathogenesis,
clinic, diagnosis and treatment. Diabetes mellitus (DM) is one of the main
causes of SED in the world. A prevalance of SED in DM of up to 50% (range
from 38 to 59%) is calculated . It is considered that it is mainly caused
by neuropathy and/or vasculopathy. The initial clinical evaluation of the
diabetic patient with SED includes a complete medical history that should
comprise psychosocial and sexual history. The diagnosis will be determined
by hemodynamic and electrodiagnostic tests, phlethysmography, flowmetry,
vasoactive drugs, biotensometry, bulbocavernous reflex and evoked somatosensorial
potentials. The treatment of DSE in DM is directed to the obtention of
an optimized metabolic control and to the erradication of the modifiable
risk factors. Yohimbine (adrenergic alpha-2 antagonist), isoxuprine (beta-adrenergic
agonist), trazadone (tricyclic antidepressive with limited cholinergic
effects), and sildenafil (selective inhibitor of type 5 phosphodiesterase)
have been used in the pharmacological treatment. Diverse devices allowing
to induce the assisted erection (vacuum) and the injection in the corpus
cavernous of vasoactive substances (phentolamine, papaverine and prostaglandin
EI) have also been utilized. The surgical procedures depend on the cause
and include venous ligation and arterial revascularization. When the above
mentioned methods fail, the insertion of a penial prosthesis (inflatable
or not) is indicated. At present, sildenafil is the elective drug to treat
SED.
Subject headings: IMPOTENCE/complications; DIABETES MELLITUS/complications,
DIABETIC NEUROPATHIES/complications.
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Recibido: 19 de abril de 2000. Aprobado: 2 de junio de 2000.
Dr. Juan Carlos Romero Mestre. Instituto Nacional de Endocrinología,
Zapata y D, El Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba. CP 10400.
1 Especialista de II Grado en Endocrinología.
Instructor.
2 Especialista de II Grado en Endocrinología. Investigador
Titular. Profesor Auxiliar.