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Universidad de La Habana
Instituto Nacional de Endocrinología
Especies reactivas de oxígeno en el paciente diabético insulinodependiente
con retinopatía Diabética
Dra. Mercedes Mamposo Solano,1 Dra. Olga Sonia
León Fernández,2 Dr. Manuel E. Licea Puig,3
Lic. Marcos Escobar Fernández,4 Lic. Esperanza Contreras
Quintana5 y Dra. Martha Bustillo Vidal.6
RESUMEN
Se estudió el estrés oxidativo en los pacientes diabéticos
insulinodependientes con retinopatía diabética (RD) y sin
ella, se evaluaron las especies reactivas de oxígeno, mediante la
determinación de los niveles de malonildialdehído (MDA) y
la actividad de las enzimas superóxido dismutasa (SOD) y catalasa
(CAT). Se obtuvo una muestra poblacional integrada por 84 pacientes diabéticos
insulinodependientes, divididos en 38 pacientes sin RD y 46 con RD, este
último grupo se subdividió en 21 pacientes con RD no proliferativa
y 25 con RD proliferativa (RDP). A todos los pacientes se les determinó
en plasma: glucosa, hemoglobina glucosilada, fructosamina, SOD, CAT y MDA.
Se observó que la característica clínica más
sobresaliente fue el tiempo de evolución de la diabetes donde aquellos
que presentaban RD tenían más de 15 años de evolución.
Los pacientes diabéticos presentaron elevados niveles de peroxidación
lipídica, que se incrementó con el grado de severidad de
la RD y con el mal control metabólico a corto plazo. En conclusión,
se comprobó que la DM se asocia a un estrés oxidativo, incrementado
en los pacientes con RDP y en aquellos con mal control metabólico.
Descriptores DeCS: DIABETES MELLITUS INSULINO-DEPENDIENTE; RETINOPATÍA
DIABÉTICA; ESTRÉS OXIDATIVO.
La diabetes mellitus (DM) constituye un problema importante de salud
en el mundo actual, se encuentra entre una de las 10 primeras causas de
morbilidad y mortalidad. Es un síndrome crónico no curable
con los medios disponibles en la actualidad, causa limitaciones en el modo
de vida de los pacientes y en muchos de ellos, el desarrollo de complicaciones
microangiopáticas que pueden llevarlos a la invalidez,1,2
como lo es la retinopatía diabética (RD). Dicha complicación
es una afectación de los capilares de la retina de carácter
no inflamatorio y está considerada como la primera causa de ceguera
en los pacientes diabéticos antes de los 65 años de edad.3
Entre los factores patogenéticos del desarrollo de las complicaciones
crónicas en el paciente diabético se considera el estrés
oxidativo, que es el resultado de la ruptura del equilibrio entre la rápida
formación de los radicales libres (RL) y la eficacia de los mecanismos
antioxidantes endógnenos. Las investigaciones clínicas encaminadas
hacia este campo han ido en aumento, ya que es útil conocer la relación
entre el estado oxidativo y las afectaciones crónicas asociadas
a la DM, para desarrollar investigaciones con intervenciones terapéuticas
antioxidantes, con el propósito de evitar o postergar su aparición
y/o progresión.4,5
El objetivo general de este trabajo es estudiar el estrés oxidativo
en pacientes diabéticos dependientes de insulina (DMID) o tipo 1
con RD. Evaluando las especies reactivas derivadas de la reducción
parcial del oxígeno molecular (ERO) mediante la determinación
de los niveles de malonildialdehído (MDA) y la actividad de las
enzimas superóxido dismutasa (SOD) y catalasa (CAT).
MÉTODOS
Sujetos
La muestra poblacional estuvo integrada por 84 pacientes con DMID, pertenecientes
a la Clínica de Atención al Diabético del Instituto
Nacional de Endocrinología, la cual fue dividida en 2 grupos: I)
38 pacientes con DMID no complicados con RD y II) 46 pacientes con DMID
complicados con RD. Este último grupo se subdividió atendiendo
al grado de severidad de la RD en: a) 21 pacientes con retinopatía
diabética no proliferativa (RDNP) y b) 25 pacientes con retinopatía
diabética proliferativa (RDP).
El grupo control estuvo formado por 44 individuos voluntarios sanos,
en un rango de edad comprendido entre 15 y 40 años.
Procedimiento
Llevamos a cabo un estudio analítico transversal, donde reclutamos
sólos los pacientes que cumplían con los siguientes criterios
de inclusión: sujetos clínicamente diagnósticados
de DMID, según los criterios de la Organización Mundial de
la Salud,6 complicados o no con RD,7mayores de 15
años de edad, normotensos y los que solo recibían tratamiento
con insulina y otros medicamentos que no modificaran la respuesta oxidativa.
Para la toma de la tensión arterial (TA) empleamos un esfigmomanómetro
de Hg y el método auscultatorio de Korotkow. Obtuvimos el índice
de masa corporal (IMC) por la siguiente fórmula: peso (kg)/talla
(m2). Calculamos la dosis total de insulina diaria en unidades
por kilogramos por día (U/kg/d). Clasificamos como fumador al que
fumaba 1 ó más cigarrillos al día o que refería
abandono del hábito en los 6 meses anteriores a su inclusión
en el estudio. Aceptamos como sedentarias aquellas personas que se trasladaban
a la escuela o trabajo en vehículo automotor y trabajaban sentados
o de pie, sin caminar o realizar movimientos que impliquen un esfuerzo
físico.
Tomamos una muestra de sangre venosa después de 12 h de ayuno
y antes de administrar insulina. Utilizamos como anticoagulante el citrato
de sodio 3,8 %. El plasma obtenido lo conservamos a -20 °C hasta el
momento de su análisis. Las determinaciones realizadas fueron las
siguientes: glucosa sanguínea, por el método de la glucosa
oxidasa;8 hemoglobina glucosilada (HbA1), por el
método basado en la reacción de color que se produce entre
el ácido tiobarbitúrico y el hidroximetilfurfural,9
la fructosamina se determinó por la reducción del indicador
redox azul de nitrotetrazolio;10 la SOD, por el método
de la autoxidación del pirogallo;11 la CAT, por el método
de variación de la densidad ópti-ca, empleamos como sustrato
el peróxido de hidrógeno,12 y el MDA, por el método
del ácido tiobarbitúrico.13
La escala de valores para el análisis de la glucosa sanguínea
en ayunas fue la siguiente: normal <7,8 mmol/L, regular 7,8 - 10 mmol/L
y malo > 10 mmol/L. El control metabólico a corto plazo se basó
en la determinación de fructosamina, lo consideramos bueno cuando
el nivel de ésta fue < 3,2 mmol/L y malo, cuando fue >
3,2 mmol/L. Tomamos como buen control metabólico a mediano plazo
si los valores de HbA1 eran de 6 - 8 %; regular, si los valores eran >
8 - 10 y malo, si estos eran > 10 %.
Análisis estadístico
En el análisis estadístico utilizamos la prueba de Kolmogorov-Smirnov
de bondad de ajuste para probar si la distribución de cada una de
las variables era normal. La prueba de t-test para variables independientes,
con la cual, de cumplir las pruebas de normalidad de las variables de los
grupos a comparar, se obtiene el valor de significación de las diferencias
para 2 grupos de pacientes. La prueba de Levene´s para homogeneidad
de varianzas, que permite conocer cuál de los resultados dados por
la prueba anterior es el más confiable . U de Mann-Whitney es la
prueba más potente cuando no se cumplen los supuestos de normalidad
y se usa para detectar diferencia entre 2 grupos de pacientes en cada una
de las variables. En los casos en que no se cumplieron todos los requisitos
para aplicar las pruebas de comparación entre varios grupos de pacientes,
más de 2, utilizamos el análisis de varianza de Kruskal-Wallis.
Definimos a - 0,05 como nivel mínimo
de significación para las pruebas estadísticas empleadas.
RESULTADOS
En la tabla 1 presentamos las características clínicas generales
de los pacientes con DMID con RD y sin ella. Comprobamos que los diabéticos
con RD tenían una edad, al inicio de la diabetes, menor (p = 0,005)
y un tiempo de evolución de la diabetes mayor (p = 0,001), que los
pacientes diabéticos sin RD. Todos los pacientes presentaron un
IMC menor de 24,9 para el sexo masculino y de 23,7 para el femenino, todos
resultaron normopesos. Las dosis diarias de insulina utilizadas fueron
menores de 1 U/kg/d para todos los pacientes diabéticos independientes
que tuvieran o no RD. La incidencia de la diabetes fue similar en ambos
sexos. Observamos un mayor porcentaje de sedentarismo en los diabéticos
con RD al compararlos con el grupo control y el grupo de diabéticos
sin RD, con una diferencia estadísticamente significativa de p =
0,002 y p = 0,02, respectivamente.
TABLA 1. Características clínicas de los pacientes
diabéticos insulinodependientes con retinopatía diabética
y sin ella
| Características clínicas |
Control
(n=44)
|
DMID sin RD
(n=38)
|
DMID con RD
(n=46)
|
| Edad (años) (X ± DE) |
29,0 ± 5,1
|
28,2 ± 6,8 a
|
33,4 ± 10,0b
|
| IMC (kg/m2): Masculino |
22,9 ± 2,5
|
21,1 ± 1,9
|
21,7 ± 2,5
|
| (X ± DE) Femenino |
22,7 ± 3,6
|
21,5 ± 3,3
|
22,6 ± 1,2
|
| Edad de presentación diabética |
-
|
21,5 ± 8,0c
|
15,8 ± 9,0d
|
| (años) (X ± DE) |
|
|
|
| Tiempo de evolución de la diabetes |
-
|
6,7 ± 6,2e
|
17,6 ± 7,6f
|
| (años) (X ± DE) |
|
|
|
| Dosis de insulina |
-
|
0,7 ± 0,3
|
0,7 ± 0,3
|
| (U/kg/d) (X ± DE) |
|
|
|
| Tensión arterial sistólica |
118,2 ± 2,2g
|
114,5 ± 11,8h
|
122,4 ± 17,2i
|
| (mmHg) (X ± DE) |
|
|
|
| Tensión arterial diastólica |
78,0 ± 0,8j
|
76,0 ± 8,4k
|
77,4 ± 10,2
|
| (mmHg) (X ± DE) |
|
|
|
|
(a vs. b p=0,05; c vs. d p=0,005; e vs. f
p=0,001; g vs. h p=0,004; h vs. i p=0,011; j vs. k
p=0,002).
|
| Sexo (M/F) (n) |
24/20
|
17/21
|
22/24
|
| Fumadores [n (%)] |
16 (36,3)
|
14 (36,8)
|
14 (30,4)
|
| Sedentarios [n (%)] |
24 (54,5)1
|
25 (65,8)m
|
40 (86,9)n
|
(1 vs. n p=0,002; m vs. n p=0,02).
En los pacientes con DMID con RD y sin ella, la actividad de la enzima
SOD no mostró diferencias significativas entre ellos. La actividad
de la enzima CAT estuvo disminuida en los diabéticos con RD y sin
ella con respecto al grupo control (p = 0,02 y 0,002, respectivamente).
Los niveles de MDA fueron significativamente elevados tanto en los pacientes
diabéticos sin RD y con RD al compararlos con el grupo control (p
= 0,0001). Los diabéticos complicados con RD exhibieron valores
de MDA significativamente mayores que los no complicados (p = 0,03) (tabla
2).
TABLA 2. Valores de los indicadores bioquímicos en los
diferentes grupos de tratamiento
| Indicadores bioquímicos |
Control(n=44)
|
DMID sin RD(n=38)
|
DMID con RD(n=46)
|
| Superóxido dismutasa |
20,4 ± 24,0
|
18,4 ± 13,7
|
18,5 ± 13,3
|
| (U/L/min) x 1 000 |
|
|
|
| (X ± DE) |
|
|
|
| Catalasa (U/L/min) |
4378,5 ± 709,7a
|
2085,9 ± 600,3b
|
3524,6 ± 1172,4c
|
| (X ± DE) |
|
|
|
| Malonildialdehído |
77,3 ± 28,9d
|
867,7 ± 78,1e
|
1124,3 ± 65,9f
|
| (mmol/L)(X ± DE) |
|
|
|
a vs. b p=0,002; a vs. c p=0,02; d vs e, f p=0,0001;
e vs f p=0,03.
Al evaluar la peroxidación lipídica, a través de
los valores de MDA, de acuerdo con la severidad de la RD, encontramos valores
de MDA elevados en ambos grupos de diabéticos con RD al compararlos
con los del grupo control (p=0,0001). Aquellos afectados de DMID con RDP
presentaron valores significativamente elevados (1150 ± 104,5 nmol/L)
en relación con los que padecían de RDNP (847,8 ±
104,3 nmol/L p = 0,04) (fig. 1).

FIG. 1. Niveles malonildialdehído en los pacientes con DMID,
sin retinopatía diabética, con retinopatía diabética
no proliferativa y retinopatía diabética proliferativa.
X ± SEM* -vs. ** *** vs. **** p=0,04
Los valores de glucemia obtenidos fueron de 10,0 ± 0,5 mmol/L
en los pacientes diabéticos sin RD, de 8,2 ± 0,9 mmol/L en
aquellos con RDNP y de 9,8 ± 0,8 mmol/L en los que tenían
RDP, sin diferencias estadísticamente significativas entre ellos.
En todos los grupos de diabéticos independientemente de la presencia
y severidad de la RD, los valores de glucemia en ayunas se encontraban
dentro del rango considerado como regular. Las cifras de fructosamina fueron
de 2,5 ± 0,1 mmol/L en el grupo control, de 3,2 ± 0,5 mmol/L
en los pa-cientes diabéticos sin RD, de 2,4 ± 0,2 mmol/L
en los pacientes diabéticos con RDNP y de 2,8 ± 0,2 mmol/L
en aquellos con RDP. A pesar de que todos los valores de fructosamina se
encontraban dentro del rango considerado como bueno, se encontró
diferencia significativa entre el grupo de diabético sin RD y el
grupo control (p=0,03). La HbA1 fue de 7,6 ± 0,3 % en
los diabéticos sin RD, de 9,2 ± 0,2 % en los que tenían
RDNP y de 9,2 ± 0,3 % en los portadores de RDP. La HbA1
estuvo elevada significativamente (p=0,001), en los diabéticos afectados
de RD con ambos grados de severidad, al compararlos con el grupo de diabéticos
sin RD (fig. 2).
Fig. 2. Comportamiento del control metabólico de los
pacientes con DMID sin retinopatía diabética, con retinopatía
diabética no proliferativa y retinopatía diabética proliferativa.
X ± SEM ° vs °° * vs. ** *** p=0,001
Al estratificar los niveles de MDA de acuerdo con las categorías
de los indicadores del control metabólico: fructosamina y HbA1;
se encontró que el MDA estuvo incrementado en los pacientes diabéticos
con RD que presentaban valores de fructosamina que indicaban un mal control
metabólico a corto plazo (p=0,007) en relación con aquellos
que tuvieron valores de fructosamina en el rango normal. Aunque no hallamos
diferencias significativas, vale la pena señalar que los niveles
de MDA fueron mayores en la medida en que empeoró el control metabólico
(tabla 3).
TABLA 3. Niveles de MDA según el control metabólico
de los pacientes diabéticos insulinodependientes con RD y sin ella
| MDA (nmol/L) |
DMID con RD(n=38)
|
DMID sin RD(n=46)
|
| Indicadores del control metabólico |
|
|
| Fructosamina (mmol/L) |
|
|
| 2,1 - 3,2 mmol/L (bueno) (X ± DE) |
1044 ± 88,9
|
981,5 ± 206,5a
|
| > 3,2 mmol/L (malo) (X ± DE) |
1100 ± 244,5
|
1394,1 ± 347,3b
|
| HbA1 (%) |
|
|
| 6 - 8 % (bueno) (X ±DE) |
890,7 ± 524,4
|
978,5 ± 438,1
|
| > 8 - 10 % (regular) (X ±DE) |
995,6 ± 423,2
|
1087,9 ± 276,9
|
| > 10 % (malo) (X ±DE) |
1420,0 ± 458,2
|
1227,1 ± 556,5
|
(a vs. b p= 0,007).
DISCUSIÓN
Las características clínicas de los pacientes con DMID con
RD y sin ella son similares a las referidas en la literatura. Se plantea
que este síndrome aparece con mayor frecuencia en las edades infantiles
y juveniles y su incidencia no está relacionada con el sexo.14
Nakamura y otros15 consideran que la hiperglucemia y
el tiempo de evolución de la DM mayor que 5 años, son los
factores de riesgos más importantes en la aparición de las
complicaciones microangiopáticas. En nuestro estudio, los pacientes
tenían un tiempo de evolución de la diabetes mayor que 5
años, condición que hace más propicia la aparición
de la RD. Varios autores16-18 plantean que el sedentarismo es
un factor agravante para la diabetes, en nuestro estudio el mayor porcentaje
de pacientes sedentarios correspondió al grupo de diabéticos
con RD, lo cual sugiere que dicha afección ocular pudiera limitar
la actividad física de estos pacientes. A pesar de lo señalado
anteriormente, todos los pacientes presentaban un IMC dentro del rango
de normopeso, lo que es de habitual observación en los pacientes
con DMID.
Los niveles significativamente elevados de MDA en los pacientes diabéticos
con la presencia o no de RD y aun mayores en aquellos complicados con RD,
sugieren la existencia de una peroxidación lipídica incrementada
en el síndrome diabético. Estas observaciones pueden explicarse
porque dicha peroxidación es la consecuencia de una gran formación
de radicales hidroxilos y estos a su vez, de altas concentraciones de peróxido
de hidrógeno, que en estos pacientes diabéticos está
favorecida por una baja actividad de la enzima CAT, responsable de convertir
a dicho sustrato en agua y oxígeno,19 lo cual muestra
un ineficaz mecanismo antioxidante endógeno en estos pacientes diabéticos
(fig. 3).
La normal actividad de la enzima SOD encontrada en nuestro estudio,
nos hace pensar que la mayor fuente de peróxido de hidrógeno,
en estos pacientes, proviene de la autoxidación de la glucosa sanguínea,
aunque el control metabólico, determinado por la glucemia en ayunas
y la HbA1 fue regular; lo que reafirma la importancia de mantener
en el paciente diabético, un buen control metabólico. Los
niveles de MDA no sólo fueron significativamente elevados, sino
que esta alteración fue más marcada en los pacientes con
mal control metabólico a corto plazo evaluado por los niveles de
fructosamina.
La glucosa sanguínea en altas concen-traciones actúa como
una llave en el mecanismo patogénico de las complicaciones vasculares
de la DM, por ser capaz de unirse a los grupos aminos de las proteínas
de vida media prolongada, mediante una reacción de condensación
y formar los productos finales de la glucosilación avanzada (PFGA).20,21
La consecuencia final de estas 2 reacciones es la afectación de
las propiedades funciona-les de las proteínas, lo que compromete
las funciones propias del tejido endotelial del cual forman parte. Además,
durante estas reacciones y la autoxidación de la glucosa se generan
ERO como: peróxido de hidrógeno y radicales hidroxilos que
contribuyen a la aparición del estrés oxidativo.22
Esto explica que hayamos encontrado que los niveles de MDA estuvieron incrementados
proporcionalmente a la hiperglucemia sostenida en un período de
2 a 3 sem, determinado por la fructosamina.
El incremento de la lipoperoxidación en los pacientes con DMID
con grado más severo de la RD, sugiere que las ERO desempeñan
una función determinante como factor desencadenante y agravantes
de la RD, potenciado por el aumento del tiempo de evolución de la
diabetes. Altomare y otros23 consideran que el estrés
oxidativo está involucrado en la propia complicación ocular
diabética, en la cual la disminución de los secuestradores
de RL se asoció con la oxidación de las proteínas
del vítreo y del cristalino. Estos resultados evidencian que la
oxidación de las proteínas representa un importante mecanismo
en la patogenia de las complicaciones oculares del diabético.
De nuestro estudio podemos concluir que el estrés oxidativo está
asociado al síndrome diabético. El índice de peroxidación
lipídica, que constituye un marcador del estrés oxidativo,
se correspondió con la presencia y severidad de la RD y con el empeoramiento
del control metabólico.
SUMMARY
The oxidative stress was studied in insulin-dependent diabetic patients
with and without diabetic retinopathy (DR). The reactive oxygen species
were evaluated by the determination of the levels of malondialdehyde (MDA)
and the activity of the superoxide dismutase (SOD) and catalase (CAT) enzymes.
A population sample composed of 84 insulin-dependent diabetic patients,
divided into 38 patients without DR and 46 with DR was obtained. This last
group was subdivided into 21 patients with non-proliferative DR and 25
with proliferative DR (PDR). Glucose, glycosylated hemoglobin, fructosamine,
SOD, CAT and MDA were determined in plasma of all patients. It was observed
that the most significant clinical characteristic was the time of evolution
of diabetes, where those with DR had more than 15 years of evolution. The
diabetic patients showed elevated levels of lipid peroxidation, which increased
with the degree of severity of DR and with the poor short term metabolic
control. To conclude, it was proved that DM is associated with an oxidative
stress that is higher in patients with PDR and among those with a deficient
metabolic control.
Subject headings: DIABETES MELLITUS, INSULIN-DEPENDENT; RETINOPATHY,
DIABETIC; OXIDATIVE STRESS.
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Recibido: 12 de septiembre de 2000. Aprobado: 2 de diciembre de 2000.
Dr. Manuel E. Licea Puig. Centro de Atención al Diabético.
17 y D, El Vedado, Plaza de la Revolución, Ciudad de La Habana,
Cuba.
1 Máster en Ciencias. Especialista
en Farmacia Clínica. Profesora Asistente. Centro de Investigaciones
y Evaluaciones Biológicas. Instituto de Farmacia y Alimentos.
2 Doctor en Ciencias Biológicas. Centro de Investigaciones
y Evaluaciones Biológicas. Instituto de Farmacia y Alimentos.
3 Especialista de II Grado en Endocrinología. Profesor
Auxiliar. Instituto Superior de Ciencias Médicas "Comandante Manuel
Fajardo". Instituto Nacional de Endocrinología.
4 Licenciado en Ciencias Matemáticas. Centro de Ensayos
Clínicos.
5 Licenciada en Ciencias Farmacéuticas. Centro de
Investigaciones y Evaluaciones Biológicas. Instituto de Farmacia
y Alimentos.
6 Especialista de I Grado en Oftalmología. Instituto
Nacional de Endocrinología.