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Rev Cubana Endocrinol 1997;8(2):115-118
 

Trabajos Originales

Instituto Nacional de Endocrinología

Consecuencias periféricas de una respuesta alterada de tirotrofina a la TRH en una población senil

Dra. Daysi Navarro Despaigne y Dra. María de los A. González Pino

RESUMEN

Se estudiaron 126 personas mayores de 50 años para precisar las consecuencias sobre lípidos y función cardiovascular de una respuesta alterada de TSH pos TRH, caracterizar la disfunción tiroidea subclínica y definir la conducta terapéutica a seguir. De ellos, 90 tenían respuesta normal; 13, hiperrespuesta y 23, hiporrespuesta. A cada uno se le realizó examen clínico, valores del tiempo de intervalo sistólico, niveles plasmáticos de colesterol y turbiedad, así como de TSH, T4t, T3t. Los subgrupos fueron similares en edad y sexo. Los valores medios de colesterol, TIS, TSH y T4t tendieron a moverse en igual sentido que la prueba de TSH pos TRH, aunque, el 44 y 46 % de los sujetos con normo e hiperrespuesta fueron correctamente clasificados según las variables evaluadas, lo que ocurrió en el 70 % de los hiporrespondedores, es decir, que sólo este tipo de respuesta podría tener repercusión periférica y ser considerada como un hipertiroidismo subclínico, aunque no en todos los casos. Se considera que no es posible homologar respuesta alterada de TSH a la TRH con disfunción tiroidea subclínica, a menos que se demuestren otros trastornos periféricos y sólo en estos casos estaría indicado el tratamiento correspondiente.

 Descriptores DeCS: HORMONA LIBERADA DE TIROTROPINA/metabolismo; TESTS DE FUNCIÓN DE LA TIROIDES; LÍPIDOS/metabolismo; SISTEMA CARDIOVASCULAR/fisiología.

Como resultado del desarrollo de los métodos para estudiar la función tiroidea, en específico, la introducción de la prueba de la hormona liberadora de tirotrofina (TRH) que mide tirotrofina (TSH), y su determinación por el método inmunorradiométrico (IRMA) conocida como TSH supersensible, surge el concepto de disfunción tiroidea subclínica la cual se define por trastornos en los niveles basales o posestimulación de TSH ante valores plasmáticos normales de tiroxina total (T4t) y triyodotironina total (T3t), no obstante, su denominación, su significado clínico y, por tanto, la conducta a seguir con estos pacientes está aún por definir.1-5 Pensamos que una forma para tomar decisión al respecto sería demostrar que el trastorno hipotálamo-hipofisario se expresa también en otros órganos,6-10 lo cual es posible toda vez que se dispone de diferentes pruebas que permiten evaluar la respuesta periférica a las hormonas tiroideas y caracterizar la disfunción tiroidea subclínica.

Lo antes expuesto unido a que en trabajos anteriores habíamos encontrado que el 20 % de una población mayor de 50 años, procedente de un área urbana de Ciudad de La Habana, tenía anticuerpos antitiroglobulina y/o antimicrosomales circulantes y que esta situación le confería mayor riesgo para desarrollar disfunción tiroidea clínica y subclínica, definida ésta como una respuesta alterada de TSH pos TRH,11 condujo a la realización de este trabajo cuyo objetivo fue evaluar la repercusión cardiovascular y sobre el metabolismo lipídico de una respuesta alterada de TSH pos TRH.

MÉTODOS

Estudiamos 126 sujetos cuyas características clínicas mostramos en la tabla 1, a quienes entre 6 y 12 meses antes se les había realizado prueba de TRH (200 mg endovenosos) para medir TSH (0 y 20 minutos). A cada persona se le realizó examen clínico, extracción de sangre de una vena antecubital en ayunas para determinar: TSH, T3t, T4t, colesterol sérico y turbiedad. Además como expresión del tiempo de intervalo sistólico (TIS) se obtuvo la relación entre período preeyectivo (PPE) y tiempo de eyección ventricular izquierda (TEVI).
TABLA 1. Características clínicas del grupo, según respuesta de TSH a la TRH
 Respuesta TSH pos TRH
 normal
 hiperrespuesta 
hiporrespuesta
Característica 
n=90 
n=13 
n=23
Edad (_ años)
64,5
63,3
68,6
Sexo (%) 
         Femenino
75
92
61
    Masculino
25*
8*
38*
Presencia de bocio (%)
 9*
 23*
 17*
FC (x/min) 
TAD 
75
75
77
(x/mmHg) 
TAS 
82,4
83,8
78,3
(x/mmHg)
124,9
123,8
122,2
IMC (_)
24,3
25,2
24,0
Leyendas: FC: Frecuencia cardíaca. TAD: Tensión arterial diastólica. TAS: Tensión arterial sistólica. IMC: Indice de masa corporal.
*p < 0,05 sig.

 

Determinamos la TSH, T3t, T4t por radioinmunoanálisis, con valores de referencia de < 9 mU/L, entre 52 y 154 nmol/L y 1,3-2,7 nmol/L, respectivamente. El colesterol, por el método enzimático colesterol oxidasa-peroxidasa con valor de referencia < 5,70 nmol/L. Leímos la turbiedad en el micronefelómetro de Throp, valor de referencia < 200. Determinamos el TIS medinte uso combinado de electrocardiograma (segunda derivación bipolar), registro fonocardiográfico y pulso carotídeo, estudiando 10 ciclos como promedio. Relación PPE/TEVI < 0,42, según datos establecidos por los doctores Nordet y Monzón del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, en 1979.

Los datos fueron procesados mediante el paquete estadístico SPSS-PC. Se precisaron las variables predictoras mediante el test de Kruskal Wallis (p < 0,05) con las que se realizó análisis discriminante para precisar su capacidad para reproducir la clasificación de la respuesta de TSH a la TRH.

RESULTADOS

En la tabla 2 expresamos los resultados de los valores promedio de las diferentes pruebas empleadas para evaluar el efecto periférico de una respuesta alterada de TSH a la TRH, si bien encontramos tendencia a su modificación en igual sentido que la respuesta de TSH pos TRH, las diferencias no fueron significativas (p > 0,05) y en todos los casos los valores medios estuvieron en el rango de referencia para cada determinación.

Como variables predictoras se detectaron: edad, índice de masa corporal, tensión arterial diastólica, colesterol y TIS, con ellas se realizó análisis discriminante cuyos resultados aparecen en la tabla 3, donde la asociación existente entre respuesta de TSH pos TRH con la disfunción tiroidea subclínica pronosticada fue de magnitud tal que permitió asociar ambas definiciones sólo entre hiporrespuesta de TSH con hipertiroidismo subclínico.

TABLA 2. Resultados de la evaluación periférica, según respuesta de TSH pos TRH
 Respuesta TSH pos TRH
 normal
 hiperrespuesta 
hiporrespuesta
Estudios periféricos
n=90 
n=13 
n=23
I. Metabolismo de lípidos 
    Colesterol 
    (x mmol/L) 
5,12*
5,20*
4,46*
    Turbiedad(_) 
155,5* 
152,9*
224,2*
II. Función cardiovascular 
     TIS 
     (x/seg)
0,28
0,299
0,284
III. Función basal tiroidea 
      TSH 
      (x mU/L)
  2,77
3,98
2,9
      T4t 
      (x nmol/L) 
110,9*
93,12*
121,50*
T3t (x nmol/L)
1,9
1,9
1,88
(x/mmHg)
124,9
123,8
122,2
IMC (_)
24,3
25,2
24,0
*p < 0,05 sig.
TABLA 3. Resultados del análisis discriminante
Grupo real
Grupo pronosticado
Eutiroideo
Hipotiroideo
Hipertiroideo
Eutiroideo 
n=90
40(44,4 %)
23(25,5 %)
27(30 %)
Hipotiroideo 
n=13
4(30,8 %)
6(46,2 %)
3(23,1 %)
Hipertiroideo 
n=23
4(17,4 %)
3(13 %)
16(69 %)

DISCUSIÓN

A excepción de la presencia de bocio en los sujetos con normorrespuesta y de mayor número de mujeres entre aquéllos con hiperrespuesta, las variables clínicas analizadas fueron similares con independencia del tipo de respuesta de TSH a la TRH.

La disfunción tiroidea en el anciano constituye un problema médico, tanto por su frecuencia como por su dificultad diagnóstica, en específico para su sospecha clínica.2,3 En relación con esto último, se conoce que los trastornos del ritmo cardíaco, la depresión, la osteoporosis, conocidos problemas de salud del anciano podrían estar facilitados por los cambios de la función tiroidea.8,10,12,13

En trabajo anterior, encontramos que la presencia de anticuerpos antitiroideos constituye factor de riesgo para la disfunción tiroidea subclínica definida como una respuesta anómala de TSH pos TRH, de manera que, una respuesta aumentada sugiere hipotiroidismo subclínico, y una no liberación o respuesta disminuida, hipertiroidismo subclínico.14

Dado que las hormonas tiroideas ejercen su acción en toda la economía, sería de esperar que la disfunción tiroidea subclínica tuviera igual expresión,3,15-17 como la característica fundamental y diferencial de cada subgrupo de nuestra muestra fue la presencia de una respuesta alterada de TSH pos TRH, es de suponer que si se encuentran anomalías en las pruebas empleadas las mismas serían dependientes del trastorno de función tiroidea. En relación con ello encontramos que los niveles de colesterol sérico y del TIS mostraron tendencia a modificarse en el mismo sentido que la prueba de TRH, lo que no ocurrió con la determinación de la turbiedad. Como este último parámetro constituye un método indirecto de precisar los niveles séricos de triglicéridos serán necesarios estudios posteriores para su análisis y explicación, toda vez que lo esperado era que tanto el colesterol como los triglicéridos se moviesen en igual sentido.

El resultado del análisis discriminante mostró: 1. una pobre asociación entre normo e hiperrespondedores con los estados de eutiroidismo (44 %) y de hipotiroidismo subclínico (46 %), hecho que podría ser explicado por diferencias en la "sensibilidad" a las hormonas tiroideas de los órganos diana evaluados como dependientes quizás, del envejecimiento,18 2. una buena asociación (70 %) entre hiporrespuesta e hipertiroidismo subclínico lo que permitió homologar ambas definiciones, pero no fue posible su caracterización clínica toda vez que los valores de los parámetros estudiados se encontraron dentro del rango de la normalidad. Sería aconsejable definir la relación entre la disfunción tiroidea y los niveles de triglicéridos plasmáticos.

Nuestros resultados no niegan la existencia de la disfunción tiroidea subclínica, tema en el que cada día se profundiza más,19,20 pero nos hacen pensar que quizás los métodos empleados para su diagnóstico no fueron los más sensibles lo cual nos obligaría a mejorarlos, hecho imprescindible para instituir su tratamiento precozmente, sobre todo en el anciano.

En conclusión, consideramos que no es posible igualar respuesta alterada de TSH a la TRH con disfunción tiroidea subclínica.

SUMMARY

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Recibido: 25 de septiembre de 1995. Aprobado: 7 de noviembre de 1995.

Dra. Daysi Navarro Despaigne. Instituto Nacional de Endocrinología, Zapata y D, Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba.

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