Descriptores DeCS: INFERTILIDAD/diagnóstico; INFERTILIDAD/terapia; ESTUDIOS DE SEGUIMIENTO. Se consideran infértiles aquellas parejas que luego de 12 meses de actividad sexual sin utilización de métodos contraceptivos no logran embarazo.1-3 Se denomina infertilidad secundaria cuando por lo menos ha existido una concepción previa, pero no se logra una nueva gestación, mientras que es primaria si nunca ha habido embarazo.4
Se han publicado y se continúan publicando trabajos sobre diferentes aspectos de esta problemática, en la mayoría se evalúan los resultados obtenidos con nuevos métodos diagnósticos o terapéuticos, o con el perfeccionamiento de métodos ya existentes,5-13 gracias a los cuales, en la actualidad, se puede determinar la causa de la infertilidad en parejas en las que antes no era posible hacerlo, así como lograr embarazo en un número mayor de parejas.
Sin embargo, prácticamente no existen publicaciones sobre los resultados y características del seguimiento por un tiempo prolongado y, por lo tanto, no se conoce el número de visitas que son necesarias para obtener el diagnóstico, indicar tratamiento o lograr un embarazo.
El objetivo de este estudio es conocer aspectos poco estudiados del seguimiento de las parejas infértiles, como frecuencia de embarazos espontáneos o postratamiento durante el seguimiento; tiempo y número de visitas que son necesarios para concluir el diagnóstico de la infertilidad e indicar tratamiento, número de hombres y mujeres que lo reciben durante el seguimiento.
Consideramos los siguientes grupos diagnósticos:
En la mujer:
En el hombre:
El estado de la fertilidad se dividió en:
Consideramos causas de descontinuación las siguientes:
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En la tabla 2 se puede apreciar que con mayor frecuencia el diagnóstico se obtiene más rápido en el hombre que en la mujer, pues en ellas es común la necesidad de investigaciones adicionales, a veces invasivas. No obstante, a los 3 meses ya habíamos diagnosticado las 2/3 partes de las mujeres (67,4 %) y las 3/4 partes de los hombres (76,2 %) y a los 6 meses, más del 90 % de ambos.
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En la mayoría de los hombres (95,3 %) diagnosticamos ya en la primera visita de seguimiento, en especial en los grupos "Diagnóstico seminal descriptivo" y "Causa no demostrable". En cuanto al grupo que se identificó como algún "Factor causal", éste se logró en la primera visita de seguimiento en 56/74 (75,7 %) y en otras visitas en 18/74 (24,3 %) (tabla 3).
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| Grupos diagnósticos |
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| I. Factor etiológico |
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| II. Diagnóstico seminal descriptivo |
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| III. Causa no demostrable |
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| Total |
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En la tabla 4 demostramos que los factores causales que no se diagnosticaron con más frecuencia en la primera visita de seguimiento, sino en las subsiguientes, fueron: el varicocele (11/49 pacientes), la infección de glándulas sexuales accesorias (2/5 pacientes) y las anomalías congénitas (3/4 pacientes).
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| Varicocele |
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| Daño testicular adquirido |
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| Infección de glándulas sexuales accesorias |
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| Causa sistémica |
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| Anomalía congénita |
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| Causa endocrina |
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| Azoospermia obstructiva |
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| Oligozoospermia idiopática |
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| Astenozoospermia idiopática |
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| Teratozoospermia idiopática |
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| Azoospermia idiopática |
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| Alteración aislada plasma seminal |
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| Causa no demostrable |
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También, en la mayoría de las mujeres (87,6 %), pero no tanto como en los hombres, realizamos el diagnóstico ya en la primera visita de seguimiento, en especial en los grupos "Trastornos de la ovulación" (60/72 = 83,3 %) y "Causa no demostrable" (50/71 = 81,3 %). En el grupo en el que se identificaron "Alteraciones orgánicas del aparato reproductor", observamos que esto se logró en el primer seguimiento 50/84 (59,5 %) y en otras visitas en 34 de 84 (40,5 %), mientras que en el pequeño grupo de 6 pacientes "Sin alteraciones ovulatorias ni orgánicas", tenemos que solamente un caso (16,7 %) se diagnosticó en el primer seguimiento (tabla 5).
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| Grupos diagnósticos |
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| I.Trastornos de la ovulación |
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| II.Alteraciones orgánicas aparato reproductor |
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| III. Sin alteraciones ovulatorias ni orgánicas |
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| IV. Causa no demostrable |
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| Total |
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La mayoría de los diagnósticos de los pacientes en los que la con-clusión no se logró en el primer seguimiento son aquellos en los que esa confirmación sólo se logra por pruebas especiales (tabla 6).
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| Menstruación y/o ovulación irregular |
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| Oligomenorrea |
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| Anovulación con ciclos regulares |
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| Hiperprolactinemia |
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| Amenorrea con FSH elevada |
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| Amenorrea con estrógenos adecuados |
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| Amenorrea con estrógenos disminuidos |
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| Lesión hipotiroidea hipofisaria |
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| Lesión tubaria adquirida |
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| Lesión útero cervical adquirida |
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| Obstrucción tubaria bilateral |
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| Adherencias pélvicas |
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| Lesión ovárica adquirida |
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| Causa yatrogénica |
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| Endometriosis |
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| Anomalías congénitas |
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| Test poscoital anormal |
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| Disfunción sexual |
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| Causa no demostrable |
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Cuando el estado de la fertilidad del hombre es anormal la pareja se mantiene con más frecuencia asistiendo a la consulta si el de la mujer también es anormal. La frecuencia conque la pareja con fertilidad anormal de la mujer asiste a la consulta es independiente del estado de la fertilidad del hombre (p > 0,05) (tabla 7).
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El número de parejas que recibieron tratamiento en cada visita de seguimiento fue similar. El 10,4 % de los hombres y el 9,3 % de las mujeres recibieron tratamiento en la primera visita, el porcentaje de hombres con tratamiento aumentó a 32,5 % en la segunda visita y a 41,3 % en la tercera, de aquí en adelante el porcentaje de hombres tratados se mantuvo alrededor del 40 % hasta la última visita; mientras el porcentaje de mujeres con tratamiento ascendió progresivamente hasta la sexta visita en que llegó al 46 % de las que concurrieron (tabla 8).
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El 14 % (27/193) de las parejas logró embarazo en el período de estudio; en 19 (70,4 %), el hombre, la mujer o ambos recibieron tratamiento médico específico para la infertilidad, mientras que 8 (29,6 %) tuvieron un embarazo espontáneo.
En los grupos de hombres con "Diagnóstico seminal descriptivo" y "Causa no demostrable" suelen bastar la historia clínica y los exámenes seminales para lograr el diagnóstico. Los pacientes con varicocele, infección seminal y anomalías congénitas necesitan investigaciones adicionales, como son el Doppler venoso testicular, cultivos de semen y estudios radiológicos específicos por lo que requieren de un mayor número de visitas de seguimientos para obtener el diagnóstico.
En las mujeres con "Alteraciones orgánicas del aparato reproductor o "Sin alteraciones ovulatorias ni orgánicas" el diagnóstico es más tardío porque requieren investigaciones invasivas, especiales y/o complejas que conllevan cierto tiempo por parte de la paciente y de los profesionales que la atienden. Este es el caso de las pacientes con lesión tubaria adquirida, lesión úterocervical adquirida, obstrucción tubaria bilateral y lesión ovárica adquirida que necesitan de laparoscopia ginecológica y/o histerosalpingografía para el diagnóstico definitivo; y de aquellos con test poscoital anormal en los que esta prueba es indispensable.
La adhesión a las consultas de seguimiento está relacionada con el estado de la fertilidad de ambos miem-bros de la pareja; es más constante cuando se ha descubierto alguna anormalidad en la mujer o en ambos.
En cuanto al tratamiento indicado, en los hombres el porcentaje aumenta hasta la tercera visita, luego se mantiene casi constante hasta la octava consulta, mientras que el porcentaje de mujeres tratadas asciende progresivamente hasta la sexta visita.
Esto está en relación con el porcentaje de parejas con diagnóstico en ambos miembros y con la disponibilidad de tratamiento específico. El 14 % de las parejas lograron embarazo en el período de estudio, el 70,4 % de estos fueron después del tratamiento específico para la infertilidad de uno o ambos miembros de la pareja, mientras que el 29,6 % logró el embarazo espontáneamente. Estos resultados indican la importancia de un diagnóstico y tratamiento apropiado para lograr el embarazo.
En conclusión, los resultados de este estudio sugieren que 6 visitas con intervalos entre estas de aproximadamente 3 meses, pudieran ser suficientes para concluir el estudio y tratamiento de una pareja infértil. Se deduce que con una orientación adecuada, la conclusión diagnóstica demora relativamente poco tiempo y que, en general, el embarazo suele lograrse después del tratamiento específico para la infertilidad.
Dr. Armando de J. Hernández de Ávila. Instituto Nacional de Endocrinología, Departamento de Reproducción Humana, Zapata y D, Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba.