Temas de actualización
Instituto Nacional de Endocrinología
Hiperinsulinismo como factor de riesgo cardiovascular
Dr. Manuel E. Licea Puig1
1 Especialista de II Grado en Endocrinología. Investigador
Titular.
RESUMEN
El objetivo de esta revisión bibliográfica fue mostrar los
resultados de los estudios dirigidos a conocer la función de la
insulina, endógena y exógena, como factor de riesgo de enfermedad
cardiovascular. A través de la insulinorresistencia y el hiperinsulinismo
se ha tratado de explicar el exceso de riesgo de enfermedad cardiovascular
en el paciente diabético y en la población general. Niveles
elevados de insulinemia se han informado en sujetos con cardiopatía
isquémica, enfermedad cerebrovascular y enfermedad vascular periférica,
independientemente de que se trataran de obesos o de intolerantes a la
glucosa. La insulinorresistencia y el hiperinsulinismo pueden preceder
clínicamente a la enfermedad cardíaca isquémica, considerando
a esta condición un factor de riesgo independientemente de las cifras
de colesterol, presión sanguínea o niveles de glicemia. Mientras
que algunos autores señalan a la insulina endógena en adultos
sin diabetes un factor de riesgo, otros no comparten esta opinión.
En relación con la insulina endógena y el riesgo vascular
en los pacientes con diabetes mellitus no insulinodependiente las opiniones
son divididas. La mayoría de los estudios que tratan de correlacionar
la insulina exógena con el riesgo de enfermedad vascular concluyen
que la misma no aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular en los diabéticos.
Hasta el momento no ha sido totalmente aclarado el verdadero papel de la
insulina en la patogenia de la enfermedad cardíaca, ya que muchos
de los estudios epidemiológicos realizados al respecto, son inconsistentes
y poco convincentes.
Descriptores DeCS: HIPERINSULINISMO/complicaciones; ENFERMEDADES CAR-DIOVASCULARES/etiología;
FACTORES DE RIESGO.
Algunos investigadores plantean que los niveles elevados de la insulinemia
constituyen un importante factor de riesgo de aterosclerosis. A través
de la insulinorresistencia y del hiperinsulinismo se ha tratado de explicar
el exceso de riesgo de enfermedad cardiovascular en el paciente diabético
y en la población general.1-8
Se han hallado niveles aumentados de insulinemia en sujetos con cardiopatía
isquémica,9,10 enfermedad cerebrovascular11
y enfermedad vascular periférica,12 independientemente
de que se trataran de obesos o intolerantes a la glucosa. Se ha comunicado
que la insulinorresistensia y el hiperinsulinismo pueden preceder clínicamente
a la enfermedad cardíaca isquémica y que constituyen factores
de riesgo independientemente de las cifras de colesterol, presión
sanguínea o niveles de glicemia. A pesar de lo antes señalado,
la literatura muestra resultados contradictorios en relación con
la verdadera función de la insulina como un factor de riesgo vascular.
El objetivo de esta revisión bibliográfica es mostrar los
resultados de los estudios dirigidos a conocer el papel de la insulina,
endógena y exógena, como factor de riesgo de enfermedad cardiovascular.
INSULINA ENDÓGENA EN ADULTOS SIN DIABETES
Stout13 revisó 40 estudios clínicos de
cohorte y concluyó que hay suficientes evidencias para plantear
la existencia de un incremento de la respuesta insulínica a una
sobrecarga oral de glucosa en pacientes con enfermedad isquémica
del corazón, insuficiencia vascular cerebral o en extremidades inferiores.
En una muestra de 1 263 adultos, en edades entre 40 y 70 años, Modan
y otros14 hallaron, después de la sobrecarga de glucosa,
una hiperinsulinemia asociada a enfermedad cardiovascular sólo en
el sexo masculino. Mykkänen y otros,15 en 1 069
sujetos observaron que 2 h después de la sobrecarga oral de glucosa
los niveles elevados de insulinemia se asociaron con infarto del miocardio
previo conocido, sólo en el sexo femenino.
Los resultados de los estudios prospectivos que tratan de explicar la
relación entre niveles de insulinemia endógena y enfermedad
cardíaca no son consistentes. El Busselton Study16
examinó 1 634 hombres y 1 697 mujeres a quienes les realizaron una
prueba de tolerancia oral a la glucosa (PTG-0) utilizando 50 g de glucosa,
independientemente del estado nutricional; 1 h más tarde determinaron
glicemia e insulinemia y encontraron que la hiperinsulinemia se asoció
significativamente con la enfermedad cardiovascular en los hombres en edades
de 60 a 69 años, después de 12 años de seguimiento,
lo cual no pudieron confirmar a los 18 años. En las mujeres no comprobaron
esta asociación en todo el período de observación.
El estudio de Helsinki17 siguió a 1 042 hombres por 5
años y 982 por 9,5 años y comprobó que los niveles
elevados de insulinemia a la 1 y 2 h se asociaron con enfermedad coronaria
y cardíaca. Por el contrario el Paris Study18,19
comunicó que la insulinemia en ayunas no era predictor de enfermedad
coronaria cardíaca en los hombres a los 5 años de seguimiento,
sólo los niveles de insulina a las 2 h fueron predictores de riesgo
a los 15 años de seguimiento.
Contradictoriamente, estudios recientes no comunican una asociación
entre niveles elevados de insulina y el riesgo incrementado de enfermedad
coronaria cardíaca, así lo describen los estudios de Götebor,20
563 hombres seguidos por 5 años, Caerphilly21
2 022 hombres seguidos por 5 años y Kupio22 1
069 hombres seguidos por 3,5 años. Otras investigaciones desarrolladas
en Estados Unidos de Norteamerica, como: Indios Pima23
Multiple Risk Factor Intervention Trial,24 San Luis Valley25
y Rancho Bernardo26 así lo confirman. El estudio de Kupio22
encontró un riesgo aumentado de enfermedad coronaria cardíaca
sólo en los sujetos que simultáneamente tenían hiperinsulinemia
y microalbuminurria. En el Multiple Risk Factor Intervention Trial24
la hiperinsulinemia fue un factor de riesgo sólo en hombres con
apolipoproteina (apo) E 3/2 fenotipo. Es probable que las diferencias encontradas
en estos estudios puedan explicarse por diferencias étnicas y geográficas.
INSULINA ENDÓGENA EN ADULTOS CON DMNID O TOLERANCIA ALTERADA A LA
GLUCOSA
Se acepta que la insulinorresistencia constituye la alteración patogénica
más precoz e importante en la DMNID. La mayoría de estos
pacientes tienen insulinorresistencia e hiperinsulinismo. Hanefeld27
constató en 357 hombres seguidos por 10 años una asociación
significativa entre los niveles de insulinemia en ayunas con nuevas alteraciones
electrocardiográficas.
En los diabéticos no insulinodependientes, las anormalidades
en la producción o secreción de insulina pueden contribuir
al desarrollo de aterosclerosis. Los pacientes con hipertensión
arterial, obesidad e hipertrigliceridemia pueden desarrollar DMNID y presentar
niveles elevados de insulina plasmática,28 lo cual puede
ocurrir 1 ó 2 décadas antes de que se manifieste la diabetes
clínicamente.29 La insulinorresistencia constituye un
denominador común a las condiciones asociadas al hiperinsulinismo.
La proinsulina y sus productos intermediarios de conversión estable,
33, 33 proinsulina y 66,66 proinsulina, constituyen entre el 10 y el 20
% de la insulina inmunorreactiva circulante en el plasma. Estos valores
pueden alcanzar del 30 al 67 % en los diabéticos no insulinodependientes.30-32
Por tanto, el incremento de los niveles de proinsulina pudiera deberse
a un defecto primario de las células beta, expresado por una incapacidad
de la conversión intrapancreática de proinsulina en insulina.33
Cuando determinamos los niveles de insulina plasmática, el radioinmunoensayo
puede medir ambas hormonas, proinsulina e insulina. En la actualidad existen
radioinmunoensayos específicos para determinar proinsulina. Cuando
se determinan ambas hormonas se ha demostrado un aumento del índice
proinsulina/insulina, tanto en intolerantes a la glucosa como en diabéticos
no insulinodependientes.28,29
El estudio de Bedford34 siguió por 10 años
a 241 pacientes y comprobó una asociación inversa significativa
entre los niveles de insulina plasmática a las 2 h y la presencia
de enfermedad coronaria cardíaca. El estudio de París,35
el de Kupio36 y el de los indios Pima23 no comunican
correlación entre los niveles de insulinemia y enfermedad cardíaca
en adultos con DMNID o con tolerancia alterada a la glucosa.
INSULINA EXÓGENA Y CONTROL GLICÉMICO
Los estudios encaminados a conocer la relación existente entre el
tratamiento insulínico y la enfermedad cardiovascular en adultos
son escasos. El estudio de Pittsburg37 siguió por 6 años
a 548 dia-béticos insulinodependientes sin demostrar asociación
entre la dosis de insulina y la enfermedad cardiovascular. El Uni-versity
Group Diabetes Program38 no constató después
de 9 - 13 años de seguimiento, diferencias significativas en el
riesgo de enfermedad cardiovascular entre aquellos pacientes que recibían
dieta o insulina estándar o dosis variables de esta última.
El Diabetes Control Complications Trial (DCCT)39 se
efectuó en diabéticos insulinodependientes, aunque la investigación
no estaba orientada a investigar complicaciones diabéticas macroangiopáticas,
dada la juventud de los pacientes y la relativa corta duración del
estudio. No obstante, evaluaron a este respecto pulso, tensión arterial,
peso y examen clínico cada 3 meses, lípidos plasmáticos
cada 2 años y electrocardiograma cada 2 años. Ni el número
de pacientes con tensión arterial < 140/90 mm Hg, ni el de los
pacientes con cifras de triglicéridos plasmáticos < 500
mg/dL fueron diferentes entre los que recibieron terapia insulínica
intensiva y la convencional. Sin embargo, las lipoproteínas de baja
den-sidad (LDL) superiores a 160 mg/dL fueron significativamente más
elevadas en la terapia convencional en cada corte evolutivo, con una reducción
del riesgo del 50 %. Las lipoproteínas de alta densidad (HDL) no
evidenciaron diferencias significativas entre los 2 grupos de estudio.
Los accidentes cardiovasculares mayores fueron: 17 cardíacos, 3
con la terapia intensiva y 14 con la convencional y 42 accidentes vasculares
periféricos, 18 en la terapia intensiva y 24 en la convencional.
En conclusión, este estudio sugiere que la terapia insulínica
no aumenta el riesgo cardiovascular, por el contrario, parece seguir las
mismas pautas que en las demás complicaciones crónicas de
la diabetes (retinopatía, nefropatía y neuro-patía).
En contraste, el Feasibily Trial of the Va Cooperative Study of Glycemic
Con-trol and Complications in Type II Diabetes (VA Trial)40
siguió evolutivamente 153 pacientes diabéticos no insulinodependientes
por 27 meses, divididos aleatoriamente en 2 grupos: uno con tratamiento
insulínico intensivo y el otro con tratamiento convencional. El
grupo asignado a la terapia insulínica intensiva mostró significativamente
más procesos cardiovasculares.
Otros estudios realizados en diabéticos no insulinodependientes
no evidencian diferencias de riesgo de enfermedad cardiovascular, entre
los que reciben dieta e insulina, o dosis bajas o altas de esta última41
De esta revisión podemos concluir que el papel de la insulina,
exógena y endógena, como factor de riesgo de enfermedad cardiovascular
continua siendo controversial. Algunos investigadores alegan razones para
plantear que la insulina constituye un factor de riesgo mayor de enfermedad
cardiovascular, aunque otros estudios epidemiológicos prospectivos
son inconsistentes y no convincentes.
SUMMARY
The objective of this bibliographical review was to show the results of
the studies conducted to know the function of endogenous and exogenous
insulin as a risk factor of cardiovascular disease. The excess of cardiovascular
risk in the diabetic patient and in the population in general has been
tried to explain through insulinoresistance and hyperinsulinism. High levels
of insulinaemia have been reported in subjects with ischemic cardiopathy,
cerebrovascular disease and peripheral vascular disease. These patients
may or may not be obese or intolerant to glucose. Insulinoresistance and
hyperinsulinism may clinically precede ischaemic heart disease, considering
it as a risk factor independently of the figures of cholesterol, blood
pressure, or glycaemia levels. Some authors consider endogenous insulin
in non--diabetic patients as a risk factor, but others do not have the
same opinion. There are different criteria as regards endogenous insulin
and vascular risk in non-insulin-dependent diabetic. Most of the studied
trying to establish a correlation between the exogenous insulin and the
risk of vascular disease conclude that it does not increase the risk of
cardiovascular disease in diabetics. The real role played by insulin in
the pathogeny of heart disease has not been completely cleared up so far,
since many of the epidemiological studies carried out on this regard are
inconsequent and non-convincing.
Subject headings: HYPERSULINISM/complications; CARDIOVASCULAR DISEASE/etiology;
RISK FACTORS.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
-
Wasada T, Kuroki H, Arii H, Maruyama A, Aoki K, Katsumuri K, et al. Relationship
between insulin resistence and risk factor for cardiovascular disease in
Japanese non-insulin-dependent diabetic patients. Diabetes Res Clin Pract
1994;25:191-8.
-
Baden G. Fatty acids and insulin resistence. Diabetes Care 1996;19:394-5.
-
Haffner SM, Miettinen H, Stern MP. Non diabetic Mexican-Americans do not
have reduced insulin responses relative to non diabetic non-Hispanic white.
Diabetes Care 1996;19:67-9.
-
Katsumori K, Wasada T, Kuroki H. Prevalence of macrovascular diseases in
non-insulin-dependent diabetic and borderline glucose intolerant subjects
with insulin resistence syndrome. Diabetes Res Clin Prat 1995;29:195-201.
-
Stewart MW, Humhrisis DB, Berrish TS, Barriocanal LA, Trajano LR, Alberti
KGMM, et al. Feature of syndrome X in first degree relative of NIDDM patients.
Diabetes Care 1995;18:1020-2.
-
Robert JJ. Methods of investigation of insulin resistence: hyperinsulinaemic
euglycaemic clamp. Presse Med 1995;24:730-4.
-
Reaven GM. Banting lecture 1988: role of insulin resistence in human disease.
Diabetes 1988;37:1595-1607.
-
Casassus P, Fontbonne A, Thibult N, Ducimetiere P, Richart JL, Claude JR,
et al. Upper body fat distribution: a hyperinsulinemia-independent predictor
of coronary heart disease mortality. The Paris prospective study. Arterioescler
Thromb 1992;12:1387-92.
-
Stern MP. Type II diabetes mellitus: interference between clinical and
epidemiological investigation. Diabetes Care 1988;11:119-26.
-
Schneider DJ, Nort TK, Sobel BE. Attenuated fibrinolysis and accelerated
atherogenesis in type II diabetic patients. Diabetes 1993;42:1-7.
-
Licea ME. Ateroesclerosis y diabetes. Rev Cubana Med 1986;25:1149-76.
-
Sorge FW, Schwartzhoff W, Newhaus GA. Insulin response to oral glucose
in patients with previous myocardial infarction and in patients with peripheral
vascular disease. Diabetes 1976;75:580-85.
-
Stout RW. Insulin and atheroma: 20-year perspective. Diabetes Care 1990;13:631-54.
-
Modan MOJ, Karasik A, Drory Y, Fuchs Z, Lusky A, Chetrit A, Halkin H. Hiperinsulinemia,
sex and risk of atherosclerotic cardiovascular disease. Circulation 1991;84:1165-75.
-
Mykkänen L, Laakson M, Pyöräla K. High plasma insulin level
associated with coronary heart disease in the elderly. Am J Epidemiol 1993;137:1190-1202.
-
Welborm TA, Wearne K. Coronary heart disease incidence and cardiovascular
disease and cancer mortality in Busselton with reference to glucose and
insulin concentration. Diabetes Care 1979;2:154-60.
-
Pyöräla K. Relation of glucose tolerance and plasma insulin to
the incidence of coronary heart disease: result from two population studies
in Finland. Diabetes Care 1979;2:131-41.
-
Ducimetiere P, Eschwege E, Papoz L, Richard JL, Claude JR, Warnet JM, et
al. Relationship of plasma insulin levels to the incidence of myocardial
infarction and coronary heart disease mortality in a middle age population.
Diabetologia 1980;19:205-10.
-
Fontbonne A, Charles MA, Thibult N, Richard JL, Claude JR, Warnet JM, et
al. Hyperinsulinemia as a predictor of coronary heart disease mortality
in a healthy population: The Paris prospective study 15-year follow-up.
Diabetologia 1991;34:356-61.
-
Welin L, Erikson H, Larsson B, Ohlson LO, Svardsuddk, Tibblin G. Hyperinsulinemia
is not a major coronary risk factor in elderly men: the study of men born
in 1993. Diabetologia 1992;35:766-70.
-
Yarnell JWG, Sweetnam PM, Marks V, Teale JD, Bolton CH. Insulin in ischaemic
heart disease: are associations explained by trygliceride concentrations?
The Caerphilly Prospective Study. Br Heart J 1994;71:293-6.
-
Kuusisto J, Mykkänen L, Pyöräla K, Laakson M. Hyperinsulinemic
microalbuminuria: a new risk indicator for coronary heart disease. Circulation
1995;91:831-7.
-
Liu QZ, Knowler WC, Nelson RG, Saad MF, Charles MA, Liebow IM, et al. Insulin
treatment endogenous insulin concentration, and ECG abnormalities in diabetics
Pima Indian: cross-sectional and prospective analyses. Diabetes 1992;41:1141-50.
-
Orchard TJ, Eichner J, Kuller LH, Becker DJ, McCallum LM, Grandits GA.
Insulin predictor of coronary heart disease: interaction with apo E phenotype:
a report from MRFIT. Ann Epidemiol 1994;4:40-5.
-
Rewers M, Shetterly SM, Baxter J, Hamman RF. Insulin and cardiovascular
disease in Hispanic and non-Hispanic white (NHW): the San Luis Valley.
Diabetes Study (Abstract). Circulation 1992;85:865.
-
Ferrara A, Barret-Connor E, Edelstein SL. Hyperinsulinemia does not increase
the risk of fatal cardiovascular disease in elderly men or woman without
diabetes: the Rancho Bernardo Study, 1984 to 1991. Am J Epidemiol 1994;140:857-69.
-
Hanefeld M. Intervention of multiple coronary risk factors in non-insulin-dependent
diabetes: The Diabetes Intervention Study. Atherosclerosis IX: Proceedings
of the Ninth International Symposium on Atherosclerosis. En: Stein O, Eisember
S, Stein Y. Tel Aviv: Israel RL Creative Communications, 1992:140-6.
-
Ohlson LO, Larsson B, Bjorntorp P, Erikksson H, Svardsudd K, Welin L, et
al. Risk factors for type 2 (non-insulin-dependent) diabetes mellitus:
thirteen and one-half years of follow-up of the participants in a study
of Swedish men born in 1913. Diabetologia 1988;31:798-805.
-
Given BD, Cohen RM, Shoelson SF, Frank BH, Rubenstein AH, Tager HS. Biochemical
and clinical implications of proinsulin conversion intermediates. J Clin
Invest 1985;76:1398-1405.
-
Ward WK, LaCava EC, Paquette TL, Beard JC, Wallum BJ, Porte D. Desproportionate
elevation of inmunoreactive proinsulin in type 2 (non-insulin-dependent)
diabetes mellitus and experimental insulin resistence. Diabetologia 1987;30:698-702.
-
Nagi DK, Mendra TJ, Ryle AJ, Cooper TM, Temple RC, Clarh PMS, et al. The
relationship of concentrations of insulin, intact proinsulin and 32-33
split proinsulin with cardiovascular risk factors in type 2 (non-insulin-dependent)
diabetic subjects. Diabetologia 1990;35:532-7.
-
Sobey WJ, Beer SF, Carrintong CA, Clark PMS, Frank BH, Gray IP, et al.
Sensitive and specific two-site inmunoradiometric assays for human insulin,
proinsulin, 66-66 split and 33-33 split proinsulins. Biochen J 1989;260:535-41.
-
Porte D. B-cells in type II diabetes mellitus. Diabetes 1991;40:166-80.
-
Jarret RJ, McCartney P, Keen H. The Bedford Survey: ten year mortality
rates in newly diagnosed diabetics, borderline diabetics and normoglycaemic
controls and risk indices for coronary heart disease in borderline diabetics.
Diabetologia 1982;27:79-84.
-
Fontbonne A, Eschwege E, Cambien F, Richard JL, Ducimetiere P, Thibult
N, et al. Hypertriglyceridemia as a risk factor of coronary heart disease
mortality in subjects with impaired glucose tolerance or diabetes: results
from 11 year follow-up of the Paris prospective study. Diabetologia 1989;32:300-4.
-
Uusitupa MIJ, Niskanen LK, Siitonen O, Voutilainen E, Pyöräla
K. 5-year incidence of atherosclerosis vascular disease in relation to
general risk factor insulin level, and abnormalities in lipoprotein composition
in non-insulin-dependent diabetic and non diabetic subjects. Circulation
1990;82:27-36.
-
Moyes A, LaPorte RE, Dorman JS, Songer TJ, Orchard TJ, Kuller LH, et al.
Insulin-dependent diabetes mellitus mortality: the risk of cigarette smoking.
Circulation 1990;82:37-43.
-
Knatterud GL, Klimt CR, Levin ME, Jacobson ME, Golner MG. Effects of hypoglicemic
agents on vascular complications in patients with adult-onset diabetes.
JAMA 1978;240:37-42.
-
Diabetes Control and Complications Trial Research Group. The effect of
intensive treatment of diabetes on the development and progression of long-term
complications in insulin-dependent diabetes mellitus. N Engl J Med 1993;329:977-86.
-
Abraira C, Johson N, Colwell J, the VA CSDM Group. VA Cooperative study
of glycemic control and complications in type II diabetes (VA CSDM): results
of the completed feasibility trial (Abstract). Diabetes 1994;43(Suppl):594.
-
Stern MP. The insulin resistence syndrome controversy is dead, long live
the controversy. Diabetologia 1994;37:956-8.
Recibido: 26 de noviembre de 1996. Aprobado: 10 de marzo de 1997.
Dr. Manuel E. Licea Puig. Instituto Nacional de Endocrinología,
Zapata y C, El Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba. CP 10400.