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Rev Cubana Endocrinol 1998;9(1):81-90

ABC diagnóstico

Instituto Nacional de Endocrinología Departamento de Reproducción Humana

INTERPRETACIÓN DEL ANÁLISIS SEMINAL

Dr. Rubén S. Padrón Durán,1 Dra. Gloria M. Fernández López2 y Dra. Marlene Gallardo Ríos3
  1. Doctor en Ciencias Médicas. Especialista de II Grado en Endocrinología. Profesor Titular. Investigador.
  2. Especialista de I Grado en Endocrinología.
  3. Especialista de I Grado en Embriología. Instructora.
Descriptores DeCS: SEMEN/citología; SEMEN/fisiología; ESPERMATOZOIDE/fisiología; ESPERMATOZOIDE/anomalías; INFERTILIDAD MASCULINA/diagnóstico; INFERTILIDAD MASCULINA/patología; MOTILIDAD ESPERMATICA; RECUENTO DE ESPERMATOZOIDES.

En los últimos años se han logrado avances notables en el conocimiento de los mecanismos de la reproducción humana, así como en los métodos de investigación y diagnóstico de los trastornos de la fertilidad. A pesar de esto, el análisis del semen sigue siendo un examen imprescindible en el estudio del hombre que acude a consulta por infertilidad; luego se realizan otros exámenes según los resultados del mismo.

En la literatura, el análisis del semen o análisis seminal ha recibido distintos nombres, como: espermograma, espermiograma, espermatograma, espermocitograma, espermocinetograma. El término espermograma es uno de los más utilizados en las publicaciones de América Latina, mientras que espermiograma es más utilizado en las provenientes de España, los otros son de uso mucho menos común. Nosotros preferimos utilizar espermograma o simplemente análisis seminal.

Un análisis seminal completo nos informa sobre las propiedades del semen en su conjunto, tanto de la producción de espermatozoides como de la función de las glándulas sexuales accesorias, aspectos que analizaremos a continuación.

Para llegar a conclusiones se recomienda realizar al menos 2 análisis seminales, con no menos de 15 d ni más de 90 d de separación entre ambos, además es recomendable una abstinencia sexual de 3 a 5 d, que nunca debe ser menor de 2 d ni mayor de 7.1-3 Si cualesquiera de los indicadores es normal en uno de los exámenes se considera que ese indicador es normal, pero si está alterado en ambos se concluye como anormal. Si los resultados de estos 2 análisis seminales son marcadamente diferentes debe repetirse un tercer examen antes de hacer conclusiones pues la producción de espermatozoides puede variar considerablemente, tanto en algunos hombres normales como en ciertas circunstancias anormales.1-5

Los indicadores o marcadores utilizados para evaluar la calidad del semen en el espermograma "clásico, estándar o tradicional" son fundamentalmente los siguientes: conteo de espermatozoides por mililitro (concentración o densidad), conteo total de espermatozoides, movilidad, viabilidad y morfología normal de los espermatozoides; también deben evaluar-se otras características físicas del semen como su apariencia, volumen de semen eyaculado, viscosidad o consistencia y pH del semen, así como conteo de células, en especial leucocitos.

Ha de recordarse que existe un grupo elevado de hombres que acuden a consulta por infertilidad y tienen un espermograma estándar normal (48,3 % en nuestra consulta y 49,2 % en el estudio multicéntrico de la OMS), a estos los clasificamos en la categoría diagnóstica de "Causa no demostrable"4,5. Esto nos indica que en ocasiones son necesarios otros elementos que permitan definir mejor la capacidad de fertilización de los espermatozoides.

En la tabla mostramos los criterios de normalidad al examinar una muestra de semen.1,3-6

En la literatura, la nomenclatura usada para describir las distintas alteraciones del espermograma no ha sido uniforme, lo cual con frecuencia confunde al lector no especializado, pues un mismo término se ha utilizado con diferentes acepciones y también, diferentes términos para describir una misma alteración. Por estos motivos la Asociación Internacional de Andrología y el Grupo de Expertos de la OMS han recomendado utilizar una clasificación descriptiva de dichas alteraciones que permita uniformidad y evite confusiones.1,4,5 Esta clasificación descriptiva la iremos analizando en esta revisión, pero a continuación mostramos un resumen.

TABLA. Valores normales de los indicadores del espermograma
Indicadores 
Valores normales
Volumen eyaculado
1,5 - 6,0 mL
pH del semen
7,2 - 8,0
Concentración espermatozoides/mL
$ 20 000 000
Conteo total de espermatozoides
$ 40 000 000
Movilidad lineal progresiva (a+b)
$ 50 %
Movilidad lineal rápida (a)
$ 25 %
Morfología normal
$ 50 %
- Criterio estricto
$ 30 %
Viabilidad
$ 50 %
Aglutinaciones
# 10 %
 

NOMENCLATURA DESCRIPTIVA DE LOS HALLAZGOS DEL ESPERMOGRAMA

- Normozoospermia: Concentración de espermatozoides $ 20 000 000/mL.

- Oligozoospermia: Concentración de espermatozoides # 20 000 000/mL.

- Astenozoospermia: Menos del 50 % de espermatozoides con progregresión lineal (movilidad a+b) o menos del 25 % con progresión rápida (movilidad a).

- Teratozoospermia: Menos del 50 % de espermatozoides con morfología normal.

- Azoospermia: Ausencia de espermatozoides en el eyaculado.

- Aspermia: Ausencia de eyaculado externo.

- Leucocitospermia:Presencia de $ 1 000 000, de leucocitos/mL.

La interpretación de las características de las distintas cualidades del semen que ofreceremos se basa fundamentalmente en nuestra experiencia, aunque también nos apoyamos en las recomendaciones de la OMS y en las experiencias de otros autores de reconocido prestigio.

CONTEO DE ESPERMATOZOIDES/mL (CONCENTRACIÓN O DENSIDAD)

Las cifras "normales" tomadas de una población general, sin tener en cuenta su fertilidad, han variado a través del tiempo; de la cifra entre 60 y 120 000 000/mL que aparece en libros de texto antiguos se ha llegado al criterio actual de normalidad (normozoospermia), que un comité de expertos de la OMS ha situado en la cifra de 20 000 000/mL o más.1 Sin embargo, en lo referente a cuáles son las cifras "fértiles" la discusión es aún mayor, como veremos más adelante.

Se ha definido como oligozoospermia a la concentración de espermatozoides menor de 20 000 000/mL,1,4,5 a su vez esta puede dividirse en 3 grados:7 a) oligozoospermia ligera: cifras entre 10 y 20 000 000/mL, b) oligozoospermia moderada: concentración entre 5 y

10 000 000/mL y c) oligozoospermia severa cuando el conteo está por debajo de 5 000 000/mL. La severidad de la oligozoospermia no nos permite conocer la causa del trastorno y en cuanto al pronóstico actualmente sólo es posible afir-mar que cifras inferiores a 5 000 000/mL (oligozoospermia severa) tienen una relación inequívoca con el grado de fertilidad del sujeto en cuestión; por encima de esa cantidad los resultados son variables pues no se ha hallado una relación constante y resulta frecuente observar embarazos con concentraciones entre 10 y 20 000 000/mL.1,2,5,7 Creemos que el límite de 10 000 000/mL expresa cambios de importancia en el epitelio germinal o en el testículo en general, pues por debajo de este límite hemos encontrado elevación de las gonadotropinas (FSH y LH) y disminución de testosterona y dihidrotestosterona en plasma, lo cual no se observa con cifras mayores.8

La azoospermia se define como la ausencia de espermatozoides en el semen e indica un daño severo del epitelio germinal (azoospermia secretora), cuyas causas más comunes son la aplasia germinal o síndrome de sólo células de Sertoli y la detención de la maduración espermática o arresto de la espermatogénesis, también puede deberse a una obstrucción total de las vías seminales (azoospermia obstructiva);1-7,9 el hallazgo de azoospermia en una muestra de semen, ya sea secretora u obstructiva, es siempre de muy mal pronóstico, según nuestra experiencia, prácticamente nunca responde al tratamiento aunque se conozca su causa precisa.10

CONTEO TOTAL DE ESPERMATOZOIDES

El conteo total de espermatozoides suele reflejar el estado de la espermatogénesis, pero también está en relación directa con el volumen eyaculado y con el período de abstinencia sexual previo.1,2,11 Se calcula con una simple operación aritmética de multiplicador la concentración de espermatozoides/mL por el volumen eyaculado. En la actualidad se considera normal cuando la cifra es de 40 000 000 de espermatozoides o más.1,5 Este indicador tiene las mismas implicaciones y limitaciones que la concentración/mL.

MOVILIDAD DE LOS ESPERMATOZOIDES

Para la correcta evaluación de la movilidad, el espermograma debe haber sido hecho en las primeras 2 h de haberse producido el eyaculado, a un mayor intervalo de tiempo desde la eyaculación se hallará un menor porcentaje de espermatozoides móviles. En años recientes se han desarrollado nuevas técnicas que permiten medir objetivamente y con medios computadorizados las características del movimiento de los espermatozoides, pero los equipos no están disponibles en muchos centros, pues son costosos. Por esta razón, la OMS recomienda un sistema simple de medir la movilidad espermática sin necesidad de equipos complejos, para esto la movilidad se divide en 4 categorías, a saber: a) movilidad progresiva rápida, b) movilidad progresiva lenta, lineal o no, c) movilidad no progresiva y d) inmovilidad (espermatozoides inmóviles).1

Se considera normal cuando el 50 % de los espermatozoides o más presentan una movilidad progresiva rápida (categoría a).1,5,6 La disminución de la movilidad se denomina astenozoospermia, puede ser un hallazgo aislado en el espermograma o acompañarse de alteraciones en la concentración y morfología normal de los espermatozoides (que es lo más común), en este último caso indica un daño global de la espermatogénesis. La disminución de la movilidad espermática tiene múltiples causas que no son posible diagnosticar por el simple análisis seminal y en la mayoría de los casos tampoco es posible establecer un pronóstico por este examen. Una excepción a lo dicho anteriormente es el hallazgo de una movilidad menor del 5 % o incluso nula por completo, asociada a densidad, morfología y viabilidad espermática normal o muy cercanas a lo normal, en este caso es muy probable se trate de un síndrome de cilias inmóviles, trastorno de causa genética que es irreversible y que por tanto hasta el presente los pacientes son definitivamente estériles; el diagnóstico de certeza se realiza por medio de la microscopia electrónica.12

Se considera que es menos probable que un hombre sea fértil si tiene menos del 40 % de espermatozoides con movimiento lineal progresivo,1,13 pero no existe una relación directa entre el porcentaje de espermatozoides móviles y la fertilidad potencial de un individuo.

En ocasiones, al analizar el semen por el microscopio, se observan espermatozoides aglutinados, estas aglutinaciones pueden ser cabeza-cabeza, cola-cola, pieza intermedia-pieza intermedia o cualquier otra combinación. La aglutinación puede ser un fenómeno normal siempre que no afecte a más del 10 % de los espermatozoides del eyaculado.6 Cifras mayores pueden deberse a trastornos inmunológicos o a infecciones.4,5,7,13 Es importante conocer que la aglutinación puede interferir la medición de la movilidad y si tenemos una muestra de semen donde se informa aglutinación y movilidad disminuida es necesario repetir el examen antes de hacer conclusiones.

VIABILIDAD DE LOS ESPERMATOZOIDES

Cuando en un espermograma se comprueba astenozoospermia es necesario medir la viabilidad o porcentaje de espermatozoides vivos; esto permite precisar si la baja movilidad se debe en realidad a que existe un gran número de espermatozoides muertos, lo que habitualmente tiene un peor pronóstico. En 1986, la OMS daba como valor normal el hallazgo de 60 % o más de espermatozoides vivos, en la segunda edición del Manual de laboratorio de la OMS para el examen del semen humano,6 se daba como valor normal 50 % o más de espermatozoides vivos, mientras que en la tercera edición de este Manual la cifra normal se considera 75 % o más.1 En nuestro laboratorio la cifra normal, basada en un estudio de hombres sanos, es de 50 %. Estas diferencias demuestran la importancia de que cada laboratorio establezca sus valores normales.

El hallazgo en un espermograma de una disminución de la movilidad espermática con un porcentaje normal de espermatozoides vivos sugiere la existencia de anomalías estructurales de la cola de los espermatozoides, cuyo diagnóstico de certeza sólo puede hacerse por microscopia electrónica; estas anomalías, entre las que se incluye el síndrome de cilias inmóviles mencionado anteriormente, tienen muy mal pronóstico.

Si la concentración y la morfología de los espermatozoides es normal y el porcentaje de espermatozoides muertos es mayor de lo normal el trastorno se ha denominado necrozoospermia. Este hallazgo se consideró muy raro, de pésimo pronóstico y de etiología desconocida. En la actualidad, la mayoría de los investigadores dudan de su existencia y lo atribuyen a defectos en la técnica de tinción, incluso en la última edición del Manual de la OMS1 no se incluye este término. En el laboratorio de nuestro Instituto nunca hemos encontrado un caso en más de 30 años de trabajo.

MORFOLOGÍA NORMAL DE LOS ESPERMATOZOIDES

El criterio de nivel normal de la morfología espermática ha variado a través del tiempo. Los estudios clásicos de la era moderna consideran como normal el hallazgo del 50 % o más de espermatozoides de morfología normal, cifra que utilizamos en nuestro laboratorio y que era la recomendada por la OMS.6 En fecha reciente se ha sugerido que cuando se utilizan criterios "estrictos" de normalidad, el límite debe ajustarse en un nivel inferior. Aunque no hay estudios clínicos que permitan hacer conclusiones definitivas, empíricamente muchos autores (incluyendo los expertos de la OMS) han recomendado tomar como valor de referencia la cifra de 30 % o más de formas normales.1 y en fecha más reciente se ha sugerido que el límite normal es 14 %.14 El uso de los criterios estrictos, descriptos por Kruger, tiene el inconveniente de que es necesaria una tinción especial que no está disponible en todos los laboratorios. El aumento de formas anormales puede existir aisladamente y se denomina teratozoospermia,1 pero con más frecuencia se asocia a alteraciones de la concentración y movilidad de los espermatozoides.

La relación de la morfología espermática con la fertilización es de difícil interpretación pues en un mismo eyaculado se presenta una gran variabilidad y en muchos espermatozoides anormales se observan múltiples defectos. No es frecuente que en un paciente dado se presente un defecto único en todos los espermatozoides o en la mayoría de ellos.14 Por estas razones, en la literatura no hay un acuerdo sobre si el resultado de la morfología debe expresarse en forma global (total de espermatozoides normales y anormales) o si es más conveniente especificar el porcentaje de ellos con anomalías de la cabeza, pieza intermedia y cola; incluso se ha sugerido que el número promedio de defectos por espermatozoide puede ser un predictor de su función.6

La teratozoospermia puede observarse en un gran número de trastornos, como el varicocele, la sepsis seminal, el estrés y la exposición a agentes externos nocivos, entre otros,2,3,7,13 por lo cual su presencia no es suficiente para establecer un diagnóstico causal. En cuanto a su valor pronóstico, también es muy difícil de establecer, aunque es necesario aclarar que en raras ocasiones se encuentran anomalías morfológicas que invariablemente den lugar a esterilidad, entre estas tenemos los espermatozoides de cabeza redonda, los de cabeza en forma de pera y los de cabeza en forma de cabeza de alfiler. Para comunicarle al paciente su mal pronóstico recomendamos que se haya comprobado que esta anomalía existe en más del 95 % de sus espermatozoides.

OTRAS CÉLULAS EN EL SEMEN

El semen eyaculado invariablemente contiene otras células además de los espermatozoides, entre ellas se incluyen células epiteliales de la uretra, células espermatogénicas inmaduras de distintos tipos y leucocitos. La concentración del total de células debe medirse y dar su resultado en porcentaje; se considera normal que el eyaculado no contenga más del 5 % de estas células.6

La presencia de células espermatogénicas inmaduras en el eyaculado es un signo de irritación del epitelio germinal y en ocasiones hemos observado este fenómeno si se producen eyaculaciones repetidas o después de un tratamiento de la oligozoospermia idiopática.2,7 Su presencia no es útil para establecer un diagnóstico causal ni para conocer el pronóstico.

Las células de mayor importancia son los leucocitos; se considera que en un eyaculado normal debe haber menos de 1 000 000/mL. La presencia de cantidades mayores de leucocitos se denomina leucocitospermia y no siempre se debe a procesos infecciosos, pero la ausencia de ellos tampoco nos asegura que no exista una sepsis de las vías seminales.1 No obstante, aunque la leucocitospermia per se no asegura el diagnóstico de infección sí se considera un signo de sospecha, que en asociación con otros signos seminales y clínicos confirman dicho diagnóstico. Estos signos y síntomas son los siguientes: leucocitospermia repetida, dolor al eyacular, antecedentes de infección genitourinaria o de enfermedades de transmisión sexual, examen anormal de la próstata, epidídimos y vesículas seminales, análisis anormal del líquido prostático, alteraciones de las características físicas o bioquímicas del plasma seminal y análisis bacteriológico anormal. Seguimos los criterios de la OMS4,5 en cuanto a la combinación de 2 o más de estos signos para establecer el diagnóstico de sepsis de las vías seminales. La importancia de este diagnóstico radica en la posibilidad de su tratamiento inmediato con antibióticos específicos para así evitar secuelas a largo plazo.

Nosotros no hemos encontrado relación entre infecciones subclínicas (por gonococo u otros microorganismos) y alteraciones del espermograma antes ni después del tratamiento específico;15-18 tampoco hemos hallado diferencias entre pacientes infértiles con infecciones seminales subclínicas y sin ellas.16-18 Otros autores han obtenido resultados si-milares,5,14 por lo cual está en duda que la infección seminal tenga un efecto deletereo inmediato sobre la fertilidad, esto no significa que no deba ponerse tratamiento inmediato al paciente.

CARACTERÍSTICAS FÍSICAS DEL SEMEN

Las características físicas del semen, como son su apariencia, viscosidad o consistencia, volumen y pH tienen valor sobre todo cuando se analizan en conjunto con los otros indicadores.

APARIENCIA

El semen normal recién eyaculado tiene una apariencia homogénea y gris-opalescente a la inspección simple. Si la apariencia es anormal, el laboratorio debe consignar qué tipo de anormalidad existe. En ocasiones, el semen puede aparecer menos opaco si la concentración de espermatozoides es muy baja, otras veces es de color carmelita, pardo o marrón si contiene hematies. En los pacientes con esta última alteración, conocida con el nombre de hemospermia o hematospermia, es necesaria una valoración cuidadosa por un urólogo.

CONSISTENCIA O VISCOSIDAD

No se conoce la causa por la cual en algunos pacientes se observa una consistencia aumentada o la presencia de bridas mucosas, aunque algunos autores han sugerido que podría ser un signo de infección.1,2,6,13

La importancia de este hallazgo es que el médico debe conocer que esta alteración puede interferir la medición de otros indicadores como la concentración y la movilidad de los espermatozoides; por tanto, cuando se informa esto y hay alteraciones de esos indicadores es necesario repetir el espermograma antes de dar conclusiones al paciente.

VOLUMEN EYACULADO

Los criterios de normalidad en relación con el volumen de semen eyaculado también ha sufrido variaciones. En nuestro laboratorio consideramos como normal el volumen entre 1,5 y 6 mL, mientras que en la última edición del Manual de la OMS6 se considera normal 2 mL o más; según este último criterio nunca podría hablarse de un volumen aumentado. Nosotros seguimos aceptando como límites normales las primeras cifras, o sea entre 1,5 mL y 6 mL, por razones que expondremos a continuación.

El volumen puede hallarse disminuido (< 1,5 mL) en los pacientes con obstrucciones totales o parciales de las vías seminales.2,5,7,13 En el síndrome de ausencia funcional de los conductos eyaculadores2 se halla un volumen muy disminuido, habitualmente menos de 1 mL, acompañado de otras alteraciones del eyaculado que analizaremos más adelante. Otros trastornos que pueden dar lugar a un volumen disminuido son el síndrome de Klinefelter y el hipogonadismo hipogonadotrópico,2,5,7,13,19 por la baja estimulación androgénica de las vesículas seminales.

La ausencia total de eyaculado, que se denomina aspermia, se observa con más frecuencia en pacientes con eyaculación retrógrada o con hipogonadismo severo.5,7

Algunos autores han sugerido que un volumen seminal aumentado (> 6 mL) puede ser un signo de infección de las vías seminales y, en particular, de las vesículas seminales. Nosotros no hemos encontrado ninguna relación entre el volumen seminal y la presencia de infecciones, pero sí hemos observado que cuando un paciente tiene un volumen aumentado con gran frecuencia se asocian alteraciones de otros indicadores seminales.20,21

pH DEL SEMEN

El pH del semen varía normalmente en un rango muy estrecho (7,2 - 8,0), pocos son los trastornos capaces de alterarlo.1 Es importante asegurarse que el laboratorio esté usando el papel de pH adecuado pues de otra manera las lecturas pueden ser falsas; el mejor es el papel con rango 6,4 - 8,0, que es el que más se ajusta al pH del semen, pero en su defecto puede usarse el de rango 6,1 - 10,0. Nosotros hemos visto estudios de otros laboratorios donde se ha informado un valor de 10,0 y hasta 11,0, lo que desde el punto de vista biológico es totalmente imposible.

Se ha sugerido que un pH elevado (> 8) puede considerarse un signo de infección seminal si se asocia a otros síntomas y signos de sospecha,1,5 mientras que un pH disminuido (< 7,2) se observa cuando existe un déficit de la función de las vesículas seminales, en especial en pacientes con el síndrome de ausencia funcional de los conductos eyaculadores.2

ANÁLISIS BIOQUÍMICO DEL PLASMA SEMINAL

Aunque el análisis bioquímico del plasma seminal no forma parte del espermograma tradicional, en la actualidad, en muchos laboratorios se están realizando mediciones de varios marcadores de la función de las glándulas sexuales accesorias.

PRINCIPALES MARCADORES SEMINALES DE LA FUNCIÓN DE LAS GLÁNDULAS SEXUALES ACCESORIAS

Glándulas accesorias Marcadores
Epidídimos Alfaglucosidasa
Carnitina libre  
Glicerilfosforilcolina  
Vesículas seminales Fructosa
Prostaglandinas  
Próstata Ácido cítrico
Fosfatasa ácida  
Cinc (Zn)  
El análisis bioquímico está indicado especialmente cuando el volumen eyaculado se encuentra por debajo de lo normal (< 1,5 mL), cuando existe una rápida disminución de la movilidad de los espermatozoides o cuando se quiere investigar el efecto de medicamentos, tóxicos u otros factores sobre la función de las glándulas sexuales accesorias. Estas mediciones también deben indicarse en todos los pacientes azoospérmicos.1-7,22,23

En general, la disminución de la función secretoria de dichas glándulas se refleja en una disminución en el plasma seminal del marcador específico. Un inconveniente de estas determinaciones es que en ocasiones hay trastornos, por ejemplo infecciones, que causan disminución de la función secretoria de una glándula, pero la cantidad total del marcador todavía se mantiene en el rango "normal"; también puede ocurrir que la infección cause un daño irreversible del epitelio secretor y que entonces, incluso después de curada ésta con tratamiento, el valor del marcador se mantenga por debajo del rango normal.1

Además de las infecciones seminales, que son la causa más común, otros trastornos que pueden afectar la capacidad secretora de las glándulas sexuales accesorias son las inflamaciones (de cualquier causa), así como las obstrucciones totales o parciales de las vías seminales, generalmente secuelas de infecciones o inflamaciones. Aunque, teóricamente, los tumores de la región y las anomalías congénitas de las glándulas accesorias también pueden provocar disminución de su función, en la práctica clínica diaria estos trastornos son muy raros.

SÍNDROME DE AUSENCIA FUNCIONAL DEL LOS CONDUCTOS EYACULADORES

Este síndrome seminal que fue descrito en 1972,2 no se puede considerar raro en modo alguno, pues se ha hallado hasta en el 14,8 %, aproximadamente, de los pacientes azoospérmicos.2,13 El diagnóstico se basa en la alteración de varios tipos de indicadores del semen; se caracteriza por azoospermia, volumen eyaculado disminuido (generalmente < 1 mL), pH ácido (< 7,0), marcadores de la función de las vesículas seminales muy disminuidos (en especial la fructosa), y marcadores de la función prostática elevados (en especial la fosfatasa ácida y el ácido cítrico).2,5,7,13,24,25 En aquellos laboratorios en que no sea posible la determinación cuantitativa de los distintos marcadores de la función de las glándulas sexuales accesorias, al menos podrían valerse de la determinación cualitativa de fructosa, que es un método muy sencillo, de fácil realización y que en estos casos el resultado es negativo.2,13

Es muy importante el diagnóstico de este síndrome, pues su tratamiento sólo es posible en centros muy especializados que cuenten con métodos sofisticados, ninguno de ellos disponible en nuestro medio. Las causas más frecuentes son la agenesia de los vasos deferentes y vesículas seminales y la obstrucción, congénita o adquirida, de los conductos eyaculadores. Recientemente hemos descrito 2 hermanos con agenesia de los vasos deferentes,26 que constituyen el segundo informe en la literatura de la presentación familiar de este trastorno.

Subject headings: SEMEN/cytology; SEMEN/physiology; SPERMATOZOA/physiology; SPERMATOZOA/abnormalities; INFERTILITY, MALE/diagnosis; INFERTILITY, MALE/pathology; SPERM MOTILITY; SPERM COUNT.

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Recibido: 10 de junio de 1997. Aprobado: 6 de noviembre de 1997.

Dr. Rubén S. Padrón Durán. Instituto Nacional de Endocrinología, Departamento de Reproducción Humana, Zapata y C, El Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba. CP 10400.

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