Formato
.PDF
Revisión Bibliográfica
Instituto Nacional de Endocrinología
Enfermedad Muscular Cardíaca Diabética
Dra. María E. Batista Álvarez1 y Dr. Manuel
E. Licea Puig2
-
Especialista de I Grado en Endocrinología. Instituo Nacional de
Endocrinología.
-
Especialista de II Grado en Endocrinología. Profesor Auxiliar. Investigador
Titular.
Resumen
El objetivo de este trabajo fue actualizar los criterios clínicos
y diagnósticos relacionados con la enfermedad muscular cardíaca
diabética. Se hizo una revisión de la literatura sobre la
diabetes mellitus síndrome con repercusión multisistémica,
que se acompaña de complicaciones al nivel de múltiples órganos,
el corazón es uno de los órganos diana y la enfermedad cardiovascular,
una de las complicaciones más frecuentes, constituye una causa importante
de morbilidad y de mortalidad en estos pacientes. Se ha demostrado que
el daño cardíaco del paciente diabético es multifactorial
y sus causas principales: un daño macrovascular, microvascular,
intersticial, neuropático y un trastorno disfuncional metabólico;
cualquiera de estas causas o su combinación llevan a alteraciones
de la función, cuyo desenlace puede ser un fallo cardíaco
congestivo. Se acepta que la enfermedad muscular cardíaca diabética
es una complicación de la diabetes mellitus. Se comprobó
que se necesitan estudios encaminados a demostrar la efectividad de una
estrategia terapéutica para prevenir y tratar la disfunción
ventricular en el paciente diabético, lo cual es importante pues
evitaría complicaciones muchas veces fatales. Se ha sugerido que
el empleo de los Inhibidores de la enzimas conversora de angiotensina son
efectivos en los pacientes afectos de enfermedad muscular cardíaca
diabética.
Descriptores DeCS: DIABETES MELLITUS/complicaciones; DISFUNCION
VENTRICULAR/etiología; DISFUNCION VENTRICULAR/terapia.
La enfermedad cardíaca es causa frecuente de morbilidad y mortalidad
en el paciente diabético1,2 y la enfermedad arterial coronaria,
la complicación cardíaca más frecuente de la diabetes
mellitus, representa el 50 % de las muertes en los diabéticos no
insulinodependientes (tipo 2) y el 25 % en los diabéticos insulinodependientes
(tipo 1).3 Se ha demostrado, en las 2 últimas décadas, que
los diabéticos normotensos y sin enfermedad arterial coronaria presentan
con frecuencia disfunción ventricular izquierda. Estas observaciones
han hecho postular la posible existencia de una nueva entidad, la miocardiopatía
diabética o enfermedad muscular cardíada diabética4
la que justifica la mayor incidencia de fallo cardíaco congestivo
en estos pacientes.2 Esta condición se torna aún más
severa en aquellos casos donde se asocia con miocardiopatía hipertensiva
o isquémica.5,6
La denervación neuropática autonómica del corazón
diabético es usualmente parcial, aunque afecta predominantemente
el sistema parasimpático. Esta afectación pudiera desempeñar
una función patogénica en la disfunción miocárdica.
La presencia de la denervación cardíaca se ha asociado a
muerte súbita en el paciente diabético.7 La diabetes mellitus
es responsable también de la aparición de trastornos de la
conducción y del ritmo cardíaco sin insuficiencia coronaria
demostrable.8,9
El objetivo de este trabajo es hacer una revisión y actualización
sobre la enfermedad muscular cardíaca diabética en diabéticos
tipo 1, incluyendo nuestra experiencia.
Antecedentes históricos
El primer estudio postmortem del corazón diabético
fue realizado por Root10 en 1928, quien no halló diferencias
en las lesiones histológicas de las arterias coronarias cuando comparó
a los diabéticos con controles no diabéticos, concluyó
que la enfermedad cardíaca en los pacientes diabéticos estaba
relacionada con la arteriosclerosis acelerada.
Lundbaek,11 en 1954, notó que en un mismo paciente diabético
se presentaban: retinopatía, nefropatía, enfermedad cardíaca
y enfermedad vascular periférica y sugirió que estas lesiones
vasculares podrían constituir el síndrome de angiopatía
diabética. El mismo autor, en estudio postmortem encontró
que los cambios histológicos en los vasos intramurales pequeños
del corazón eran similares a los observados en otros tejidos de
pacientes con diabetes de larga duración y propuso el término
cardiopatía diabética para describir la enfermedad cardíaca
o disfunción cardíaca en pacientes con diabetes mellitus,
consideró que ésta podía ser causada por una combinación
de enfermedad arterial de los grandes vasos coronarios, neuropatía
autonómica diabética y enfermedad de las arterias y arteriolas
coronarias pequeñas distales.12
La existencia de miocardiopatía diabética fue planteada
por primera vez por Rubler y otros13 en 1972, y el término
fue introducido por Hamby y otros14 en 1974, después de estudiar
73 pacientes con enfermedad miocárdica primaria idiopática
y constatar que de ellos 16 eran diabéticos, además comprobaron
en el examen postmortem de 3 pacientes diabéticos, ausencia
de aterosclerosis coronaria con lesiones no ateroscleróticas presentes
en los pequeños vasos intramurales. Los resultados de los estudios
de Framingham ofrecen evidencias posteriores que apoyan la existencia de
una enfermedad cardíaca específica de la diabetes, en ellos
se comprobó un aumento de la frecuencia de fallo cardíaco
congestivo en diabéticos en ausencia de enfermedad arterial coronaria.1,2
La denominación de miocardiopatía diabética fue
revisada por el Comité de Expertos de Miocardiopatías de
la Organización Mundial de la Salud, quienes decidieron recomendar
el uso del término "enfermedad muscular cardíaca diabética"
en lugar de "miocardiopatía diabética" por ajustarse mejor
a las definiciones nosológicas.15
Epidemiología
La epidemiología de la enfermedad cardiovascular en la población
americana en general se investigó mediante el estudio de Framingham
iniciado en 1949, donde se evidenció, durante 18 años de
seguimiento, que los diabéticos incluidos en el estudio tuvieron
una morbilidad y una mortalidad aumentadas para todas las causas cardiovasculares.1
El riesgo relativo para desarrollar fallo cardíaco fue 2,4 veces
mayor en el hombre diabético y 5,1 veces mayor en la mujer diabética
al compararlos con sujetos no diabéticos (en edades comprendidas
entre 45 y 74 años); cuando excluyeron a los pacientes con enfermedad
cardíaca coronaria o reumática el riesgo aumentó,
fue 3,8 veces mayor en los hombres y 5,5 veces mayor en las mujeres afectados
por diabetes mellitus y en particular, se observó un riesgo aumentado
de desarrollo de fallo cardíaco en pacientes tratados con insulina.16
El estudio postmortem de 15 pacientes que formaron parte de la investigación
y que murieron por fallo cardíaco congestivo identificó a
7 con enfermedad arterial coronaria severa la cual no fue evidenciada antes
de la muerte ni por la clínica ni por electrocardiograma de reposo,
de estos 7 pacientes, 5 tenían diabetes mellitus,17 por tanto, es
posible que la enfermedad arterial coronaria silente que es 2 a 3 veces
más frecuente entre los pacientes diabéticos18 pueda explicar
algunos de los resultados del estudio de Framinghan. Se ha demostrado la
existencia de cambios histológicos en el corazón de pacientes
diabéticos jóvenes asintomáticos que tienen anomalías
funcionales cardíacas sin enfermedad coronaria ni hipertensión
arterial.19 Estudios epidemiológicos recientes consideran que la
diabetes mellitus se asocia con un riesgo elevado de ocurrencia de fallo
cardíaco congestivo,2 también se señala a la diabetes
mellitus como uno de los factores asociados a una mayor mortalidad e incidencia
de ingresos hospitalarios por insuficiencia cardíaca congestiva.20
Todas estas evidencias epidemiológicas han motivado el interés
de los investigadores en relación con este tema, quienes han realizado
estudios no invasivos e invasivos, con la finalidad de describir las alteraciones
en el corazón del paciente diabético no atribuibles a enfermedad
arterial coronaria y, por tanto, poner en evidencia la existencia de una
enfermedad del músculo cardíaco específica de la diabetes.
Enfermedad muscular cardíaca diabética
El fallo cardíaco congestivo ocurre con mayor frecuencia en el paciente
diabético que en el no diabético,2 a pesar de que la extensión
de la enfermedad arterial coronaria es similar como se ha comprobado en
diferentes estudios.10,11
El papel exacto en la morbilidad y la mortalidad de la enfermedad muscular
cardíaca diabética permanece desconocido, aunque se postula
que puede ser un factor importante que contribuya a la patogénesis
del fallo cardíaco que se presenta en forma de episodios agudos,
como el que ocurre como complicación de un infarto agudo del miocardio
así como también contribuye al desarrollo lento, crónico
de un fallo de bomba.3
La enfermedad muscular cardíaca diabética ocurre en ambos
tipos de diabetes y esta observación sugiere que la hiperglicemia
y los cambios metabólicos asociados probablemente influyan en la
patogenia de esta enfermedad. Ni los estudios experimentales ni los clínicos
han identificado un factor único responsable de las anormalidades
descritas en los diferentes estadios de la enfermedad muscular cardíaca
diabética.
La miocardiopatía diabética comprende 5 elementos:21
-
Macroangiopatía diabética: cambios bioquímicos y estructurales
en la lámina media de las arterias coronarias extramurales.
-
Microangiopatía diabética: cambios histológicos en
la pared de capilares y arteriolas intramurales pequeñas junto con
la detección de microaneurismas y engrosamiento de la membrana basal
capilar.
-
Cambios intersticiales en el miocardio con acumulación de tejido
conectivo y glicoproteínas.
-
Presencia de neuropatía autonómica cardíaca.
-
Disfunción de las células miocárdicas por desajustes
metabólicos.
En las fases tempranas de la enfermedad muscular cardíaca diabética,
las anormalidades metabólicas pueden predominar, pero en etapas
más avanzadas se observan cambios irreversibles en el miocardio
como: anormalidades estructurales permanentes del colágeno por la
glicosilación, el aumento de la fibrosis miocárdica, el compromiso
de la musculatura intramural y la existencia de neuropatía autonómica.22
Estadios de la miocardiopatía diabética
Algunos autores sugieren que el desarrollo de la enfermedad muscular cardíaca
diabética pasa por las siguientes fases o estadios:23
-
Estadio I: contractilidad miocárdica aumentada.
-
Estadio II: función diastólica y sistólica intactas.
-
Estadio III: función sistólica intacta con disfunción
diastólica.
-
Estadio IV: disfunción sistólica y diastólica.
Bases celulares de la disfunción miocárdica en la diabetes
mellitus
La disfunción miocárdica en la diabetes mellitus parece tener
muchas explicaciones al nivel celular. Es probable que la ausencia de insulina
y la combustión lipídica obligada con acumulación
de metabolitos de la oxidación de ácidos grasos tenga consecuencias
sobre el transporte de calcio celular en el proceso de acoplamiento electromecánico.24
Acoplamiento electromecánico
La función principal de la célula miocárdica es la
contracción, dependiente de la presencia de calcio extracelular,
la fuerza de contracción está relacionada con la cantidad
de estos iones que atraviesan los canales celulares para ellos en el sarcolema,
en cada sístole. Sólo una parte pequeña de este ion
proviene del exterior de la célula; la mayor parte es liberada de
los depósitos intracelulares (retículo sarcoplásmico).
Algunos canales de calcio son abiertos por cambios en el potencial de membrana
y otros se abren por fosforilación debida a la activación
de la vía b receptor-adenilciclasa-AMPc-proteinquinasa. El calcio
libre intracelular se une a la troponina C (una proteína unida a
la actina) y esta unión lleva a la contracción, interactuando
actina y miosina. La energía para este proceso es proporcionada
por el ATP, se activa la miosin ATPasa y la relajación en la célula
miocárdica se inicia por un proceso activo que requiere energía
para el transporte de estos iones hacia el retículo sarcoplásmico
y fuera de la célula. La fosforilación de proteínas
mediada por AMPc no sólo estimula la fuerza y la velocidad de contracción
por apertura de canales de calcio sino también la velocidad de relajación
por modulación de la afinidad entre la troponina C y el calcio y
por estimulación de la captación de este último en
el retículo sarcoplásmico.21
Se han realizado experimentos para estudiar el ingreso de calcio durante
estimulación de b receptores con isoproterenol en ratas en las que
se indujo diabetes con estreptozotocina y se ha evidenciado que el ingreso
de calcio en las células miocárdicas es un proceso inducido
por b receptores, que en corazones diabéticos de corto tiempo de
evolución se presenta una disminución del ingreso de calcio
mediado por b receptor, la administración de insulina in vivo
puede revertir este fenómeno.24
Se realizó un estudio para medir la producción in vivo
de AMPc en corazones, 60 min después de la inyección subcutánea
de isoproterenol y se observó un aumento significativo de AMPc en
los animales controles, mientras que en los diabéticos no hubo este
aumento, lo cual sugiere que estas observaciones son el resultado de un
proceso de acoplamiento anormal del receptor a la adenilciclasa en los
corazones de ratas con diabetes experimental. Este bloqueo en la producción
intracelular de AMPc podría llevar a la no apertura de los canales
de calcio y así contribuir a la disminución descrita de la
permeabilidad al calcio del sarcolema en la diabetes experimental.21 En
relación con la estimación del número y la afinidad
de receptores b, no se ha demostrado diferencias entre la membrana de células
miocárdicas de animales controles al compararlos con animales diabéticos
de corto tiempo de evolución.24
Al final de la contracción, cuando el calcio citosólico
debe ser aclarado para disminuir su concentración libre, se presentan
defectos en el transporte de calcio en vesículas aisladas del retículo
sarcoplásmico en ratas, lo cual influye en la disminución
de la velocidad de relajación del corazón diabético.
Un defecto en la fosforilación de la proteína transportadora
de calcio en el retículo sarcoplásmico por una respuesta
intracelular disminuida al AMPc podría ser la explicación.25
Se han descrito cambios en la composición de los fosfolípidos
de estas membranas que alteran su patrón normal, y en la composición
de los fosfolípidos y del contenido de ácido siálico
de la membrana celular.21
Resumiendo, en el corazón diabético, los estudios experimentales
al nivel celular señalan las alteraciones siguientes:
-
del acoplamiento receptor b-adenil ciclasa.
-
del ingreso de calcio estimulado por receptor.
-
del ingreso de calcio por la vía de los canales de calcio.
-
en la composición del sarcolema.
-
en el reingreso de calcio al retículo sarcoplásmico.
Otras alteraciones:
-
Cambios en el patrón de isoenzimas de la miosina.21
-
Disminución de la corriente de potasio.26
-
Compromiso de la captación miocárdica de lactato y aminoácidos.25
-
Disminución de la utilización de glucosa para la producción
de energía.27
-
Aumento del uso de los cuerpos cetónicos para la producción
de energía.27
-
Alteración del metabolismo de los ácidos grasos.25
-
Anormalidad estructural del colágeno.28
Estos hallazgos, ya sea de forma separada o en combinación, pueden
explicar el patrón de contracción anormal y relajación
del corazón diabético. El tratamiento con insulina normaliza
estas alteraciones24 lo cual sugiere que el control metabólico estricto
es beneficioso también para el corazón diabético.
ESTUDIOS NO INVASIVOS DE LA FUNCIÓN CARDÍACA EN DIABÉTICOS
Electrocardiografía
Algunos estudios han evidenciado cambios no específicos en el electrocardiograma
realizado en reposo a pacientes diabéticos comparados con el de
sujetos controles, pero sin excluir la enfermedad arterial coronaria con
otros procederes. Estos cambios son los siguientes:29 aumento en la duración
de la onda P, cambios en el eje QRS, inversión de la onda T y prolongación
de la duración del intervalo QT.
Karlefors30 encontró en su estudio que los electrocardiogramas
de reposo eran normales, pero en el 40 % de los pacientes con diabetes
mellitus tipo 1 comprobó anormalidades de la onda T y del segmento
ST después del ejercicio, especialmente en aquéllos con retinopatía;
cuando los mismos pacientes fueron estudiados 9 años más
tarde, la prevalencia de alteraciones del segmento ST fue mayor.31
Intervalos de tiempo sistólico
Es un método simple para medir función ventricular que utiliza
simultáneamente electrocardiografía, fonocardiografía
y trazado externo del pulso arterial carotídeo. Estudios realizados
en diabéticos tipos 1 y 2 que utilizan esta prueba no invasiva,
comunican las alteraciones siguientes:32,33 acortamiento del tiempo de
eyección del VI (LVET), prolongación del período preeyección
(PPE) y aumento de la razón PEP/LVET.
Estas alteraciones pudieran ser explicadas por: aumento ligero en la
presión sanguínea, enfermedad cardíaca coronaria asintomática
y enfermedad cardíaca no coronaria.
Ecocardiografía
Esta técnica a veces se ha combinado con la medición de los
intervalos de tiempo sistólico para estudiar la función ventricular.
Permite determinar parámetros morfológicos y funcionales
cardíacos así como alteraciones segmentarias de la motilidad
de la pared miocárdica. A continuación describimos algunas
alteraciones encontradas por los investigadores que han utilizado este
proceder para estudiar el corazón diabético.
Alteraciones de parámetros morfológicos
Se ha evidenciado un mayor grosor de la pared ventricular posterior y del
septum intreventricular en pacientes diabéticos tipos 1 y
2,34 en algunos casos asociados estos cambios a hipertensión arterial
(HTA).35 Algunos investigadores señalan a estas alteraciones como
manifestaciones iniciales que sugieren enfermedad muscular cardíaca
diabética junto con las alteraciones de la función diastólica.36
Algunos estudios han encontrado dimensiones y volúmenes ventriculares
normales,37 otros, una discreta dilatación ventricular izquierda
38 así como una reducción en los volúmenes y dimensiones
del ventrículo izquierdo sobre todo en pacientes con complicaciones
diabéticas.39
Se ha observado correlación significativa entre el aumento de
la presión sanguínea sistólica y los niveles elevados
de insulinemia obtenidos después de un estímulo con glucosa
y la masa ventricular izquierda en pacientes con diabetes mellitus tipo
2 de diagnóstico reciente.40
Estudios ecocardiográficos realizados en niños de madres
diabéticas los cuales, como es conocido, son hiperinsulinémicos
intraútero, han evidenciado una hipertrofia ventricular izquierda,
la cual se revierte en los 6 meses posteriores al nacimiento.41 Esto sugiere
que las altas concentraciones de insulina podrían contribuir, en
parte, al desarrollo de hipertrofia ventricular izquierda.
Alteraciones de la función sistólica
Las medidas ecocardiográficas de función ventricular sistólica
(acortamiento fraccionario, velocidad de acortamiento circunferencial y
fracción de eyección) han resultado normales en numerosos
estudios, tanto en diabéticos tipo 1 como en el 2, asintomáticos.42
Por otra parte, se ha demostrado disminución de la función
sistólica en diabéticos con complicaciones avanzadas.43 Otros
autores han hallado aumento de la función ventricular sistólica
en diabéticos tipo 1 con evidencia de enfermedad microvascular,44
lo cual también se evidenció en diabéticos tipo 1
con mal control metabólico, en estos últimos se normalizó
la función sistólica al mejorar el control.45 El mecanismo
subyacente para explicar la hipercontractilidad miocárdica ventricular
no está precisado, pero puede ser en respuesta al aumento del tono
simpático que se asocia con la hiperglicemia.46 Así, la coexistencia
de complicaciones y pobre control metabólico puede tener efectos
opuestos en los resultados de las mediciones ecocardiográficas de
función sistólica.
Alteraciones de la función diastólica
Las anormalidades del llenado diastólico constituyen un signo temprano
de disfunción ventricular izquierda y pueden preceder a las anormalidades
de la función sistólica.23,43 A menudo aparecen síntomas
de insuficiencia cardíaca congestiva en sujetos con función
ventricular sistólica normal, los que pueden ser explicados por
anormalidades del llenado diastólico ventricular,45 esto último
ha sido extensamente estudiado en sujetos diabéticos asintomáticos
con métodos no invasivos: ecocardiograma modo M, ventriculografía
con radionúclidos y ecocardiograma Doppler.
En estudios que utilizan ecocardiograma modo M47-49 se han encontrado
las siguientes alteraciones de la función diastólica: Prolongación
del tiempo de relajación isovolumétrica y prolongación
del período de llenado rápido.
El estudio de las características de la velocidad del flujo sanguíneo
de la mitral en el diástole mostrado gráficamente en el ecocardiograma
Doppler pulsado, ha permitido a los cardiólogos, en los últimos
años, definir la función diastólica del ventrículo
izquierdo por ser ésta la que se altera más precozmente en
caso de fallo ventricular.
El llenado diastólico del ventrículo izquierdo es un fenómeno
complejo que no es un resultado directo de las propiedades activas y pasivas
del VI (relajación y compliance) sino que está significativamente
influenciado por los siguientes factores: frecuencia cardíaca,precarga,
poscarga y nivel de presión de la artícula izquierda.50
En los estudios que utilizan ecocardiograma con Doppler36-38,43,46,51
se pueden observar de forma general, las alteraciones siguientes en pacientes
diabéticos.
Alteraciones que sugieren relajación anormal
Si existe una distensibilidad ventricular normal, la relajación
tardía se manifiesta por una disminución del llenado temprano
(pico E) con aumento compensatorio del llenado diastólico durante
la sístole auricular (pico A).
-
Tiempo de relajación isovolumétrica del ventrículo
izquierdo prolongado.
-
Tiempo de desaceleración prolongado.
-
Alteraciones que sugieren adaptación anormal.
-
La mayor rigidez del ventrículo izquierdo puede disminuir la velocidad
y la proporción de llenado diastólico por la sístole
auricular (pico A y área A).
-
Patrón mixto o de pseudonormalización.
-
Detección de alteraciones que sugieren tanto relajación como
adaptaciones anormales.
Estudios recientes confirman la ocurrencia frecuente de anormalidades diastólicas
en pacienters diadéticos tipo 152,53 las cuales están presentes
en pacientes con función sistólica normal. Esto sugiere que
anormalidades más tempranamente detectables de la función
pueden ser identificadas examinando función diastólica.
En un estudio transversal realizado por nosotros en 49 diabéticos
tipo 1 con 10 ó más años de evolución, con
edades entre los 17 y 40 años, para conocer la frecuencia de disfunción
ventricular izquierda subclínica y factores asociados a la misma,
se excluyeron los pacientes que presentaban valvulopatía, cardiopatía
isquémica, HTA y otras enfermedades que provocan miocardiopatía.
Para el diagnóstico de disfunción ventricular se empleó
un ecocardiograma modo M, bidimensional con Doppler pulsado y se adoptaron
los criterios propuestos por la Sociedad Americana de Ecocardiografía.
Comprobamos disfunción ventricular izquierda en 13 de los 49 pacientes
(26,5 %). En el 16,3% hubo disfunción ventricular diastólica
aislada, en el 8,2% se sumó a la disfunción ventricular diastólica,
asinergia ventricular y en el 2 % observamos la asociación de disfunción
ventricular sistólica, (tabla 1). Del total de pacientes con nefropatía,
el 38,7% tenía disfunción ventricular izquierda, mientras
que de los que no la tenían, sólo el 5,6 % presentó
tal disfunción (p=0,028) (tabla 2). El índice de masa corporal
(IMC) fue de 22,22 ± 1,80 (media ± DE) en los diabéticos
con disfunción ventricular izquierda y de 21,02± 2,00 en
los que no la tenían, con una diferencia estadísticamente
significativa (p=0,019) (tabla 3). Los valores de glicemia, HbA1c y de
creatinina sérica no presentaron diferencias significativas entre
los que tenían o no disfunción ventricular izquierda. Los
niveles de excreción urinaria de albúmina fueron significativamente
mayores en los diabéticos con esa disfunción al compararlos
con los que no la tenían (mediana 100,00 vs 29,75 respectivamente;
p=0,0009) (tabla 4). No encontramos diferencias significativas al evaluar
el control metábolico y el comportamiento de las variables ecocardiográficas
estructurales del ventrículo izquierdo en los pacientes con disfunción
ventricular izquierda y sin ella (tabla 5). El análisis de regresión
logística demostró que un tiempo de evolución de la
diabetes ? 20 años se asocia a un incremento de 2,77 veces del riesgo
de presentar disfunción ventricular izquierda (p=0,038) (tabla 6).
Este estudio nos permitió concluir que esta complicación
es frecuente en el diabético tipo 1 de larga evolución y
que la disfunción diastólica constituye una de sus primeras
manifestaciones ecocardiográficas. También comprobamos que
la evolución de la diabetes ? 20 años, la nefropatía
y el grosor de la pared posterior del ventrículo izquierdo constituyen
sus factores de riesgo más importantes en la diabetes.54
Tabla 1. Hallazgos ecocardiográficos en un grupo de pacientes
diabéticos tipo 1
| |
Diabéticos tipo 1
|
| Alteraciones ecocardiográficas |
(n=49)
|
n %
|
| Disfunción ventricular |
13
|
26,5
|
| . diastólica |
8
|
16,3
|
| . diastólica y asinergia |
4
|
8,2
|
| . diastólica y sistólica |
1
|
2,0
|
| Sin disfunción ventricular |
36
|
73,5
|
| Alteraciones estructurales |
8
|
16,3
|
Tabla 2. Comportamiento de las variables clínicas cualitativas
en diabéticos tipo 1 con disfunción ventricular o sin ella
| Variables clínicas |
Con disfunción ventricular (n=13)
|
Sin disfunción ventricular (n=36)
|
Total (n=49)
|
|
| |
n
|
%
|
n
|
%
|
n
|
%
|
p
|
| Sexo |
|
|
|
|
|
|
|
| F |
7
|
25,9
|
20
|
74,1
|
27
|
55,1
|
1,000
|
| M |
6
|
27,3
|
16
|
72,7
|
22
|
44,9
|
|
| Hábito de fumar |
| Sí |
6
|
23,1
|
20
|
76,9
|
26
|
53,1
|
0,796
|
| No |
7
|
30,4
|
16
|
69,6
|
23
|
46,9
|
|
| Retinopatía |
|
|
|
|
|
|
|
| Sí |
8
|
24,2
|
25
|
75,8
|
33
|
67,3
|
0,860
|
| No |
5
|
31,3
|
11
|
68,8
|
16
|
32,7
|
|
| Nefropatía |
| Sí |
12
|
38,7
|
19
|
61,3
|
31
|
63,3
|
0,028
|
| No |
1
|
5,6
|
17
|
94,4
|
18
|
36,7
|
|
| Neuropatía Periférica |
| Sí |
7
|
28,0
|
18
|
72,0
|
25
|
51,0
|
1,000
|
| No |
6
|
25,0
|
18
|
75,0
|
24
|
49,0
|
|
Tabla 3. Comportamiento de las variables clínicas y cuantitativas
en diabéticos tipo 1 con disfunción ventricular o sin ella
| Variables clínicas |
Con disfunción ventricular (n=13)
|
Sin disfunción ventricular (n=36)
|
Total (n=49)
|
|
| |
media
|
DE
|
media
|
DE
|
media
|
DE
|
p
|
| Edad (años) |
32,2
|
7,7
|
32,1
|
6,2
|
32,1
|
6,5
|
0,776
|
| Inicio de la DM (años) |
14,8
|
8,9
|
16,3
|
7,2
|
15,9
|
7,6
|
0,474
|
| Evolución DM (años) |
17,4
|
6,8
|
15,8
|
4,8
|
16,2
|
5,4
|
0,593
|
| Insulina (U/Kg/d) |
0,76
|
0,24
|
0,86
|
0,32
|
0,84
|
0,30
|
0,511
|
| IMC(peso kg/talla/ |
22,22
|
1,80
|
21,02
|
2,00
|
21,3
|
4 2,0
|
1 0,019
|
| TAS (mmHg) |
115,4
|
8,8
|
112,2
|
12,0
|
113,1
|
11,2
|
0,400
|
| TAD (mmHg) |
74,6
|
7,8
|
73,9
|
8,0
|
74,1
|
7,9
|
0,799
|
| FC (lat/min) |
85,3
|
9,5
|
80,6
|
7,8
|
81,9
|
8,4
|
0,193
|
Tabla 4. Comportamiento de las variables bioquímicas
en diabéticos tipo 1 con disfunción ventricular o sin ella
| Variables clínicas |
Con disfunción ventricular (n=13)
|
Sin disfunción ventricular (n=36)
|
Total (n=49)
|
|
| |
media
|
DE
|
media
|
DE
|
Media
|
DE
|
p
|
| Glicemia (mmol/L) |
10,48
|
4,46
|
10,30
|
5,81
|
10,34
|
5,44
|
0,377
|
| HbA (%) |
9,28
|
1,02
|
8,59
|
1,50
|
8,77
|
1,41
|
0,089
|
| Creatinina (mmol/L) |
91,9
|
22,2
|
92,8
|
22,4
|
92,6
|
22,1
|
0,874
|
| EUA (mg/L) |
Mediana
|
Mediana
|
Mediana
|
|
| |
110,00
|
29,75
|
40,00
|
|
| |
Rango
|
Rango
|
Rango
|
0,0009
|
| |
Min 10,00
|
Min 1,40
|
Min 1,40
|
|
| |
Máx 339,0
|
Máx 300,00
|
Máx 339,00
|
|
Tabla 5. Variables ecocardiográficas estructurales del
ventrículo izquierdo en diabéticos tipo 1 con disfunción
ventricular o sin ella
| Variables ecocardiográficas |
Con disfunción ventricular (n=13)
|
Sin disfunción ventricular (n=36)
|
Total (n=49)
|
p
|
| |
media
|
DE
|
media
|
DE
|
media
|
DE
|
|
| DTDVI (mm) |
43,1
|
3,3
|
43,3
|
4,1
|
43,2
|
3,9
|
0,820
|
| DTSVI (mm) |
30,1
|
2,7
|
28,3
|
4,4
|
28,7
|
4,0
|
0,184
|
| SVI (mm) |
10,2
|
1,6
|
10,1
|
1,6
|
10,1
|
1,6
|
0,852
|
| PP(mm) |
10,9
|
1,9
|
9,9
|
1,3
|
10,1
|
1,5
|
0,081
|
DTDVI: Diamétro telediastólico del ventrículo
izquierdo. DTSVI: diamétro telesistólico del ventrículo
izquierdo. SVI: Septum interventricular. PP: Pared posterior del
ventrículo izquierdo.
Tabla 6. Factores de riesgo de disfunción ventricular
izquierda subclínica en diabéticos tipo 1
| Factores de riesgo |
Riesgo relativo
|
p
|
| Tiempo de evolución (>20 años
vs < 20 años) DM |
2,77
|
0,039
|
| Nefropatía (sí vs no) |
3,90
|
0,021
|
| Grosor de pared posterior ventrículo
izquierdo (aumento en mm) |
1,72
|
0,033
|
Ventriculografía con radionúclidos
Este estudio permite obtener la imagen de las cavidades cardíacas
con radioisótopos y estudiar las funciones sistólica y distólica
del ventrículo izquierdo. La fracción de eyección
del VI (FEVI), determinada mediante este proceder, es una medida de la
contractilidad miocárdica que se correlaciona estrechamente con
las estimaciones invasivas de la función cardíaca y da un
estimado más exacto de la función global del ventrículo
izquierdo que las mediciones ecocardiográficas, puede medirse en
reposo o en respuesta al estrés (ejercicio dinámico)55
Se ha encontrado un aumento de la FEVI en reposo durante períodos
de hiperglicemia y se ha tratado de explicar este aumento de contractilidad
observado por aumento de la actividad simpática relacionado con
la hiperglicemia.22 Otros autores lo han explicado por la presencia de
una hiperperfusión hística observada en diabéticos
con complicaciones microvasculares tempranas.44 Se ha comunicado una reducción
de la FEVI en reposo en diabéticos con neuropatía autonómica
cardíaca al compararlos con aquéllos sin neuropatía
autonómica.56
La ventriculografía con radionúclidos durante el ejercicio
dinámico es un test de alta sensibilidad para detectar anormalidades
de la función del VI. Una respuesta dada por fracción de
eyección reducida al ejercicio dinámico sa ha demostrado
en muchos estudios, tanto en diabéticos tipo 1 como 2.19,56,57
En algunos pacientes con estas alteraciones se han realizado pruebas
invasivas (arteriografía coronaria y biopsia endomiocárdica)
sin encontrar anomalías de las arterias coronarias19 lo cual excluye
la enfermedad alterial coronaria como causa de la disfunción. Se
ha utilizado la ventriculografía también para medir función
diastólica y se ha observado una disminución del llenado
diastólico tanto en reposo como en respuesta al ejercicio en diabérticos
con neuropatía autonómica al compararlos con diabéticos
sin esta complicación.56
Estudios invasivos de la función cardíaca en pacientes diabéticos
Arteriografía coronaria
El estudio de 25 pacientes diabéticos sin síntomas de enfermedad
cardíaca, antes del transplante renal por insuficiencia renal crónica
mediante arterografía coronaria, identificó diabéticos
con función cardíaca anormal no relacionada con la enfermedad
arterial coronaria,58 esto refuerza que la enfermedad del músculo
cardíaco del diabético exite como entidad clínica
independiente.
Caracterización Cardíaca
Este proceder ha permitido poner en evidencia las siguientes alteraciones
en pacientes diabéticos sin enfermedad arterial coronaria:59 evidencias
de llenado diastólico anormal con aumento de la presión del
VI al final de la diástole, disminución del volumen del VI
al final de la diástole con aumento del cociente de presión/volumen
lo cual sugiere aumento de la rigidez de la pared ventricular, función
sistólica anormal con hipoquinesia difusa del VI y disminución
de la fracción de eyección.
Estudios histológicos
Los estudios histológicos de corazones de pacientes diabéticos
fallecidos han demostrado las alteraciones siguientes:13,14,59,60
-
Lesiones proliferativas del endotelio en arterias pequeñas y arteriolas
de pacientes diabéticos hipertensos con filamentos PAS positivos
entre las células endoteliales (lesiones similares a las de la glomeruloesclerosis).
-
Depósitos PAS positivos dentro de arterias intramurales pequeñas
y arteriolas en pacientes con diabetes tipo 1 y tipo 2 sin HTA.
-
Hipertrofia miocárdica, fibrosis intersticial y proliferación
subendotelial en arterias intramurales de pacientes que murieron por fallo
cardíaco con arterias coronarias normales.
-
Proliferación endotelial de vasos pequeños en pacientes diabéticos
no hipertensos.
-
Aneurismas saculares localizados en arteriolas y capilares similares a
los observados en retina, estas lesiones están dentro de áreas
de fibrosis intersticial.
-
Engrosamiento de la membrana basal capilar.
Estudios por biopsias
En distintos estudios que comprenden la realización de biopsias
endomiocárdiacas a pacientes diabéticos durante cirugía
cardíaca se han encontrado las alteraciones siguientes:19,61,62
-
Fibrosis focal.
-
Proliferación de la íntima de las arterias pequeñas.
-
Acumulación de colágeno en intersticio.
-
Hipertrofia miocárdica (aumento del diámetro de los miocitos).
-
Engrosamiento de la membrana basal capilar de carácter segmentario.
En pacientes diabéticos tipo 1 entre 30 y 50 años, normotensos,
con función renal y arteriografía normales se evidenciaron
alteraciones de función cardíaca por ventriculografía
y la biopsia endomiocárdica realizada mostró:63 engrosamiento
de las paredes arteriolares, fibrosis intersticial y engrosamiento de la
membrana basal capilar. Los resultados de este estudio demuestran la existencia
de cambios histológicos en el corazón de pacientes diabéticos
que tienen anomalías funcionales sin enfermedad coronaria ni HTA.
Características de la diabetes
Mellitus y su relación con la disfunción cardíaca
En casi todas las investigaciones realizadas en pacientes diabéticos
para estudiar la función ventricular izquierda por métodos
no invasivos, se ha tratado de correlacionar la presencia de disfunción
cardíaca con algunas de las características de la enfermedad
como: tiempo de evolución, control metabólico y complicaciones
dependientes de la diabetes. La mayor parte de las complicaciones se presentan
asociadas de manera importante al tiempo de evolución de la enfermedad.53
Algunos autores han evidenciado correlación entre tiempo de evolución
y presencia de alteraciones de la función del VI,48 en algunos de
los estudios esta asociación fue sólo con alteraciones de
la función diastólica.36,37,54 Otros investigadores no han
demostrado esta relación.46,53
Se ha comprobado que la obtención de un buen control metabólico
reduce el riesgo de retinopatía, microalbuminuria y neuropatía.64
Algunos autores han encontrado también asociación entre pobre
control metabólico y disfunción ventricular,53 incluso han
demostrado reversibilidad de las alteraciones iniciales al obtenerse la
normoglicemia.65 Otros estudios, sin embargo, no hallan tal asociación.46,52,54.
La disfunción ventricular izquierda subclínica en el diabético
parece estar relacionada con las complicaciones microangiopáticas
y su severidad según demuestran varios estudios.23,43,53,66,67 Valores
de excreción urinaria de albúmina (EUA) en el rango de 30
a 300 mg/L se han asociado a un riesgo elevado de enfermedad cardiovascular68
y de disfunción ventricular izquierda subclínica en particular,54,66,67
lo cual nos permite postular que la presencia de microalbuminuria pudiera
constituir, al igual que para otras complicaciones de la diabetes mellitus,
un marcador de riesgo de disfunción ventricular izquierda. Se necesita
realizar estudios prospectivos a largo plazo para confirmar esta hipótesis.
Otra complicación que se ha visto asociada con disfunción
ventricular en el diabético es la neuropatía autonómica
cardiovascular.23,56
Después de revisar los resultados de los estudios tanto no invasivos
como invasivos del corazón diabético encontramos que difieren
entre ellos, lo cual se puede explicar por: criterios de selección
diferentes de las muestras de diabéticos y controles, variaciones
en el control metabólico en los diabéticos y uso de métodos
diferentes para evaluar la función cardíaca.
Prevención y tratamiento
Según estudios experimentales y clínicos, los cambios tanto
metabólicos como estructurales tempranos de la enfermedad muscular
cardíaca diabética son reversibles con tratamiento insulínico
intensivo21,24,25,65 o con algunos agentes que normalizan las alteraciones
de los ácidos grasos o del metabolismo del calcio.24
Se han realizado pocos estudios no invasivos de función cardíaca
para examinar los efectos de un tratamiento sobre los cambios observados.
A continuación presentamos los resultados de algunas de estas investigaciones.
Las alteraciones de los intervalos de tiempo sistólico volvieron
a la normalidad después de tratamiento dietético y tratamiento
con hipoglicemiantes orales en diabéticos tipo 2,69 también
mejoró la función cardíaca en este tipo de diabéticos
bajo tratamiento con insulina, evaluados en este último caso con
ecocardiografía y ventriculografía.65,70
En diabéticos tipo 1 de corto tiempo de evolución de la
enfermedad, con alteraciones del llenado diastólico del VI, sometidos
a terapia insulínica intensiva, se comprobó reversibilidad
de las alteraciones encontradas al lograr control metabólico óptimo.65
El tratamiento enérgico de la HTA en el paciente diabético,
la identificación y control de otros factores de riesgo coronario
son medidas importantes en la prevención de la enfermedad cardiovascular.
Se ha descrito regresión de la hipertrofia ventricular izquierda
en pacientes diabéticos tipo 1 con nefropatía incipiente
bajo tratamiento antihipertensivo, predominantemente enalapril, administrado
por un período de 1 año.71 El enalapril es un fármaco
que pertenece al grupo de los inhibidores de la enzima convertidora de
angiotensina I en angiotensina II (IECA), los cuales han demostrado su
utilidad en la prevención y tratamiento de la disfunción
ventricular. Dentro de sus efectos beneficiosos se señalan: disminución
de la presión diastólica del VI, disminución de los
diámetros del ventrículo derecho, prevención o regresión
de la hipertrofia miocárdica, así como mejoras de la función
de los miocitos cardíacos y la prevención de cambios en la
matriz colágena al disminuir los niveles de angiotensina.72 El pirindopril
ha demostrado ser efectivo en corregir las alteraciones estructurales de
las arterias hipertensas al reducir la hipertrofia parietal de la media
que mejora la relación elastina/colágeno, corrige las alteraciones
del miocardio hipertenso e inducen la regresión de la hipertrofia
del VI y mejora las propiedades contráctiles intrínsecas
del miocardio.73,74
La función de los inhibidores de la aldosa reductasa, anticálcicos,
antioxidantes, inhibidores de los productos de la glicosilación
avanzada, entre otros fármacos, en la prevención de la enfermedad
muscular cardíaca diabética, permanece siendo especulativo.
En un estudio realizado en animales de experimentación se demostró
la utilidad del diltiazem (bloqueador de los canales de calcio) el cual
provoca regresión de las alteraciones histológicas presentes
en el corazón diabético.75 Además se ha utilizado
dosis única aguda de nifedipina y nitroglicerina en pacientes diabéticos
tipo 1 sin hipertensión arterial y se han evidenciado cambios en
el patrón de flujo transmitral por lo que se ha sugerido la utilidad
de estas pruebas farmacológicas para poner en evidencia una función
diastólica anormal del VI,76 que pueden ser útiles además
como tratamiento de estas alteraciones.
Summary
The objective of this paper was to update the clinical and diagnostic criteria
connected with the diabetic cardiomyopathy. It was made a review of the
literature on the diabetes mellitus syndrome with multisystemic repercussion
that is accompanied by complications at the level of multiple organs. The
heart is one of the target organs and the cardiovascular disease, one of
the mort frequent complications, is an important cause of morbidity and
mortality in those patients. It has been demonstrated that the heart failure
in the diabetic patients is produced by different factors and that its
main causes are: a macrovascular, microvascular, interstitital of neuropathic
damage and a metabolic dysfunctional disorder. Any of these causes or their
combination lead to alterations of the function that may result in a congestive
heart failure. It is accepted that the diabetic cardiomyopathy is a complication
of diabetes mellitus. It was proved that studies are needed to show the
effectiveness of a theraputic strategy to prevent and treat the ventricular
dysfunction in the diabetic patient, which is important to avoid many fatal
complications. It has been suggested that the use of angiotensin -converting
enxymes inhibitors may be effective for those patients suffering from diabetic
cardiomyopathy.
Subject headings: DIABETES MELLITUS/complications; VENTRICULAR
DYSFUNCTION/etiology; VENTRICULAR DYSFUNCTION/therapy.
Referencias Bibliográficas
-
García MJ, Mc Namara PH. Morbidity and mortality in diabetic in
the Framingham population. Diabetes 1974;23:105-11.
-
Ho KK, Pinsky JL, Kannel WB, Levy D. The epidemiology of heart failure.
the Framingham Study. J Am Coll Cardiol 1993;22:6A-13A.
-
Grimaldi A, González I, Bosquet F, Komadja M. Les atteintes cardiaques
du diabétique. Press Méd 1990;19:519-24.
-
Zarich SW, Nesto RW. Diabetic cardiomyopathy. Am Heart J 1989;118:1000-12.
-
Starling MR. Does a clinically definable diabetic cardiomyopathy exist?
J Am Cardiol 1990;15:1518-20.
-
Factor SM, Minase T, Sonnenblick EH. Clinical and morphological features
of human hypertensive diabetic cardiomyopathy. Am Heart J 1980;99:446-58.
-
Zola B, Kahn JK, Juni JE, Vinik AI. Abnormal cardiac function in diabetic
patients with autonomic neuropathy in the absence of ischemic heart disease.
J Clin Endocrinol Metab 1986;63:208-14.
-
Pauli P, Hurtl L, Marquardt C, Stalmann H, Strian F. Heartbeat and arrhythmia
perception in diabetic autonomic neuropathy. Psychol Med 1991;21:413-21.
-
Benjamin EJ, Levy D, Vaziri SM, Agostino RB de, Belanger AJ, Wolf PA. Independent
risk factors for atrial fibrillation in a population- based cohort. The
Framingham Heart Study. JAMA 1994;271:840-4.
-
Root HF. Arteriosclerosis in the legs and heart in diabetes. NY State J
Med 1928;28:1287-90.
-
Lumdbaek K. Diabetic angiopathy. A specific vascular disease. Lancet 1954;1:377-9.
-
Lundbaek K. Is there a diabetic cardiopathy?. En: Schettler G. Pathogenetishe
Faktoren des Myokardinfarkts. Stuttgart: Schattauer, 1969:63-71.
-
Rubler S, Dlugash J, Yuceogly YZ, Kumral T, Branwood AW, Grishman A. New
Type of cardiomyopathy associated with diabetic glomerulosclerosis. Am
J Cardiol 1972;30:595-602.
-
Hamby RI, Zoneriach S, Sherman L. Diabetic cardiomyopathy. JAMA 1974;229:1749-54.
-
World Health Organization. WHO Expert Committee on Cardiomyopathies. Washington,1984:
(WHO tech Rep Ser; 697):8.
-
Kannel WB, Hjortland M, Castelli WP. Role of diabetes in congestive heart
failure: The Framingham study. Am J Cardiol 1974;34:29-34.
-
Boucher CA, Fallon JT, Johnson RA, Yurchak PM. Cardiomyopathy syndrome
caused by coronary artery disease. III Prospective clinicopathological
study of its prevalence among patients with clinically unexplained chronic
heart failure. Br Heart J 1979;41:613-20.
-
Nesto RW, Phillips RT. Asymptomatic myocardial ischemia in diabetic patients.
Am J Med 1986;80:40-7.
-
Fisher BM, Gillen G, Lindop GBM, Dargie HJ, Frier BM. Cardiac function
and coronary arteriography in asymptomatic type I (insulin-dependent) diabetic
patients: evidence for a specific diabetic heart disease. Diabetología
1986;29:706-12.
-
Bourassa MG, Gurne O, Bangdiwala SI, Ghali JK, Young JB, Rousseau M, et
al. Natural history and patterns of current practice in heart failure.
The studies of left ventricular dysfunction (SOLVD) investigators. J Am
Coll Cardiol 1993;22:14A-19A.
-
Gotzsche O. Myocardial metabolism and function in diabetes. En: Belfiore
F, Molinatti GM, Reaven GM. Tissue specific metabolic alterations in diabetes.
Front Diabetes. 1990;10:32-9.
-
Uusitupa MI, Mustonen JN, Airaksmen JKE. Diabetic heart muscle disease.
Ann Med 1990;22:377-86.
-
Raev DC. Evolution of cardiac changes in young insulin-dependent (type
1) diabetic patients - one more puzzle of diabetic cardiopathy. Clin Cardiol
1993;16:784-90.
-
Gotzshe O. Myocardial cell dysfunction in diabetes mellitus. A review of
clinical and experimental studies. Diabetes 1986;35:1158-62.
-
Avogaro A, Nosadini R. Cardiac metabolism in patients with insulin-dependent
diabetes without coronary atherosclerosis. Cardiologia 1991;36:273-85.
-
Shimoni Y, Firek L, Severson D, Giles W. Short term diabetes alters K currents
in rats’ ventricular myocytes. Circ Res 1994;74:620-8.
-
Chutmam JC, Forder JR. A 13C-NMR study of glucose oxidation in the intact
functioning rat heart following diabetes-induced cardiomyopathy. J Mol
Cell Cardiol 1993;25:1203-13.
-
Hu XD, Peng XJ, Zhang CT. Diabetic myocardiopathy. Chung Hua Nei Ko Tsa
Chin 1994;33:18-20.
-
Flugelman MY, Kanter Y, Abinader EG, Lewis BS, Barzilai D. Electrocardiographic
patterns in diabetics without clinical ischemic heart disease. Isr J Med
Sci 1983;19:252-55.
-
Karlefors T. Exercise tesis in male diabetics. I. Electrocardiographic
study. Acta Med Scand (Suppl) 1996;449:3-18.
-
Persson G. Exercise tests in male diabetics. A nine-years follow-up study
with special reference to ECG changes and cardiovascular morbidity. Acta
Med Scand 1977;605:7-23.
-
Zoneraich S, Zoneraich O, Rhee JJ. Left ventricular performance in diabetic
patients without clinical heart disease. Evaluation by systolic time intervals
and echocardiography. Chest 1977;72:788-91.
-
Posner J, Ilya R, Wanderman K, Weitzman S. Systolic time intervals in diabetes.
Diabetología 1983;24:249-52.
-
Schmidt A, Grossmann G, Hauner H, Koenegwi T, Stauch M, Hombach V. Left
ventricular function and wall thickness in long-term insulin dependent
diabetes mellitus: an echocardiographic study. J Intern Med 1991; 229:527-31.
-
Grossman E, Shemesh J, Shamiss A, Thaler M, Carroll J, Rosenthal T. Left
ventricular mass in diabetic hypertension. Arch Intern Med 1992;152:1001-4.
-
Illán F, Valdés M, Tebar J, García A, Pascual H, Soria
F, Vicente T. The cardiac anatomical and functional changes in a group
of young type 1 diabetics without microangiopathy. Rev Esp Cardiol 1991;44:515-9.
-
Illán F, Valdés M, Tebar J, García A, Pascual H, Soria
F, et al. Anatomical and functional cardiac abnormalities in type I diabetes.
Clin Invest 1992;70:403-10.
-
Galderisi M, Anderson KM, Wilson PW, Levy D. Echocardiographic evidence
for the existence of a distinct diabetic cardiomyopathy. Framingham Heart
Study. Am J Cardiol 1991;68:85-9.
-
Danielson R, Nordrehaug JE, Lien E, Vik Mo H. Subclinical left ventricular
abnormalities in young subjects with long term type I diabetes mellitus
detected by digitalized M-mod echocardiography. Am J Cardiol 1987;60:143-6.
-
Uusitupa M, Sutonen O, Pyorala K. Relationship of blood pressure and ventricular
mass to serum insulin levels in newly diagnosed non insulin-dependent (type
II) diabetic patients and non diabetic subjects. Diabetes Res 1987;4:19-25.
-
Trowitzsch E, Bigalke U, Gisbertz R, Kallfelz HC. Echocardiography profile
of infants of diabetic mothers. Eur J Pediatr 1983;140:311-5.
-
Atalli JR, Sachs RN, Valensi P, Palsky D, Tellier P, Vulpillat M, et al.
Asymptomatic diabetic cardiomyopathy: a non invasive study. Diabetes Res
Clin Pract 1988;4:183-90.
-
Raev DC. Left ventricular function and specific diabetic complications
in other target organs in young insulin dependent diabetics: an echocardiography
study. Heart Vessels 1994;9:121-8.
-
Thuesen L, Christiansen JS, Mogensen CE, Henningsen P. Cardiac hyperfunction
in insulin-dependent diabetic patients developing microvascular complications.
Diabetes 1988;37:851-6.
-
Soufer R, Wohlgelernter D, Vita NA. Intact systolic left ventricular function
in clinical congestive heart failure. Am J Cardiol 1985;55:1032-6.
-
Roul G, Bareiss P, Germain P, Mossard JM, Grumemberger F, Schlienger JL,
et al. Left ventricular filling in young insulin-dependent diabetics. Ann
Cardiol Angeiol (Paris) 1993;42:409-15.
-
Sanderson JE, Brown DJ, Rivellese A, Kohner E. Diabetic cardiomyopathy?
An echocardiographic study of young diabetic. Br Med J 1978;84:404-7.
-
Shapiro LM. Echocardiographic features of impaired ventricular function
in diabetes mellitus. Br Heart J 1982;47:439-44.
-
Pozzoli G, Vitolo E, Collini P, DeMaría R, Castelli MR, Colombo
F. Assessment of left ventricular function with M-mode echocardiography
in a selected group of diabetic patients. Acta Diabetol Lat 1984;21:71-84.
-
Bessen M, Gardin JM. Evaluación de la función diastólica
del ventrículo izquierdo. Clin Cardiol 1990;2:331-49.
-
Fioretli P, Brower RW, Muster GT, Senuys PW. Interaction of left ventricular
relaxation and filling during early diastole in human subjects. Am J Cardiol
1980;46:197-203.
-
Riggs TW, Transue D. Doppler echocardiographic evaluation of left ventricular
diastolic function in adolescents with diabetes mellitus. Am J Cardiol
1990;65:899-902.
-
Fraser GE, Luke R, Thompson S, Smith H, Carter S, Sharpe N. Comparison
of echocardiographic variables between type I diabetics and normal controls.
Am J Cardiol 1995;75:141-5.
-
Licea M, Batista ME, Prohías JA, Seuc A. Factores asociados a disfunción
ventricular izquierda subclínica en diabéticos tipo I. Av
Diabetol 1996;12:136-46.
-
Fisher BM, Frier BM. Evidence for a specific heart disease of diabetes
in humans. Diabetic Med 1990;7:478-89.
-
Erbas T, Erbas B, Gedik O, Biberoglu S, Bekdik CF. Scintigraphic evaluation
of left ventricular function and correlation with autonomic cardiac neuropathy
in diabetic patients. Cardiology 1992;81:14-24.
-
Arvan S, Singal K, Knapp R, Vagnucci A. Subclinical left ventricular abnormalities
in young diabetics. Chest 1988;93:1031-4.
-
D’Elia JA, Weinrauch LA, Healy RW, Libertino JA, Bradley RF, Leland OS.
Myocardial dysfunction without coronary artery disease in diabetic renal
failure. Am J Cardiol 1979;43:193-9.
-
Regan TJ, Lyons MM, Ahmed SS. Evidence for cardiomyopathy in familial diabetes
mellitus. J Clin Invest 1977;60:884-99.
-
Factor SM. Intramural pathology in the diabetic heart: Interstitial and
microvascular alterations. Mt Sinai J Med 1982;49:208-14.
-
Minamoto M, Shimizu M, Suematsu T, Sugihara N, kita Y, Shimada T, et al.
Early diastolic dysfunction of the left ventricle and its relations to
histopathological findings in patients with diabetes mellitus. J Cardiol
1990;20:293-300.
-
Hu XD, Peng XJ, Zhang CT. Diabetic myocardiopathy. Chung Hua Nei Ko Tsa
Chih 1994;33:18-20.
-
Sutherland CGG, Fisher BM, Frier BM, Dargie HJ, More IAR, Lindop GBM. Endomyocardial
biopsy pathology in insulin-dependent diabetic patients with abnormal ventricular
function. Histopathology 1989;14:593-602.
-
The Diabetes Control and Complications Trial Research Group. The effect
of intensive treatment of diabetes on the development and progression of
long term complications in insulin-dependent diabetes mellitus. N Engl
J Med 1993;329:977-86.
-
Chlumsky J. The effect of compensation in diabetes on left ventricular
diastolic filling. Vnitr Lek 1994;40:93-5.
-
Sampson MJ, Chambers JB, Sprigings DC, Drury PL. Abnormal diastolic function
in patients with type I diabetes and early nephropathy. Br Heart J 1990;64:266-71.
-
Watschinger B, Brunner C, Wagner A, Scknack C, Prager R, Weissel M, et
al. Left ventricular diastolic impairment in type I diabetic patients with
microalbuminuria. Nephron 1993;63:145-51.
-
Damsgaard EM, Frolan A, Jorgensen OD, Mogensen CE. Microalbuminuria as
predictor of increased mortality in elderly people. BMJ 1990;300:297-300.
-
Uusitupa M, Siitonen O, Aro A, Korhonen T, Pyorala K. Effect of correction
of hyperglycemia on left ventricular function in non-insulin-dependent
(type 2) diabetics. Acta Med Scand 1983;213:363-8.
-
Mustonen J, Laakso M, Uusitupa M. Improvement of left ventricular function
after starting insulin treatment in patients with non-insulin-dependent
diabetes. Diabetes Res 1988;9:27-30.
-
Sampson MJ, Chambers JB, Sprigings DC, Drury PL. Regression of left hypertrophy
with 1 year of antihypertensive treatment in type I diabetic patients with
early nephropathy. Diabetic Med 1991;8:106-10.
-
Kleber FX, Niemoller L, Doering W. Impact of converting enzyme inhibition
on progression of chronic heart failure: results of the Munich Mild Heart
Failure Trial. Heart 1992;67:289-96.
-
Antony I, Lerebours G, Nitenberg A. Dose-response Study Group. A dose-response
study of pirindopril in hypertension: effects on blood pressure 6 and 24
h after dosing. Can J Cardiology 1996;12:1191-6.
-
London GM, Pannier B, Guerin AP, Marchais SJ, Safar ME. Cardiac hypertrophy,
aortic compliance, peripheral resistence, and wave reflection in end-stage
renal disease: comparative effects of ACE inhibition and calcium channel
blockade. Circulation 1994;90:2786-96.
-
Gotzshe O, Sihm I, Lund S, Schmitz O. Abnormal changes in transmitral flow
after acute exposure to nitroglycerin and nifedipine in uncomplicated insulin
dependent diabetes mellitus: a doppler echocardiographic study. Am Heart
J 1993;126:1417-26.
-
Shimada T. Correlation between metabolic and histopathological changes
in the myocardium of the KK mouse. Effect of diltiazem on the diabetic
heart. Jpn Heart J 1993;34:617-26.
Recibido: 31 de diciembre de 1997. Aprobado: 3 de marzo de 1998.
Dr .María E. Batista Álvarez. Instituto Nacional
de Endocrinología, Zapata y D, El Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba,
CP 10400.