Descriptores DeCS: ENFERMEDADES PANCREATICAS/cirugía; APUDOMA/ cirugía; NEOPLASMAS PANCREATICOS/ cirugía; PANCREATECTOMIA.
Las enfermedades endocrino-quirúrgicas pancréaticas no son frecuentes en la niñez. Dentro de sus principales causas encontramos la nesidioblatosis, hiperplasia de células beta y tumoraciones pancréaticas (apudomas y, específicamente, insulinomas) las cuales suelen presentarse generalmente con hipoglicemias severas.1,2 La nesidioblastosis constituye la causa más importante de hipoglicemia hiperinsulinémica persistente en el recién nacido y el lactante, término creado por Laidlaw, en 1938, para indicar la formación o el crecimiento de nuevas células endocrinas a partir del epitelio del conducto pancréatico. En este trastorno, se descubren células secretoras de insulina fuera de los islotes de Langerhans. Se han utilizado diversos términos que se prestan a confusión para describir los cambios pancréaticos: microadenomatosis, adenomatosis focal de células insulares e hiperplasia de células insulares, sin embargo, la mayoría de los patólogos están de acuerdo en admitir el término nesidioblastosis; lo estiman adecuado para describir el trastorno. Algunos investigadores consideran que los cambios observados en el páncreas de estos niños dependen de un déficit de maduración y desarrollo por parte de las células secretoras de insulina. Estudios recientes sugieren que el defecto que provocan estos cambios, no pueden descubrirse con microscopio de luz, sólo se logra empleando tinción de inmunofluorescencia. Estos autores3 sostienen que la hipoglicemia se debe a un desequilibrio entre la función de células secretoras de insulina y células secretoras de glucagón, somatostatina y polipéptido pancréatico o a la disminución en número y función de células que se oponen a la secreción o acción hipoglicemiante de la insulina (somatostatina o glucagón), aunque recientemente se ha planteado que la causa se debe a una mutación del receptor sulfonilurea (SUR) en la célula beta, lo cual explica que la bomba K ATP-sensitiva consta de 2 unidades: el SUR-1 de alta afinidad y la bomba de potasio que es un canal de potasio rectificado internamente. Esta mutación hace que el canal quede cerrado continuamente, lo que interfiere en la carga eléctrica de la membrana y obliga a que entre calcio (Ca) por un canal cálcico-voltaje dependiente (UDCC), al entrar el mismo, aumenta el calcio citosólico y esto determina la secreción de insulina, lo cual obliga a una secreción continua e inapropiada de insulina que ocasiona hipoglicemia. Por otra parte Pearse, en 1969, sugirió que las células de los islotes de Langerhans se originaban del neuroectodermo, su hipótesis se basó en características enzimáticas comunes de las células endocrinas secretoras de polipéptidos, que consisten en su capacidad para sintetizar aminas a partir de precursores comunes. Por ello las clasificó como pertenecientes al sistema APUD (Amine Precursor Uptake and Descaboxilation) lo cual demostró en experimentos con páncreas de ratón, donde se apreciaban células claras sin gránulos, con características APUD, que más tarde contenían insulina y glucagón y que en un estadío muy precoz del desarrollo emigraban hasta el intestino primitivo y formaban células secretoras de péptidos del tubo digestivo y páncreas, lo que fue apoyado por la aparición de somatostatina en intestino, páncreas endocrino, hipotálamo y células C tiroideas. A pesar de su escasa frecuencia, el apudoma es una tumoración pancréatica responsable de la secreción inadecuada de insulina como consecuencia de una inmadurez o migración anormal de las células del sistema APUD, que provoca una desorganización estructural y funcional de las mismas, además de migrar hacia el intestino delgado lo que ejerce una actividad secretora exógena específica.
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| Nesidioblastosis |
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| Apudoma |
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| Anatomía patológica | Inmunohistoquímica | |
| Nesidioblastosis | Macro: Fragmentos de aspecto lobulillar, coloración pardo clara | Hiperplasia difusa insular con presencia de células secretoras de insulina |
| Micro: Hiperplasia insular, mutifocal con presencia de células sueltas en forma difusa al nivel acinar y ductar. Numerosas células secretoras de insulina y en menor cantidad, glucagón y somatostatina. Algunas células de positividad ligera a la gastrina, correspondiente a nesiodioblastosis | Presencia de algunas células de positividad a gastrina, glucagón y somatostatina | |
| Negativa | Hiperplasia insular multifocal con presencia de positividad a células ß productoras de insulina | |
| Macro: Fragmentos de color amarillento y aspecto lobulillar que al corte muestran característica similar | Hiperplasia difusa de islotes a predominio de células ß, secretoras de insulina | |
| Micro: Hiperplasia nodular y difusa de los islotes pancreáticos. | Anticuerpos contra insulina (IAA) positivos | |
| Impresiona hiperplasia adenomatosa. Porción exocrina con cambios oncocíticos ingestivos de actividad mitocondrial exagerada | ||
| Apudoma | Macro: Fragmentos de tumoración pancreática 2 x 1 x 0,6 de aspecto pardo claro lobulillar | Gran desorden estructural en su organización celular con pleomorfismo, tanto en distribución, forma y tamaño celular. Se observan células productoras de insulina dispuestas difusamente por todo el tejido acinar, positividad ligera a glucagón, somatostatina y gastrina. |
| Micro: Intensa hipertrofia de los islotes, difuso en todo el parénquima pancréatico, aumento de volumen de células ß, así como algunas células a y d y polipéptido pancréatico. | ||
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| Enteritis necrotizante | Leptomeningitis | ||
| Hepatitis aguda reactiva | Adenoesplenitis aguda | ||
| Shock séptico. | |||
| Fallo múltiple de órganos | |||
| Muerte | |||
| Nesidioblastosis | |||
| Hiperglicemia | |||
| Hiperglicemia | Sepsis generalizada | ||
| Apudoma | Hiperglicemia | ||
En el tratamiento se orientó alimentación oral, infusiones de dextrosa y dosis fraccionada de hidrocortisona. Se realizó pancreatectomía subtotal a los 5 meses evolutivos. Hubo recuperación de los parámetros metabólicos en la segunda semana posquirúrgica. El diagnóstico definitivo de nesidioblastosis se confirmó por IHQ (tabla 2). No surgieron complicaciones. La evolución periódica actual es satisfactoria.
La nesidioblastosis constituye la primera causa de hiperinsulinismo en edades inferiores a 1 año, ocupa el segundo lugar luego de la hipoglicemia cetósica en edades entre 1 y 10 años, se convierte nuevamente, a partir de esta última, en la más frecuente entre las causas demostradas,4 no se comportan igual las tumoraciones pancreáticas (apudoma, insulinoma), cuya presencia en la infancia es rara, sobre todo en menores de 1 año y con baja incidencia en otros momentos de la vida.5
La clínica es habitualmente característica: crisis hipoglicémicas agudas, intensas, prolongadas y rebeldes al tratamiento, «gran intranquilidad», palidez, sudación, apatía, irritabilidad, rechazo al alimento, convulsiones y coma.
Posiblemente existan formas subagudas de clínica poco precisa y tan agudas que no lleguen a diagnosticarse y ocasionen muerte súbita, sobre todo en recién nacidos y lactantes. El diagnóstico3-10 de hiperinsulinismo logra realizarse a través de pruebas bioquímicas que evidencien hipoglicemia, como es el perfil glicémico, con valores elevados de insulinemias, así como la relación glicemia (mg/dL)/insulinemia (mU/mL) (IIG) patológica, y el cociente corregido: insulina (mU/mL) x 100/ glucosa (mg/dL)-30 con cifras normales > 50.
Existen otros métodos diagnósticos que no fueron empleados, entre los que se destacan la dosificación de proinsulina y péptido c, no deben llevarse a cabo pruebas de ayuno o estimulación, dado el peligro de secuelas neurológicas por la hipoglicemia severa que se produce. Estos estudios nos permiten el diagnóstico de hiperinsulinismo, habitualmente relativo, pero no definen causa precisa, por lo que rápidamente debe ensayarse tratamiento médico, encaminado a conservar valores de glicemia por encima de 2,6 mmol, que se logra a través de la administración intravenosa continua de glucosa, resulta útil el empleo de hormonas contrarreguladoras como el glucagón de acción prolongada e hidrocortisona.11
En la actualidad se está enfatizando para el tratamiento de la nesidioblastosis, en el uso del diazóxide de 10-25 mg/kg/d con lo que, en ocasiones, se logra estabilizar la glicemia, sin embargo, se ha demostrado la aparición secundaria de hipertricosis y manifestaciones de extrapiramidalismo. Se debe indicar en pacientes con hipoglicemias moderadas o severas y no rebeldes al tratamiento médico, como una de las primeras indicaciones terapéuticas. También se ha utilizado hormona de crecimiento (HGH), a dosis de 44 UI/m/semana, con disminución importante del cuadro extrapiramidal e incremento posterior de la velocidad de crecimiento y del apetito, lográndose reajuste de dosis a 10 UI/m/semana, con un excelente control de la glucosa en sangre.12 Se han utilizado además análogos de la somatostatina (octreótide), con los cuales hasta el momento no se ha demostrado buena tolerancia, a pesar de ser un importante inhibidor de la secreción de la insulina, al parecer útil sola y por breve tiempo. Todavía se utiliza y es de gran valor el tratamiento quirúrgico en los casos severos donde el tratamiento médico no resulta útil. Debe realizarse pancreatectomía subtotal (90 %) y dejar pequeña porción al nivel de colédoco. En ocasiones, los cuadros sucesivos de hipoglicemias severas han llevado a la pancreatectomía total, no es común la necesidad de la intervención de Whipple, es decir, lograr extirpar cuidadosamente todo el tejido pancreático, dejando intactos y viables el conducto biliar y el duodeno.13-16
Recientemente se ha utilizado la nifedipina como agente bloqueador del canal de calcio a dosis entre 0,25 y 0,7 mg/kg/d administrada cada 8 h.17
El diagnóstico etiológico debe apoyarse en el análisis inmunohístoquímico, pues no siempre se logran precisar sus características con la anatomía patológica.18 Se ha descrito que hasta el 40 % de los pacientes con hipoglicemia provocada por hiperinsulinismo sufren de problemas neurológicos graves, así como, diabetes mellitus secundaria a la pancreatectomía. En nuestra casuística, de los 4 pacientes diagnosticados, solo 1 de ellas presentó cambios eléctricos prequirúrgico, con EEG con trazado lento global que se restableció luego del tratamiento definitivo.
La hiperglicemia posquirúrgica de aparición inmediata se presentó en 3 de ellos con rápida mejoría. Ninguno es diabético en la actualidad, aunque el tiempo de evolución todavía es corto. El resto de las complicaciones se relacionaron con las habitualmente descritas en todo proceso quirúrgico, en 2 de los casos hubo sepsis generalizada que condujo a la muerte en 1 de ellos a la edad de 35 d de nacido.
En el paciente menor de 1 año toda hipoglicemia severa o rebelde debe hacernos pensar en una hipoglicemia con hiperinsulinismo (habitualmente relativo), tratarla como tal: alimentación oral, dextrosa hidrocortisona, diazóxide y finalmente, pancreatectomía subtotal de ser necesario, y tener la confirmación diagnóstica, ya que a esa edad, según nuestra experiencia, la nesidioblastosis es una afección a descartar, con buenos resultados evolutivos si se logra un rápido diagnóstico y una adecuada terapéutica, para lo cual se necesita un equipo multidisciplinario unido, con criterios bien definidos.
Subject headings: PANCREATING DISEASE/surgery; APUDOMA/surgery; PANCREATING NEOPLASM/surgery; PANCREATECTOMY.
Dr. Francisco Carvajal Martínez. Instituto Nacional de Endocrinología, Zapata y D, El Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba. CP 10400.