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Instituto "Pedro Kourí"
Cryptosporidiosis en pacientes con sida. Acciones de la enfermera
Lic. Marlene Cassola Rojas,1 Lic. Cristina Pérez
Estévez,1 Dr. Angel Escobedo Carbonell 2 y
Dr. Fidel Angel Núñez Fernández3
Resumen
Cryptosporidium spp es una coccidia intestinal con una distribución
mundial, que ha sido recientemente reconocida como una importante causa
de cuadros diarreicos, malabsorción y pérdida de peso, y
que puede llegar a constituir una amenaza para la vida de personas con
compromiso inmunológico, como los pacientes con síndrome
de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). El propósito de este estudio
fue reflejar las características de esta parasitosis, en un grupo
de 24 pacientes seropositivos al virus de la inmunodeficiencia humana (VIH),
que estuvieron ingresados en el Servicio de Medicina del Instituto "Pedro
Kourí" (IPK), durante los años 1995 y 1996. Para el análisis
de los datos se utilizó la prueba de comparación de proporciones;
se encontró que todos los individuos parasitados por esta coccidia
estaban comprendidos en el grupo IV de la infección por el VIH.
La diarrea y la pérdida de peso fueron las alteraciones clínicas
más frecuentemente asociadas con esta parasitosis en los 24 pacientes
estudiados (100 %). Se revisó el papel fundamental que desempeña
la enfermera en la prevención frente a esta problemática
en los diferentes niveles de atención en salud.
Descriptores DeCS: CRYPTOSPORIDIUM; SINDROME DE INMUNODEFICIENCIA ADQUIRIDA;
PARASITOSIS INTESTINAL/enf; COCCIDIA/parasitol; PRESTACION DE ATENCION
DE SALUD/rec, hum.
Cryptosporidium spp. es una coccidia intestinal distribuida mundialmente,
que ha sido identificada como una causa importante de brotes de transmisión
hídrica a través de sistemas de acueductos y en instituciones
cerradas como guarderías infantiles y hospitales.1,2
Además, ha sido reconocida como una importante causa de cuadros
diarreicos, malabsorción y pérdida de peso;2,3
sus formas de presentación varían desde portadores sanos
a cuadros diarreicos autolimitados en individuos inmunocompetentes, hasta
los cuadros graves que pueden ocurrir en personas con compromiso inmunológico
como los pacientes con síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA),
en los que la enfermedad puede llegar a constituir una amenaza para la
vida.2,3
En los episodios diarreicos de los pacientes con SIDA, este protozoo
ha sido identificado con una prevalencia elevada, lo cual, unido a la ausencia
de una terapéutica verdaderamente efectiva, hace que la prevención
constituya la solución actual frente a esta problemática,4,5
por lo tanto, el personal de salud y dentro de éste el de enfermería,
como parte ejecutiva de los cuidados directamente relacionados con el paciente,
juega un papel fundamental en diferentes niveles de atención en
cuanto a la prevención y manejo de esta parasitosis.
Por la importancia del tema y con el propósito de reflejar las
características de esta enfermedad en los pacientes ingresados en
el servicio de Medicina del Instituto "Pedro Kourí" (IPK), decidimos
realizar este estudio en el que exponemos las diversas funciones de la
enfermera para la prevención de la cryptosporidiosis en los diferentes
niveles de atención en salud.
Métodos
Se realizó un estudio retrospectivo en el que se revisaron 24 historias
clínicas de pacientes infectados por el virus de la inmunodeficiencia
humana (VIH), quienes constituyeron el universo de los que ingresaron en
el servicio de Medicina del IPK durante los años 1995 y 1996 con
diagnóstico de cryptosporidiosis. Se tomaron los siguientes datos
para su posterior análisis: estadio de la infección por el
VIH, presencia de diarreas, las cuales fueron definidas como la expulsión
de 3 o más evacuaciones líquidas en un período de
24 horas; la duración del episodio diarreico, número promedio
de deposiciones diarias, presencia de otros signos y/o síntomas
como pérdida de peso (mayor del 20 % del peso habitual referido
por el paciente), dolor abdominal o vómitos, así como la
coexistencia con otros enteropatógenos. Todas las variables fueron
incluidas en una base de datos y para su análisis se utilizó
la prueba de comparación de proporciones. Además, se hace
una revisión bibliográfica, para definir el papel de la enfermera
en la prevención frente a esta problemática en los diferentes
niveles de salud.
Resultados
Al tomar los datos registrados en las historias clínicas encontramos
que todos los pacientes que desarrollaron cryptosporidiosis estaban en
el grupo IV de la infección por el VIH, según la clasificación
ofrecida por el Centro para el Control y Prevención de las Enfermedades
de Atlanta (CDC) en 1987.6 En todos los pacientes se encontró
pérdida de peso, así como diarrea (tabla), seguido de dolor
abdominal y vómitos que fueron reportados en menor cuantía,
25 y 16 % respectivamente. Otros datos no fueron reflejados en la tabla,
como las características y duración del episodio diarreico,
que variaron desde cuadros alternantes de diarreas con deposiciones normales
de aproximadamente un mes de duración, hasta un síndrome
diarreico persistente o crónico, con períodos de duración
de hasta 6 meses y más. El número de deposiciones diarias
osciló entre 3 y 12. No se detectaron enteropatógenos bacterianos
y se diagnosticó la coinfección con Isospora belli
en 2 casos.
Tabla. Datos clínicos de 24 pacientes seropositivos al VIH
con diagnóstico de cryptosporidiosis intestinal atendidos en el
IPK
| Datos clínicos |
No.
|
(%)
|
| Diarrea |
24
|
(100,0)
|
| Pérdida de peso |
24
|
(100,0)
|
| Dolor abdominal |
6
|
(25,0)
|
| Vómitos |
4
|
(16,6)
|
Fuente: Historias clínicas.
Discusión
Actualmente se acepta que la susceptibilidad para la cryptosporidiosis
es general; sin embargo, la duración y severidad de los cuadros
ocasionados están más vinculadas al estado inmunológico
del paciente. En los pacientes analizados por nosotros, vimos que todos
se encontraban en el grupo IV de la infección por el VIH, con una
profunda alteración del sistema inmune, lo que pudiera explicar
las manifestaciones prolongadas de la infección en éstos.
A pesar de esto recientemente ha sido reportado que en algunos casos, con
cifras bajas de linfocitos T CD4, el huésped es capaz
de defenderse de este parasitismo e incluso llegar a controlar la infección
con terapia antiviral.7,8
La diarrea, que constituye una de las manifestaciones clínicas
más frecuentes durante el SIDA, estuvo presente en todos los casos
y nos hace pensar que dada la presencia de esta coccidia como microorganismo
único en la mayor parte de los casos, unido al hecho de que la diarrea
crónica y la pérdida de peso están frecuentemente
asociadas con esta infección9 sugiere que Cryptosporidium
spp. tiene un papel patógeno importante en nuestros casos, a
pesar de que en muchos de ellos no se realizó otro tipo de estudio
en busca de otros microorganismos frecuentemente diagnosticados en episodios
diarreicos en este tipo de pacientes, como son los virus, los hongos, y
los parásitos del Phylum Microspora.10
La pérdida de peso que apareció en similar porcentaje
que la diarrea en nuestros casos ha sido también reportada por otros
autores, quienes la toman como un signo de similar sensibilidad a la diarrea
para predecir el parasitismo intestinal en estos pacientes.9,11
Aunque es bueno aclarar que en estos pacientes coincidían otras
enfermedades que pudieron haber contribuido a la afectación ponderal.
Se puede señalar que ninguno de los casos diagnosticados con
esta coccidia estuvo relacionado con el resto en el área hospitalaria
durante el tiempo de su ingreso, lo cual casi descarta la posibilidad de
transmisión nosocomial, la que ha sido señalada con énfasis
en la cryptosporidiosis.12
Acciones del personal de salud en especial de la enfermera frente a
la cryptosporidiosis.
Hay suficientes evidencias para afirmar que el riesgo de infección
por Cryptosporidium, tanto intra como extra hospitalaria es siempre
posible, mientras no se tomen medidas adecuadas para evitar su propagación,
por lo cual constituye la prevención en estos momentos la solución
actual de este problema de salud. La enfermera es de vital importancia,
tanto para el cuidado de los pacientes VIH/SIDA en general13-15
como para la prevención particular de esta parasitosis.5
Medidas de prevención en los niveles segundo y tercero de
atención: en estos enfermos VIH positivos, los cuales se ven
sometidos a investigaciones frecuentes en el transcurso de su estancia
en sala, es útil mantenerse alerta en cuanto a su estado general,
pues en un gran número de casos la diarrea es la forma de presentación,
y que no cede con los antidiarreicos habituales, todo esto constituye una
amenaza para el paciente y puede llevarlo al desequilibrio hidroelectrolítico
o a la desnutrición;16 por lo tanto, la enfermera deberá
tomar algunas medidas, unas para promover la mejoría de estos pacientes
y otras para evitar incidencias desagradables en el resto de los hospitalizados
y en el propio personal que trabaja en sala:
-
Tener perfecto manejo del diagnóstico y de las investigaciones realizadas
hasta el momento.
-
Ofrecer apoyo psicológico ofreciéndole seguridad en todo
momento al paciente.
-
Observación frecuente del paciente con búsqueda activa de
síntomas y signos que hablen a favor de alteraciones del equilibrio
hidromineral como sequedad de la boca, piel, mucosas, sed.
-
Cuidar de la alimentación o rehidratación parenterales en
el caso de que estén indicadas.
-
Medir periódicamente el peso y la talla del paciente para llevar
un adecuado control nutricional.
-
Muchas evidencias hablan del riesgo de transmisión rápida
de persona a persona, de forma directa o indirecta, así se deberá
realizar profilaxis de la infección nosocomial a través de
la aplicación de precauciones entéricas, no sólo con
pacientes que presenten síntomas digestivos, sino también
con asintomáticos, debido a la posibilidad de encontrarnos en presencia
de un paciente en estado de portador.
Estas medidas consisten en:
-
Lavado frecuente de las manos antes y después de la atención
a cualquier paciente.
-
Uso de guantes frente a cualquier maniobra asistencial que implique contacto
con secreciones como vómitos o heces.
-
Identificación de fómites y enviarlos a esterilizar previamente
al traslado a la lavandería y fregado.
-
Prestar atención a la higiene del enfermo. Se deberá evitar
a su vez que éste deambule por razones innecesarias por el resto
de la sala entrando en contacto estrecho con otros pacientes.
-
De ser necesaria alguna toma de muestra, los frascos deberán ser
previamente rotulados, advirtiendo el riesgo biológico que acarrea.
Medidas de prevención en la atención primaria: El
papel de la enfermera en la atención primaria es importante,17,18
tanto para el cuidado de los pacientes ambulatorios como para la prevención
de la cryptosporidiosis en éstos, aunque las medidas a este nivel
son amplias y podríamos citar algunas de las más importantes:
-
Advertir a pacientes con determinado tipo de inmunodeficiencia la necesidad
de tomar agua hervida, embotellada, o previamente pasada por una fuente
de filtración, que garantice su esterilidad.
-
Orientar el lavado frecuente de las manos antes de las comidas y después
de la defecación.
-
Combatir vectores.
-
Advertir a las personas en contactos estrechos con animales o con personas
infectadas del riesgo que esto entraña.
Como conclusión podemos decir que la cryptosporidiosis, que ha sido
señalada como una de las más importantes parasitosis intestinales
en pacientes cubanos con SIDA,19 se encontró asociada
en el 100 % de nuestros casos con diarreas y pérdida de peso. Se
revisó el papel de la enfermera en esta entidad y queda claro su
importancia en la vigilancia de la aparición de los síntomas
relacionados al amplio espectro de esta enfermedad y su manejo.
Summary
Cryptosporidium spp is a internationally distributed intestinal parasite
that has been recently recognized as an important reason for diarrheas,
malabsorption, and weight loss and as a possible life-threatening factor
for inmunologically compromised patients such as AIDS persons. The purpose
of this study was to show the caracteristics of this disease in a 24 HIV-positive
patients who were admitted to "Pedro Kourí" Medical Institute Services
in 1995 and 1996. Data were examined by ratio comparison test which revelaed
that all the parasite-affected individuals belonged to the 4th HIV infection
group. Diarrheas and weight loss were the most frequent clinical symptoms
associated with such parasitosis in the 24 patients. The fundamental role
of nurses in the prevention of this disease at the various levels of health
care delivery system was also analyzed.
Subject headings: CRYPTOSPORIDIUM, ACQUIRED INMUNODEFICIENCY SYNDROME;
INTESTINAL DISEASES, PARASITOSIS/nurse; COCCIDIA/ parasitology; DELIVERY
OF HEALTH CARE/human resources.
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Recibido: 3 de agosto de 1998. Aprobado: 12 de mayo de 1999.
Lic. Marlene Cassola Rojas. Instituto "Pedro Kourí".
Ciudad de La Habana, Cuba.
1 Licenciada en Enfermería.
2 Especialista de I Grado en Microbiología.
3 Especialista de II Grado en Microbiología. Investigador
Auxiliar.