Centro Internacional de Retinosis Pigmentaria
“Camilo Cienfuegos” Facultad de Ciencias Medicas “Dr. Salvador Allende”
Mario Joaquín González Fraga1 y Olga Nicolasa Herrera Rodríguez2
La Retinosis Pigmentaria o también conocida como Retinis Pigmentosa es una enfermedad crónica degenerativa y progresiva, cuya afectación incide en la retina y el epitelio pigmentoso, que se caracteriza por pérdida progresiva de la visión, específicamente con reducción del campo visual. Su incidencia en la población mundial la coloca en el quinto lugar entre las enfermedades hereditarias, y es la cuarta causa de discapacidad visual severa. Motivados por la alta incidencia de esta patología, nos propusimos aplicar una revisión actualizada sobre la Retinosis Pigmentaria y la aplicación del Proceso de Atención de Enfermería a pacientes que padecen esta enfermedad; se efectuó una revisión de los Procesos de Atención de Enfermería aplicados a pacientes venezolanos, ingresados en el Centro Internacional de Retinosis Pigmentaria “Camilo Cienfuegos” en el período comprendido entre noviembre del 2001 a noviembre del 2005, y se realizó además búsqueda de bibliografía actualizada sobre el tema, específicamente de aspectos básicos, estadísticos y conceptos en el ámbito nacional e internacional. Como resultado de este estudio se describen elementos esenciales de esta enfermedad y se propone un esquema de aplicación del Proceso de Atención de Enfermería a los pacientes. La utilidad de este trabajo radica en que aporta nociones teóricas actualizadas de esta enfermedad, de gran beneficio para el profesional de enfermería, partiendo de la escasa existencia de literatura al respecto con la visión profesional de la enfermería.
Palabras clave: Déficit visual, Retinosis Pigmentaria, Retinitis Pigmentosa, Terapéutica Cubana, Proceso de Atención de Enfermería (PAE).
El déficit visual es uno de los padecimientos que más perturbaciones crean en la personalidad. Los impedimentos visuales ocurren en 12,2 de cada 1 000 individuos menores de 18 años de edad. La discapacidad visual severa (legal o totalmente ciego) ocurre en 0,06 de cada 1 000 individuos.1 La Retinosis Pigmentaria es una enfermedad oftalmológica de gran importancia por su incidencia en la población mundial, que se identifica por ceguera nocturna, pérdida progresiva de la agudeza visual y la reducción creciente del campo visual.
Es una enfermedad degenerativa que afecta a la retina, y que se caracteriza por ocasionar una progresiva reducción de la visión y en concreto del campo visual. Inicialmente afecta la visión nocturna y posteriormente esta afectación se extiende a la visión central o a la periférica. Entre las enfermedades hereditarias de la especie humana, la incidencia de la Retinosis Pigmentaria la coloca en el quinto lugar y constituye la cuarta causa de ceguera a nivel mundial.2
La enfermedad se puede iniciar en la infancia, la pubertad o la adultez; con una lenta o defectuosa adaptación a la oscuridad, con dificultad visual en los lugares poco iluminados, lo que se conoce como “hemeralopia” (ceguera nocturna) o “nictalopia” (dificultad en la adaptación a la oscuridad). Inicialmente la capacidad de vida y para el trabajo en general es buena, aunque no pueden realizarse actividades laborales nocturnas y/o en lugares poco iluminados. Posteriormente progresa con una pérdida creciente del campo visual, comprometiendo la visión, se hace más aguda la falta de visión lateral (hacia afuera y hacia dentro) entre los 30 y los 50o, hasta llegar a reducirse posteriormente al mínimo. El cambio esencial y primero de la retina es la degeneración y desaparición de bastones y conos, o viceversa, y posteriormente la afectación se extiende al epitelio pigmentoso.2
Hace alrededor de 50 años surge en nuestro país la idea de crear un programa para prevenir y tratar la Retinosis Pigmentaria. Especialistas cubanos, liderados por el insigne profesor Dr. Orfilio Peláez Molina, después de varios años de intensos estudios descubrieron un método que detiene el proceso de la Retinosis Pigmentaria. Según estadísticas se conoce que el 76 % de los pacientes a los que se aplicó el tratamiento cubano por más de cinco años, han detenido el avance de la enfermedad, un 16 % ha presentado mejoría, y un 8% ha continuado el curso de la enfermedad.3
En la capital de nuestro país se crea en 1992, el Centro Internacional de Retinosis Pigmentaria “Camilo Cienfuegos”, donde se reciben pacientes de todo el orbe y se emplean las más novedosas técnicas médicas y quirúrgicas, para tratar una enfermedad que en ningún otro lugar del mundo se le ha hallado cura, ni remedio. Cuba es el único país que tiene un Programa Nacional para la detección y tratamiento de la Retinosis Pigmentaria. En nuestro país se han atendido más de 8258 pacientes de 92 países, hasta enero de 2006. Esto le ha conferido a la medicina cubana y al Centro Internacional de Retinosis Pigmentaria “Camilo Cienfuegos” gran prestigio internacional, que se hace extensivo a otros rincones del mundo gracias a la labor del profesor Dr. Obel García Báez y el grupo multidisciplinario de médicos especialistas, profesionales de enfermería y otros profesionales de la salud, que prestan asistencias en todos los centros de Retinosis Pigmentaria en nuestro país. Este tratamiento ha sido aplicado en alrededor de 10 000 pacientes (nacionales y extranjeros), en los centros provinciales, los dos centros de referencia nacional y el internacional.3 Actualmente en Cuba hay 4 123 pacientes con esta enfermedad, población que se agrupa en 2 435 familias, con una tasa de incidencia que oscila alrededor de 4,1 por cada 10 000 habitantes,3 los que son atendidos gracias al Programa Nacional de Retinosis Pigmentaria, dado a conocer por nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, el 11 de septiembre de 1989, en la inauguración del Centro Provincial de Ciudad de la Habana, en el Hospital “Dr. Salvador Allende”.
Gracias a la amistad desinteresada entre los pueblos y gobiernos de Venezuela y Cuba, a finales del año 2000, se inicia el Convenio de Salud Cuba Venezuela, en virtud del cual hasta enero de 2005, han recibido asistencia especializada en nuestro centro 366 pacientes venezolanos con Retinosis Pigmentaria.
La Atención de Enfermería a los pacientes con Retinosis Pigmentaria es uno de los pilares básicos y esenciales para alcanzar los resultados satisfactorios del tratamiento cubano a esta enfermedad y la aplicación del método científico de la enfermería. El Proceso de Atención de Enfermería, constituye la metodología que permite lograr una atención eficaz, eficiente y de alta calidad a estos pacientes, pues por demás la gran mayoría de los especialistas del mundo, exceptuando los nuestros, al diagnosticar la enfermedad, informan que esta los llevará irremediablemente a la ceguera total.
Es el presente estudio nos propusimos desarrollar una revisión actualizada sobre la Retinosis Pigmentaria y la aplicación del Proceso de Atención de Enfermería a pacientes que padecen esta enfermedad, así como explicar sus conceptos básicos. Describir un esquema de aplicación del Proceso de Atención de Enfermería a los pacientes que presentan esta afección visual, específicamente en el peri operatorio de la Cirugía Revascularizadora (Revitalizadora). Con este trabajo nos proponemos abordar este tema desde la óptica de la enfermería y presentar un diseño de proceso aplicable a los pacientes con Retinosis Pigmentaria, pensamos que este material sea de utilidad bibliográfica para nuestros profesionales, ya que además en el mundo no existen textos que aborden este tema con la visión de enfermería.
Se realizó un estudio descriptivo mediante la revisión de 122 historias clínicas de pacientes venezolanos ingresados en el Centro Internacional de Retinosis Pigmentaria “Camilo Cienfuegos”, en el período comprendido entre noviembre del 2001 a noviembre del 2005. La muestra de Registros clínicos constituye el 59,8% de la documentación médica de los pacientes venezolanos ingresados en el período de estudio; se seleccionó por el método de muestreo aleatorio simple y se realizó revisión y análisis del Proceso de Atención de Enfermería aplicado a cada uno de ellos. Además se utilizaron los métodos de revisión bibliográfica y las consultas con especialistas de nuestro medio. Se mantuvo el cumplimiento de los principios éticos en el análisis de la información, pues no se revelaron datos de identificación alguna.
El profesor Dr. Orfilio Peláez Molina, en su libro "Retinosis Pigmentaria, Experiencia Cubana", la define como una enfermedad crónica, que corresponde a las distrofias retinianas, tiene carácter hereditario, lento y progresivo que inicialmente afecta la función de los fotorreceptores y el epitelio pigmentario, en su forma típica; en su forma asociada puede afectar múltiples órganos y sistemas del organismo, conformando síndromes. Su gen portador está en el 0,5 por ciento de la población mundial. Las primeras manifestaciones clínicas son la mala visión nocturna, fotofobia, el tropezar con los objetos, y alteraciones de la visión.4
Su prevalencia es de 1 por cada 5000 habitantes aproximadamente; es más frecuente en el hombre que en la mujer y con una edad de comienzo variable, aunque usualmente alrededor de los 15 años.5
Clasificación cubana de la retinosis pigmentaria:6La clasificación cubana está basada en 4 aspectos: estadíos, debut, forma clínica y herencia.
Estadíos:
Debut:
Forma Clínica:
Herencia:
En cuanto a un posible tratamiento de la Retinosis Pigmentaria han existido históricamente divergencias entre las posibles alternativas, desde aquellos que niegan todo tipo de terapéutica, los que consideran la utilidad de determinado tipo de medicamento o proceder entre otros, los que preconizan la terapéutica quirúrgica tanto a nivel clínico como experimental, hasta los que sólo recomiendan el uso de los cristales protectores de las radiaciones solares nocivas, y por último el uso de la terapia génica.7
Hace algo más de 10 años, el Profesor Dr. Orfilio Peláez Molina instrumentó una tecnología que tiene un componente quirúrgico, otro medicamentoso y un tercer componente basado en la aplicación de ozono y electroestímulo, todos estos procederes están encaminados a detener el avance de la enfermedad.
Cirugía revitalizadora: Se trata de una cirugía "revitalizadora" del ojo, consistente en un autotransplante de tejido adiposo vascular orbitario, de forma pediculada, que se sitúa en el espacio supracoroideo, y que por mecanismos de angiogénesis contribuye a mejorar la función de los fotorreceptores aún activos.8
La actividad de enfermería en la Cirugía revitalizadora se abordará en el Peri Operatorio de la Retinosis Pigmentaria.
Cirugía vasoderivativa: Se utiliza como segunda o tercera opción en los pacientes con Retinosis Pigmentaria. Consiste en la ligadura quirúrgica de la arteria temporal superficial, desviando el flujo sanguíneo hacia la arteria oftálmica, con la finalidad de mejorar la irrigación sanguínea del ojo en general, y específicamente de la retina.
La actividad de enfermería en la Cirugía vasoderivativa es muy similar a la que se brinda en la Cirugía revascularizadora, excepto que en la vasoderivativa las heridas son en las regiones temporales izquierda y derecha y no se aplica oclusión bilateral de los ojos, además no implica la aplicación de compresas frías, sólo se realiza cura de las heridas quirúrgicas diariamente, hasta el 7mo. día consecutivo a la intervención en que se retiran las suturas de piel.
Ozonoterapia: El Ozono posee propiedades importantes que lo hacen muy útil en el campo de la medicina: un gran poder germicida y efecto estimulante sobre los procesos de metabolización del oxígeno y la circulación sanguínea.7
La Actividad de enfermería está orientada por las siguientes pautas:
Electroestímulo: Se trata de la aplicación de corriente con un equipo que trabaja con corriente alterna. La electroestimulación actúa produciendo efectos electroquímicos y neuromusculares que tienden a disminuir el desbalance iónico al producir la migración entre sus polos de los aniones y cationes, y por tanto equilibra la actividad eléctrica del organismo, por otra parte, como estímulo eléctrico al fin, produce un incremento de la circulación sanguínea y linfática, aumentando la oxigenación de las células, además mejora el trofismo celular.5
La Actividad de enfermería está orientada por las siguientes pautas:
Tratamiento medicamentoso: Consiste en la administración de fármacos por vía oral, vía mucosa (instilación de colirios), y vía parenteral. (intramuscular o subcutánea). Los efectos terapéuticos que se buscan con estos fármacos son: aportar un suplemento vitamínico y mineral, favorecer la microcirculación sanguínea y crear un estado ocular propicio a la cirugía, la inmunoestimulación y como antinflamatorio local:
Vitaminoterapia: Vitaminas A, C, E y B6 y otros complejos vitamínicos.
Minerales: Zinc, Selenio, Calcio, entre otros.
(Los anteriores no se utilizan durante el tratamiento con ozono y electroestímulo porque se potencializan los efectos de ambos tratamientos).
Hemorreológicos: Trental o Pentoxifilina. Modifica la forma de los hematíes, permitiendo su circulación por los vasos estenosados.
Antioxidantes: Retoxil, Ocuguart Plus, VitaLux Plus, Fiotón, etc. Actúan sobre los radicales libres.
Antisquémicos: Vastarel.
Luteína : Proteína que favorece el metabolismo a nivel macular.
Inmunoestimulante: Biomodulina T.
Antibióticos tópicos: (Cloranfenicol, etc.). Se utilizan en el perioperatorio para propiciar un estado ocular libre de gérmenes patógenos.
Antinflamatorios tópicos: (Voltaren, etc.). Antinflamatorio no esteroideo. Se utilizan en el período post quirúrgico tardío.
La Actividad de Enfermería en el tratamiento medicamentoso está encaminada al estricto cumplimiento de las normas establecidas para estos procederes. En nuestra institución nos regimos por el documento “Las 10 Reglas de Oro en la Administración de Medicamentos”:6
Dejar cómodo al paciente y realizar las anotaciones correspondientes.
El proceso de atención de enfermería en los pacientes con retinosis pigmentaria
La aplicación del Proceso de Atención de Enfermería al paciente con Retinosis Pigmentaria no difiere del método en general y en él se aplican las tres etapas o fases valoración, intervención y evaluación:
Valoración: La etapa de valoración, se basa en los 11 Patrones Funcionales propuestos por Marjory Gordon9; y utilizamos los métodos de la entrevista, la observación de enfermería y la exploración o examen físico para la captación de los datos:
Patrón 1: Percepción - manejo de la saludValoramos el motivo del ingreso, información y percepción de su enfermedad, historia de salud, alergias, procedencia etcétera.
Patrón 2: Nutricional – metabólico
Valoramos el modelo de ingesta, si necesita ayuda, dieta especial, preferencias nutritivas. Medición y valoración de datos antropométricos. Valoramos la piel y mucosas. Si necesita ayuda para la higiene, etcétera.
Patrón 3: Eliminación
Valoramos el patrón de evacuación urinaria e intestinal, etcétera.
Patrón 4: Actividad – ejercicio
Valoramos el estado cardiovascular: Frecuencia cardíaca o presión arterial, el estado respiratorio: frecuencia respiratoria, tabaquismo. Valoramos la movilidad: Debilidad, cansancio, encamamiento, incapacidad.
Patrón 5: Sueño – descanso
Valoramos el patrón de sueño – descanso, etcétera.
Patrón 6: Cognitivo – perceptual
Valoramos el dolor o la presencia de molestias. Valoramos el sensorio y la esfera cognitiva, dificultades de aprendizaje, etcétera.
Patrón 7: Autopercepción – autoconcepto
Valoramos la presencia de ansiedad, temor, alteraciones de la autoestima, el conocimiento y percepción de su enfermedad, solicitud de información.
Patrón 8: Rol – relaciones
Valoramos la comunicación y el patrón de interacción social: ambiente familiar y laboral Además se valoran los cambios de conducta.
Patrón 9: Sexualidad – reproducción
Independientemente de la presencia o no de problemas, se valora respetando la intimidad del paciente la presencia de algún tipo de discapacidad sexual relacionada con la enfermedad.
Patrón 10: Adaptación - tolerancia al estrés
Valoramos el afrontamiento a la enfermedad, cambio de los patrones de comunicación, falta de apetito, alteraciones de la conducta de adaptación.
Patrón 11: Valores – creencias
Valoramos las interferencias de la enfermedad o de la hospitalización con prácticas religiosas habituales, prácticas o creencias habituales, tradiciones familiares, etc., deseos de contactar con algún religioso o con sacerdotes de su religión.
Posteriormente se clasifican, interpretan y se convalidan los datos, se documenta la observación de enfermería haciendo énfasis en los datos negativos y se documentas los datos subjetivos y los objetivos.
Es bueno aclarar que la gran mayoría de los pacientes que recibimos en nuestros servicios ya han convivido con la dificultad visual durante un tiempo más o menos largo, dependiendo del debut de la enfermedad y el momento en que se le asiste, por lo que han desarrollado adaptaciones o han recibido educación y tienen mecanismos compensatorios que les permiten vivir con una calidad de vida más o menos aceptable, presentando escasas discapacidades funcionales.
Los problemas que con relativa frecuencia podemos encontrar en los pacientes portadores de Retinosis Pigmentaria son: dificultad visual que puede ser parcial o total, dificultad para el autocuidado que puede ser parcial o total, para la movilidad que generalmente es parcial y para el entretenimiento, inadaptaciones, afectación de la esfera emocional, molestias oculares en el post operatorio, irritabilidad, dolor en el post operatorio, dificultad para conciliar el sueño en el pre y el post operatorio. Asimismo predisposición a traumas y accidentes, costumbres alimentarias regionales, problemas sexuales y de relaciones secundarios a la discapacidad, ansiedad, barreras en la comunicación verbal (idioma), alteraciones de la salud o dificultades consecuentes a síndromes y otras patologías crónicas asociadas.
Ya con los datos o problemas detectados se pudieron determinar los diagnósticos de Enfermería aplicables al paciente, basándonos en la clasificación de diagnósticos de Enfermería de la NANDA (North American Nursing Diagnosis Association).8,10 Una vez definidos los diagnósticos, se documentan en orden de prioridad, teniendo en cuenta la urgencia y las posibilidades de solución basándonos en la Jerarquía de Necesidades Humanas de Maslow modificada por Kalish.11 Los diagnósticos de enfermería se documentan a continuación de los datos subjetivos.
En esta etapa del Proceso de Atención de Enfermería utilizamos las siguientes abreviaturas:
Los diagnósticos que con relativa frecuencia definimos son los siguientes:
(Creemos necesaria la definición de cada diagnóstico para su mejor comprensión)12
En el patrón Percepción – manejo de Salud:
Nutricional – metabólico:
En el patrón. Eliminación:
En el patrón. Actividad – ejercicio:
Las expectativas se diseñan teniendo en cuenta las directrices para la elaboración de expectativas:13 Los objetivos se obtienen del diagnóstico, se documentan como metas mesurables, se formulan de forma conjunta con el paciente, son realistas en relación con las capacidades actuales y potenciales del paciente, son realizables en relación con los recursos al alcance del paciente, incluyen un cálculo de tiempo para su realización y marcan la dirección para la continuidad de la asistencia.
Al elaborar una expectativa u objetivo estamos definiendo la forma mediante la cual podemos saber que la respuesta humana identificada en el diagnóstico ha sido prevenida, modificada o corregida. Con los objetivos se pretende establecer qué se quiere conseguir, cómo, cuándo y cuánto.
Al tener diseñadas las expectativas para cada diagnóstico de enfermería, estas se documentan a continuación del diagnóstico que le da origen, precedida de la abreviatura En (en este caso significa expectativa y no corresponde al número de la expectativa, este debe ser consecuente con el diagnóstico que la origina). También podemos documentar los diagnósticos consecutivamente y posteriormente las expectativas de igual forma.
Las expectativas para los diagnósticos de enfermería definidos en el acápite de la Intervención , se relacionan a continuación de cada diagnóstico, aunque debemos tener en cuenta que las expectativas son muy específicas para cada paciente, aún más cuando se han de elaborar en conjunto con el enfermo.
Las Actividades de Enfermería en el paciente con Retinosis Pigmentaria estarán encaminadas a dar solución o aliviar los factores relacionados y los problemas de salud. A continuación enumeramos un grupo de acciones de enfermería que ejecutamos con los pacientes portadores de Retinosis pigmentaria en nuestro centro:
** Técnica para conducir a una persona con discapacidad visual: La técnica adecuada para conducir al discapacitado visual consiste en colocarse delante de él, para dirigir la traslación, orientándole que coloque su brazo rector sobre el hombro del conductor; no se debe conducir a las personas con este tipo de discapacidad sosteniéndolo por el brazo, pues podemos afectar su autoestima.
En especial hay que tener en cuenta el entorno del paciente y disponer todo el mobiliario, acorde a la funcionabilidad y las características requeridas para un individuo con déficit visual, con dificultad en la percepción de los colores y la luz. Entre las medidas tomadas al respecto podemos relacionar las siguientes:
La evaluación es un proceso continuo y sistemático utilizado para juzgar cada componente del Proceso de Atención de Enfermería y para evaluar la calidad de los cuidados.
El término se utiliza generalmente para describir decisiones tomadas acerca de la consecución de los objetivos por parte del paciente. Si los objetivos no se consiguen el profesional de enfermería evalúa cada parte del plan de cuidados y realiza las revisiones necesarias. El objetivo de la evaluación es determinar si el Plan de Cuidados es adecuado, realista o si necesita revisión. Se lleva a cabo planteándonos una serie de preguntas que enunciamos a continuación:14,15¿Se consiguió el objetivo establecido en el plan de cuidados?; si la respuesta es no. ¿Eran adecuados los objetivos?; ¿Se resolvió el diagnóstico de enfermería?; si la respuesta es no. ¿Eran exactas las respuestas humanas y los factores relacionados con el diagnóstico de enfermería?; ¿Eran adecuadas las actuaciones?; si la respuesta es no. ¿Será necesario revisar el plan de cuidados?
En nuestro medio utilizamos dos instrumentos en la etapa de EVALUACIÓN del Proceso de Atención de Enfermería:
La evaluación de las respuestas al Plan de Cuidados o auditoría concurrente:
La auditoría concurrente: La auditoría concurrente o evaluación concurrente permite conocer en la práctica cómo se desarrolla el proceso mediante la evaluación periódica del plan de cuidados. Se lleva a cabo mediante una interacción directa con el paciente y la familia, con la finalidad de elaborar un juicio para evaluar los resultados obtenidos en el plan de cuidados. En este proceso se utilizan las técnicas y métodos de la exploración para confirmar la eficacia de las diferentes etapas del proceso aplicadas y del plan de cuidados.
La auditoría retrospectiva: La auditoria retrospectiva es aquella evaluación que se realiza del Proceso de Atención de Enfermería una vez que el paciente egresa de la institución o los problemas se han resuelto. Se realiza mediante la revisión de una muestra representativa de las historias clínicas permitiendo evaluar la atención brindada, para detectar incidencias negativas en el desarrollo del proceso y elaborar estrategias para disminuir o eliminar las posibilidades de su recurrencia.
En el peri-operatorio la aplicación del proceso de atención de enfermería tiene la misma metodología y cursa por las tres etapas antes mencionadas, sólo que en este período es mucho más operativo, ya que está limitado por el factor tiempo, propio de un proceder quirúrgico, lo cual no debe constituir una justificación para violar el método e incidir en actuaciones iatrogénicas, que afectarían la integridad física y psicológica del paciente.
Ya en la sala de pre-operatorio, se recibe, acomoda y arropa, se canaliza vena periférica y se mantiene infusión del Dextrosa al 5 % en la mayoría de los casos, excepto cuando esté contraindicada, y de ser pertinente se cumplen otras indicaciones pre-anestésicas.
Trans-operatorio: La actividad de enfermería en el trans-operatorio consiste en la aplicación de las funciones de la enfermera circulante en el salón de operaciones, velando por el cumplimiento estricto de las normas establecidas y la valoración del estado del paciente durante su estancia en el salón de operaciones.
Post-operatorio: En el post-operatorio de los pacientes a los cuales se les realiza cirugía revascularizadora, el enfermero debe valorar los siguientes aspectos: presencia de dolor, estado de los apósitos oculares (sangramiento), presencia de vómitos o náuseas, variación de los parámetros vitales, eliminación urinaria, estado de la venipuntura e hidratación, estado de conciencia, confort y bienestar del paciente, seguridad y protección, tolerancia a la dieta, riesgos y complicaciones.
En el post-operatorio inmediato recibimos al paciente en sillón de ruedas acompañado por el camillero, la enfermera, y el registro clínico con el tratamiento actualizado, el paciente viene con vendaje binocular, hidratación parenteral y generalmente somnoliento, se acomoda en su habitación, se miden los parámetros vitales, se verifica el goteo de la venoclisis y se observa si existen signos de flebitis o extravasación, se realiza una pequeña entrevista al paciente para saber cómo se siente y se coloca la baranda protectora (si es necesario a ambos lados de la cama), luego se realiza el proceso de atención de enfermería, anotando todo lo observado y lo referido por el paciente en la historia clínica.
Diagnósticos y expectativas de uso frecuente en el post-operatorio inmediato del paciente con Retinosis Pigmentaria:
Acciones u órdenes de enfermería en el post operatorio:
La Retinosis Pigmentaria es una enfermedad degenerativa que afecta la retina y el epitelio pigmentario, de gran importancia por su incidencia, ocupando el quinto lugar de las enfermedades hereditarias, y la cuarta causa de ceguera en la población mundial. En nuestro país se ha aplicado el tratamiento cubano de la Retinosis Pigmentaria a más de 10 000 pacientes (más de 4 123 cubanos y a más de 8258 extranjeros, de 92 países),16 confirmándose según estadísticas recientes que el 76% de los pacientes que han recibido el tratamiento por más de 5 años consecutivos, han detenido el proceso de avance de la enfermedad y un 16% ha presentado mejoría manifiesta. La aplicación del Proceso de Atención de Enfermería a los pacientes con Retinosis Pigmentaria, constituye el método mediante el cual los profesionales de enfermería aplican la atención directa a estos enfermos, lo que ha permitido una asistencia integral de elevada calidad nacional e internacionalmente reconocida, lo que resulta un incremento considerable en la calidad de vida de estos pacientes. Se describe un esquema de aplicación del Proceso de Atención de Enfermería a pacientes con Retinosis Pigmentaria que abarca la integralidad y totalidad de la asistencia, e incluye el período peri operatorio. Se integran los aspectos biológicos, sociales y de entorno, relacionados con esta enfermedad y la discapacidad visual consecuente.
Quiero hacer llegar mi eterno agradecimiento a las personas que me asesoraron para la realización de este trabajo brindándome desinteresadamente sus conocimientos y experiencias, sin los cuales hubiera sido imposible su ejecución: Dr. Obel García Báez. (Profesor Asistente . Médico Especialista de 2do Grado en Oftalmología), Dra. Rosa Sonia Veras Gamisans (Profesora Auxiliar . Médico Especialista de 2do Grado en Oftalmología), Profesora Olivia Montesino Ferrer (Especialista en Administración y Docencia Miembro Titular de la Sociedad Cubana de Enfermería). A todos, gracias.
Pigmentary retinosis, also known as Retinitis Pigmentosa, is a progressive and degenerative chronic disease, which affects retina and the pigmentary epithelium, characterized by progressive loss of vision, specifically with reduction of the visual field. At a global level, its incidence is in the fifth place among hereditary diseases, and it is the fourth cause of severe visual disability. Because of the high incidence of this pathology, we proposed to apply an updated review on Retinitis Pigmentosa and the implementation of a Nursing Care Process in patients presenting with this condition, as well as a review of the application of this process to Venezuelan patients admitted in “Camilo Cienfuegos” International Center for Retinitis Pigmentosa from November 2001 to November 2005.It was made a search of the updated bibliography on this topic, specifically of the basic, statistical features, and of the concepts in the national and international spheres. As result of this study the essential elements of this conditions are described, and a scheme for the application of the Nursing Care Process to the patients is recommended. This paper is very useful, since it provides updated theoretical notions of this condition that are advantageous for the nursing professional, taking into account the scarce information existing on this regard from the nursing professional view.
Key words: Visual deficit, pigmentary retinosis, retinitis pigmentosa, Cuban therapeutics, nursing care process.
Recibido: 20 de octubre de 2006. Aprobado: 2 de noviembre de 2006.
Dr. Mario Joaquín González Fraga. Avenida 27 B entre 230 y 234. Edificio Retaguardia 2. Apartamento 23. La Coronela. La Lisa. Ciudad de La Habana. Teléfono: 271 7301 e.mail: marioanir@infomed.sld.cu, mariojoa@yahoo.com
1Licenciado en Enfermería. Máster en Ciencias Informáticas en Salud. Profesor Instructor del Instituto Superior de Ciencias Médicas. Miembro Titular de la Sociedad Cubana de Enfermería.
2Licenciada en Enfermería. Maestrante de Ciencias de la Educación Superior. Diplomada en Enfermería. Profesora auxiliar del Instituto Superior de Ciencias Médicas.