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Revista Cubana de Estomatología, enero-junio, 1995

Hospital Clínico Quirúrgico Docente "Saturnino Lora"

Urgencia pediátrica centralizada en cirugía maxilofacial

Dr. José Manuel Díaz Fernández<1>

RESUMEN

Se estudiaron 2 190 niños atendidos en el servicio de emergencia centralizada de cirugía maxilofacial del Hospital Clinicoquirúrgico Docente "Saturnino Lora" de Santiago de Cuba durante 18 meses (enero de 1985 a junio de 1986), donde se comprobó que predominaron las heridas bucofaciales y la celulitis facial odontógena, sobre todo por causas traumáticas (principalmente en los tejidos blandos de la cara) e infecciones. De los niños que requirieron ingresos, a la mayoría se les aplicó tratamiento quirúrgico, fundamentalmente síntesis de las heridas y reducción-fijación de las fracturas. El período de 4 p.m. a 12 de la noche y el domingo fueron el horario y el día de mayor actividad asistencial en el citado servicio.

Palabras clave: TRAUMATISMOS MAXILOFACIALES/cirugía; SERVICIOS MEDICOS DE URGENCIA.

INTRODUCCION

Las lesiones traumáticas, inflamatorias y hemorrágicas constituyen verdaderas emergencias en muchos casos y ponen a prueba la sagacidad del profesional no sólo por la magnitud clínica del problema, sino también por la labilidad que presentan nuestros pequeños pacientes, esencialmente a los desequilibrios electrolíticos y hemodinámicos.1-5

Teniendo en cuenta la cantidad de niños atendidos en determinados horarios en la unidad de emergencia centralizada de este hospital, nos dimos a la tarea de realizar un estudio que permitiera profundizar en la morbilidad pediátrica de emergencia en cirugía maxilofacial, toda vez que son escasos los trabajos que abordan este tema. Para ello nos propusimos determinar las causas de las lesiones, zonas más afectadas del componente maxilofacial, estados clínicos, índice de ingresos y tipos de tratamientos aplicados.

MATERIAL Y METODO

El universo estuvo constituido por pacientes de 0 a 14 años de edad atendidos por el personal de guardia, para lo cual se utilizaron los recursos disponibles en esta unidad y en el Hospital Pediátrico Sur.

La información primaria se plasmó en una planilla creada al efecto, la cual recogía las siguientes variables: edad; sexo, procedencia, día de la semana, horario de recepción, causa de la lesión, tipo de afección, región dañada y necesidad de ingreso, entre otras.

RESULTADOS

De los 2 190 niños objeto de estudio, la mayoría tenía entre 5 y 9 años (48,5 %), seguidos por el grupo de 10 a 14 (33,8 %), y por último el de 0 a 4 años. En cuanto al sexo, obsérvese que predominaron los varones (69,85 %). El orden de incidencia de los grupos etarios se presentó igual para el sexo masculino, con la particularidad de que los de 5 a 9 y 10 a 14 años alcanzaron porcentajes muy similares. En las hembras, también el de 5 a 9 años ocupó el primer lugar, pero seguido por el de 0 a 4, en tanto que el de 10 a 14 fue el de menor incidencia (tabla 1).

Los principales estados clínicos que motivaron la asistencia al servicio de emergencia fueron los traumatismos (69,09 %) y los procesos infecciosos (27,26 %).

En cuanto a la procedencia de los pacientes, vemos que a la zona urbana correspondió el 78,72 % y a la rural el 20,82 %, hallazgos que pueden deberse a la desproporción demográfica tan manifiesta entre ambas.

Las afecciones de origen traumático e infeccioso prevalencieron tanto en un área como en otra, con una disminución relativa de las lesiones por causa infecciosa en la zona rural, en comparación con la desproporción que ambos tipos de lesiones presentan en el medio urbano. Los procesos hemorrágicos sólo se apreciaron en los niños de procedencia urbana (1,55 %).

Cuando desglosamos los estados clínicos de acuerdo con el carácter de las lesiones, hallamos que las heridas contusas, (27,58 %) las incisas (16,6 %) y las contusiones (6,07 %) fueron las afecciones de tejido blando de origen traumático más frecuentes; mientras que a las fracturas dentoalveolares y nasales (5,75 y 3,88 %, respectivamente), correspondió la mayor incidencia en relación con el esqueleto facial. Entre las entidades de origen infeccioso de mayor prevalencia estaban la celulitis facial odontógena (18,31 %) y el adenoflemón (2,92 %) (tabla 2).

Con referencia a los procesos tumorales sobresalieron las adenopatías inespecíficas (1,14 %) y los tumores centrales de los maxilares (0,5 %). Las lesiones hemorrágicas se debieron fundamentalmente a exodoncias.

De los 1 513 niños con lesiones traumáticas, 1 256 (83,01 %) tenían afectados los tejidos blandos bucofaciales. Las lesiones de los tejidos duros representaron solamente el 16,99 % del total de pacientes con estados clínicos de naturaleza traumática.

Cuando se relaciona la causa con los estados clínicos que provoca, ya sea en tejido blando o duro, constatamos que las caídas y los accidentes del tránsito son los que originan el mayor número de lesiones traumáticas de los tejidos de cubierta y sostén del complejo maxilofacial. En los tejidos blandos, las causas antes señaladas afectaron al 33,32 y 27,96 %, respectivamente; mientras que en los duros representaron el 6,42 y 5,22 %.

Las causas que menos incidieron en los tejidos blandos fueron la agresión por animales y los accidentes deportivos; y en los duros, la agresión por animales y las riñas.

El día de la semana de mayor actividad en el servicio fue el domingo, con 861 pacientes atendidos (39,32 %), seguido por el sábado (26,80 %) y el viernes (16,3 %).

Con respecto al horario de recepción, el primer lugar lo ocupó el de 4 pm a 12 de la noche con 1 200 (54,79 %), y el segundo el de 12 de la noche a 8 am (27,70 %). La interrelación de ambas variables arroja que los mismos días de la semana y horarios son los de mayor asistencia de niños a la especialidad de cirugía maxilofacial.

Las afecciones traumáticas son más frecuentes los fines de semana de 4 pm a 12 de la noche. Las regiones anatómicas del área bucofacial más lesionadas por traumas resultaron ser la labial (39,33 %), mentoniana (19,51 %) y geniana (13,38 %).

En los tejidos duros predominaron las fracturas dentoalveolares, nasales y cigomáticas.

Los pacientes que requirieron ingreso fueron los afectados de celulitis facial odontógena (5,80 %), adenoflemón (0,96 %) y fracturas dentoalveolares (0,91 %), entre otros (tabla 3).

En total fue ingresado el 10,68 % de la muestra estudiada, principalmente por lesiones infecciosas.

El número de lesiones asociadas a los traumatismos faciales ascendió a 41, lo cual representa el 2,6 %. En el orden individual predominaron la contusión cerebral, las heridas del cuero cabelludo y las fracturas de las extremidades.

Con respecto a la conducta seguida en los 2 190 niños, cabe destacar que el tratamiento quirúrgico se aplicó en 1 524 (69,59 %) sobresaliendo en lo individual la síntesis de las heridas (55,66 %) y la reducción-fijación de las fracturas óseas y dentarias (6,67 %); en tanto que los estados clínicos que requirieron farmacoterapia representaron el 30,41 % (666 pacientes) de la serie analizada.

DISCUSION

La escasez de fuente bibliográfica sobre morbilidad por emergencia pediátrica nos obliga a sólo efectuar un análisis con respecto a una de las causas de mayor incidencia: la traumática.

En cuanto al sexo, vemos que en nuestro estudio predominaron los varones (69,82 %), muy próximo a lo señalado por Gaytán1 y Levi Alfonso,2 quienes informan el 73,7 y el 70,7 %, respectivamente, para este sexo. También compartimos los criterios de otros autores2-3, los cuales plantean que los varones tienden a sufrir más lesiones traumáticas porque realizan actividades más riesgosas que las hembras.

En nuestra casuística, la mayoría de los niños pertenecía al grupo de 5 a 9 años, seguido por el de 10 a 14, lo que se acerca bastante a lo indicado por Levi Alfonso2 para ambos grupos etarios, así como por Gaytán1 pero sólo para el de 10 a 14 años.

En esta investigación se determinó que las caídas y los accidentes del tránsito originaron el mayor número de lesiones traumáticas de los tejidos blandos y duros, lo cual es semejante a lo informado por otros autores en ambos casos para la primera causa.1,2 Las agresiones por animales fueron menos frecuentes, lo que coincide plenamente con lo encontrado por Levi Alfonso.

El 83,01 % de las lesiones traumáticas afectaron a los tejidos blandos y el 16,99 % a los duros. En el primer caso fue algo inferior a lo hallado en la literatura (89,47 %);2 en el segundo resultó superior (10,53 %)2 y muy cercano a lo encontrado por Pérez Solar (1978).

Esta baja incidencia de las lesiones en los tejidos duros se debe a que en la infancia existe una mayor elasticidad ósea, el menor tamaño de la cara en relación con el cráneo y que el niño no está tan frecuentemente expuesto a traumas de gran intensidad.6-9

Las heridas contusas e incisas afectaron más a los tejidos blandos, lo cual coincide con lo reseñado por otros autores;1,6 mientras que las fracturas dentoalveolares y nasales, a los tejidos duros, concordando con lo planteado por otros autores7,8 para el caso de las primeras; no así para Alling9 quien señala en primer término a las fracturas nasales.

En la literatura se plantea que la región facial más afectada fue la labial, seguida de la mentoniana3 lo cual concuerda con nuestros hallazgos.

<1>Especialista de II Grado en Cirugía Maxilofacial. Profesor Asistente de la Facultad de Estomatología del ISCM de Santiago de Cuba.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

  1. Levi Alfonso J. Lesiones traumáticas del macizo facial en niños. Rev Cubana Estomatol 1983;20(3):215-22.
  2. Richard C. The treatment of dog bite injuries, especially those of the face. Plast Reconstr Surg 1989;64(1):5-11.
  3. Braham RL. Management of dental trauma in children and adolescents J Trauma 1987;27(4):10-6.
  4. Repa LW. Tratamiento de lesiones en piezas anteriores infantiles. Información Temática 1979;3(9):5-12.
  5. Levi Alfonso J. Secuelas de las lesiones traumáticas faciales en los niños. Rev Cubana Estomatol 1984;21:217-22.
  6. Melamed SF. Handbook of medical emergencia in the dental office. St. Luois: C.V. Mosby, 1988:164-76.
  7. Dolan KD, Hayden J. Maxillary "pseudofracture" Lines. Radiology 1987;127:131-6.
  8. Alling CC. Emergencies in dental practice. JAMA 1989;70(4): 173-6.

Recibido: 27 de mayo de 1994. Aprobado: 21 de noviembre de 1994. Dr. José Manuel Díaz Fernández. Independencia No. 125 entre 4ta. y Ave. Céspedes, Reparto Sueño, Santiago de Cuba, Cuba.

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