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Rev Cubana Estomatol 1996;33(1)
Clínica Estomatológica Docente Artemisa

Efectos del propóleos en los tratamientos quirúrgicos y las úlceras bucales

Dr. Juan Carlos Quintana Díaz1
  1. Especialista de I Grado en Cirugía Maxilofascial. Clínica Estomatológica Docente, Artemisa, La Habana.

RESUMEN

Se estudia la efectividad del propóleos para irrigar zonas intervenidas quirúrgicamente en pacientes con distintas afecciones bucales. En las úlceras bucales, la disminución del dolor y la cicatrización fue más rápida que en el grupo donde se aplicó el bálsamo de Shostakovski. Se concluye que las propiedades antimicrobianas, hemostáticas y antiinflamatorias del propóleos, favorecieron una recuperación más rápida y mejor de los tejidos en el posoperatorio de los pacientes intervenidos quirúrgicamente, que en aquellos del grupo control. Asimismo, se obtuvo una regresión más rápida de los síntomas dolorosos y una mejor curación de las úlceras al comparar los resultados en ambos grupos.

Palabras clave: PROPOLIS/uso terapeútico. PROPOLIS/farmacología. BALSAMOS/farmacología. BALSAMOS/uso terapeútico. ESTOMATITIS AFTOSA/quimioterapia. DIENTE IMPACTADO/cirugía. EXTRACCION DENTARIA. APICECTOMIA. ALVEOLOPLASTIA. FISTULAS DENTALES/cirugía.

INTRODUCCION

La evolución posoperatoria de las intervenciones quirúrgicas de la boca está asociada a dolor, debido al trauma que se ocasiona y edema, ya que se rompen vasos sanguíneos, se expanden los corticales alveolares y se producen desgarros de la gingiva por lo que se toman una serie de medidas que se expiden de forma verbal y escrita, encaminadas a precaver complicaciones.1

El propóleos, utilizado por los egipcios para embalsamar cadáveres de sus dignatarios 5 000 años atrás, adquiere hoy en Cuba un auge paulatino, cuyo fundamento radica en las amplias posibilidades que posee esta sustancia en la terapéutica humana y animal. Esta resina, elaborada por las abejas para el control biológico sanitario y el sellado de paredes y celdillas en las colmenas, los antiguos llegaron a conocerla como un bálsamo milagroso, debido a sus propiedades.2-10

En el año 1979 se realizaron en Cuba los primeros estudios y fueron los veterinarios los pioneros en alertar sobre las propiedades farmacoterapéuticas del propóleos, al demostrar la factibilidad de esta sustancia de ser disuelta en soluciones alcohólicas que, suministradas en dosis, salvan a decenas de terneros en menos de 72 horas, por diarreas agudas y neumopatías.11

En la medida en que aumentó el interés de decenas de investigadores por conocer mejor la utilidad del resinoso púrpura-pardusco, el margen fue ampliándose de forma increíble y en distintas partes del mundo se han realizado estudios que demuestran su aplicabilidad en la medicina, por lo que se han abierto nuevos horizontes y conocimientos sobre este producto. Existen evidencias de que el propóleos se ha utilizado con resultados satisfactorios en pacientes con úlceras por decúbitos, úlcera de la mucosa oral, gingivitis inflamatoria, úlceras crónicas gastrointestinales, etcétera.12-16 Una gran cantidad de pacientes padecen estomatitis recurrentes que se manifiestan con ulceraciones (aftas) bucales. Estos pacientes son martirizados por los dolores de estas lesiones, que demoran en curar si no son empleados medios terapéuticos adecuados. Además, en ocasiones, son utilizados agentes químicos, que son excesivamente dolorosos, o que no deben ser usados por sus reacciones secundarias.8-10

Por estas razones, decidimos emplear el propóleos en afecciones bucales y tratamientos quirúrgicos en el grupo de pacientes del municipio Artemisa, Provincia La Habana; y aprovechar sus efectos antibióticos, anestésicos, cicatrizantes y de incremento de la respuesta inmune local, para lograr una curación más o menos rápida y menos dolorosa. Asimismo, se nos ocurre la idea de utilizar el propóleos para irrigar las heridas y colgajos de diversas intervenciones quirúrgicas, teniendo en cuenta las propiedades que posee como bactericida, antioxidante y hemostático.

MATERIAL Y METODO

Para comprobar y estudiar los efectos del propóleos en sus distintas variantes, se seleccionó un grupo de pacientes al azar, de los que recibirían tratamientos quirúrgicos denominados A, con los cuales formamos un grupo (A1) al que le aplicamos propolina (vehículo alcohólico); (A2) al que le aplicamos propodal (elaborado con propilenglicol) y otros componentes secretos del fabricante en el Hospital "Freyre de Andrade" en Ciudad de La Habana; y (A3), un grupo control que no recibió ningún tratamiento. También, se formó un grupo B compuesto por pacientes que presentaban úlceras bucales dolorosas divididas en un subgrupo B1, al que se le aplicó propolina, B2 al que se aplicó propodal tópico y B3 al que se aplicó bálsamo de Shostakosvki (grupo control).

En los pacientes del grupo A, una vez realizadas las intervenciones quirúrgicas: (apicectomía, extracciones múltiples, exéresis de dientes retenidos, exéresis de epulis fisurados, alveoloplastia y extracciones simples) y bajo las normas de asepsia y antisepsia que exige cada acto quirúrgico, con la ayuda de una jeringuilla hipodérmica estéril; aplicamos 3 ó 4 mL de propolina en el grupo A1 (26 pacientes) y propodal tópico en el grupo A2 (26 pacientes) para irrigar la zona intervenida y se procedió a la sutura en los casos que lo requería; al grupo control no se aplicó ningún medicamento. Estos pacientes fueron citados a las 72 horas de la intervención y a los 7 días. En ambas ocasiones se les realizó examen clínico y entrevista personal sobre el posoperatorio, y se anotaron los datos en un formulario.

A los pacientes del grupo B que presentaron úlceras bucales dolorosas y no habían recibido tratamiento, que referían haber padecido de esta afección en otras ocasiones en las que fueron tratados con otros medicamentos y que demoraron en disminuir sus síntomas de 4 a 6 días, se les aisló el campo operatorio, se secaron las lesiones con una bolita de algodón estéril e inmediatamente con aplicador estéril se llevó la sustancia a la lesión (propolina grupo B1, propodal al B2 y bálsamo al B3). Los medicamentos se dejaron secar sobre las superficies lesionadas. A las 24 horas regresaron los pacientes a la consulta y se repitió la operación en aquellos casos que aún presentaban dolor espontáneo. En unos pocos casos se requirió aplicarlo de nuevo a las 48 horas, en aquellos que utilizamos propóleos. Los datos se recogieron en un formulario creado al efecto para su mejor agrupación y análisis.

ANALISIS Y DISCUSION DE LOS RESULTADOS

En la tabla 1 se puede observar la distribución del total de pacientes según el tipo de intervención quirúrgica en cada uno de los grupos estudiados A1, A2 y A3, donde incluimos 26 en cada uno para un total de 78 pacientes.

TABLA 1. Distribución de pacientes por grupos de acuerdo con los tratamientos quirúrgicos a los que se realizó el estudio

Tipo de acto quirúrgico 
Grupo B1 propolina
Grupo B2 propodal
Grupo B3control
Apicectomía
2
2
2
Extracciones múltiples
5
5
5
Dientes retenidos
5
5
5
Epulis fisurados
2
2
2
Alveoloplastias
2
2
2
Extracciones simples
10
10
10
Total de pacientes
26
26
26
En el momento del acto quirúrgico obsevamos que en los pacientes de los grupos A1 y A2, donde se irrigó la herida durante el transoperatorio con propóleos, el sangramiento fue mucho menor que en los pacientes del grupo A3, donde no lo utilizamos, lo que demuestra su efecto hemostático. Esto nos facilitó una mejor manipulación y realización de las intervenciones quirúrgicas, lo cual influyó notablemente en la obtención de un mejor posoperatorio. A las 72 horas, al examinar a todos los pacientes y realizarles interrogatorio, aquellos de los grupos A1 y A2 presentaron menos edema posoperatorio de la zona intervenida, una mejor cicatrización y sólo 2 pacientes, uno del grupo A1 y otro del grupo A2, presentaron dolor ligero, que cedió durante la primera semana de operados. Sin embargo, en el grupo A3 donde no aplicamos este medicamento, encontramos un paciente con alveolitis a las 72 horas, de los que se le realizó extracción dental simple, que cedió antes de la semana; uno con hemorragia alveolar y en general, presentaron un edema posoperatorio más considerable que el encontrado en los grupos A1 y A2. En cuanto al dolor, comprobamos que se presentó en 3 pacientes de este grupo y en uno de ellos no cedió hasta pasada la primera semana. Estos resultados nos aseveran las propiedades del propóleos y su eficiencia y utilidad para irrigar las zonas intervenidas quirúrgicamente, donde constatamos que se obtiene un mejor trans y posoperatorio, ya que se logra un campo quirúrgico menos exangüe, menos edema, menos dolor y una mejor cicatrización, lo que permite una más rápida incorporación de los pacientes a la vida social.

En la tabla 2 mostramos la distribución de los pacientes del grupo B que presentaban úlceras bucales según el tipo de medicamento empleado para su curación, en el B1 (propo-lina), en el B2 (propodal) y en B3 (bálsamo de Shostacovski), donde estudiamos 15 en cada grupo, para un total de 45 pacientes).

TABLA 2. Distribución de pacientes por grupos con úlceras bucales incluidos en nuestro estudio.

Grupos 
Total de pacientes
B1 (Propolina)
15
B2 (Propodal)
15
B3 (Bálsamo de Shotakosvki)
15
Fuente: Formularios.

Con respecto a los resultados obtenidos en los grupos B1 y B2 tratados con propóleos, se constató una remisión mucho más favorable que en el grupo B3. Al examinar a los pacientes incluidos en nuestro estudio a las 24 horas y 48 horas, los síntomas dolorosos habían disminuido en el 100 % en los grupos B1 y B2, incluyendo a 3 pacientes que presentaban varias úlceras aftosas, lo cual es un resultado muy alentador, por lo molesta que es esta afección y lo difícil que ha sido de tratar durante muchos años; resultado similar ha sido logrado por Mártinez y et al17 en Matanzas; mientras que en el grupo B3, donde empleamos el bálsamo, el dolor comenzó a ceder después de 4 ó 6 días en la totalidad de los pacientes tratados; incluso en uno de ellos demoró en desaparecer 10 días. En cuanto a la cicatrización de las úlceras fue muy alentador y nos llamó mucho la atención, la rapidez con que curaron éstas en los grupos donde se empleó propóleos, lo que nos demuestra los efectos cicatrizantes, anestésicos y de incremento de la respuesta inmune local de estos productos de fabricación nacional. En el 100 % de los casos donde fue aplicado, los pacientes refirieron sentir una sensación astrigente y de alivio muy considerable del dolor, tan molesto y persistente que ocasiona este tipo de lesiones, lo que demuestra que estamos ante un medicamento muy útil para el desarrollo estomatológico del país, sobre todo si tenemos en cuenta que desde hace muchos años se busca un producto que sea eficaz para tratar las aftas bucales, tan molestas y difíciles de tratar.

CONCLUSIONES

  1. Los efectos antimicrobianos, hemostáticos y antiinflamatorios del propóleos favorecieron una recuperación más rápida y mejor de los tejidos en el posoperatorio de los pacientes intervenidos quirúrgicamente, que los obtenidos en el grupo de control.
  2. Los efectos cicatrizantes, anestésicos y de un incremento de la respuesa inmune local de los propóleos, indujeron una regresión más rápida de los síntomas dolorosos, así como una mejor curación de las úlceras bucales, al ser comparados con los resultados obtenidos en el grupo de control.

RECOMENDACIONES

A la luz de los resultados obtenidos en este estudio sobre la utilización del propóleos en estomatología, recomendamos lo siguiente:
  1. Continuar profundizando en el estudio de los efectos del propóleos en las afecciones estomatológicas.
  2. Utilizar el propóleos en el transoperatorio de la cirugía bucal y como tratamiento efectivo en las úlceras bucales.

SUMMARY

The effectiveness of propolis to irrigate surgically treated zones in patients with different buccal affections, is studied. In buccal ulcers, the decrease of pain and the cicatrization were faster than in the group in which Shostakovski balsam was applied. It is concluded that the antimicrobial, hemostatic, and antiinflammatory properties of propolis, favoured a faster and better tissue recovery in the postoperatory of patients surgically treated, than in the control group patients. Likewise, when comparing the outcomes in both groups, a quicker regression of painful symptoms, and an improved healing of the ulcers, were achieved.

Key words: PROPOLIS/therapeutic use. PROPOLIS/pharmacology. BALSAMS/pharmacology. BALSAMS/therapeutic use. STOMATITIS APHTHOUS/drug therapy. TOOTH, IMPACTED/surgery. TOOTH EXTRACTION APICOECTOMY. ALVEOLOPLASTY. DENTAL FISSURES/surgery.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

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Recibido: 26 de diciembre de 1994. Aprobado: 25 de enero de 1995.

Dr. Juan Carlos Quintana Díaz. Ave. 41 edif. 73 apto 13 entre 34 y 40, Artemisa, La Habana, Cuba.

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